“El orgullo de ser hijos de este pueblo se une el eterno compromiso con Fidel”

osé Ramón Machado Ventura pronuncia las palabras centrales del acto por el 26 de Julio. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Discurso de José R. Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el acto central por el Aniversario 64 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos M. de Céspedes. Pinar del Río, 26 de julio de 2017, “Año 53 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Compañero General de Ejército Raúl Castro Ruz;

Combatientes del 26 de Julio y expedicionarios del Granma;

Familiares de nuestros héroes y mártires;

Invitados que nos acompañan;

Pinareñas y pinareños;

Compatriotas:

El 26 de julio, fecha trascendental en la historia de la nación, provoca en nosotros una mezcla particular de emociones, sentimientos e ideas, donde al orgullo de ser hijos de este pueblo se une el eterno compromiso con Fidel y con todos los que ofrendaron sus vidas para que siempre se asocie el nombre Cuba a la libertad, la justicia y la dignidad.

Es esta la primera ocasión en que conmemoramos un aniversario del asalto a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes sin la presencia física del Comandante en Jefe, y no por ello ha dejado de estar presente su imagen, su obra y su ejemplo, junto a nuestro heroico pueblo, dispuesto a ser consecuentes en su quehacer cotidiano, con el concepto de Revolución que nos legara.

Hace 17 años el compañero Fidel nos recordaba que al triunfo de la Revolución esta provincia era, en lo social, la más preterida de Cuba, al extremo de que muchos la calificaban como la “Cenicienta”, a pesar de la importante contribución que sus campesinos y obreros hacían a la economía del país, sobre todo en la producción tabacalera y minera.

Bastan unas pocas cifras para ilustrar el contraste entre aquella triste realidad y el presente.

Más del 85% de las fincas pinareñas no pertenecían a quienes las trabajaban.

En la salud existían solo 16 unidades asistenciales y unas 100 consultas privadas. En total, 248 médicos, 25 estomatólogos y 50 enfermeras y auxiliares. Hoy cuenta con 626 consultorios del médico de la familia, 19 policlínicos que funcionan en todos los municipios, ocho clínicas estomatológicas y cinco hospitales. En ellos prestan servicios 4 mil 577 médicos, 18 veces más, y 5 mil 635 integran el personal de enfermería, lo que supera en 112 veces los existentes en aquel entonces.

En las zonas rurales apartadas, donde era quimera no ya la presencia de un médico, incluso la de un auxiliar de enfermería, hoy funcionan 24 servicios extendidos de urgencia que permiten salvar muchas vidas.

La pasmosa cifra de más de 60 niños fallecidos por cada mil nacidos vivos, pasó a ser 1,7 en el primer semestre de 2017, es una cifra verdaderamente extraordinaria y creo que en Cuba, en estos momentos es la más baja (Aplausos). Y de 53 años de esperanza de vida en 1958, hoy alcanza los 79, indicadores también entre los más altos del país, solo presentes en naciones muy desarrolladas.

Más de 3 mil colaboradores de la salud pinareños brindan su aporte solidario en 43 países, fundamentalmente en la hermana República Bolivariana de Venezuela.

En la educación, de un 30% de analfabetismo, hace muchos años este índice es de prácticamente cero. En cuanto al número de maestros y profesores, centros educacionales o la parte del presupuesto destinada a este decisivo sector, las cifras son tan distantes que no vale la pena hacer comparaciones.

El desempleo se redujo del 30% al 1,3%, es prácticamente inexistente.

Aún lejos de sentirse satisfechos, pinareñas y pinareños han trabajado muy duro para que cada familia tenga un hogar decoroso. En este empeño ocupa un lugar importante el esfuerzo propio, incluida la entrega de subsidios a quienes no cuentan con suficientes posibilidades económicas.

Es importante que el avance de la provincia en el ámbito social esté acompañado de resultados económicos superiores, especialmente en el área productiva, en correspondencia con los acuerdos adoptados por el VII Congreso del Partido.

Como nos ha orientado en repetidas ocasiones el compañero Raúl, la economía constituye la tarea esencial, porque es la base que permite sostener todas las conquistas de la Revolución.

