Ratifican campesinos habaneros compromiso con el legado de Fidel.

Trabajar la tierra con el objetivo de producir alimentos para el pueblo es el  compromiso del campesinado  habanero con el legado del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz. Así quedo evidenciado durante el Acto Provincial de la capital por los  aniversarios 56 de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños ANAP, el  58 de la Primera Ley de reforma Agraria y el 71 del asesinato del campesino Niceto Pérez García.

La miembro del Buro Político del Partido Comunista de Cuba y Vicepresidenta del Consejo de Estado ,Mercedes López Acea ,primera secretaria del Partido  en la Habana ,presidio el acto que tuvo pro sede el Centro recreativo Rancho Luna , en el municipio capitalino de Boyeros.

Durante el acto conmemorativo por  el Día del Campesino la ANAP en la Habana reconoció por los resultados alcanzados en la  emulación integral a los  municipio Habana del Este, San  Miguel del  Padrón, La Lisa y Boyeros.

Por su parte el Buro Nacional de la organización campesina renocio con la condición de Vanguardia  Nacional a los productores  Alexander Alfonso Silva y Misael Ponce Lugo, así como a las Cooperativas de Créditos y Servicios Manolito Domínguez y América  Labadi

En las palabras  de conclusiones Roberto Chacón González, presidente de la ANAP en la capital destaco que los campesinos habaneros enfilan sus acciones por un mejor desarrollo de la  agricultura siendo consecuentes con el concepto de Revolución proclamado por el Líder Histórico de la Revolución Fidel  Castro Ruz y patentizando el precepto de que si el hombre sirve la tierra  sirve.

Se encontraba además presentes en el acto provincial  por el Día del Campesino en la Habana  Reinado  García  Zapata, miembro del Comité Central y presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, Osmani Pérez Márquez, miembro del Buró Nacional de la ANAP, así como Presidentes de cooperativas de Créditos y  Servicios y campesinos invitados.

 

La última vez que se asesinó un periodista en Cuba hace 59 años

Periodista ecuatoriano Carlos Bastida Arguello, asesinado en La Habana en 1958
Cuando las balas asesinas que salían de la pistola del cabo de la policía batistiana Orlando Marrero Suárez, más conocido por Gallo Ronco, cegaron la vida del periodista ecuatoriano Carlos Bastida Argüello en el bar habanero Cachet, enclavado en la calle Prado entre Neptuno y Virtudes, se estaba asesinando al último periodista en Cuba. Era el 13 de mayo de 1958.

Bastidas había llegado a Cuba ese mismo año, interesado en conocer detalles de la lucha insurreccional que dirigía el comandante Fidel Castro, al frente del Ejército Rebelde, quien al frente de un puñado de rebeldes mal armados, tenía en jaque a las fuerzas armadas que apoyaban al sátrapa dictador, con el amparo de Washington.
Con apenas 23 años, el joven reportero ecuatoriano llegó a Cuba con un sólido aval periodístico, después hacer varios trabajos para la agencia norteamericana Asociated Press, para quien reporta los sucesos políticos acaecidos en Hungría en 1956 y las caídas de las dictaduras de Rojas Pinilla, en Colombia, y Pérez Jiménez, en Venezuela.
A su paso por Caracas, conoce al periodista argentino Jorge Ricardo Massetti, quien años más tarde fundaría en la Habana, a propuesta de los comandantes Fidel Castro y Ernesto “Ché” Guevara, la Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina.
Según relata el periodista e investigador cubano Juan Marrero González, en su libro Andanzas de Atahualpa Recio, -seudónimo empleado en Cuba por el periodista ecuatoriano-, Bastidas llegó a la isla con el afán de subir a la Sierra Maestra, para conocer y difundir la verdad acerca de la lucha insurreccional.
“Vivió allí como un revolucionario más”, afirma en su libro Juan Marrero. Fue de los primeros que habló a través de la emisora radial clandestina Radio Rebelde antes que se fundara oficialmente, y luego se trasladó a la comandancia en La Plata, donde establece una relación con Fidel, Celia Sánchez y otros compañeros de la dirección del Ejército Rebelde.

