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Comienza este sábado el Congreso del Partido. Se transmitirá en vivo su inauguración

15 abril 2016

Logo PCCinfografia-7congreso-pccinfografia-7congreso-pcc 1infografia-7congreso-pcc 2El Séptimo Congreso del Partido Comunista de Cuba dará inicio este sábado 16 de abril, a las 10:00 de la mañana, en el Palacio de Convenciones, en la fecha conmemorativa del aniversario 55 de la inolvidable proclamación del carácter socialista de la Revolución Cubana.
Mil delegados y aproximadamente 280 invitados participarán en las sesiones de este importante evento que incluirá en su programa el Informe Central ante los asistentes, la discusión de los documentos en cuatro comisiones, y finalmente, la elección de los órganos superiores de dirección del Partido, así como la sesión de clausura del evento partidista el próximo día 19, a cinco décadas y media de la histórica Victoria de Girón.
La sesión inaugural del Séptimo Congreso será transmitida en vivo por los canales Cubavisión, Cubavisión Internacional y las emisoras Radio Rebelde y Radio Habana Cuba.

El desarrollo y las características del tercer y cuarto Congresos del PCC

Congresos del PP
Una aproximación necesaria a nuestra historia
Fue un decenio de grandes e inesperados sucesos que impactaron a la sociedad cubana, pero que fueron incapaces de cambiar el rumbo soberano y socialista asumido por los habitantes de la isla permanentemente sitiada
Autor: Dr.C. José Antonio Rodríguez Ben* | internet@granma.cu
14 de abril de 2016 21:04:55
Fidel y Raúl durante el IV Congreso del Partido. Foto: Juvenal Balán
Los congresos del Partido Comunista de Cuba han tenido una importancia trascendental en la proyección, la consolidación y el desarrollo futuro de la Revolución. El tercer (1986) y cuarto (1991) Congresos del PCC proyectaron el devenir del país entre los años 1985 y 1996. Fue un decenio de grandes e inesperados sucesos que impactaron a la sociedad cubana, pero que fueron incapaces de cambiar el rumbo soberano y socialista asumido por los habitantes de la isla permanentemente sitiada. En esos años se desarrollaron en el país procesos y tareas esenciales para el futuro de la Revolución; basta señalar dos de ellos:
1. El proceso de rectificación de errores y tendencias negativas, que comenzó por la economía, pero se hizo extensivo a toda la sociedad en su conjunto en un esfuerzo por buscar un camino propio, autóctono y eficiente para el socialismo cubano.
2. El periodo especial, caracterizado por una aguda crisis económica, provocada por la desaparición del campo socialista y el recrudecimiento del bloqueo y las agresiones de los gobiernos estadounidenses contra la Isla, lo que imposibilitó continuar desplegando en toda su magnitud el proceso de rectificación, al desarrollarse nuevas alternativas y medidas dirigidas a salvaguardar el socialismo, que aunque no coincidieran con las ideas de la rectificación eran imprescindibles.
El III Congreso del Partido se desarrolló en La Habana del 4 al 7 de febrero de 1986, con una sesión diferida a finales de noviembre y los dos primeros días del mes de diciembre del mismo año, para debatir y aprobar el Programa del Partido.
En las valoraciones realizadas en el Informe Central, se reconocieron los avances alcanzados en el quinquenio 1981-1985, a pesar de los efectos negativos que para la economía cubana ocasionaron la intensificación del bloqueo y de las agresiones del imperialismo, la continuada caída de los precios de las materias primas y el encarecimiento de los productos industriales en el mercado mundial capitalista, los fenómenos meteorológicos que afectaron a Cuba y los errores cometidos en la aplicación del Sistema de Dirección y Planificación de la Economía.1 También se examinaron críticamente las deficiencias existentes en cada uno de los sectores de la nación, para ser resueltas con el esfuerzo propio del pueblo cubano. Se hicieron profundos análisis centrados en las dificultades que se enfrentaban y sobre la necesaria rectificación de los errores y de las tendencias negativas.
