Wikileaks: A los mercenarios cubanos no los conocen ni en su casa

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20 Junio 2011 , Escrito por El polvorín Etiquetado en #Politica
Fuente: http://cambiosencuba.blogspot.com/
¿Conocerán a Yoani Sánchez en alguna cafetería de La Habana?

Por M. H. Lagarde

La Comisión que dirige el senador Kerry para escrutar la efectividad de los millones que la USAID despilfarra en sus mercenarios en Cuba debería tomar nota. A los llamados disidentes en la Isla no los conoce nadie.
La revelación la hace un cable de Wikileaks fechado fechado el 9 de julio del 2008, que expone los resultados de una encuesta llevada a cabo para probar el conocimiento del movimiento “disidente”, realizada entre cubanos que visitaron la misión diplomática de EEUU en La Habana para buscar el estatus de refugiados.
De acuerdo con la pesquisa, el opositor más conocido resultó ser el terrorista Luis Posada Carriles, mientras la mitad de los 236 entrevistados no pudieron identificar a ninguno de otros siete mercenarios en una lista de 20 nombres que se les mostró.
“Uno puede asumir… que los solicitantes de refugiados tenían más probabilidad que el cubano promedio de conocer y ser receptivos del mensaje de los disidentes/figuras de la oposición cubanos”, indicó el cable, pero los que respondieron identificaron un promedio de sólo 1.5 de los siete disidentes en la lista, agregó el despacho que le fue suministrado por Wikileaks a la Compañía McClatchy, propietaria de El Nuevo Herald y The Miami Herald.
Detrás del asesino de Barbados, quien fue reconocido por el 67 por ciento de los entrevistados, la mercenaria más reconocida resultó ser Martha Beatriz Roque, con un 43 por ciento. Su notoriedad, según el cable, se debe a “sus muchos años en la oposición y reportes noticiosos en los medios cubanos, que coincidieron con el sondeo, de que ella recibía dinero de “terroristas” en Miami. No se acalara, sin embargo, si los encuestados la reconocían por su nombre o por el mote de tía McPato con que firmaba los correos que le enviaba a otro de sus abastecedores finaciero, el jefe de la SINA, Michael Parmly.
En la lista de la impopularidad, a la tía le siguen los mercenarios Oswaldo Payá, con 29 por ciento; José Luis Pérez García “Antúnez”, con 22 por ciento; Oscar Elías Biscet, con 19 por ciento y la bloguera cubana Yoani Sánchez con solo un 2 por ciento.
Aunque el cable trata de justificar el escaso reconocimiento de sus mercenarios en Cuba con que es “emblemático” de una sociedad “que ha sido privada y alimentada a la fuerza de información durante años” que “ habla mucho sobre el éxito que ha tenido el régimen en controlar la información que reciben los cubanos”, la realidad es otra.
En otro cable, reciententemente hecho público por Wikileaks, el entonces jefe de la Oficina de Intereses en La Habana, Jonathan Farrar, al referirse a los opositores cubanos apuntaba:
“Cuando interrogamos a dirigentes de la oposición sobre sus programas, no vemos plataformas hechas para atraer a una amplia muestra representativa de la sociedad cubana. En su lugar, su mayor esfuerzo se dirige a obtener suficientes recursos para mantener en vida de un día al otro a los principales organizadores y a sus principales seguidores. Una organización de partido político dijo abierta y francamente al COM que necesita recursos para pagar salarios y le presentó un presupuesto en la esperanza de que USINT estuviera en condiciones de cubrirlo. Junto con la busca de recursos como una preocupación primordial, la próxima ocupación más importante parece ser limitar preservar el poder y el acceso a escasos recursos”.

Autoridades estadounidenses demoraron entrega de documentos del proyecto Zunzuneo contra Cuba

