La instructora Lucía

Maikel Amelia Reyes, el personaje de Lucía en el programa televisivo Tras la Huella, es una manzanillera que ha incursionado en las más diversas manifestaciones artísticas Foto: Roberto  Garaycoa

Manzanillo vio nacer a una de las figuras representativas de la dramaturgia cubana. En ese pueblo del Oriente cubano vio la luz por primera vez Maikel Amelia Reyes, actriz con importantes participaciones en películas como Los PróceresLa Emboscada y Margot y reconocida por interpretar a Lucía en el espacio televisivo Tras la Huella.
Hija de Cirito, primer violín de la orquesta Original de Manzanillo, y de una profesora de Historia del Arte, Maikel Amelia ha trabajado durante 20 años en cine, teatro, radio y televisión; conquistando con su trabajo a miles de personas.

¿Cómo influyó Manzanillo en tu inclinación por la actuación?

–En mi municipio natal se respira arte: en revistas de esa ciudad publicaron importantes figuras como Dulce María Loynaz, prima de mi abuela. Con orgullo atesora el teatro fundado por Carlos Manuel de Céspedes, la Academia de Música y el hecho de ser cuna de grandes pintores como Julio Girona. Mi familia siempre estuvo vinculada con las artes y un pueblo con vasta cultura fue imprescindible y decisivo en mi formación en este medio. Manzanillo depositó arte en mis venas.

¿Cómo inició su carrera artística?

—Mis primeros pasos fueron en la música, en la Academia Manuel Navarro Luna estudié piano básico durante cuatro años. Después, cursé el nivel elemental de pintura en la Escuela de Artes Plásticas Carlos Enrique, pero no seguí porque sabía que no iba a ser pintora aunque hacer cerámica y pintar son actividades relajantes para mí.

“Mientras estudiaba en esta escuela empecé en la radio e hice varios programas en Radio Granma. Más tarde inicié unas clases de teatro en Bayamo y luego fui a estudiar Dirección de Radio, Cine y Televisión en Holguín. En todo momento conté con excelentes maestros y ahora que estoy en La Habana, me encantaría seguir estudiando.”

¿Cómo caracterizas a la radio, la televisión, el cine y el teatro?

—La radio tiene características específicas, en ella toda emoción y sentimiento se transmite con la voz, pero lo más importante es que obliga a tener buena dicción. La televisión es más popular y tiene otros códigos, es bellísima y enseña mucho. El cine es el séptimo arte, en él existe el enorme terror de que al cometer el más mínimo error se verá reflejado en la pantalla gigante donde apreciamos cada detalle milimétricamente, es un arte mayor. El teatro es vida, hice mucho teatro y me fascina, es la madre de la actuación.

¿Cuál fue tu primer proyecto como actriz?

—No recuerdo exactamente porque fue hace muchos años. En la radio comencé con los dramatizados, creo que ahí realicé mi primer proyecto: el programa Somos la Niñez, dirigido por Georgina Mendoza. Yo era la azucena, siempre fui la azucena del jardín.

¿Cómo es el proceso de preparación de cada personaje?

—Me preparo con todo lo que puedo, busco información y elementos útiles. Hay un momento muy importante en este proceso que requiere de humildad como ser humano, humildad para despojarme de todas mis creencias y cualidades y prestarle mi cuerpo, emociones y pensamientos al personaje que voy a encarnar. La creación de un personaje es muy compleja, tengo que ir limpiando porque se me ocurren demasiadas cosas y disímiles recursos para emplear. Si los utilizo todos al mismo tiempo puede ser un desastre. Es un asunto de mucha cautela en el que todos los sentimientos son importantes.

¿Cuál ha sido el personaje que más te ha gustado?

—Cada uno es como un hijo, un pedazo de mí que implicó una búsqueda y pudo incluso hasta ser doloroso en el proceso de preparación, pero todos han sido muy relevantes, me han enseñado y seguiré aprendiendo de los que vengan.

Con respecto a Tras la Huella, ¿qué significa para ti?