Pese a esos inconvenientes, el apoyo popular a la producción y las relaciones de ayuda y solidaridad establecidas con la URSS, la comunidad socialista y el Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME) determinaron que se mantuviera la tendencia ascendente en el desarrollo económico y en la calidad de vida de la sociedad cubana durante el periodo.
En el documento partidista se destacaron los progresos en las tareas de la defensa de la patria y se distinguió el fortalecimiento de la conciencia revolucionaria, la labor de las organizaciones políticas, sociales y de masas y el papel dirigente del Partido.
Se profundizó en el análisis del panorama mundial existente en esos momentos, en los peligros que amenazaban la paz mundial y sobre la posición de Cuba en el ámbito de la política internacional. Se ratificó la política exterior dirigida por el Partido, caracterizada por su firme sustento en los principios de la Revolución.
También el Informe Central reflejó el trabajo realizado en el cumplimiento de las directivas del quinquenio 1981-1985, destacándose con claridad y precisión las nuevas proyecciones principales a seguir para el siguiente quinquenio y la importancia que tendrían para la estrategia de desarrollo hasta el año 2000.
En el transcurso del evento fueron aprobados los lineamientos económicos y sociales para el quinquenio 1986-1990 y resoluciones sobre la división político-administrativa del país, las mo­dificaciones a los Es­tatutos del Partido Comunista de Cu­ba, la política internacional, así como la resolución sobre el perfeccionamiento del Sistema de Dirección y Pla­nificación de la Eco­nomía, que abar­caba, entre otros aspectos, los re­lacionados con las esferas de la planificación, la financiero-crediticia, el trabajo, los salarios y los estímulos, así como la gestión empresarial de los Organismos de la Administración Central del Estado. Se eligieron los miembros del Comité Central, del Buró Político, del Secretariado y fueron ratificados Fidel y Raúl Castro como primero y segundo secretarios del PCC.
Por su parte, la sesión diferida realizada a finales de noviembre y principios de diciembre de 1986 estuvo ca­rac­terizada por el debate sobre la marcha del proceso de rectificación de erro­res y tendencias negativas, con­vocado por el Primer Secretario del PCC, así como por la discusión en torno a las deficiencias en la construcción del socialismo cubano, donde un tema primordial fue la educación. Finalmente, se analizó y aprobó el Pro­grama del Partido Comunista de Cuba, que ofrece un panorama de la lucha del pueblo cubano por la independencia nacional y traza los objetivos y las tareas del PCC para culminar la construcción del socialismo. Este úl­timo punto abarcaba la estrategia eco­nómica, así co­mo la política a se­guir en la esfera social, la educación, la ciencia y la cultura general; las relaciones exteriores; la defensa de la patria; el trabajo ideológico; y la organización política de la sociedad.
El Congreso finalizó oficialmente una vez concluida la sesión diferida, el 2 de diciembre de 1986, día histórico en que se cumplía el XXX aniversario del desembarco del Granma. Fue clausurado por el Comandante en Jefe Fidel Castro mediante un discurso en el que, entre otros importantes asuntos abordados, se declaraba la aprobación del Programa del Partido Comunista de Cuba.
El IV Congreso se celebró en el teatro Heredia de la heroica ciudad de Santiago de Cuba entre el 10 y el 14 de octubre de 1991. Por primera vez, una reunión de semejante naturaleza salió de la capital. Las palabras de bien­venida estuvieron a cargo de Esteban Lazo Hernández, miembro del Buró Político y primer secretario del Partido en la provincia.
Allí fue proclamado el Lla­ma­miento al IV Congreso del Partido Co­munista de Cuba, leído por el segundo secretario del Partido, General de Ejército Raúl Castro Ruz, que anteriormente había sido debatido por millones de cubanos.
En esa ocasión no hubo un In­forme Central escrito y el discurso inaugural del compañero Fidel Cas­tro se centró fundamentalmente en el análisis de la coyuntura internacional, caracterizada por el desplome del campo socialista en Europa del Este y los problemas de la URSS, así como la repercusión de estos hechos para la economía cubana y las medidas que se tomarían para la supervivencia de la nación.
