Boteros de La Habana, ¿un mal necesario? (+ Fotos e Infografía)

 

Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate.

Todos los critican, pero sin ellos es casi imposible moverse rápido por la capital. El servicio que ofrecen es pésimo, sin embargo no tienen competencia. Son los reyes de la transportación ligera. Aumentan los precios sin justificaciones aparentes. Los boteros también tienen sus quejas, pero quien paga por ellas es el pueblo, siempre último eslabón de la cadena.
Todo extranjero que llega a Cuba se impresiona con el sistema de trabajo y el aspecto de los taxis en la Isla. No van donde les pides, al contrario, tienen rutas preestablecidas, como un ómnibus. Son un auténtico museo rodante. Llamativo para los turistas, en ocasiones molesto para los nativos.
Algunos se conservan impecables. Otros son incómodos, calurosos y apestan a combustible. De origen estadounidense la mayoría, mantienen la carrocería original por fuera, pero las más diversas nacionalidades por dentro. Los mecánicos cubanos han creado el Chevyshi o el Fordyota, funcionales Frankenstein de la automovilística que forman parte de la identidad de la ciudad.
Pero los boteros empiezan a competir con los agromercados en cuestión de subida de precios. Respaldados por la ley de oferta y demanda piden 20 pesos donde antes se pagaba 10 o sólo te montan si tu camino es corto.
“Antes iba desde 19 y 70 (municipio Playa) hasta el Coppelia por 10 pesos, pero desde hace un tiempo me dicen que no llegan hasta allí (no es cierto) o me piden 20 pesos”, dice Yaimara Castellanos, vecina del reparto Buena Vista. Testimonios como este los brindan personas de casi toda La Habana.
Sucede de manera similar en recorridos como San Miguel del Padrón – Parque del Curita; Boyeros – Habana Vieja; Víbora – Vedado; La Palma – Habana Vieja; La Lisa – Capitolio; Mariano – Parque de La Fraternidad, etc.
Los boteros son indispensables, he ahí una de las razones que les permite obrar de esta manera: “el transporte público es demasiado insuficiente como para lograr que disminuya la demanda de los almendrones. Para ellos existe un horario muerto – entre las diez de la mañana y las dos de la tarde – pero el resto del tiempo son muy solicitados”, explica Maribel Poulot, directora de la Unidad de Trámites de la Dirección General de Transporte.
Simplemente no tienen competencia. Los taxistas, almendroneros, transportistas no estatales, choferes cuentapropistas, boteros – llámele como desee – son los únicos con los que se puede contar para trasladarse medianamente rápido en La Habana. O casi los únicos…
También están los taxis de las agencias estatales, tan caros que sus precios son desconocidos, casi nadie se molesta en preguntarles. Igualmente son piezas de un museo, no por exóticos, sino porque “se miran, pero no se tocan”.
Además están las cooperativas de los ruteros, que en algunos recorridos son pequeñas y cómodas Yutong, en otros enormes y cálidas Transmetros. Cualesquiera, cobran cinco pesos sea un viaje largo o corto. No obstante, “los ruteros no dan abasto, no satisfacen la suficiente demanda como para garantizar que los boteros bajen sus precios”, comenta Poulot.
Entonces, con un transporte público ineficiente y sin más alternativas, quien no dispone de un automóvil y está apurado o enfermo o simplemente quiere ir un poco más cómodo que en los ómnibus, debe pararse en una arteria principal, hacer el gesto correspondiente a su recorrido y pagar lo que pida el chofer. No queda de otra.

¿Cuáles son las razones de los taxistas para subir sus precios?

