¿Por qué los yanquis no quieren elecciones en Cuba y Venezuela?

Por Arthur González.

Estados Unidos, antes exigía elecciones en Cuba y Venezuela, pero ahora se oponen a ellas bajo el argumento de que “no son democráticas”.

El motivo es que cuando soñaban con que los “opositores”, pagados con su dinero, iban a ganar, gritaban a los cuatro vientos que ambos países tenían que celebrar procesos electorales.

Ahora, conscientes de que ganarán dirigentes de izquierda, dicen que desconocerán los resultados porque no se ajustan a los parámetros que ellos establecen.

Sin embargo, hacen total silencio ante el fraude en las elecciones de México, donde escamotearon el triunfo al candidato del pueblo Manuel López Obrador; en Honduras violaron todos los preceptos democráticos; en Perú la corrupción llegó al punto extremo de reimponer al presidente acusado de actos de corruptela, quien firmó el indulto de Fujimori, a pesar de los crímenes cometidos.

De Brasil nada dicen, allí la libertad, la democracia y la opinión del pueblo se pisotearon abiertamente, para mantener a un presidente corrupto hasta la medula.

Esa es la democracia representativa que los yanquis pretenden imponerle nuevamente a Cuba y Venezuela, por eso se oponen a los sistemas populares que defienden los verdaderos intereses de sus pueblos.

La actual cruzada mediática desplegada por la prensa oficialista yanqui, unida a las presiones sobre la Unión Europea para que sancione a funcionarios venezolanos, las posiciones asumidas por la desprestigiada OEA, junto al fabricado Grupo de Lima que pretenden oponerlo a la CELAC, intentan deformar la realidad, e imponer una matriz de opinión contraria a los procesos electorales de los dos países, que poseen regímenes sociales mucho más democráticos que el estadounidense.

Venezuela ha impuesto record de elecciones democráticas con 22 en los últimos años, pero no son reconocidas por Washington debido a que la oposición no ha podido derrocar a la Revolución Bolivariana.

Contra Cuba se repite la vieja fórmula de ataques contra la forma en que se postula y eligen los delegados del Poder Popular, y a pesar de eso, soñaron con obtener algunos escaños con el engendro denominado Cuba Decide, que no tiene respaldo ni de los propios grupúsculos contrarrevolucionarios, a pesar del dinero invertido en la “refugiada política” Rosa María Paya Acevedo, residente en Miami.

Esa inventada “perseguida política”, deliró con postular algunos de sus patrocinados, sin lograr un solo candidato.

Otro que engañó y estafó a los que le dieron miles de dólares, es Manuel Cuesta Morua, con su proyecto “Mesa Unida de Acción Democrática”, quien aseguraba disponer de imaginarios 175 candidatos opositores, finalmente no pudo postular a ninguno y con los dólares obtenidos se fue a viajar por el extranjero.

Para tener una idea cierta del desprestigio de esa llamada “oposición” cubana, basta citar el caso de Eliécer Ávila, quien, al regresar de su gira europea en el 2014, donde culminó un curso de adiestramiento impartido por el polaco Lech Walesa, conformó el grupo “Somos +”, no pudiendo agrupar la membresía que le exigían desde Miami y además rechazado por otros “disidentes” que no le permitieron alcanzar representatividad entre la contrarrevolución tradicional.

El resultado fue similar al de otros “opositores”, se aprovechó del apoyo de Estados Unidos para recibir una visa y se acogerá a la Ley de Ajuste. Actualmente reside en Miami con su esposa, la que dio a luz un niño que es ciudadano norteamericano.

Probablemente en lo adelante se dedique a ejercer la ingeniería informática que gratuitamente obtuvo en Cuba, gracias al sistema socialista, que con seguridad le rendirá mejores frutos económicos para sostener cómodamente a su mujer e hijo.

El resto es más de lo mismo, aunque lo nuevo es la adición de Luis Almagro, titular de la OEA, organización que ni pinta ni da color, ni es respetada por nadie por responder a los dictados del Departamento de Estado y la CIA, como demuestran varios documentos desclasificados.

Cacareando lo que le indican los oficiales de la CIA, Almagro hace llamados a desconocer la sucesión de Raúl Castro, después que Estados Unidos se cansó de exigir la salida del gobierno de Fidel y de Raúl, plasmado en la “Ley para la libertad y la solidaridad democrática cubanas”, de 1996.