El IV Congreso tuvo lugar en uno de los momentos más difíciles del país, por lo que el Primer Secretario del PCC, Fidel Castro, en su discurso inaugural lo denominó con razón, como un “congreso en armas”. En esas circunstancias el pueblo cubano multiplicaba sus esfuerzos en el trabajo y la defensa de la Re­volución.
En las palabras pronunciadas ese día por Fidel, encontramos la convicción de defender el socialismo que prevaleció en ese congreso y en el pueblo cubano, al decir:
“Hoy nos corresponde a nosotros una responsabilidad universal. Somos el único país socialista en medio del occidente, de todo el occidente y de una parte del oriente, el único. Y qué odio nos tienen algunos por la capacidad de nuestro pueblo, de nuestra patria de aceptar ese desafío y de mantener en alto sus banderas y su disposición a defender esas banderas; como hemos dicho otras veces, las más justas y las más humanas que han existido en la historia de la humanidad. Hoy luchamos no solo por nosotros mismos, no solo luchamos por nuestras ideas, sino luchamos por las ideas de todos los pueblos explotados, subyugados, saqueados, hambrientos de este mundo; luego, nuestra responsabilidad es mucho mayor”.2
Al IV Congreso del PCC correspondió el análisis del periodo especial y las medidas implementadas por el proceso de rectificación. Se analizó el impacto que causó en nuestro país la desaparición del campo socialista y ante esa grave situación, se adoptaron las decisiones y las medidas indispensables con el objetivo de resistir y continuar paso a paso el desarrollo de la Revolución. Se llamó la atención sobre las nuevas dificultades y el espíritu de combate que tenía que prevalecer entre todos los ciudadanos del país. También, en sus palabras iniciales, el Primer Secretario se refirió a las consecuencias del bloqueo de Estados Unidos hacia Cuba y que a partir de ese momento sería más intenso y sus consecuencias mayores.
Durante el desarrollo del evento partidista se debatió y aceptó la entrada de los creyentes en el Partido, el papel de la ciencia en función de nuestro desarrollo, la lucha contra el delito y otros importantes temas.
También se discutieron y aprobaron resoluciones relacionadas con los Estatutos y el Programa del Partido Comunista de Cuba; el perfeccionamiento de la organización y funcionamiento de los órganos del Poder Popular; el desarrollo económico del país; la política exterior y la Resolución que facultaba al Comité Central del Partido para tomar decisiones en correspondencia con la difícil situación que vivía el país, para hacer cumplir el objetivo supremo de salvar la Patria, la Revolución y el Socialismo.
En la Resolución sobre los Estatutos del Partido se plantearon importantes modificaciones, tales como: Eliminar la estructura del Secretariado del Comité Central; facultar al Buró Político para crear de su seno un grupo de trabajo, el cual tendría a su cargo la atención de los asuntos cotidianos de la Dirección del Partido, lo mantendría al tanto de su gestión, le consultaría y rendiría cuentas en sus reuniones; y eliminar la categoría de miembros suplentes en todos los organismos del Partido y, por tanto, toda mención a ellos en el texto de los Estatutos.
Se eligieron los miembros del Comité Central y fueron ratificados Fidel y Raúl Castro como primero y segundo secretarios .
En la clausura del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba, efectuada en la plaza General Antonio Maceo, en Santiago, el día 14 de octubre de 1991, el Comandante en Jefe manifestó:
“Bajo la dirección de la Revolución y del gobierno socialista, adoptaremos las medidas que haya que tomar para que nuestras fábricas marchen, para que nuestros obreros trabajen, para salir adelante en estas difíciles condiciones, y siguiendo el principio de proteger a todos, de que no quede un ciudadano desamparado en nuestro país, repartiendo lo que tengamos, buscaremos fórmulas para salvar la patria, para salvar la Revolución, para salvar el socialismo. (…) Los hombres pueden morir, ¡pero los ejemplos no morirán jamás!; los hombres pueden morir, ¡pero las ideas no morirán jamás! Y aquí estamos dispuestos a regar con nuestra sangre nuestras ideas, y ningún ejemplo digno, ninguna idea justa ha sido jamás vencida”.3

