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Con niños namibios de Cassinga

Miriam Nghitotovall, en la Isla de la Juventud. Foto: Jorge Oller
En una de nuestras visitas a la escuela de los namibios en la Isla de la Juventud, en los años 80 del siglo pasado, presenciamos la filmación de la masacre de Cassinga, escenificada para un documental del ICAIC por estudiantes de ese país.
La función de Asistente de Dirección y Asesoría para el nuevo filme de testimonio –con la reproducción actuada de la masacre por los propios alumnos–, la asumía espontáneamente la estudiante becada de la entonces Escuela de Periodismo de la Universidad de La Habana, Miriam Nghitotovali, una antigua alumna del improvisado centro escolar de Chibía.
Lo primero que nos dijo Miriam Nghitotovali es que no olvidará jamás los nombres de sus maestros cubanos en Angola, mencionándolos: Raúl, Fortún, Mario, Lidia y Orestes «El Primo».
Ellos, junto a la Swapo, adoptaron a todos los niños namibios tan pronto llegamos a los campamentos de refugiados al sur de Angola, con los pies sangrando después de haber caminado muchos días por la mata (la selva), huyendo del régimen del Apartheid y sus masacres.
TESTIMONIO DE LA MASACRE
El día de la masacre de Cassinga está en el recuerdo de aquellos que visitamos. Cada uno tenía una historia, pero había un común denominador en todas.
En resumen, en voz de uno u otro estudiante namibio es esta que les compartimos o parecida, y en casi todas aparece «El Primo».
Cuando visitamos la Escuela Henridrick Witbooi, en la Isla de Juventud, las narraciones se multiplicaron, convirtiéndose en un dramático guion, un guion real. Los niños se adentraron por la selva huyendo de la masacre… los testimonios duelen:
–Nos arrastramos por el suelo pedregoso y mi ropa, poca ropa, se enganchaba en los arbustos más pequeños y de otras plantas y bejucos del montecillo  cuentan unos y otros.
Ya el fuego había incendiado la cabaña donde se albergaban y veían sobrevolar el campamento a cuatro aviones de guerra sudafricanos. Los niños, porque eran niños, corrían hacia una zanja más al fondo con mucho miedo.
Este es solo un fragmento de la odisea.
Así o muy parecidos son los relatos de los que lograron salvarse y llegaron a Cuba después del infierno de Cassinga, al sur de Angola, distante 250 kilómetros de la frontera con Namibia.
El ataque de las tropas sudafricanas a aquel campamento causó más de 600 muertos y centenares de heridos por efecto del bombardeo de la aviación, el ametrallamiento desde helicópteros, los gases, la artillería, los blindados y la acción directa de los paracaidistas sobre la población inerme.
No pocos de los namibios de la Isla de le Juventud quedaron adormecidos por el efecto de los gases. Al atardecer unos soldados retiraron  cadáveres que estaban alrededor de algunos de ellos. La primera reacción fue huir hacia lo más profundo del bosque, pues entre esos hombres armados había blancos y creían que eran sudafricanos que corrían tras ellos para rematarlos. Más no fue así.
LOS CUBANOS
Reproducción de una escena de la masacre de Cassinga. Foto: Jorge Oller
En ese grupo que los «perseguía» había soldados de las Fapla y estos les informaron en su lengua que se trataba de cubanos que habían llegado a socorrerlos. Inmediatamente fueron trasladados hacia lugares seguros, de ahí a una escuela y de la escuela aquella, por mar, a las de la Isla de la Juventud, aunque pasaría  un tiempo que no sabían medir exactamente antes de subir al barco.
