Testigo y Perjudicado a la Vez

Me encontraba transitando  por el municipio  capitalino de  Centro Habana ,y  decidí  abordar un taxis  privado  en la esquina de Neptuno y Galiano ,a  seis  conductores   le  pregunte si iban  hasta Coppelia , todos sin excepción , me decían que no  incluso transitaban vacío .

Hasta  que por fin uno que  llevaba ya pasajes accedió. En el trayecto le pregunto al conductor de la extraña  postura de los   anteriores y me respondió es que no quieren  cobrar  5 pesos hasta Coppelia.

Sobre la decisiones  implementadas  por el  Consejo  de la Administración  Provincial en la capital  cubana en relación  con las tarifas de los taxistas privados conocido  como boteros  entre  los cubanos hay opiniones encontradas . Investigaciones practicadas por  quien escribe pude conocer que muchos de estos taxistas  tienen que entregar una recaudación diaria al  propietario original del  vehículo quien está sentado en su casa esperando la cuota pactada.

El  cumplimiento de las  disposiciones  legales en cualquier sistema   político es de estricto cumplimiento, no se puede permitir el caso   y el desorden.

Frente  a las  ansias desmedida de dinero y enriquecimiento descomunal vale recordar lo expresado  por el Aposto de la Independencia de Cuba  José Martí  ¨ La pobreza  pasa lo que no pasa es la deshonra.¨

Lo que  ha hecho el Consejo de la Administración en la Habana  no es más que defender los derechos del pueblo  ante la mezquindad, la falta de sensibilidad y humanismo que siempre ha trasmitido la Revolución   Cubana y muy especialmente  su líder  Fidel Castro  Ruz.

 

Por eso como testigo y  perjudicado llamo a la reflexión de un hecho que   repercute en la vida  cotidiana de los cubanos que  residimos en la Habana.

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