La farsa de San Isidro

El pretexto utilizado como detonante de la provocación actual fue la detención, procesamiento judicial y sentencia del ciudadano Denis Solís, miembro del Movimiento San Isidro, sancionado a 8 meses de privación de libertad por el delito de desacato a un oficial de la Policía Nacional Revolucionaria. Autor: Razones de Cuba

No son un invento en absoluto los vínculos y sintonía del denominado Movimiento San Isidro con funcionarios del gobierno de Estados Unidos, encargados de la atención y avituallamiento de su base operacional en Cuba

En las últimas horas, ante los sucesos en San Isidro, hay que recurrir a las publicaciones de algunos miembros del Movimiento San Isidro en octubre del 2020, mes en el que es un deber detenerse con total intencionalidad. Transcurría la fase final de las elecciones en Estados Unidos. Los integrantes de este grupúsculo, con una audiencia sustancialmente radicada en el sur de la Florida, hacían campaña día tras día en favor de la reelección de Donald Trump. Aplaudían todo su daño a Cuba, y como si no fuera suficiente, le pedían que apretara más. 

Trump, el ídolo que abrazan, representaba la permanencia y arreciamiento de una política de asfixia económica concebida desde inicios de la década del sesenta para afectar la vida del pueblo cubano. En pos de ello, sus miembros pedían a sus acólitos de Miami que votaran por Trump. 

A esa dura militancia trumpista, pertenece Denis Solís, el hombre por cuya libertad clama el Movimiento San Isidro y a quien se puede ver gritar enardecido “Trump 2020, es mi Presidente”, al mismo tiempo que ofende y desafía a las autoridades cubanas. 

La derrota de Trump en las elecciones, que abre el camino de la presidencia a Joe Biden, y con éste la posibilidad de retomar la senda del proceso hacia la normalización de las relaciones, iniciado con Obama –al margen de la convergencia de intenciones en cuanto a injerencia y agresividad contra Cuba, pero con métodos diferentes-, contravenía los deseos de este reducido grupo de personas de mantener esa política de asfixia total para inducir al malestar, la irritación y, en algún momento, el tan pretendido “estallido social” para nuestro país. 

No son un invento en absoluto los vínculos y sintonía del denominado Movimiento San Isidro con funcionarios del gobierno de Estados Unidos, encargados de la atención y avituallamiento de su base operacional en Cuba. 

Circularon con claridad, hace unos meses, las imágenes que dan fe de las relaciones de Luis Manuel Otero Alcántara, cabecilla principal, con la encargada de negocios de la Embajada de EE. UU, en La Habana. O de otra de sus integrantes, Omara Ruiz Urquiola, visitada por la propia diplomática. O de las decenas de mensajes que en los últimos días salieron de las cuentas oficiales en Twitter de funcionarios del Departamento de Estado y de la Embajada de EEUU en la capital cubana, haciendo coro a la más reciente provocación montada por este grupo, con el mismo cinismo con que abogan por arreciar el bloqueo y cortar las remesas. 

El pretexto utilizado como detonante de la provocación actual fue la detención, procesamiento judicial y sentencia del ciudadano Denis Solís, miembro del Movimiento San Isidro, sancionado a 8 meses de privación de libertad por el delito de desacato a un oficial de la Policía Nacional Revolucionaria. 

Según informaciones que han trascendido en los medios oficiales, el desacato de Solís hace suponer que también fue una fabricación intencionada. Este había sido citado oficialmente en una ocasión anterior para presentarse en la unidad de la PNR con el fin de esclarecer sus vínculos con un elemento terrorista radicado en Miami, los cuales reconoció tras su detención, aunque no resultó procesado por ello. 

Solís decidió no asistir a ese primer citatorio ante las autoridades policiales. Cuando esto ocurre siempre se produce una segunda citación y advertencia. Esto fue lo que motivó la presencia del oficial en casa de Solís, quien por libre voluntad decidió dejar documentado la manera en que desacató su autoridad. 

Aquí es importante volver a detenerse en el elemento legal de este caso. El artículo 144.1 de la Ley 62, Código Penal, señala, en esencia, en un extenso párrafo, dos dimensiones del delito de Desacato: la ofensa y la amenaza a una autoridad en el ejercicio de sus funciones. 

