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La Agresion continua contra Cuba

Rosa Miriam Elizalde, Dra. en Ciencias de la Comunicación
Foto: Roberto Garaycoa Martínez

¿Por qué Task Force o Grupo de Tarea?

La traducción oficial que ha reproducido el Pentágono del Task Force es “Grupo de Trabajo”.

Así se ha divulgado en los grandes medios de prensa, pero en realidad enmascara el origen de esa estructura o trata de presentarla como si fuera un grupo de filántropos interesados en ayudar a Cuba, a conectarnos a Internet y apoyar a “medios independientes”, cuando en realidad la traducción oficial de este concepto hasta el otro día era “Grupo de Tareas”, “Fuerza de Tareas” o “Grupo Operativo”. Viene de la nomenclatura militar y fue inicialmente introducido por la Armada de los Estados Unidos. El concepto lo heredaron los cuerpos represivos aliados de ese país, incluida la OTAN. Estos grupos siempre han sido encabezados por un oficial del más alto rango, por un General.

 

No te olvides, por ejemplo, del famoso Grupo de Tareas de la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada), en Argentina, que asimila esta nomenclatura. El Grupo de Tareas de la ESMA, como todo el mundo sabe, fue aquel grupo represor que desapareció o torturó a más de 5 mil argentinos durante la dictadura en la década del 70 del siglo pasado. Este concepto ha sido moneda corriente en las estructuras cuasi-militares del Departamento de Estado, para las actividades temporales que son realidazadas por comités ad hoc y que involucran a agencias gubernamentales y no gubernamentales, incluidas la Academia y la empresa privada.

En el año 2006, durante la administración de Bush y siendo secretaria de Estado Condoleezza Rice, crearon un Grupo de Tareas, llamado y traducido oficialmente así, Grupo de Tareas para Libertad de la Internet Global  (Global Internet Freedom Task Force), dedicado a monitorear a tres países fundamentalmente China, Irán y Cuba, después incluyeron un cuarto: Rusia. ¿Por qué Grupo de Tareas? Porque es una institución paramilitar dirigida desde el Departamento de Estado, institución del Ejecutivo que se ocupa, oficialmente, de las acciones hacia el exterior y no requiere de la supervisión de otras agencias. En el Ejército y en el Departamento de Estado las Task Force se establecen sobre un área geográfica o una base funcional cuando la misión tiene un objetivo específico limitado y no requiere el control general centralizado de la logística.

Con enormes presupuestos, tiene una capacidad muy grande para movilizar y articular expertos militares, científicos y operativos dondequiera que estén, en función de objetivos muy concretos. En el 2006, el Grupo de Tareas dirigido por Condoleezza Rice surgió de igual forma que ahora, con muy pocas transparencia y muchísima retórica libertaria. Nunca se supo quiénes eran los integrantes operativos. Si tú lees la nota oficial que anunció la constitución del Grupo de Tareas de la Internet para Cuba, el pasado 7 de febrero, no sabemos cuáles son los nombres de los integrantes, solo algunas de las organizaciones que están ahí, entre ellas la USAID y Freedom House, que siempre están en cualquier conciliábulo en el que se reparta dinero para el cambio de régimen en Cuba.

¿Qué sabemos de ese Grupo que se creó en el 2006? Casi nada. Se anunció y luego salió a la palestra pública. Pero nadie duda de que tuvo una capacidad ejecutiva extraordinaria para armar proyectos, algunos descabellados, como por ejemplo, el gusano informático Stuxnet, el primer gusano conocido que espía y reprograma sistemas industriales y que atacó la infraestructura del programa de desarrollo nuclear iraní. Con Irán no podían utilizar la retórica que utilizan contra Cuba de “llevar la internet a los ciudadanos” o “desarrollar medios independientes” -que sabemos que no son independientes en lo absoluto-, por una sencilla razón: para llegar a la población china o iraní tienen que pasar por la gran muralla china y persa del idioma; por lo tanto, se adaptan a las condiciones histórica de cada lugar, y a partir de ahí desarrollan sus proyectos. No son estúpidos y pretenden la máxima eficiencia de sus proyectos, y siguen la máxima del Ejército Ciberespacial de los Estados Unidos: “No apto para aficionados”.

