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Universidad mexicana concede Honoris Causa a Fidel Castro

El título fue entregado en acto solemne por Alfredo Barrera, rector de ese centro de altos estudios, a Pedro Núñez Mosquera, embajador cubano en la nación azteca. Foto: Cubaminrex.

El título fue entregado en acto solemne por Alfredo Barrera, rector de ese centro de altos estudios, a Pedro Núñez Mosquera, embajador cubano en la nación azteca. Foto: Cubaminrex.

La Universidad Autónoma del Estado de México otorgó post mortem el doctorado Honoris Causa al líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, entre otros méritos, por su histórica contribución a la educación, ciencia y cultura en América Latina.

El título fue entregado en acto solemne por Alfredo Barrera, rector de ese centro de altos estudios, a Pedro Núñez Mosquera, embajador cubano en la nación azteca.

Barrera enfatizó en la contribución de Fidel Castro en su lucha por el bienestar del pueblo, sin escatimar esfuerzos, y convirtió a Cuba en una nación plena de valores patrios que comparte con el mundo, aseveró.

El embajador cubano agradeció la decisión de conceder tan alta distinción a la figura cumbre de la Revolución y expresó que la recibía en nombre del pueblo y el gobierno de Cuba, que se honran con ese reconocimiento.

El funcionario cubano destacó la presencia de Fidel Castro en México, donde preparó la lucha revolucionaria, como lo hicieron otros patriotas cubanos desde el siglo XIX, entre los que se encontraba el Héroe Nacional, José Martí.

También subrayó los lazos de amistad entre ambas naciones, así como la participación de miembros del Contingente internacionalista Henry Reeve, integrada por médicos y personal de la salud, que presta colaboración a los afectados por los sismos en el estado de Oaxaca.

En la ceremonia, presidida además por los doctores Luis Raúl Ortiz, Secretario de Rectoría; Inocenta Peña Ortiz, Decana de la Facultad de Derecho, y Carlos Eduardo Barrera, Secretario de Investigación y Estudios Avanzados, participaron miembros de la sede diplomática cubana en México.

(Con información de Cubaminrex)

Responde Administradora del grupo en Facebook La Gente de San Agustin a la negativa de publicar el quehacer de la Revolucion Cubana en el Consejo Popular San Agustin del habanero municipio La Lisa

 

Saquen ustedes sus propias conclusiones

Una sola Revolución, un solo Partido, un Comandante en Jefe

 

 

En el local donde hoy radica la capitalina sala teatro Hubert de Blanck se produjo el 16 de agosto de 1925 un hecho que devendría trascendental para la historia patria: dieciocho hombres, entre delegados e invitados, dieron inicio a un congreso en el que quedó constituido el Primer Partido Comunista de Cuba. El veterano Carlos Baliño, fundador con José Martí del Partido Revolucionario Cubano, y el joven Julio Antonio Mella, simbolizaron la continuidad histórica del empeño por llevar adelante una sola revolución: la inconclusa iniciada en el siglo XIX por la independencia nacional a la que se sumó en el siglo XX el empeño por conquistar la emancipación social.

Inmediatamente la recién nacida organización fue objeto de la más brutal represión por parte del Gobierno oligárquico y proimperialista de Gerardo Machado, quien desató un proceso judicial contra los comunistas, causante del encarcelamiento de algunos y la deportación de otros, como sucedió con el electo primer secretario general del Partido, el maestro José Miguel Pérez. Similar suerte corrieron líderes obreros y personalidades progresistas y democráticas.

Durante décadas ser comunista atraía el odio de las clases dominantes y del imperialismo, significaba exponerse a la difamación y a las persecuciones, a la expulsión del trabajo, la cárcel, las torturas y a la muerte. Sin embargo, aquellos militantes se ganaron el respeto y la admiración de los humildes, que vieron en ellos a sus resueltos defensores, como ocurrió con Jesús Menéndez, Aracelio Iglesias, José María Pérez y tantos otros.

Sin embargo, ese Partido no podía ser el protagonista de la nueva Revolución necesaria, su conducción la tuvieron que asumir otros hombres que se habían acercado al pensamiento marxista- leninista, nuevos comunistas, como los calificó Fidel, porque no eran conocidos como tales y no tuvieron que padecer en el seno de aquella sociedad llena de prejuicios y de represión el terrible aislamiento y la exclusión que padecían los abnegados combatientes del Primer Partido Comunista, que ya por entonces se denominaba Partido Socialista Popular (PSP).

