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Estados Unidos al banquillo de los acusados

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Elian González, quien con solo seis años fue secuestrado y separado de su padre por más de cinco meses en territorio norteamericano, acudió al Tribunal Antiimperialista del XIX Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes. Foto: Prensa Latina.

Estados Unidos fue situado en el banquillo de los acusados en Sochi, con testigos de sus desmanes en el mundo como lo hizo Elian González, quien denunció su caso de secuestro cuando era niño y las agresiones de Washington.

Elian González, quien con solo seis años fue secuestrado y separado de su padre por más de cinco meses en territorio norteamericano, acudió al Tribunal Antiimperialista del XIX Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, en este sureño balneario ruso. Como testigo de ese órgano judicial instalado en el foro, el joven cubano se refirió a los daños causados por más de medio siglo de bloqueo estadounidense contra Cuba y la invasión mercenaria, organizada por Washington en Playa Girón, en abril de 1961.

Pese a ser la primera derrota del imperialismo estadounidense en América Latina, esa acción dejó un elevado saldo de víctimas: al menos 176 personas murieron y unas mil 700 resultaron heridas, de ellas 590 incapacitadas para otras actividades, declaró Elian.

El terrorismo fue parte de la política de Estados Unidos contra Cuba desde el triunfo de la Revolución, incluidas diversas acciones para eliminar físicamente a Fidel Castro, recordó.

Además, podemos destacar el crimen contra la nave de Cubana de Aviación cerca de Barbados, en octubre de 1976, en el cual pareció el equipo de esgrimas, ganador de los Panamericanos de aquella época, destacó.

Estados Unidos efectuó más de 700 actos terroristas contra Cuba, 56 de ellos desde 1990, con saldo de miles de muertos y heridos.

En 1996, Washington aprobó la ley de Ajuste Cubano y aunque se puso fin en 2017 a la política de pies secos, pies mojados, que estimula la inmigración ilegal, la ley de Ajuste Cubano se mantiene, apuntó.

La política para entorpecer los logros de la Revolución cubana también fue intensa, con la agresión biológica, como en 1981, cuando Estados Unidos introdujo en Cuba el virus del dengue hemorrágico, que provocó la muerte de al menos 101 niños, denunció.

A ello se sumó el virus de la fiebre porcina, la roya de la caña y el moho azul del tabaco, todos con graves consecuencias para la economía de la isla, afirmó Elian.

De igual forma, denunció el estímulo por la Casa Blanca de las acciones contrarrevolucionarias de grupúsculos internos y el auge de las formaciones terroristas en la Florida, cuya actividad en Cuba y contra los propios Estados Unidos debieron impedir los cinco héroes cubanos.

Desde 1996 y hasta 2015, el programa Cuba de la USAID, destinó 284 millones de dólares con fines subversivos, incluidos 20 millones solo en 2016, indicó.

En la subversión en la isla, afirmó, participan Organizaciones No Gubernamentales, universidades, la USAID, representaciones de la contrarrevolución y Freedom House, considerada un vehículo para el trabajo de la Agencia Central de Inteligencia norteamericana.

A ello se agrega la política de ofrecimiento de becas, la creación de grupos independientes, con especial reclutamientos de mujeres y personas negras, información falsa dirigida a través de Internet, contratistas para promover la subversión, blogueros y otros medios, destacó.

El enemigo siempre apuesta por que después de la salida del poder de la llamada generación del Centenario (asaltantes del cuartel Moncada en 1953) se creen condiciones para el regreso al capitalismo salvaje, hacía allí está dirigida toda la labor, comentó.

La jornada incluyó otros testigos del tribunal antiimperialista como el luchador por la independencia de Puerto Rico Oscar López, quien cumplió una sentencia de 35 años, el héroe de la República de Cuba Fernando González y Aleida Guevara, hija del Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara.

