Un legado de virtud que se multiplica

La peregrinación de homenaje a Frank País recorrió las calles de la ciudad al igual que 60 años atrás. Foto: Miguel Rubiera Justiz

SANTIAGO DE CUBA.–El segundo secretario del Comité Central del Partido, José Ramón Machado Ventura, encabezó en esta ciudad la peregrinación que en homenaje a Frank País y su fiel compañero Raúl Pujol, escenificaron miles de santiagueros, desde el Parque Céspedes hasta el cementerio Santa Ifigenia, en el aniversario 60 de sus asesinatos.

Junto al también vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, marcharon los miembros del Comité Central, Lázaro Expósito Canto, primer secretario en la provincia; Susely Morfa González, primera secretaria de la UJC en el país, y Beatriz Johnson Urrutia, presidenta del órgano de gobierno en el territorio.

Varias cuadras abarcó la reedición de la combativa manifestación que acompañó los restos de los luchadores clandestinos, y como es tradicional cada 30 de julio, su paso por la calle San Pedro, el Paseo Martí, y la ahora Avenida de la Patria (cubiertas de banderas cubanas y roji-negras del Movimiento 26 de Julio) fue seguido por consignas revolucionarias y flores lanzadas desde balcones y ventanas.

A la llegada a la necrópolis, una ofrenda especial a nombre del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, portada por un destacamento de ceremonias de las FAR, fue acompañada por la presidencia hasta la tumba que guarda los restos del inolvidable Frank País.

Su corta pero intensa y heroica vida, dedicada siempre a la patria, fue evocada por Susely Morfa, en las palabras centrales del acto nacional, que con una representación del pueblo santiaguero tuvo lugar muy cerca del mausoleo del Apóstol, José Martí, y la piedra monumento que atesora las cenizas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

«La lucha de Frank –dijo la dirigente juvenil–, no ha terminado y no terminará mientras exista la posibilidad de que alguien pueda hacerle daño a la Revolución (…) No tenemos derecho a fallar ni a descansar un minuto en esta lucha por mantener lo alcanzado hasta aquí. Nos corresponde por nuestro esfuerzo, conciencia y preparación, aportar al proyecto social aprobado en el 7mo. Congreso del Partido Comunista de Cuba, donde el propio Fidel ratificara al mundo ¡que Cuba vencerá!

«En esta tierra triunfó la Revolución –enfatizó–, de estas montañas bajaron los hombres que nos entregaron una patria libre, independiente y soberana, y desde esta tierra proclamamos nuestra decisión de serles fieles a las ideas de Martí, a las ideas de los miles de jóvenes que como Frank País y Raúl Pujol, entregaron sus vidas por la Revolución».

Muestra de ese eterno compromiso fue seguidamente el tributo rendido al líder eterno de la Revolución Cubana ante su modesto monumento, donde Machado Ventura encabezó la colocación de flores, así como las que le dedicaran cientos de jóvenes a José Martí y Frank País.

El homenaje por la efemérides, que desde 1959 devino en Día de los Mártires de la Revolución, se inició temprano en la mañana en el Callejón del Muro y la calle San Germán, donde fueron escenificadas las circunstancias en las que ocurrieron los asesinatos de Frank y Pujol a manos de esbirros de la tiranía batistiana.

Ante la tarja que en esas arterias marca el sitio exacto en que su sangre generosa cubriera la tierra amada, combatientes de la lucha clandestina y pioneros escoltaron la colocación por combatientes de las FAR de sendas ofrendas florales a nombre del pueblo de Cuba.

Posteriormente, las ofrendas florales dedicadas en la fecha a los Mártires de la Revolución por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, los Consejos de Estado y de Ministros y el pueblo de Cuba, quedaron depositadas ante el Panteón de los Mártires del 26 de Julio de 1953, ubicado en el cementerio patrimonial Santa Ifigenia.

En la propia necrópolis se dedicaron también ofrendas a nombre del pueblo de Cuba, a Raúl Pujol, René Ramos Latour, quien sustituyera a Frank como Jefe Nacional de Acción del M-26-7, y cayera en combate en la Sierra Maestra exactamente un año después (30 de julio de 1958), así como a los Hermanos Díaz.