Como prueba de su servilismo, le orientaron viajar a Miami para participar en un acto organizado por Rosa María Payá, para continuar la guerra mediática contra Cuba, en una supuesta promoción de un “plebiscito vinculante para que el pueblo cubano decida qué sistema político quiere”.

A dicho bochinche asistió el ex congresista Lincoln Díaz-Balart, miembro de la mafia terrorista, e hijo de uno de los principales testaferros del tirano Fulgencio Batista. Allí Almagro expresó su apoyo al proyecto fabricado para Rosa María Payá, y volvió a recitar el guion escrito por la CIA contra Venezuela, al señalar: “La dictadura de Nicolás Maduro en Venezuela, es un burdo intento de replicar la experiencia cubana, incluso en la generación de una diáspora para liberar la presión interna”.

Triste papel de vender su alma al que más dinero le aporte.

En un gesto similar al ofrecido a José María Aznar, ex presidente español que logró imponer en 1997 la llamada Posición Común contra Cuba, la zona de Coral Gables, integrada dentro del condado de Miami-Dade, proclamó el 10 de febrero “Día de Luis Almagro”.

Esos son los que quieren retrotraer a Cuba al pasado, aquel en el que politiqueros corruptos se postulaban para alcaldes, concejales y gobernadores, prometían en sus campañas electorales, agua, camino y escuelas, se robaban el escaso presupuesto destinado a un desayuno escolar y nunca dieron empleo a cientos de miles de desocupados que llenaban las calles de la isla.

Aquella situación cambió para siempre con la triunfante Revolución, a la que el imperio no le perdona los niveles de educación, cultura, seguridad social y salud alcanzados por su pueblo.

A darle lecciones de democracia a otros, a los cubanos les basta recordar lo que dijo José Martí:

“Es recia y nauseabunda, una campaña presidencial en los Estados Unidos”.

Venezuela sigue en firme

Detalle del Mural por la paz de la Brigada Martha Machado. 

Las ansias por desestabilizar Venezuela y acabar con el mandato constitucional del presidente Nicolás Maduro suben de tono continuamente, y con ello las agresiones que enfrenta el país bolivariano.

No se trata solamente de una oposición interna, que cuenta con varios intentos fallidos de golpe de Estado llamando a guarimbas y boicots económicos, sino que más allá de sus fronteras, diariamente se gestan las provocaciones.

En sus ansias de acabar con el Gobierno de Maduro, EE.UU. ha aplicado sanciones financieras contra la nación bolivariana y ha tratado de buscar aliados en América Latina, donde se ha producido en los últimos dos años un debilitamiento de la izquierda y el regreso al poder de administraciones neoliberales.

El asesor de Seguridad Nacional americano, H. R. McMaster, se refirió a ello hace algunos meses cuando afirmó que las futuras decisiones que tomen desde la Casa Blanca serán «en consenso con la región».

En ese sentido, hace apenas unos días, el secretario de Estado Rex Tillerson realizó una gira por la región y en una de sus paradas sugirió un golpe militar contra el Gobierno constitucional de Maduro.

Tras su gira, Tillerson ­agradeció la posición contra Venezuela del llamado Grupo de Lima, conformado por países de la región que realizan abiertamente continuas críticas contra la gestión de Maduro y su Gobierno.

Precisamente el Grupo de Lima fue un factor clave en la decisión de Perú de reconsiderar la participación de Venezuela en la Cumbre de las Américas que sesionará en ese país en el mes de abril. Sin embargo, Maduro dijo este jueves que asistirá de cualquier manera a la cita para llevar y defender la verdad de su nación.

Por otra parte, el mandatario venezolano también se pronunció respecto a la existencia de un plan dirigido a incitar a una confrontación y atentar contra la paz entre este país y la vecina Colombia.

El Jefe de Estado informó de la existencia de pruebas físicas de una maquinación para crear un falso positivo en la frontera, desencadenar un conflicto y así hallar la justificación perfecta para la tan anhelada (por Estados Unidos) intervención extranjera.

Durante las últimas semanas, efectivos colombianos y también de las fuerzas armadas brasileñas se han apostado en las fronteras con Colombia como parte de un supuesto operativo para garantizar la seguridad en la zona.

La Agresion continua contra Cuba

Rosa Miriam Elizalde, Dra. en Ciencias de la Comunicación
Foto: Roberto Garaycoa Martínez

¿Por qué Task Force o Grupo de Tarea?