—A este proyecto llegué sin pensarlo y sin aspirarlo, no tenía expectativas de pertenecer a los protagónicos. Una vez dentro, inicié un proceso de búsqueda para encontrar a Lucía, difícil debido a mi llegada intempestiva. Nunca estuve relacionada con el Ministerio del Interior  y por eso carecía de coordenadas, pero me acerqué a ese mundo y me maravilló por lo complejo e interesante, lleno de personas que no descansan con una vida muy difícil enfrentando retos y peligros diariamente. Esta instructora constantemente me está educando, es la representación de las mujeres que trabajan para el Minint y me siento orgullosa de eso.

¿Qué tan difícil es para ti interpretar cada personaje?

—La interpretación es muy difícil porque no soy yo. Presto mi envase y mi estructura ósea al personaje al que le doy vida. Las personas dicen: es un papel interesante, pero a mí no me gusta llamarlo papel, son personajes, es una caracterización por sencilla que sea y nace de puro sentimiento. No hay nada más incierto que asumir un personaje, me da una sensación de ansiedad. ¿Cómo lo enfrento?, ¿cómo lo busco? y ¿cómo lo encamino? Es complicado.

¿Qué prefieres ser: la villana o la buena de la película?

—Tal vez por mis características físicas tienden a darme los personajes más rectos y nobles, pero me encanta ser la villana. Cualquier personaje es fabuloso aunque particularmente al actuar disfrutamos ser los malos. El villano es muy gustado por el público.

¿Qué es lo que más te dicen los cubanos en la calle?

—Eso depende de lo que estén transmitiendo. Cuando fui la mala en la telenovela La Otra Esquina, las personas me decían horrores. Con la emisión de Tras la Huella eso cambia y empiezan a verme como una mujer de bien que lucha contra la injusticia. Al transmitirse En Tiempos de Amar, sentí inmenso orgullo. Conocí a dos mujeres que atravesaban situaciones similares a la mía en la novela, una me dijo: si Laura puede yo también. Algunas personas todavía me llaman María Fernanda.

¿Qué importancia posee la actuación en tu vida?

—Es muy importante. Cada persona tiene una misión en la vida, a veces los actores podemos cambiarle la vida a unos cuantos, pero si se la cambio a una sola persona estoy feliz. Tengo un hogar y eso complejiza las cosas, pero mi familia colabora bastante y es mi mayor impulso.

Actuando lo disfruto todo: el riesgo, el miedo, lo incierto, la presión. Mi carrera es uno de mis mayores logros, siempre existe un nuevo reto, siempre estoy soñando y considero que el sueño de mañana va  a ser mayor que el de hoy, hasta ahora profesionalmente he alcanzado todo lo que me he propuesto, a pesar de los momentos difíciles”.

(Tribuna de la Habana)

RECIBE MINISTRO DE COMUNICACIONES AL DIRECTOR GENERAL DE LA UNIÓN POSTAL UNIVERSAL

El Ministro de Comunicaciones, Jorge Luis Perdomo Di-Lella, recibió este jueves en la sede de ese organismo al señor Bishard Hussein, director general de la Unión Postal Universal (UPU), y a la delegación que lo acompaña al Foro Estratégico Regional de la UPU y la 22 Conferencia de la Unión Postal del Caribe (CPU), que esta semana han sesionado en el Hotel Iberostar de la capital cubana. 
Perdomo Di-Lella agradeció al director general de la UPU por su visita al Ministerio de Comunicaciones (MINCOM) y por su contribución a la elección de Cuba como sede de estos dos importantes eventos internacionales; así como le ratificó la voluntad de su organismo de continuar apoyando la modernización e informatización del correo cubano y contribuyendo a mejorar la calidad de sus servicios.

Por su parte, el señor Bishard Hussein expresó su gratitud a Cuba por la excelente organización de ambos eventos, que tienen como objetivo fundamental lograr que la mayoría de los países miembros de la UPU participen en el Congreso Extraordinario que tendrá lugar en Ginebra en septiembre próximo, a fin de conciliar intereses y lograr una posición común que, en medio de la diversidad, permita enfrentar con éxito los retos que tiene el correo en la era de la digitalización y los efectos que tendrá para el servicio postal universal, la probable salida de los Estados Unidos del seno de esta organización internacional, anunciada por la actual administración de ese país.