Cuando se produjo la masacre de Cassinga, tan insuficientemente divulgada en el mundo por la prensa occidental, ya funcionaba una escuelita cubana en Chibía para niños namibios refugiados en Angola, y fue allí donde permanecieron antes de navegar hacia lo que Miriam califica de «Paraíso».
El primer maestro cubano que tuvieron los namibios en Chibía, que describen como «un pueblito de pocas cuadras con una estación de trenes desactivada, en la cual estaba la escuela», fue Raúl Mestre Pedroso.
El maestro llegó a Chibía en los primeros meses de 1978. Le impactó ver en el piso de granito de la vieja estación ferroviaria la silueta indeleble de una figura humana, era la huella a tamaño natural del cuerpo de un revolucionario angolano que había sido quemado por los colonialistas portugueses en ese mismo lugar.
Precedieron a Mestre en ese sitio, otros colaboradores cubanos, entre ellos un combatiente llegado a Angola en febrero de 1976, era Orestes Valdivia «El Primo», quien de soldado se convirtió muy pronto en un padre para los niños namibios refugiados en Angola, y su esposa, la maestra Lidia Lastra –que lo acompañó en esa misión internacionalista desde agosto de 1978–, era una madre  para todos los niños de Cassinga.
Orestes Valdivia no sabe exactamente cómo ni por qué, ni cuándo los muchachos comenzaron a llamarlo «El Primo», como lo conocen todos los estudiantes namibios que vinieron a Cuba entre 1978 y 1980, año en que Orestes Valdivia, un antiguo carrero de cerveza y refrescos en Santa Clara, concluyó su misión internacionalista.
Fueron él, junto a un grupo de albañiles angolanos y cubanos, médicos, enfermeras y funcionarios de la Embajada, quienes acondicionaron, en jornadas de trabajo voluntario, aquella primera escuela de Chibía, y construyeron albergues, refugios, cocina y todos los servicios y locales necesarios para que vivieran y estudiaran más de 200 niños y adolescentes que sobrevivieron a la masacre.
EN LA ISLA
Tanto en Chibía como en Ndalatando, igual que lo era en ese momento en la Isla de la Juventud, los estudiantes namibios y los demás becados extranjeros mantenían la autoridad política de sus países y partidos. Martín era el maestro instructor de lo namibios en aquella oportunidad y profesor de historia, en la Isla.
Además de su presencia permanente en la escuela del sur de Angola, los niños recibían frecuentemente la visita de destacados dirigentes de la Swapo (por las siglas en inglés de Organización, de los Pueblos de África Sudoccidental), entre ellas la de San Nujoma, presidente de la organización, y la de Peter Manyemba, secretario de Defensa.
Esta costumbre no se perdería nunca. De una larga conversación con Miriam interpreto una dramática realidad: ellos eran tan hijos de la Swapo como de los padres, aunque no sabían en aquel momento si estos estaban vivos o confinados por el régimen del Apartheid en algún bantustán (lugares donde los racistas reunían a la población no blanca de Sudáfrica).
Sobre la adopción temporal de Cuba, Ángel Dalmau, directamente vinculado a los jóvenes por su trabajo en la Misión Civil Cubana de Angola desde aquel comienzo de acogida de los niños en la escuela de Chibía, piensa que en esta experiencia se ha fundido la más bella y concreta relación de solidaridad humana entre el pueblo cubano y el namibio, a partir de un tercer país: Angola y con la vigilancia directa, aunque a distancia, de Fidel.
Los maestros cubanos que contribuyeron a fundir esta nueva familia en las escuelas de allá y en las de la Isla, serán siempre el principio de esta interminable historia de amor al prójimo.

