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Estudiantes norteamericanos visitan Caimanera.

Una veintena de   estudiantes norteamericanos  del  programa académico ¨¨ Relaciones Cuba-Estados  Unidos ¨¨ visitaron  Caimanera  donde pudieron apreciar el desarrollo económico y social del municipio próximo a la ilegal  Base  Naval de Estados  Unidos en la provincia de Guantánamo.

La delegación compuesta por estudiantes de las Universidades de Harvard y Brom,fueron recibidos por Danis Parada Bueno , primera secretaria del Comité Municipal del Partido Comunista de Cuba en Caimanera y José Ángel  Calviño Pérez , presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular, quienes ofrecieron una amplia panorámica de la cultura, costumbre y tradiciones de los caimanerenses ,además conocieron detalles de las agresiones que han sido víctimas los pobladores  del lugar  por  la Base  Naval  desde la imposición del enclave militar en 1903.

La visita de los estudiantes estadounidenses  a Caimanera adquiere una connotación especial ya que el 13 de noviembre de 1960 se produce en un  ambiente cordial un encuentro entre el Comandante en Jefe Fidel Castro  Ruz con los obreros  cubanos que laboraban en la Base Naval de Guantánamo a quienes por su seguridad el Líder Histórico de la  Revolución Cubana  expreso ¨¨¨Nosotros no podemos darles el pretexto a ellos (se refería  a los norteamericanos  nota de los autores) para crear  aquí un conflicto y mucho menos para agredirnos.¨¨

Fuente Emisora  RadioBahia

La Base Naval de Guantánamo

Base naval de Guantánamo
Base Naval de Guantánamo. Foto: Archivo

El 30 de septiembre de 1961 fue desapare­cido y asesinado después, el trabajador Rubén López Sabariego.[1] Ese hecho nos lleva a la reflexión de lo que ha sido la Base Naval de Guantánamo (BNG) para el pueblo de Cuba. Bajo el marco legal de la Enmienda Platt se constituyó en un centro que ha desplegado du­rante muchos años una intensa actividad de in­teligencia, subversión y terrorismo. Naves aé­reas abastecidas allí de combustible y municiones bombardearon territorios rebeldes liberados de la dictadura de Batista.[2]

El servicio de Inteligencia Naval de la Marina de Guerra (SIN) fue el dispositivo empleado pa­ra facilitar recursos a las organizaciones contrarrevolucionarias, para llevar a cabo alzamientos e infiltraciones de grupos comandos.

Desde ese enclave militar nuestro país ha sido agredido de diversas formas y la presencia y participación de su inteligencia naval en actividades contra Cuba ha sido evidente, como una paradoja a cómo fue en el pasado, cuando en estas mismas tierras se derramó sangre de cubanos y norteamericanos de un mismo lado.

En 1898 cuando las tropas norteamericanas se preparaban para el desembarco por Guan­tánamo, el teniente coronel del Ejército Li­ber­tador Enrique Thomas, jefe del regimiento de Guantánamo, le dijo al capitán Browman H. Mc Calla, capitán del barco Marblehead: «los cubanos que venimos a unirnos a las fuerzas americanas somos patriotas decididos y hombres de honor, yo por mi parte, como jefe de ellos, le prometo que si dentro de tres días a partir de este momento no ha cambiado la situación, será porque ya no quede un hombre vivo». El 12 de junio de ese año, el mismo te­niente coronel Thomas rescató del campo de batalla el cadáver de un sargento norteamericano. En ese mes, en los combates del Cuzco y Playas del Este, los cubanos tuvieron seis mue­r­tos y nueve heridos y los norteamericanos dos muertos y dos heridos.

De 1903 hasta 1959 el pueblo sufrió agresiones a la moral y la vergüenza a través de la BNG. En abril de 1916 un sargento de la marina pe­gó una bofetada a un cubano en un café de Guan­tánamo, eso provocó una reyerta, se le instruyó causa y se dejó a Estados Unidos la decisión de juzgarlo, por no tener Cuba autoridad jurídica. Nada se hizo. El 10 de junio de 1919 un marine borracho mató a un niño de un disparo de fusil; el 24 de enero de 1922 penetraron en la finca Rin­cón Bellaco en Camagüey y sacrificaron una res, el montero Ramón García los requirió, motivo suficiente para que uno de ellos, Donald J. Mo­­ney, le disparara causándole la muerte; los tribunales camagüeyanos no pudieron juzgarlo, los jefes lo enviaron a continuar su servicio en la BNG.

