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Presidió Raúl Castro ceremonia inhumación de los restos de 104 combatientes del II Frente Oriental Frank País

Ceremonia de Inhumación de los Combatientes del II Frente Oriental Santiago de Cuba
Foto: Periódico Sierra Maestra

SEGUNDO FRENTE, Santiago de Cuba.-— La misma tierra donde en vida se llenaron de gloria y victorias, recibió este 13 de enero en el mausoleo a los héroes y mártires del II Frente Oriental Frank País, los restos de 104 combatientes caídos durante la guerra de liberación o fallecidos después del triunfo de la Revolución, inhumados en ceremonia militar presidida por el General de Ejército Raúl Castro Ruz.

Bajo la densa neblina del amanecer en las estribaciones de Loma de Mícara, fueron trasladadas desde el museo central del Frente en  18 vehículos con armones militares las urnas cubiertas por la bandera cubana, a lo largo del recorrido de un kilómetro escoltado por palmas reales y seguido por los acordes de la musicalización compuesta para tan sagrado sitio por Frank Fernández.

Foto: Eduardo Palomares

Para recibir los honores militares, bajo la interpretación por la Banda de Música del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), del poema lírico que el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque dedicara a los mártires, Hasta pronto, la gloriosa carga fue situada al frente y centro del polígono de ceremonias.

“Cada uno –dijo al referirse a los compañeros de lucha el combatiente de este Frente y actual Segundo Secretario del Comité Central del Partido, comandante José Ramón Machado Ventura–, se consagró al cumplimiento de la tarea asignada, ya sea como combatiente de fila o en el desempeño de altas responsabilidades al mando de una columna, unidad o integrando algunos de los departamentos de la jefatura”.

Foto: Eduardo Palomares

El también Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros precisó que seis hicieron el sacrificio supremo de ofrendar la vida en acciones o combates, y los otros 98 tuvieron el privilegio de disfrutar la alegría por el triunfo el primero de enero de 1959. Añadió que no pocos alcanzaron altos grados militares en las FAR y el Minint, u ocuparon elevadas responsabilidades en el Partido, el Gobierno o la administración.

“Lo más importantes –destacó sobre quienes definió como una representación del amplio abanico de compañeros que inició y hoy lleva adelante la Revolución–, es que todos, sin excepción, estuvieron allí donde los convocó el deber”, y agregó que no fue en vano su sacrificio, pues basta ver en este municipio o cualquier otro del país, la obra edificada como monumento a su memoria.

“Hoy –enfatizó–, cuando contra Cuba se recrudecen la guerra económica y las campañas de mentiras y groseras calumnias, ratificamos al depositar los restos de 104 hermanos en este sitio de tanto simbolismo, el compromiso de continuar siendo fieles a su ejemplo, y de no escatimar esfuerzos ni sacrificios en el empeño de hacer cada día más libre, próspera y soberana, a nuestra patria”.

Foto: Eduardo Palomares

Las urnas, en manos de integrantes de la Unidad de Ceremonias del Estado Mayor General de las FAR, fueron trasladadas hasta los túmulos y osarios momentos después que fueran depositadas ante la llama eterna que arde para todos los combatientes, las ofrendas florales dedicadas por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, el pueblo de Cuba y sus familiares.

Inhumados los restos, en homenaje póstumo la Banda de Música interpretó las notas del Himno Nacional y simultáneamente fueron disparadas tres salvas de fusilería por un pelotón de infantería del Ejército Oriental, mientras en firme permanecían las tropas integradas por alumnos de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos, de Santiago de Cuba, tanquistas, combatientes de la Brigada de la Frontera y tropas especiales.

Concluida la ceremonia, que contó con 1 500 invitados del poblado cabecera de Mayarí Arriba, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, depositó una rosa blanca ante la llama eterna y luego dedicó otra a su inolvidable compañera en la lucha y la vida, Vilma Espín Guillois, en la roca monumento que atesora sus cenizas.

Otros integrantes del Buró Político, dirigentes del Partido y el Estado, altos jefes de las FAR y el Minint, directivos de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana; el primer secretario del Partido en la provincia, Lázaro Expósito Canto, combatientes del II Frente y familiares de los mártires, colocaron rosas ante la llama eterna, y los 377 túmulos y osarios ocupados desde la inauguración del mausoleo hasta hoy.

