La Doctrina Monroe y las estrategias de Washington

2018-02-05 11:11:42 / web@radiorebelde.icrt.cu / Angélica Paredes López

La Doctrina Monroe y las estrategias de Washington

Nuevamente el gobierno norteamericano trata a sus países vecinos con desprecio y arrogancia, desconociendo los valores, historia y cultura de sus pueblos.

El secretario de Estado Rex Tillerson, al iniciar una gira por varios países de América Latina y el Caribe, defendió los postulados de la tristemente célebre doctrina que en el siglo XIX estableció como política que América es el traspatio de Estados Unidos.

Secretario de Estado Rex Tillerson

Ahora, abiertamente, la administración Trump ataca a naciones de la región y otorga vigencia a la anacrónica Doctrina Monroe, política estadounidense de expansión y control imperialista sobre los países de nuestra América.

La Doctrina, resumida en la frase “América para los americanos”, fue la estrategia de política exterior promovida por Estados Unidos bajo la presidencia de James Monroe (1817-1825), y que consideraba a todo el continente bajo la égida y control de Washington.

Esa política es la pieza clave del imperialismo norteamericano para controlar todo el hemisferio desde el punto de vista político, militar, económico y estratégico para someterlo a su dominio.

Derrota del ALCA

Sería muy extenso un análisis de la historia del intervencionismo norteamericano en la región, pero recordemos que en este siglo su gran jugada política era constituir el ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas), sepultada en 2005 en la ciudad de Mar del Plata, Argentina, por la valentía de los nuevos líderes que surgían inspirados por la resistencia de Cuba: Chávez, Lula, Kirchner, con el apoyo de los movimientos sociales latinoamericanos y las fuerzas que también emergían en Ecuador, Nicaragua y Bolivia.

Cuba ya no estaba sola en el continente. Con la Revolución Bolivariana, el presidente Hugo Chávez Frías logró traer de vuelta a Bolívar, rescatar su pensamiento y su proyecto estratégico, generando gran preocupación para Washington.

La ola progresista avanzaba con fuerza, lo que no implicó una retirada norteamericana de la región, pero sí una ofensiva para recuperar el terreno perdido.

 

La Doctrina concebida en 1823 y sintetizada en la frase “América para los americanos”, ha servido como sostén ideológico para las intervenciones unilaterales de Washington en cualquier país siempre que “sus intereses” estuvieran en “riesgo”.

Han sido demasiados los intentos de dominación desde la Doctrina Monroe hasta hoy, como una de las primeras estrategias imperiales de dominio de nuestro territorio; porque siempre Estados Unidos ha mirado a Latinoamérica como su patio trasero.

Ante esta realidad, los países de la región tienen el deber de avanzar hacia la integración política, económica y social de Nuestra América. Como ha reiterado Cuba, trabajar por la unidad dentro de la diversidad es una necesidad impostergable por el bien de la región latinoamericana y caribeña.

A la OEA ni un tantico así

En respuesta a la Declaración de San José el pueblo cubano se reunió en la Plaza de la Revolución para patentizar su apoyo al Gobierno revolucionario
En respuesta a la Declaración de San José el pueblo cubano se reunió en la Plaza de la Revolución para patentizar su apoyo al Gobierno revolucionario

Fecha:

31/01/2017

Fuente:

Periódico Granma

Autor:

Punta del Este, Uruguay, enero de 1962. Las amenazas del embajador de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA), se cumplen. El diplomático norteño había dicho días antes que desde ese mecanismo interamericano «se tomarán medidas contra el Gobierno Revolucionario Cubano». Sesiona el Consejo Interamericano Económico y Social de la OEA. Allí, el representante cubano, Comandante Ernesto Che Guevara denuncia la política hostil del presidente John Kennedy contra la naciente Revolución en la Isla caribeña, detalla la realidad histórica del continente y el carácter expoliador de los planes de Washington para la región, simbolizados en la fracasada Alianza para el Progreso.

Las presiones contra la Revolución encuentran en la Organización el escenario idóneo. El propio Fidel le recuerda al vecino del Norte que el proceso de 1959 nació sin permiso de Washington, y que «si los yankis intentan destruir la Revolución Cubana por la fuerza, ¡no encontrarán aquí su Guatemala, sino que encontrarán aquí su Waterloo!».