Bastidas se reencuentra con Masetti en los territorios liberados de la Sierra Maestra
donde permaneció varias semanas con las tropas revolucionarias y logró entrevistarse con su líder Fidel Castro.
Después de compartir con las tropas rebeldes cubanas, Bastidas regresó a La Habana el domingo 11 de mayo, y según narra en un artículo recientemente publicado por el periodista Jean Guy Allard, visitó el Colegio Provincial de Periodistas, acudió a la Embajada de Ecuador y se alojó en el Hotel Pasaje, en Centro Habana, con el propósito de seguir luego hacia Estados Unidos, después de un último contacto con miembros del Movimiento 26 de Julio.
El cabo Marrero, quien cumplía órdenes expresas del coronel Pilar García, uno de los más sanguinarios jefes militares de la tiranía y Jefe de la Policía Nacional, y el también coronel Orlando Piedra, jefe del tristemente célebre Buró de Investigaciones, seguía la pista del joven periodista ecuatoriano.
Según testigos presenciales, el cabo Marrero entró al bar Cachet, se acercó a Bastidas y empezó a ofenderlo. Sorprendido por esta agresión verbal, el periodista ecuatoriano iba a replicar cuando el matón le entró a golpes, y al caer al suelo, le propinó tres disparos mortales en la cabeza.
Recuerda el colega Allard que en una interesante nota publicada con motivo del 50 aniversario del crimen contra el periodista y mártir ecuatoriano, el periodista y escritor chileno Ernesto Carmona, después de recordar los hechos, concluyó: “Carlos Bastidas Arguello fue el último periodista asesinado en Cuba, pero su muerte nunca fue condenada por Reporteros Sin Fronteras y la Sociedad Interamericana de Prensa, como tampoco ocurre con la desaparición, torturas y asesinatos de casi un millar de periodistas latinoamericanos durante las últimas cuatro décadas”.
También la colega Aleida Godínez, en un artículo publicado hace algunos años sobre este hecho, recordó que “a pesar de las campañas enemigas contra la Revolución Cubana, ningún periodista ni cubano ni extranjero encontró la muerte violenta por ejercer su profesión ni emitir sus opiniones”
Carlos Bastidas Argüello fue el último periodista asesinado en Cuba, porque en estos 55 años de Revolución en la que él creyó y confió, la vida de los periodistas ha sido siempre respetada.
Publicado por Miguel Fernández Martínez

Recorre Primer Vicepresidente cubano obras economicas y sociales en Santiago de Cuba

El miembro del Buró Político del Comité Central (CC) del Partido Comunista de Cuba (PCC) y Primer Vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel recorrió este viernes obras de interés social y económico en el municipio Santiago de Cuba.

Junto a los integrantes del CC Lázaro Expósito Canto y Beatriz Johnson Urrutia, primer secretario del PCC en la provincia de Santiago de Cuba, y Presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular, respectivamente, Díaz-Canel intercambió con trabajadores y pueblo sobre el estado de varias instalaciones.

Conoció la Conejera La Ketty, en el poblado de El Caney, un proyecto local que ha generado empleos, la satisfacción de sus trabajadores y el aporte mensualmente entre 400 y 500 kilogramos de carne como otro alimento para la población y el turismo.

Este sitio cuenta con una proyección integral, pues dispone de un matadero donde también se alistan carneros para la venta, atienden unas 18 hectáreas sembradas de moringa, morera, caña y maíz para la comida de los animales, así como otras naves para su cuidado sanitario.

En la céntrica avenida Garzón, de esta urbe, constató la conversión de la tradicional sala del Cine Capitolio en una moderna, con la posibilidad de acoger presentaciones de artistas del catálogo de la Empresa Provincial de la Música, en una ambientación de cómodos muebles y ofertas de tragos y alimentos ligeros.

El miembro del Buró Político pudo conocer, además, el funcionamiento de una sala 3D y otra de juegos con computadoras, para el deleite de la familia santiaguera.

También corroboró otra opción para el esparcimiento como el Oceo Club, donde instó al desarrollo de videojuegos propios que se puedan incorporar a las tecnologías que en ese sitio propician la recreación sana de personas de todas las edades.

En la barriada Los Cangrejitos conoció sobre el impacto positivo del proyecto Santiago Arde en el remozamiento de esa comunidad, así como la ejecución de un Ranchón como alternativa que continúa el empeño de abrir la ciudad al mar.

Díaz-Canel destacó a la prensa que la batalla económica en la que se encuentra el país se complementa con el desarrollo de obras sociales, que ratifican la vocación social de la Revolución y su decisión de mantener las conquistas en ese sentido.

El dirigente reconoció el modo en que se viene trabajando en la provincia, cómo se logra la integralidad de la belleza, la funcionalidad de los espacios, la identidad con el territorio, la calidad del servicio y ofertas asequibles, con un impacto positivo en el pueblo, precisó.

Esto es una demostración de lo que puede hacerse con el mismo plan económico que tenemos cuando hay iniciativa, voluntad, participan las entidades, se escuchan las demandas y aspiraciones de la población y se les involucra, se potencia el gobierno local y se trabaja con alternativas, expresó.

Cuba tiene una parte importante de las raíces de su historia y su cultura en Santiago de Cuba, y esa manera de convocar y movilizar es a lo que aspiramos, por lo que han dado una experiencia para el país, para construir la prosperidad y sostenibilidad que queremos, concluyó.

(Agencia Cubana de Noticias)