Denis Solís con total agresividad, consciente de su acto, en plena transmisión en directo por las redes sociales, le dice a toda voz a este policía:“esbirro”, “sicario”, “penco envuelto en uniforme”, “rata”, “mariconsón” y “capitana”. Estas fueron las ofensas, pero también hubo amenazas. Solís le espetó al policía que si regresaba por su casa iba a escupirlo y reventarlo. 

¿Cuál habría sido en los Estados Unidos, por ejemplo, la actitud de un policía ante un hombre joven negro que lo increpa, lo ofende y lo desafía? Sabemos de sobra la respuesta. ¿Llegaría siquiera ante un tribunal? ¿Quedaría paralizado de por vida tras recibir más de 7 disparos a quemarropa o moriría ahogado con una rodilla sobre su cuello? 

Ceder y liberar a Solís es sentar un precedente para el caos y la anarquía en nuestro país, donde cualquier delincuente sentirá que arropándose en el papel de “opositor” tiene una patente de corso para irrespetar o atentar contra la autoridad. 

La aplicación de la justicia a Denis Solís sirvió como pretexto al Movimiento San Isidro. Buscaban tener a alguien detenido para sustentar su escándalo. Declaran entonces pasar a una supuesta huelga de hambre y sed, a sabiendas de que es un recurso que por lo general tiende a no pasar desapercibido y a despertar simpatías en no pocas personas. 

Para ello se acantonaron durante poco más de siete días en un local de la Habana Vieja, ubicado en Damas 955, entre San Isidro y Avenida del Puerto. 

El devenir de la semana en la que se desarrolló esta puesta en escena demostró de qué se trataba el performance. Además de las imágenes de comida, agua y toda clase de suministros que existieron en este lugar, hay dos hechos marcados por el tiempo que desafían la lógica y la ciencia médica. 

El primero lo tenemos el pasado sábado 21 de noviembre. Habían transcurrido más de 72 horas de iniciada la supuesta acción. Algunos medios digitales afines y amigos de los supuestos “plantados”, publican que se encontraban en las últimas y al borde de morir. El panorama pintaba caótico. 

Sin embargo, pocas horas después, en la madrugada, a punto de cumplirse los cuatro días en que supuestamente no habían tomado agua, ni ingerido alimento alguno, se les ve desafiantes y violentos, enérgicos, corriendo de un lado a otro dentro de la casa, manoteando, fumando y haciendo transmisiones de video en directo para Facebook. ¿Se recuperaron tan rápido o es que nunca estuvieron al borde de tal gravedad? 

El segundo momento significativo lo tenemos al sexto y séptimo días de supuestamente no consumir agua, ni comida. Según datos publicados por ellos mismos en sus redes sociales, en ese momento tenían parámetros médicos imposibles para quienes asumieron una huelga extrema. La presión de los dos principales cabecillas rondaba los 120 y 80, las frecuencias cardiacas entre 70 y 80, y los niveles glicémicos ajustados a los estándares normales. 

Pero no queda ahí. En estos dos días, que sobrepasan las 150 horas en que supuestamente no habían bebido una molécula de agua, ni ingerido un grano de arroz, realizaron otras transmisiones en directo, escribieron largos y coherentes textos en sus páginas en Facebook y finalmente se enfrentaron con determinación, plenitud de facultades mentales y físicas a tres médicos que visitaron el lugar de la presunta huelga, ante una seria violación de las normas sanitarias establecidas en el país para el enfrentamiento a la COVID-19. 

Médicos a los que se ha consultado, así como publicaciones especializadas en internet, coinciden en la imposibilidad de que un ser humano muestre tanta vitalidad en condiciones extremas como a las que afirman haberse sometido. 

En el séptimo día los cabecillas principales anunciaron que abandonaban la huelga de sed. Eso era inevitable: pasaban los días y ni su salud, ni su condición física se deterioraban. Ya resultaba insostenible la mentira para quienes decían no estar bebiendo ni una gota de agua. 