Ni los taxis ruteros ni mucho menos los arrendados por agencias estatales hacen que la demanda de los boteros disminuya.  Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate

El tema es más complejo de lo que parece. Se les podría describir a todos según el estereotipo del hombre vulgar y codicioso. Aunque la realidad es más diversa. “Muchos de los choferes pertenecen a un sector social con poca educación y no están controlados por sus jefes, así que nadie les exige cómo tratar a los pasajeros, andan en su propio mundo”, dice Orestes González dueño de un Buick de 1951.
“Existen boteros irrespetuosos, pero también educados, hay de todo”, opina por su parte Benito Pérez, propietario de un Chevrolet de 1952, quien agrega: “Este negocio no alcanza para hacerse rico. Gana mucho dinero quien es dueño de varios carros y tiene muchos choferes trabajando para él. Pero el botero normal obtiene lo suficiente para gastar en los productos básicos”.
Según explicaron varios entrevistados, los altos precios de los mercados en divisa provocan que el taxista no pueda bajar los suyos, porque “lo que ganas se te acaba en los mercados estatales ¿por qué atacan a los boteros si en las tiendas todo es muy caro? Si los otros precios bajan, entonces el de los taxis bajará también”, reflexiona Alfredo, quien maneja un Moskvitch y no devela su nombre completo porque aún no tiene licencia.
Sin desviar el tema, en general la vida es cara. Los alimentos y los productos de primera necesidad para el hogar tienen precios demasiado elevados, lo que repercute en las cuentas del cuentapropista, quien para no perjudicarse – al estar regido por la ley de oferta-demanda – puede subir sus precios y quien termina afectado es el cliente.

Las piezas, el combustible. Gastos y dificultades de un botero

Ser botero es un trabajo duro, pero existen muchos otros más complicados y menos remunerados. Foto: Phil O'Brien/Empics Sport.

Abandoné el boteo porque era demasiado estresante, todo el tiempo pendiente de los arreglos del carro, tenía que lidiar con cualquier tipo de gente, porque se montan personas respetuosas, pero también borrachos y ladrones”, comenta Benito Pérez, quien prefería hacer la ruta Habana Vieja – Paradero de Playa.
Un taxi conlleva un gran número de gastos continuos, aunque al final es rentable. Es un trabajo difícil, no por complicado, sino por extenuante. Se debe lidiar con los clientes, los mecánicos, los buquenques (organizadores de piqueras), los compañeros de oficio y sobre todo con el propio carro. Aunque existen unas cuantas profesiones más espinosas y mucho menos remuneradas.
Por otra parte, todo lo necesario para mantener un taxi es caro. Las piezas y el combustible cuestan demasiado en los centros estatales. Entonces, todo se mueve por la izquierda“En las tiendas no hay piezas y cuando la sacan son demasiado caras. Casi siempre dependes de lo que encuentres en la calle, donde todo es un poco más barato, pero igual cuesta mucho”, añade González.
Una decena de pesos en moneda nacional se paga en el mercado negro por un litro de petróleo, el doble por uno de gasolina. En los servicentros cuesta un CUC (peso convertible equivalente al dólar) el diésel (15 pesos más caro) y la gasolina 1, 20 CUC (10 pesos más).
Mil CUC cuesta una reparación completa del motor. Los neumáticos se cambian cada seis meses y cuestan más de 100 CUC cada uno. La batería, la bomba, el disco de cloche, las bandas de freno, la correa, la mano de obra, el somatón… por todo se pagan considerables cantidades.
“No hay tiendas mayoristas para comprar piezas a menor precio y poder adquirir repuestos”, dice Carmen Sotolongo, quien rentaba su auto hasta que decidió cambiar de negocio, también por el desgaste diario que suponía. Explica también que los carros son demasiado viejos y cuando hacen muchos viajes diarios se rompen.
“En la declaración anual tributaria te permiten declarar las reparaciones y ese dinero quedaría libre de impuestos, pero como todo se hace por la izquierda, no puedes entregar las facturas. Por eso, aunque te exoneran el 20 por ciento de los ingresos anuales por gastos relativos a la actividad, normalmente se invierte más y no se puede probar”, agrega.
Los impuestos son otro tema preocupante para los boteros. Tienen una especie de convenio tácito con la Oficina Nacional de la Administración Tributaria (ONAT), que les exige declarar los ingresos correspondientes a siete viajes diarios de 10 pesos por personas. Si declaran menos los investigan y como nadie quiere que le revisen sus cuentas, pagan. Entonces para ganar más hacen más de siete viajes diarios, porque tienen que cubrir los días en que se detienen para reparar o descansar.
La ONAT no tiene cómo saber cuánto gasta un chofer cuentapropista en arreglos porque la mayoría paga en efectivo. Se utilizan poco las facturas, las transacciones. Los mecanismos de control son fundamentalmente empíricos. Tampoco se puede saber si el declarante dice la verdad exacta o la matizada, si es que existen varios tipos de verdades. En fin, el asunto no está en aumentarles los pagos tributarios, porque entonces subirían aún más los precios.
La reacción de los boteros ante la Ley Tributaria está relacionada concierto misticismo, desconocimiento e inconformidad.