Dos años antes tuvo lugar la VII Reu­nión de Consulta de los Cancilleres de América. De fondo el respaldo popular reafirma que ¡Con oea o sin oea ganaremos la pelea! El canciller cubano Raúl Roa interviene en la plenaria. «Digámoslo ya sin ambages. El Gobierno Revolucionario de Cuba no ha venido a San José de Costa Rica como reo, sino como fiscal. Está aquí para lanzar de viva voz, sin remilgos ni miedos, su yo acuso implacable contra la más rica, poderosa y agresiva potencia capitalista del mundo».
Cuba se retira de la reunión: «Me voy con mi pueblo, y con mi pueblo se van de aquí los pueblos de Nuestra América», sostiene Roa.

En La Habana, a instancias del pueblo reunido en la Plaza de la Revolución, Fidel rompe la Declaración de San José por atentar contra la soberanía e independencia no solo de la Isla, sino también de todos los pueblos de América.

En Uruguay, el 31 de enero de 1962 Cuba es expulsada de ese «ministerio de colonias yanqui» como el propio Roa la califica. Aunque la decisión se revierte en el 2009 durante la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago, el historial del mecanismo interamericano hace que Cuba se mantenga firme en sus principios y no acepta volver.

LOS ORÍGENES

La OEA surge como parte de la Conferencia Internacional Americana de Bogotá en 1948. La Colombia de esos días está agitada por El Bogotazo, provocado por el asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán.

La fachada de la oea es de mecanismo aglutinador de las naciones del hemisferio. Su verdadera acción es la de marioneta al servicio de Washington. El «América para los americanos» es la única doctrina a la cual responde.

Muestra de ello es la complacencia mostrada al avalar en 1954 la intervención en la Guatemala de Jacobo Arbenz. El silencio ante la invasión a Playa Girón en abril de 1961 y ante las acciones terroristas en Cuba engrosan la lista. Sin hablar de las presiones en el plano di­plomático que hacen que sal­vo con­tadas excepciones, la región rompa relaciones con La Habana. El desembarco de marines estadounidenses en Santo Domingo en 1965, con la anuencia de la oea, es el primer ejemplo de una intervención colectiva en un país de la zona, la misma que tiene como principio «la no intervención de ningún Estado en los asuntos internos de otros».

En 1982 un país de la región entra en confrontación bélica con una potencia extranjera. Se trata de la Guerra de las Malvinas, en el que se enfrentan Argentina y Reino Unido. Respuesta de la oea: una mera resolución y una condena endeble un mes después de iniciados los ataques.

1983. Granada. El primer ministro Maurice Bishop es derrocado por un golpe militar. Muere asesinado. Infantes de la Marina de Estados Unidos intervienen en la pequeña Isla caribeña como «medida preventiva». Tampo­co hay una respuesta unánime de condena desde la oea. Algunos países aprueban la acción militar. Es reprochada finalmente porque viola la Carta de Bogotá.

La OEA calla ante la Operación Cóndor, ante los Golpes de Estado, ante los miles de desaparecidos. Calla ante los conflictos civiles que desangran Centroamérica. Se desprestigia.

CERO EN AISLAMIENTO

Mar del Plata, año 2004. IV Cumbre de las Américas. Una desacreditada oea se enfrenta a una región un poco más consciente de la necesidad de integrarse bajo principios puramente latinoamericanos. La propuesta del alca, como su antecesora Alianza para el Progreso, es enterrada. Otros mecanismos subregionales son más eficientes a la hora de solucionar los problemas. Consecuencia: la oea queda relegada a un segundo plano.

Cuba es aclamada por su resistencia en otros espacios de concertación regional. Se hace justicia. Jamás regresará a ningún mecanismo que sea instrumento de dominación. No está en sus principios.

Cuba rechaza declaraciones injerencistas del secretario general de la OEA

 

Desde la sede de la cancillería cubana, Rogelio Sierra, viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, rechazó hoy recientes declaraciones de Luis Almagro, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Sierra declaró a la prensa local que el funcionario de la OEA hizo afirmaciones desde Miami sobre el proceso electoral cubano que elegimos libremente.

Al mismo tiempo -subrayó- el representante de ese organismo hemisférico “trataba de descaracterizar el proceso electoral que estamos viviendo en un intento por deslegitimarlo, apoyando así las campañas de la contrarrevolución cubana y de sus aliados”.