Fundado por Raúl el 11 de marzo de 1958, en cumplimiento de la orden del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, el II Frente llegó a controlar 12 000 kilómetros cuadros en territorios de las actuales provincias de Guantánamo, Holguín y Santiago de Cuba, donde con más de 250 acciones combativas realizara un importante aporte al triunfo revolucionario.

Resultó, además, fragua donde se formaron numerosos combatientes y cuadros, y puso de manifiesto la genialidad del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en la conducción de la guerra, y las cualidades de jefe político y militar de su fundador, el comandante Raúl Castro Ruz.

Foto: Eduardo Palomares

Cuba defiende con orgullo a sus héroes como un día ellos nuestra independencia

Ceremonia inhumación III Frente. Raúl Castro
Foto: Estudios Revolución

TERCER FRENTE, Santiago de Cuba.–El mausoleo a los héroes y mártires del III Frente Mario Muñoz, ubicado en pleno corazón de la Sierra Maestra en Loma la Esperanza, acogió este 11 de enero en ceremonia militar presidida por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, los restos de 33 combatientes caídos durante la guerra de liberación o fallecidos después del triunfo de la Revolución.

Tan sagrado lugar iluminó con los primeros rayos de sol el recibimiento de los dignos hijos que entregaron su sangre por la libertad de la patria, o consagraron sus vidas a la obra y la defensa de la Revolución fundada por Fidel.

Para el reencuentro con el jefe fundador de la agrupación guerrillera, Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque –cuyos restos atesora la tumba a ras de tierra del sitio más elevado– nada más emotivo que los acordes del poema lírico que él dedicara a sus compañeros mártires, Hasta pronto, interpretado por la Banda de Música del Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

A lo largo del kilómetro recorrido por los seis vehículos, que en armones militares trasladaron las urnas cubiertas por la bandera cubana desde el museo central del III Frente, localizado en Cruce de los Baños (poblado cabecera, obra ciento por ciento de la Revolución), hasta el mausoleo, la población agradecida rindió a su paso sentido tributo a los combatientes.

A la orden del jefe, los cargadores de la Unidad de Ceremonias del Estado Mayor General tomaron los armones y marcharon a depositarlos sobre los pedestales ordenados en el centro del recinto, entre palmas, y en medio de un silencio que cedió a las palabras dirigidas en memoria de los fieles rebeldes por el primer vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez.

En su intervención, el también Miembro del Buró Político del Comité Central del Partido evocó el ejemplo de fidelidad y heroísmo del inolvidable Almeida, y resaltó el valioso aporte de su agrupación guerrillera a la derrota de la tiranía de Batista.

Cuba, enfatizó el Primer Vicepresidente, defiende con orgullo a sus héroes como un día ellos nuestra independencia. Y ese es y será compromiso eterno de los cubanos leales con los padres de su estirpe: salvaguardar la soberanía del país.

A las voces de mando y una vez replegadas las banderas que arropaban los nichos, los cargadores iniciaron su traslado a los túmulos en que serían inhumados los restos, mientras que simultáneamente eran colocadas, ante la llama eterna que arde en la parte alta del mausoleo, las ofrendas florales dedicadas a los combatientes del III Frente Mario Muñoz por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, el pueblo de Cuba y sus familiares.

Cerrados los túmulos, en honor y homenaje póstumo a los tres comandantes rebeldes, siete capitanes, cinco primeros tenientes, un teniente y 17 soldados (de ellos, tres heroínas) que fueron  inhumados, la Banda de Música interpretó el Himno Nacional y simultáneamente un pelotón de infantería del Ejército Oriental disparó tres salvas de fusilería.

Concluida la ceremonia, el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, colocó una rosa blanca sobre la losa de la tumba de su hermano de lucha en el Moncada, el Granma y la Sierra, Juan Almeida, y posteriormente dedicó semejante gesto ante la de los padres del héroe, Rosario y Juan.

Otros integrantes del Buró Político, dirigentes del Partido y el Estado, altos jefes de las FAR y el Minint, directivos de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana; el primer secretario del Partido en la provincia, Lázaro Expósito Canto, familiares del Comandante Almeida, y combatientes del III Frente, encabezados por su segundo jefe, el Comandante de la Revolución Guillermo García Frías, continuaron el tributo.