En tan significativo día, 60 nuevos militantes del Partido e igual cifra de la UJC, recibieron sus respectivos carnés acreditativos en presencia de la presidencia de estas actividades centrales.

Peregrinacion y Gala Cultural en la Habana Por el Dia de los Martires de la Revolucion .

Con una peregrinacion y gala politico cultural se rendio tributo en la Habana a los Martires de la Revolucion en ocasion del aniversario 60 del asesinato de los luchadores revolucionarios Frank Pais y Raul Pujol por esbirros de la tirania batistiana.

Desde el otrora Puesto Naval de la Marina de Guerra , en el Castillo de la Chorrera , lugar donde la tirania de Fulgencio Batista desaparecio a los revolucionarios Lidia Doce , Clodomira Ferrats , Fulgencio Oroz , y Jose Maria Perez Capote partio la peregrinacion portando las fotografias de 200 combatientes de la lucha clandestina asesinados en 1958.

A los jovenes de las organizaciones estudiantiles y movimientos estudiantiles les acompañaron familiares de los Martires de la Patria.

La peregrinacion en su transito por las calles 19 entre 22 y 24 en la bariada del Vedado ,hizo un alto para rendir homenaje a las hermanas Cristina y Lurdes Giralt,combatientes del Directorio Revolucionario asesinadas el 15 de junio de 1958 por la tirania batistiana.

En el parque de las calles 28 y 30 , donde radicara el Buro de Investigaciones de la Policia Nacional batistiana , y donde cientos de de luchadores clandestinos fueron victimas de torturas y fuern asesinados culmino la peregrinacion para dar paso a la Gala poltico cultural en tributo al Dia de los Martires .ocasion que 11 jovenes de la Divicion Territorial Norte de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba ETECSA recibieron el carnet de la Union de Jovenes Comunistas UJC de manos de combatientes de la Revolucion Cubana .

Yaquelin Gonzalez Lopez , integante del Buro Provincial del Partido Comunista de Cuba PCC en la capital , el Heroe de la Republica de Cuba Rene Gonzalez , vice presidente de la Sociedad Cultural Jose marti y Mayra Arevich Marin , Presidenta Ejecutiva de ETECSA presidieron el tributo en la Habana pòr el Dia de los Martires de la Revolucion .

Un testimonio excepcional: El día que mataron a Frank País

 

En exclusiva para Cubadebate, el Contralmirante (R) José Luis Cuza Téllez de Girón, compañero de Frank País, comparte este testimonio excepcional sobre los acontecimientos que conducirían al asesinato del líder del Movimiento 26 de Julio, en Santiago de Cuba, el 30 de julio de 1957. El contralmirante Cuza fue Capitán del Ejercito Rebelde, Jefe de la Compañía B “Pedro Sotto Alba”, de la Columna 19 “José Tey”, en el Segundo Frente Oriental “Frank País”.

“[…] a remover, derribar, destruir el sistema colonialista que aún impera, barrer con la burocracia, eliminar los mecanismos superfluos, extraer los verdaderos valores e implantar, de acuerdo con las particularidades de nuestra idiosincrasia, las modernas corrientes filosóficas que imperan actualmente en el mundo; aspiramos no a poner parches para salir del paso, sino a planear concienzuda y responsablemente la Patria Nueva […]” Frank País García

Sería algo más de las 4 de la tarde cuando sonó el teléfono en la sala de la casa de “los tíos”, María Fernández y Manolo Céspedes, en el Reparto Sueño en Santiago de Cuba aquel 30 de Julio de 1957. Estaba cerca y lo descolgué. Oí la voz apresurada de nuestro jefe del “26 de Julio” Agustín Navarrete, Jorge:

– ¿Quién habla?

– Es Pepito Cuza.- Le contesté.

– Rápido, ¿quiénes están ahí?

Comencé a decirle: Yito, Fernando, Oscar, Ñico… ¡Súbitamente me cortó la relación!

– Prepárense que los voy a mandar a buscar. ¡Frank está cercado y lo vamos a rescatar a tiro limpio!

Inmediatamente les grité a los mencionados, quienes estaban en la cocina después del largo pasillo que conformaba el patio de la casa y, apresuradamente, comenzamos a sacar las armas de sus escondites y alistarlas para la necesaria acción.