En el curso de la lucha insurreccional, encabezada por Fidel, se produjo un acercamiento entre las organizaciones que se sumaron decididamente a ella, y después de la victoria las direcciones del Movimiento 26 de Julio, el PSP y el Directorio Revolucionario, acordaron disolverse e integrarse en una sola.

Blas Roca, quien había dirigido el Partido durante más de dos décadas, afirmó que cuando le correspondió entregarle su dirección a Fidel “él ya era el líder indiscutible de la Revolución y del pueblo. Su acción en el Moncada, su autodefensa en el juicio, su viaje en el Granma para iniciar la guerra de liberación, le habían dado un lugar en la historia. No era entonces yo el que le entregaba la dirección a Fidel. Fui un simple portador de lo que ya la historia le había entregado”.

Surgió más tarde el denominado Partido Unido de la Revolución Socialista, un gran paso de avance, pero la organización debía proponerse metas superiores y lo destacó en el acto de presentación del Comité Central, el 3 de octubre de 1965: era necesario que dijera “no lo que fuimos ayer, sino lo que somos hoy y lo que seremos mañana”.

Y se produjo entonces un momento muy emotivo cuando el jefe de la Revolución comenzó a pedir propuestas a los asistentes para denominarlo. Varios sugirieron: ¡Partido Comunista de Cuba!, y Fidel afirmó: “¡Ese es el nombre!”

En numerosas oportunidades se refirió a su importancia y trascendencia. Vale recordar por su vigencia la forma en que lo definió en el Primer Congreso: “El Partido lo resume todo. En él se sintetizan los sueños de todos los revolucionarios a lo largo de nuestra historia; en él se concretan las ideas, los principios y la fuerza de la Revolución, en él desaparecen nuestros individualismos y aprendemos a pensar en términos de colectividad; él es nuestro educador, nuestro maestro, maestro guía y nuestra conciencia vigilante, cuando nosotros mismos no somos capaces de ver nuestros errores, nuestros defectos y nuestras limitaciones; en él nos sumamos todos y entre todos hacemos de cada uno de nosotros un soldado espartano de la más justa de las causas y de todos juntos un gigante invencible”.

Y agregó: “El Partido es hoy el alma de la Revolución Cubana”. Cuando aun no se había producido la desaparición física del Comandante en Jefe, Raúl destacó otra gran misión del Partido que cobra especial trascendencia en estos tiempos, al señalar que únicamente el Partido Comunista puede ser el digno heredero de la confianza depositada por el pueblo en su líder.

En el Partido y en cada uno de sus militantes descansa por tanto la responsabilidad de llevar adelante el legado de quien fue su primer secretario y el único Comandante en Jefe de la Revolución cubana, y de garantizar esa marcha indetenible del pueblo de la que habló Fidel en su última intervención pública en el VII Congreso.

Naufragio del Remolcador 13 de marzo: La verdadera historia de un accidente.

La verdad no puede cambiarse, ni manipularse. La historia tampoco puede trastrocarse. El propósito de este trabajo es presentar a la joven generación de cubanos los sucesos acaecidos en relación con el penoso acontecimiento del naufragio del remolcador “13 de Marzo”, hundido accidentalmente en la madrugada del 13 de julio de 1994, como resultado de una colisión contra otra embarcación perteneciente a la Empresa de Servicios Marítimos del Ministerio de Transporte, mientras se encontraba en su persecución cerca de 7 millas al norte de la Bahía de la Habana.

Lo cierto de los hechos es que un grupo de delincuentes involucraron a numerosas personas, 72 en total, entre ellas a decenas de niños y mujeres en el secuestro de esta embarcación, la que se encontraba en el muelle, a sabiendas de que misma no estaba en condiciones para navegar largas travesías, además de presentar una vía de agua que auguraba su hundimiento. El secuestro de la nave se realizó de manera ilegal, inutilizando el sistema de comunicación de la misma con el fin de desoír los llamados de las autoridades cubanas exigiendo su retorno y la peligrosidad de la desafortunada incursión.

