Presentan libro BATALLA POR LA INDEMNIZACIÓN. LA SEGUNDA VICTORIA DE GIRÓN

 

“Girón: Fueron tres días con tres noches durante los que el pueblo cubano combatió y derrotó valerosamente la agresión mercenaria (…) Me siento muy orgulloso al tener jefes como Fidel y Raúl, de quienes me siento y sentiré agradecido toda la vida (…) Así, he sido un hombre de suerte en la vida, al tener la dicha de tener a dos históricos receptores que me guiaron y enseñaron. Me siento orgulloso y satisfecho –podría haber sido mucho mejor sin duda–, de lo que he hecho y de lo que hice (…) Agradecer a los investigadores por llegar al fondo de un tema tan valioso, tan rico, con tantos aspectos coincidentes y que merece realmente la pena hacerlo (…) ¡Felicito de todo corazón a los dos autores!”
Así expresó el General José Ramón Fernández, Héroe de la República de Cuba y de Playa Girón, durante la presentación del libro BATALLA POR LA INDEMNIZACIÓN. SEGUNDA VICTORIA DE GIRÓN (Casa Editorial Verde Olivo), de los autores Acela Caner Román y Eugenio Suárez Pérez, en la habanera Casa del Alba Cultural.

Igualmente y, ante un nutrido auditorio conformado, entre otras, por héroes y heroínas de la Sierra y del Llano (Teté Puebla, Fernando Vecino Alegret, José Ramón Fernández), al igual que por combatientes de las FAR y del MININT, se realizó la presentación de dicha obra que, al decir de su prologuista el investigador y politólogo Elier Ramírez Cañedo “contribuirá sobremanera a profundizar el conocimiento del público lector sobre un tema que aún tiene mucho que decirnos y aportarnos a los cubanos en las circunstancias actuales y futuras”.
Por su parte, en su intervención, la pareja de historiadores y profesores Caner Román y Suárez Pérez profundizaron en los hechos acaecidos tras la victoria de Playa Girón y, en especial, en el destino de todos aquellos mercenarios detenidos por los combatientes de las Milicias Nacionales Revolucionarias, por las fuerzas de la Policía Nacional Revolucionaria, del Ministerio del Interior y de las FAR — todas ellas mancomunadas en un deber de firmeza y unidad patriótica–, y cómo el talento y la estatura política, digna y revolucionaria de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, decidió dar solución a aquella situación. Los vocablos de cambio e indemnización emergieron como conceptos en los planteamientos realizados por Fidel y por parte de cada uno de los miembros de los Tribunales Nacionales, los que a su vez son invocados y analizados en la citada obra:
“Los mercenarios fueron cambiados por compotas, es una de las medias verdades que la historia oral ha transmitido de generación en generación”, y que Batalla por… explica y dilucida a profundidad pues “no fue exactamente así, sino que, por primera vez en la historia, el imperialismo norteamericano se vio obligado a pagar una indemnización de guerra por daños materiales, en este caso a un país socialista del Tercer Mundo a noventa millas de sus costas (…) Aunque la cifra acordada a partir de la demanda establecida por los Tribunales Nacionales era de 62 300 000 dólares, al final no se hizo el pago íntegro; faltaron alrededor de diez millones. Una pequeña parte del pago se concretó en efectivo y otra en equipos médicos, medicinas y alimentos para niños, dentro de estos había compotas, pero fueron sólo una pequeña porción de ellos. Evidentemente, como una manera de ridiculizar a los mercenarios quedó en el imaginario popular cubano hasta nuestros días la frase conocida”.
Como bien afirmase en contacto exclusivo a Cubaperiodistas.cu el investigador y politólogo Elier Ramírez Cañedo, prologuista de este importante libro:
“Aunque realmente no viví aquellos acontecimientos –nací en 1982–, pero como siempre me ha gustado el estudio e investigación referido a la Historia de Cuba y, en específico, el referido al conflicto Cuba-Estados Unidos, estimo que el mensaje fundamental de este título es el referido a que, no obstante a que algunos piensan que todo está dicho acerca de Girón, cada día continúan apareciendo nuevas miradas, análisis, nuevos documentos –y otros que aún no han sido desclasificados por ambas partes–, este es el primer libro publicado en Cuba sobre este tema: una victoria sobre el imperialismo no sólo provocada en el plano militar en las arenas de Playa Girón, sino al ser también una victoria política materializada después. De esta forma Estados Unidos tuvo que indemnizar por daños de guerra a otra nación, ¡Y qué nación! A noventa millas de sus costas, socialista y del Tercer Mundo. Algo inconcebible que, gracias al talento de Fidel como estadista, político y militar, a Estados Unidos no le quedó más remedio que asimilar como derrota. Un castigo moral más para el imperio”.

