Declaración de los Comités de Defensa de la Revolución

 

Los Comités de Defensa de la Revolución, organización de la sociedad civil con más de medio siglo de existencia que agrupa hoy a más de ocho millones de cubanos, denuncian la «nueva» política de la administración estadounidense contra Cuba.

El «Memorando Presidencial de Seguridad Nacional sobre el Fortalecimiento de la Política de los Estados Unidos hacia Cuba», que el pasado día 16 firmara el mandatario Donald Trump, elimina las transacciones económicas, comerciales y financieras de compañías norteamericanas con empresas cubanas vinculadas con las Fuerzas Armadas Revolucionarias e incrementa sustancialmente las restricciones al derecho de los ciudadanos estadounidenses de visitar a nuestro país.

Esta es la nueva fórmula del Imperio para «defender» los derechos humanos en la Isla, «empoderar» y «ayudar» al pueblo cubano a «gozar de la libertad».

Pero Cuba es uno de los países del mundo más privilegiados por el respeto de sus derechos humanos, es reconocida por los organismos internacionales como la única nación en América Latina donde sus niños no sufren de desnutrición, con un bajo índice de mortalidad infantil, con la esperanza de vida más alta de la región; con una escolarización del ciento por ciento y ningún infante viviendo en la calle; a su vez invierte grandes recursos para el desarrollo del deporte, la ciencia, la cultura, la seguridad social, y la paz; y donde no existen barreras raciales ni de género para disfrutar de todos esos derechos.

Nuestro pueblo alcanzó el poder con las armas en sus manos el 1ro. de enero de 1959, liderado por Fidel Castro. Se ha mantenido firme en sus principios de soberanía, incluso en los años de mayor recrudecimiento de la hostilidad de Estados Unidos contra la Isla, en los cuales se suscitaron innumerables acciones políticas, económicas, propagandísticas, actos terroristas, intentos de eliminar a nuestros líderes, así como la subversión ideológica, con el objetivo de destruir a la Revolución.

Como nuestro Gobierno, los CDR rechazan esta «nueva» política de los Estados Unidos contra Cuba, apoyan el diálogo y la cooperación bilateral, pero sin realizar concesiones y sin aceptar condiciones que pongan en riesgo la soberanía y libertad conquistadas.

El memorando de Donald Trump, que intenta socavar los derechos del pueblo cubano, también limita las libertades de los ciudadanos de aquel país, en un contexto en que la opinión pública defiende el restablecimiento de las relaciones y la eliminación del bloqueo. Asimismo, la economía norteña sufrirá pérdidas durante los próximos años, y miles de estadounidenses verán afectados sus empleos.

La indignación de los cederistas respecto a la «nueva» política estadounidense contra Cuba se refleja en las Asambleas 9no. Congreso que desde los Comités se llevan a cabo en todas las comunidades de la Isla, proceso que fortalece la unidad, prepara al barrio para desarrollar las elecciones generales, sostiene los principios de soberanía e independencia y ratifica la voluntad del pueblo de seguir construyendo el socialismo bajo la conducción del Partido.

Los Comités de Defensa de la Revolución, como lo han hecho a lo largo de toda su historia, continuarán defendiendo las conquistas alcanzadas y respaldan desde cada barrio la máxima del líder histórico Fidel Castro de que: ¡El pueblo de Cuba vencerá!

Secretariado Ejecutivo Nacional de los CDR

Declaración de los campesinos cubanos

 

La Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), en representación de los campesinos cubanos y sus familiares, apoyamos resueltamente la declaración de nuestro Gobierno Revolucionario, en respuesta al discurso pronunciado por el señor presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, el pasado 16 de junio, el cual se remonta a la época de la guerra fría, caracterizado por su contenido intervencionista, retórico, manipulador y fuera de contexto.

En este espectáculo estuvo acompañado por lo más recalcitrante de la contrarrevolución cubano-americana, connotados terroristas de la mafia de Miami, ladrones, politiqueros, ignorantes y reaccionarios que no representan a la mayoría de los estadounidenses ni a la comunidad cubana en ese país.

Las medidas contempladas en la directiva denominada Memorando presidencial de seguridad nacional sobre el fortalecimiento de la política de Estados Unidos hacia Cuba, constituyen un retroceso en los discretos avances alcanzados por la administración de Obama que perjudican tanto al pueblo norteamericano como al nuestro.

Como expresa la declaración del Gobierno cubano, lo anunciado por el presidente Trump contradice el apoyo mayoritario de la opinión pública estadounidense, incluyendo el de la emigración cubana en ese país, al levantamiento total del bloqueo y las relaciones normales entre Cuba y Estados Unidos.

Es necesario recordarle al presidente Trump y al auditorio de Miami que los campesinos cubanos comenzamos a ser libres desde el primero de enero de 1959 y no regresaremos jamás al pasado.

La obra de la Revolución cubana significa para la familia campesina el desarrollo de un Programa Agrario que dignificó nuestros campos, otorgó la propiedad de la tierra a sus verdaderos dueños, llevó los adelantos de la ciencia y la técnica a la agricultura, concedió créditos para financiar las producciones, mercado estable para los productos, materializó el derecho a la educación, la salud, la práctica del deporte, el acceso a la cultura y lo más importante: nos dio la independencia y la dignidad, que solo puede ofrecer un país libre y soberano como el nuestro.

Cada maniobra y agresión del imperio están destinadas al fracaso, nuestra respuesta es aportar más al desarrollo económico, político y social ante cualquier circunstancia y condiciones. Seguiremos contribuyendo con lealtad infinita al éxito del proceso de actualización del modelo económico cubano, la lucha contra el bloqueo, promoviendo el ahorro, la eficiencia y el cuidado del medio ambiente.

Señor Trump: ¡en Cuba nunca habrá retroceso, jamás claudicaremos, la historia ha demostrado que en las peores situaciones hemos superado todos los obstáculos y hemos alcanzado la victoria! Tenemos como arma indestructible la unidad, el legado de nuestros héroes y mártires de la Patria, el pensamiento y las ideas de Martí y Fidel, con la firme decisión de continuar defendiendo por siempre la Revolución.

El campesinado cubano ratifica su voluntad de enfrentar con optimismo y confianza el presente y el futuro de la Patria en alianza con la clase obrera, manteniendo sus conquistas y el derecho a elegir nuestro propio destino.

Cada organización de base de la ANAP en las cooperativas constituye un firme baluarte en defensa de una Cuba libre, soberana, antimperialista y solidaria. Bajo la conducción de Raúl y nuestro único Partido, reafirmamos con Fidel: Emprenderemos la marcha y perfeccionaremos lo que debamos perfeccionar, con lealtad meridiana y la fuerza unida, como Martí, Maceo y Gómez, en marcha indetenible.