El sector tabacalero, decisivo no solo para Pinar del Río, sino para la economía nacional, ha alcanzado logros en la actual cosecha, que es preciso consolidar definitivamente.

También crecen otras producciones, como las de viandas y hortalizas, aún insuficientes; el arroz, pues esta vez el clima ha sido más benévolo con Pinar del Río que con otras provincias, donde la sequía ha provocado pérdidas considerables o impedido realizar nuevas siembras.

Igualmente avanza —como se especificó aquí en la intervención de la compañera Gladys— la pesca, la minería —que comienza a recuperar el peso económico de años atrás-—, la industria y los servicios, como el turismo, con un crecimiento del 5% en el número de visitantes durante el primer semestre respecto a igual período de 2016.

Por esta y otras razones, el Buró Político decidió otorgar a la provincia la sede del acto central por el 26 de Julio (Aplausos). En nombre de sus integrantes, y especialmente del Primer Secretario del Partido, compañero Raúl Castro Ruz, llegue a los trabajadores, campesinos, estudiantes, en fin, a todos los pinareños, una merecida felicitación y el reconocimiento de sus compatriotas (Aplausos).

En especial felicitamos a la primera secretaria del Partido, Gladys Martínez Verdecia, y al presidente del Poder Popular de la provincia, Ernesto Barreto Castillo, por haber sabido conducir con organización y efectividad el entusiasmo, el compromiso y la permanente disposición al combate de sus coterráneos (Aplausos).

Compatriotas:

Ustedes mejor que nadie saben que aún resta mucho por hacer para lograr el despegue definitivo de la economía y con ello dar respuesta a las necesidades de nuestro pueblo.

En esa larga y difícil batalla estamos convencidos de que los hijos de esta indómita tierra seguirán en la primera línea, como sus padres y abuelos, que nunca se resignaron al ostracismo a que intentaron condenarlos el opresivo régimen colonial primero, y posteriormente una república sometida a los designios imperialistas.

Esta tierra vio nacer a Isabel Rubio, la valiente capitana de sanidad del Ejército Libertador, grado militar que le otorgó el propio Maceo, en reconocimiento a su significativo aporte a la causa independentista; y al Coronel Manuel Lazo que brindó una destacada contribución al éxito de la invasión, una de las hazañas más brillantes de nuestra historia.

Medio siglo después, más de 40 jóvenes de la entonces provincia de Pinar del Río participaron en las acciones del 26 de Julio, fundamentalmente artemiseños, pero también de otros municipios, incluida esta ciudad. Tres de ellos cayeron en combate y otros 13 fueron víctimas de los crímenes ordenados por el dictador tras el asalto.

En San Juan y Martínez nacieron y murieron, con solo 17 y 18 años de edad, los hermanos Sergio y Luis Saíz Montes de Oca, paradigmas y símbolos de los miles de jóvenes cubanos caídos en la lucha por un futuro de justicia y dignidad para la Patria. El próximo 13 de agosto se cumplirán seis décadas de aquel aborrecible crimen.

Los hijos de esta provincia, como los de toda Cuba, batallaron incansablemente hasta alcanzar la victoria definitiva. Así lo hicieron los guerrilleros del Frente de Pinar del Río y los combatientes de la lucha clandestina en campos y ciudades.

Esta es la tierra de los Malagones, 12 humildes campesinos que constituyeron el embrión de nuestras milicias populares, en cumplimiento de una orden del Comandante en Jefe.

Son incontables las pinareñas y pinareños que nutrieron las filas de alfabetizadores, milicianos, combatientes de la lucha contra bandidos e internacionalistas; en fin, de cuanta batalla se ha librado durante estos largos años.

Son los mismos que hoy desde el surco, la mina, la fábrica, la trinchera, el aula y otros frentes no menos importantes, derraman su sudor en la construcción de un futuro mejor para la Patria.
La Plaza provisional de la Revolución del reparto Hermanos Cruz de la ciudad capital de Pinar del Río acogió el acto central de las celebraciones por el 26 de Julio. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

La Plaza provisional de la Revolución del reparto Hermanos Cruz de la ciudad capital de Pinar del Río acogió el acto central de las celebraciones por el 26 de Julio. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Compañeras y compañeros:

Como ha señalado el General de Ejército Raúl Castro Ruz, en más de una ocasión, el rumbo de la Revolución está trazado. En correspondencia con los acuerdos del VII Congreso del Partido venimos trabajando y contamos hoy con documentos programáticos que fijan la dirección y el alcance de los cambios que continuaremos haciendo en el propósito de lograr un socialismo próspero y sostenible.