Tomado de Cubadebate

Base Naval de Guantánamo: un reclamo permanente

La Bahía de Guantánamo, ubicada en el extremo sur oriental de la isla de Cuba y una de las más extensas y profundas del archipiélago cubano, se mantiene ocupada desde el 10 de diciembre de 1903 por una Base Naval de los Estados Unidos de América.

En febrero de 1903, el gobierno de Tomás Estrada Palma suscribió con el gobierno estadounidense un documento conocido por Convenio de la Base Naval de Guantánamo, que dispuso el arriendo a Estados Unidos de estaciones navales y carboneras.

El 12 de junio de 1901, con la incorporación de la Enmienda Platt como apéndice a la Constitución de la República de Cuba, se articularon los fundamentos esenciales que posibilitaron al gobierno de Estados Unidos imponer su voluntad.

El 29 de mayo de 1934, con la firma del Tratado de Relaciones, se ratificó la ocupación de la Base Naval mientras no se abandone por parte de los Estados Unidos.

La Base Naval de Estados Unidos en la bahía de Guantánamo está rodeada de elevaciones dominantes. Abarca una superficie total de 117,6 Km2, de los cuales 49,4 Km2 son de terreno firme, 38,8 Km2 están cubiertos de agua y el área restante 29,4 Km2 es terreno pantanoso.

El perímetro de la cerca que la separa del territorio libre de Cuba tiene forma de pentágono irregular y una longitud de 28 Km. El sector de costa (sur) en el Caribe tiene una longitud de 17,5 Km. Sus aguas interiores dividen la Base en dos sectores, Este y Oeste, y sirven de canal de navegación para el acceso hacia los poblados de Caimanera y Boquerón, en la bolsa interior de la bahía de Guantánamo.

La Base Naval cuenta con dos aeródromos, además, de muelles, espigones y amarraderos con capacidad de atraque para distintos tipos de buques.

Entre 1962 y 1996, se registraron 8 288 violaciones del territorio nacional de Cuba desde la Base Naval en Guantánamo, incluidas 6 345 violaciones aéreas, 1 333 violaciones navales y 610 violaciones territoriales. Del total de violaciones, 7 755 se produjeron entre 1962 y 1971.

A partir de la crisis migratoria de 1994, por acuerdo de ambos gobiernos, se iniciaron encuentros regulares entre los mandos militares de cada parte, como resultado de lo cual se ha logrado mantener desde entonces un ambiente de seguridad en torno al perímetro de la instalación norteamericana, conveniente para ambas partes.

Desde enero de 2002, Estados Unidos ubicó en el Sector Este de la Base Naval, el centro de detención para alojar a los prisioneros de la llamada Guerra Global contra el Terrorismo. Esa prisión, que se hizo famosa por la ejecución de tratos deplorables a los cautivos, le otorgó a la instalación una nueva reputación, tan bochornosa, como su ilegal ocupación.

Damas de Blanco apoyan represión contra los catalanes

Por Arthur González

No hay dudas, el grupo mal llamado “Damas” de Blanco, creado y financiado por Estados Unidos con el fin de ejecutar acciones provocativas contra la Revolución cubana, están siempre contra la voluntad de los pueblos.

Así se puso de manifiesto el pasado 7 de octubre 2017, cuando una representación de ese grupúsculo contrarrevolucionario se unió en Madrid a una manifestación de los partidos de derecha y de otros que se oponen a la decisión soberana de los catalanes de separarse del reino de España.

El pueblo de Cataluña votó libremente por la independencia, a pesar de la brutal represión policial ordenada por Mariano Rajoy, que dejó unas 800 personas heridas por los porrazos recibidos, sumado a las balas de goma que disparó la brigada especial de la policía.

Esas mujeres que acusan al gobierno cubano de “reprimirlas”, debieron haber participado en las manifestaciones de Cataluña para que conocieran lo que es realmente una represión, no de las que ellas se quejan cuando mujeres policías las levantan del suelo y las tienen que cargar hacia los autos patrulleros, por obstaculizar el tránsito en las calles. Jamás han recibido un balazo o los bastonazos que rompen cabezas y huesos, como sucede en España.