La traducción oficial que ha reproducido el Pentágono del Task Force es “Grupo de Trabajo”.

Así se ha divulgado en los grandes medios de prensa, pero en realidad enmascara el origen de esa estructura o trata de presentarla como si fuera un grupo de filántropos interesados en ayudar a Cuba, a conectarnos a Internet y apoyar a “medios independientes”, cuando en realidad la traducción oficial de este concepto hasta el otro día era “Grupo de Tareas”, “Fuerza de Tareas” o “Grupo Operativo”. Viene de la nomenclatura militar y fue inicialmente introducido por la Armada de los Estados Unidos. El concepto lo heredaron los cuerpos represivos aliados de ese país, incluida la OTAN. Estos grupos siempre han sido encabezados por un oficial del más alto rango, por un General.

 

No te olvides, por ejemplo, del famoso Grupo de Tareas de la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada), en Argentina, que asimila esta nomenclatura. El Grupo de Tareas de la ESMA, como todo el mundo sabe, fue aquel grupo represor que desapareció o torturó a más de 5 mil argentinos durante la dictadura en la década del 70 del siglo pasado. Este concepto ha sido moneda corriente en las estructuras cuasi-militares del Departamento de Estado, para las actividades temporales que son realidazadas por comités ad hoc y que involucran a agencias gubernamentales y no gubernamentales, incluidas la Academia y la empresa privada.

En el año 2006, durante la administración de Bush y siendo secretaria de Estado Condoleezza Rice, crearon un Grupo de Tareas, llamado y traducido oficialmente así, Grupo de Tareas para Libertad de la Internet Global  (Global Internet Freedom Task Force), dedicado a monitorear a tres países fundamentalmente China, Irán y Cuba, después incluyeron un cuarto: Rusia. ¿Por qué Grupo de Tareas? Porque es una institución paramilitar dirigida desde el Departamento de Estado, institución del Ejecutivo que se ocupa, oficialmente, de las acciones hacia el exterior y no requiere de la supervisión de otras agencias. En el Ejército y en el Departamento de Estado las Task Force se establecen sobre un área geográfica o una base funcional cuando la misión tiene un objetivo específico limitado y no requiere el control general centralizado de la logística.

Con enormes presupuestos, tiene una capacidad muy grande para movilizar y articular expertos militares, científicos y operativos dondequiera que estén, en función de objetivos muy concretos. En el 2006, el Grupo de Tareas dirigido por Condoleezza Rice surgió de igual forma que ahora, con muy pocas transparencia y muchísima retórica libertaria. Nunca se supo quiénes eran los integrantes operativos. Si tú lees la nota oficial que anunció la constitución del Grupo de Tareas de la Internet para Cuba, el pasado 7 de febrero, no sabemos cuáles son los nombres de los integrantes, solo algunas de las organizaciones que están ahí, entre ellas la USAID y Freedom House, que siempre están en cualquier conciliábulo en el que se reparta dinero para el cambio de régimen en Cuba.

¿Qué sabemos de ese Grupo que se creó en el 2006? Casi nada. Se anunció y luego salió a la palestra pública. Pero nadie duda de que tuvo una capacidad ejecutiva extraordinaria para armar proyectos, algunos descabellados, como por ejemplo, el gusano informático Stuxnet, el primer gusano conocido que espía y reprograma sistemas industriales y que atacó la infraestructura del programa de desarrollo nuclear iraní. Con Irán no podían utilizar la retórica que utilizan contra Cuba de “llevar la internet a los ciudadanos” o “desarrollar medios independientes” -que sabemos que no son independientes en lo absoluto-, por una sencilla razón: para llegar a la población china o iraní tienen que pasar por la gran muralla china y persa del idioma; por lo tanto, se adaptan a las condiciones histórica de cada lugar, y a partir de ahí desarrollan sus proyectos. No son estúpidos y pretenden la máxima eficiencia de sus proyectos, y siguen la máxima del Ejército Ciberespacial de los Estados Unidos: “No apto para aficionados”.

Son realmente grupos con una estructura y un alcance y que viene de la tradición militar y que utiliza como pasarela el Departamento de Estado, porque es quien oficialmente se ocupa de lo la llamada “diplomacia pública”, que no es más que imponer los intereses y valores norteamericanos, y subvertir aquellos países que no le son cómodos.

 

¿Que cambia en el contexto actual?