Son realmente grupos con una estructura y un alcance y que viene de la tradición militar y que utiliza como pasarela el Departamento de Estado, porque es quien oficialmente se ocupa de lo la llamada “diplomacia pública”, que no es más que imponer los intereses y valores norteamericanos, y subvertir aquellos países que no le son cómodos.

 

¿Que cambia en el contexto actual?

Lo que cambia ahora es que se reactivó un Grupo de Tareas dedicado exclusivamente para Cuba y que operará en el escenario digital. Si necesitamos explicar en una frase lo que estamos hablando y lo pueda entender el pueblo de Cuba, diríamos: este es la versión de Radio y TV Martí para Internet dedicado exclusivamente a producir las 24 horas del día noticias falsas, o como ahora se le llama, “Fake news”, adaptadas a las condiciones particulares de Cuba en el espacio público digital del país. Y es tan ilegal e injerencista como Radio y TV Martí.

Sin embargo, este es un Grupo creado desde una visión a la defensiva. El gobierno de Estados Unidos, después de todo un periodo en que nos criticaban porque teníamos las cifras más bajas de acceso a Internet, de pronto se ha quedado sin pretextos para sostener esa retórica. En dos años ha ocurrido un salto espectacular del desarrollo de la infraestructura de acceso con millones de cubanos en Internet. Según fuentes internacionales, te hablo del informe divulgado en el 2017 por América Society y el Council of América, se registraron 2,7 millones de nuevos usuarios cubanos en las redes sociales ese año, y de hecho fue el país que más creció en el uso de esas plataformas. Es decir, Cuba registró el mayor crecimiento en el mundo tanto en el total de usuarios de redes sociales (368%) como en los usuarios de redes sociales móviles (385%) con respecto al año anterior.

No es cualquier país el que aumenta su presencia en las redes, sino uno altamente preparado para el uso de las tecnologías de la información y la comunicación. Se ha producido lo que en innovación se conoce como “salto de rana”, es decir, que se pasa de una tecnología más vieja a otra de última generación, sin utilizar las intermedias. Eso está ocurriendo en Cuba. Estados Unidos está al tanto de esa realidad y yo creo que están tratando de buscar la manera de impedir el desarrollo de una infraestructura soberana, generar incertidumbre dentro de los que impulsan esos planes de desarrollo en el país e intervenir en esa realidad con fines de subversión pero también defensivamente.

 

¿Qué distingue a Cuba?

Repito, creo que es una táctica defensiva del gobierno de los Estados Unidos, porque Cuba se está desplazando en el ciberespacio con una propuesta diferencial en la estrategia de acceso e intervención en la llamada Sociedad de la Información. A fines de los 90 ya vimos a Estados Unidos actuar de esta manera, cuando Fidel encabezó la batalla de ideas y se adelantaron proyectos muy novedosos en la época para el acceso masivo de los cubanos al uso y desarrollo de la informática.

¿Qué hizo el gobierno de Estados Unidos entonces? En febrero de 2001, George Tenet y Thomas Wilson, entonces jefes de la CIA y la DIA (Agencia de Inteligencia de la Defensa), acusaron a Cuba como país “ciberterrorista” ante el Comité Selecto de Inteligencia del Senado. Un hecho insólito. Cuba fue el primer país acusado de ciberterrorismo en la historia de la humanidad, cuando toda la Isla tenía tanto acceso a Internet como un hotel en Miami. Había cero capacidad de conexión para atacar a otro país por las redes, pero el estamento militar estaba muy preocupado por la manera en que Cuba enfocaba su entrada a la Sociedad de la Información con la masificación de los estudios de la informática y los planes para la producción y la investigación en esta área. No había una estrategia similar en América Latina y solo muy pocos países se planteaban en simultáneo dos procesos imprescindibles en este escenario: el acceso a las redes y el acceso en profundidad, es decir la apropiación del conocimiento para poder gestionar y convertir la Internet en una oportunidad de desarrollo y de apropiación cultural.