Los secuestradores pretendían llegar a los Estados Unidos en su obcecado empeño, aun conociendo el estado técnico de la nave raptada y el enorme riesgo en que ponían a las personas inocentes que sumaron a su alocada aventura.

Esta irresponsable conducta provocó la muerte de 41 personas, incluyendo a mujeres y niños, quienes perdieron la vida cuando la el remolcador se hundió. Fueron rescatados 31 supervivientes, 20 de ellos hombres, quienes fueron sometidos a un proceso investigativo para determinar la forma en que se produjo el secuestro de la embarcación y otras acciones ilegales cometidas, así como para determinar la responsabilidad legal de los involucrados. En el caso de los niños y mujeres, los mismos recibieron atención médica y fueron enviados a sus lugares de residencia.

La investigación determinó quiénes fueron responsables del delito cometido, siendo liberado el resto de las personas en el trascurso de los días siguientes.

Luego del penoso incidente, ha sido empeño de los enemigos de Cuba –a lo largo de décadas-, presentar a las autoridades cubanas como culpables de la muerte de innumerables víctimas, desvirtuando los sucesos y descontextualizándolos de manera engañosa y descarada. La verdad es que los propios trabajadores de los remolcadores, apenas conocieron el secuestro, se movilizaron a toda velocidad para impedir el hurto de la embarcación. En realidad el accidente se produjo al chocar el 13 de Marzo con una de las embarcaciones que le impedían la huida, en medio de la oscuridad y en condiciones adversas de navegación. Las autoridades cubanas determinaron que no hubo la menor intencionalidad de hundir el barco.

La manipulación deliberada del trágico accidente por parte de los sostenedores de la más criminal guerra ideológica anticubana, sobre todo presionando a algunos de los sobrevivientes, es fabricar la versión de que el Remolcador 13 de Marzo fue embestido deliberadamente por otras dos embarcaciones -los también remolcadores Polargo2 y Polargo5-, a la par que fueron hostigados por mangueras de agua a presión, provocando su hundimiento.

 

Otra de las falsedades sostenidas es la negación de auxilio a las personas que se encontraban en el agua. Sin embargo, la verdad fue otra. Todos los miembros del personal de las embarcaciones presentes en el lugar realizaron esfuerzos heroicos para salvar las vidas de estas personas, aun cuando las condiciones de navegación y la fuerza del mar (Fuerza 3) hicieron dificultoso el rescate.

Una de las razones principales de este trabajo es presentar la verdad tal como fue, sin tapujo alguno, respetando la memoria histórica, la cual no permitiremos que nos tergiversen descaradamente. Los cubanos #TenemosMemoria y la verdad, por dolorosa que sea, nunca nos ha asustado.

Jamás podrá entenderse este penoso accidente sin ubicarlo en su correcto contexto histórico. Solo eso permitirá deducir y asumir las responsabilidades de cada quien en torno al mismo.

A Cuba le duelen estas víctimas pues eran parte de su propio pueblo. Fueron mujeres y niños inocentes, conducidos hacia la muerte por un grupo inescrupuloso de secuestradores violentos, e incitados por la política hostil de un gobierno creador de la Ley de Ajuste, la cual abrió las puertas para que se realizaran acciones de robo de embarcaciones y aeronaves, garantizando la impunidad de los secuestradores al arribar a territorio norteamericano.

Estados Unidos manipuló el tema migratorio, usando al mismo como factor de desestabilización interna y promotor de la indisciplina social, a partir de la teoría de “la olla de presión”, con lo que se estimulaban las salidas ilegales, el secuestro y la frustración de los ciudadanos cubanos –quienes por diversas razones-, optaban por vías seguras para emigrar.

Junto a esta política agresiva, EE UU mantuvo total indiferencia ante las acciones terroristas realizadas contra Cuba en ese período por parte de organizaciones violentas radicadas en La Florida. Solo en contadas ocasiones se detuvieron a aquellos que venían a agredirnos, pero la justicia norteamericana los liberaba de inmediato y sin cargo alguno.

No es el gobierno cubano quien acoge a los secuestradores de barcos y aviones, no es gobierno cubano quien manipula políticamente el tema migratorio. No es desde Cuba que salen aviones y comandos terroristas para atacar objetivos en EEUU.