 

El director general de la UPU, organización del sistema de Naciones Unidas que regula el funcionamiento del servicio postal universal en los 192 países que la integran, reiteró la necesidad de que todas las naciones trabajen mancomunadamente por lograr el consenso que se requiere en la actual coyuntura internacional, basado en el multilateralismo, de manera que ello permita avanzar en la Estrategia Postal que la UPU prevé poner en vigor para el periodo 2021-2024 y que se someterá a la consideración de los operadores postales de todo el mundo, en el Congreso que tendrá lugar en Costa de Marfil, en el 2020.

“El Gato” Rodríguez, el agente CIA que mató al CHE

Félix Rodríguez ordenó al Sargento Jaime Terán asesinar al Che. Lo confesó a la revista española Cambio 16, edición del 18 de diciembre de 1998: “Salí y mandé a Terán que cumpliera la orden. Le dije que le disparara por debajo del cuello, pues tenía que parecer muerto en combate”.

George Bush, el padre, entonces encargado por la CIA de operaciones anticubanas, conoció a Félix Rodríguez Mendigutía, ex agente de la policía de Batista, mientras reclutaba a emigrados cubanos para conformar una tropa de matones y saboteadores. Después de un riguroso entrenamiento, el grupo “de élite” iba a actuar en territorio cubano simultáneamente a la invasión de Playa Girón en el marco de la famosa Operación 40.

Así fue cómo se reunieron Luis Posada Carriles, Frank Sturgis, E. Howard Hunt, Guillermo e Ignacio Novo Sampoll, Rafael Quintero, José Basulto, Herminio Díaz y Bernard Barker, que luego aparecieron vinculados a los trucos más sanguinarios de esa mafia.

Félix Rodríguez o exactamente Félix Ismael Fernando José Rodríguez Mendigutía, ex alumno de la Havana Military Academy y agente del aparato represivo batistiano, tenía todas las características para sumarse a esta tropa de sicarios.

A finales de 1960, la CIA le confía su primera misión. Llega a Cuba el 14 de febrero de 1961, con otros agentes, a bordo de una lancha rápida que los deja en una zona próxima a Arcos de Canasí, en los límites de las provincias de La Habana y Matanzas. Desembarca con dos toneladas de equipos y explosivos que son descubiertos, pocos días después, por la Seguridad de Estado cubano, gracias a un agente infiltrado en la operación.

Llega el momento de la invasión de Playa Girón (Bahía de Cochinos), que fracasa en menos de 72 horas. Perseguido por la Seguridad del Estado, Rodríguez se esconde en casa de un contrarrevolucionario y contacta con un funcionario de la embajada española, agente de la CIA, quien organiza su salida del país a través de la embajada venezolana.

A su regreso de Cuba, por órdenes de la CIA, Félix Rodríguez pasa un curso en Fort Bennings, entre otros junto a Luis Posada Carriles, futuro jefe de pandilla terrorista, y Jorge Mas Canosa, quien fundara la asesina Fundación Nacional Cubano-Americana.

Luego fue enviado a Nicaragua con un grupo de agentes que atacó el buque español Sierra de Aranzazu como represalia por las relaciones mantenidas por España con Cuba.

Según su propio testimonio desclasificado, en junio de 1967, Félix Rodríguez recibe una llamada de un oficial de la CIA que se identifica como Larry S. quien le propone sumarse a una operación destinada a capturar al Che Guevara cuya presencia en Bolivia está confirmada. Rodríguez usará el nombre de “Félix Ramos Medina”. Terminará con el apodo de “El Gato”.

El 22 de septiembre, los guerrilleros toman el caserío de Alto Seco, pero luego caen en una emboscada en la población de Jagüey donde mueren Coco Peredo, Manuel Hernández Osorio y Mario Gutiérrez Arcaya. Este día el guerrillero Antonio “León” Domínguez Flores se aleja de sus compañeros para entregarse al ejército. “El Gato” Ramos le sacó toda la información. La traición de León y la muerte de tres compañeros significaron un golpe muy grave para la guerrilla del Che.