Frank y Léster Rodríguez se escondían juntos, pero al marchar este para los Estados Unidos en misión de obtener armas para abastecer a Fidel y a su Ejército Revolucionario en la Sierra Maestra, era Agustín Navarrete quien estaba con él. Ambos portaban pistolas y además una baby Thompson con la que se turnaban de guardia, día y noche.

Unos días atrás estando escondidos en la casa de Clara Elena Ramírez, en la calle 8 del Reparto Vista Alegre, habían tenido que salir pues Clara Elena en avanzado estado de gestación se había puesto muy nerviosa. Frank salió delante y Navarrete detrás. Cuando montaron en el carro, Navarrete le dijo que se le notaba la pistola que portaba en la cintura por detrás de la cadera a pesar de tener la camisa por fuera del pantalón. Frank estaba usando una pistola STAR calibre 38, que unos días antes un comando revolucionario al mando de Belarmino Castilla había ocupado en casa del ya fallecido médico militar Capitán Doctor Edmundo Tamayo.

Esa noche se separaron para evitar que ambos jefes principales de la Organización Revolucionaria pasaran los mismos peligros y pudiera ser descabezada la Dirección insurreccional. Navarrete fue para San Basilio No. 410 y Frank dijo no tener definido para dónde iba y que ya lo llamaría.

Ocultó a los otros dirigentes revolucionarios dónde se escondería, pues se había analizado que la casa de la familia Pujol San Miguel en San Germán No. 204 esquina al Callejón Capdevila, no tenía condiciones ya que formaba la esquina y no tenía posibilidad de escape por la parte trasera, ni siguiera por los techos de las casas colindantes, y para subir a la planta alta había que treparse por un tubo de desagüe. La familia era de una fidelidad a toda prueba, pero la casa a decir de Navarrete, era una ratonera.

Frank había estado ahí junto con Navarrete una noche a principio del mes de julio, y se había sentido muy cariñosamente atendido, en familia, y quizás eso primó en su estado de ánimo en esos días, en que había fracasado el tan meticulosamente preparado Segundo Frente en la Sierra Cristal, la bomba debajo de la tribuna del mitin de los esbirros batistianos Alliegro y Masferrer el 30 de junio y la caída en combate en las calles santiagueras de tres magníficos combatientes: Salvador Pascual, Floro Vistel y su hermano más pequeño, Josué, “su niño” de tan solo 19 años.

A todos ocultó dónde estaba. Hasta a Vilma, Coordinadora Provincial en la antigua provincia de Oriente, la llamó pero no le dijo donde estaba.

A pesar de que se sabía muy perseguido y que como todo combatiente clandestino de cualquier Revolución, con sus días contados, no paraba de trabajar en aras de fortalecer a los combatientes en la Sierra Maestra y de extender la lucha revolucionaria por todo el país. A Haydeé Santamaría le había escrito que solo le pedía a la vida que le diera un mes para poder dejar bien organizado el abastecimiento de hombres, armas y medios materiales a Fidel y su Ejército Revolucionario y la articulación de planes nacionales de acción y sabotajes que crearan un clima insurreccional insostenible para la dictadura.

Además de las grandes responsabilidades que se había echado sobre sus hombros desde el mismo momento en que vio a su patria humillada por el Golpe Militar del 10 de marzo de 1952, Frank era un joven que deseaba crear una familia y aunque estuviera todos los días en inminente peligro de quedar en la historia patria eternamente joven, deseaba contraer matrimonio con su querido amor, América Domitro Terlebauca, y en esos días de julio se estaba preparando la boda en la clandestinidad, con la ayuda de otras valerosas combatientes como Graciela Aguiar, quien aquel 30 de julio acompañaba a América en la compra de algunas prendas azules, blancas y nuevas para el mínimo ajuar, cuando en todo Santiago de Cuba se sintieron aquellos disparos malditos.

Esa tarde Frank estaba despachando con el jefe de Acción de Guantánamo Demetrio Montseny, Canseco, y con el dirigente obrero José de la Nuez, Basilio. Estando con ellos le llegó la información de que estaban registrando la zona. Era el método de lucha que estaba empleando el conocido asesino Teniente Coronel José María Salas Cañizares desde su llegada a Santiago de Cuba en mayo de ese año, cuando se había ganado el mote de “Masacre” por el asesinato de los revolucionarios Roberto Lámelas, Joel Jordan, Salvador González y Orlando Badell. Esa tarde había cercado la zona por una confidencia dada por Esperanza Paz, amante del batistiano administrador de la Zona Fiscal Laureano Ibarra, a quien le había informado de movimientos sospechosos por San Germán desde Gallo a Rastro.