Todo lo anterior en medio de una situación internacional compleja, a la que se refirió de forma precisa el compañero Raúl al clausurar, el pasado 14 de julio, la Novena Sesión Ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular y cito sus palabras:

“Reiteramos hoy la denuncia del Gobierno Revolucionario a las medidas de endurecimiento del bloqueo y reafirmamos que cualquier estrategia que pretenda destruir la Revolución, ya sea mediante la coerción y las presiones o recurriendo a métodos sutiles, fracasarán”.

En las últimas semanas se han incrementado las acciones injerencistas y desestabilizadoras contra el gobierno bolivariano y chavista encabezado por el presidente constitucional Nicolás Maduro Moros, al que reiteramos nuestra invariable solidaridad.

A la guerra no convencional, que resiste ejemplarmente desde hace varios años la unión cívico-militar del pueblo venezolano, se ha sumado recientemente la amenaza del gobierno estadounidense de imponer sanciones económicas unilaterales.

A su vez, el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), continúa su deleznable actuación al servicio del imperialismo, al comparecer ante el subcomité para el Hemisferio Occidental del Senado de Estados Unidos en apoyo a la aplicación de sanciones.

Hace pocos días un influyente diario estadounidense elucubraba sobre el presunto involucramiento de nuestro país en una eventual mediación internacional relacionada con la situación en Venezuela.

Cuba rechaza rotundamente tales insinuaciones y reclama el absoluto respeto a la soberanía y a la autodeterminación de la República Bolivariana de Venezuela (Aplausos).

Quienes intentan desde el exterior dar lecciones de democracia y derechos humanos, mientras alientan la violencia golpista y el terrorismo, deben sacar sus manos de esa nación.

Solo compete al pueblo y al gobierno bolivarianos superar sus dificultades sin intromisión extranjera en sus asuntos internos.

Reafirmamos, una vez más, nuestra inconmovible solidaridad con el pueblo venezolano (Aplausos).

Ante nuestro pueblo, ante la memoria de nuestros heroicos muertos, ratifiquemos que no traicionaremos jamás la gloria y el orgullo infinito de haber servido con modestia a la Patria y a la Revolución, bajo las ideas y firme conducción de Fidel y Raúl (Aplausos).

¡Gloria eterna a nuestros héroes y mártires! (Exclamaciones de: “¡Gloria!”)

¡Viva la Revolución! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Viva Fidel! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Viva Cuba libre! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

(Ovación.)

ENVIA RAÚL CASTRO OFRENDA FLORAL A LOS MÁRTIRES DEL 26 DE JULIO.

Texto y fotos: Carlos Sanabia Marrero.
Santiago de Cuba; 26 de julio.- Ofrendas florales del General de Ejército Raúl Castro Ruz, del Consejo de Estado y de Ministro y del Pueblo de Cuba, fueron depositadas hoy, ante el retablo donde reposan los restos de los mártires del 26 de julio en el cementerio “Santa Ifigenia”, de esta ciudad.
Tributo especial se rindió ante las tumbas donde reposan sus restos en la necrópolis santiaguera a José Marti, autor intelectual del asalto al cuartel Moncada y a Fidel Castro, jefe de la acción que el 26 de julio de 1953, estremeció los cimientos de la tiranía del dictador Fulgencio Batista.
El Primer Secretario del Partido en Santiago de Cuba, Lázaro Fernando Espósito Canto y la Presidenta del Gobierno Beatriz Johnson Urrutia, presidieron la ceremonia de homenaje, al igual que el acto político cultural realizado en la antigua fortaleza del Moncada, tras el asalto simbólico protagonizado por 200 estudiantes santiagueros.
Dentro de las actividades por el Día de la Rebeldía Nacional, fue conmemorado el Aniversario 50 del Museo “26 de Julio”, ubicado en el antiguo el antiguo enclave militar, con la presencia de los jóvenes santiagueros que asisten al Festival Provincial, encabezados por su Primera Secretaria Annia Poblador Zerquera.
“De nuevo los revolucionarios volvieron a tomar el Moncada, pero esta vez con un mar de pioneros, de jóvenes que disfrutando de una Revolución y de una Cuba Libre, demostraron que son continuidad”, señaló a Radio Rebelde la dirigente juvenil.