Salvo los dos delincuentes que promovieron los penosos sucesos del secuestro del remolcador, Cuba mira con respeto y dolor a todos aquellos que –murieron o no-, llevan aún los lastres de aquel triste suceso.

La política USA y la incitación a las salidas ilegales violentas.

La historia de estos sucesos tiene lugar cuando la administración Clinton dedicó sus empeños a incentivar las salidas ilegales desde Cuba, alentando a sus ciudadanos por diversas vías, sobre todo usando a la falaz emisora Radio Martí y todo el tinglado de fonías anticubanas. A la par, la SINA incumplió –siguiendo las indicaciones del Departamento de Estado-, la concesión de visas para aquellas personas que apostaban por una manera legal para emigrar.

Esta política de incitación a la emigración ilegal provocó que en fecha cercana al incidente del Remolcador 13 de marzo, se produjera el ingreso a EE UU de alrededor de 5 000 personas que usaron el canal ilegal marítimo, en franca violación de los acuerdos migratorios establecidos con Cuba.

La siguiente tabla, sobre la base de informaciones del Servicio de Guardacostas norteamericano, establece cómo las autoridades de ese país, particularmente durante la administración del presidente Clinton, permitió la emigración ilegal, en comparación con momentos anteriores, caracterizada en su mayoría por robo violento de embarcaciones, asesinatos cometidos contra personal de seguridad y otras acciones ilegales:

Casi un mes después de los hechos funestos del 13 de julio, se habían producido 5 435 ingresos de ciudadanos cubanos que salieron ilegalmente del país. No obstante, la administración de Clinton mantuvo su política de permitir el flujo migratorio ilegal. Las declaraciones del entonces vocero del Departamento de Estado, David Johnson, emitidas ante estos hechos, mantiene el mismo patrón de política asociada a bendecir esta irracional conducta migratoria: “Cualquier persona que abandone Cuba puede adquirir la ciudadanía estadounidense con rapidez, ya sea por motivos políticos o económicos.”

Incitación a las salidas ilegales

Por su parte, las autoridades cubanas se mantuvieron en franco respeto a los acuerdos migratorios con su contraparte norteamericana, impidiendo en 1993 la salida ilegal de 11, 564 personas, mientras en 1994 (hasta agosto) impidió que 10,975 ciudadanos usaran esta vía ilegal.

Como puede apreciarse, desde inicios de 1994 esta situación se agravó peligrosamente, provocando que en los meses anteriores al evento del 13 de julio de 1994, la opción de salidas ilegales marcara la principal forma de emigrar hacia los EE UU.

A partir de esas acciones provocadoras y el rejuego de la administración Clinton con el tema migratorio, se agudizaron las acciones ilegítimas contra nuestro país. Agosto de 1994 se inició con actos de violencia que provocaron el asesinato de dos oficiales cubanos –el 4 y el 8 de agosto-, durante secuestros de embarcaciones en forma violenta, siendo aceptados en EE UU, con total impunidad, los perpetradores de estos actos criminales.

La consecuencia de estas acciones fue la legítima decisión cubana de dejar de proteger sus fronteras, lo que provocó un descontrolado flujo migratorio a partir de ese momento. Esa fue una consecuencia de la actitud irresponsable de la Casa Blanca. El 5 de agosto de 1994, Fidel declaró públicamente: “Si Estados Unidos no toma medidas rápidas y eficientes para que cese el estímulo a las salidas ilegales del país, entonces nosotros nos sentiremos en el deber de darles instrucciones a los guardafronteras de que no obstaculicen ninguna embarcación que quiera salir de Cuba.”

Acciones terroristas bendecidas por Washington.

Diversas acciones terroristas promovidas por grupos criminales de la mafia cubano americana desde territorio norteamericano, se sucedieron en estos días precedentes al evento del 13 de julio. Cuba denunció reiteradamente en diversos foros estas acciones y mediante notas diplomáticas enviadas al gobierno norteamericano.

Algunas de estas acciones hostiles y provocadoras fueron:

  • 2 de septiembre de 1993: Detención del ciudadano mexicano Marcelo García Rubalcava, residente en California, EE UU, al tratar de introducir propaganda y material explosivo, por indicaciones de la organización terrorista Alpha 66. Sus objetivos eran la colocación de bombas en instalaciones turísticas y realizar un plan de atentado contra Fidel Castro.