Inaugurado el 6 de marzo de 1998, en ocasión del aniversario 40 de la fundación del III Frente, de los 232 nichos con que cuenta el mausoleo ahora suman 74 los ocupados. En todos ellos fueron depositadas rosas, y de manera especial lo hicieron personalmente los familiares.

Presidió Raúl Castro tributo a combatientes del III Frente

Foto: Miguel Rubiera Justiz

El General de Ejército Raúl Castro, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, presidió este jueves la ceremonia militar de traslado e inhumación de los restos de 33 combatientes del III Frente Mario Muñoz, caídos durante la guerra de liberación y tras el triunfo de la Revolución.

Desde el museo central Doctor Mario Muñoz, del poblado de Cruce de los Baños, fueron llevados los restos en seis armones hasta el Mausoleo a los héroes y mártires del III Frente, donde descansa el Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque (1927-2009) y miembros de la columna del Ejército Rebelde que bajo su mando combatieron allí durante la lucha insurreccional. Miguel Díaz-Canel, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba (PCC) y Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, evocó la valentía de esos combatientes y ratificó la irrevocable decisión del pueblo cubano de ser leal a los que protagonizaron el triunfo de enero de 1959, y de continuar la obra revolucionaria.

Foto: Miguel Rubiera Justiz

Ante sus losas reafirmamos con devoción y respeto que nada doblegará al pueblo cubano en su empeño de defender y construir una nación soberana, independiente, socialista, democrática, próspera y sostenible, subrayó.  Al compás de la composición musical Hasta pronto, de la autoría de Almeida Bosque, combatientes de la unidad de ceremonia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) depositaron los restos en los túmulos.

Destacamentos integrados por estudiantes de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos del municipio de Contramaestre colocaron tres ofrendas florales: en nombre de Raúl Castro, del pueblo de Cuba y de los familiares de los combatientes del frente guerrillero.

Los honores militares llegaron también con las salvas de fusilería, a cargo de un pelotón del Ejército Oriental.
Asistieron también a la ceremonia el Segundo Secretario del Comité Central del PCC, José Ramón Machado Ventura, y el Comandante de la Revolución Guillermo García Frías.

Estuvieron presentes, además, dirigentes del PCC y el Gobierno en la provincia de Santiago de Cuba, jefes de las FAR, del Ministerio del Interior, de la Asociación de Combatientes de la Revolución cubana y familiares de los combatientes del III Frente.

Inaugurado el 6 de marzo de 1998 por Almeida Bosque, el Mausoleo a los héroes y mártires de ese frente guerrillero está enclavado en la loma La Esperanza, la más alta del centro de Cruce de los Baños.

Los combatientes cuyos restos fueron inhumados hoy se suman a los 38 que reposaban en ese lugar, escoltado por montañas y una flora en la que sobresalen las palmas reales, plantaciones de café y la zarza, planta preferida del músico Comandante, quien asociaba el simbolismo de ese lugar a la Sierra Maestra.

Al llegar a ese sitio, se escuchan temas compuestos por Almeida Bosque, quien de sus ocho poemas sinfónicos consagrados a los héroes y mártires de la Revolución apreciaba en especial el titulado Hasta pronto, que dedicó a los combatientes del III Frente Mario Muñoz. (ACN)

Foto: Miguel Rubiera Justiz

Sepultados los restos mortales de Senén Silva, el hombre que salvó a Fidel

senen_silva_sepelioFotos: Artemio Leyva.El Combatiente de la Revolución Cubana Senén Silva Cabrera, el hombre que salvo a Fidel, fue sepultado este miércoles en el Cementerio municipal de Calixto García.

senen_silva_sepelio1Desde su casa, en Buenaventura, recibió el tributo de sus compañeros de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana y de voluntarios de la Cruz Roja, quienes realizaron guardia de honor ante los restos del extinto revolucionario.

senen_silva_sepelio2Eberto Martínez Aguilera y Esmildo Cruz Riverón (der.) Silva Cabrera recibió los honores de Esmildo Cruz Riverón, primer secretario del Comité Municipal del Partido Comunista de Cuba y Eberto Martínez Aguilera, Presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular, quienes cerraron el último turno de la guardia de honor.

