Fidel y los días de Girón (I)

Fidel Playa Giron

Hace 55 años
El Comandante en Jefe reiteró que los combatientes fueron a Girón no solo a defender la soberanía, la patria y sus intereses sino fueron también a defender sus ideas y un proceso definido como socialista
Autor: Acela Caner Román | internet@granma.cu
Autor: Eugenio Suárez Pérez | internet@granma.cu
13 de abril de 2016 22:04:08

Los milicianos escuchan las informaciones de Fidel sobre los combates que se efectuan en otra zona de Playa Giron.
Fidel, con su liderazgo, fue el gran artífice de la victoria frente a la invasión. Foto: Archivo
Desde los primeros días de 1959, el gobierno de Estados Uni­dos estuvo dispuesto a destruir la Revolución Cubana. La invasión militar al territorio nacional estuvo precedida de una serie de agresiones económicas; de una enorme campaña de propaganda contra la Revolución en todo el mundo; y de una política dirigida a dividir y a debilitar las fuerzas de la Revolución.
“Ya desde el 11 de diciembre de 1959 —expresó Fidel en el acto por el XV aniversario de la Victoria de Girón—, el jefe de la Agencia Central de Inteligencia propuso al gobierno de Esta­dos Unidos el plan para destruir la Revolución. Y en fecha también tan temprana como el 17 de marzo de 1960, el presidente Eisenhower ordenó la organización y los preparativos de la agre­sión. Naturalmente que esto no lo sabíamos en aquella época; lo supimos después, cuando los propios autores y participantes hicieron la historia de sus fechorías”.
El presidente Eisenhower pretendía invadir a Cuba antes de que John F. Kennedy asumiera la presidencia el 18 de enero de 1961, de modo que el nuevo mandatario encontrara un hecho consumado. Pero, al no lograrlo, Kennedy heredó el proyecto y con él a cientos de mercenarios entrenándose en Centroamérica.
El 28 de enero, a solo diez días de ocupar la presidencia, Ken­nedy asumió la política de su antecesor y, el 30 de enero anunció ante el Congreso la conjura fraguada contra Cuba.

OPERACIONES DEL PROYECTO CUBA
En la medida que transcurrían los primeros meses de 1961, se intensificaron las agresiones terroristas y provocadoras. El gobierno de Estados Unidos ya tenía elaborado su proyecto para destruir a la Revolución por medio de una invasión armada. Este proyecto lo denominaron con el nombre de Cuba y comprendía cinco operaciones:
Operación Generosa: encargada de organizar una quinta columna dentro del país, con elementos contrarrevolucionarios. No tuvieron tiempo de llevarla a cabo por la ac­ción del pueblo organizado en Comités de Defensa de la Re­volución junto a la Seguridad del Estado.
Operación Puma: consistía en atacar aeropuertos cubanos, para destruir los aviones de la Fuerza Aérea en tierra. Ese ataque se realizó al amanecer del 15 de abril de 1961 en tres aeropuertos y, aunque hicieron mucho daño, la acción no tuvo el éxito que esperaban pues Fidel había orientado dispersar los pocos aviones de combate del aeropuerto militar de San Antonio de los Baños.
Operación Marte: pretendía realizar un desembarco de mercenarios por las costas de Baracoa, la noche antes de la invasión, es decir el 17 de abril. Su objetivo era hacer creer que esa sería la dirección principal de la invasión. Una vez desembarcada esta fuerza, se desplazaría en dirección a la ilegal base naval de Est­a­dos Unidos en Guantánamo. Sin embargo, como las costas de la provincia oriental estaban tan protegidas por las fuerzas revolucionarias, el desembarco no pudo efectuarse y tuvieron que dar una vuelta tan grande para regresar a su lugar de origen que aún, jocosamente, los historiadores la llaman “el bojeo a Cuba”.
Operación Pluto: era la invasión a Cuba con fuerzas mercenarias bien armadas y equipadas que contaban con el apoyo del Pen­tágono y de la CIA. En su concepción, la Operación Pluto tenía el objetivo de ocupar un territorio, donde pudiese arribar un gobierno provisional que, al establecerse, Estados Unidos reconocería y apoyaría.
Operación 40: preveía desembarcar a un grupo de hombres bien escogidos para detener, interrogar y liquidar físicamente a los principales jefes militares y civiles del Gobierno Revo­lu­cio­nario, hacerse cargo del gobierno civil y ocupar los archivos del Go­bier­no Revolucionario y del Partido. Esa operación no se realizó.