Los cuatro fotógrafos del Moncada

 

Las imágenes de los cuatro reporteros gráficos relacionados con los sucesos del cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953, demostraron la verdad de lo ocurrido

Autor: Jorge Oller Oller | internet@granma.cu

25 de julio de 2017 20:07:22

Con el heroico asalto de Fidel Castro y sus compañeros al cuartel Moncada, el 26 de julio de 1953, tuvieron contacto cuatro reporteros gráficos: Fernando Chenard Piña, colaborador de la revista Bohemia; Panchito Cano, corresponsal de la misma revista en Santiago de Cuba; Ernesto Ocaña, del Diario de Cuba y Zenén Carabia, teniente del Ejército a cargo del departamento fotográfico del regimiento. Con la excepción de Chenard, que ese día cambió la cámara por un fusil para tratar de poner fin a la dictadura batistiana, los tres restantes retrataron desde muy temprano los históricos sucesos del Moncada.

También había un aprendiz de fotógrafo, Miguel Ángel Oramas, ayudante de Chenard, que recién había cumplido los 17 años y era el combatiente más joven. Oramas, después de agotar todas sus balas, fue apresado y asesinado.

FERNANDO CHENARD PIÑA

Chenard fue un sindicalista activo y militaba en el Partido Ortodoxo, donde conoció a Fidel en el año 1948 en las reuniones que tenían con Eduardo R. Chibás. Por aquellos tiempos, Chenard comenzó a dedicarse a la fotografía con la ayuda del muchacho Miguel Ángel. Fidel y Chenard eran buenos amigos y lucharon contra el gansterismo, la corrupción del gobierno de Prío y el golpe militar de Batista. Retrató las actividades populares contra la dictadura y fotografió la agresión que realizó una pandilla de esbirros al programa radial de la CMQ La Universidad del Aire el 4 de mayo de 1952.

Organizó una célula revolucionaria en el barrio de La Ceiba y se preparó para la lucha que organizaba Fidel. Vendió todo lo que tenía de valor y lo entregó a la causa que defendía.

Cuenta Pedro Trigo, combatiente del Moncada, que al llegar a Santiago de Cuba y siguiendo las instrucciones de Fidel, la célula de La Ceiba, organizada por Chenard, y la de Calabazar, que dirigía Trigo, fueron a la calle Celda No. 8 en la barriada de Flores, donde se reunieron unos 40 compañeros para descansar en unos catres antes de la acción. El de Chenard y el de Trigo estaban juntos y vio que Fernando estaba muy preocupado porque Fidel le había pedido que llevara la cámara para tirar unas fotos y no quería que se le olvidara.

A medianoche vino a buscarlos a todos Renato Guitar para una reunión que había convocado en la granjita de Siboney. Allí, Fidel explicó el plan y dejó a la elección personal si deseaban participar o no. Se organizaron los grupos y se repartieron las armas y los uniformes; seguidamente, Raúl Gómez García recitó sus versos Ya estamos en combate y después cantaron el himno nacional.

Fue entonces que Fidel le pidió a Chenard que preparara la cámara, pero el fotógrafo se dio cuenta que con el entusiasmo y la prisa de aquellos momentos, no la había traído y contestó: «¡Ay!, se quedó la cámara en la casa de Flores». A lo que Fidel contestó: «¡Qué pena, esta hubiera sido una foto histórica!» y dio la orden de partida.

Chenard fue asignado al grupo que tomó la posta 3 del cuartel Moncada. Después del asalto, Chenard fue apresado, torturado salvajemente y asesinado.