Amplio respaldo a la Revolución Cubana en La Habana

2018-05-01 11:45:28 / web@radiorebelde.icrt.cu / Silvia Ivonne Albelo Medina

Nuevamente las imágenes de Cuba recorren el mundo este Primero de Mayo. Niños en los hombros de sus padre, varias generaciones fundidas entre banderas y carteles. Múltiples voces coreando en un mismo sentido “Unidad, Compromiso y Victoria”.

En la Plaza de la Revolución José Martí, en La Habana, el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz, y el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez presidieron la jornada en la que desfilaron más de 900 mil cubanos.

El miembro del Buró Político y Secretario General de la Central de Trabajadores de Cuba, Ulises Guilarte de Nascimiento recordó que Primero de Mayo se realiza en momentos en que la clase obrera participa en el proceso orgánico con vista al 21 Congreso de la CTC, a efectuarse el año próximo.

Cerca de mil 400 amigos de la isla, procedentes de 34 países y en representación de 66 organizaciones sindicales del mundo acompañaron a los habaneros durante la marcha compacta de más de dos horas.

De la impronta de la Revolución Cubana se tendrá que hablar hoy en los medios de comunicación, porque continuidad y compromiso se levantaron como símbolos. El sonido de la música, la alegría y el colorido matizaron el desfile por el Día Internacional de los Trabajadores en la capital cubana.

#Cuba Cuando las calles se visten de Revolución (+ Fotos)

 

Aún no amanece y ya se oyen mil murmullos. La gente conversa, ríe, camina apurada hacia el punto de encuentro con esa otra familia amorosa que se construye en cada centro de trabajo.

Cuando empieza la marcha, no hay alegría más sincera que la de los pasos que estremecen la calle y la de las voces que se unen en un coro vibrante, de emociones sinceras.

Y es por Cuba que se camina el primer día de mayo. Cada año hay motivaciones especiales para unirnos más, para contarle al mundo de nuestras esperanzas y resoluciones, para ratificar que con los pasos en plazas y avenidas hacemos historia, la del compromiso y la rebeldía.

Tierra de artífices que han obrado con sus manos la materialización de la utopía, esta Isla tiene un sólido patrimonio inmaterial de celebraciones por el Día Internacional de los Trabajadores. Desde su archivo, Granma ofrece a sus lectores el testimonio gráfico de ese devenir

La dirección de la Revolución presente en los desfiles del 1ro.de Mayo. Foto: Archivo
Las mujeres siempre han estado presentes. Desfile de 1960. Foto: Archivo
La consigna de Patria o Muerte enarbolada por el pueblo en el año 1960. Foto: Archivo
La bandera cubana, la más bella que existe. Foto: Archivo
Fidel, en el acto en la Plaza de la Revolución del año 2000, dio a conocer el concepto de Revolución que nos dejó como legado. Foto: Liborio Noval
Raúl y Díaz-Canel en el desfile del 1ro.ide mayo del 2016. Foto: Juvenal Balán
Milicianos desfilando por la Plaza de la Revolución en 1960. Foto: Archivo
La enseña nacional siempre ha impregnado belleza al desfile. Foto: Archivo
En 1959 los campesinos se fundieron con su pueblo. Foto: Archivo

“Con Cuba NO te metas”, responden peruanos a provocación mercenaria en Lima

Amigos de Cuba en Perú ratificaron en Lima que no hay provocación de la contrarrevolución mercenaria que quede sin respuesta y reiteraron la frase que se viralizó en Internet: con Cuba NO te metas.
Una valla publicitaria, pagada por elementos de la contrarrevolución cerca del aeropuerto internacional Jorge Chávez de Lima, aludía a un mensaje irrespetuoso y ofensivo contra el pueblo y el Gobierno cubanos.
Ante esta nueva provocación de mercenarios al servicio del imperialismo, amigos de la Isla, con la doctrina del Apóstol José Martí en el corazón, dieron un vuelco al mensaje y dejaron claro con graffitis: con Cuba NO te metas. Vítores a Cuba y a Fidel redondearon el nuevo mensaje, donde resalta la bandera tricolor, esa que ha acompañado la lucha del pueblo cubano por su independencia.

Vea quiénes pretenden acuchillar a Cuba en la Cumbre de Perú mediante PASCA

 

Vea quiénes pretenden acuchillar a Cuba en la Cumbre de Perú mediante PASCA

El tópico ha sido explicado en sendos artículos por Luis Alberto Rodríguez, periodista mexicano en sendos artículos reproducidos aquí.