El diplomático puso énfasis en que “sin pudor alguno el secretario general de la OEA se hizo acompañar de una serie de personajes que defienden, apoyan y alientan acciones agresivas contra Cuba como el bloqueo, el terrorismo”.

Advirtió que esos individuos “son parte de un sector de la comunidad cubanoamericana radicada en Estados Unidos que todavía sueña con derrocar a la revolución” en esta nación del Caribe.

Curiosamente -señaló- el secretario general de la OEA ha hecho silencio cómplice sobre las declaraciones que hace apenas unos días formuló el secretario norteamericano de Estado, Rex Tillerson, “en las cuales apoyó un golpe militar en Venezuela y en las que también defendió la vigencia de la doctrina Monroe”.

Recordó que la mencionada doctrina es parte del esquema intervencionista y dominación de Estados Unidos, y “del imperialismo en la región de América Latina y el Caribe”.

Como si no fuera poco tampoco reaccionó a las declaraciones de un senador de la Florida en las que también apoyó el golpe militar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, expresó el vicecanciller.

‘El secretario general de la OEA -insistió Sierra- no tiene ninguna credibilidad, no tiene moral ni ética para juzgar lo que hacemos el Gobierno y pueblo cubanos, comete un gran error al desconocer, al ignorar la decisión del pueblo cubano de ser soberano e independiente’.

Mientras, Cuba seguirá su propio camino, nadie podrá doblegarla; aunque con ello sueñen sumisos y serviles como el actual secretario general de la OEA, recalcó el viceministro de Relaciones Exteriores.

(Con información de Prensa Latina)

Palabras de Fidel Antonio Castro Smirnov en la presentación del libro “Ahí viene Fidel”.

Feria Internacional del Libro.
Sala Nicolás Guillen. Fortaleza de San Carlos de La Cabaña.
La Habana, 8 de febrero 2018.