¿Cuánto se gana en un almendrón?

Foto: Fernando Medina/Cubahora.

Tras varios cálculos en los que se tuvo en cuenta el precio de las piezas, la mano de obra de las reparaciones, el costo del combustible, la frecuencia con la que suelen romperse los autos viejos sometidos a tanto trabajo, la cantidad de viajes promedio que hace un taxi de este tipo, el pago de la licencia operativa y de todos los impuestos, entre otras variables,se supo que la ganancia promedio de una persona dedicada a tiempo completo a esta actividad se ubica entre los 200 y 300 CUC mensuales. Estas cifras fueron ratificadas por varios entrevistados vinculados directamente al negocio.
Los gastos y ganancias evaluados corresponden al promedio de los autos estadounidenses de diésel, que son la mayoría presentes en esta actividad, aunque también están los soviéticos de gasolina y algunos de los llamados modernos, pero estos tienen otro balance en las cuentas. No obstante, se estima que sea similar.
Se habla de una media aproximada de ingresos para quien rente o maneje sólo un carro, posea licencia y se dedique a trabajar al menos ocho horas del día durante 20 jornadas mensuales.

Servicio de poca calidad. Indisciplina en la vía

Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate

Subirse a un almendrón puede resultar una molesta travesía“Más de una vez me he arañado con alguna punta metálica sobresaliente en la puerta o me he roto una blusa. Eso sin mencionar el mal olor con que siempre me bajo”, cuenta Carla Aguilera que espera en la esquina de 23 y L. Su rumbo es “Playa por 19”, pero lleva rato y nada.
Se aparta un momento del grupo de impacientes que se abalanza sobre cada conductor que se detiene. “¿Hasta 41 y 42?” “¡31, Ceguera!” “¿Llega al paradero?” “¿La Lisa?” “¡No, Ceguera!” Números y nombres se gritan entre chofer y posibles pasajeros. Un grito del primero y caras de decepción o movimientos rápidos hacia las puertas de los segundos. Más atrás, camino hacia J, están las paradas, donde esperan quienes también gritan y corren, pero hacia los ómnibus. Esto es 23 y L entre las siete y las nueve de la mañana; entre las cuatro y las seis de la tarde. A veces es así a cualquier hora.
En la céntrica esquina, Carla Aguilera clasifica a los boteros en dos tipos: los educados, que “saludan y nunca se equivocan con el vuelto”, y los que “maltratan”, es como “si yo fuera quien debiera tratarlo bien a él, pero se supone que sea al revés”. Exactamente, es el taxista quien brinda el servicio, pero la máxima: “el cliente siempre tiene la razón” es olvidada con frecuencia en el gremio.
“Vas incómodo – más todavía si te toca al lado del chofer – no te sientes seguro porque muchos manejan como locos y además el precio es alto”, así caracteriza el residente de Plaza, Víctor Portillo, a los boteros de La Habana.
Además de la ausencia de confort en el interior, que no es en todos, pero sí en muchos, como dice Víctor el pasajero puede sentirse “inseguro”.
“Los dichosos boteros o trabajadores no estatales – que es el término correcto –cometen muchas indisciplinas en la vía, por ejemplo el adelantamiento indebido para recoger primero un pasaje, arriesgando la vida de los demás en busca de 10 o 20 pesos. Con frecuencia violan las leyes del tránsito, se llevan la luz roja, no paran en los pasos peatonales”, declara el Ing. Erasmo Arias, director de Inspección Estatal de Transporte.
Continúa explicando que con el objetivo de buscar más dinero, los taxistas por cuenta propia trabajan con autos sin las condiciones técnicas necesarias, lo que “afecta la seguridad activa del vehículo”, porque no poseen requisitos básicos como “el buen estado de la dirección, los frenos y la emergencia”.
Para Erasmo una de las causas principales de estos frecuentes desperfectos es el poco mantenimiento al que son sometidos, en contraposición con el intenso trabajo que llevan a cabo.
En tanto, Rafael Naranjo, Jefe del Departamento de Inspección Estatal de La Habana, explica con énfasis cómo son reincidentes en sobrepasar los límites de velocidad en las arterias principales.
El 60 por ciento de las contravenciones impuestas en el año 2015 fueron al transporte de pasajeros. “Nosotros hemos enfrentado bastante a los choferes por cuenta propia y no es que les estemos haciendo una guerra, lo que queremos es hacer cumplir lo establecido y proteger la vida humana”, ratifica Arias.
Tanto Erasmo como Rafael coinciden en que las vías más conflictivas son las Calzadas de Diez de Octubre, Monte y San Miguel del Padrón, así como las avenidas 51 y 23.