El Proyecto PASCA en la Cumbre de Perú

El sueño no alcanza para todos aquí. La próxima Cumbre de las Américas que tendrá lugar, entre el 13 y el 14 de abril, en Lima, Perú, ha creado un clima de alta tensión, primero, por la llegada de Donald Trump y segundo, por su encuentro con países a quien el titular de la Casa Blanca ha tildado de adversarios como Venezuela, Cuba, Bolivia…

Tal agitación no es exclusiva de la cumbre de presidentes, lo es también entre la sociedad civil que se verá las caras en tierra peruana, por un lado, las organizaciones asiduas a la Casa Blanca y, por el otro, quienes mantienen una política a contracorriente de Trump.

Es así como la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia, —la Redlad, asociada a la Organización de Estados Americanos—, ha operado la iniciativa llamada “Participación de la Sociedad Civil en la Cumbre de las Américas”, también conocida como Proyecto PASCA.

Auspiciada por la Fundación Freedom House, la Redlad ha causado estragos entre los organizadores del encuentro ciudadano de la Cumbre de Perú. Su intención es darle foro a voces que abiertamente proponen la re-anexión de Cuba a Estados Unidos. Esto, como era de esperase, ha levantado las críticas de varios países latinoamericanos y tiranteado el transcurrir del evento. Lima es hoy —y en buena parte, debido a eso—, un terreno minado para la política exterior americana.

¿Por qué el empeño de la Redlad en estirar así el contexto de la Cumbre de Perú? Quizá porque el Proyecto PASCA fue diseñado para eso, al ser parte de un proyecto más grande de la Freedom House: la iniciativa “Buiding Bridges for Civil Society in Cuba”, cuyo objetivo es dar foro a anexionistas cubanos en eventos como los de Lima, y generar impacto mediático que sirva a la política exterior de la Casa Blanca.

La historia de la Freedom House es conocida: nació en la guerra fría como brazo político del Departamento de Estado frente al comunismo. Y de esto parece obvio que Donald Trump saca provecho.

La Cumbre de Perú medirá la influencia efectiva del mandatario estadunidense sobre Latinoamérica y el Caribe. Es la primera vez que el presidente sale al encuentro del resto del continente y la política exterior de la Casa Blanca está valiéndose de todas sus herramientas para asegurarle a Trump una estancia favorable. Al respecto, el Proyecto PASCA hace su parte.

Desde ya, la Redlac en conjunción con asociaciones como la peruana Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo —asociada a la Cancillería de Perú—, dan el visto bueno a quienes tendrán reflectores en los foros sociales de la Cumbre. Los medios aguardamos pacientes y el binomio Trump-Cuba prende en automático los micrófonos.

¿Podrá el presidente beneficiarse de esto? Lo que puede advertirse es que, lo que ocurra en Lima determinará la política de Estados Unidos hacia el sur del continente por el resto de la era Trump. Latinoamericanismo o Washington: Las cámaras están listas.

¿Qué es el Proyecto PASCA y quién está detrás?

Las cosas se mueven rumbo a la próxima Cumbre de las Américas, a realizarse del 13 al 15 de abril en Perú. Será el primer gran intento de Donald Trump por separar a los “buenos” de los “malos” en el continente; donde los “buenos” son aquellos países que atienden los mandatos de la Casa Blanca y los malos, a saber, los no alineados.

Las tácticas utilizadas por Trump son específicas. Algunas muy básicas, como no invitar a Venezuela a la cumbre. Otras, más elaboradas, como la que Washington dedica a Cuba, otro de los “bad guys” de América, según el gobierno de EE.UU.

Se trata del proyecto “Buiding Bridges for Civil Society in Cuba”, financiado por el Departamento de Estado, el cual promueve la participación de grupos anti-cubanos en los foros regionales de la Organización de Estados Americanos (OEA). La idea es que estos grupos se inserten en la Cumbre de las Américas de Perú para hablar mal del gobierno de Cuba y que esto impacte en los medios; claro, con dinero de por medio y a través del conocido Proyecto PASCA.