Cuando Raúl Pujol fue informado por una vecina, Bessie Planas, de que había un gran despliegue de fuerzas en la zona de su casa, pidió permiso en la ferretería Boix donde trabajaba y partió de inmediato a su hogar. Al llegar alertó a Frank y a sus acompañantes y solicitó permiso a los esbirros para que Montseny y De la Nuez salieran en contra del tránsito en el carro en que andaban. Montseny trató de que Frank se fuera con ellos, pero este muy tranquilamente le dijo: “No te preocupes, Canseco, yo soy Francisquito Buena Suerte, no me va a pasar nada. Váyanse tranquilos. Recoge el dinero para que se puedan comprar las armas y el parque que Fidel necesita y tú, Basilio, sigue reforzando el movimiento obrero”.

Frank le entregó a Eugenia San Miguel la sub-ametralladora y unos importantes documentos, que fueron escondidos detrás del aparador del comedor, y ambos hombres salieron para la calle San Germán. La cantidad de policías, soldados y marineros portando todos ametralladoras y carabinas M-1 era tremenda. Un soldado con arma larga desde un balcón les dio el Alto y los mandó a registrar con un marinero y un policía, quienes le encontraron a Frank la pistola calibre 38 que portaba. Rápidamente se personaron muchos más esbirros, todos apuntándolos con sus armas largas deseosos de asesinar. Los condujeron al Callejón del Muro y los sentaron en un jeep. Llamaron por la planta de radio a Salas Cañizares y este acudió de inmediato con su escolta preferida, los asesinos cabo Basol, Mano negra, Garay, los hermanos Gallo.

Allí estaba lo peor de la dictadura en Santiago de Cuba: el Capitán Bonifacio Haza, los Tenientes Ortiz y Garay, y con ellos Luis Mariano Randich, quien había sido estudiante de la Escuela Normal para Maestros, por lo que conocía muy bien a los estudiantes devenidos revolucionarios al recrudecerse la lucha contra la dictadura. Randich, a quien sus compañeros de estudio más de una vez le habían hecho colectas de dinero para que pudiera continuar sus estudios, olvidando su condición de negro y pobre, ahora era un vulgar traidor deseoso de obtener prebendas delatando a sus antiguos condiscípulos y en especial a los hermanos Frank y Agustín País García.

Montseny había alertado a Navarrete y a Vilma de la situación de Frank y Pujol y estos se movilizaban para socorrer a nuestro jefe en peligro. Así la llamada a nuestro grupo en la casa de los Céspedes, como a Luis Clerge, quien rápidamente movilizó a algunos de sus más cercanos compañeros, Romanidy, Carbonell y Ceferino y armados de una sub ametralladora, una escopeta recortada y una pistola Star de ráfagas partieron en un carro tomado a la fuerza para la casa de Raúl Pujol. Estando ya cerca del lugar sintieron los múltiples disparos con que Salas Cañizares y sus asesinos daban muerte brutalmente a Frank y a su fiel compañero de luchas Raúl Pujol.

Mi amiga y compañera de la Lucha Clandestina en Santiago de Cuba, Madeline Santa Cruz Pacheco, quien vivía en San Germán esquina a Callejón del Muro, vio todo lo que sucedió desde detrás de uno de los ventanales del costado de su casa que daba para el Callejón. Me contó al otro día todo lo sucedido:

“Estaban Frank y Pujol sentados en el jeep parqueado en San Germán y el Callejón del Muro cuando llegó Salas Cañizares vociferando y amenazando con su carabina M-2 con la culata recortada. Randich se acercó al jeep y miró a Frank, le quitó los espejuelos oscuros y al reconocerlo le dijo a Salas: ‘¡Coronel, este es Frank País!… ¡Este es Frank País, Coronel!’

“Al oír esto Salas fue al jeep y agarró a Frank por la camisa vociferando palabras obscenas y con la culata del M-2 lo golpeó en el pecho. Frank fue a dar contra la pared de enfrente, desfallecido por los salvajes golpes.

