Cuba en imágenes desde el Memorial José Martí

La exposición fotográfica Gran­ma 50 años. Un recorrido por la his­toria de Cuba en imágenes, fue inaugurada este jueves en el Me­mo­­rial José Martí de la capital
Autor: Redacción Cultural | cultura@granma.cu
18 de marzo de 2016 00:03:59
Expo fotogràfica colectiva con motivo del Aniversario 50 del diario Granma en el Memorial Josè Martìf0055731
Foto: Jose M. Correa
La exposición fotográfica Gran­ma 50 años. Un recorrido por la his­toria de Cuba en imágenes,fue inaugurada este jueves en el Me­mo­­rial José Martí de la capital, y per­manecerá en exhibición hasta el próximo 12 de abril.
Se trata de 55 imágenes que re­co­gen im­portantes hechos histó­ri­cos desde el triunfo re­voluciona­rio hasta nuestros días y que llevan la firma de fotógrafos como Alberto Kor­da, Liborio Noval, José Agraz, Raúl Corrales, Tirso Martínez, Jorge Oller, Ismael Francisco, Ricardo Ló­­pez, Ju­venal Balán, Jorge Luis Gon­zález, entre mu­chos otros.
De ahí que la expo muestre clásicas instantáneas de la entrada de Fi­del a La Habana, Playa Gi­rón, la creación de la Asamblea Nacional del Po­der Popular, los XI Juegos Pa­name­ri­canos Ha­bana 91, la llegada a Cu­ba de los restos del Che en 1997, el re­greso de Elián, de los Cinco y, un po­co más reciente, el testimonio grá­fico del proceso de res­ta­blecimien­to de relaciones bilaterales entre Cu­­ba y Estados Unidos: la apertura de em­bajadas en ambas naciones y el encuentro de Raúl y Obama en el 70 periodo de sesiones de la Asamblea de Naciones Unidas en Nueva York el pasado año.
Cincuenta y cinco fotografías cus­­todiadas por la primera portada de Granma, que viera la luz en 1965, y que estarán en exhibición en los horarios habituales del Me­morial.

Presidente venezolano apuesta por fortalecer relaciones

El mandatario llegó al aeropuerto internacional José Martí de la capital pasada la me­dianoche y fue recibido por el primer vi­ce­presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel
Autor: Laura Bécquer Paseiro | internacionales@granma.cu
18 de marzo de 2016 02:03:15
Maduro fue recibido en el aeropuerto internacional José Martí por el primer vicepresidente cubano Miguel Díaz-Canel.
Maduro fue recibido en el aeropuerto internacional José Martí por el primer vicepresidente cubano Miguel Díaz-Canel. Foto: Jorge Luis González
El presidente de Venezuela, Nicolás Ma­du­ro, dijo que se presentará un plan de cooperación con Cuba para este año y hasta el 2030 desde la visión de mecanismos de integración regionales como la Alianza Boliva­riana para los Pue­blos de Nuestra América-Tratado de Co­mer­cio de los Pueblos (ALBA-TCP)
El mandatario llegó al aeropuerto internacional José Martí de la capital pasada la me­dianoche y fue recibido por el primer vi­ce­presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel.
“Son tiempos de renovación y hermandad”, declaró el estadista venezolano al llegar en visita oficial a nuestro país, donde tie­ne previsto firmar varios acuerdos para consolidar las relaciones bilaterales.
“El objetivo es seguir ofreciendo elementos estratégicos de cooperación que se transforman en hermandad”, añadió tras asegurar que se siente “feliz de llegar a nuestra ca­sa, a este Caribe nuestro”.
Maduro vino acompañado por la Primera Combatiente, Cilia Flores; la ministra de Re­laciones Exteriores, Delcy Rodríguez, y otros miembros de su gabinete.
La estancia en nuestro país del mandatario venezolano coincide en momentos en que la nación sudamericana enfrenta una campaña promovida por sectores de la derecha local e internacional que pretende revocar el proceso social iniciado por el líder bolivariano Hugo Chávez en 1999.
Cuba forma parte del amplio grupo de países que demanda el cese de las provocaciones contra Venezuela y se elimine la Orden Ejecutiva 13692 que decreta a Caracas como una amenaza para Estados Unidos.
En ese sentido, ha reiterado el apoyo in­con­dicional al gobierno del Presidente Ma­duro y a la unión cívico-militar que lu­chan por mantener la paz, el orden constitucional y las conquistas de la Revolución Boli­va­riana.
Bajo la presidencia de Chávez, Caracas y La Habana iniciaron una nueva etapa en sus relaciones que se mantiene en la actualidad y está reflejada en numerosos proyectos de colaboración bilateral en f0055769esferas como la sa­lud, el deporte, la cultura y la industria. Mil­es de colaboradores cubanos se han insertado en misiones sociales como Barrio Aden­tro (salud), Cultura Corazón Adentro, entre otras, aportando de esta manera su asistencia en la construcción de una sociedad inclusiva en Venezuela.