Dónde están los que acusan a Cuba de represión, entre ellos el inventado Observatorio Cubano de Derechos Humanos, con sede en Madrid, que no salió en defensa del pueblo catalán.

Como representante de las denominadas “Damas” en la manifestación madrileña, estaba la santiaguera Denia Fernández Rey, de visita en España y que fuera recibida en el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación, por Antonio Pérez Hernández, director para  Iberoamérica, y en el Congreso de los Diputados por Teófilo de Luis Rodríguez, con quien habló sobre el nuevo acuerdo entre la UE y La Habana que será votado en la Cámara española el próximo 18 de octubre, al que se opone la contrarrevolución asalariada, como parte de las orientaciones impartidas por Estados Unidos para aislar a Cuba.

Nadie sabe quién sufragó los gastos de ese viaje, porque ella no trabaja y vive del dinero que paga Estados Unidos por hacer campañas anticubanas.

Las que supuestamente luchan por la libertad de expresión y pensamiento, ahora se manifiestan contra la decisión soberana del pueblo catalán.

Significativo es el silencio del expresidente de EE.UU. Barack Obama, pues en el caso de Cuba todas sus campañas estaban dirigidas a hacerle creer al mundo que la Revolución reprimía a los opositores, lo que reiteró el 17.12.2014, cuando anunció el restablecimiento de relaciones con La Habana.

En aquella ocasión expresó ante la prensa:

“…No me hago ilusiones con respecto a los continuos obstáculos a la libertad que aún enfrenta el ciudadano cubano común. Los Estados Unidos consideran que ningún cubano debe ser víctima de acoso, arresto o golpizas, solo por ejercer el derecho universal de hacer que su voz se escuche. Continuaremos apoyando a la sociedad civil allí”.

Es el “democrático” gobierno español que dicta lecciones a Cuba sobre derechos humanos, y ahora acosa, arresta y golpea salvajemente a sus ciudadanos solo por ejercer el derecho universal de hacer que su voz se escuche.

Ni Washington, otros gobiernos europeos, ni el Parlamento europeo, condenan las inhumanas golpizas a pacíficos manifestantes.  Es como si esos 800 heridos y miles de arrestados no fueran personas con derecho a ejercer su derecho universal a expresarse libremente en las urnas.

¿Será que solo varias docenas de cubanos pagados por Estados Unidos, son los únicos que reciben apoyo mediático de los yanquis a pesar de que nunca han derramado una gota de sangre?

¿Qué expresará el gobierno de España en sus próximas reuniones bilaterales con la parte cubana sobre los derechos humanos?

Volverán a exponer su “preocupación” por ese tema y exigirle a Cuba “altos estándares en materia de Derechos Humanos, entre ellos el libre acceso a los medios de comunicación”, como afirmó la europarlamentaria española Elena Valenciano, el pasado 30.05.2017 en los debates parlamentarios sobre Cuba, cuando expresó:

“…la mayoría de los grupos quieren ver cambios en Cuba, una transformación del sistema político cubano y, sobre todo, ver una mejora de los cubanos, porque no todos quieren seguir el mismo camino”.

¿Con qué moral la asalariada Denia Fernández Rey, va a decirles a los españoles que integran el Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad Francisco de Vitoria, que en Cuba las reprimen y violan sus derechos, cuando todas las Damas de Blanco están regordetas, viven tranquilamente sin necesidad de trabajar, sus hijos asisten gratuitamente a las escuelas cubanas y reciben atención médica sin costo alguno, a pesar de que ellas trabajan para una potencia extranjera?

Los españoles tienen que sudar mucho para ganarse el pan de cada día y costear la educación y salud de sus hijos, porque el gobierno de Rajoy redujo los presupuestos en esas esferas, penurias que desconocen las mal llamadas Damas de Blanco.