¿Existe una solución?

El transporte público es deficiente, lo que contribuye aún más a la especulación de los taxistas. Foto. José Raúl Concepción/Cubadebate.

El servicio que ofrecen es de poca calidad y hasta inseguro, sin embargo ingresan más de 200 CUC mensuales. No hay excusa para que el aumento de los precios continúe. Pero al estar regidos por oferta-demanda no necesitan dar explicaciones, si son indispensables pueden cobrar más porque su servicio seguirá siendo necesario. No existe otra alternativa.
Como tienen rutas estables, el pasajero debe adaptarse y si su camino no coincide está obligado a combinar dos o más taxis para acercarse al destino. Al subir los precios la situación empeora y cuando acortan los tramos es el equivalente a cobrar más, porque para trasladarte una distancia que antes costaba 10 pesos, ahora necesitas cambiar de carro y pagar el doble.
Un trasporte público eficiente repercutiría en la demanda y obligaría a bajar los precios. Pero lograr puntualidad en los “Pes” es un tema complicado con rostro de utopía.
Para el ex taxista, Benito Pérez sería una buena opción topar los precios de los boteros, establecerles un máximo a cobrar según la distancia. Siempre que se realice un estudio profundo para determinar el costo de cada tramo. El proyecto sería posible si se le“brindan precios diferenciado a los boteros en la compra de piezas y combustible”.
Una idea similar se lleva a cabo con relativo éxito en los camiones particulares que transitan la ruta del PC (Hospital Naval – Paradero de Playa).
A estos vehículos de transportación masiva se les vende el combustible a un precio diferenciado y se les entrega neumáticos todos los años. A cambio “sólo pueden cobrar 60 centavos, si no lo hacen son multados por alterar el precio. De cada pasaje pagan la cuarta parte al estado para reponer el dinero de los subsidios. Además, tienen derecho a entrar a una terminal de ómnibus y allí los revisan. Son los únicos que están vinculados al estado, junto con los autos convertibles que pertenecen a una agencia”, explica Maribel Puolot. Una alianza similar con los boteros podría ser una alternativa para garantizar la estabilidad de los precios.
Hasta el 2015 se han aprobado cuatro mil 921 licencias para los choferes cuentapropistas (ver infografía). En la Dirección General de Transporte no tienen los datos, pero según cálculos realizados, estos mueven como mínimo unos 175 mil pasajes diarios. Son imprescindibles para la movilidad dentro de la ciudad.
Los gastos de los boteros se mantienen estables mientras sus precios suben. No tienen razones reales para cobrar más, pero la situación se lo permite. Sin embargo, culpar sólo a los taxistas por el aumento de sus precios equivale – parafraseando a Shakespeare – a estar en el bosque y no ver los árboles.
El sistema de transporte estatal no funciona mejor. Quienes dependen de los ómnibus tienen muchas más quejas que quienes pueden trasladarse habitualmente en almendrones. “Con los boteros al menos se resuelve”, termina diciendo Carla Aguilera cuando se despide en busca de un “almendrón por 19”.