El performance de San Isidro no duró todo lo que sus ejecutores hubieran querido. Carlos Manuel Álvarez, de quien se observan dudosos vínculos con los servicios especiales norteamericanos, mediante la NED, ONG fachada de la CIA con la cual ha reconocido mantener relaciones, arribó sorpresivamente a la sede del Movimiento San Isidro el pasado martes 24 de noviembre. 

Residente en México, antes de viajar a la Habana, pasó por los EE. UU, y desde ahí viajó a Cuba, donde incumpliendo los protocolos médicos no se hospedó en el inmueble que había declarado en el aeropuerto, trasladándose directamente a San Isidro. 

Ante el resultado alterado de su prueba de PCR se procedió con lo establecido en el protocolo cubano: localizar a la persona y conminarlo a una nueva prueba y a su aislamiento. La actitud ante la visita de las autoridades médicas fue desafiante y violatoria, lo que obligó a la evacuación forzada y aislamiento de todos los presentes en Damas 955. 

Ambulancias y patrulleros eran visibles en aquel lugar en la noche del 26 de noviembre. Había un pueblo expectante, pero para nada solidario con los falsos huelguistas. 

Videos grabados para las redes sociales evidencian que no existieron atropellos, ni la violencia a la que algunos aluden. No hubo, a pesar de sus provocaciones y ofensas reiteradas al Estado durante los últimos días, detenciones arbitrarias, interrogatorios en cuartos fríos, torturas o desapariciones. 

Todos los provocadores de San Isidro, después de los requeridos exámenes médicos, fueron restituidos a sus hogares, donde se les conminó a mantenerse aislados ante el riesgo epidemiológico. 

Mientras eran retirados del lugar se escuchó a los vecinos abuchearlos y lanzar consignas de respaldo a la Revolución. Y es que los atrincherados en San Isidro, llegaron allí para empañar la tranquilidad de la zona con sus reiteradas provocaciones, con las indecencias que pretenden llamar arte y con sus profanaciones a uno de los símbolos más sagrados de este país: la bandera de la estrella solitaria.

(Juventud Rebelde)

Denuncia Cuba nueva injerencia de Estados Unidos

Funcionarios del gobierno de Estados Unidos han intervenido en estos días, de manera reiterada y sin ningún recato, en los asuntos internos de Cuba, al apoyar al denominado Movimiento San Isidro, denuncia hoy el diario Granma.

 

En portada, el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba apunta a Mike Pompeo, secretario de Estdo norteamericano; Michael Kozak, subsecretario interino de la Oficina de asuntos del hemisferio occidental del Departamento de Estado; y a Mara Tekach, coordinadora de la Oficina de asuntos cubanos del Departamento de Estado.

Cuba soberana no acepta injerencias, titula el periódico la información en la que refiere que el comportamiento burdo y poco profesional de Pompeo y compañía en apoyo al citado movimiento causa estupor y profunda indignación.

La nota fustiga la actitud injerencista de esos políticos estadounidenses, la que califica de violatoria de las leyes internacionales y de los principios de respeto que deben existir entre dos países vecinos.

Según el texto, el gobierno estadounidense busca a toda costa un pretexto que le permita escalar la situación, creada por ellos mismos, con el fin de enrarecer y dificultar aún más las relaciones entre ambos países.

Parece que desconocen la fibra de la que está hecho este pueblo, como si 60 años de resistencia no bastaran para probar, de manera fehaciente, que el camino de la confrontación y la injerencia no conduce a ninguna parte.

Los cubanos no cedemos ante el chantaje ni la amenaza ni la fuerza, añade Granma, somos un país libre, independiente y soberano; amamos la paz y mantenemos relaciones de amistad y solidaridad con la inmensa mayoría de los países del mundo.

Preferimos las buenas relaciones, pero nunca bajo lógicas de amenaza, coacción o chantaje; Cuba no negocia sus principios, concluye el periódico.

El llamado Movimiento San Isidro agrupa a una veintena de personas, la mayoría en condiciones socioeconómicas desfavorables, no trabajan o poseen antescedentes delictivos, que iniciaron una huelga de hambre en esta capital en reclamo de la liberación de Denis Solís, asociado a grupos terroristas en Estados Unidos y actualmente sancionado por el delito de desacato por enfrentarse a la policía cubana en días pasados.