LA OPERACIÓN PLUTO
En un principio, Isla de Pinos fue el lugar escogido en la Ope­ración Pluto para invadir a Cuba. Por su escasa concentración de población y su condición insular, ese territorio sería muy difícil de recuperar después de su ocupación y tenía entre sus ventajas la posibilidad de aumentar sus tropas, tras poner en libertad a los criminales de guerra y contrarrevolucionarios que cumplían condena en las circulares de lo que un día fuera el Presidio Modelo.
Consciente de la vulnerabilidad de ese territorio, Fidel ordenó reforzar las defensas de Isla de Pinos enviando equipos, armas y uni­dades de combate que la convirtieron en invulnerable.
En Trinidad, otro lugar previsto como posible cabeza de playa, planeaban desembarcar por Casilda y que se unieran a sus tropas las bandas contrarrevolucionarias alzadas en el Escambray (Gua­muhaya). Pero los combatientes de Lucha Contra Bandidos, tras una fuerte batida, aniquilaron esas bandas a mediados de marzo de 1961. En estas circunstancias, no les quedó más remedio que cambiar el sitio escogido para la invasión y, al final, decidieron ocupar el sur de la península de Zapata.
La concepción del enemigo era conquistar un territorio con las condiciones necesarias, ocuparlo y mantenerlo para instalar un “go­bierno provisional” que solicitaría apoyo de los Estados Uni­­dos. Mientras, una agrupación naval norteamericana se man­tendría en las aguas de las Islas Caimán, al sur de la zona de de­sembarco, para acudir en apoyo a ese “gobierno” tan pronto fue­se re­co­­nocido.
Integraban esa agrupación naval el portahelicópteros de asal­to anfibio LPH-4 Boxer, desde donde sería transportado el gobierno provisional a la cabeza de playa. Dos portaaviones: el CVS-0 Essex en el que se hallaban 40 aviones de combate y el CVA Sangri La con capacidad para 70 aviones. Cinco destructores DD-507 Conway, DD-756 Murray, el USS Wailer, el USS Cony y el DD-701 Eaton. Además, en el archipiélago de las Baha­mas, cerca de la isla Bimini, estaba fondeado un buque de mando, donde se encontraba el Comando de la Segunda Flota del Atlántico.
En el Pentágono, radicaba el cuartel general de la operación.
La brigada mercenaria estaba compuesta por 1 511 hombres en siete batallones, de ellos cinco de infantería, uno de paracaidistas y uno de armas pesadas (tanques, artillería).
La invasión que comenzó la madrugada del 17 de abril fue vencida la tarde del día 19. Fueron tres días y dos noches de continuos combates, donde hubo por la parte cubana arrojo, valentía y decisión de vencer. El enemigo sufrió una aplastante derrota y se le hicieron 1 214 prisioneros.