Recuerda que Cuba, bajo la conducción de Fidel, amplió y desarrolló los Joven Club de Computación; creó la Red Infomed con miles de profesionales de la salud conectados a repositorios con la información científica en este campo más actualizada del planeta; abrió la Universidad de Ciencias Informáticas, una ciudad inteligente para la docencia, la investigación y la producción, etc. Se universalizaron, desde la primaria hasta la Universidad, los estudios de informática. Todo eso explica por qué Cuba es uno de los países que según la Unión Internacional de Telecomunicaciones ha encabezado las listas de los países con mayores habilidades para el uso de estas tecnologías.

Ahora estamos en un momento similar. Se han multiplicado las facilidades de acceso y hay un resurgimiento de los proyectos para la producción nacional de contenidos, servicios y hasta de procesadores. Cuba tiene una población altamente preparada para sacarle un gran partido al desarrollo a estas tecnologías y creo que Estados Unidos tiene temor de que esta realidad se les vaya de las manos.

Retos y Desafíos: ¿Cómo distinguir entre la verdad y la mentira?

Fidel lo vio muy claro: el asunto está en la cabeza de las personas y por eso habló de batalla de ideas. Hay una falsa discusión sobre la brecha digital reducida a brecha económica. Los pobres de este mundo tienen en sus manos teléfonos inteligentes, pero eso no los hace menos pobres ni les da mayor acceso al conocimiento ni convierte a los artefactos por sí mismos en herramientas para el desarrollo. La tecnología no es el artefacto; la tecnología es un saber. Una receta de cocina es una tecnología; el alfabeto es una tecnología. La apropiación cultural depende de las posibilidades que el individuo tenga de convertir un artefacto, cualquiera que este sea, en una herramienta para mejorarse como ser humano, para apropiarse de nuevos saberes, para cultivar su dignidad. El ser humano es el centro, el corazón del modelo de sociedad en Cuba, y ese es su valor diferencial en el mundo en que vivimos, donde todo el tiempo escuchamos un discurso instrumental de las llamadas nuevas tecnologías.

Fidel lo tenía clarísimo, el tema de la batalla de ideas él la concibe justamente para que en medio del ruido universal que genera mucha gente conectada a Internet, utilizando la red para lo bueno y para lo mano, el ser humano tenga capacidad de discernimiento critico, y pueda percibir donde está la verdad y donde está la mentira, qué apuntala sus valores sociales y qué no.

El gran problema hoy es que muchas de las plataformas tecnológicas encierran a los seres humanos en burbujas que le impiden ver mas allá de las cámaras de eco construidas contra nuestros países. Es impresionante, por ejemplo, la campaña mediática contra Venezuela entre otras cosas porque los venezolanos que estaban viviendo allí en el momento de las Guarimbas del 2017 -las acciones violentas promovidas por la oposición de abril a julio en la que se produce la elección Constituyente-, no podían entender por qué se mentía con tanto desenfado y por qué tanta gente fuera de Venezuela se creía una versión de la realidad que estaba muy lejos de ser cierta, y que se multiplicaba a la velocidad de un clic. Y es por las características que tienen estas tecnologías de encerrar a la gente en espacios donde solo interactúan con las personas que tienen intereses afines, mientras los algoritmos refuerzan esa capacidad de aislamiento y de crear entornos de confort que instintivamente construye el ser humano. Entonces, tiene que haber una voluntad crítica para poder trascender los discursos que se imponen y construir alternativas a la ola satanizadora de los proyectos contrahegemónicos contemporáneos.

El Grupo de Tareas que ha creado Estados Unidos tiene una misión difícil, sino imposible, si intenta cambiar las percepciones y sobre todo el sedimento patriótico y antiimperialista de los cubanos. La prueba es la famosa campaña sobre los supuestos ataques acústicos, que ni un solo cubano se la creyó. Caminó fuera de Cuba, en audiencias que no nos conocen y están encerradas en esas burbujas, rehenes de la cámara de eco contra Cuba creada por el gobierno de los Estados Unidos. Pero aquí es muy difícil que eso penetre. Porque nadie se cree el cuento de que puede haber alguien desde el gobierno cubano apuntando con una pistola mágica a determinados oídos y no a otros. Mi teoría es que esta fue una operación para probar cómo funcionaba un “Fake news” como ese. No pudieron penetrar en las mentes de los cubanos, pero sí engañaron a mucha gente fuera de la Isla que viven bajo el bombardeo sistemático de esas cámaras de eco. En otras palabras, tienen el poder de aislar a los pueblos y reducir a nuestros países a una serie de estereotipos que después son los que utilizan para construir los cercos diplomáticos, políticos y mediáticos internacionales que justifiquen agresiones de todo tipo, incluidas las militares. Lo hemos visto en Venezuela, Bolivia, Argentina y otros países. Y para esto se destinan enormes sumas de dinero.