No renunciaremos nunca a la unidad lograda por nuestros trabajadores

Declaración de la Central de Trabajadores de Cuba en ocasión de la visita del Presidente de los Estados Unidos de América Barack Obama a Cuba
Autor: Central de Trabajadores de Cuba | internet@granma.cu
18 de marzo de 2016 01:03:27
Los más de tres millones de trabajadores afiliados a los sindicatos de la Central de Tra­ba­jadores de Cuba, como parte de la sociedad ci­vil cubana, recibiremos al presidente de los Es­ta­dos Unidos con hospitalidad y respeto. Apre­ciamos la decisión de viajar a nuestro país, co­mo un paso importante en los esfuerzos por avanzar hacia la normalización de las relaciones entre los dos países.
Encontrará una nación donde los trabajadores han sido capaces, a costa de grandes sacrificios, de salir adelante en los más diversos sectores de la economía y los servicios, a pesar del blo­queo económico, comercial y financiero que nos han impuesto durante más de medio siglo sucesivas administraciones estadounidenses y que aún se mantiene en pie, lo cual constituye el principal obstáculo a nuestro desarrollo.
Conocerá una realidad laboral caracterizada por el derecho al empleo sin discriminación de ningún tipo, remuneración igual para mujeres y hombres por el desempeño de la misma fae­na, seguridad social que incluye entre otros be­neficios la protección a la madre trabajadora y a los jubilados y pensionados, y un sistema de jus­ticia laboral único en el mundo que contempla la amplia participación de los trabajadores a la hora de dirimir los conflictos.
Aún en las circunstancias económicas más complejas, estos derechos se han preservado y nunca se ha recurrido a terapias de choque, co­mo es habitual en otras naciones para buscar salida a las crisis, sino se ha apelado a la inteligencia y la capacidad de respuesta de las masas laboriosas, quienes han puesto a disposición sus experiencias y reservas, su creatividad y pensamiento innovador para sobreponerse a las di­ficultades y garantizar el cumplimiento de los pla­nes de sus respectivos colectivos.
Trabajamos con el empeño de perfeccionar el modelo económico y social en pos de un so­cialismo próspero y sostenible. En ese propósito marchan junto a los trabajadores del sector es­ta­tal, el creciente número de los no estatales, quie­nes se han estado sumando de manera cons­cien­te a las filas de las organizaciones sindicales, convencidos de que constituyen un importan­te es­labón en la construcción del presente y el futuro de nuestro proyecto social, basado en el bienestar colectivo. Ellos han sido también am­parados en el Código de Trabajo.
En esta visita acompañará al mandatario una amplia representación de hombres de ne­gocios, lo que pudiera abrir el camino a vínculos económicos estables con empresas estadounidenses. De eliminarse las restricciones impuestas a Cu­ba podrían encontrar espacio en una nación que está enfrascada seriamente en su desarrollo económico, que ya ha acogido a empresarios de otras tierras, quienes han en­con­trado aquí tranquilidad ciudadana como garantía a sus inversiones y un capital humano altamente calificado, fruto de la política educativa de la Revo­lu­ción iniciada con la epopeya de la alfabetización, que este año arribará a su aniversario 55, y del libre acceso, propiciado por el Estado, de forma absolutamente gratuita, a la preparación técnica o profesional que sea capaz de alcanzar cada ciudadano de acuerdo con sus potencialidades.
Los trabajadores estamos orgullosos de la tra­­dición de lucha contra la explotación y a fa­vor de la justicia social que defendieron al costo de sus propias vidas valiosos dirigentes sindicales como Jesús Menéndez, quien batalló por los in­tereses de los trabajadores azucareros y de la na­ción cubana frente a monopolios estadounidenses y representantes del gobierno de ese país. Somos además continuadores del legado del justamente llamado Capitán de la clase obrera cubana, Lázaro Peña, que siempre abo­gó por la unidad y subrayó que el sindicato tiene que ser de todos.
En esta coyuntura ratificamos que no renunciaremos nunca a la unidad lograda por nuestros trabajadores, ni a nuestros ideales revolucionarios, antimperialistas y de justicia social, ni a la vocación solidaria con las causas justas del mundo. Esperamos que el proceso iniciado entre ambas naciones se lleve adelante sobre bases de igualdad, sin condicionamientos y con respeto a nuestra independencia y soberanía.
Central de Trabajadores de Cuba