¿Qué es el Proyecto PASCA? Es el proyecto llamado “Participación de la Sociedad Civil en la Cumbre de las Américas” que busca crear un “foro ciudadano” en la Cumbre de Perú.

Es operado por la Red Latinoamericana y del Caribe por la Democracia –la Redlad—y he ahí lo interesante, pues esta recibe dinero de la Fundación Freedom House, organización radicada en Washington la cual, a su vez, funciona con dinero del Departamento de Estado de EE.UU. para regar financiamiento a iniciativas como el “Building Bridges…”.

¿A quienes pretende llevar el Proyecto PASCA a hablar mal de Cuba en la Cumbre de las Américas? 

Aquí una lista de invitados. Apréndaselos porque los veremos salir en los canales y periódicos cumpliendo el propósito para el cual les han pagado:

Yusmila Reyna Ferrera, Fernando Edgardo Palacio Mogar, Navid Fernández Cabrera, Guillermo Fariñas Hernández, Boris González Arenas, Claudio Fuentes Madan, Alexei Gamez Alonso, Rolando Rodríguez Lobaina, Egberto Angel, Cristina Rodríguez Penton, Antonio Rodiles, Elizardo Sánchez, Henry Constantin Ferreiro, Erick Álvarez Gil, Camilo Ernesto Oliveira, Roberto de Jesús Guerra Pérez, Acelia Carvajal Montaine, Juan del Pilar Goberna Hernández, Magalys Norbis Otero Suárez, Nelson Manuel Álvarez Matute, Angel Hurtado Porro, Tairhit Rivero Álvarez, Sandra Margarita Borges García, Eroisis González Suárez, Zuleidys Lisbet Pérez Velázquez, José Daniel Ferrer, Manuel Silvestre Cuesta Morúa.

 

Empieza la Tercera Reunión Ordinaria de 2018 del Grupo de Revisión e Implementación de Cumbres (GRIC) en Lima, Perú. Nuestra directora ejecutiva, @Ginitastar, hace presencia para participar activamente como una de las voces de la sociedad civil.

El sueño no alcanza para todos aquí. La próxima Cumbre de las Américas que tendrá lugar, entre el 13 y el 14 de abril, en Lima, Perú, ha creado un clima de alta tensión, primero, por la llegada de Donald Trump y segundo, por su encuentro con países a quien el titular de la Casa Blanca ha tildado de adversarios como Venezuela, Cuba, Bolivia…

Tal agitación no es exclusiva de la cumbre de presidentes, lo es también entre la sociedad civil que se verá las caras en tierra peruana, por un lado, las organizaciones asiduas a la Casa Blanca y, por el otro, quienes mantienen una política a contracorriente de Trump.

Es así como la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia, —la Redlad, asociada a la Organización de Estados Americanos—, ha operado la iniciativa llamada “Participación de la Sociedad Civil en la Cumbre de las Américas”, también conocida como Proyecto PASCA.

Auspiciada por la Fundación Freedom House, la Redlad ha causado estragos entre los organizadores del encuentro ciudadano de la Cumbre de Perú. Su intención es darle foro a voces que abiertamente proponen la re-anexión de Cuba a Estados Unidos. Esto, como era de esperase, ha levantado las críticas de varios países latinoamericanos y tiranteado el transcurrir del evento. Lima es hoy —y en buena parte, debido a eso—, un terreno minado para la política exterior americana.

¿Por qué el empeño de la Redlad en estirar así el contexto de la Cumbre de Perú? Quizá porque el Proyecto PASCA fue diseñado para eso, al ser parte de un proyecto más grande de la Freedom House: la iniciativa “Buiding Bridges for Civil Society in Cuba”, cuyo objetivo es dar foro a anexionistas cubanos en eventos como los de Lima, y generar impacto mediático que sirva a la política exterior de la Casa Blanca.

La historia de la Freedom House es conocida: nació en la guerra fría como brazo político del Departamento de Estado frente al comunismo. Y de esto parece obvio que Donald Trump saca provecho.

