Propuesto Raúl Castro como candidato a diputado por el II Frente Oriental

 

2018-01-21 13:27:27 / web@radiorebelde.icrt.cu / Carlos Sanabia Marrero

Propuesto Raúl como candidato a diputado por el II Frente Oriental

Santiago de Cuba.- El Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de los Consejos de Estados y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, fue nominado este domingo candidato a Diputado al Parlamento Nacional por el municipio del II Frente Oriental Frank País García.

Los 79 delegados a la Asamblea del Poder Popular en el II Frente reunidos en el poblado de Mayarí Arriba, aprobaron por unanimidad la candidatura de Raúl, quien fue fundador de este bastión rebelde.

Además los asistentes recordaron que el 27 de febrero de 1998 por acuerdo del Consejo de Estado, y al cumplirse el Aniversario 40 de su ascenso a Comandante del Ejército Rebelde, le fue otorgado al General de Ejército junto al Comandante de la Revolución Juan Almeida Bosque, el título honorífico de Héroe de la República de Cuba y la Orden Máximo Gómez en Primer Grado, en consideración a su larga trayectoria, sus méritos revolucionarios y la consagración al deber durante estos años.

Cómo supo Fidel de la fuga de Batista

 

Ciro Bianchi Ross

 

Corría el mes de mayo de 1958. El Gobierno del dictador Fulgencio Batista movía grandes contingentes de tropas hacia la Sierra Maestra con el objetivo de ejecutar la Ofensiva de Primavera. Se trataba de un plan cuidadosamente estudiado: 10 000 soldados atenazarían la zona del I Frente comandado por Fidel.

Sucedió lo increíble. Con solo 300 hombres, cien de  ellos desarmados, el jefe rebelde opuso una resistencia frontal al enemigo y en 30 combates y seis batallas de envergadura lo aniquiló o puso en fuga. El régimen batistiano quedó con la columna vertebral rota, pero no vencido, y Fidel ordenó entonces la contraofensiva rebelde en la que tendrían un papel decisivo los comandantes Ernesto Che Guevara y Camilo Cienfuegos, a quienes confió la misión de sacar la guerra de los límites de la provincia de Oriente, mientras que el propio Fidel y el resto de los comandantes estrecharían de manera paulatina un cerco elástico en torno a la ciudad de Santiago de Cuba.

úLTIMO MES

Ya para esa fecha, Oriente está casi totalmente controlado por el Ejército Rebelde. En Las Villas 2 000 efectivos militares no pueden contener el empuje de las columnas invasoras de Che y Camilo y se combate también en las provincias de Camagüey y Pinar del Río. Crece  la impopularidad de Batista y el desencanto permea a sectores que hasta poco antes le dieron su apoyo. En La Habana, donde la represión se hace sentir con saña, la ciudadanía acata la orientación del Movimiento 26 de Julio que, bajo el lema de «0 3 C» —cero compras, cero cine, cero cabaré—, llama al retraimiento durante las celebraciones pascuales y de fin de año.

La batalla de Guisa, bajo la conducción del Comandante en Jefe, entre el 20 y el 30 de noviembre de 1958, tiene  lugar prácticamente a la vista de la ciudad de Bayamo, sede del puesto de mando de operaciones antiguerrilleras en la región oriental. El 10 de diciembre los pueblos de Baire y Jiguaní pasan a ser territorio libre y el 11 comienza la batalla de Mafo, que se extiende hasta el 30. La ciudad de Palma Soriano se rinde a las tropas rebeldes. En Las Villas, Che y Camilo mantienen la iniciativa.

En la región central las columnas invasoras logran  interrumpir el tránsito hacia la ciudad de Santa Clara desde el occidente de la Isla, tanto por carretera como por ferrocarril. Che pone sitio a Fomento, lo toma y ataca después Guayos y Cabaiguán con igual éxito. Posteriormente Placetas, Remedios, Caibarién y Camajuaní se rinden ante sus tropas, en tanto que Camilo ataca las guarniciones de los pueblos del norte de la provincia y pone sitio a Yaguajay, donde el ejército batistiano resiste el asedio durante 11 días. Tropas del Directorio Revolucionario, del Partido Socialista Popular y del II Frente Nacional del Escambray combaten asimismo en la zona.