PANCHITO CANO

El reportero gráfico Panchito Cano estaba retratando las comparsas en la Trocha para la revista Bohemia. Le acompañaba Marta Rojas, entonces estudiante de la Escuela de Periodismo Manuel Márquez Sterling, quien redactaba la información y organizaba las películas fotográficas que iba tomando Panchito. A las cinco y cuarto de la mañana escuchó un gran tiroteo por el cuartel Moncada y el instinto reporteril los llevó al lugar. La confusión y el caos eran enormes. Ya avanzada la mañana pudieron entrar al cuartel donde los soldados los retuvieron en una de las oficinas, donde iban llegando otros colegas. Fue alrededor de las seis de la tarde que el jefe del cuartel, coronel Alberto del Río Chaviano, acompañado por sus ayudantes, mostró las zonas del combate a los periodistas que estaban esperando desde la mañana. Había más de 40 cadáveres. Ningún herido, ni preso.

Tanto Marta como Panchito observaron durante el recorrido que aquellos muchachos habían sido torturados y rematados a balazos. Para ocultar esa salvajada, Chaviano ordenó que los vistieran con uniformes nuevos, olvidando que las guerreras no estaban agujereadas por las balas. A todos les pusieron un fusil al lado.

Panchito lo fotografiaba todo pero notaba que el coronel y sus oficiales vigilaban a los fotógrafos con demasiada insistencia. Marta Rojas también lo notó y sospecharon que iban a incautarse las películas que eran testimonios fotográficos del Moncada. En un descuido de los guardias Panchito le entregó a Marta las películas y ella las escondió en su cartera y los bolsillos de su amplia falda que entonces estaban de moda.

Panchito solo dejó en su maletín, las fotos que había tomado en los carnavales.

Tal como lo pensaron Marta y Panchito, al terminar el monstruoso recorrido, Chaviano ordenó a los fotógrafos que dejaran las películas que acababan de tirar para revelarlas en La Habana donde el Estado Mayor de Columbia decidiría las que se podían publicar.

Marta y Panchito salieron del cuartel rápidamente, pues sabían que al descubrir el engaño la vida de Panchito no valdría nada. Se dirigieron primero al estudio de Zenén y recogieron las fotos oficiales de los soldados muertos y heridos para la prensa. Entre ellas estaba la fotografía de José Luis Tasende herido, la mejor prueba de que estaba vivo por la mañana y asesinado por la tarde. Después fueron al cuarto oscuro de Panchito en la calle Enramada y revelaron los negativos. Más tarde, Marta, con los negativos escondidos, vino a la capital y los entregó al director de la revista Bohemia, quien publicó las fotografías en la edición siguiente.

La batalla por las fotografías había sido ganada y demostraron la verdad de lo ocurrido. Panchito tuvo que ocultarse y refugiarse en La Habana. Chaviano quería matarlo, porque había descubierto que las fotos publicadas en Bohemia fueron las de Panchito y lo había ridiculizado ante el Estado Mayor.

ERNESTO OCAÑA

El fotógrafo Ernesto Ocaña, del Diario de Cuba, estaba en su casa durmiendo cuando lo despertó el intenso tiroteo en el cuartel y fue al periódico donde ya estaban el jefe de información José Gullón y el periodista Pablo Milá Ortiz. Los tres fueron al Moncada. Eran las siete de la mañana y cuenta Ocaña que aún se escuchaban disparos. Empezó retratando a unos soldados muertos a la entrada del cuartel. Un capitán que lo vio le arrebató la cámara y la tiro al suelo pateándola y dándole culatazos. La cámara quedó destrozada. Las protestas de él y sus compañeros solo sirvieron para que los golpearan y condujeran presos al interior del cuartel. Por el camino, el coronel Alberto del Río Chaviano, jefe del Moncada, los reconoció porque ellos reportaban las actividades militares para el Diario y los dejó marchar al mediodía.

Chaviano mandó a buscar a Ocaña y le interrogó. Quería saber cómo se había enterado del tiroteo y quién lo había enviado. El fotógrafo le explicó que la balacera se escuchó en todo Santiago y que el periódico lo mandó a tomar fotografías, como siempre. Aprovechó para protestar por los golpes que había recibido del capitán por la mañana y por el destrozo de su cámara fotográfica. El coronel le contestó: «Mira, esas son cosas pasadas, pero si te espabilas y consigues otro aparato fotográfico puedes retratar el “teatro de la guerra” que voy a mostrar más tarde a los periodistas».