PERCIBÍAMOS LA INMINENCIA DEL ATAQUE
El triunfo de Cuba sobre las fuerzas mercenarias y los planes del gobierno de Estados Unidos en Playa Girón tuvo dos grandes protagonistas. El primero fue el pueblo que, durante meses, se preparó en el manejo de las armas dispuesto a defender su obra. Ese pueblo que en el momento de la agresión —representado en el Ejército Rebelde, en las milicias obreras, campesinas y estudiantiles, en el Batallón de la Policía, en la Escuela de Responsables de Milicias, en la Fuerza Aérea Revolucionaria, en los tanques de Managua—, corrió a sus puestos de combate solo con una idea: defender la Revolución Socialista.
El otro gran protagonista del triunfo fue el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. No solo por la dirección exitosa de la batalla, sino por haber avizorado la invasión con suficiente antelación. A él se debe el mérito de haber organizado, preparado y armado al pueblo para que, junto al Ejército Rebelde, enfrentase cualquier fuerza que nos invadiera. Pues, como el propio Fidel reconociera en el acto por el segundo aniversario de Girón: “la victoria que hoy conmemoramos se forjó antes de la victoria, mucho antes. Y eso es algo que debe enseñarnos, porque las victorias no se forjan en el momento de la batalla, sino mucho antes de la batalla”.
Juan Carlos Rodríguez, en su libro Girón. La batalla inevitable, cita las palabras del general Douglas MacArthur —uno de los militares estadounidenses más destacados durante la Se­gunda Guerra Mundial—, quien en una ocasión expresó que “la historia de los fracasos en la guerra puede resumirse en dos palabras: Demasiado tarde. Demasiado tarde la comprensión del propósito del enemigo, demasiado tarde en tener conciencia del mortal peligro; demasiado tarde en la unión de todas las fuerzas posibles para resistir”.1 Esas palabras, aplicadas a nuestro contexto histórico, nos llevan a reflexionar que las acciones de Fidel nunca fueron “demasiado tarde”.
Oportunamente, Fidel comprendió el propósito del enemigo; del mortal peligro que corríamos si la invasión triunfaba; y unió y concentró en el lugar preciso a todas las fuerzas necesarias para rechazar la invasión.
Fidel desconocía cuándo y dónde el enemigo nos invadiría, pero estaba convencido que su objetivo era apoderarse de un territorio desde el cual, pasadas 72 horas, arribaría Miró Car­dona como presidente del gobierno provisional y, ya en tierra cubana, solicitaría apoyo a Estados Unidos y a la OEA.
Muchos años después, en el acto central por el aniversario 35 de la victoria de Girón, Fidel reflexionó sobre lo acontecido: “Cuan­do el imperialismo vio que la Revolución resistía, aceleró los planes de la invasión mercenaria, y nosotros sabíamos ya, después de todas las medidas que habían tomado contra Cuba en to­dos los sentidos, de tipo subversivo, sabotaje, acciones armadas, que ellos, tan pronto tuvieran la primera oportunidad o la primera fuerza organizada, lanzarían el zarpazo, para hacer en Cu­ba al­go parecido a lo de Guatemala; pero nadie podía saber cuándo ni có­mo. Sí comprendimos que iban a utilizar esa variante, y mientras, nos organizábamos febrilmente a lo largo y a lo ancho del país”.

EL COMIENZO DE LA AGRESIÓN
El 15 de abril de 1961 —cuando ocho aviones B-26 camuflados con insignias de la fuerza aérea cubana atacaron simultáneamente la base aérea de San Antonio de los Baños, la pista de Ciu­dad Li­bertad y el aeropuerto de Santiago de Cuba—, Fidel se percató que era el comienzo de la agresión y no un ataque de hostigamiento:
“El cálculo que nosotros hicimos —precisó—, fue que ese ataque no podía ser de hostigamiento, porque para hostigar, para sabotear, hubieran podido atacar otros puntos industriales con el objeto de hacer daño. Ese era un ataque aéreo […] con un objetivo militar. El objetivo militar era destruir nuestros aviones. Por lo tanto, sacamos la conclusión que era cuestión de ho­ras el ataque”.2 También, ese ataque aéreo permitió “que dispusiéramos de cuarenta y ocho horas a fin de movilizarnos y prepararnos para la agresión que estaba a la vista”.3
El 16 de abril de 1961, en las honras fúnebres de los cubanos caídos por la agresión aérea, la proclamación del carácter socialista de la Revolución constituyó una nueva fuerza espiritual pa­ra los que irían a defender el suelo patrio. “Cuando llegan las ho­ras de las agresiones y cuando llega la hora del combate —dijo Fidel— es cuando hay que levantar más alto las banderas. Ha­bía que poner más alta que nunca la bandera revolucionaria frente al enemigo artero y cobarde que nos atacaba, frente al po­deroso gobierno imperialista que preparaba la invasión”.4
“Y se proclamó el carácter socialista …], para que no dijeran después que era un pueblo engañado el que estaba combatiendo contra los mercenarios del imperialismo”.5
Fidel reiteró que los combatientes fueron a Girón no solo a defender la soberanía, la patria y sus intereses sino fueron también a defender sus ideas y un proceso definido como socialista, porque los hombres que decididos iban a combatir junto a la bandera de la estrella solitaria enarbolaron la bandera del socialismo, dispuesto a pagar el precio que fuera necesario por la causa del socialismo.

1 Juan Carlos Rodríguez: Girón La batalla inevitable. Editorial Capitán San Luis, 2012, p.113.
2 Fidel Castro Ruz: Obra Revolucionaria. Imprenta Nacional, 26 de abril de 1961, p. 32.
3 Fidel habla de playa Girón. Discurso 19 de abril de 1962. Ocean Press, 2001, p. 157.
4 Ibídem, p. 246.
5 Ibídem, p. 302.