Nota al margen

Destacamos un comentario de los Especialistas de la Dirección General de Transporte Provincial La Habana, que tuvieron la gentileza de participar, junto con nuestros lectores habituales, en el espacio de deliberación que sigue a esta nota. Reconforta que nuestras autoridades asistan a estos debates donde se expresa la población:
Consideramos que el artículo está muy bueno, porque refleja la realidad de lo que está pasando, le corresponde a La Dirección General de Transporte buscar soluciones y realizar una propuesta a la dirección del país porque es la misión que nos ha dado el estado cubano, los directivos, funcionarios y especialistas de esta dirección estamos conscientes de nuestra responsabilidad ante el pueblo, que nunca será eliminar (botar el sofá) este modo de transporte que ayuda a la movilidad de la ciudad, sino buscar fórmulas que permitan que puedan reducir los precios y organizar y controlar este tipo de servicio de forma tal que mejore en calidad y seguridad.
Nos hemos propuesto como un nuevo estilo de trabajo estar atentos a las opiniones y sugerencias que el pueblo hace, para que con la participación ciudadana poder identificar los problemas y encontrar la mejor solución a estos.

Los boteros son necesarios para el transporte en la capital, pues mueven una gran cantidad de personas cada día. Autor: Jorge Aguirre/Cubadebate.

Rutas de los boteros en La Habana. Autoras: Yisell Martínez y Lisandra Andrés.

Los boteros son los únicos que brindan una oferta viable para trasladarse rápido en La Habana. Foto tomada de Cubahora.

En determinados horarios es bien difícil subir a un taxi. Existe una sobredemanda que influye en la subida de los precios. Foto: José Raúl Concepción/Cubadebate

Los pasajeros suelen sentirse incómodos e inseguros en este tipo de taxis. Foto: Fernando Medina/Cubahora.

Fotos y rutas de los boteros

#Cuba Presidente de UNASUR visita el Parlamento Cubano.

 

Por:Lisandra Romeo Matos
Foto: Tony Hernández Mena/ANPP
La Habana, 22 ene (ACN) Ernesto Samper, secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), manifestó hoy el apoyo de ese organismo regional al proceso hacia la normalización de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos.
Samper realizó declaraciones a la prensa durante una visita de cortesía a Esteban Lazo, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, como parte de su agenda en La Habana, adonde arribó este jueves para participar en la II Conferencia Internacional Con Todos y para el Bien de Todos, que se desarrollará entre el 25 y 28 de enero.
El ex presidente colombiano (1994-1998) afirmó que el bloque ve con mucho interés el acercamiento entre ambas naciones, a la vez que destacó la pertinencia de construir una nueva agenda para mejorar las relaciones entre los países de América Latina y los Estados Unidos.
Reconoció asimismo la complejidad de ese proceso debido al persistente bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba por EE.UU. desde hace más de 50 años, y la permanencia de la ilegal base militar norteamericana en territorio guantanamero.
La causa de la defensa de Cuba no es solo de los cubanos, toda Suramérica está con ella desde hace más de 50 años, recalcó el líder de Unasur.
Samper también se refirió a los diálogos para la paz en Colombia, los cuales adelantan en La Habana representantes del Gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo, y no descartó un acercamiento con ambas delegaciones.
Destacó que nunca se ha llegado tan lejos en un proceso de aproximación para frenar el conflicto armado en esa nación suramericana, el cual se extiende ya por más de cuatro décadas.
En declaraciones al llegar a La Habana, Samper adelantó que su intervención en la II Conferencia estará dedicada a los nexos existentes entre el ideario martiano y bolivariano, ambos con plena vigencia en los procesos integracionistas de la región.
"Ernesto Samper, Secretario General de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), ofrece declaraciones a la prensa momentos antes de ser recibido por el diputado Esteban Lazo Hernández, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en La Habana, Cuba, el 22 de enero de 2016. ACN FOTO / Tony HERNÁNDEZ MENA / rrcc"

Banco Central de #Cuba extenderá uso de tarjeta magnética

 

Creado el Viernes, 22 Enero 2016 14:09 | Lissett Izquierdo Ferrer| Foto cortesía del entrevistado

La Habana, 22 ene (ACN) Hacer de la tarjeta magnética un medio de pago mucho más eficiente y seguro, que minimice el uso del dinero efectivo, es un objetivo prioritario para el Banco Central de Cuba (BCC), subrayó su director general de Servicios Informáticos, Alberto Quiñones.