Ocaña fue al diario a recoger otra cámara y cuando regresó lo llevaron a una oficina donde estaban Panchito Cano, Marta Rojas y otros periodistas santiagueros, para participar en una conferencia de prensa convocada por el jefe del cuartel. Ernesto Ocaña no pudo rescatar ninguna foto tomada el 26 de julio.

Seis días después del ataque al cuartel Moncada, el primero de agosto de 1953, Fidel Castro fue sorprendido y hecho prisionero por las tropas de la tiranía cuando trataba de internarse en la Sierra Maestra. Fue conducido al Vivac de Santiago de Cuba. Ocaña estaba allí y tomó fotos de él y sus compañeros. Una de ellas, Fidel junto a un retrato de Martí, se convirtió en el símbolo de la Generación del Centenario porque demostró que las doctrinas del Maestro continuaban vivas.

ZENÉN CARABIA CARREY

El teniente Zenén Carabia Carrey era fotógrafo del Negociado de Prensa y Radio del cuartel. Lo localizaron en su casa muy temprano y por orden del coronel debía preparar un cuadro de honor con las fotos de los soldados muertos y heridos en el combate, colocarlo en un lugar destacado y entregar un juego de esas fotos a la prensa para ser publicadas.

Durante la mañana se dedicó a retratar a los soldados heridos y muertos en combate.

Al recorrer el hospital Saturnino Lora, fotografiando a los soldados heridos, se percató que allí estaban algunos combatientes vestidos con batas de enfermos o de médicos para tratar de escapar y los delató a los guardias. En el Hospital Militar retrató a un sargento herido en una pierna, sin darse cuenta de que se trataba de José Luis Tasende, uno de los asaltantes. La fotografía de Tasende estuvo expuesta en el cuadro de honor de los soldados caídos o heridos de los cuarteles de Oriente hasta que descubrieron que era uno de los 56 prisioneros que habían sido brutalmente asesinados.

Carabia continuó en el Ejército y colaborando con los periódicos oficialistas de Batista. Al triunfar la Revolución fue detenido y juzgado por delación en los sucesos del cuartel Moncada y por sus relaciones delictivas con el régimen de Batista. Fue sancionado a 30 años que cumplió en el presidio de Puerto Boniato. Falleció en los Estados Unidos después de cumplir la condena.

Nuevo doctor Saharaui agradece a Fidel Castro

 

Cienfuegos, Cuba.- De la República Árabe Saharaui Democrática llegó hace seis años Alí Mohamed Bulahi, quien hoy despliega el título de Doctor en Medicina, cuya formación agradece al líder de la Revolución Cubana, Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz y al pueblo, que han influido en los familiares y en los beneficiados.
Ya graduado como médico, llevará los conocimientos de la medicina cubana al sufrido pueblo saharahui. El espíritu humanista del Comandante Fidel Castro Ruz seguirá cabalgando por siempre, como siempre lo quiso.
Esas es Cuba, compartiendo con los demás lo qie tenemos. Felicidades al doctor. Que entregue a sus pacientes el mismo amor que recibió en la patria.

«No nos vamos a detener después del 26»

Gladys Martínez Verdecia, primera secretaria del Partido en Pinar del Río, accedió a dialogar con Granma a propósito del otorgamiento a la provincia de la sede del acto central por el Día de la Rebeldía Nacional

Autor: Ronald Suárez Rivas | ronald@granma.cu

23 de julio de 2017 19:07:55
Gladys Martínez Verdecia, primera secretaria del Partido en Pinar del Río, accedió a dialogar con Granma a propósito del otorgamiento a la provincia de la sede del acto central por el Día de la Rebeldía Nacional
Estoy satisfecha con lo que se ha hecho hasta ahora, porque ha habido un esfuerzo extraordinario de muchos compañeros. Foto: Ronald Suárez Rivas

PINAR DEL RÍO.–Gladys Martínez Verdecia reconoce que la alegría es inmensa y asegura que los pinareños sabrán representar al resto del pueblo de Cuba este 26 de Julio, cuando la plaza de la ciudad acoja el acto central por el aniversario 64 de los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes.