Ocho preguntas sobre el Congreso del Partido

7MO-Congreso-PCC

Interrogantes acerca del importante acontecimiento que tendrá lugar del 16 al 19 de abril en el Palacio de Convenciones
Autor: Redacción Nacional | internet@granma.cu
13 de abril de 2016 22:04:28
1. El Congreso tendrá lugar del 16 al 19 de abril, en el Palacio de Convenciones. ¿Cómo está previsto que transcurran las sesiones? ¿Todo será en plenaria?
Está previsto que la apertura del Congreso el día 16, donde se presentará el Informe Central, sea en plenaria. Pos­te­rior­mente los delegados trabajarán en comisiones, en la tarde del 16 y durante el día 17. El 18 vuelven a sesionar en plenaria, para debatir de conjunto el dictamen del trabajo de las comisiones. La tarde de ese día se dedicará a la presentación, análisis y votación de la candidatura del Comité Central del Par­tido. El 19, también en plenaria, se dará a conocer el Comité Central electo, así como los miembros del Buró Político, el Primer y Se­gundo Secretario. Y se efectuará la clausura del Congreso.
2. ¿Cuántas comisiones habrá? ¿Qué temas discutirá cada una?
Habrá cuatro comisiones. En la primera se discutirá la conceptualización del modelo económico y social socialista cubano. La segunda abordará el plan de desarrollo de cara al 2030, la visión de la nación, sus ejes y sectores estratégicos. La tercera evaluará la implementación de los Lineamientos aprobados en el Sexto Congreso y su actualización para el próximo quinquenio y la cuarta valorará la materialización de los Objetivos de trabajo del Partido a partir de su Primera Conferencia.
3. ¿Cuántos invitados habrá? ¿Con qué criterio se seleccionaron?
Habrá unos 280 invitados. El criterio esencial para su selección, más allá del reconocimiento que para cada uno de ellos pers­onalmente significa, es el aporte que por sus conocimientos y experiencia pueden dar a los diversos temas que el Con­gre­so abordará, tanto en el orden económico como social e ideológico. Entre ellos hay cuadros del Partido, diputados a la Asamblea Nacional, representantes de Organismos de la Ad­ministración Central del Estado y nuestra sociedad civil, combatientes, investigadores de centros científicos, profesores universitarios, intelectuales, directores de medios de prensa, entre otros.
4. Se ha planteado que los mil delegados representan al conjunto de la militancia del Partido, y que la edad promedio es 48 años. ¿Quién es el delegado de mayor edad y quién el más joven?
El delegado de mayor edad es José Ramón Fernández, Héroe de la República de Cuba, fundador del Partido y combatiente de una destacada trayectoria. Él tiene 92 años. La delegada más joven es la guantanamera Idaliena Díaz Casamayor, presidenta de un Consejo Popular y diputada a la Asamblea Nacional. Ella tiene 27 años.
5. Entre los mil delegados hay 55 que tienen menos de 35 años. Eso significa el 5,5 % del total. ¿No son pocos?
Es natural que para asistir a eventos de esta naturaleza se elija como regla a compañeros que acumulan una experiencia considerable y una larga trayectoria en las filas del Partido. El hecho de que en el Congreso haya 55 jóvenes es una demostración de cuánto cada uno de ellos ha podido aportar en lo personal a pesar de su juventud, pero, sobre todo es el reconocimiento a una generación que da continuidad a la obra de sus abuelos y sus padres.
Hay muchos otros jóvenes que pudieran haber sido electos delegados, como también muchos otros militantes que fundaron el Partido, alfabetizaron, combatieron en la clandestinidad, la Sierra, Girón, el Escambray, Angola; participaron en las zafras del pueblo, levantaron comunidades, hospitales, escuelas, fábricas… En el Congreso todos están representados, también los más jóvenes, cuyos Moncada y Granma han sido otros.
6. Hay miles de cubanos que brindan ayuda solidaria a otros países. ¿Fueron seleccionados delegados e invitados entre los militantes que prestan colaboración en el exterior?
Sí. Hay 14 compañeros que militan en núcleos de nuestras misiones solidarias en el exterior, de cinco países: Venezuela, Brasil, Haití, Bolivia y Ecuador.
7. ¿Está la mujer suficientemente representada en el Congreso? ¿Y los negros y mestizos?
Las mujeres son el 43 % de los delegados, mientras que los negros y mestizos son el 36 %. En ambos casos, son cifras que se corresponden con su representación en el total de la militancia. Son superiores, en un 2,5 y 4,5 %, respectivamente, a las del Sexto Congreso.
8. ¿Hay suficiente representatividad de todos los sectores económicos y sociales?
El Congreso es un reflejo de la militancia y de la sociedad cubana en su conjunto. Es obvio que hay un número significativo de cuadros del Partido, desde el nivel nacional hasta los municipios y distritos, así como dirigentes de organizaciones de base (núcleos y comités del Partido). Hay obreros, campesinos, técnicos, directivos estatales y empresariales, investigadores, economistas, profesores y maestros, trabajadores de la salud, combatientes de las FAR y el Minint, intelectuales y artistas, juristas, periodistas… Como muestra de las transformaciones impulsadas por el Sexto Congreso, una parte de los delegados labora en el sector no estatal de la economía. Este es el Partido de la nación cubana, no de una parte de ella.