Argumentos de verdaderos revolucionarios

En estos días se ha generado un debate en las redes sociales a partir de la solicitud de la FEU en la Universidad Central de Las Villas de expulsar de esta casa de altos estudios a la estudiante de 1er año Karla Pérez González, por ser miembro de la organización contrarrevolucionaria Somos+. La universidad y el estudiantado tienen suficientes argumentos para adoptar una posición revolucionaria.
La joven, que escribe desde el pasado 2016 en el blog de esa organización, ha reforzado su presencia en el ciberespacio bajo el seudónimo de Oriana. El 7 de abril del 2016, siendo aún estudiante del preuniversitario, publicó sobre el ingreso a la Educación Superior y en torno a su aspiración por estudiar la carrera de Periodismo.
«¿Y el engaño vendido a nosotros sobre la falta que hacen periodistas en Cienfuegos?… Parece que prescinden de la verdad. Parece que temen a lo novel de mi generación, a sus inquietudes, a su rebelión sensata»
Desde ese entonces manifiesta su posición al aludir a un periodismo enemigo de la Revolución, que escribe en medios que abiertamente están al servicio de la contrarrevolución y que son financiados desde el exterior.
Esta opinión se vio reforzada cuando el 19 de abril insultó el periodismo cubano al dudar de las competencias profesionales de quienes lo hacen. «…me encuentro frente al órgano o la repetidora oficial del Partido Comunista de Cuba…Busco algún periodista que combine inteligencia y verdad, fiel a su trabajo y no a las imposiciones del gobierno (…) entonces no somos ni tan maestros ni tan periodistas».
En esas mismas líneas convoca a los jóvenes a manifestarse en contra del proyecto social cubano, al expresar: «Entristece el alma de los que soñamos con intensidad con un futuro próspero de nuestra Patria, ver cómo las semillas más frescas y valiosas de la Cuba actual, eligen quedarse atrapados en la “inacción” … ¿No es más hermosa la rebelión inteligente y moral, por la búsqueda de un suelo y un cielo libres?
A esa misma juventud nos tilda de dormida, ignorante, cobarde, carente de educación cívica y política, y frustrada por «la mala gestión de una “Revolución” conservadora que desmotiva y engaña» … ¡Qué poco nos conoce! Somos una juventud inquieta, rebelde, defensora de los más altos valores humanos, con sus propios sueños y proyectos, conscientes -y coincidimos con ella- de que la felicidad está en Cuba, una Cuba perfectible pero inevitablemente abrazada a los principios del socialismo, camino que hemos elegido.
Karla, incluso, en nombre de la organización contrarrevolucionaria a la que pertenece, alentó e invitó «a los “Pinos Nuevos” y nacientes a la persecución íntegra de sus metas y objetivos, que solo puede iniciarse desde un cambio más profundo, más de raíz, cuando se oigan todas las voces y nuestras ideas cuenten».
Propugnó así una posición abiertamente reaccionaria ante la que no podemos quedarnos de brazos cruzados, principalmente para demostrar que no estamos inactivos e impulsamos el proceso revolucionario.
El 2 de agosto vuelve a atacar con más fuerza a nuestros periodistas, tildándolos de representantes y siervos a muerte del único partido existente en Cuba. ¿Acaso criticó la misma formación que ella recibiría y que la dotaría de herramientas para actuar de forma diferente a los profesionales que juzga?
Una semana después se refirió a un supuesto Plan Nacional de Becas, que no existe, gracias al cual dijo haber obtenido la carrera que tanto ha atacado. ¡Qué ignorancia muestra cuando desconoce nuestro sistema de ingreso a la Educación Superior! Plan de Becas es un término copiado de un modelo ajeno a nuestra realidad, en la que todos nuestros bachilleres tienen la oportunidad de obtener una carrera universitaria, siempre que demuestren su preparación.
No culmina el material sin antes incitar a sus coetáneos. «…rebélate desde la sensatez y reconoce que somos nosotros los que podemos brindarle a la Patria una nueva oportunidad: la de crecer»
El 30 de septiembre, ya desde su posición como estudiante universitaria, se autodenominó representante de la juventud dormida y temerosa de la que habló anteriormente. ¿Será ella la única despierta y valiente entre tantos jóvenes? En ese texto sobre la conceptualización del modelo económico y social cubano, al que ni siquiera llama por su nombre, mostró desconocimiento en torno al tema.
Apuntó que es un documento antidemocrático e inconsulto, cuando en realidad fue debatido en todos los espacios de diálogo abierto a la participación popular, incluso, a nivel de barrio; además, estudiantes de su propia institución académica diseñaron y pusieron a disposición de todos los jóvenes cubanos una aplicación para celulares que contiene de forma interactiva la información de estos y otros documentos afines. Igualmente, desconoció las más de 200 mil propuestas salidas de la consulta con el pueblo.
Por si fuera poco, ofendió a la juventud cubana acusándonos de burlarnos del ideario martiano, hecho inconcebible para los revolucionarios reales, que no son los mismos a los que ella enarbola. Otra muestra de su desconocimiento de la obra del Apóstol es la asociación que hace del pluripartidismo bajo la visión martiana, cuando fue Martí quien creó el Partido Revolucionario Cubano (del cual es heredero el Partido Comunista de Cuba) para unir voluntades, ideas y principios en una misma organización que defendiera los objetivos de lucha.
El 28 de enero de este año dedicó sus equívocas líneas a José Martí, llamándolo «el culpable de mis ahoras» y valorándolo a su conveniencia. Lo despoja de su condición de patriota defensor de nuestra isla, atribuyéndole muchas patrias y a la vez ninguna. «Sufro con el hoy, con ese miserable hoy donde te pierdes en una humanidad cobarde y detenida, donde no te convertiste en millones como quisiera y querías, donde tus armas- esas liberadoras- no se utilizan, donde te alaban, pero pocos convierten tus lecciones en acción…La culpa del ahora mío, es de usted».
Hoy, Karla u Oriana, como queramos decirle, deberá mantenerse firme como declaró en su primer trabajo, pero no para conseguir el tipo de cambio al que aspira utilizando muchas veces su papel de víctima de un sistema supuestamente injusto y excluyente, sino para aceptar que su estrategia seguirá fracasando mientras existan jóvenes preocupados por el destino de nuestra sociedad socialista. Ella no es ni será la heroína que planificó hace casi un año, por lo menos no la de nuestros jóvenes verdaderamente revolucionarios.