En primer lugar, quiero agradecer a los autores y a la editorial Verde Olivo el haberme concedido el inmenso privilegio de presentar tan importante obra, para las presentes y futuras generaciones de revolucionarios, dentro y fuera de Cuba. Además, mucho me complace presentarle este testimonio, esta crónica tan emotiva, ante un colectivo tan numeroso y representativo de jóvenes que quieren a Fidel. A la vez, me dan la oportunidad de, más que presentar un libro, rendirle homenaje a su protagonista, nuestro querido Comandante en Jefe.
Sobre el libro, quiero expresar que es la única obra escrita hasta el presente, que narra en detalle a través de una gran crónica lo que vivió Cuba durante los 9 días más tristes de su historia.
Considero importante mencionar que esta obra que presentamos es la primera que escriben dos jóvenes, ambos brillantes periodistas, que además quieren a Fidel sin haberlo conocido personalmente. Esta es además, una obra de amor escrita en el hogar, a 4 manos. Me contaron en la editorial que a ambos autores se les solicitaron sus fotos para ubicarlas en la contraportada junto a su biografía, y respondieron que en el libro solo podían aparecer las fotos de los protagonistas: de Fidel y de nuestro pueblo.
Este es también un libro que comienza a escribirse en momentos posteriores a que Wilmer narrara en vivo y a tiempo real todo lo que ocurrió durante la caravana. El libro contiene los recuerdos de Wilmer, y además la poesía de Yunet. Esto me hace recordar las palabras de Martí cuando expreso: “cuando la mujer culta y virtuosa unge la obra con la miel de su cariño la obra es invencible”. [José Martí, “De las damas cubanas” Obras completas V: 16-1 7].
Introduce el libro la frase profética de Fidel, recordada al pueblo por nuestro querido Raúl en diciembre de 2016 en la Asamblea Nacional:
“Sé, además, que nunca más en nuestras vidas volveremos a presenciar una muchedumbre semejante, excepto en otra ocasión —en que estoy seguro de que se van a volver a reunir las muchedumbres—, y es el día en que muramos, porque nosotros, cuando nos tengan que llevar a la tumba, ese día, se volverá a reunir tanta gente como hoy, porque nosotros ¡jamás defraudaremos a nuestro pueblo!”. [Fidel Castro Ruz, 8 de enero de 1959].
Quisiera referirme al título del libro “Ahí viene Fidel”, que es lo que decían muchos al paso del cortejo. El mencionado titulo me hizo recordar las palabras de Raúl cuando Fidel se quedó sin voz durante su discurso a inicios de la Revolución, el 6 de agosto de 1960: “se ha ido una voz por un momento; ¡pero ahí está él y estará!”. El título del libro y las palabras de Raúl encierran una misma idea: en ambas se habla de Fidel en presente.
Me referiré ahora a un aspecto medular del libro. Más que en el plano personal, desde la visión de mi generación me resisto a considerar el libro como la crónica de una despedida. Por ello permítanme por favor leerles el primer párrafo del mensaje que le escribí a Fidel en el libro de Santa Ifigenia el 25 de marzo de 2017:
“Ante todo quiero expresarte que esto no es una despedida. Junto a millones de cubanos, de revolucionarios dentro y fuera de Cuba, junto a tu familia, como nieto agradecido, nunca querré dejar ir al Comandante en Jefe, ni al padre de la Revolución, ni al más universal de todos los cubanos del siglo XX y XXI, ni al guerrillero, ni al entrañable amigo, ni al educador, ni al científico, ni al creador, ni al compañero, ni al invicto y eterno Fidel, ni a mi abuelo. Serás siempre mi guía, quien a diario me inspira y me motiva.” [Fidel Antonio Castro Smirnov, Santiago de Cuba, 25 de marzo de 2017].
Una de las enseñanzas de Fidel que más me gusta recordar, trata de la importancia de las ideas. Uno de quienes primero predijo la eternidad de las ideas de Fidel fue el Teniente Sarría, aquel militar negro que impidió que mataran a Fidel cuando lo capturaron en el vara en tierra, posterior al ataque al cuartel Moncada: “las ideas no se matan”. Y son precisamente por sus ideas que Fidel vivirá por siempre. Por estas razones y más, después de escuchar a Fidel se me grabaron las siguientes ideas:
“Nos acompaña la convicción más profunda de que las ideas pueden más que las armas por sofisticadas y poderosas que estas sean.” [Fidel Castro Ruz, en el acto por el Día Internacional de los Trabajadores, efectuado en la Plaza de la Revolución, el 1º de mayo de 2003].
“Nosotros nunca nos hemos planteado la cuestión de la fabricación de armas nucleares, porque no las necesitamos (…) Nosotros poseemos otro tipo de armas nucleares, son nuestras ideas; nosotros poseemos armas del poder de las nucleares, es la magnitud de la justicia por la cual luchamos; nosotros poseemos armas nucleares en virtud del poder invencible de las armas morales (…) Y porque tenemos eso que llamamos una conciencia revolucionaria, que es la suma de muchas conciencias, es la suma de la conciencia humanista, la suma de una conciencia del honor, de la dignidad, de los mejores valores que puede cosechar un ser humano. Es hija del amor a la patria y el amor al mundo, que no olvida aquello de que patria es humanidad.” [Fidel Castro Ruz, en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, el 17 de noviembre de 2005].