Cubadebate publicó esta semana que los terroristas Willy González, Kiki Naranjo y Jorgue Luis Fernández Figueras han estado dando indicaciones al Movimiento San Isidro desde territorio estadounidense para que lancen cocteles molotov e incendien establecimientos públicos sin importar a quien puedan dañar.

De acuerdo con el reporte, los tres se encuentran circulados y pendientes a jucio ante los tribunales de Cuba por delitos anteriormente cometidos en la isla.

Sobre la huelga de hambre, aclara que la idea que ellos tienen es entretener a sus contratistas generando dinámicas sociales de desobediencia civil e ingobernabilidad, como reflejan los manuales de la Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA) en la llamada «lucha no violenta».

Dicen que están en huelga de hambre pero en sus directas en Internet se ve la entrada de agua, alimentos sin procesar como arroz, azúcar, frijoles, chícharos, café y maní en grano, así como cerveza y otros insumos, puntualiza Cubadebate.

¿Quién está detrás del show anticubano en San Isidro?

La farsa de San Isidro Foto: Tomada de Internet

La cotidianidad de San Isidro, en La Habana Vieja, se ha visto alterada por un grupo de personas -14 en total, 4 de ellas pertenecientes al llamado Movimiento San Isidro-, quienes se han convertido en centro de un nuevo show contrarrevolucionario, auspiciado y apoyado por el gobierno estadounidense

Desde fines del siglo XIX, el barrio de San Isidro, en La Habana Vieja, se convirtió en «zona de tolerancia».

Barrio de gente humilde, vejado por la presencia de marines yanquis que desembarcaban en busca de diversión y sexo barato. Su vida cambió al triunfar la Revolución en 1959.

La otrora escarnecida barriada habanera cuenta hoy con 14 consultorios médicos, una clínica de medicina tradicional, una clínica veterinaria, tres círculos infantiles, un jardín infantil y cuatro escuelas.

Tuve la oportunidad de compartir con los vecinos del lugar, en un barrio-debate organizado por los cdr hace unos dos años, en homenaje al Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz.

Nos reunimos, sin tribunas ni discursos preelaborados, al pie de la Ceiba del parque. Recuerdo dos intervenciones, una en la que, a nombre de todos los vecinos, un compañero, desde su fe religiosa, declaró su apoyo incondicional a la Revolución.

La otra fue la de un anciano, quien llamó a sus conciudadanos a recordar lo que era aquel lugar antes del 59 y cómo muchos de ellos, siendo niños, conocieron casos de mujeres que fueron ultrajadas por los marines yanquis.

Sin embargo, estas historias conmovedoras de transformación social no son las que trascienden a los medios transnacionales de prensa y las redes virtuales que por estos días han fijado su atención en este populoso barrio.

Nuevo show anticubano

La cotidianidad en esta barriada se ha visto alterada por un grupo de personas -14 en total, cuatro de ellas pertenecientes al llamado Movimiento San Isidro-, quienes se han convertido en centro de un nuevo show contrarrevolucionario, auspiciado y apoyado por el gobierno estadounidense.

El espectáculo es muy similar al que, en otras oportunidades, han escenificado otros grupos mercenarios o títeres al servicio del gobierno de Estados Unidos. No olvidemos la connotada, por ridícula y falsa, «huelga del aguacate», en la que su promotora fue sorprendida degustando apetitosos menús.

No todos desempeñan el mismo papel en el performance: unos dicen estar en huelga de privación de comida y de agua, otros de comida y varios guara-cheando, según se puede apreciar en las transmisiones en vivo, especie de
reality show que acostumbra a realizar el «movimiento» por las redes sociales, en actos de autopromoción o de reportes a quienes los financian.

Comprobante de compra de comida a través de TuEnvio Foto: Tomada de Internet

El grupo, por el momento, exige dos cuestiones: la primera, la liberación de Denis Solís González, presentado como un joven artista censurado, quien según alegaban estaba desaparecido después de ser detenido por la Policía.

Denis Solís actualmente se encuentra sancionado a ocho meses de privación de libertad por el delito de desacato a las autoridades. Este ciudadano no presentó recurso de apelación contra la pena.