La estrategia del Che es la de reducir las guarniciones de las ciudades y los pueblos situados alrededor de Santa Clara, fuerte plaza militar, a fin de privarla de refuerzos. El legendario Comandante descarrila y captura el tren blindado, cuyos hombres debían reparar caminos y vías férreas destruidas por la guerrilla. Al mediodía del 1ro. de enero, la guarnición de Santa Clara se rinde de manera incondicional a las fuerzas del Che.

¡ESTO ES UNA TRAICIÓN!

En Oriente, Fidel cerraba con sus fuerzas a Santiago de Cuba.

El 24, el Comandante visita a su madre en la casa natal de Birán. «Resultó imposible para mí resistir la tentación de ir a visitarla», diría muchos años después. Lo muerde la nostalgia. La casa grande ya no existe y el padre ha muerto. Brinda naranjas a los que lo acompañan y la madre les llama la atención por la manera descuidada en que las arrancan. «Porque seguía respetando la forma en que mi padre exigía que se recogieran las naranjas. Lo hacía como velando porque él de alguna forma siguiera vivo allí en Birán».

Desde la noche del 30, los combatientes se adueñan de puntos estratégicos. En ese momento los rebeldes suman unos 800 efectivos. La noche del 30 al 31 de diciembre Fidel duerme en la hospedería del Santuario de la Virgen del Cobre, y allí, con Raúl y Ramón, el hermano mayor, se encuentran con el padre Vicente García Martínez, prefecto del Colegio de Dolores, donde los tres cursaron la enseñanza primera. En la foto que deja constancia del encuentro, sonríen Fidel y el sacerdote. El 31 de diciembre el Comandante en Jefe cena en el restaurante King-Kong, en las afuera de Palma Soriano, y esa noche la Comandancia General del Ejército Rebelde se instala en la casona del batey de un central azucarero, en las afueras de la mencionada ciudad.

Son aproximadamente las 12:30 de la noche cuando las integrantes del pelotón de Las Marianas improvisan una serenata de año nuevo. Entonan la Marcha del 26 de Julio y prosiguen su concierto con Noche de paz. A las seis de la mañana el campamento está en pie. Fidel no oculta su disgusto por la balacera con que un grupo de rebeldes saludó el arribo de 1959. Una celebración más y me quedo sin parque, dice. Un oficial del ejército de Batista sumado a sus fuerzas le desea felicidades por el año.

—¿Cree usted que será un año feliz, capitán?, le pregunta Fidel.

—Este será el año de la victoria —comenta el oficial y el Comandante sonríe.

Un oficial rebelde que llega al campamento le dice que La Habana está llena de rumores, que si el dictador sacó ya a su familia del país, que si se realizan reuniones decisivas en la Ciudad Militar de Columbia… Quizá la cosa no pase de ahí, simples bolas. En eso, anuncian  a Fidel que el desayuno está listo y alguien que sigue las noticias en un pequeño receptor escucha que el locutor de Radio Progreso alude a los importantes acontecimientos que ocurren en la capital del país y a la reunión que en esos momentos tiene lugar en Columbia y a la que la prensa ha sido invitada. Todavía se sigue llamando a Batista «Honorable Señor Presidente de la República» y su salida del país, más que una fuga, parece un viaje de vacaciones al exterior, hasta que Carlos Lechuga, en Telemundo, y Lisandro Otero, en el canal 12 de la TV, le llaman ladrón y asesino.

Fidel es informado de inmediato. Trata de precisar  la confiabilidad de la fuente. No hay duda. Una emisora norteamericana confirma que Batista, su familia y varios de sus colaboradores salieron del país, que el mayor general Eulogio Cantillo Porras asumía la jefatura del Ejército y que hay un nuevo Presidente. Pocos días antes, el 28 de diciembre, a pedido del militar, Cantillo y Fidel habían  conversado en secreto en los predios de un central azucarero demolido, y en el encuentro el Jefe de Operaciones antiguerrilleras del ejército batistiano —el gran derrotado de la Ofensiva de Primavera— reconocía ante el alto mando rebelde que había perdido la guerra y solicitaba una fórmula para poner fin a los combates. La fórmula, elaborada por Fidel, fue aceptada por Cantillo. Se comprometió —y juró por su honor de militar que lo haría— a protagonizar en el cuartel Moncada, de Santiago, ese 31 de diciembre un pronunciamiento contra la dictadura, sumar las fuerzas a su mando a las del Ejército Rebelde, para avanzar juntas hacia La Habana e impedir la fuga de Batista. Fidel le recalcó que no debía dar cuenta a la Embajada norteamericana de esos propósitos y que la Revolución no toleraría un golpe de Estado encaminado a perpetuar el batistato sin Batista. Cantillo no cumplió nada de lo pactado.