“Raúl se había bajado del jeep y le gritó a Salas que no lo golpeara y además le llamó cobarde. Los matones escoltas de Salas golpearon brutalmente a Pujol, que cayó inconsciente en la acera de la Calle San Germán adonde fue Salas y le ametralló toda la espalda con una ráfaga larga. Se viró para donde estaba Frank y le tiró los últimos proyectiles que le quedaban y mientras colocaba otro cargador le ordenó a Mano Negra, a Basol y a los demás asesinos que le tiraran a Frank, quien cayó boca abajo al recibir los múltiples impactos. Volvió Salas sobre sus pasos hacia el Callejón del Muro y ametralló en el suelo y por la espalda el cuerpo inerte de Frank País.”

Frank recibió 22 balazos a sangre fría. Los esbirros colocaron la pistola junto a su cuerpo para que pareciera que se había resistido.

Al sentir los disparos realizados contra los dos revolucionarios y al aire para darse valor y meterle miedo a la población, todo el pueblo salió a la calle presintiendo que algo muy grande había ocurrido.

Sin demora a los hechos se escuchó por la radio CMKC santiaguera:

“El Teniente Coronel Salas Cañizares, supervisor de la Policía Nacional en esta ciudad, declaró a los periodistas que Frank País hizo resistencia al momento de ser detenido y disparó contra él con una pistola 38 que portaba, por lo que tuvo que repeler la agresión. El cadáver de Frank País y de su compañero Raúl Pujol permanecen en el lugar de los hechos a la espera de la correspondiente diligencia judicial.”

America y Graciela fueron para la casa de Frank. A los oídos de Doña Rosario la voz del pueblo había llevado la verdad de la triste noticia. La había escuchado por la radio estando en la oficina de Carmona en Heredia y San Félix y juntas las tres se encaminaron presurosas a San German y el Callejón del Muro. En el camino Clerge les confirma la dolorosa realidad.

A la prensa se le permitió tomar fotos de los nuevos mártires de la Patria…

¡Quizás la Dictadura pensó que nos iba a amedrentar con la muerte de nuestro querido jefe!

Sus cuerpos sin vida fueron llevados al necrocomio del Cementerio de Santa Ifigenia, donde la Dirección del Movimiento revolucionario comisionó al joven abogado Dr. Jorge Serguera Riverí para que, en compañía de los Reverendos Agustín y Celestino González, reclamara a Salas Cañizares la entrega de los cadáveres a sus familiares… El médico forense, Dr. Prieto, le dijo a Salas Cañizares: “¡Ya lo mataste, a lo menos entrégale el cuerpo a su madre!”

Doña Rosario, América, Graciela, Marinita Malleuve y Carmona limpian, taponan y visten con su traje blanco el cadáver de Frank. ¡22 balazos recibió en su cuerpo Frank País! ¡36 perforaciones le taponeó su madre adorada!

Vilma comisionó a Clerge a que hablara con Doña Rosario para que les permitiera velar a Frank en casa de América, en Heredia y Clarín:

“Hagan lo que crean mejor. Frank es de ustedes”. Le contestó la valerosa Doña Rosario.

Navarrete ordenó el acuartelamiento de los Grupos de Acción, aunque en Santiago de Cuba apenas hay armas para poder realizar alguna acción de envergadura. En mi casa fuimos siete con un revolver 38.

La idea de Vilma, Taras Domitro, Daniel y Navarrete, era movilizar al pueblo y convertir el sepelio en una vigorosa demostración de repudio a la Tiranía. Desde la casa de América al cementerio de Santa Ifigenia el sepelio atravesaría la parte más céntrica de Santiago de Cuba. El pueblo podría demostrarle su respeto y amor a su hijo más querido. A quien tanto había luchado contra la dictadura desde el mismo 10 de marzo de 1952.

En su pecho se colocó un brazalete del 26 de Julio. Y en la madrugada los cuatro hermanos Marañón lo vistieron con el uniforme verde olivo, con una escarapela roja y negra con las Tres Estrellas de Comandante en Jefe del Ejército Revolucionario del 26 de Julio. El mismo grado militar que el de Fidel.