Lo que cambia ahora es que se reactivó un Grupo de Tareas dedicado exclusivamente para Cuba y que operará en el escenario digital. Si necesitamos explicar en una frase lo que estamos hablando y lo pueda entender el pueblo de Cuba, diríamos: este es la versión de Radio y TV Martí para Internet dedicado exclusivamente a producir las 24 horas del día noticias falsas, o como ahora se le llama, “Fake news”, adaptadas a las condiciones particulares de Cuba en el espacio público digital del país. Y es tan ilegal e injerencista como Radio y TV Martí.

Sin embargo, este es un Grupo creado desde una visión a la defensiva. El gobierno de Estados Unidos, después de todo un periodo en que nos criticaban porque teníamos las cifras más bajas de acceso a Internet, de pronto se ha quedado sin pretextos para sostener esa retórica. En dos años ha ocurrido un salto espectacular del desarrollo de la infraestructura de acceso con millones de cubanos en Internet. Según fuentes internacionales, te hablo del informe divulgado en el 2017 por América Society y el Council of América, se registraron 2,7 millones de nuevos usuarios cubanos en las redes sociales ese año, y de hecho fue el país que más creció en el uso de esas plataformas. Es decir, Cuba registró el mayor crecimiento en el mundo tanto en el total de usuarios de redes sociales (368%) como en los usuarios de redes sociales móviles (385%) con respecto al año anterior.

No es cualquier país el que aumenta su presencia en las redes, sino uno altamente preparado para el uso de las tecnologías de la información y la comunicación. Se ha producido lo que en innovación se conoce como “salto de rana”, es decir, que se pasa de una tecnología más vieja a otra de última generación, sin utilizar las intermedias. Eso está ocurriendo en Cuba. Estados Unidos está al tanto de esa realidad y yo creo que están tratando de buscar la manera de impedir el desarrollo de una infraestructura soberana, generar incertidumbre dentro de los que impulsan esos planes de desarrollo en el país e intervenir en esa realidad con fines de subversión pero también defensivamente.

 

¿Qué distingue a Cuba?

Repito, creo que es una táctica defensiva del gobierno de los Estados Unidos, porque Cuba se está desplazando en el ciberespacio con una propuesta diferencial en la estrategia de acceso e intervención en la llamada Sociedad de la Información. A fines de los 90 ya vimos a Estados Unidos actuar de esta manera, cuando Fidel encabezó la batalla de ideas y se adelantaron proyectos muy novedosos en la época para el acceso masivo de los cubanos al uso y desarrollo de la informática.

¿Qué hizo el gobierno de Estados Unidos entonces? En febrero de 2001, George Tenet y Thomas Wilson, entonces jefes de la CIA y la DIA (Agencia de Inteligencia de la Defensa), acusaron a Cuba como país “ciberterrorista” ante el Comité Selecto de Inteligencia del Senado. Un hecho insólito. Cuba fue el primer país acusado de ciberterrorismo en la historia de la humanidad, cuando toda la Isla tenía tanto acceso a Internet como un hotel en Miami. Había cero capacidad de conexión para atacar a otro país por las redes, pero el estamento militar estaba muy preocupado por la manera en que Cuba enfocaba su entrada a la Sociedad de la Información con la masificación de los estudios de la informática y los planes para la producción y la investigación en esta área. No había una estrategia similar en América Latina y solo muy pocos países se planteaban en simultáneo dos procesos imprescindibles en este escenario: el acceso a las redes y el acceso en profundidad, es decir la apropiación del conocimiento para poder gestionar y convertir la Internet en una oportunidad de desarrollo y de apropiación cultural.

Recuerda que Cuba, bajo la conducción de Fidel, amplió y desarrolló los Joven Club de Computación; creó la Red Infomed con miles de profesionales de la salud conectados a repositorios con la información científica en este campo más actualizada del planeta; abrió la Universidad de Ciencias Informáticas, una ciudad inteligente para la docencia, la investigación y la producción, etc. Se universalizaron, desde la primaria hasta la Universidad, los estudios de informática. Todo eso explica por qué Cuba es uno de los países que según la Unión Internacional de Telecomunicaciones ha encabezado las listas de los países con mayores habilidades para el uso de estas tecnologías.

Ahora estamos en un momento similar. Se han multiplicado las facilidades de acceso y hay un resurgimiento de los proyectos para la producción nacional de contenidos, servicios y hasta de procesadores. Cuba tiene una población altamente preparada para sacarle un gran partido al desarrollo a estas tecnologías y creo que Estados Unidos tiene temor de que esta realidad se les vaya de las manos.