Conversando hace unos meses con Tristán Bauer, quien fue el jefe de comunicación del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, me decía que durante la etapa final de la campaña presidencial de Mauricio Macri se invirtieron más de 200 mil dólares diarios en medios de comunicación, fundamentalmente en redes sociales. Entonces estamos hablando de enormes sumas de dinero y de grandes laboratorios tecnocientíficos que están utilizando gran capacidad de cómputo y técnicas de big data y de la inteligencia artificial para modelar escenarios políticos, bajo el amparo plataformas que concentran a miles de millones de individuos, que no son neutrales y que se rigen por las leyes norteamericanas.

Esos son los riesgos, pero lo más importante es que mientras haya revolución en Cuba se va a seguir haciendo lo que se ha hecho en los últimos 60 años: pensar en los seres humanos que necesitan de la infraestructura de telecomunicaciones hoy para el acceso al conocimiento. Seguirá preparando a la gente para lidiar en esos nuevos escenarios con visiones criticas; seguirá ampliando el acceso a sus bases sociales, al pueblo en general que es nuestra gran muralla china, y tendrá a sus expertos trabajando para desarrollar los caminos de la Internet a favor de las ciencias y del bien común, y claro, se preparará para esta guerra.

América no tiene dueño

«América para los americanos» es una frase que estremece, desde el siglo XIX, los oídos de quienes luchan por la integración regional y por encontrar la unidad más allá de la diversidad.

La frase responde a la llamada Doctrina Monroe, atribuida al presidente James Monroe, y parecía por momentos que estaba guardada en un rincón de las diversas administraciones de Estados Unidos; sin embargo, nunca estuvo muerta.
Hoy, el Gobierno de Estados Unidos liderado por el presidente Donald Trump la tiene más presente que nunca, desde que se presentó como candidato a la Casa Blanca bajo el eslogan de su campaña «Make America great again», en español: «Hacer a Estados Unidos grande otra vez».

Esa ha sido su política desde el pasado año, cuando pasó a ocupar el puesto político más alto de una nación: ha arremetido contra los migrantes, defiende el «proteccionismo» económico, y con respecto a nuestra Isla, ha echado por tierra muchos de los avances obtenidos durante el anterior mandato (Barack Obama).

Ahora, pretenden ir con esa fuerza más sobre nuestros pueblos de América Latina. Uno de los altos cargos de la administración Trump, el secretario de Estado Rex Tillerson, realizó por estos días una gira por diversos países de la región. ¿El motivo?, como ya se había anunciado, el 2018 será el año de las Américas, por lo que busca incentivar la división y la sumisión entre los Gobiernos del continente.

Poco antes de partir a un mediatizado periplo, que lo llevó por México, Argentina, Perú, Colombia y Jamaica, Tillerson continuó con énfasis en esa idea, y afirmó: «algunas veces olvidamos la importancia de la Doctrina Monroe y lo que significa para nuestro hemisferio, por lo que creo que es hoy tan relevante como cuando se escribió».

El Gobierno de Estados Unidos pretende que América Latina se convierta una vez más en su patio trasero, y todo esto ocurre en un momento de expectativas previo a la Cumbre de las Américas, que tendrá lugar el próximo mes de abril en Perú.

En el encuentro será necesaria la unidad regional, resquebrajada por factores como el retorno de la derecha a algunos países como Brasil, Argentina, y más recientemente a Chile con el presidente electo Sebastián Piñera, así como la persecución a líderes políticos y figuras influyentes (Dilma Rousseff, Luiz Inácio Lula da Silva y Cristina Fernández).

Se hace necesario entonces el impulso a mecanismos regionales como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).

VENEZUELA: UNA «PIEDRA» EN EL ZAPATO

Uno de los propósitos de la gira de Tillerson por países de América Latina se centraba en Venezuela, una «piedra» en su zapato y el de su administración, que defiende la tristemente célebre frase «América para los americanos».