La Resistencia Cívica y el Frente Cívico de Mujeres Martianas habían convocado una manifestación para el 31 de julio con motivo de la anunciada visita del nuevo Embajador de los Estados Unidos a Santiago de Cuba. Ahora con los asesinatos de Frank y Pujol, la manifestación se convertirá en una combativa demostración de condena a la dictadura de Batista, fiel aliado del gobierno yankee que Earl Smith representa. Con las valerosas Gloria Cuadra y Pura Amador al frente, las mujeres santiagueras originarían una verdadera batalla campal contra Salas Cañizares y sus esbirros. Una veintena de ellas vilmente golpeadas serían conducidas a los calabozos del cuartel de la Policía Nacional. Ni Gloria Cuadra, ni Nuria García, ni Amalia Ross, ni Deborah Algeciras, ni Diana Santamaría, ni Marcia Céspedes, ni Ania Martínez, ni Maira y Manolita Lavigne, ni otras valerosas más podrían asistir al combativo sepelio por estar recluidas en los sótanos del edificio del Gobierno Provincial en la calle Carnicería entre Aguilera y Enramadas.

Serían como las dos de la tarde cuando salieron los cortejos. El de Frank por la calle Heredia rumbo al Parque Céspedes a unirse con el de Pujol en San Pedro y Heredia y así por toda la calle San Pedro ir hasta el Paseo Martí y de ahí para San Pedrito donde en Santa Ifigenia Carlos Manuel de Céspedes, Perucho Figueredo, José Martí, Guillermón Moncada, José Maceo, Renato Guitart, Abel Santamaría, Pepito Tey y otros héroes aguardaban la llegada de los dos últimos caídos por una patria libre.

Fue una inmensa muchedumbre la que los acompañó. Más de veinte cuadras de compacta población de todas las capas sociales, credos religiosos, militancia revolucionaria y política, sexos, color y edades. Banderas cubanas y del 26 de Julio, flores que caían de todos los balcones, abajos a Batista, Vivas a la Revolución, Libertad o Muerte, el Himno Nacional en la garganta de todo un pueblo que gritaba: ¡Revolución!, ¡Revolución!, ¡Revolución!. ¡Era el reclamo del pueblo santiaguero que aquel 31 de Julio tomó las calles del heroico Santiago de Cuba!

Los esbirros temerosos se refugiaron en sus cuarteles. El Jefe Militar de la ciudad, Coronel Cruz Vidal, comenzó a recibir Partes informándole de que en otros pueblos y ciudades de la Provincia de Oriente se comenzaban a realizar movimientos populares de solidaridad con la actuación revolucionaria de Santiago de Cuba por la muerte de Frank País y Raúl Pujol.

Cerca ya de la entrada al cementerio un grupo de jóvenes se adelantó a colocar todas las banderas a media asta y otros brazos extrajeron los féretros y en hombros fueron conducidos hasta sus últimas moradas.

Varios compañeros improvisaron combativos discursos, todos con llamamientos a continuar la lucha hasta la derrota de la oprobiosa tiranía.

Los comercios, las fábricas, las empresas, todos los centros de trabajo de Santiago de Cuba cerraron aquel 31 de julio en huelga espontánea en protesta por el vil asesinato de esos hijos tan queridos. La huelga se fue extendiendo a otros pueblos y ciudades de la provincia oriental y como una ola se fue propagando a las demás provincias hasta llegar a las puertas de la capital de la República. Durante casi una semana el pueblo cubano mantuvo la huelga espontáneamente a pesar de la represión desatada por las Fuerzas Armadas de la dictadura… ¡Fue algo verdaderamente extraordinario!

El Comandante en Jefe del Ejército Revolucionario 26 de Julio, el Dr. Fidel Castro Ruz, al conocer la noticia de la muerte de Frank País escribiría desde la Sierra Maestra, el 31 de julio de 1957:

“[…] ¡Que bárbaros! Lo cazaron en la calle cobardemente, valiéndose de todas las ventajas que disfrutan para perseguir a un luchador clandestino. ¡Qué monstruos! No saben la inteligencia, el carácter, la integridad que han asesinado. […]”

Años después, al reparar el lavadero de la casa de Eugenia San Miguel y Raúl Pujol, se encontró que un túnel construido en época de la Colonia atravesaba por debajo de las calles e iba de la Iglesia San Francisco a la casa de la familia Pujol San Miguel.