Retos y Desafíos: ¿Cómo distinguir entre la verdad y la mentira?

Fidel lo vio muy claro: el asunto está en la cabeza de las personas y por eso habló de batalla de ideas. Hay una falsa discusión sobre la brecha digital reducida a brecha económica. Los pobres de este mundo tienen en sus manos teléfonos inteligentes, pero eso no los hace menos pobres ni les da mayor acceso al conocimiento ni convierte a los artefactos por sí mismos en herramientas para el desarrollo. La tecnología no es el artefacto; la tecnología es un saber. Una receta de cocina es una tecnología; el alfabeto es una tecnología. La apropiación cultural depende de las posibilidades que el individuo tenga de convertir un artefacto, cualquiera que este sea, en una herramienta para mejorarse como ser humano, para apropiarse de nuevos saberes, para cultivar su dignidad. El ser humano es el centro, el corazón del modelo de sociedad en Cuba, y ese es su valor diferencial en el mundo en que vivimos, donde todo el tiempo escuchamos un discurso instrumental de las llamadas nuevas tecnologías.

Fidel lo tenía clarísimo, el tema de la batalla de ideas él la concibe justamente para que en medio del ruido universal que genera mucha gente conectada a Internet, utilizando la red para lo bueno y para lo mano, el ser humano tenga capacidad de discernimiento critico, y pueda percibir donde está la verdad y donde está la mentira, qué apuntala sus valores sociales y qué no.

El gran problema hoy es que muchas de las plataformas tecnológicas encierran a los seres humanos en burbujas que le impiden ver mas allá de las cámaras de eco construidas contra nuestros países. Es impresionante, por ejemplo, la campaña mediática contra Venezuela entre otras cosas porque los venezolanos que estaban viviendo allí en el momento de las Guarimbas del 2017 -las acciones violentas promovidas por la oposición de abril a julio en la que se produce la elección Constituyente-, no podían entender por qué se mentía con tanto desenfado y por qué tanta gente fuera de Venezuela se creía una versión de la realidad que estaba muy lejos de ser cierta, y que se multiplicaba a la velocidad de un clic. Y es por las características que tienen estas tecnologías de encerrar a la gente en espacios donde solo interactúan con las personas que tienen intereses afines, mientras los algoritmos refuerzan esa capacidad de aislamiento y de crear entornos de confort que instintivamente construye el ser humano. Entonces, tiene que haber una voluntad crítica para poder trascender los discursos que se imponen y construir alternativas a la ola satanizadora de los proyectos contrahegemónicos contemporáneos.

El Grupo de Tareas que ha creado Estados Unidos tiene una misión difícil, sino imposible, si intenta cambiar las percepciones y sobre todo el sedimento patriótico y antiimperialista de los cubanos. La prueba es la famosa campaña sobre los supuestos ataques acústicos, que ni un solo cubano se la creyó. Caminó fuera de Cuba, en audiencias que no nos conocen y están encerradas en esas burbujas, rehenes de la cámara de eco contra Cuba creada por el gobierno de los Estados Unidos. Pero aquí es muy difícil que eso penetre. Porque nadie se cree el cuento de que puede haber alguien desde el gobierno cubano apuntando con una pistola mágica a determinados oídos y no a otros. Mi teoría es que esta fue una operación para probar cómo funcionaba un “Fake news” como ese. No pudieron penetrar en las mentes de los cubanos, pero sí engañaron a mucha gente fuera de la Isla que viven bajo el bombardeo sistemático de esas cámaras de eco. En otras palabras, tienen el poder de aislar a los pueblos y reducir a nuestros países a una serie de estereotipos que después son los que utilizan para construir los cercos diplomáticos, políticos y mediáticos internacionales que justifiquen agresiones de todo tipo, incluidas las militares. Lo hemos visto en Venezuela, Bolivia, Argentina y otros países. Y para esto se destinan enormes sumas de dinero.

Conversando hace unos meses con Tristán Bauer, quien fue el jefe de comunicación del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, me decía que durante la etapa final de la campaña presidencial de Mauricio Macri se invirtieron más de 200 mil dólares diarios en medios de comunicación, fundamentalmente en redes sociales. Entonces estamos hablando de enormes sumas de dinero y de grandes laboratorios tecnocientíficos que están utilizando gran capacidad de cómputo y técnicas de big data y de la inteligencia artificial para modelar escenarios políticos, bajo el amparo plataformas que concentran a miles de millones de individuos, que no son neutrales y que se rigen por las leyes norteamericanas.