El MINREX cubano entregó a la SINA su nota 275 sobre la actividad terrorista del mexicano Rubalcava, quien sería excarcelado en mayo de 1994 y entregado a autoridades mexicanas, a causa de su deteriorado estado de salud y mientras purgaba una condena de 10 años de privación de libertad.

  • Luego de haber reclutado a dos ciudadanos de origen cubano para realizar acciones terroristas contra instalaciones turísticas –Olfiris Pérez Cabrera y Manuel Inda Ramos, quienes fueron neutralizados por la seguridad cubana-, la terrorista Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) indicó a Percy Francisco Alvarado Godoy –agente de la seguridad cubana infiltrado en este grupo terrorista-, la colocación de bombas y otras acciones terroristas contra firmas extranjeras e instalaciones turísticas, así como la planeación de un posible atentado contra Fidel.

El agente Fraile de la seguridad cubana fue abastecido por Luis Posada Carriles y Gaspar Jiménez Escobedo con explosivo suficiente para provocar la voladura del cabaret Tropicana y otros objetivos turísticos en La Habana y Varadero.

  • El 29 de noviembre de 1993 el MINREX de Cuba envió la nota 1194 a la SINA en relación con amenazas realizadas por el ya fallecido jefe de Alpha 66, Andrés Nazario Sargen, en la que amenazaba con secuestrar a extranjeros en Cuba.
  • El 11 de marzo de 1994 se produjo un ataque por mar contra el hotel Guitart-Cayo Coco, perpetrado por una lancha con terroristas de Alpha 66.

Hay verdades que no pueden ser ocultadas y que apuntan a la directa responsabilidad del presidente Clinton y de su administración sobre los hechos que provocaron el accidente del Remolcador 13 de Marzo.

El propio Fidel fue un cronista de la situación existente alrededor de los sucesos que provocaron el secuestro y el accidente posterior que provocaron la actividad violenta e irresponsable de los secuestradores, así como la responsabilidad política de la administración Clinton por desarrollar una política migratoria errada, la cual aún se mantiene a partir de la bochornosa Ley de Ajuste Cubano. Todavía esa política propicia la deserción de médicos y deportistas cubanos, permitiendo la creación de instituciones, mecanismos y legislaciones que la fomentan inescrupulosamente.

Varios de sus discursos e intervenciones sirven para lograr una visión íntegra del contexto histórico alrededor de este incidente:

Intervención de Fidel el 5 de agosto de 1994.

http://revolucioncubana.cip.cu/wp-content/uploads/2013/09/Comparecencia-del-presidente-Fidel-Castro-ante-la-Televisi%C3%B3n-Cubana..pdf

 

Intervención de Fidel el 11 de agosto de 1994.

http://revolucioncubana.cip.cu/wp-content/uploads/2013/09/Comparecencia-del-presidente-Fidel-Castro-ante-la-Televisi%C3%B3n-Cubana-y.pdf

 

Intervención de Fidel castro el 24 de agosto de 1994.

http://revolucioncubana.cip.cu/wp-content/uploads/2013/09/Comparecencia-del-presidente-Fidel-Castro-ante-la-Televisi%C3%B3n-Cubana-y….pdf

 

Aún los inescrupulosos y jurados enemigos de la Revolución Cubana mantienen sus añejas e infundadas acusaciones contra nuestras autoridades, responsabilizándolas con la penosa muerte que nunca debió ocurrir. Son los propios responsables los que, paradójicamente, tratan de vendernos como culpables. Aún mantienen sus sucias campañas cargadas de hipócrita sensiblería y promueven condenas inmerecidas contra nosotros.

La inmensa mayoría de nuestro pueblo, la que no se encanta ni deslumbra con los cantos de sirena del capitalismo, se dedica este verano a disfrutar sanamente de su democracia verdadera, de su libertad conquistada con sacrificio y entrega. Ese pueblo ni odia ni guarda resquemores hacia el hermano que vive fuera de sus fronteras. Al contrario, le recibe y recibirá siempre como parte propia de él mismo.