Denis Solís González, presentado como un joven artista censurado Foto: Tomada de Facebook

La Agencia Cubana de Rap, institución cultural de reconocimiento internacional, desmontó el burdo argumento que esgrimen los manipuladores sobre su relación con el arte: «La voz de un principiante sin obra consolidada no puede invocarse como representativa de nuestro hip hop, mucho menos cuando se conoce que los intereses que defiende hacen parte del plan subversivo orquestado contra la Revolución Cubana».

La naturaleza de esta trama no demoró mucho en ser esclarecida hasta por el propio Solís González, quien, en un video difundido en las redes sociales, reconoció tener vínculos con personas que han financiado actos violentos contra Cuba, como es el caso de José Luis Fernández Figueras, acusado por la justicia cubana por pertenecer a un grupo terrorista radicado en Miami, quien le prometiera el envío de 200 dólares si cumplía con sus instrucciones.

¿Qué es el supuesto Movimiento San Isidro?

El fabricado Movimiento San Isidro, centro de un boom mediático orquestado por la articulada red de medios al servicio de los intereses de los EE. UU., no representa para nada al barrio humilde, laborioso y revolucionario del que han tomado el nombre y que repudia la presencia de personas que viven del escándalo, cometen acciones degradantes e incluso manipulan a menores de edad para sus performances groseros y provocadores.

Luis Manuel Otero Alcántara, a quien identifican como cabecilla del grupúsculo, tiene un abultado expediente de provocaciones, aupadas y arropadas por Mara Tekach, cuando fungía como encargada de negocios de la embajada estadounidense en La Habana. Entre los políticos a los que profesa admiración destacan congresistas que han impulsado el arreciamiento del genocida bloqueo en contra del pueblo de Cuba.

En los reality shows que acostumbran a hacer se puede apreciar la degradación existencial y cultural de su grupo y el vínculo con terroristas de Miami, que han ejecutado acciones violentas contra nuestro país.

Ultraje de Luis Manuel Otero Alcántara a la bandera cubana Foto: Tomada de Internet

En una de las transmisiones en vivo que hicieron, uno de los miembros del pretendido Movimiento saludó al terrorista William González Cabrera, responsable de financiar acciones contra instalaciones y establecimientos en Cuba, como fueron los intentos de incendio de una cafetería, de una barbería y de una bodega, y otro integrante del grupo preguntó por acciones que se realizarían con cocteles Molotov.

Mientras se tejía el guion del montaje de la solidaridad con Denis Solís, a sus «hermanos» de causa se les pudo ver fiestando en un video que circularon por las redes, actitud que contrasta con el martirologio que, con horas de diferencia, montaron.

El segundo pretexto que inventaron, para ganar popularidad con su provocación, es la eliminación de las tiendas en MLC, medida necesaria para enfrentar el recrudecimiento del cerco económico implantado por la administración de Donald Trump, agravado por la crisis generada por la COVID-19.

Llama la atención que a los mismos individuos que hacen esta exigencia les compran alimentos desde el extranjero en estas tiendas a través de una plataforma online, en medio de la huelga de hambre y sed que dicen sostener.

¿Quién mueve los hilos?

El nuevo show, instrumentado desde Washington y Miami, forma parte de los planes de subversión contra Cuba, y tiene antecedentes en otras acciones similares organizadas, ejecutadas y financiadas por ese gobierno en el afán de destruir la Revolución.

Si analizamos el modus operandi del llamado Movimiento San Isidro, encontraremos muchas regularidades presentes en la estrategia de Golpe Suave del manual del politólogo norteamericano Gene Sharp, al advertir varias similitudes entre los planes ejecutados en el Maidán ucraniano, las guarimbas venezolanas y las acciones de grupos de delincuentes durante el golpe de estado contra Evo Morales en Bolivia…

Se observa, como tendencia, que recurren a bandidos y a personas de baja catadura moral que se prestan para servir como agentes de un gobierno extranjero, con el fin de promover el caos y alimentar la narrativa de la violencia y la represión, propalada por una financiada y articulada red de medios digitales y tradicionales.