¿Cuándo EEUU actuará con todo el peso de la ley contra un connotado terrorista y provocador?

RAMON-SALU-SANCHEZ
miércoles, 13 de abril de 2016

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Estados Unidos se ha caracterizado por utilizar una justicia blanda con sus criminales y cómplices. Juzguen mis lectores el historial de Ramón Saúl Sánchez Rizo y escandalícense por el hecho de que este criminal haya sido perdonado por un presidente, enviado en otra oportunidad a una evaluación sicológica y haya sido exonerado de culpas en varias ocasiones.
El desparpajo de este provocador se ha puesto de manifiesto cuando ha pretendido presionar a la compañía de cruceros Carnival para que violen las leyes cubanas con respecto a la entrada de cubano-americanos por vía marítima. En otras oportunidades ha desafiado descaradamente a las autoridades norteamericanas para realizar provocaciones contra Cuba, como la que prepara actualmente para el próximo Primero de Mayo.
El supuesto “pacifista” Ramón Saúl Sánchez Rizo tiene un oscuro historial de vínculos con el terrorismo de larga data. Un informe del Departamento de Justicia, fechado el 29 de octubre 1993, confirma una investigación desarrollada por el FBI, mediante la cual se pudo demostrar que este sujeto participó en un atentado contra una oficina diplomática cubana en Montreal, Canadá, –en unión de Pedro Crispín Remón–siendo detenido cuando ambos trataban de ingresar a los EEUU luego de cometer este acto terrorista en diciembre de 1980.
Luego de ser detenidos y liberados por funcionarios del INS, el FBI inició una investigación al determinar que ambos eran integrantes del grupo terrorista Omega 7, al que se sumaban criminales como Eduardo Arocena, Andrés García y Eduardo Fernández Losada, todos residentes área de Newark, en Nueva Jersey, con la excepción de Ramón Saúl Sánchez, residente en La Florida y caracterizado por los federales por ser un sujeto con “una propensión previamente probada para la violencia.”
Ramón Saúl fue juzgado por un Gran Jurado del Distrito Sur de Nueva York el 05.07.84 y condenado a 9 años por desacato criminal, ante la falta de testificar ante un gran jurado federal. Fue perdonado por el presidente Reagan en 1986.
La investigación lo encontró relacionado con el asesinato de dos personas –José Eulalio Negrín y el diplomático Félix Rodríguez García, así como en otros planes de asesinato y atentados violentos.
Dice el informe del FBI citado por el Departamento de Justicia: “Mientras que coopera con el FBI, Arocena reconoció que a principios de 1981 una división ideológica tuvo lugar en Omega 7. Según Arocena, varios miembros de Omega 7 como Pedro Remon, Eduardo Ochoa, Ramón Sánchez, Alberto Pérez y José Gracia, Jr. fueron alineándose con la filosofía de Huber Matos (supra) y su grupo del CID. Arocena considera a Matos un oportunista con tendencias socialistas y comunistas. No quería en Omega 7 miembros asociados con su filosofía o de la organización; en consecuencia, una fraccionamiento se llevó a cabo.”
“Además de las diferencias filosóficas dentro de Omega 7, parece que a fines de 1980, Pedro Remón y Ramón Sánchez pueden haber estado tratando de tomar el control del grupo de Arocena. La lucha por el control de Omega 7 y las diferencias filosóficas entre Arocena y Remón condujo a una división permanente a principios de 1981. Arocena, que se había trasladado a Miami, Florida, en el otoño de 1980, terminó por completo su relación con Remón y los demás miembros de Omega 7 y comenzó a reclutar nuevos miembros para el grupo en Miami. Algunos de estos nuevos reclutas eran Ernesto Gómez, Gerardo Necuze, Ignacio González y Justo M. Rodríguez. Remón, Sánchez, García, Losada y Ochoa se mantuvieron juntos y bombardearon el Consulado de Cuba en Montreal, Canadá, en diciembre de 1980. Como se ha dicho anteriormente, fue después de este bombardeo que Remón y Sánchez fueron detenidos por funcionarios del INS y las investigaciones del FBI comenzaron a centrarse en la sus actividades.”
“Una comprensión completa e identificación concluyente sobre los miembros de Omega 7 no tuvo lugar hasta que Arocena comenzó a cooperar con el FBI en septiembre de 1982. A pesar de que su cooperación sólo duró cinco días, después de que se fugó, (…) proporcionó al FBI una comprensión general de las últimas actividades y objetivos de la organización.”
También Ramón Saúl Sánchez ha sido permanente monitoreado por el Departamento de Policía de Miami-Dade, particularmente por la Unidad de Inteligencia Criminal de la misma como se comprueba en los informes CIB-306 con fecha del 5 de julio de 1995 y elaborado por el detective L. Rodríguez. Una parte del mismo destaca: “La información reciente recibida de diversas fuentes ha revelado la intención de varios organizadores para crear un incidente internacional durante el curso del evento antes mencionado (flotilla) y las fuentes han revelado que Ramón Saúl Sánchez (director de la Comisión Nacional de Cuba) y José Basulto (jefe de Hermanos al Rescate) están involucrados actualmente en un esfuerzo por obtener una embarcación que será utilizado exclusivamente para entrar en aguas territoriales cubanas e intentar desembarcar en el puerto de la Habana.”