No obstante, la integrante del Comité Central y primera secretaria del Partido en Pinar del Río, advierte que tras la celebración del 26, aguardan nuevas tareas.

Haber recibido la sede constituye un honor, pero también un compromiso, dice, y aunque en los últimos tiempos ha habido avances, señala que es mucho más lo que queda por hacer.

Sobre cuáles serían esos retos y también sobre los aciertos y las nuevas perspectivas que se abren para Vueltabajo, la máxima dirigente política de la provincia dialogó con Granma, a pocas horas del Día de la Rebeldía Nacional.

–Hacía 17 años que Pinar del Río no recibía la sede de un 26 de Julio. ¿Cómo han acogido la noticia en la provincia?

–Con muchísimo entusiasmo. Durante todos estos días ha primado el espíritu de compromiso con la dirección de la Revolución, de continuar avanzando sostenidamente.

«Estamos convencidos de que no podemos permitirnos retroceder. El pueblo tiene expectativas con lo que se está haciendo en materia de reanimación y también en otros sectores de la economía, y aspira a que lo que hemos logrado hasta hoy, no se detenga».

–La sede del acto central por el Día de la Rebeldía Nacional, coincide con las decenas de acciones constructivas que se han estado realizando con vistas al aniversario 150 de la ciudad de Pinar del Río. ¿Satisfecha con el resultado de las labores acometidas para esa efeméride?

–Yo casi siempre creo que lo que hacemos no es suficiente, que se puede lograr un poco más. Pero debo reconocer que estoy satisfecha con lo que se ha hecho hasta ahora, porque ha habido un esfuerzo extraordinario de muchos compañeros, para cumplir con los compromisos contraídos para el aniversario de la ciudad, algunos de los cuales se han adelantado para el 26.

«Hay colectivos de varios organismos, y también del sector no estatal, que han trabajado bajo el sol del mediodía, bajo la lluvia, en la noche, con una gran disciplina y seriedad.

«Las personas han reaccionado muy favorablemente y sobre todo están haciendo las cosas con amor, tratando de que queden bien».

–Dicen las personas más viejas, que la ciudad nunca había cambiado tanto en tan poco tiempo. ¿Cómo lo han conseguido, en medio de las limitaciones económicas del país y sin asignaciones adicionales de recursos?

–Durante algunos años la provincia no pudo avanzar lo suficiente en su infraestructura, por el azote de varios huracanes de gran intensidad, que obligaron a concentrar los esfuerzos en la recuperación de las afectaciones.

«Hace algún tiempo nos percatamos de que la ciudad de Pinar del Río se nos iba quedando detrás, y que era algo que no solo dependía de recursos, sino de la voluntad y la gestión de las administraciones.

«Hubo una decisión del gobierno de la provincia, con el apoyo del Partido, de dar prioridad a la reanimación de la capital.

«Para ello han sido fundamentales determinadas medidas adoptadas por el país, como parte de la implementación de los Lineamientos, como la contribución territorial al desarrollo local, gracias a la cual se ha podido contar con un nivel importante de financiamiento.

«Otro factor ha tenido que ver con los resultados de las empresas, que han permitido que parte de las utilidades se pongan en función de la recuperación de sus instalaciones.

«Hasta hace algunos años los gobiernos locales no tenían posibilidades de proyectar inversiones, era un proceso que los ministerios decidían, pero eso ha cambiado. En la actualidad el Ministerio de Economía y Planificación ha ubicado un presupuesto en función de los territorios, para que estos decidan sobre su desarrollo.

«Gracias a ello, no solo en la ciudad, sino también en otros municipios, se han podido recuperar obras que llevaban muchos años cerradas como cines, moteles, unidades de la gastronomía».

–¿Continuarán las transformaciones después del 26 de Julio y del aniversario 150 de la ciudad?

–Después de esas fechas, seguiremos trabajando con el mismo espíritu que hasta ahora. No nos vamos a detener.

«Hay obras importantes que, por su envergadura, este año no se podrán concluir, como el cine teatro Pedro Saidén, y tendrán continuidad en el 2018; y otras que se encuentran pendientes para próximas etapas como el hotel Comercio».