El país bolivariano se encontraba expectante ante la firma del Acuerdo de Convivencia Democrática por Venezuela, entre el Gobierno del presidente Nicolás Maduro y la oposición.

Tras meses de diálogos sostenidos en República Dominicana, los temas en discusión ya estaban resueltos, sin embargo, la rúbrica solo ocurrió por parte del Gobierno, la oposición se negó a firmar.

Según declaraciones del jefe de la delegación gubernamental, Jorge Rodríguez, esto se debió a la presión ejercida por Tillerson.

El Secretario de Estado, quien se encontraba en Colombia en ese momento, se comunicó con el dirigente opositor Julio Borges, y esa fue la causa por la que la otra parte no signó el acuerdo.

Varios han sido ya los llamados a que la parte opositora complete su cometido y acceda a firmar, en aras de encontrar la paz en Venezuela.

Mientras, de la estancia del funcionario estadounidense en Bogotá también trascendió que hizo un llamado a «restaurar la democracia en Venezuela», y adelantó que no reconocería los resultados de las próximas presidenciales en la nación sudamericana, pactadas para el primer cuatrimestre del año en curso.

Al referirse a esa gira, Maduro afirmó: «a Venezuela no la amenaza nadie, si él quiere declarar un embargo petrolero de  EE. UU. contra Venezuela, Venezuela superará cualquier amenaza».

Sin embargo, siglos antes de que todo esto ocurriera, el libertador Simón Bolívar alertaba de las pretensiones imperialistas del país norteamericano: «los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miseria a nombre de la libertad».

DOCTRINA MONROE:

– Es la base que «justifica» las diversas intervenciones de Estados Unidos en la región y sus ansias expansionistas.

– Queda resumida en la frase «América para los americanos».

– Promovida como parte de la estrategia de política exterior del presidente James Monroe (1817-1825). Considera a todo el continente bajo el control de Estados Unidos.

– A través del tiempo ha servido como plataforma en aras de defender las intervenciones norteamericanas, al considerar que sus intereses estuvieran en riesgo o bajo la excusa de abanderar la emancipación de los nuevos países.

– Guarda especial relación con el Destino Manifiesto, en el cual se expresa la creencia de que Estados Unidos estaba destinado a expandirse entre el Atlántico y el Pacífico.

Presentan “La Guerra que se nos hace” en Feria Internacional del Libro

2018-02-06 19:16:41 / web@radiorebelde.icrt.cu / Carlos Serpa Maceira

Presentan “La Guerra que se nos hace” Feria Internacional del Libro

En momentos en que el gobierno de los Estados Unidos anuncio la creación de una fuerza de tarea en internet para la subversión en Cuba, se presentó este martes en la XVII Feria Internacional del Libro La Habana 2018 el libro La guerra que se nos hace, del profesor Raúl Antonio Capote Fernández, ex agente Daniel para la Seguridad Cubana.

En la sala José Antonio Portuondo, de la fortaleza San Carlos de la Cabaña, el periodista Enrique Ubieta realizó la presentación del volumen. La idea central de La guerra que se nos hace llega a todos como una alerta desde una perspectiva única y singular dada la experiencia vivida por su autor.

Presentan “La Guerra que se nos hace” Feria Internacional del Libro

Raúl Antonio Capote Fernández, ante el público que acudió a la presentación del libro manifestó que la guerra cultural es una alerta e incluye el destino individual de muchos y de la patria cubana misma.

“Es un libro que cualquiera puede leer, pero está pensado principalmente para los jóvenes cubanos, blanco por excelencia de los intentos anticubanos de la guerra cultural.”

Presentan “La Guerra que se nos hace” Feria Internacional del Libro

La Guerra que se nos hace es un libro para proveer a la juventud y a la sociedad cubana en general de herramientas que le permitan comprender los fenómenos de la guerra mediática y la guerra cultural de la cual es víctima Cuba.

El invento de los ataques no es contra personas sino contra la economía cubana

Por Arthur González.

El reality showmontado por el senador Marco Rubio, el 08.01.18 durante la audiencia del Comité de inteligencia del Senado yanqui, demostró una vez más que el gobierno de los Estados Unidos se deja arrastrar por el resentimiento y frustración personal, de algunos senadores de padres cubanos que no aceptan que la Revolución cubana se mantenga incólume, a pesar de tantos planes y operaciones encubiertas para destruirla.