Esos son los riesgos, pero lo más importante es que mientras haya revolución en Cuba se va a seguir haciendo lo que se ha hecho en los últimos 60 años: pensar en los seres humanos que necesitan de la infraestructura de telecomunicaciones hoy para el acceso al conocimiento. Seguirá preparando a la gente para lidiar en esos nuevos escenarios con visiones criticas; seguirá ampliando el acceso a sus bases sociales, al pueblo en general que es nuestra gran muralla china, y tendrá a sus expertos trabajando para desarrollar los caminos de la Internet a favor de las ciencias y del bien común, y claro, se preparará para esta guerra.

La Doctrina Monroe y las estrategias de Washington

2018-02-05 11:11:42 / web@radiorebelde.icrt.cu / Angélica Paredes López

La Doctrina Monroe y las estrategias de Washington

Nuevamente el gobierno norteamericano trata a sus países vecinos con desprecio y arrogancia, desconociendo los valores, historia y cultura de sus pueblos.

El secretario de Estado Rex Tillerson, al iniciar una gira por varios países de América Latina y el Caribe, defendió los postulados de la tristemente célebre doctrina que en el siglo XIX estableció como política que América es el traspatio de Estados Unidos.

Secretario de Estado Rex Tillerson

Ahora, abiertamente, la administración Trump ataca a naciones de la región y otorga vigencia a la anacrónica Doctrina Monroe, política estadounidense de expansión y control imperialista sobre los países de nuestra América.

La Doctrina, resumida en la frase “América para los americanos”, fue la estrategia de política exterior promovida por Estados Unidos bajo la presidencia de James Monroe (1817-1825), y que consideraba a todo el continente bajo la égida y control de Washington.

Esa política es la pieza clave del imperialismo norteamericano para controlar todo el hemisferio desde el punto de vista político, militar, económico y estratégico para someterlo a su dominio.

Derrota del ALCA

Sería muy extenso un análisis de la historia del intervencionismo norteamericano en la región, pero recordemos que en este siglo su gran jugada política era constituir el ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas), sepultada en 2005 en la ciudad de Mar del Plata, Argentina, por la valentía de los nuevos líderes que surgían inspirados por la resistencia de Cuba: Chávez, Lula, Kirchner, con el apoyo de los movimientos sociales latinoamericanos y las fuerzas que también emergían en Ecuador, Nicaragua y Bolivia.

Cuba ya no estaba sola en el continente. Con la Revolución Bolivariana, el presidente Hugo Chávez Frías logró traer de vuelta a Bolívar, rescatar su pensamiento y su proyecto estratégico, generando gran preocupación para Washington.

La ola progresista avanzaba con fuerza, lo que no implicó una retirada norteamericana de la región, pero sí una ofensiva para recuperar el terreno perdido.

 

La Doctrina concebida en 1823 y sintetizada en la frase “América para los americanos”, ha servido como sostén ideológico para las intervenciones unilaterales de Washington en cualquier país siempre que “sus intereses” estuvieran en “riesgo”.

Han sido demasiados los intentos de dominación desde la Doctrina Monroe hasta hoy, como una de las primeras estrategias imperiales de dominio de nuestro territorio; porque siempre Estados Unidos ha mirado a Latinoamérica como su patio trasero.

Ante esta realidad, los países de la región tienen el deber de avanzar hacia la integración política, económica y social de Nuestra América. Como ha reiterado Cuba, trabajar por la unidad dentro de la diversidad es una necesidad impostergable por el bien de la región latinoamericana y caribeña.

A la OEA ni un tantico así

En respuesta a la Declaración de San José el pueblo cubano se reunió en la Plaza de la Revolución para patentizar su apoyo al Gobierno revolucionario
En respuesta a la Declaración de San José el pueblo cubano se reunió en la Plaza de la Revolución para patentizar su apoyo al Gobierno revolucionario

Fecha:

31/01/2017

Fuente:

Periódico Granma

Autor:

Punta del Este, Uruguay, enero de 1962. Las amenazas del embajador de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA), se cumplen. El diplomático norteño había dicho días antes que desde ese mecanismo interamericano «se tomarán medidas contra el Gobierno Revolucionario Cubano». Sesiona el Consejo Interamericano Económico y Social de la OEA. Allí, el representante cubano, Comandante Ernesto Che Guevara denuncia la política hostil del presidente John Kennedy contra la naciente Revolución en la Isla caribeña, detalla la realidad histórica del continente y el carácter expoliador de los planes de Washington para la región, simbolizados en la fracasada Alianza para el Progreso.