Recuerdan Aniversario 55 del Sabotaje a la Tienda El Encanto.

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El sabotaje a El Encanto, la otrora tienda por departamento más grande de Cuba , hace 55 años supone recordar un episodio enmarcado en la política hostil impulsada contra la isla desde hace más de medio siglo .
As í trascendió durante el acto político cultural realizado en la céntrica calle Galiano entre San Rafael y San Miguel , en el municipio capitalino de Centro Habana , donde se encontraba El Encanto , y en su lugar se levanto el parque Fe del Valle , quien perecio heroicamente tratando de salvar los bienes del pueblo .
La integrante del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba , Olga Lidia Tapia Iglesias , encabezo el homenaje , donde trabajadores del Sindicato del Comercio , la Gastronomía y los Servicios , colocaron una ofrenda floral ante la tarja de Fe del Valle .
¨ Aunque el enemigo nos pide que olvidemos nuestra historia, nosotros sabemos que es imposible, porque cuando una sociedad se erige bajo el ejemplo de mujeres como Fe del Valle , olvidar es un lujo que no nos podemos permitir .¨ expreso la joven Karina Rodríguez Martínez al usar de la palabra en nombre de las mujeres cubanas .
En las palabras de resumen del acto Pedro Víctor Simón Rodríguez, secretario general del Sindicato Nacional de los Trabajadores del Comercio, la Gastronomía y los Servicios expreso que eran los días previos a la invasión mercenaria de Playa Girón , cuando se produjo el vandálico incendio en la Tienda El Encanto , acción terrorista organizada por la Agencia Central de Inteligencia CIA de los Estados Unidos .
L abnegada trabajadora Fe del Valle, resulto la única fallecida en el Sabotaje, que provoco lesiones además a 18 personas, y las pérdidas materiales se valoraron en 20 millones de dólares.
En la conmemoración estuvieron presentes además Humberto Camilo Hernández , integrante del Buro Provincial del Partido en la Habana , la Heroína de la República de Cuba ,general de Brigada Delsa Esther Pueblas Viltres , Vice presidenta de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana ,Arelis Bello Santana , segunda secretaria de la Federación de Mujeres Cubanas ,y Robín Ravelo del Valle , hijo de la mártir Fe del Valle.