Asiste Raúl Castro al sepelio de su hermana Agustina en el oriente de Cuba

Birán, 28 mar (RHC) El presidente de Cuba, Raúl Castro, asistió al sepelio de su hermana menor, Agustina Castro, de 78 años, a solo cuatro meses después de la muerte del líder de la Revolución, Fidel Castro.

Depositó Raúl la urna con las cenizas de Agustina en el panteón de Birán, la casa familiar en la oriental provincia de Holguín.

En una ceremonia íntima y sencilla, el primer mandatario cubano estuvo acompañado de su hermana Emma, residente en México, quien viajó a La Habana por el fallecimiento de Agustina.

EL Héroe de la República de Cuba Fernando González es el nuevo Presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos.

La compañera Kenia Serrano Puig, fue liberada de su responsabilidad como presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos ICAP donde desarrollo durante ocho años un destacado trabajo político para impulsar el movimiento internacional de solidaridad con Cuba.
El Héroe de la República de Cuba Fernando González Llort, es el nuevo Presidente del ICAP.Hasta el momento se desempeñaba como vicepresidente de la institución.

El premio más querido: el del barrio

Entregan a Fidel Castro, Premio del Barrio, lo recibe el presidente cubano Raúl Castro, en Sesión de clausura del Congreso cederista. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Entregan a Fidel Castro, Premio del Barrio, lo recibe el presindete cubano Raúl Castro, en Sesión de clausura del Congreso cederista. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate.

Rosana Zamora | 9 marzo, 2017

Uno de los dones que más satisface a artistas, escritores, personalidades de la sociedad, y hasta a los políticos tiende a ser la popularidad. Pero existe en Cuba un reconocimiento popular que no tiene que ver con una fama momentánea o transitoria propia de los reality shows o las películas taquilleras como generalmente sucede, sino que se sustenta en la obra de toda una vida o desempeño: el Premio del Barrio.

Por estos días los integrantes de los Comités de Defensa de la Revolución comienzan a buscar entre las familias, instituciones y proyectos comunitarios los candidatos a ese galardón; y el proceso resulta tan transparente, que la mayoría de los ganadores coinciden en afirmar que constituye uno de los reconocimientos más queridos, pues no es resultado de la valoración de expertos, especialistas, ni se mira desde la altura de una élite determinada, sino que es la certificación de que su quehacer ha impactado en toda una nación.

Ninguna dimensión de la sociedad cubana escapa de este título que ofrece la gente desde 1997, pero es el sector de la cultura el que más premiados lleva en su seno.

Por la obra inmensa que es la Revolución Cubana, Premio del Barrio es nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro.

La rehabilitación del patrimonio de la capital cubana y su influencia en la rehabilitación de las primeras villas fundadas por los españoles, hace que el Historiador de La Habana Eusebio Leal se encuentre también entre los distinguidos.

La vedette Rosita Fornés y el actor Mario Limonta han recibido el símbolo del cariño del pueblo, en tanto han aparecido en las pantallas de todos los tamaños y en los teatros para sacudirnos la vida con la risa y el llanto en sus actuaciones.

La entrada a la casa por la ventana ancha de la radio condujo a los locutores Manolo Ortega, Eduardo Rosillo y César Manuel Arredondo, a mantener esa condición popular.

Debe ser por cantarle a los cubanos, a la Revolución de los cubanos, antes y después de pertenecer al Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC, de donde emergería la canción En cada cuadra un Comité, que Silvio Rodríguez cuenta en su catálogo de reconocimientos con el de los CDR.

Por pintarnos un cubano con sombrero y machete en el logo cederista el pintor Adigio Benítez se encuentra entre los premiados.

El mundo literario no por elitista es incapaz de llegar a las masas y Premio del Barrio son también los escritores Addys Cupull y Froilán González, por hablarnos en sus textos de Fidel, de Mariana Grajales, de Julio Antonio Mella, del Che Guevara, y hacerlo desde la transparencia de unos seres modestos.

Porque nos ha traído el verbo decimal del campesino, y el baile y la manera de vestir lo han reproducido en pantalla, el programa Palmas y Cañas, también fue de los merecedores de la condecoración.