Ese sentimiento de amargura también está presente en congresistas que sí nacieron en Cuba y sus padres fueron testaferros del dictador Fulgencio Batista, quienes lograron una carrera política jugando con los sentimientos de aquellos que salieron de la isla huyendo de la justicia, para no responder por sus crímenes, y por otros emigrados que abandonaron sus propiedades y bienestar, con el sueño de regresar en no más de 6 meses, y a pesar de los 59 años de espera, siguen con la esperanza  de ver caer el socialismo antes de su último suspiro.

Detrás de esa operación de los inventados “ataques” y sus secuelas, solo hay un propósito, incrementar la guerra económica contra Cuba, ahuyentando a turistas y otros visitantes a la isla, pues es sabido que desde que se ampliaron a 12 las licencias de viaje, la afluencia de estadounidenses se incrementó a niveles no vistos en 58 años, algo que dejó buenos dividendos para el gobierno y al nuevo mercado de trabajadores no estatales, siendo estos últimos a los que el presidente Barack Obama pretendió potenciar, como una fuerza que se podría convertir en el impulso para desmontar el socialismo, según afirmó reiteradamente.

La directora general de Estados Unidos de la cancillería cubana, Josefina Vidal Ferreiro, fue exacta en su encuentro con la prensa el pasado 09.01.18, al asegurar:

Meses de investigaciones exhaustivas han demostrado que no ha existido ataque alguno”.

Por tanto, si no hubo ataques tampoco hay secuelas de salud y todo forma parte del mismo esquema diseñado para atemorizar a los ciudadanos que deseen viajar a Cuba.

Solo pueden existir enfermedades cuando hay algo que las provoca y sin eso, no es real que los diplomáticos yanquis y algunos canadienses, estén padeciendo de síntomas en su salud producto de algo inexistente.

Es increíble como Estados Unidos manipula la opinión pública y a sus propios ciudadanos con tales engaños, ahora esa operación encubierta les va a costar cientos de miles de dólares, por la indemnización que tendrán que pagarle a todos los funcionarios diplomáticos y sus familiares que digan sentir síntomas muy difíciles de probar y, por supuesto,  serán los contribuyentes norteamericanos y canadienses los que desembolsen el dinero para esos pagos.

Triste el papel de la cancillería canadiense que se dejó presionar por su vecino y sumarse a la misma operación anticubana, la cual persigue afectar al primer emisor de turistas a Cuba, de ahí que estén creando estados de opinión al afirmar que “hay niños enfermos”, algo que los yanquis no han declarado entre los familiares de sus diplomáticos.

Estas acciones demuestran una vez más que para Estados Unidos los sentimientos humanos no cuentan, cuando se trata de alcanzar un objetivo. La historia está cargada de ejemplos y uno de ellos fue la voladura en 1898 del buque de guerra Maine, en la bahía de La Habana, para justificar su intromisión en la guerra que España ya tenía perdida ante el ejército de los rebeldes cubanos.

Cuba tiene que insistir en su denuncia internacional de la estratagema de la cual es víctima, la que pretende seguir lacerando su economía para que el pueblo se lance a las calles cansado de tantos años de penurias, tal y como establecieron en la archiconocida Operación Magosta, la que sin el menor ápice de dignidad expresa:

“La operación está dirigida a provocar una rebelión del pueblo cubano. Esta sublevación derrocará al régimen comunista e instaurará un nuevo gobierno con el cual Estados Unidos pueda vivir en paz.”

“La acción política será apoyada por una guerra económica, que induzca al régimen comunista a fracasar en su esfuerzo por satisfacer las necesidades del país, las operaciones psicológicas acrecentarán el resentimiento de la población contra el régimen…”

Todos los días hay que releer la historia de las agresiones ejecutadas desde 1959 por Estados Unidos contra Cuba, donde se encuentran siempre las respuestas acertadas para las que llevan a cabo en la actualidad.; cuando no se hace se pueden cometer errores y dejarnos arrastrar por los propósitos que persiguen los yanquis.