Rodríguez afirma que impulsó al Coronel Joaquín Zenteno a ordenar a sus 650 Rangers dirigirse hacia el sector de Vallegrande con el objetivo de rodear a la tropa guerrillera. El 8 de octubre, sobre las 3 y30 de la tarde, el Che cae preso después de agotar sus municiones en un combate donde recibe una herida en la pierna.

INSULTA AL CHE AMARRADO EN EL SUELO

El Presidente norteamericano Lyndon B. Johnson es avisado por su asesor Walt Rostow, con un memorandum urgente, que el Che está preso en Bolivia. Félix “Ramos” Rodríguez llega en helicóptero a La Higuera a las 6:15 de la mañana, el día 9, con Zenteno. “El Gato” trae un potente radio y una cámara. Observa al Che tendido en el suelo, los brazos atados en la espalda y sus pies amarrados y empieza a insultarlo con desprecio.

Con su radio transmitió un mensaje a la estación CIA más cercana para su retransmisión hacia el cuartel general, en Langley, Virginia. Este mismo día, el dictador boliviano Barrientos recibe del embajador norteamericano Henderson la orden de dar muerte al Che y a Félix Rodríguez le llega un cifrado con el código establecido para la ejecución que personalmente dirigió.

Según el joven soldado Eduardo Huerta Lorenzetti, quien estaba de guardia en la escuelita donde yacía Ernesto Guevara, el agente cubano-americano de la CIA entró repentinamente y lo zarandeó para que hablara, lo haló por la barba y le gritó que lo iba a matar.

Félix Rodríguez ordenó al Sargento Jaime Terán asesinar al Che. Lo confesó a la revista española Cambio 16, edición del 18 de diciembre de 1998: “Salí y mandé a Terán que cumpliera la orden. Le dije que le disparara por debajo del cuello, pues tenía que parecer muerto en combate”. Asustado, Terán no llega a disparar sobre el Guerrillero Heroico.

—¡Dispara, dispara!, le grita Ramos a Terán.

Finalmente lo hizo y el agente de la CIA imitando cobardemente a unos militares presentes, disparó hacia el cuerpo del Che. En el hotel de Vallegrande, los agentes de la CIA, encabezados por “El Gato” Rodríguez, y oficiales bolivianos, festejaron con whisky la muerte del Che.

TORTURADOR EN VIETNAM

La CIA lo manda a Saigón, en Vietnam, donde se dedica a torturar e interrogar a los prisioneros al lado de Ted Shackley, quien fuera Jefe de la gigantesca estación CIA JM/Wave de Miami, encargada de las operaciones contra Cuba.

Con extrema violencia, participa en el Programa Phoenix. Según William Colby, ex jefe de la CIA, esta operación de extrema represión dejó 26 369 muertos entre las 33 350 personas detenidas en los centros de interrogatorios norteamericanos.

En agosto de 1974, George Bush, entonces director de la CIA, confía a Orlando Bosch la responsabilidad de reunir el conjunto de los grupos terroristas de Miami en un solo grupo, la famosa Coordinadora de Organizaciones Revolucionarias Unidas (CORU) que luego realizara un centenar de atentados en más de 25 países.

Félix Rodríguez colabora con Bosch y cumple entonces varias “misiones” en Uruguay, Brasil, Costa Rica, Honduras, Guatemala y El Salvador. Actúa en América Central y ayuda a la fuga de Anastasio Somoza de Nicaragua.

En 1976, Bush condecora a su socio Rodríguez con la medalla Estrella al Valor. En 1979, se vincula al comercio de las armas en América del Sur. En 1981 Reagan y Bush ocupan la Casa Blanca y Félix Rodríguez cumple varias misiones por cuenta de la CIA.

En 1988, una comisión del Senado, dirigida por el senador John Kerry, investiga la escandalosa operación de tráfico de drogas y de armas involucrando a Oliver North, Donald Gregg, John Poindexter, Elliott Abrams, Otto Reich, Richard Armitage, John Negroponte, Mitch Daniels y Félix Rodríguez.