–La información del Buró Político en la que se le otorga a la provincia la sede del 26, reconoce «resultados favorables en su economía», y «avances en importantes indicadores» concernientes a la esfera social. ¿Cuáles considera que sean los logros principales y cuáles los retos mayores que todavía tienen por delante?

–Hace dos años que todos los municipios de la provincia son superavitarios y que la tasa de mortalidad infantil que exhibimos, es la más baja del país. En lo que va del 2017, está en 1,8 por cada mil nacidos vivos.

«En educación hay resultados sostenidos en los indicadores que miden la eficiencia del ciclo, entre los que se distinguen los resultados en los exámenes de ingreso a la educación superior.

«No obstante, hay programas que debemos seguir priorizando. Aunque el fondo habitacional ha mejorado, el problema de la vivienda sigue siendo de los más serios.

«La alimentación de la población es otro de los asuntos con el que estamos inconformes. No solo con la producción sino con la comercialización, porque a veces, teniendo algunos renglones en el campo, no nos llegan al mercado.

«Y hay una gran insatisfacción con la calidad de los servicios de todo tipo, algo que tiene que ver con el nivel de exigencia de los cuadros administrativos en los lugares, y la selección, preparación, y capacitación del personal».

–En la designación de la provincia se tuvo en cuenta también los resultados de la campaña tabacalera. ¿Sigue siendo esta la tierra de mejor tabaco del mundo, a pesar de que hay cuestiones como la producción de capas, que ha disminuido en los últimos años?

–Para Pinar del Río el tabaco tiene un peso fundamental en la producción mercantil y también en el nivel de vida de la gente, porque muchas familias dependen de los resultados de ese cultivo.

«En determinado momento el programa tabacalero se deprimió, pero en los últimos años ha habido una recuperación. En la campaña pasada, por ejemplo, se creció en 1 000 hectáreas.

«Además, la mayoría de los productores estaba envejeciendo; ello constituyó una preocupación en un momento determinado y ya ha dejado de serlo.

«Hoy se aprecia un relevo de cosecheros jóvenes y con buenos resultados, gracias, en parte, a la entrega de tierras en usufructo.

«Todavía tenemos que seguir incrementando los rendimientos y la cantidad de capas, aplicando la ciencia y la técnica, mejorando los suelos, usando nuevas variedades, pero creo que sí, que esta sigue siendo la tierra del mejor tabaco del mundo».

–En los últimos tiempos la provincia ha estado apostando por el desarrollo de polos agrícolas, para incrementar la producción de alimentos. ¿Cómo valora los resultados?

–Esta ha sido una estrategia que hemos seguido, a partir de la idea de que no es posible abastecer el mercado con pequeñas producciones de los campesinos; de ahí la decisión de concentrar los recursos y la maquinaria en determinados lugares, en busca de mejores resultados.

«En este sentido ya se aprecian los frutos en algunos sitios, como el polo Hermanos Barcón, cerca de la capital provincial, donde incluso ha habido un aporte importante a la sustitución de importaciones en cultivos como el frijol y el tomate. Creo que esto es lo que nos va a permitir a largo plazo, el abastecimiento territorial.

«No obstante, sabemos que todavía queda mucho por hacer en materia de producción de alimentos».

–Aunque Pinar del Río sigue siendo un territorio eminentemente agrícola, en los últimos tiempos han aparecido nuevas perspectivas económicas, relacionadas con otras actividades como la minería y el turismo. ¿Cómo vislumbra a la provincia dentro de algunos años, cuando vuelva a ser la sede de un 26 de Julio?

–La agricultura seguirá teniendo un peso importante en la economía de la provincia, y dentro de ella la actividad tabacalera. Pero hay perspectivas importantes, que van a permitir un crecimiento en otras áreas como esas que mencionas.

«Por tanto, creo que será una provincia más diversificada, con un mayor nivel de desarrollo, como resultado de su trabajo. Porque indudablemente habrá que trabajar mucho para lograrlo.

«No obstante, las condiciones naturales y la manera de acoger las tareas del pueblo pinareño, su laboriosidad, lo permiten».