Contra el viento y la marea imperialista

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La gesta del Cerro Pelado, barco que llevó, contra el viento y la marea imperialista, a los atletas cubanos a los X Juegos Centroame­ri­ca­nos y del Caribe en 1966, en San Juan, Puerto Rico, es expresión máxima de la dignidad del movimiento deportivo

Autor: Oscar Sánchez Serra | oscar@granma.cu
17 de marzo de 2016 22:03:07

El barco Cerro Pelado se convirtió en símbolo de una delegación heroica. fotos: archivos de granma
Innumerables son las páginas que ha es­crito el deporte cubano, pero hay una muy singular que mostró desde la convocatoria del músculo a lo que se está dispuesto en de­fensa de la soberanía de un país. La gesta del Cerro Pelado, nombre del barco que llevó, contra el viento y la marea imperialista, a los atletas cubanos a los X Juegos Centroame­ri­ca­nos y del Caribe en 1966, en San Juan, Puerto Rico, es expresión máxima de la dignidad del movimiento deportivo.

Allí se quiso impedir la presencia de Cuba en las competencias del área. Cincuenta años más tarde, el periodista boricua Alex Figueroa nos regala en su libro El camino al Cerro Pelado, un riguroso trabajo de investigación sobre el fallido intento.

—¿Cuándo y dónde se planeó la no participación de Cuba?

—La primera mención sobre la oposición oficial del gobierno de Puerto Rico a la participación de Cuba surgió en 1964. Cartas de ese año entre funcionarios en Puerto Rico indican que el Gobierno puertorriqueño se oponía tanto a la invitación de Cuba, como a la solicitud de visas para su delegación ante los Estados Unidos, y es el entonces secretario de Estado, Roberto Sán­chez Vilella, quien informó a la Odecabe y el Comité Olímpico de Puerto Rico sobre la oposición del Gobierno de Puerto Rico a la invitación de Cuba.

“Cabe recordar que los gobiernos se comprometen a seguir las reglas del Comité Olímpico Internacional (COI) cuando respaldan la solicitud de una sede, pero el de Puerto Rico en un principio advirtió que si fuera necesario combatiría ‘activamente’ ante Es­tados Unidos para que no se aprobaran las visas de la delegación cubana”.

La aviación norteamericana no cesó de hostigar a nuestros atletas durante el viaje.
—¿Existen evidencias de que el gobierno estadounidense, entonces la administración de Lyndon B. Johnson, participara en el intento de impedir que Cuba asistiera?

—En las fuentes consultadas no hay evidencia directa de que la oposición del Gobierno de Puerto Rico a la participación de Cuba en los X Juegos haya sido organizada por Estados Unidos. Sin embargo, el libro sí establece otros puntos importantes.

“Por un lado, se plantean las diversas posiciones ideológicas que prevalecían —y chocaban — en aquel entonces. En este contexto, la historiografía nos recuerda que la política exterior de los Estados Unidos usó a Puerto Rico como contrapeso de Cuba en el Caribe. De manera que el Gobierno de Puerto Rico operaba bajo esa política implementada por Estados Unidos, que encabezaba los esfuerzos de aislamiento de Cuba. Uno de los argumentos levantados en aquella controversia fue que la Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó una resolución para que sus miembros rompieran relaciones diplomáticas con Cuba.