En este artículo: zunzuneo1
11 abril 2016

|Cuando las autoridades estadounidenses tuvieron que enfrentar las repercusiones del otrora secreto “Twitter cubano”, tuvieron un factor a su favor: la lentitud en aplicar las disposiciones de la Ley de Libertad de Información (FOIA por sus siglas en inglés). El gobierno no tenía copias de los documentos que sirvieron de base para una investigación de The Associated Press sobre un programa que costó millones de dólares de los contribuyentes, pero los funcionarios temían que al pedir al contratista que entregara las copias saldrían aún más detalles a la luz pública.
“El riesgo es que le apliquen la FOIA más adelante. La FOIA toma seis meses”, dijo Mark Lopes, un ex alto funcionario de la Agencia para el Desarrollo Internacional (USAID por sus siglas en inglés). Añadió que se piden los documentos aún con el riesgo de que el público los solicite porque en seis meses, cuando se responda al pedido, será noticia vieja.
Mientras USAID hace sus cálculos sobre la base de que la ley que obliga a revelar documentos públicos es tan lenta que resulta casi inútil, aparecieron nuevos ejemplos de cómo la lentitud en responder a pedidos de la prensa o el resto de la ciudadanía se agravó durante el gobierno del presidente Barack Obama. El año pasado, el gobierno impuso un nuevo récord en el no hallazgo de documentos.
La respuesta del gobierno a los pedidos bajo la ley FOIA es considerado un barómetro de transparencia. Obama ha dicho que su gobierno es el más transparente de la historia.
En el caso de USAID, la AP recibió la semana pasada una serie de correos electrónicos que había solicitado hace dos años, después de informar sobre un programa secreto similar a Twitter en Cuba. El llamado ZunZuneo era uno entre varios programas para la sociedad civil cubana cuya intención era fomentar los cambios democráticos.
Varios legisladores calificaron los programas de “temerarios”, “tontos” o “directamente irresponsables”. La AP descubrió que varios cubanos atrapados involuntariamente en el programa fueron arrestados por las autoridades en Cuba y que un operativo secreto para realizar un festival de música independiente fracasó cuando las autoridades cubanas descubrieron que el concierto tenía el apoyo de Washington.
El lunes en la Casa Blanca el secretario de prensa Josh Earnest dijo que el gobierno espera que las agencias federales tengan “tendencia a la apertura y transparencia” cuando se hagan solicitudes a través de la ley de transparencia. Agregó que la tasa de respuesta del gobierno el año pasado mostró su compromiso con cumplir, pero señaló que no podría abordar específicamente el caso de la AP debido a un amplio rango de factores que involucran cualquier decisión especifica bajo la ley FOIA.
“Desconozco qué ameritó el retraso de dos años o si, en realidad, ameritaba un retraso de dos años”, indicó Earnest.
El vocero de USAID Ben Edwards dijo que la agencia tiene el “compromiso de ser abierta y transparente y nos tomamos muy en serio la obligación de revelar información bajo la FOIA”. Añadió que la demora en responder se debía a un “aumento significativo” en la información solicitada.
Los documentos difundidos, que muestran el intercambio de mensajes entre funcionarios de USAID que trataban de responder a las revelaciones sobre ZunZuneo, contienen decenas de frases oscurecidas por razones de privacidad de las personas, pero la mayoría de los documentos censurados parecen contener información benigna tal como direcciones de correo electrónico de los funcionarios y generalidades, algunas de las cuales describen a los periodistas.
“Eh, esto podría ser peor. (Frases oscurecidas de) este sujeto Jack Gillum y desgraciadamente, Desmond Butler, quien ha escrito de manera extensa y desfavorable sobre la mala programación USG en Cuba en el pasado”, escribió un ex funcionario, Joseph McSpedon, en alusión al autor de estas líneas y Butler, que ha cubierto programas del gobierno de Estados Unidos allí.
Bajo las instrucciones del presidente, el gobierno no debe retener ni censurar archivos gubernamentales simplemente porque puedan provocar bochorno. USAID citó excepciones por privacidad en 82 pedidos el año pasado, la excepción citada con mayor frecuencia.
La AP obtuvo previamente miles de documentos internos filtrados sobre el programa cubano, manejado por el contratista privado Creative Associates International. Un informe de la inspección general de gobierno en 2015 consideró que el programa no estaba debidamente supervisado y contenía conflictos de intereses.
Una abogada de USAID reconoció en los mensajes el riesgo al obtener esos documentos de Creative Associates. Si los tuviera el gobierno, pasarían al dominio público, aseguró.
“Mark tiene razón al decir que las copias o anotaciones estarían sujetas a FOIA”, escribió Susan Pascocello, la asesora legal de la agencia. “Sería conveniente que yo o Hal hablemos con la persona que irá a Creative para orientarla”.
USAID dijo que le tomó 11 meses el año pasado procesar los pedidos FOIA considerados “complejos”, es decir, que solicitan muchos documentos o requieren que los empleados de gobierno busquen en muchos lugares. La agencia procesó 305 pedidos FOIA ese año.
La FOIA permite a ciudadanos o extranjeros obligar al gobierno a entregar copias de documentos federales por escaso o ningún costo. Se supone que quien busca información a través de la ley la obtiene a menos que perjudique la seguridad nacional, viole la intimidad o exponga procesos confidenciales de toma de decisiones.
Sin embargo, en un mensaje recientemente revelado de USAID, una amistad de un funcionario insinuó que FOIA era la fuente de los documentos ZunZuneo y debía ser ajustada. “AP no obtuvo esto a través de FOIA, ¿no?” Porque si es así, tal vez es hora de contratar nuevos censores. Recibieron información demasiado confidencial”.
El nombre y dirección de correo del remitente fueron censurados.

El periodista de The Associated Press Josh Lederman colaboró con este despacho.
(Con información de AP)