El Comandante, mesándose las barbas en gesto característico, andaba y desandaba  a grandes trancos el salón donde se encontraba.

—¡Esto es una cobarde traición! ¡Pretenden escamotearle el triunfo a la Revolución!  —exclamó—. Ahora mismo me voy para Santiago. Hay que tomar Santiago —añadió—. Y convocó a varios comandantes y capitanes de su tropa. Si son tan ingenuos que creen que con un golpe de Estado van a paralizar la Revolución, vamos a demostrarles que están equivocados.

Entonces Fidel saca del bolsillo una pequeña libreta —de esas que vendían a cinco centavos en los ten cents, diría un testigo— y de pie redacta la alocución que poco después, desde Palma Soriano, saldría al aire, en su voz, a través de las ondas de Radio Rebelde. En ella llama a sus comandantes a continuar el avance sin aceptar ningún alto al fuego. Al mismo tiempo insta a los trabajadores a la huelga general revolucionaria. Dice que la dictadura se había derrumbado por las derrotas sufridas en las semanas precedentes, pero eso no significaba que la Revolución hubiese triunfado. Llama por último a decir «no» al golpe de Estado.

RAÚL

El Comandante Raúl Castro organizaba en el central Ermita el ataque a Guantánamo cuando se entera de la huida de Batista. Parte enseguida a reunirse con Fidel. Juntos van a los Altos de Villalón, punto cercano a los Altos de El Escandel. El coronel Rego Rubido, jefe de la plaza militar de Santiago, con 5 000 hombres a su mando, se entrevista con Fidel. Quiere rendirse, pero no sabe, afirma, la posición que asumirían sus oficiales. Raúl se ofrece para acompañarlo al Moncada y convencer al regimiento de lo absurdo que resultaría resistir. Vilma quiere acompañarlo, pero Raúl se niega y se presenta en el cuartel solo con una escolta. Entra por la posta 1 y encuentra al regimiento formado en el polígono. Conversa con los oficiales. Luego, a pedido de estos, habla a la tropa. Dice que la guerra entre hermanos ha terminado. Invita a los jefes principales a que lo acompañen a El Escandel para que conversen con Fidel.

La Revolución ha logrado su objetivo. La guarnición de Santiago y el regimiento destacado en el Moncada acataban a las nuevas autoridades. En El Escandel, Fidel pide a los oficiales que apoyen la Revolución y acogen sus palabras con aplausos. Todos los cuarteles de Oriente quedan bajo control del Ejército Rebelde. El país está paralizado de un extremo a otro por la huelga general y las estaciones radiales en cadena con Radio Rebelde transmiten las instrucciones del mando revolucionario. En menos de 72 horas el Ejército Rebelde toma todas las ciudades, ocupa unas 100 000 armas y todos los equipos militares de aire, mar y tierra.

Fidel designa jefe de la fortaleza de la Cabaña al Comandante Ernesto Guevara, y de Columbia al Comandante Camilo Cienfuegos. El Comandante Raúl Castro, investido jefe de Santiago y de toda la provincia oriental. Allí estará hasta el 9 de febrero, cuando Fidel lo nombra segundo jefe militar de la nación.

La Revolución había triunfado. Una estrategia clara y una voluntad de hierro multiplicadas por el entusiasmo y el apoyo incondicional de la población fueron factores decisivos de la victoria.

Nominaran en la Habana a candidatos a delegados provinciales y a diputados.

Intercambio con Diputados a la Asamblea Nacional y Delegados a la Asamblea Provincial del Poder Popular en visita a la Universidad de Holguín. Efectuada el 3 de junio de 2016 en la Sede José de la Luz y Caballero. UHO FOTO/Luis Ernesto Ruiz Martínez.

 

Foto Radio  Reloj

Como ha dispuesto el Consejo de Estado de la República de Cuba , este domingo tendrá  lugar  sesiones  extraordinarias de las Asambleas Municipales  del Poder Popular en los 15  municipios de la Habana , donde se realizaran la nominación de los candidatos a delegados a la Asamblea Provincial y diputados al Parlamento  cubano ,como parte del proceso de elecciones generales que  realiza el país.