Funcionarios del gobierno de Estados Unidos no han escondido su complicidad con lo acaecido en La Habana, hecho que contrasta con la actitud de nuestro gobierno de no interferir en los asuntos internos de otros países.

Michael Kozak, subsecretario interino de la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado de Estados Unidos, ferviente promotor del bloqueo y del cierre de remesas, ha realizado varias declaraciones de apoyo al Movimiento San Isidro, al igual que el senador republicano por la Florida, Marco Rubio, cuyo prontuario anticubano es bien sabido por nuestro pueblo.

Tampoco podía faltar, si de injerencia se trata, Luis Almagro, secretario general de la desprestigiada OEA, quien no tardó en mostrar su apoyo a esta nueva acción anticubana.

Encuentro de contrarrevolucionarios con Luis Almagro Foto: Tomada de Internet

A los funcionarios yanquis, congresistas anticubanos y al secretario general de la OEA no les interesa la afectación a la salud que una actitud irresponsable pudiera tener para algunos de los involucrados. Lo que buscan a toda costa es desacreditar la trayectoria limpia y ejemplar de la Revolución, reconocida recientemente con la elección de Cuba como miembro del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, y apoyar las justificaciones del gobierno de EE. UU. para el mantenimiento del bloqueo genocida que afecta a todo nuestro pueblo.

Esta acción provocadora, cuyos hilos se mueven desde Washington y Miami, pretende desconocer la rica historia de la Revolución, que no admite ceder a las presiones del imperio, ni de un puñado de marionetas. El pueblo cubano conoció en enero de 1959 el valor de la independencia, de la soberanía y del culto a la dignidad plena del hombre: a esas conquistas que tanta sangre gloriosa han costado no está dispuesto a renunciar.

Suministro de alimentos para la casa donde están supuestamente en huelga de hambre Foto: Tomada de Internet

(Granma)

Fallece Diego Armado Maradona en Argentina, a los 60 años de edad

Maradona en una foto de diciembre de 2019. Foto: Ronaldo Schemidt/AFP.

El astro del fútbol mundial Diego Armando Maradona falleció este miércoles al mediodía (hora local) en su residencia del barrio de San Andrés, en Tigre, norte de Buenos Aires, debido a un paro cardiorrespiratorio.

Según informaron medios locales, el Pelusa, quien había cumplido 60 años el pasado 30 de octubre, se descompensó y no pudo ser reanimado por los médicos, que llegaron en media decena de ambulancias al lugar para asistirlo.

A pocos minutos de conocerse la triste noticia, el presidente de Argentina ha decretado tres días de luto oficial por la muerte del 10.

El presidente de Argentina, Alberto Fernández, escribió en su cuenta de Twitter: “Nos llevaste a lo más alto del mundo. Nos hiciste inmensamente felices. Fuiste el más grande de todos. Gracias por haber existido, Diego. Te vamos a extrañar toda la vida”.

El fallecimiento de Maradona fue confirmado por su agente y amigo, Matías Morla.

Su estado de salud había despertado preocupación durante las celebraciones por su 60 cumpleaños. Su última aparición pública aconteció el día de su cumpleaños en El Bosque, durante un partido entre Gimnasia y Esgrima y Patronato. Allí recibió como homenaje una placa de parte de las autoridades del fútbol argentino.

Maradona, uno de los jugadores de fútbol y personalidades del deporte más populares e influyentes de las últimas décadas, tuvo a inicios de este mes algunos episodios de confusión y fue ingresado en una clínica de Buenos Aires por anemia, deshidratación y con un bajón anímico, según dijeron médicos y allegados en ese momento.

Realizado un chequeo médico, se le diagnosticó un hematoma subdural por el que fue operado.

Levantando la copa en México 86. Foto: Getty.

Diego Armando Maradona Franco (Lanús, Buenos Aires, 30 de octubre de 1960-Tigre, Buenos Aires, 25 de noviembre de 2020). En 1976  debutó en el fútbol profesional con Argentinos Juniors. En 1979 fue campeón del Mundial Juvenil con Argentina. En 1995 volvió a Boca Juniors, donde  y se retiró allí como jugador en 1997.

