Universidad británica no acepta a estudiantes cubanos presionada por leyes del bloqueo de EE.UU.

La Campaña de Solidaridad con Cuba (CSC) en el Reino Unido ha lanzado una campaña para eliminar la prohibición de las solicitudes de ingreso de estudiantes cubanos por una de las mayores instituciones educativas del país.

Instalaciones en Londres de The Open University. Foto: www.stepbystep.com

La Universidad Abierta (The Open University) ha sido expuesta a críticas por aplicar una política que prohíbe las solicitudes de ingreso de estudiantes cubanos, sean residentes en el país o no, debido a la intimidación de las leyes del bloqueo económico, comercial y financiero del gobierno de EE.UU. contra Cuba.

Por su parte, The Open University afirma que su proceso de admisión se encuentra en vigor una lista de países restringidos que no aceptan, porque temen la posibilidad de ser multada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos si viola las leyes del bloqueo y permite a los estudiantes cubanos ingresar a sus programas de estudio.

Esta política salió a la luz después de que un estudiante cubano se postulara a un doctorado en la institución el pasado abril, y le informaron que no podía ingresar debido a su nacionalidad cubana.

La CSC señala que al prohibir las solicitudes de ingreso de un grupo de estudiantes según su nacionalidad, The Open University viola la legislación vigente del Reino Unido contra la discriminación, establecida por la Ley de Igualdad de 2010.

Como respuesta a la iniciativa de la CSC, más de 1 200 personas han escrito a sus miembros del Parlamento británico para pedirles que intervengan en el caso y obliguen a The Open University a cambiar su política al respecto.

Sally Hunt, secretaria general de la University and College Union (Sindicato de profesores y trabajadores de universidades e institutos de educación superior), ha dirigido una carta al vicerrector de The Open University.

En el texto expresa: «Estamos preocupados por el carácter discriminatorio de la política de admisiones de The Open University, que no sólo va en contra de su misión de acceso abierto, sino también la práctica actual de otras universidades, donde los estudiantes cubanos pueden cursar carreras y estudios de postgrado».

Además de violar las leyes de igualdad, esta política también resulta una contravención de la ley ‘The Protection of Trading Interests Act’ (sobre la protección de los intereses comerciales), según la cual el Reino Unido puede penalizar a las empresas y organizaciones británicas que acatan el bloqueo extraterritorial de los Estados Unidos contra Cuba.

En efecto, The Open University pone la legislación anticubana del bloqueo estadounidense por encima de la ley de esa nación europea.

Tales casos destacan el alcance global del bloqueo y su impacto en el pueblo cubano.

Sin embargo, este es el primer ejemplo de este impacto en una institución educativa británica. En 2007 Hilton Hotels intentó prohibir a los nacionales cubanos hospedarse en sus instalaciones en el Reino Unido, citando las mismas razones que la universidad.

Después de una exitosa campaña por parte de la CSC y una coalición de sindicatos y parlamentarios, la cadena hotelera desistió de este propósito.

La organización de solidaridad británica con la Isla considera que la acción de The Open University es a la vez poco ética e ilegal según la legislación de ese país del llamado Viejo Continente.

El director de la CSC, Rob Miller, enfatizó: «Es inaceptable en todos los niveles que una universidad británica prohíba (el ingreso) a todo un grupo de estudiantes basándose únicamente en su nacionalidad, lo cual contradice las leyes contra la discriminación y por la igualdad de oportunidades. En su acción y la justificación ofrecida se castiga al pueblo de Cuba y socava la soberanía de la ley británica. Dichos estudiantes cubanos son bienvenidos estudiar en otras universidades británicas. Al introducir esta política injusta, discriminatoria y desagradable, The Open University se burl

Brigadistas estadounidenses expresan su apoyo a la Revolución Cubana

Frangy Pozo, condenó de los abusos policiales sufridos por la población negra en Estados Unidos. Foto: Orlando Perera

El deseo de conocer la construcción del socialismo y de apoyar a la Revolución motivó a los miembros de la 48 Brigada Venceremos, procedentes de Estados Unidos, a visitar la Mayor de las Antillas, del 23 de julio al 4 de agosto.

En diálogo con Granma Internacional en el Campamento Internacional Julio Antonio Mella, ubicado en el municipio artemiseño de Caimito, (lugar de alojamiento), los brigadistas manifestaron que intercambiaron experiencias con la población, se familiarizaron con los proyectos comunitarios, recorrieron sitios históricos y asistieron al acto central por el 26 de Julio en la occidental provincia de Pinar del Río.