El especialista informó a la ACN que al cierre del año pasado las entidades bancarias habían emitido en el país dos millones 680 mil tarjetas, de ellas un millón 420 mil para la domiciliación de nóminas en el sector estatal, 402 mil 600 destinadas al pago a jubilados, y 15 mil estaban en manos de cuentapropistas.

Precisó que también había un porcentaje asociado a cuentas de ahorro y otras operadas por colaboradores cubanos en el cobro de su salario.

Quiñones resaltó que el BCC proyecta continuar creciendo este año en la entrega de esos instrumentos de pago, a partir de los recursos con que se dispongan y con la lógica de que donde se amplíen exista un servicio eficiente para los clientes.

Reconoció que las tarjetas magnéticas son usadas, fundamentalmente, en la red de cajeros automáticos, pues no obstante los esfuerzos realizados por diversificar su empleo con la instalación de Terminales de Puntos de Ventas (TPV o POS), hay organismos rezagados en incorporarlo en sus oficinas comerciales, aseveró.

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En tal sentido, mencionó las entidades de subordinación local de Comercio y Gastronomía en La Habana, la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. (Etecsa), Correos de Cuba y las sucursales de la Unión Eléctrica, las cuales pudieran solicitar a Fincimex la incorporación de los modernos dispositivos y así cobrar los productos o servicios de forma automatizada.

Además de potenciar la utilización de los POS, Quiñones dijo que el BCC persigue expandir otras prestaciones con el fin de hacer atractivo el uso de las tarjetas, y para eso se estima incrementar este año los 780 cajeros automáticos existentes a más de 900.

Manifestó que en julio último se introdujeron en La Habana dos equipos con un nuevo dispositivo que también permite hacer depósitos, tecnología que se evalúa en cuanto a su aceptación entre la población.

Según el directivo, el banco trabaja con las entidades competentes para insertar el pago de las multas de tránsito y del gas manufacturado en los cajeros de la capital, los cuales representan más del 60 por ciento del total existente en el territorio nacional.

Recordó que en La Habana esos equipos permiten realizar la liquidación de la electricidad, agua, impuestos y factura telefónica, esto último implementado ya en el resto del país.

Los bancos de Crédito y Comercio, Popular de Ahorro y Metropolitano buscarán consolidar en este calendario las bancas telefónica y remota, las cuales propician un conjunto de transacciones seguras a través de la tarjeta magnética y otros mecanismos, remarcó.

Entre los nuevos productos bancarios, Quiñones destacó la pasarela de pago, herramienta destinada al comercio electrónico y cuya fase de ensayo debe concluir en el primer trimestre, para luego comercializarse a las entidades interesadas en vender sus bienes y servicios por vía de internet.

Otros de los proyectos en estudio a favor de un mayor uso de las tarjetas es la banca móvil, que de forma simple se prevé poner a disposición de los clientes de los bancos cuando se realicen todas las pruebas y certificaciones requeridas.

Todavía las personas usan en su mayoría el efectivo, al existir muy pocas posibilidades para que una tarjeta pueda hacer una transacción rápida y segura, pero será otra la realidad en la medida en que el sistema bancario y las demás empresas involucradas en el proceso de informatización pongan los referidos servicios en manos de la población, concluyó.

Visitan #Cuba altos funcionarios diplomáticos y de las telecomunicaciones de EEUU

 