¡Hubiera sido la casa más segura de la lucha clandestina en Santiago de Cuba!

La Habana, 30 de julio de 2014.

Las elecciones al debate en el barrio.

Como parte del respaldo de los Comités de Defensa de la Revolución (CDR), al proceso eleccionario inicio en el país la segunda etapa de los Barrios Debate, por el deber Patrio y Antimperialista.
En los encuentros que se desarrollan desde julio y concluirán en agosto las comunidades analizan el boletín de los CDR número 48, con el objetivo de que los cederistas lleguen al cuatro de septiembre listos para comenzar las asambleas de nominación de candidatos.
Carlos Rafael Miranda Martínez, Coordinador Nacional de los CDR destaco que el desarrollo del proceso de fortalecimiento 9no Congreso en cada uno de los CDR y Zonas es una tarea de aseguramiento al proceso eleccionario.
¨Estamos tratando de que nuestras estructuras estén más completa y con mejor nivel de funcionamiento para logar ese papel que le corresponde a la organización .Además del Boletín 48 hemos hecho un audiovisual Las cicatrices del Antimperialismo y la memoria histórica No. 2 al que le han añadido algunos elementos del serial televisivo La otra guerra de la lucha contra bandidos, para hacer más ameno el barrio debate en los barrios y comunidades.¨¨ preciso Miranda.
Los primeros cinco Barrios debate por el deber patrio y Antimperialista en su segunda etapa se desarrollaron en las provincias de Sancti Spiritus, Cienfuegos, La Habana y Pinar del Rio.
Los CDR están comprometidos en ampliar la presencia de mujeres y jóvenes dentro de los candidatos a delegados, el acondicionamiento de los locales donde se desarrollaran los comicios y estimular a pioneros y jóvenes a ser partícipes también del proceso electoral , el primero que se realiza sin la presencia del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz .
En Cuba no se realizan campañas políticas y las personas son elegidas como delegados y diputados por sus méritos y quien los elige es el pueblo.

 

Cuba graduó este año casi 15 mil profesionales de la Salud

A 14 mil 685 ascienden los profesionales de la Salud graduados en las Universidades de Ciencias Médicas de Cuba en el curso escolar 2016-2017, los cuales contribuirán a dar salud y vida a la nación antillana y a otros pueblos del mundo necesitados.

Del total de egresados, 920 son médicos de 79 naciones, según fuentes del Ministerio de Salud Pública.

Todas las graduaciones de esas casas de altos estudios en las provincias estuvieron dedicadas al salubrista mayor, el Comandante en Jefe Fidel Castro, al aniversario 95 de la fundación de la Federación Estudiantil Universitaria, y al 64 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

Sólo la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana formó a 803 nuevos profesionales, 724 cubanos y 79 de otras nacionalidades, quienes egresaron de cinco carreras: Medicina, Enfermería, Estomatología, Tecnología de la Salud, y Optometría y Óptica, explicó el profesor y doctor Luis Alberto Pichs García, rector de esa institución, paradigma de la formación de miles de médicos para Cuba y el mundo.

Después del triunfo de la Revolución, en la mayor de las Antillas se han graduado unos 164 mil 920 médicos cubanos y 33 mil 973 jóvenes de 129 países.

Mediante el proyecto de la Escuela Latinoamericana de Medicina (ELAM), ideado por el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, se han graduado más de 28 mil 500 médicos de 103 países desde su primera promoción en el año 2005.

En esta XIII graduación se titularon 742 jóvenes de 71 naciones, informaron en la ceremonia efectuada en la sede de la ELAM, proyecto de integración por un mundo más humano.

Tanto alumnos, familiares y profesores reconocieron el legado de Fidel, padre de este justo, humano y solidario gran proyecto, gestado en noviembre de 1999 y que ha contribuido a elevar los indicadores sanitarios de diversos pueblos necesitados.

Jóvenes graduados, hagan eco de las palabras del Comandante emitidas hace más de 17 años cuando expresó: “Habrán de regresar con tanta ciencia como conciencia”.

Sean ustedes, unidos a los colegas de promociones anteriores, los protagonistas de esa gran obra, muestra de la solidaridad internacional que exhibe esta pequeña isla, subrayó la doctora Maritza González, vicerrectora académica de esa institución. (ACN) (Foto: Archivo)