Esa festividad se celebra cada año en la Isla caribeña, porque en 1953 Fidel Castro Ruz y otros revolucionarios asaltaron los cuarteles Moncada en Santiago de Cuba y Carlos Manuel de Céspedes en Bayamo, para dar inicio a la lucha armada contra la sangrienta tiranía del general Fulgencio Batista, fecha celebrada por los cubanos como Día de la Rebeldía Nacional.

Los brigadistas conocieron la verdadera realidad de Cuba y la contrastaron con las falsas noticias publicadas por los medios de difusión masiva de su país.

Se refirieron a la constante represión de la policía en los Estados Unidos contra los afronorteamericanos, incluso asesinatos de miembros de esa minoría étnica a manos de funcionarios policiales.

La joven Frangy Pozo, estudiante de Sociología de la Universidad de Pensilvania e hija de dominicanos, narró con lágrimas en los ojos: «Los de tez oscura nunca tenemos la certeza de regresar a casa. La policía mata a los negros por supuestamente portar armas o drogas y luego cuando se hacen las investigaciones arrojan que cometieron un error. No hay sanción para los asesinos. Contra esos hechos expresamos nuestra repulsa popular. En esos casos se emite una disculpa pública, el agente recibe una suma de dinero por alejarse varios días del servicio activo, y a muy pocos se les separa completamente de su trabajo».

El chicano Nadir Rubén Romo Quesada afirma que continuará participando en la brigada, porque el desafía las prohibiciones del gobierno de Estados Unidos de viajar a Cuba. Foto: Orlando Perera

Pozo vive en Nueva Jersey, visita por primera vez la mayor isla del Caribe, y pertenece a la organización Proyecto Juvenil de Negros (Black Youth Project 100), que lucha por los derechos sociales de esas personas.

Aseguró que Estados Unidos está muy lejos de ser ese gran paraíso que muchos creen y el pueblo está movilizado perennemente para alcanzar conquistas que puedan garantizar un mejor país para las futuras generaciones.

Con ella coincide Denisse Coto Reyes, residente en el Bronx, de New York y graduada de la universidad privada Hobart William Smith College.

«Vivimos en una nación de mucha violencia, que mantiene el pueblo atemorizado. Las comunidades negras y latinas sienten un gran miedo ante la policía», aseveró la joven de 24 años, hija de puertorriqueños.

Coto Reyes aseveró: «A mi alrededor veo que el sistema político excluye a las amplias mayorías de la población. Vine a aprender del socialismo cubano y ver cómo solucionan sus problemas sociales.

Además, dialogué con jóvenes e intercambié con ellos sobre la construcción de una sociedad más justa».

Similares propósitos expresó Héctor Rivera Toledo, trabajador en un centro comunitario que imparte talleres también en el Bronx de New York. Él se enteró de la Brigada Venceremos por amigos y compañeros de trabajo. Se inscribió, porque siempre ansió venir a Cuba para participar en jornadas productivas o en actividades de intercambio.

«He leído sobre la Revolución –destacó el joven- particularmente de sus líderes: Fidel y Raúl Castro, Ernesto Guevara y otros. Estoy aquí para aprender. Quiero socializarme con los cubanos y hacer amigos.

También me interesó conocer la cultura, similar a la de Puerto Rico, de donde provengo. Principalmente deseé aportar mi esfuerzo propio en labores productivas».

Igualmente Nadir Rubén Romo Quesada, nacido en Los Angeles, California, y residente en New York, participa por tercera ocasión en la Venceremos, porque siempre encuentra un atractivo para regresar. «Vengo a Cuba para expresar mi solidaridad. Pienso que ese valor humano debe cultivarse, principalmente entre las personas de habla hispana. Es muy necesario realizar esa conexión entre los pueblos, ese intercambio cultural», precisó Romo Quesada, trabajador de una escuela pública.

Su principal motivo radica en que los miembros de la brigada desafían las leyes del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos, las cuales prohíben que ciudadanos de ese país visiten Cuba. Para él, el gobierno norteamericano viola el derecho constitucional de las personas de viajar a cualquier país que los acepten como  visitantes.

Añadió: «El día que  regresemos a Estados Unidos y nos exijan mostrar algún permiso haremos desobediencia civil y reclamaremos nuestros derechos. Divulgaremos el caso en los medios de comunicación de masiva y fomentaremos un gran debate público para explicar cómo quieren destruir a la Revolución y recolonizar a la Isla caribeña».

Los visitantes expresaron satisfacción por esta estancia en Cuba y planean celebrar el aniversario 50 del surgimiento de este tipo de iniciativa en el 2019 con actividades, que incluyan a quienes integraron en 1969 el primer contingente y a muchos otros jóvenes incorporados con posterioridad.