58 años haciendo lo mismo parece que no bastan para aprender que los cubanos escogieron soberanamente el camino que desean, arreglado y corriendo errores sin que nadie desde otros países le impongan doctrinas que afecten su independencia.

Por eso José Martí afirmó:

“En los pueblos dueños de sí mismos, el derecho ha de ser popular”.

Nuevas revelaciones sobre el derribo del avión cubano en Barbados

En junio de 1976 se dieron cita en Bonao, República Dominicana, un grupo de terroristas de origen cubano representativos de organizaciones extremistas asentadas en territorio de los Estados Unidos. Como coordinador figuró el criminal Orlando Bosch Ávila, prófugo entonces de la justicia estadounidense por haber violado la libertad condicional al ser juzgado por varios delitos, incluida la extorsión contra emigrados cubanos con empleo de métodos terroristas.

El propósito del encuentro era coordinar las acciones futuras contra representaciones cubanas, su personal e intereses de países que a pesar de las presiones mantenían relaciones con el gobierno cubano. Dos reuniones se produjeron, una constitutiva de la llamada Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas, CORU, alianza terrorista y otra para planificar más de 20 actos de terror de inmediata ejecución. Todos los presentes firmaron, excepto los miembros del grupo fascista Movimiento Nacionalista Cubano, MNC, quienes alegaron que tenían en curso una acción ordenada por la Dirección de Inteligencia Nacional de Chile, DINA, que no era otra, como se conoció después, que el asesinato del exembajador chileno en Washington, Orlando Letelier del Solar, que sería cumplida el 21 de septiembre de 1976.

El dictamen de Joe D. Whitley, Fiscal General asociado actuante en el proceso de admisión a los Estados Unidos de Bosch Ávila, de fecha 23 de enero de 1989 avala su participación en el derribo del avión cubano al concluir: «Bosch, mientras estuvo fuera de los Estados Unidos, fundó y dirigió la Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU), una organización anticastrista terrorista la cual hubo de aceptar su responsabilidad en numerosas explosiones en Miami, Nueva York, Venezuela, Panamá, México, Argentina y otros sitios».[1]

«En octubre de 1976, Bosch fue detenido en Venezuela en relación con la explosión de un avión de la línea aérea civil cubana el 6 de octubre de 1976, que resultó en la muerte de 73 hombres, mujeres y niños. Aunque detenido en Venezuela durante 11 años por cargos producto de ese incidente, fue finalmente liberado. En su juicio, se presentaron pruebas de que los dos hombres condenados por homicidio en relación con la explosión, estaban en contacto con Bosch antes y después del hecho».

Añadía el dictamen judicial: «A raíz de su liberación el 17 de mayo de 1988, Bosch fue detenido por el Servicio de Inmigración y Naturalización, SIN. En aquel momento, el Director del Distrito del SIN en Miami le entregó a Bosch un aviso de exclusión temporal, alegando que era excluible de los Estados Unidos debido a que: «Existen razones para creer que buscaría entrar en Estados Unidos sola, principal, o incidentalmente para mezclarse en actividades perjudiciales para el interés público».

Además: «Que es o ha sido un extranjero que aboga o enseña o ha sido un miembro de una organización que apoya la necesidad o la conveniencia de atacar o matar a funcionarios de cualquier gobierno, además la lesión o la destrucción de la propiedad y ejercita los sabotajes».

«Existen bases razonables para creer que probablemente él, después de entrar, se mezclaría en actividades que serían prohibidas por las leyes de los Estados Unidos relacionadas al espionaje, el sabotaje, el desorden público, o en otras actividades subversivas para el interés nacional». Además, el aviso planteaba que Bosch también era excluible sobre la base de que ha sido condenado por «un delito de bajeza moral, más que un simple delito político».