* Subdirector de Investigaciones del Instituto de Historia de Cuba.

1 Informe Central al III Congreso del Partido Comunista de Cuba, “El desarrollo económico y social. Economía global”, revista El Militante Comunista, La Habana, abril, 1986, pp. 5-45.
2 Fidel Castro Ruz. Discurso pronunciado en la inauguración del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Teatro Heredia, Santiago de Cu­ba, 10 de octubre de 1991.
3 Fidel Castro Ruz. Discurso pronunciado en la clausura del IV Congreso del Partido Comunista de Cuba. Plaza, General Antonio Maceo, Santiago de Cuba, 14 de octubre de 1991.

Ocho preguntas sobre el Congreso del Partido

7MO-Congreso-PCC

Interrogantes acerca del importante acontecimiento que tendrá lugar del 16 al 19 de abril en el Palacio de Convenciones
Autor: Redacción Nacional | internet@granma.cu
13 de abril de 2016 22:04:28
1. El Congreso tendrá lugar del 16 al 19 de abril, en el Palacio de Convenciones. ¿Cómo está previsto que transcurran las sesiones? ¿Todo será en plenaria?
Está previsto que la apertura del Congreso el día 16, donde se presentará el Informe Central, sea en plenaria. Pos­te­rior­mente los delegados trabajarán en comisiones, en la tarde del 16 y durante el día 17. El 18 vuelven a sesionar en plenaria, para debatir de conjunto el dictamen del trabajo de las comisiones. La tarde de ese día se dedicará a la presentación, análisis y votación de la candidatura del Comité Central del Par­tido. El 19, también en plenaria, se dará a conocer el Comité Central electo, así como los miembros del Buró Político, el Primer y Se­gundo Secretario. Y se efectuará la clausura del Congreso.
2. ¿Cuántas comisiones habrá? ¿Qué temas discutirá cada una?
Habrá cuatro comisiones. En la primera se discutirá la conceptualización del modelo económico y social socialista cubano. La segunda abordará el plan de desarrollo de cara al 2030, la visión de la nación, sus ejes y sectores estratégicos. La tercera evaluará la implementación de los Lineamientos aprobados en el Sexto Congreso y su actualización para el próximo quinquenio y la cuarta valorará la materialización de los Objetivos de trabajo del Partido a partir de su Primera Conferencia.
3. ¿Cuántos invitados habrá? ¿Con qué criterio se seleccionaron?
Habrá unos 280 invitados. El criterio esencial para su selección, más allá del reconocimiento que para cada uno de ellos pers­onalmente significa, es el aporte que por sus conocimientos y experiencia pueden dar a los diversos temas que el Con­gre­so abordará, tanto en el orden económico como social e ideológico. Entre ellos hay cuadros del Partido, diputados a la Asamblea Nacional, representantes de Organismos de la Ad­ministración Central del Estado y nuestra sociedad civil, combatientes, investigadores de centros científicos, profesores universitarios, intelectuales, directores de medios de prensa, entre otros.
4. Se ha planteado que los mil delegados representan al conjunto de la militancia del Partido, y que la edad promedio es 48 años. ¿Quién es el delegado de mayor edad y quién el más joven?
El delegado de mayor edad es José Ramón Fernández, Héroe de la República de Cuba, fundador del Partido y combatiente de una destacada trayectoria. Él tiene 92 años. La delegada más joven es la guantanamera Idaliena Díaz Casamayor, presidenta de un Consejo Popular y diputada a la Asamblea Nacional. Ella tiene 27 años.
5. Entre los mil delegados hay 55 que tienen menos de 35 años. Eso significa el 5,5 % del total. ¿No son pocos?
Es natural que para asistir a eventos de esta naturaleza se elija como regla a compañeros que acumulan una experiencia considerable y una larga trayectoria en las filas del Partido. El hecho de que en el Congreso haya 55 jóvenes es una demostración de cuánto cada uno de ellos ha podido aportar en lo personal a pesar de su juventud, pero, sobre todo es el reconocimiento a una generación que da continuidad a la obra de sus abuelos y sus padres.
Hay muchos otros jóvenes que pudieran haber sido electos delegados, como también muchos otros militantes que fundaron el Partido, alfabetizaron, combatieron en la clandestinidad, la Sierra, Girón, el Escambray, Angola; participaron en las zafras del pueblo, levantaron comunidades, hospitales, escuelas, fábricas… En el Congreso todos están representados, también los más jóvenes, cuyos Moncada y Granma han sido otros.
6. Hay miles de cubanos que brindan ayuda solidaria a otros países. ¿Fueron seleccionados delegados e invitados entre los militantes que prestan colaboración en el exterior?
Sí. Hay 14 compañeros que militan en núcleos de nuestras misiones solidarias en el exterior, de cinco países: Venezuela, Brasil, Haití, Bolivia y Ecuador.
7. ¿Está la mujer suficientemente representada en el Congreso? ¿Y los negros y mestizos?
Las mujeres son el 43 % de los delegados, mientras que los negros y mestizos son el 36 %. En ambos casos, son cifras que se corresponden con su representación en el total de la militancia. Son superiores, en un 2,5 y 4,5 %, respectivamente, a las del Sexto Congreso.
8. ¿Hay suficiente representatividad de todos los sectores económicos y sociales?
El Congreso es un reflejo de la militancia y de la sociedad cubana en su conjunto. Es obvio que hay un número significativo de cuadros del Partido, desde el nivel nacional hasta los municipios y distritos, así como dirigentes de organizaciones de base (núcleos y comités del Partido). Hay obreros, campesinos, técnicos, directivos estatales y empresariales, investigadores, economistas, profesores y maestros, trabajadores de la salud, combatientes de las FAR y el Minint, intelectuales y artistas, juristas, periodistas… Como muestra de las transformaciones impulsadas por el Sexto Congreso, una parte de los delegados labora en el sector no estatal de la economía. Este es el Partido de la nación cubana, no de una parte de ella.