La Cumbre de Perú medirá la influencia efectiva del mandatario estadunidense sobre Latinoamérica y el Caribe. Es la primera vez que el presidente sale al encuentro del resto del continente y la política exterior de la Casa Blanca está valiéndose de todas sus herramientas para asegurarle a Trump una estancia favorable. Al respecto, el Proyecto PASCA hace su parte.

Desde ya, la Redlac en conjunción con asociaciones como la peruana Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo —asociada a la Cancillería de Perú—, dan el visto bueno a quienes tendrán reflectores en los foros sociales de la Cumbre. Los medios aguardamos pacientes y el binomio Trump-Cuba prende en automático los micrófonos.

¿Podrá el presidente beneficiarse de esto? Lo que puede advertirse es que, lo que ocurra en Lima determinará la política de Estados Unidos hacia el sur del continente por el resto de la era Trump. Latinoamericanismo o Washington: Las cámaras están listas.

¿Qué es el Proyecto PASCA y quién está detrás?

Las cosas se mueven rumbo a la próxima Cumbre de las Américas, a realizarse del 13 al 15 de abril en Perú. Será el primer gran intento de Donald Trump por separar a los “buenos” de los “malos” en el continente; donde los “buenos” son aquellos países que atienden los mandatos de la Casa Blanca y los malos, a saber, los no alineados.

Las tácticas utilizadas por Trump son específicas. Algunas muy básicas, como no invitar a Venezuela a la cumbre. Otras, más elaboradas, como la que Washington dedica a Cuba, otro de los “bad guys” de América, según el gobierno de EE.UU.

Se trata del proyecto “Buiding Bridges for Civil Society in Cuba”, financiado por el Departamento de Estado, el cual promueve la participación de grupos anti-cubanos en los foros regionales de la Organización de Estados Americanos (OEA). La idea es que estos grupos se inserten en la Cumbre de las Américas de Perú para hablar mal del gobierno de Cuba y que esto impacte en los medios; claro, con dinero de por medio y a través del conocido Proyecto PASCA.

¿Qué es el Proyecto PASCA? Es el proyecto llamado “Participación de la Sociedad Civil en la Cumbre de las Américas” que busca crear un “foro ciudadano” en la Cumbre de Perú.

Es operado por la Red Latinoamericana y del Caribe por la Democracia –la Redlad—y he ahí lo interesante, pues esta recibe dinero de la Fundación Freedom House, organización radicada en Washington la cual, a su vez, funciona con dinero del Departamento de Estado de EE.UU. para regar financiamiento a iniciativas como el “Building Bridges…”.

¿A quienes pretende llevar el Proyecto PASCA a hablar mal de Cuba en la Cumbre de las Américas? 

Aquí una lista de invitados. Apréndaselos porque los veremos salir en los canales y periódicos cumpliendo el propósito para el cual les han pagado:

Yusmila Reyna Ferrera, Fernando Edgardo Palacio Mogar, Navid Fernández Cabrera, Guillermo Fariñas Hernández, Boris González Arenas, Claudio Fuentes Madan, Alexei Gamez Alonso, Rolando Rodríguez Lobaina, Egberto Angel, Cristina Rodríguez Penton, Antonio Rodiles, Elizardo Sánchez, Henry Constantin Ferreiro, Erick Álvarez Gil, Camilo Ernesto Oliveira, Roberto de Jesús Guerra Pérez, Acelia Carvajal Montaine, Juan del Pilar Goberna Hernández, Magalys Norbis Otero Suárez, Nelson Manuel Álvarez Matute, Angel Hurtado Porro, Tairhit Rivero Álvarez, Sandra Margarita Borges García, Eroisis González Suárez, Zuleidys Lisbet Pérez Velázquez, José Daniel Ferrer, Manuel Silvestre Cuesta Morúa.