¿Qué siguió después? El delincuente fue indultado por el presidente George H. W. Bush, contrario al parecer del Departamento de Justicia y el dictamen del Fiscal General. El entonces Presidente dirigía la Agencia Central de Inteligencia cuando explotó en pleno vuelo el avión de Cubana de Aviación el 6 de octubre de 1976.[2]

Ahora se sabe, tras años de investigación, que el terrorista internacional de origen cubano Pablo Gustavo Castillo Díaz [3], alias «El Cojo», uno de los autores materiales del asesinato del técnico cubano Artaigñán Díaz Díaz, ocurrido en México el 23 de julio de 1976, que escapó después del crimen a Venezuela, estudió las rutas aéreas de Cubana de Aviación por el Caribe y seleccionó la nave que fue después siniestrada.

También se constató que el 11 de octubre de 1976, cuando es detenido Orlando Bosch en Caracas, estaba acompañado por Castillo. Este fabricó las bombas que después son colocadas en el avión cubano por los mercenarios venezolanos Freddy Lugo y Hernán Ricardo Lozano. Lo hace con el explosivo y los detonantes, que le proporcionó un experto en explosivos de la Disip a cambio de un paracaídas que pertenecía al terrorista anticubano Rolando Otero Hernández, quien se autodenominaba «Cóndor» y actuaba como asalariado de Luis Posada Carriles dentro de la Operación Cóndor dirigida por la Dirección Nacional de Inteligencia de Chile.

La siempre presente CIA, cuando se trata de conspiraciones para asesinar o destruir, está culpada en sus propios documentos, que dan fe del conocimiento anticipado que tuvo de los planes que se urdían para derribar el avión cubano y nada hicieron para evitarlo, no transmitieron una simple alerta oportuna a las autoridades cubanas.

Un documento secreto de la CIA desclasificado y fechado 13 de octubre de 1976, con la acotación «Terreno no. 7514», identificaba a la fuente como: «Un antiguo funcionario del gobierno de Venezuela, quien es habitualmente un informante confiable» y alertaba: «Esta información no es para discutirse con ningún funcionario extranjero, incluyendo aquellos del gobierno de Venezuela».

El texto sobre el plan de derribo señalaba: «Bosch hizo la declaración: “ahora que nuestra organización ha salido del trabajo Letelier con buena presencia, vamos a tratar algo más”». Añade el informe: «A los pocos días en una comida para recaudar fondos, Posada fue escuchado diciendo “vamos a atacar a un avión cubano” y “Orlando tiene los detalles”».

Después del derribo del avión cubano Luis Posada Carriles sugirió sacar al terrorista Orlando Bosch de Venezuela y el 9 de octubre este cruzó al territorio colombiano.

Anteriormente, el 22 de junio de 1976, la CIA tuvo conocimiento adelantado de los planes para derribar aviones civiles cubanos, así lo revela el documento de esa agencia estadounidense fechado y distribuido ese día y que significaba:

«Informe de clase secreto, sensible, fuentes y métodos de inteligencia involucrados. No divulgar a nacionales extranjeros. No distribuible entre contratados o consultores contratados. A continuación reseñaba: «Un hombre de negocios con vínculos estrechos con la comunidad de exiliados cubanos. Habitualmente es un informante confiable. Reveló que un grupo extremista de cubanos exiliados, del cual Orlando Bosch es el líder, planea colocar una bomba en un vuelo de la aerolínea Cubana de Aviación que viaja entre Panamá y La Habana. Los planes originales para esta operación planteaban que se pondrían dos bombas en el vuelo del 21 de junio de 1976, número 467, el cual estaba programado para salir de Panamá a las 11:15 a.m. de la hora local de Panamá».[4]

Del documento se enviaron copias al Departamento de Estado, Dirección de Inteligencia del Ejército, Ejército, Armada, Fuerza Aérea, FBI, y la CIA, pero el gobierno cubano no fue destinatario de esta información, que precisaba incluso que se colocarían dos bombas, como ocurrió posteriormente en Barbados, mencionaba al criminal Orlando Bosch como gestor del crimen, que, además, el objetivo sería un avión civil de la línea aérea Cubana de Aviación y todos estos datos precisos fueron conocidos por la CIA cuatro meses antes del 6 de octubre, cuando 73 personas perdieron la vida, incluidos 57 cubanos.