Estas candidaturas fueron conformadas a partir de las  propuestas recogidas en la  capital, durante los Plenos de las organizaciones de masas. A  partir de ello tuvo  lugar un proceso de consultas con los delegados electos en la provincia para el décimo séptimo mandato para conciliar intereses entre las  comisiones de candidaturas y los  delegados, los que aprobaran a los  candidatos por cada demarcación en las sesiones extraordinarias de las Asambleas Municipales del Poder Popular celebradas este domingo.

En los municipios capitalinos las Asambleas Municipales del Poder Popular nominaran y aprobaran la candidatura que será  sometida al voto secreto y directo del pueblo el próximo mes de marzo, tanto para delegados a la Asamblea Provincial como para diputados al Parlamento cubano.

En las elecciones del mes de marzo para delegados provinciales y diputados al Parlamento, los electores tendrán la oportunidad de votar por todos los candidatos propuestos, si se entiende que reúnen los suficientes méritos y capacidades para representarnos ,ante ambos niveles de gobierno.

Los que cuidan a Fidel

Por: Betty Beatón Ruíz

Arturo pone especial cuidado en los helechos alrededor del monolito que guarda las cenizas de Fidel. Foto: Betty Beatón Ruíz/ Trabajadores.

Arturo pone especial cuidado en los helechos alrededor del monolito que guarda las cenizas de Fidel. Foto: Betty Beatón Ruíz/ Trabajadores.

 

Nadie supo qué pesaba más en aquella mujer, si sus 94 años de vida o el desgarramiento interior que le provocó un llanto en surtidor. Contó que venía desde lo más recóndito de Yateras, que bajó lomas, cruzó ríos, pasó lo inenarrable… pero estaba allí, y muy a pesar de sentimientos encontrados dijo a todos que era feliz.

Cumplió con él y con ella misma, se le acercó, le regaló una flor, le pidió protección y bendiciones, y le dejó un gracias infinito por la vida de antes y por la de ahora, aunque en otra dimensión.

La anciana es, entre los miles de personas que ha visto rendirle tributo a Fidel, de las que más ha conmovido a Carlos Rosabal, jefe de turno de los agentes de seguridad y protección del cementerio de Santa Ifigenia, uno de los tantos trabajadores del camposanto santiaguero que desde el 4 de diciembre del 2016laboran día a día vinculados al sitio de reposo eterno del líder de la Revolución cubana.

Otra que lo estremeció en lo profundo, al igual que a sus compañeras Sandra Figueredo y Yunelvis Jay, fue la señora que hincada de rodillas frente a la piedra funeraria no encontraba consuelo, y por unos minutos detuvo la fila de quienes esperaban por rendirle honores a su Comandante.

“Con total comprensión hubo que sujetarla por los brazos y alejarla de allí”, cuenta Yudis García Delis, administradora de Santa Ifigenia, quien ha sido testigo de muchas manifestaciones de respeto y amor hacia ese cubano universal “cuyas cenizas custodiamos con total responsabilidad y orgullo los trabajadores de este cementerio”.

Con manos obreras

Cada espacio del Sendero de la Patria, en el cementerio de Santiago de Cuba, se atiende con esmero. Foto: Betty Beatón Ruíz/ Trabajadores.

Invariablemente los amaneceres sorprenden a Mirtha Miranda Silegas en plena tarea. A las cinco de la madrugada, junto a Maricel Medina, su compañera de faenas, sus pasos van y vienen por el llamado Sendero de la Patria. Con balde, colcha, trapeador, escoba y paño, se encargan de mantener la pulcritud de cada milímetro de ese espacio físico que para ellas resulta sagrado.

“Antes del 4 de diciembre del 2016 nos ocupábamos de la limpieza del mausoleo a José Martí, eso ya era muy importante en nuestras vidas. Después de esa fecha nos escogieron también para atender la zona de la piedra que protege a nuestro Fidel, y se convirtió en lo máximo, lo más grande que nos pudiera pasar.

“¿Usted se imagina? Día por día nos acercamos a esa roca, pasamos el paño por el mármol donde se inscribe en bronce su nombre, ponemos a cada lado una rosa blanca y las cambiamos en el transcurso del día si se marchitan, estamos siempre atentas a cada detalle para que todo esté a la altura que él merece…

“Yo le digo que no hay palabras para explicar lo que se siente, sin duda vivo orgullosa de mi trabajo y se lo hago saber a todo el que tenga la oportunidad”.