Para esta iniciativa del Departamento de Estado, trabajan en la División LAC de Freedom House: Alejandra P. Argueta, Tony Pérez, pablo Viera, Elisa López, Alexander Brockwehl y Paloma Rivera, quienes se mantienen en contacto con los cubanos entrenados en el Proyecto PASCA, al igual que la directora de la Redlad, Gina Romero.

El equipo de la Redlad lo componen también Brian Alvarado Pino, asesor de comunicaciones. Yolima Apolonia García Jaramillo, especialista en diseño. Hans Tippenhauer, representante de la organización y del Proyecto PASCA en el Caribe y asistente del ex presidente de Haití, Michel Martelly. Luis Angel Roa Zambrano y Cindi García, coordinadores de proyectos. Y Rosa Quintana, coordinadora general.

Hay que recordar que el propósito de todo esto es meter a estos personajes a hablar mal de Cuba en la Cumbre de las Américas ¿Cómo pretenden hacerlo? Quizá esto es lo más triste de la historia pues han logrado doblegar a la Cancillería de Perú para tales propósitos, a través del Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo (DESCO) representado por Molvina Zeballos, Carola Tello y Eduardo Toche.

Por si fuera poco, está involucrada la opositora venezolana María Mercedes de Freitas, de la organización “Transparencia Venezuela”; todos, coordinados por el Departamento de Estado, en una primera instancia por Nicholas Miller -quien actualmente desempeña otras funciones–, presumiblemente reemplazado por la funcionaria Kathreen Duffin.

Claro que Freedom House ha tratado de mantener un bajo perfil en este proyecto, por lo cual le asignaron el seudónimo “Cafe” a su organización para las comunicaciones con los cubanos entrenados. ¿Por qué ocultar su relación con esto? Quizá es el temor a que este proyecto falle, como tantos otros fabricados desde el gobierno de Estados Unidos para intentar una subversión en Cuba.

Para esta iniciativa del Departamento de Estado, trabajan en la División LAC de Freedom House: Alejandra P. Argueta, Tony Pérez, pablo Viera, Elisa López, Alexander Brockwehl y Paloma Rivera, quienes se mantienen en contacto con los cubanos entrenados en el Proyecto PASCA, al igual que la directora de la Redlad, Gina Romero.

El equipo de la Redlad lo componen también Brian Alvarado Pino, asesor de comunicaciones. Yolima Apolonia García Jaramillo, especialista en diseño. Hans Tippenhauer, representante de la organización y del Proyecto PASCA en el Caribe y asistente del ex presidente de Haití, Michel Martelly. Luis Angel Roa Zambrano y Cindi García, coordinadores de proyectos. Y Rosa Quintana, coordinadora general.

Hay que recordar que el propósito de todo esto es meter a estos personajes a hablar mal de Cuba en la Cumbre de las Américas ¿Cómo pretenden hacerlo? Quizá esto es lo más triste de la historia pues han logrado doblegar a la Cancillería de Perú para tales propósitos, a través del Centro de Estudios y Promoción del Desarrollo (DESCO) representado por Molvina Zeballos, Carola Tello y Eduardo Toche.

Por si fuera poco, está involucrada la opositora venezolana María Mercedes de Freitas, de la organización “Transparencia Venezuela”; todos, coordinados por el Departamento de Estado, en una primera instancia por Nicholas Miller -quien actualmente desempeña otras funciones–, presumiblemente reemplazado por la funcionaria Kathreen Duffin.

Claro que Freedom House ha tratado de mantener un bajo perfil en este proyecto, por lo cual le asignaron el seudónimo “Cafe” a su organización para las comunicaciones con los cubanos entrenados. ¿Por qué ocultar su relación con esto? Quizá es el temor a que este proyecto falle, como tantos otros fabricados desde el gobierno de Estados Unidos para intentar una subversión en Cuba.

Blog: www.buitresenlaciudad.press

Este es un espacio de intercambio y reflexión, para demostrar la valía de un pueblo que se enfrenta al Imperio más poderoso del planeta con la seguridad absoluta en la Victoria porque le asiste la razón. Esas son las Razones de Cuba