Félix Rodríguez, entretanto, anda por Miami, mafiando con su red de ex agentes, matones, conspiradores… Así viven los asesinos, esbirros, torturadores y criminales de cualquier calaña en su santuario estadounidense de South Florida.

(Periodico Granma)

 

 

FALLECIÓ EL GENERAL DE BRIGADA DE LA RESERVA OSCAR FERNÁNDEZ MELL

En horas de la mañana de hoy 23 de junio falleció el General de Brigada de la Reserva Oscar Fernández Mell. En el momento de su deceso contaba con 88 años de edad y la causa de su muerte se asocia a un tromboembolismo pulmonar.
Fernández Mell nació el 24 de marzo de 1931 en la provincia de Matanzas, donde estudió hasta matricular en la universidad, en la cual se graduó de médico en 1956.
En 1958, se incorporó al Ejército Rebelde bajo las órdenes de Ernesto Che Guevara hasta que fue designado para el III Frente Mario Muñoz, a las órdenes del Comandante Juan Almeida Bosques.
Por la actitud mantenida en las diferentes acciones combativas fue seleccionado para integrar la columna número 8 Ciro Redondo y participar en la invasión a Occidente.
Al triunfo de la Revolución ocupó varias responsabilidades, incluidas las de jefe de servicios médicos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Jefe del Estado Mayor, del Ejército Occidental, Subjefe del Estado Mayor General y viceministro al frente del Ejército Juvenil del Trabajo.
En las FAR cursó estudios en el primer curso básico de oficiales de Matanzas, y el curso superior en la academia de las FAR General Máximo Gómez.
Participó en la victoria sobre las tropas mercenarias en Playa Girón. Recibió varias condecoraciones, otorgadas por el Consejo de Estado de la República de Cuba y el Ministerio de las FAR, incluidas: Combatiente de la Guerra de Liberación; Combatiente de Playa Girón; y Aniversarios veinte, treinta, cuarenta, cincuenta y sesenta de las FAR.
La vida y obra del General de Brigada de la Reserva Oscar Fernández Mell se caracterizó por la seriedad en el cumplimiento de las tareas asignadas y una entrega sin límites a su profesión y a las FAR.
Al morir ostentaba la condición de militante del Partido Comunista de Cuba.
A solicitud del fallecido y su familia, su cadáver fue cremado y sus cenizas serán expuestas este lunes 24 de junio, de 9 a 11 de la mañana en el panteón de veteranos de la Necrópolis de Colón, donde permanecerán hasta su posterior trasladado al mausoleo del frente de Las Villas, en la provincia de Villa Clara.

Fidel Castro sigue vivo con su legado de perseveranciA.

Foto de AP

El líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, sigue vivo con su legado de perseverancia, valentía y solidaridad, afirmó  el investigador Fabián Escalante.

En declaraciones a Prensa Latina , el general de División retirado y experto en temas de seguridad destacó el espíritu de lucha del estadista y el ejemplo que representa para las actuales y futuras generaciones.

Fidel nunca renunció a las ideas por las cuales luchó, con una tenacidad que inspiraba e inspira, precisó el autor de varios libros sobre la guerra de los servicios de inteligencia de Estados Unidos contra Cuba.

De acuerdo con Escalante, su estatura política y los cambios generados en la isla con el triunfo -el 1 de enero de 1959- de la revolución que lideró, ayudan a descifrar el empeño enemigo en asesinarlo, con más de 600 intentos de magnicidio frustrados.

Fidel Castro representa un triunfo de la vida sobre la muerte, con su guía Cuba dejó atrás una época de vergüenza marcada por la desesperanza, el analfabetismo, la insalubridad y la dominación extranjera, advirtió.

Para el estudioso, uno de los fundadores de la Seguridad del Estado, por todo su legado, la frase repetida hoy por millones de cubanos ‘Yo soy Fidel’ representa un enorme compromiso con la defensa y la continuidad de la Revolución.

Tomado de Prensa Latina

Este es un espacio de intercambio y reflexión, para demostrar la valía de un pueblo que se enfrenta al Imperio más poderoso del planeta con la seguridad absoluta en la Victoria porque le asiste la razón. Esas son las Razones de Cuba