En resumen, Fidel no se fue. Fidel está y estará. Fidel seguirá llegando, como bien dice el título del libro. Y para reforzar esta idea, les leeré con su permiso un fragmento del homenaje “Yo no sé lo que es vivir sin Fidel”:
“No puedo, ni debo ni quiero decir que Fidel no está físicamente. Puede no estar presente el calor de Fidel. Pero sí está presente la energía de Fidel, el trabajo de Fidel, el impulso de Fidel, la fuerza de Fidel (más fuerte que las fuerzas nucleares), la dinámica de Fidel, la onda de Fidel, la luz de Fidel (la más bella e intensa), el movimiento de Fidel, el magnetismo de Fidel, el tiempo de Fidel, la obra y la conciencia de Fidel, están muy presentes y perdurarán. Y la energía, el trabajo, el impulso, la fuerza, la luz, el movimiento (también interpretado como cambio, siendo el más integral el movimiento social Fidelista), todo ello es Física, por tanto Fidel sí está presente físicamente. El ADN de Fidel está presente en millones de revolucionarios dentro y fuera de Cuba, en nuestra América, en el mundo, así que Fidel está presente biológicamente. La química de Fidel une a millones, incluso a quienes no piensan como él pero lo respetan, lo admiran y lo quieren, así que Fidel está presente químicamente. La ciencia toda, nos brinda la tan añorada y querida presencia de Fidel entre nosotros.” [Fidel Antonio Castro Smirnov, Universidad de Oriente, 24 de noviembre de 2017].
Volviendo al libro, lo que encontramos a lo largo de su contenido es, a mi entender, una crónica de un pueblo agradecido. Como uno más de los agradecidos, permítanme por favor agradecerle una vez más a Fidel:
“Querido Fidel, como dignos frutos de lo que tú sembraste, nos engrandece el privilegio de homenajearte, de quererte, de escucharte, de admirarte, de recordarte, de acompañarte, (…) de cuidarte, de extrañarte. Nos enorgullece, nos emociona, y nos engrandece el privilegio de poder decirte hoy: gracias por haber nacido, gracias por vivir, gracias por triunfar cada día, gracias por tu fuerza incontenible, por tu valor, tenacidad y optimismo; por tantas hazañas y proezas, por enseñarnos a no aceptar nunca la derrota y guiarnos siempre hacia la victoria; gracias por educarnos en la verdad con palabras y hechos irrebatibles, gracias por tu ejemplo, por tu altura ética y moral, por tu pensamiento y tus ideas, por mostrarnos el camino de la dignidad; gracias por seguir luchando contra lo imposible, gracias por construir, por soñar y crear todavía más, gracias por hacernos tan felices”. [Fidel Antonio Castro Smirnov, Santiago de Cuba, 14 de agosto de 2017].
Acercándonos al final de esta presentación, quisiera detenerme en el hecho de que el libro es también la crónica de dos caravanas, la de 1959 y la de 2016. De la primera, la Caravana de la Victoria, me impresionó que cuenta un momento muy importante para mí y para mi familia.
“Muchos de los jóvenes que aquel enero lo esperaron en el Cotorro, ayudados por bastones regresan para verlo. Con sus noventaiún inviernos a cuestas, Eliseo Sosa camina despacio. Desde el pedacito de acera que ocupa habla de cuando lo vio pasar junto a los barbudos en 1959 y fue testigo del abrazo entre él y su hijo Fidelito.
<<Aquello fue tremendo; hacía tanto que no lo veía>>. Era la ternura de un padre por su pequeño de nueve anhos y el cariño de un líder por su pueblo, dos amores muy parecidos.” [Yunet Lopez y Wilmer Rodriguez, Ahí viene Fidel, pag 43].
Es aquí donde vuelven a sorprenderme las analogías.
El 25 de noviembre de 1956 sale Fidel en el Granma, después de expresar: “Si salgo, llego; si llego, entro; si entro, triunfo”. Exactamente 60 años después, el 25 de noviembre de 2016 vuelve a partir Fidel a nuevas batallas, en su paso a la eternidad.
En 1959, entra Fidelito en la caravana de la libertad por el malecón habanero en brazos de su padre, quien llegó victorioso y con la alegría de volver a abrazar a su hijo, un hijo que naciendo le salvó la vida. Sobre esto último, cuenta Katiuska Blanco en su famoso libro “Todo el tiempo de los cedros”:
“El 1 de septiembre de 1949, Fidel, ajeno a que los grupos gangsteriles lo esperaban en la Universidad para ultimarlo a balazos, acompañó a su esposa, que sentía dolores de parto. El nacimiento de su hijo Fidel Ángel ese día fue una verdadera bendición y una afortunada coincidencia, no solo por su llegada aguardada con ansiedad, sino porque además salvó la vida del padre. A partir de entonces, Fidel en cada momento decisivo de su vida, pensaría en su hijo y sentiría su falta o añoraría abrazarlo, actuaría con la convicción definitiva de honrarlo.” [Katiuska Blanco, Libro “Todo el tiempo de los cedros”, Casa Editora Abril, 2003, pág. 265].
Entra entonces Fidelito en el 59 por el malecón habanero en brazos de su padre. Y exactamente 59 años después, en los días sumamente tristes y dolorosos que recientemente conmocionaron a nuestro pueblo y al mundo, y que todos conocen, pasa nuevamente Fidelito por el malecón habanero, pero esta vez en los brazos de sus hijos.
Me referiré a otra analogía, y para ello les mostrare mi fotografía preferida, con una hermosa imagen de los dos hombres más importantes de mi vida: mi abuelo y mi padre [Cotorro, 8 de enero de 1959]:

Esta escena es la que siento representada en la famosa e histórica canción de nuestro amigo, Raúl Torres, cuando dice: “No quiero decirte Comandante, ni barbudo ni gigante, todo lo que se de ti. Hoy quiero gritarte padre mío, no te sueltes de mi mano, que aun no se andar bien sin ti.”
Hoy el padre sostiene nuevamente la mano de su hijo, con la mayor ternura y cariño, en esta imagen de ambas manos de las que nunca me soltaré. Hoy, padre e hijo juntan sus barbas, ambas repletas de mis besos, y juntos cabalgan en la inmortalidad. Ellos son, mi abuelo y mi padre.
Mi padre es y será siempre Fidel. Mi abuelo es y será siempre el eterno e invicto Fidel. Mi nombre es Fidel, y mi vida se llama Fidel. Mis pensamientos, mis sueños, mis anhelos, mis recuerdos, se llaman también Fidel. Yo soy Fidel, y ustedes son Fidel.
Muchas gracias.

Dr.C. Fidel Antonio Castro Smirnov.
Profesor Titular e Investigador Titular.
Asesor de la Rectora.
Universidad de las Ciencias Informáticas.

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Falleció el expedicionario del Granma, Manuel Echevarría (+Fotos)

Falleció el expedicionario del Granma, Manuel Echevarría Martínez

El combatiente de la Lucha Clandestina y de la Guerra de Liberación Manuel Echevarría Martínez falleció en la madrugada de este lunes 12 de febrero a causa de un shock séptico, a la edad de 84 años.

Había nacido el 4 de diciembre de 1933 en la ciudad de Manzanillo. Su padre era tabaquero y su madre campesina. Estudió en escuelas públicas. Logró ingresar en el Instituto de Segunda Enseñanza de Manzanillo. Protestó y combatió contra el golpe militar de Fulgencio Batista desde el mismo 10 de marzo de 1952.

Tras el asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, tiene una activa participación en la lucha clandestina. Se vincula con Frank País, distribuye La Historia Me Absolverá en Manzanillo, Campechuela, Niquero, Media Luna, Pilón, Yara y otras zonas, donde contribuye a la organización del movimiento revolucionario. Conoce a Fidel en 1955. En el año 1956 se le da la tarea de engrosar las filas de los compañeros que están en México preparándose para la lucha. Le ocupó el honor de ser uno de los expedicionarios del yate Granma.

Después del revés de Alegría del Pío fue apresado, juzgado y condenado a 6 años de presidio.

Tras el triunfo de la Revolución pasó diferentes cursos de superación militar. Ocupó varias responsabilidades en unidades del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, hasta llegar al grado de capitán y Jefe de la Sección de Tanques y Transporte del Ejército Central.

Trabajó posteriormente en los ministerios de Industrias, Transporte, de la Construcción y el Comercio Interior. Cumplió misión internacionalista en Angola por espacio de dos años.

Por los servicios prestados a la Patria recibió diferentes condecoraciones, dentro de las que se destacan las Medallas Combatiente de la Lucha Clandestina y de la Guerra de Liberación, las conmemorativas por 10, 20, 30, 40, 50 y 60 Aniversarios de las FAR, Trabajador Internacionalista, 28 de Septiembre y la 50 Aniversario de los Órganos de la Seguridad del Estado. Era militante del Partido Comunista de Cuba.

En la tarde de este lunes fue sepultado y se le rindieron honras fúnebres en el Panteón de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de la Necrópolis de Colón.

Falleció el expedicionario del Granma, Manuel Echevarría Martínez

Falleció el expedicionario del Granma, Manuel Echevarría Martínez

Falleció el expedicionario del Granma, Manuel Echevarría Martínez

Falleció el expedicionario del Granma, Manuel Echevarría Martínez

Falleció el expedicionario del Granma, Manuel Echevarría Martínez

Falleció el expedicionario del Granma, Manuel Echevarría Martínez

Falleció el expedicionario del Granma, Manuel Echevarría Martínez

Este es un espacio de intercambio y reflexión, para demostrar la valía de un pueblo que se enfrenta al Imperio más poderoso del planeta con la seguridad absoluta en la Victoria porque le asiste la razón. Esas son las Razones de Cuba