Las presiones contra la Revolución encuentran en la Organización el escenario idóneo. El propio Fidel le recuerda al vecino del Norte que el proceso de 1959 nació sin permiso de Washington, y que «si los yankis intentan destruir la Revolución Cubana por la fuerza, ¡no encontrarán aquí su Guatemala, sino que encontrarán aquí su Waterloo!».

Dos años antes tuvo lugar la VII Reu­nión de Consulta de los Cancilleres de América. De fondo el respaldo popular reafirma que ¡Con oea o sin oea ganaremos la pelea! El canciller cubano Raúl Roa interviene en la plenaria. «Digámoslo ya sin ambages. El Gobierno Revolucionario de Cuba no ha venido a San José de Costa Rica como reo, sino como fiscal. Está aquí para lanzar de viva voz, sin remilgos ni miedos, su yo acuso implacable contra la más rica, poderosa y agresiva potencia capitalista del mundo».
Cuba se retira de la reunión: «Me voy con mi pueblo, y con mi pueblo se van de aquí los pueblos de Nuestra América», sostiene Roa.

En La Habana, a instancias del pueblo reunido en la Plaza de la Revolución, Fidel rompe la Declaración de San José por atentar contra la soberanía e independencia no solo de la Isla, sino también de todos los pueblos de América.

En Uruguay, el 31 de enero de 1962 Cuba es expulsada de ese «ministerio de colonias yanqui» como el propio Roa la califica. Aunque la decisión se revierte en el 2009 durante la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago, el historial del mecanismo interamericano hace que Cuba se mantenga firme en sus principios y no acepta volver.

LOS ORÍGENES

La OEA surge como parte de la Conferencia Internacional Americana de Bogotá en 1948. La Colombia de esos días está agitada por El Bogotazo, provocado por el asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán.

La fachada de la oea es de mecanismo aglutinador de las naciones del hemisferio. Su verdadera acción es la de marioneta al servicio de Washington. El «América para los americanos» es la única doctrina a la cual responde.

Muestra de ello es la complacencia mostrada al avalar en 1954 la intervención en la Guatemala de Jacobo Arbenz. El silencio ante la invasión a Playa Girón en abril de 1961 y ante las acciones terroristas en Cuba engrosan la lista. Sin hablar de las presiones en el plano di­plomático que hacen que sal­vo con­tadas excepciones, la región rompa relaciones con La Habana. El desembarco de marines estadounidenses en Santo Domingo en 1965, con la anuencia de la oea, es el primer ejemplo de una intervención colectiva en un país de la zona, la misma que tiene como principio «la no intervención de ningún Estado en los asuntos internos de otros».

En 1982 un país de la región entra en confrontación bélica con una potencia extranjera. Se trata de la Guerra de las Malvinas, en el que se enfrentan Argentina y Reino Unido. Respuesta de la oea: una mera resolución y una condena endeble un mes después de iniciados los ataques.

1983. Granada. El primer ministro Maurice Bishop es derrocado por un golpe militar. Muere asesinado. Infantes de la Marina de Estados Unidos intervienen en la pequeña Isla caribeña como «medida preventiva». Tampo­co hay una respuesta unánime de condena desde la oea. Algunos países aprueban la acción militar. Es reprochada finalmente porque viola la Carta de Bogotá.

La OEA calla ante la Operación Cóndor, ante los Golpes de Estado, ante los miles de desaparecidos. Calla ante los conflictos civiles que desangran Centroamérica. Se desprestigia.

CERO EN AISLAMIENTO

Mar del Plata, año 2004. IV Cumbre de las Américas. Una desacreditada oea se enfrenta a una región un poco más consciente de la necesidad de integrarse bajo principios puramente latinoamericanos. La propuesta del alca, como su antecesora Alianza para el Progreso, es enterrada. Otros mecanismos subregionales son más eficientes a la hora de solucionar los problemas. Consecuencia: la oea queda relegada a un segundo plano.

Cuba es aclamada por su resistencia en otros espacios de concertación regional. Se hace justicia. Jamás regresará a ningún mecanismo que sea instrumento de dominación. No está en sus principios.