“Cuando la polémica de los X Juegos llega hasta el Departamento de Estado de los Estados Unidos, por las visas para la delegación cubana, varias cartas y reseñas periodísticas de la época nos presentan diversas objeciones que levantaron las autoridades estadounidenses para aprobar las visas y luego el permiso para viajar por avión. Posteriormente, un portavoz del Departamento de Estado estadounidense admitió que su posición respondía a decisiones tomadas en el pasado por el gobierno de Cuba”.

—¿Y qué papel jugaron las autoridades deportivas boricuas?

—Ellas y la Organización Deportiva Cen­troa­mericana y del Caribe (Odecabe) aprobaron resoluciones acogiendo los planteamientos de “seguridad” que expresaban públicamente los representantes del gobierno puertorriqueño como argumento para oponerse a la presencia de Cuba. Advertían sobre el desarrollo de disturbios durante los X Juegos entre miembros de la delegación cubana y de la comunidad de cubanos viviendo en Puerto Rico.

—¿Cuál fue la posición de la Odecabe y del COl?

—En aquel entonces, el presidente de la Odecabe, del Comité Olímpico de Puerto Rico (Copur) y Administrador de Parques y Recreo (equivalente a un Ministro de Deportes) era una misma persona: Julio Enrique Monagas.

“Aunque Monagas adelantó que se tenía que invitar a Cuba, en la información hallada no encontré mucha resistencia de parte de las autoridades deportivas en Puerto Rico y de los otros países de la región, con la excepción del general mexicano José de Jesús Clark Flores, miembro de México en el Comité Olímpico Internacional (COI). Los miembros de la Odecabe aprobaron la llamada Resolución de Caracas, de llevar a cabo los X Juegos ‘con o sin Cuba’. En cambio, la intervención del COI fue fundamental en todo el proceso, por las serias advertencias que envió a Puerto Rico sobre su patronato a los X Juegos. Allí se validó el reclamo de Cuba y lo estipulado en la Carta Olímpica en contra del discrimen por razones políticas. El COI fue clave para que se generara un cambio en la posición oficial no solo en el liderato deportivo boricua, sino en el Gobierno de Puerto Rico”.

El entonces presidente del Inder, José Llanusa, se dirige a los integrantes de la comitiva.
—¿Cómo valora la actitud de Cuba de llegar a toda costa a la sede?

—No cabe duda que aquella delegación cubana realizó una gesta sin precedentes. Tomó un riesgo que quizá no se haya vuelto a ver desde entonces. Es cierto que antes de que los viajes en avión fueran la norma, las delegaciones deportivas viajaban por barco. Pero lo que caracteriza la travesía de la delegación en el Cerro Pelado es que fue de manera repentina para poder llegar a tiempo a la inauguración, ante las trabas que enfrentaba para poder viajar, y hacer valer su derecho protegido por la Carta Olímpica.

Riesgosa fue la operación de desembarque de los deportistas cubanos.
—¿Qué lección deja aquel pasaje?

—Fue una de esas instancias históricas en las que se impuso el espíritu olímpico que fomenta la convivencia pacífica entre seres humanos y la tolerancia. En Puerto Rico, el Gobierno y las autoridades deportivas, así como otros sectores, se vieron inmersos en el debate de escoger entre cumplir con las posiciones políticas que prevalecían en aquella época o proteger el preciado reconocimiento del Comité Olímpico Interna­cional de que Puerto Rico sí es una nación, igual que las demás del mundo. El resultado evidenció el poder que tiene la identidad puertorriqueña para provocar un cambio en lo más alto de su gobierno y hacerle frente al papel asignado al país dentro del tablero geopolítico de aquella época en la región caribeña.

¿Por qué no había servicio de correo postal directo?

Revistarevista 2Pareciera de locos que en pleno siglo XXI dos países vecinos tuvieran que negociar para disponer de un vínculo postal directo rápido y seguro, mas, la génesis se remonta casi cinco décadas atrás cuando Cuba decidió suspender el intercambio postal
Autor: ACN | internet@granma.cu
17 de marzo de 2016 00:03:09