Es conocido que nada hay oculto entre la tierra y el cielo, que todo es secreto hasta un día. Se continuarán conociendo nuevas revelaciones sobre este horrendo crimen que este 2017 cumplirá 41 años de cometido, mientras sus ejecutores viven impunes en los Estados Unidos bajo el amparo de sus autoridades.

*Investigador del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado
[1] Documento archivado en la Fiscalía General de los Estados Unidos con el número A28 851 622
[2] El criminal Orlando Bosch Ávila murió impune en la ciudad de Miami.
[3] Este terrorista murió impune en la ciudad de Miami.
[4] Véase más información sobre este plan en el libro Cielo Amenazado, del propio autor.

Tomado del  Periodico Granma

¿Operación de bandera falsa de la CIA contra embajada USA en la Habana?

Por Percy Francisco Alvarado Godoy

En un artículo escrito por mí titulado “ El terrorismo y los nuevos escenarios entre Cuba y EEUU” reflexionaba hace dos años sobre las amenazas que debían enfrentar ambas naciones en su empeño por mantener relaciones diplomáticas, las cuales procedían de quienes trataban de obstaculizarlas o de atacar a cualquiera de ambas naciones por medios violentos. Al respecto, sugería:

1) Los nuevos desafíos que presenta la amenaza terrorista para vulnerar el proceso de acercamiento diplomático entre Cuba y Estados Unidos requieren de ambas partes urgentes medidas a adoptar. Algunas de estas debe realizarla cada nación por separado para garantizar su seguridad nacional, a la par que otras han de hacerse conjuntamente, sobre la base de una acción coordinada y con total transparencia.

2) La condición esencial para lograr un enfrentamiento eficaz ante el reto terrorista es la apertura inmediata de canales de comunicación seguros, transparentes y en tiempo real entre los órganos de enfrentamiento entre ambos países.

3) Cada parte ha de garantizar a su par el envío de información oportuna y con inmediatez para salvaguardar que las acciones terroristas en marcha sean desarticuladas a tiempo. Cuba, particularmente, ha cumplido decorosamente con este precepto, informando a los EEUU sobre cualquier acción que ponga en peligro su institucionalidad y seguridad ciudadana. EEUU debe empezar a hacerlo con honestidad.

4) Corresponde a la parte cubana estudiar detalladamente los nuevos escenarios a los que se enfrenta ante la apertura de una embajada norteamericana en su territorio. En esta dirección, las autoridades cubanas deben prestar total atención al desempeño del terrorismo internacional, particularmente al yihadismo radical, así como evaluar en qué medida su territorio puede ser usado para un ataque contra EEUU y sus objetivos.

5) El perfeccionamiento de la labor de monitoreo permanente del terrorismo internacional pasa a ser una cuestión de primer orden –tal como lo será la nueva actividad de inteligencia que desarrollarán en suelo cubano las agencias norteamericanas, ya que ha sido demostrado que la CIA, la NSA y otros espías a sus propios amigos–.

6) Tal desafío impone un replanteo del trabajo de seguridad en las fronteras cubanas, el intercambio de las bases de datos sobre grupos terroristas, el adiestramiento de las fuerzas, el estudio concienzudo de las vulnerabilidades, el compromiso de las masas agrupadas en los CDR en la vigilancia en la retaguardia, el desarrollo de una agentura más a tono con los nuevos peligros potenciales, así como una concientización interna de la incidencia de este fenómeno en el nuevo contexto.