En todas las épocas la prensa ha sido el resorte del pensamiento y sentir de la población, no es de extrañar que periodistas como Gladys Rubio de la Televisión Nacional y Luis Varcasia, de Camagüey cuenten con el premio otorgado por los Comités; y que exitosos programas como Haciendo Radio, de Rebelde; la Mesa Redonda; y Zafra Musical, de Camagüey y En el Barrio, de Granma, que constituyen todo un acontecimiento en las comunidades que visitan, ganen el regalo de lo popular.

Como el humor es inherente a lo cubano, la publicación Palante y el programa Vivir del cuento también obtuvieron esta condición.

Porque el patrimonio cubano no solo se preserva en su gente sino también en sus instituciones, por adentrarnos en el mundo de nuestra historia y las huellas que han dejado sus personajes, el Premio del Barrio ha sido conferido igualmente a instituciones como la Casa Natal de Camilo Cienfuegos de La Habana; el Complejo escultórico Comandante Che Guevara, de Villa Clara; el Mausoleo de los Mártires en artemisa, el Museo de la Batalla de Ideas.

Entre los premiados también se encuentra el Museo de la Revolución, desde cuyo balcón, en 1960, Fidel anunciaba “Vamos a establecer un sistema de vigilancia revolucionaria colectiva…Están jugando con el pueblo y no saben todavía quién es el pueblo; están jugando con el pueblo y no saben la tremenda fuerza revolucionaria que hay en el pueblo”.

Porque el deporte es otra de las pasiones del cubano, el Premio del barrio ha sido conferido a joyas como el equipo femenino de judo, el equipo de béisbol de Santiago de Cuba y el de Pinar del Río, el entrenador de boxeo Alcides Sagarra, la velocista Yunidis Castillo, y hasta la peña deportiva 28 de Septiembre.

Los programas comunitarios han rehabilitado el alma sola de los ancianos, han alimentado la energía creativa de los niños, ha dado qué hacer a los líderes espontáneos, ha recobrado la participación de los vecinos en las actividades para con la comunidad, ha encauzado el camino de la gente, de ahí que proyectos culturales como el Maravillas de la infancia, de Matanzas; El patio de pelegrín, en Viñales; La edad de oro, de Cienfuegos; y Cruzada teatral Guantánamo- Baracoa, el Barrio Harlem tomaron el Premio de los CDR en sus manos.

Y porque la ciencia y la salud han estado a disposición del pueblo, el investigador Jorge Berlanga y el doctor José Manuel Ballester Santovenia también fueron protagonistas de la premiación popular.

El premio del Barrio es una condición modesta, sí, pero es sabido ya que es más fácil ser reconocido por un talento individual que por su impacto en toda una sociedad, aunque parta desde una pequeña comunidad. De eso trata el Premio del Barrio, de no olvidar a los héroes anónimos, de saldar deudas de la gente con aquellos que construyen, desde la sencillez de sus rutinas y responsabilidades, la Cuba que conoce el mundo.

Los agentes en Cuba de los congresistas de origen cubano

Por Arthur González. Para aquellos que aun creían que en Cuba existen “disidentes”, las declaraciones y acciones de los congresistas norteamericanos de origen cubano, prueban que en realidad son agentes pagados por la mafia terrorista batistiana.

En días recientes Ileana-Ros Lehtinen, hija de uno de los testaferros del asesino Fulgencio Batista, en sus acostumbradas declaraciones a la prensa anticubana en Estados Unidos, inventaba una vez más “represiones y golpizas”, supuestamente causadas por el Gobierno cubano, en las que ya nadie cree, ni ven los millones de turistas que visitan anualmente la Isla.

El sujeto de su actual escuálida campaña es Eduardo Cardet, supuesto representante del inexistente Movimiento Cristiano Liberación (MCL) en Cuba, organización que ningún cubano conoce y además carece de membresía.

Ese fabricado representante es un residente en la oriental provincia de Holguín, quien el pasado año 2016 estuvo en los Estados Unidos recibiendo preparación para orquestar actos provocativos, recomendado por Rosa María Payá Acevedo, “refugiada política” radicada en Miami, pero con residencia legal en La Habana.