Pareciera de locos que en pleno siglo XXI dos países vecinos tuvieran que negociar para disponer de un vínculo postal directo rápido y seguro, mas, la génesis se remonta casi cinco décadas atrás cuando Cuba decidió suspender el intercambio postal.
“Atentado criminal”, así tituló la revista Bohemia un material periodístico de la edición del 12 de enero de 1968.
Cinco trabajadores de Co­mu­ni­ca­ciones habían sido víctimas —cuatro días atrás— de un sabotaje ur­dido por la contrarrevolución de origen cubano desde Estados Unidos, va­liéndose de un medio insospechable: el tráfico postal.
Poco antes de explotar la bomba, el ambiente en el edificio del Mi­nis­terio de Comunicaciones y sus alrededores era de rutina y sosiego; un grupo de trabajadores descargaba el camión que traía los bultos postales procedentes de Nueva York cuando de improviso, en las mismas manos de los trabajadores, una valija con el “US Mail”, estalló.
Narra la revista de la época que en un círculo de pocos metros todos los seres humanos fueron heridos, la parte trasera del camión voló, los cristales de las puertas y ventanas de Co­municaciones quedaron destruidos.

Los estragos de aquel atentado fue­ron insignificantes comparados con las heridas sufridas por los que manipulaban la correspondencia: a Juan Pablo Bernal, quien tenía en sus manos el bulto-bomba, la me­tra­lla le perforó el vientre, le arrancó tejido de las piernas y le afectó am­bos ojos.
Un fragmento de munición pe­netró en el ojo derecho de Fran­cisco Morales, mientras que Lucas Ovie­do, Silvio Montes de Oca y Horacio Sánchez, recibieron heridas en el rostro, el torso, los antebrazos y las piernas.
De haber ocurrido la explosión dentro del edificio y no en los andenes de carga hubieran sido muchos más los heridos, porque era un lugar cerrado y trabajaban allí numerosos empleados.
El objetivo de aquel atentado, uno de los tantos realizados por los enemigos de la Revolución, era sembrar la muerte de indefensos trabajadores, enlutar familias enteras y hacer daño.
“Parcel Post from New York U.S.A”, se leía aún en la tarjeta de cie­rre de la valija que explotó. Aquel hecho motivó que el gobierno revolucionario tomara medidas definitivas con relación al envío de paquetes postales procedentes de Estados Unidos, ante la falta de compromiso del gobierno de aquel país de garantizar la seguridad de los bultos.
Desde entonces, en el tema postal entre Cuba y Estados Unidos no se había avanzado lo suficiente, porque los sucesivos gobiernos del vecino del norte no habían garantizado que hechos terroristas como el de 1968 no se repitieran.
Durante décadas el enlace postal entre las dos naciones se realizó a través de un tercer país, por lo que una carta impuesta en la Isla podía demorar meses en llegar a Estados Unidos, o viceversa, sin contar que no se gestionaban bultos postales.
En entrevista con la Agencia Cu­bana de Noticias, Josefina Vidal Fe­rreiro, directora general de Es­tados Unidos de la Cancillería, dijo que ambas naciones ya habían co­men­zado a dialogar sobre la regularización del servicio postal directo en el 2009, pero luego hubo un impasse de cuatro años en el que no se volvió a hablar del tema, hasta que en el 2013 se retomó la discusión.
El nuevo contexto de acercamiento entre La Habana y Wa­shing­ton permitió que un año después de los anuncios del 17 de di­ciembre del 2014, Cuba y Estados Unidos acordaran restablecer el servicio postal directo entre los dos países, mediante la implementación de un Plan Piloto para la transportación del correo.
Luego de coordinar detalles técnicos, operativos y de seguridad pa­ra su puesta en marcha, el vuelo inaugural que restablece el intercambio directo de correo postal en­tre las dos naciones deja atrás décadas de desconfianza y patentiza la voluntad de avanzar en una relación diferente.
La reanudación del servicio postal es uno de los primeros resultados palpables luego del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre La Habana y Washington en julio del pasado año y beneficiará a ciudadanos a ambos lados del es­tre­cho de la Florida que podrán en­viar, con más rapidez y seguridad, co­rres­pon­dencia, encomiendas pos­tales, men­sajería y paquetería ex­presa a través de las oficinas de correo.
Otro acuerdo entre los dos go­biernos, el de la reanudación de los vuelos regulares entre diferentes pun­tos de Cuba y Estados Unidos, permitirá que cuando a mediados de este año, comiencen los puentes aéreos, el correo postal se transporte por esa vía habitual entre todos los países del mundo. (ACN)