Imagen tomada de www.cubaminrex.cu

Desde el 20 de enero hasta hoy visitó Cuba una delegación de los Estados Unidos presidida por el embajador Daniel Sepúlveda, subsecretario adjunto del Departamento de Estado y coordinador para la Política Internacional de las Comunicaciones y la Información; y Thomas Wheeler, presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC).
Los acompañaron funcionarios de los Departamentos de Estado, Comercio y Tesoro, y de la FCC. Integró la delegación, además, una representación de empresas estadounidenses del sector de las telecomunicaciones.
Los visitantes fueron recibidos por el viceministro del Ministerio de las Comunicaciones, Jorge Luis Perdomo Di-Lella, junto con funcionarios de este organismo y de los Ministerios de Relaciones Exteriores y del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, y representantes del sector empresarial y académico cubano vinculado a esta esfera.
En este encuentro, que dio continuidad al realizado en marzo de 2015, se intercambiaron opiniones sobre la utilización de Internet para el desarrollo económico y social, y el marco regulatorio para el uso de la red de redes. También se abordaron los efectos del bloqueo en la esfera de las telecomunicaciones, incluyendo las dificultades que tiene Cuba para el acceso a sitios de Internet estadounidenses que son claves para el desarrollo científico-técnico y económico de Cuba, así como el alcance y las limitaciones de las nuevas regulaciones adoptadas por el gobierno estadounidense para este sector.
La delegación de los Estados Unidos fue recibida, además, en los Ministerios de Relaciones Exteriores y del Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, y visitó instalaciones de los Joven Clubs de Computación y Electrónica, el Instituto Superior Politécnico “José Antonio Echevarría” y la Universidad de las Ciencias Informáticas, donde pudo intercambiar con estudiantes y profesores.
(Con información de Cubaminrex)

La verdad de Cuba

 