7) A Estados Unidos le corresponde hacer por primera vez en su historia un serio estudio de los grupos terroristas anticubanos asentados en su territorio. El mismo debe combatir y neutralizar el compadrazgo de estos grupos con influyentes sectores de la ultraderecha en el Congreso y las élites de poder político y económico. La propia historia demuestra que estos grupos carecen de respeto por EEUU y acuden a la violencia como arma de su política anticubana. 8) Ambas partes, con entera transparencia y sin dobles raseros deben estar dispuestos a combatir el terrorismo en todas sus manifestaciones.

En otro artículo reflexionaba igualmente: “No es casual que la ultraderecha norteamericana mantenga una posición opuesta al diálogo soberano entre ambas naciones y, aliado a ella, se encuentren aquellos grupos e individuos que han sostenido durante décadas el uso de la violencia como método para derrocar a la Revolución, así como atentar contra aquellos que han propugnado un discurso de diálogo entre la emigración cubana y el gobierno, así como el acercamiento entre ambos pueblos.”

Y me preguntaba: ¿En qué medida esas oscuras fuerzas de la reacción anticubana pueden ser peligrosas para Cuba y los Estados Unidos en este nuevo escenario?

La respuesta es obvia.  Existen en los EEUU fuerzas que controlan los servicios de inteligencia vinculadas al deep state que se han visto involucradas en black ops no controladas ni por el Congreso ni por el propio Ejecutivo, encargadas de realizar operaciones negras, sobre todo aquellas que se manifiestas como operaciones de bandera falsa.

Advertía en este trabajo lo siguiente: “No tengo la menor de las dudas de que esas fuerzas tenebrosas de la derecha fascista en EEUU, aliada con sus peones terroristas de origen cubano y de otras nacionalidades, se preparan para realizar acciones violentas contra objetivos seleccionados para viciar y poner en peligro este acercamiento diplomático. De esta forma sembrarían recelos y frenarían deliberadamente este proceso”.

“¿Se ha pensado acaso que la embajada cubana en Washington y los consulados que se han de abrir en varias ciudades de EEUU pueden ser blancos de un reverdecimiento del terrorismo doméstico de los grupos terroristas de origen cubano, al estilo de Omega 7? Una acción contra los mismos pondría a EEUU sobre la palestra de un duro cuestionamiento por la parte cubana y viciaría las relaciones entre ambas naciones.”

“Por otro lado, las fuerzas de la ultraderecha bien podrían promover en suelo cubano acciones violentas contra la embajada norteamericana o empresas que en un futuro inmediato tengan representación oficial, haciendo uso de falsas banderas, con lo que se buscaría el mismo objetivo. En este sentido se debe pensar que el yihadismo radical pasa a ser un nuevo peligro para las fuerzas de enfrentamiento y prevención cubanas, ya que los objetivos norteamericanos están en su mira alrededor del mundo.”

Decía igualmente: “No es la primera vez que mediante el empleo de operaciones oscuras y falsas banderas Estados Unidos y otras naciones poderosas logran desestabilizar una nación y encuentran dudosos pretextos para planear invasiones a diferentes países. Usar manipuladamente las falsas banderas es un arte de la guerra silenciosa y una variante de planes desestabilizadores que debe ser estudiado en tiempo real.”

La actual investigación del Departamento de Estado y el FBI, conjuntamente con la que realizan las autoridades cubanas por su parte, sobre los ataques con dispositivos acústicos contra funcionarios diplomáticos norteamericanos en la Isla, parecen apuntar cada vez más hacia la total inocencia de Cuba y su repudio, al respecto quedó manifestado en la declaración realizada por el MINREX, dejando a los involucrados en la  indagación por determinar quiénes fueron los autores de dicho ataque. El MINREX cubano expresó: “El Ministerio enfatiza categóricamente que Cuba jamás ha permitido ni permitirá que el territorio cubano sea utilizado para cualquier acción en contra de funcionarios diplomáticos acreditados ni sus familiares, sin excepción. Asimismo, reitera la disposición a cooperar para lograr el esclarecimiento de esta situación.”