El padre de Rosa María, Oswaldo Payá Sardiñas, fue el inventor del Movimiento Cristiano Liberación, el cual nunca tuvo ni siquiera el respaldo de otros grupúsculos contrarrevolucionarios financiados por Estados Unidos; después de su muerte ella ha intentado infructuosamente revivir algo que jamás fue reconocido en la Isla, con vistas a recaudar dinero para seguir viviendo sin necesidad de trabajar.

La prueba indiscutible de que Cardet es un agente de la mafia anticubana ha sido precisamente la defensa que hacen la congresista Ros-Lehtinen y el Senador Marco Rubio, (“padrino” de Rosa María), acusando a Cuba de su detención y sanción jurídica, novelando una supuesta “golpiza salvaje”, algo que nunca han recibido sus asalariados en la mayor de las Antillas.

Otro de los que reciben apoyo financiero de esos mafiosos, es Fernando Maura Barandiarán, diputado español del grupo parlamentario del partido Ciudadanos, quien recibió orientaciones desde Miami para presionar a la Mesa del Congreso de los Diputados, con el fin de que el Gobierno de España haga declaraciones en apoyo del agente de la mafia anticubana.

El objetivo que persiguen lo expresó la propia congresista en sus declaraciones y es que el actual presidente Donald Trump, revise y elimine las medidas tomadas por Barack Obama, incluidos el rompimiento de relaciones diplomáticas y la restricción de viajes a Cuba, algo que no fue bien visto por los mafiosos anticubanos pues la presencia de tantos estadounidenses en la isla les permite comprobar todas sus falsedades.

Los mafiosos ya no saben que inventar para llamar la atención del presidente Trump, pero este tiene ahora demasiados problemas para dedicarse a escuchar las barrabasadas de esos congresistas, quienes no lo apoyaron durante su campaña electoral, además de que el Presidente posee informaciones fidedignas que dichas acusaciones son totalmente falsas.

Si la congresista Ros-Lehtinen, Amnistía Internacional y el susodicho diputado español, tienen tanta “preocupación” por los derechos humanos, deberían gritar por la situación que sufre el pueblo de México, con constantes asesinatos, desapariciones, más la represión que sufren los periodistas, pues ya suman centenares los que han perdido la vida por publicar informaciones en contra de los políticos corruptos.

Ante la muerte de la periodista mexicana Miroslava Brehac, del Diario La Jornada, asesinada a tiros el 23 de marzo 2017 en el estado de Chihuahua, no hay una sola palabra de condena, ni de apoyo a sus familiares y al propio gremio, expuesto constantemente a perder la vida en uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo, siendo la tercera periodista asesinada en este mes.

De esa realidad no hablan los congresistas de origen cubano en el Congreso de Estados Unidos, cuando son indiscutibles violaciones de los derechos humanos.

Tampoco hicieron declaraciones ni reclamos al Gobierno del Presidente Pérez Nieto, por las fosas clandestinas encontradas en la comunidad de Arbolillo, municipio Alvarado del estado de Veracruz, donde se confirman hasta la fecha 249 restos humanos en125 fosas clandestinas, muchos de ellos maniatados.

Por supuesto, para los integrantes de la mafia anticubana resulta muy difícil condenar esos asesinatos en México, porque el gobierno del dictador Fulgencio Batista que tanto defienden, hacia lo mismo en Cuba hasta 1958, habiendo ultimado vilmente a no menos de 20 mil cubanos, desde que en 1952 con el apoyo de la Casa Blanca dio el golpe de estado para apoderarse del poder.

Casi 60 años bastan para comprender que con la mentira no se alcanzan victorias y por esa razón José Martí calificó a individuos similares de la forma siguiente:

“Ladrones del altar son esos comerciantes de opinión…”

De Fidel aprendimos la solidaridad

Ante las graves inundaciones acaecidas en Perú, Cuba ha ofrecido a ese país el envio de una brigada médica para brindar ayuda de emergencia a la población afectada por las fuertes lluvias que se han desatado en diversas zonas de este país en las últimas semanas. La imagen nos muestra a Fidel Castro donando su sangre para el pueblo de Perú que en 1970 sufrió un devastador terremoto que dejó más de ochenta mil (80.000) muertes y miles de damnificados(as).