Ante estos hechos recordamos a José Martí cuando afirmó:

“Las causas reales destruyen las hipótesis”

La CIA inicia proyecto contra diplomáticos cubanos

Una  nueva escalada   de Acciones de Estados   Unidos  contra Cuba

Alerto sobre una nueva operación promovida por la CIA norteamericana contra Cuba, particularmente contra la diplomacia cubana valiéndose de falsas acusaciones que vinculan dudosamente a funcionarios diplomáticos cubanos en casos de espionaje, corrupción y apoyo a actividades terroristas en otras naciones. Para ello, la Agencia –especialmente sus Oficinas de Planes y Operaciones–, ha promovido un flujo de informaciones a sus colaboradores y agentes –principalmente a sus servidores en medios de difusión masiva– que conjugan campañas mediáticas, difusión de falacias insostenibles, acciones encubiertas en el marco comunicacional, identificadas en su argot interno con el criptónimo RYBAT. Esta operación de la CIA apenas comienza y ya empiezan a aparecer sus siniestras intenciones.

Uno de los casos inexplicables lo ha sido el usar la excusa de inciertos ataques sónicos a sus funcionarios diplomáticos en La Habana para expulsar a 17 diplomáticos cubanos integrantes de la Embajada de Cuba en Estados Unidos –dos de ellos el 23 de mayo de este año y, posteriormente, a 15 de los mismos el reciente 3 de octubre– bajo el enigmático argumento de equiparar el número de diplomáticos luego de la salida de sus diplomáticos de Cuba. Tras bambalinas se manejó por los sectores de la inteligencia norteamericana y de la extrema derecha anticubana que los mismos realizaban conjeturadas labores de espionaje en EEUU.

Dentro de esta operación estuvo la descarada manipulación por parte de la revista colombiana Semana en un artículo titulado “Cartas explosivas en el caso Andinoen el cual se pretende vincular a un ex funcionario diplomático cubano, José Antonio (Tony) López Rodríguez,  con una supuesta célula terrorista perteneciente al Movimiento Revolucionario del Pueblo (MRP) y particularmente con el joven Mateo Gutiérrez León, actualmente encarcelado desde febrero de este año, lo que lo exime de haber participado en el hecho que se le imputa, el atentado ocurrido en el centro comercial Andino, el 17 de junio,  del que se le acusa injustamente. La manipulación descarada de los hechos fue refutada por el propio Tony López en una carta pública publicada en Resumen Latinoamericano y por otras personas con cordura como es el caso de Jorge Gómez Pinilla en un artículo aparecido en El Espectador.

Otro caso de abierta manipulación por parte de la CIA y sus burdos especuladores es la acusación contra la embajadora cubana en Rumania por autorizar supuestos vínculos entre tres ex directivos de la entidad biotecnológica Labiofam y el ciudadano rumano Ovidiu Tender, quien cumple en su país una sanción de 12 años y 7 meses de prisión por actividades de lavado de dinero y defraudaciones multimillonarias. Con independencia de la existencia o no de actos de corrupción que aún existen y a los que se combate con mano dura y severidad en Cuba, este hecho apunta hacia la manipulación de la integridad de diplomáticos cubanos y de la propia Cancillería, lo que es parte de la finalidad de esta operación de guerra mediática a la que se suma también el mercenario René Gómez Manzano.

Opino que la mejor manera de enfrentar esta operación, que repito aún comienza, es la transparencia en el cumplimiento de las tareas diplomáticas por parte de nuestros funcionarios, el control ministerial y el estudio detenido de esta incipiente campaña urdida por la CIA.

Si antes asesinaban a nuestros diplomáticos como Adriana Corcho Calleja, Efrén Monteagudo Rodríguez, Jesús Cejas Arias, Crescencio Nicomedes Galañena Hernández, Félix Carlos García Rodríguez, entre otros, hoy pretenden atentar contra su lealtad, compromiso y fidelidad a la Patria, atacándolos con falacias y mentiras.

Publicadas por Percy Francisco Alvarado Godoy 

Este es un espacio de intercambio y reflexión, para demostrar la valía de un pueblo que se enfrenta al Imperio más poderoso del planeta con la seguridad absoluta en la Victoria porque le asiste la razón. Esas son las Razones de Cuba