Tampoco Cuba permitió a nación alguna u organización extremista actuar con impunidad en estos eventos. Es justo aclarar que hasta el momento, salvo la torpe expulsión de dos diplomáticos cubanos en EE UU, el gobierno norteamericano ha sido cauto y mesurado, quedando la burda manipulación en manos de medios tendenciosos y en vulgares acusadores como el senador Marco Rubio.

Hasta el momento se pueden manejar algunas hipótesis sobre los hechos que provocaron daños similares a los síntomas de una conmoción cerebral, con secuelas en el sistema auditivo. Muchos medios occidentales han tratado de desentrañar antiguos supuestos hechos que involucraban a la URSS por ataques con bajos niveles de microondas y otros ataques electromagnéticos contra sedes diplomáticas norteamericanas en Moscú, en un claro intento de inculpar a Rusia por este reciente ataque en La Habana, enardeciendo aún más la histeria anti rusa promovida por los grandes medios norteamericanos como Associated Press, CNN, Newsweek y The Washington Post.

Otros medios especulan sobre la supuesta participación de algunos mandos cubanos en apoyo del ataque acústico por parte de especialistas rusos, lo que es absurdo totalmente. Lo mismo ocurre con la manipulación mediática de este hecho tratando de inculpar a naciones amigas como China e Irán.

Como consecuencia de estos hechos los EEUU adoptaron la irracional medida de expulsar a dos diplomáticos cubanos, ante el abandono de su misión –a consecuencia del ataque acústico– de dos funcionarios norteamericanos. Esto se hizo prematuramente bajo el burdo pretexto de que Cuba incumplió con su obligación de proteger a los diplomáticos acreditados bajo la Convención de Viena.

Las armas acústicas se han puesto en boga en los últimos tiempos como medio de represión de protestas, al emplear frecuencias de menor o mayor rango a las que percibe el oído humano –entre los 20 Khz hasta 300 Khz– y provocando en sus víctimas diversos daños que pueden causar mareos, cefaleas, perdida de orientación y audición, así como otras secuelas como la desestabilización del sistema nervioso. Entre ellas se destacan los llamados cañones acústicos LRAD, conocido como  Dispositivo Acústico de Largo Alcance y fue desarrollado por la empresa LRAD Corporation, con sede en San Diego, California, enfrascada en este empeño desde 1996.

Según Wikipedia este dispositivo circular con un diámetro de 83 cm y un peso de 29 kg, puede generar un rayo relativamente direccional y con poca dispersión, sin afectar a su operador. Existen versiones más pequeñas del mismo identificadas como MRAD y LRAD500.  La verdad es que su fabricación inicial corrió a cargo del Pentágono y ha sido usado abundantemente por las fuerzas policiales norteamericanas contra el movimiento Ocuppy Wall Street en ciudades como Chicago y Pittsburg, por las fuerzas sionistas en Gaza, por las fuerzas represivas yanquis en Irak y Afganistán, así como en naciones como Gran Bretaña, Francia, Colombia y otras.

160304161912-central-intelligence-agency-seal-floor-780x439A saber, Cuba no ha adquirido dispositivos de este tipo o los ha empleado públicamente en alguna oportunidad.

Por mi parte me inclino hacia la hipótesis de que este evento ha sido, a fin de cuentas, una operación de bandera falsa promovida por la CIA en contubernio con sectores de la extrema derecha norteamericana persiguiendo objetivos como mantener la histeria anti rusa, afectar las relaciones bilaterales entre Cuba y Estados Unidos. La CIA cuenta con amplia experiencia al respecto. Temo también que estas fuerzas estén tratando de vulnerar las directivas de la TSA y de intentar atentar contra aeronaves norteamericanas en las rutas entre Cuba y EEUU o crear falsas amenazas al respecto.