Percy Francisco Alvarado Godoy

El Centro Che Guevara ya realizó más de siete mil cirugías gratuitas de ojos

 

Córdoba 05/07/2017 Consuelo Cabral
A contramano de las instituciones que hacen de la salud un negocio, el centro médico del proyecto cubano Operación Milagro brinda tratamiento gratuito a personas de todo el país con ceguera curable. Su única sede en Argentina funciona en barrio San Martín, en la ciudad de Córdoba.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce la existencia de 161 millones de personas con discapacidades visuales en todo el mundo. Cincuenta millones de ellos son ciegos y esta cifra aumenta gravemente en dos millones y medio de personas ciegas más por año.

Ante estas estadísticas alarmantes, Cuba y Venezuela lanzaron en julio del 2004, a través de la Alianza Bolivariana de Nuestra América (ALBA), un programa de salud visual destinado a erradicar la ceguera prevenible ocasionada por cataratas y pterigium en América Latina y el Caribe. El programa que fue bautizado como “Operación Milagro” -nombre inspirado en lo que dijo “un señor mayor cuando volvió a ver”- se ha asentado en más de 15 países del continente, a través de la instalación de decenas de centros oftalmológicos, en donde se han operado a más de tres millones de personas de forma completamente gratuita, de las cuales más de 50 mil son argentinas.

En nuestro país, el único centro de Operación Milagro está ubicado en Córdoba y ya lleva realizadas más de siete mil cirugías desde que abrió sus puertas en el 2009. En un primer momento funcionó en la Cooperativa de Trabajo de la Salud Junín, en calle Deán Funes 5810, pero en mayo de 2015 y gracias a una donación del gobierno cubano y a la ayuda económica desinteresada de sindicatos y cordobeses, finalmente pudo inaugurar su propio edificio en barrio San Martín, sobre la calle Tomás Guido 757, con la presencia de Aleida Guevara, hija de Ernesto Che Guevara, y embajadora del proyecto.

Durante su visita, en 2015, Aleida señaló que “en Argentina las corporaciones dijeron que este hospital era un cáncer que había que extirparlo porque les quitaba clientes, usaron esa palabra. Nosotros no tratamos clientes, tratamos pacientes, que es otra forma de ver al ser humano”.

Por el momento, el hospital funciona en planta baja, pero está proyectado un segundo piso donde funcionará una escuela oftalmológica y el hospedaje para los pacientes que vienen desde el interior y necesitan quedarse algunos días para los controles posquirúrgicos.

Este programa de salud visual comunitaria es implementado por la Fundación UMMEP “Un Mundo Mejor es Posible” que trabaja en conjunto con organizaciones sociales, sindicales, universitarias y municipalidades, mediante la estrategia de pesquisa activa, que tiene como fin llegar a quienes se les ha negado el derecho a la salud visual por dificultades materiales.

Lucía Coronel es tucumana y en 1999 viajó a Cuba para estudiar medicina en la Escuela Latinoamericana de Medicina de La Habana. Hija de desaparecidos durante la última dictadura cívico militar, formó parte de la primera promoción de becados por el gobierno cubano, quienes egresaron en 2005.
Luego, estuvo un año trabajando en Venezuela tras lo que se incorporó a Operación Milagro, en 2006 cuando comenzó a funcionar en Argentina, pero trasladando pacientes a los centros que existían en la frontera con el estado de Bolivia. A 11 años, de aquella experiencia, Coronel se encuentra al frente del Centro Oftalmológico Che Guevara y junto a una veintena de profesionales llevan adelante este programa revolucionario que, en sus propias palabras, “busca romper con el negociado de la salud a través una democratización de la atención médica para todas y todos, y especialmente para aquellos que menos tienen”.

En diálogo con La Nueva Mañana, la médica contó que para poder traer Operación Milagro al país y a nuestra provincia, debieron luchar con las asociaciones colegiadas y las clínicas oftalmológicas que “no permitían que los médicos cubanos trabajasen y menos gratis, por lo que impusieron una serie de restricciones para evitar que se les quitaran los clientes. Por ello fue que un primer momento debíamos trasladar los pacientes argentinos a Bolivia -en Villazón y Yacuiba- para poder operarlos, pero nuestro siempre fue operar en Argentina”.

En el transcurso de esa etapa se operaron en Bolivia más de 36 mil argentinos, que viajaban en colectivos desde distintas provincias. Paralelamente, un grupo de ocho médicos argentinos, entre ellos Lucía, regresaron a Cuba para especializarse en oftalmología y epidemiología, y de esa manera sortear el obstáculo que impedía a extranjeros operar aquí.