Una interesante historia de vida acompaña a Senén Silva y entre su hazaña más reconocida se encuentra el haber socorrido a Fidel cuando el anfibio en que pretendía cruzar el río la Rioja fue averiado por la turbulencia de sus aguas durante el ciclón Flora.

Desde entonces fue evidente el apego de este calixteño a Fidel, al reconocer la valentía y acercamiento permanente del líder cubano al pueblo en circunstancias difíciles, al desafiar el peligro que significó el traslado hasta la región oriental de Cuba, la más afectada por el fenómeno natural.

Las hermanas Giral y la barbarie batistiana

 

El asesinato de Cristina y Lourdes no fue un caso fortuito. El batistato cobró otras vidas de mujeres. El 11 de febrero de 1958, la estudiante Aleida Fernández Chardiet fue asesinada delante de sus progenitores mientras viajaba en el asiento trasero de un auto…

Autor: Pedro Antonio García | internet@granma.cu

14 de junio de 2017 23:06:18

Venían de Cienfuegos, de festejar con la familia, pues el 15 de junio de 1958 era el tercer domingo del mes, Día de los Padres según la tradición cubana. Su hermano Arnaldo las condujo en auto desde la sureña ciudad. Tras una parada en casa de él, en el reparto Sevillano, Cristina y Lourdes Giral Andreu regresaron de noche a su hogar, el apartamento 42 del edificio situado en 19 y 24 en el Vedado.

Arnaldo las despidió a la entrada del inmueble y no subió con ellas, como usualmente hacía. De esa forma salvó la vida.

Desde la noche anterior el lugar estaba tomado por unos 100 uniformados cuya avanzada había irrumpido en el apartamento 41, refugio de un comando del Directorio Revolucionario. Como lo encontraron deshabitado, información que ya sabían por la delación que los llevó hasta allí, se dedicaron a registrar todas las viviendas.

En el 42, contiguo al de los muchachos del Directorio, obviamente nadie les respondió y violentaron su puerta. Tras afanar prendas y objetos de valor, el entonces comandante Esteban Ventura Novo dejó de posta a dos policías en el apartamento. Subametralladoras en ristre.

Cuando Cristina y Lourdes se hallaron ante la entrada de su vivienda, se creyeron tal vez víctimas de un delito común.

Una de ellas intentó indagar en el apartamento contiguo. Los policías de posta, ocultos detrás de la puerta, no esperaron más y comenzaron a disparar. En la autopsia los forenses consignaron 13 perforaciones de bala en el cuerpo de Lourdes.

En el de Cristina, nueve. Lourdes iba a cumplir 22 años el venidero mes. Cristina había festejado recientemente los 28.

El sociópata Ventura Novo, para justificar el crimen, presentó a la prensa supuestas pruebas de la complicidad de las muchachas en acciones armadas, pero eran tan burdas sus argumentaciones que todos las identificaron como evidencias plantadas. Aunque en realidad las hermanas Giral pertenecían a la Resistencia Cívica, organización colateral al Movimiento 26 de Julio, ni la policía batistiana ni la mayoría de sus allegados y familiares sospechaban de sus actividades revolucionarias. Era tal su disciplina en el clandestinaje. Solo al triunfo de la Revolución es que pudo conocerse, en toda su magnitud, su labor en la lucha contra la tiranía.

El asesinato de Cristina y Lourdes no fue un caso fortuito. El batistato cobró otras vidas de mujeres. El 11 de febrero de 1958, la estudiante Aleida Fernández Chardiet fue asesinada delante de sus progenitores mientras viajaba en el asiento trasero de un auto. Según el régimen, al sicario, un experto fusilero, dueño de récords en el ejército con el Springfield calibre 30.06, «se le había escapado el tiro». En su condición de operadora de la Compañía de teléfonos, ella logró grabar una conversación comprometedora al sátrapa, la cual luego se divulgó en un espacio radial.

Lidia Doce y Clodomira Acosta fueron detenidas el 12 de septiembre de 1958. Conducidas a una estación de policía, después de ser violadas en el carro patrullero, allí el traidor y delator Ariel Lima asesinó a Lidia arrojándola escaleras abajo. Días después, a Clodomira la sumergieron viva en el mar, con lingotes como lastre.

Al triunfo de la Revolución, se juzgaron a los asesinos de estas cinco mujeres y salvo los de las hermanas Giral, condenados a cadena perpetua, el resto recibió pena de fusilamiento.