Orgullo y compromiso por partida doble

delegado Congreso

El VII Congreso del Partido será un espacio de continuidad y trabajo, considera el teniente coronel Mauri Martín Batista, delegado granmense a la magna cita
Autor: Darelia Díaz Borrero | internet@granma.cu
12 de abril de 2016 22:04:38
Foto: Rafael Martínez Arias
BAYAMO, Granma.—Sus ojos claros irradian un brillo especial que denotan el orgullo y el compromiso. Resulta que para el teniente coronel Mauri Martín Batista, instructor del Ministerio del Interior en la provincia de Gran­ma, deviene un honor su designación como delegado granmense al VII Congreso del Parti­do Comunista de Cuba, una satisfacción que, según relata, solo es comparable con aquella que sintió cuando lo seleccionaron para participar en el V, en 1997.
Recuerda Mauri que en aquel entonces el país atravesaba una etapa difícil dentro del Periodo Especial, que afectó a todos los sectores de la economía y la sociedad, y por tanto centró los debates del Congreso.
Para él, la economía continúa como el eje de cualquier análisis en la nación, porque, según dijo a Granma, no podemos renunciar al empeño de construir una sociedad cada vez más próspera.
No obstante, Mauri considera que este Con­greso no puede descuidar otros temas fundamentales para los destinos de la nación como son la preparación político-ideológica y la formación de valores en las nuevas generaciones de cubanos.
“Sobre los hombros de los jóvenes descansa el futuro de la nación, por eso la atención a ellos es clave”, destacó.
En los momentos actuales, dijo, en los que muchos intentan inculcar la desmemoria histórica y enamorar a los de menor edad con falsos beneficios respecto al sistema capitalista, es preciso acercar a las nuevas generaciones de cubanos a las esencias de la nación, para que defiendan aún más la identidad nacional.
“La juventud tiene la responsabilidad de elevar el protagonismo, ser ejemplo de sacrificio y constancia en el trabajo, y garantizar la defensa de la Patria”, insistió.
“El restablecimiento de relaciones entre Cu­ba y Estados Unidos es una victoria de nuestra soberanía, por la cual dieron su sangre miles de hijos de esta tierra, pero no podemos ser ingenuos y dejarnos confundir; nuestros principios no se negocian y esa convicción tenemos que transmitirla de generación en generación, y el Congreso es un escenario más que oportuno para analizar estos retos”, comentó.
Mauri tiene fe en que durante el Congreso se ratificará la firmeza de los ideales socialistas de las nuevas generaciones, pues la juventud ha dado muestras de su compromiso con el futuro revolucionario de la nación.
Así lo puede afirmar, por su experiencia, este incansable cubano de 49 años, quien es militante del Partido desde el año 1992, y ha palpado esa realidad no solo desde su puesto de instructor político del Ministerio del Interior, sino también desde su condición de delegado a la Asamblea Provincial del Poder Popular y como delegado de circunscripción por dos mandatos consecutivos.
En sus palabras vuelve a ser recurrente una y otra vez el humilde orgullo por ser elegido para asistir por segunda ocasión a la magna cita.
“Es un gran voto de confianza que agradezco infinitamente, porque fueron propuestos varios compañeros que igual reunían las condiciones profesionales y humanas para representar a la provincia”, resalta el entrevistado.
“Será una oportunidad para evaluar la marcha de la implementación de los Lineamientos de la Política Económica y Social trazados en el VI Congreso, porque el VII le da continuidad”, considera Mauri.