Actualmente trabajan seis oftalmólogos cordobeses, matriculados en Argentina, además de quienes egresaron en Cuba y un supervisor cubano que garantiza la calidad de los tratamientos. Hasta el momento, más de siete mil argentinos volvieron a ver y a través de convenios con distintos municipios de Córdoba y otras provincias, continúan sumando. Asimismo, los únicos países en los que el Estado nacional no se hizo cargo del mantenimiento y sostenimiento de los centros oftalmológicos donados por Cuba, fueron Argentina y Haití. En el resto de los países donde existe Operación Milagro, cada nación asume el gasto para la continuidad del programa. Por ejemplo, en Uruguay, trabajan médicos cubanos y uruguayos, y se financia a través del Ministerio de Desarrollo Social y el Estado cubano. Gracias a este trabajo conjunto, se ha logrado avanzar en el tipo de patologías que se tratan, sumando miopía y presbicia.

Qué patologías se operan

Las dos patologías oculares que se operan de forma completamente gratuita en el Centro Oftalmológico de Córdoba son: cataratas y pterigium, conocido como “carnosidad”. Ambas enfermedades pueden ocasionar problemas visuales hasta llegar a la ceguera.
“Si bien atendemos de lunes a viernes en la clínica, quienes consulten por primera vez, deben asistir los miércoles, a partir de las ocho de la mañana, y retirar un turno de los 15 que damos por día”, señala Lucía.

El pterigium se produce cuando células y vasos sanguíneos de la conjuntiva invaden la superficie ocular por detrás de la córnea, estorbando su transparencia y generando una sensación de cuerpo extraño en el ojo. Responde a los siguientes síntomas: carnosidad, ojo rojo, ardor, picazón y lagrimeo.

En tanto, la catarata es una opacidad del lente del ojo o cristalino, que normalmente es transparente, produciendo visión nublada. Sus síntomas más frecuentes son nube en el ojo, visión borrosa, visión doble, dificultad en la visión nocturna, ver halos alrededor de las luces y cambio en la percepción de los colores.

“A lo largo de la implementación del programa en Argentina, hemos detectado dos barreras por las que la gente no accede a una adecuada salud visual. Ambas se interrelacionan íntimamente, la primera barrera es la geográfica, que responde a la concentración de los profesionales y centros de atención en las grandes ciudades, y la otra es el tipo de formación hegemónica mercantilista que condiciona el trabajo y capacitación de los médicos y médicas oftalmólogas”, señala Lucía.
De allí la importancia de la “pesquisa”, el proceso por el cual todos los sábados médicos y voluntarios recorren los barrios y las localidades más vulnerables, e incomunicadas, para detectar quiénes pueden ser operados y de esa forma mejorarles la calidad de vida a muchísimas personas que de otra forma, quedarían condenadas a la ceguera.

La donación de “Pecas” Soriano

Tras una huelga de 19 días frente a la obra social provincial Apross en reclamo del reintegro de un tratamiento sufrido a fines de 2016 a raíz de una grave infección ocular, el médico y poeta Carlos “Pecas” Soriano decidió donar el subsidio otorgado por la Provincia a un merendero en Unquillo y al Centro Oftalmológico Ernesto Che Guevara.

Al respecto, desde Operación Milagro señalaron que están eternamente agradecidos y emocionados: “El gesto solidario es un hecho político que nos encuentra de la misma vereda. Carlos está apoyando a muchas personas que este sistema excluye, discrimina, ignora. Está extendiendo un brazo humanista, devolviendo un poco de lo que el gobierno y pueblo cubano vienen entregando desinteresadamente por los pueblos del mundo. Con su gesto de amor, Pecas nos permite seguir soñando que un mundo mejor es posible”.
Datos importantes

Dirección: Tomás Guido 757, en barrio San Martín, en la ciudad de Córdoba.
Primera consulta: días miércoles, por orden de llegada, a partir de las 8 de la mañana. Se dan 15 números por día.
Teléfono 0351-4724588
E-mail c.o.e.guevara@gmail.com
Web: http://www.operacionmilagro.org.ar 
Atención general de lunes a viernes de 9 a 15 horas.
Colectivos que llegan: líneas 27, 10, 11, 12, 14, 15 y 501