Posted by 
Por Arthur González.
Al no poder impedir el triunfo de Fidel Castro, tal y como plantearon el presidente de los Estados Unidos, Dwight Eisenhower y Allen Dulles, director de la CIA, en la última reunión del Consejo Nacional de Seguridad de 1958, de inmediato se dieron a la tarea de organizar campañas de prensa para demonizar a la naciente Revolución cubana.
Falsedades y ambigüedades sobre las medidas iniciales que adoptaba el gobierno revolucionario fueron diseñadas por la CIA y la USIA, con el propósito de restarle apoyo en América Latina y en otros países del mundo, al considerar a Castverdad jpgro como un mal ejemplo que podía ser imitado por otros líderes.
Las campañas comenzaron al ser juzgados los asesinos, torturadores y ladrones, al servicio del dictador Fulgencio Batista, muchos de ellos entrenados en Estados Unidos y en la tristemente célebre Escuela de las Américas.
Para no dejar dudas de donde nacían las cruzadas mediáticas, basta señalar que las que dieron inicio a las informaciones acusatorias contra Cuba, fueron las agencias norteamericanas Associated Press, y United Press, a las que se sumó rápidamente la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) controlada por Estados Unidos.
Ante la avalancha de mentiras contra Cuba, el propio Fidel Castro convocó a una manifestación popular ante el palacio presidencial, el 21 de enero de 1959, concentrándose más de un millón de personas para escuchar sus denuncias, y cerca de 400 periodistas de diferentes órganos de prensa de varios países latinoamericanos y de Estados Unidos, lo que se denominó Operación Verdad.
fidel ante el pueblo
Fidel explicó con toda claridad y transparencia el desarrollo de los juicios y el tratamiento a los detenidos.
Al siguiente día sostuvo una amplia conferencia de prensa con los periodistas extranjeros, respondiéndoles con precisión y lujo de detalles, cada una de las interrogantes, desmantelando de esa forma la patraña del gobierno estadounidense y sus agencias de inteligencia.
Esa fue una de las razones por las cuales Daniel M. Braddock, Ministro Consejero en la Embajada norteamericana en La Habana, y James A. Noel, jefe de la Estación Local de la CIA, elaboraron un informe el 14 de abril de 1959 para el Departamento de Estado, al que titularon: “Crecimiento del comunismo en Cuba”,  publicado en el Foreign Relations of United States, volumen VI, Cuba, 1958-1959, páginas 458-466.
Entre los argumentos que ofrecen los diplomáticos yanquis se afirmaba que:
“… en La Habana, los representantes sindicales comunistas son enfrentados por la organización juvenil católica (JOC), pero fuera de La Habana esa organización tiene poca fuerza. La ORIT y la ICFTU no han hecho progresos con el movimiento sindical revolucionario cubano y en el presente no hay lazos entre la CTC y la AFL-CIO. (organización sindical estadunidense).
Una idea de cómo pensaba la representación diplomática de Washington en la Habana, quedó plasmada en dicho memorando en su mención a la cultura:
“…Los programas culturales en la fortaleza de la Cabaña han incluido la alfabetización y una inyección de marxismo, igual que las lecturas de poesías por Nicolás Guillén, relevante poeta comunista cubano. Ante las tropas, Guillén lee sus poemas sobre Little Rock, que se refiere a la discriminación racial en Estados Unidos…”
“…Hay dos nuevos grupos de cine en Cuba: 1) el Cine – Club Visión, el cual, en nuestro conocimiento, ha tenido sólo una reunión y en la cual habló el geógrafo procomunista cubano, Dr. Antonio Núñez Jiménez; y 2) el programa Cine Debate, que consiste en la presentación de una película, seguida de una discusión por el público. La admisión es habitualmente de veinte centavos…”
Señalando otros aspectos, el informe analizó el papel desarrollado por la Iglesia Católica, al afirmar:
“…La iglesia católica ha tomado un interés activo en resistir la ampliación del comunismo, pero excepto en lo que concierne a la JOC, no ha estado particularmente efectiva”.
En el documento se hacen recomendaciones para enfrentar el fantasma del comunismo que tanto los atemorizaba, y entre algunas figuran:
…Denunciar las actividades comunistas locales en la prensa de Cuba, la de Estados Unidos y en el mundo libre. Fortalecer a los elementos anticomunistas existentes en sus esfuerzos contra el comunismo y los blancos a trabajar serán:
El gobierno; las fuerzas armadas; los sindicatos de trabajadores; la prensa y escritores individuales; la radio y la TV; los partidos políticos y los grupos de acción; la iglesia y los estudiantes”.
“…Tratar de lograr, a través de la OEA, de diplomáticos latinoamericanos locales y una publicidad discreta, que el gobierno cubano confirme su adherencia a las resoluciones de Bogotá, Washington y Caracas sobre el comunismo”.
“…Los funcionarios individuales de la embajada deberán tratar de colocar literatura y libros de la USIS, (Servicio de Información de Estados Unidos), sobre el tema del comunismo en las manos de los funcionarios claves de los ministerios, quienes de otra forma pudieran estar preocupados sólo superficialmente con la amenaza comunista”.
La última medida puesta dice:
“Traer a Cuba especialistas anticomunistas para estudiar la analogía de las acciones del gobierno cubano con la línea comunista y darles información a los grupos anticomunistas”.   Una injerencia total en los asuntos de Cuba.
Pero ante la poca efectividad de sus planes, la CIA inició en mayo de 1961 un Programa de Acciones Encubiertas, dirigido a “debilitar al régimen de Castro”.
Entre las medidas que ejecutaron figuraban “Operaciones dirigidas a la destrucción de la imagen popular de Fidel Castro”, algunas de las cuales dicen textualmente:
“En el campo de la guerra psicológica se planificarán y ejecutarán operaciones con el objetivo de destruir la imagen de Castro, como un verdadero revolucionario interesado en el bienestar de su pueblo, sustituyéndola con la de un cruel dictador que, bajo las falsas banderas de las reformas revolucionarias, ha privado a su pueblo de las libertades básicas y ha convertido a su país en un satélite soviético”.
“Esto requerirá de la expansión de la prensa encubierta existente, la radio y otros medios masivos fuera de Cuba y el fortalecimiento de los mecanismos de propaganda clandestina dentro de la isla…”
Han transcurrido 57 años y aun ese tipo de medidas de Guerra Psicológica, se mantienen.
Por ese motivo, los actuales gobernantes de Estados Unidos emiten criterios que refuerzan las campañas de mentiras fabricadas contra Cuba, como lo expresado por el propio presidente Barack Obama el17.12.2014:
“No me hago ilusiones con respecto a los continuos obstáculos a la libertad que aún enfrenta el ciudadano cubano común. Los Estados Unidos consideran que ningún cubano debe ser víctima de acoso, arresto o golpizas, solo por ejercer el derecho universal de hacer que su voz se escuche”.
Los cubanos tienen que estar bien preparados para responder a cada falsedad y tergiversación de su realidad, pues como afirmara José Martí:
“…la verdad no es más que una, y quien la dice cuando los demás tienen miedo de decirla impera”.

Este es un espacio de intercambio y reflexión, para demostrar la valía de un pueblo que se enfrenta al Imperio más poderoso del planeta con la seguridad absoluta en la Victoria porque le asiste la razón. Esas son las Razones de Cuba