Similares sentimientos marcan a los integrantes de la brigada de jardineros de esa área del cementerio patrimonial santiaguero en la cual se integran armónicamente los sitios de descanso póstumo de Mariana Grajales, Carlos Manuel de Céspedes, José Martí, los caídos en misiones internacionalistas, los mártires del 26 de julio de 1953 y, por supuesto, Fidel Castro Ruz.

La misión de cada jornada está bien clara para Eduardo Landa, Onelio Cid, Gabriel Pérez, Noel Navea, Arturo Cruz, Yordanis Cabrera, Ismael Palacio y Rafael Hechavarría, y la cumplen con el reconocimiento de todo el que acude al cementerio.

“Nos complace que las personas expresen su admiración por lo bonito de la jardinería —dice Eduardo—, nunca hemos recibido un señalamiento por algo mal hecho o descuidado, y quienes pasan un tiempo sin venir y luego regresan no dejan de hablar de cómo están de cuidadas las plantas, y ahí mismo uno se siente feliz de saber que el esfuerzo que hacemos se nota y se queda grabado en fotos y videos que recorren el mundo entero”.

Para estos obreros el tiempo de trabajo se inicia igualmente en las primeras horas de la madrugada y ya a las siete de la mañana todo reverdece: el césped San Agustín, las rosas de varios colores que circundan a la Madre de la Patria, el manto rojo de las jardineras frontales, los colgantes de lluvia de fuego o llanto de Cupido, las diez del día, las palmas y particularmente el jazmín de café y los helechos que crecen junto al monolito de Fidel, plantas que Arturo Cruz cuida con particular esmero.

“Vivo cerca de aquí, por eso muchas veces ya a las cuatro de la mañana estoy regando, detenido por espacio de una hora más o menos en los helechos que rodean la piedra del Comandante, ya se sabe que esas son plantas delicadas, y yo le pongo todo el empeño porque el sol y el calor de Santiago de Cuba no son fáciles.

“Mantenerlos así como están de lindos, de copiosos y bien verdecitos requiere de entrega, por eso, sin importarme la hora de irme a las seis de la tarde vuelvo a echarles agua. En el resto del día estoy muy pendiente de las jardineras, donde el pueblo le pone bastantes flores a Fidel, hay ocasiones en que he tenido que vaciarlas hasta dos veces porque se colman de ramos, o de soliflores de rosas, azucenas, calas, ave del paraíso y otras más.

“A un año de la partida física del Comandante soy testigo de que el sentimiento de las personas no se apaga, siguen viniendo, honrándolo, agradeciéndole… Estoy convencido de que así será por siempre y mientras así sea nosotros seguiremos aquí, cuidándolo y cuidando este sitio que le pertenece a todos”.

Los que cuidan a Fidel. Foto: Betty Beatón Ruíz/ Trabajadores.

Mirtha se siente orgullosa de la misión que cumple desde el 4 de diciembre del 2016. Foto: Betty Beatón Ruíz/ Trabajadores.

Una cita para todos los cubanos

Porque en los barrios está el espíritu de unidad y alegría que hace única a la Revolución cubana, los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) consideran esencial la calidad de las asambleas previas al 9no. Congreso de la organización, que tendrán lugar en todo el país a partir del tres de febrero y hasta el mes de julio.

Las municipales comenzarán por el territorio guantanamero de Caimanera. En ellas los cederistas elegirán la nueva dirección municipal de los Comités y aprobarán la delegación que los representará en las asambleas provinciales, en las que seleccionarán a su vez a los delegados al Congreso (del 26 al 28 de septiembre de este año).

Carlos Rafael Miranda Martínez, coordinador nacional de los CDR, patentizó el propósito de llegar a todas las cuadras,  «que en las comunidades se note la motivación por el evento, que la unidad y el compromiso con la Revolución se fortalezcan en cada uno de nuestros barrios».

La magna cita, dedicada al aniversario 60 de la Revolución y al 58 de los CDR, constituirá un homenaje a Fidel, fundador de la organización.

Durante estas etapas, el Secretariado Nacional recorrerá la Isla para analizar tareas fundamentales como la vigilancia revolucionaria, el trabajo con los jóvenes y las labores de prevención. Además, se realizarán seminarios donde los  coordinadores provinciales y municipales recibirán la preparación necesaria para afrontar el proceso

Este es un espacio de intercambio y reflexión, para demostrar la valía de un pueblo que se enfrenta al Imperio más poderoso del planeta con la seguridad absoluta en la Victoria porque le asiste la razón. Esas son las Razones de Cuba