Fue jugador de equipos como el Barcelona y el Nápoles, estrella indiscutida del fútbol mundial (para muchos el mejor de todos los tiempos) y campeón con la selección argentina en México 86. Actualmente, era entrenador del Gimnasia y Esgrima de La Plata.

Luego de una intervención quirúrgica que tomó el tiempo estimado, unas dos horas, el campeón mundial con la selección argentina en 1986, cuando hizo uno de los goles más famosos de la historia, Maradona se recuperó favorablemente y su médico personal, Leopoldo Luque, dijo el pasado día 4 que tenía ningún compromiso neurológico, era buena la evolución y no habría secuelas.

Una semana después, el 11, fue dado de alta médica de la clínica hospitalaria Olivos y se informó que continuaría su tratamiento acompañado de su familia.

“Cuando dicen que soy Dios, yo respondo que están equivocados: soy un simple jugador de fútbol. Dios es Dios y yo soy Diego”. Diego Armando Maradona.

“Gracias por todo, Diego”, escribió en su cuenta de Twitter el Barcelona, donde militó en las temporadas 1982-83 y 1983-84 y ganó una Copa del Rey, una Copa de la Liga y una Supercopa de España. También en Twitter, River Plate ha publicado una imagen de Maradona con la camiseta de argentina y el mensaje “Hasta siempre, Diego”.

“Ciertamente, algún día patearemos una pelota juntos en el cielo”, ha declarado el brasileño Pelé al lamentar el fallecimiento de Maradona.

Boca Juniors, otro de los equipos donde el Pelusa hizo historia, publicó una foto de Maradona vistiendo la camiseta y el mensaje “Eternas gracias. Eterno Diego”.

El Nápoles, que durante la segunda mitad de los ochenta vivió el éxito junto con el 10 (dos Scudettos, una Coppa, una Supercopa y una Copa de la UEFA), lo refleja en Twitter vistiendo su camiseta junto al mensaje “Para siempre. Adiós Diego”.

En su cuenta de Instagram, Lionel Messi ha escrito: “Un día muy triste para todos los argentinos y para el fútbol. Nos deja pero no se va, porque el Diego es eterno. Me quedo con todos los momentos lindos vividos con él y quería aprovechar para enviarle el pésame a toda su familia y amigos. QEPD”.

Otros mensajes

Cristina Fernández de Kirchner: “Mucha tristeza… Mucha. Se fue un grande. Hasta siempre Diego, te queremos mucho. Enorme abrazo a sus familiares y seres queridos”.

(Cubadebate)

PIONEROS en la Habana recibieron la PaÑOleta Roja


Foto:
 Raquel Sierra

Con el cambio de la pañoleta azul por la roja, que distingue a los pioneros José Martí, de primer nivel, comenzó esta mañana en la escuela primaria Mártires del II Frente Oriental Frank País, en el municipio Plaza de la Revolución, un recorrido de las máximas autoridades de la ciudad, en ocasión del aniversario 501 de La Habana.

Foto: Raquel Sierra

Un total de 30 niñas y niños recibieron en sus hombros el nuevo atributo pioneril de manos de Luis Antonio Torres Iríbar, primer secretario del Partido en la ciudad y presidente de su Consejo de Defensa; Ena Elsa Velázquez, ministra de Educación; Reinaldo García Zapata, Gobernador de La Habana; la presidenta de la Organización de Pioneros José Martí, Rosa María Ramírez Montero, entre otros dirigentes políticos y gubernamentales del territorio y el municipio.

Luis Antonio Torres Iríbar, presidente de su Consejo de Defensa Provincial ; Ena Elsa Velázquez, ministra de Educación; Reinaldo García Zapata, Gobernador de La Habana; la presidenta de la Organización de Pioneros José Martí, Rosa María Ramírez Montero,asistieron al acto

Esta escuela, inaugurada en 1966, tiene una matrícula de 173 estudiantes, de primero a sexto grado, explicó su directora Paula Ileana Burgues de la Osa. En breve diálogo con la directora de la institución, Torres Iríbar exhortó a “seguir cosechando frutos para la Revolución”.

(Tribuna de la Habana)