Un campesino de Caimanera presentó una denuncia, en marzo de 1926, contra soldados y marinos norteamericanos destacados en la ba­se, parafraseando lo que él dijo: «en mi domi­cilio situado en Paso Cayama, se hace insoportable y peligrosa la vida de las familias, así co­mo en los caminos públicos de dichos lugares, debido a que casi diariamente, principalmente sábados y domingos, los soldados y marinos de la BNG han convertido dicho lugar y sus inmediaciones en campo de tiro al blanco, burdel y garito, disparando con fusiles y pistolas de re­glamento a diestro y siniestro, en estado de em­briaguez, hieren el ganado que se encuentra ba­jo mi custodia y en varias oportunidades han pasado al interior de mi domicilio».[3]

El 12 de diciembre de 1936 un soldado mata de un disparo a una mujer en el poblado de Boquerón, argumentando que estaba de cacería. Marines norteamericanos golpean salvajemente en una lancha y asesinan el 17 de di­ciembre de 1940, a Lino Rodríguez Grenot, por abordar la embarcación sin autorización.

La mayoría de los delitos no se ventilaban en tribunales cubanos por la esgrimida falta de ju­risdicción, pero tampoco se aplicaba justicia al­guna, lo cual multiplica la impotencia y có­lera.
En octubre de 1960, se desplegaron en zafarrancho de combate más de 1 400 infantes de marina, sin justificación alguna.

Desde allí salió el grupo para el ataque a la refinería de petróleo en Santiago de Cuba en marzo de 1961, causando muertos y heridos.

En 1962 asesinaron al pescador Rodolfo Ro­sell Salas; cuando se recogió su cadáver ocurrió lo mismo que con López Sabariego, eran evidentes las muestras de la crueldad y ensañamiento.

El 9 de junio de 1964 un disparo hiere al soldado cubano José Ramírez Reyes. El día 25 del mismo mes es herido grave el soldado cubano Andrés Noel Larduet. El 19 de julio cae mortalmente herido el soldado Ramón López Peña. El 23 de febrero de 1965 es herido el soldado Berto Belén Ramírez. El 21 de mayo de 1966 cae asesinado el soldado Luis Ramírez López.

No solo han tenido participación en las infiltraciones y exfiltraciones de contrarrevolucionarios, fueron artífices principales en el apoyo al alzamiento de El Cuartón de Soledad de Mayarí Arriba, con el propósito inmediato de atacar la guarnición de ese lugar, asesinar a los militares, al administrador de la granja y establecer grupos de alzados en armas en Alto Songo y Sagua de Tánamo.

Los alzamientos ocurridos en 1960 y 1961 en Arroyo Blanco, sierra La Hembrita y Puriales de Caujerí, fueron coordinados desde la BNG, con el propósito de unificar bandas de alzados, para el que lanzaron el armamento en el Na­ranjal de Caujerí. Fueron protagonistas de otros alzamientos dirigidos a crear fuerzas para apoyar la invasión mercenaria el 17 de abril por Playa Girón.[4] Desde la BNG se han hecho planes de asesinatos de nuestros dirigentes,[5] des­de ese sitio han tenido lugar agresiones del éter cubano con transmisiones de radio en distintas frecuencias.

En medio de las negociaciones sobre la crisis de octubre, la BNG fue reforzada de forma amenazante.[6]

A las provocaciones desde la base se sumaban la atención que daba la inteligencia naval a los grupos y bandas contrarrevolucionarias. La BNG fue utilizada como plataforma para la preparación y entrenamiento de mercenarios cubanos, así como en el aseguramiento logístico para sus acciones. Citemos solo, como ejemplos, algunos elementos.

El 5 de abril de 1962 penetraron en el territorio cubano, procedentes de la BNG, los prófugos de la justicia revolucionaria Heriberto Ro­dríguez Peña (El Rubio) e Israel González Ra­mírez, que formaban parte de la banda aniquilada en la zona de Yateras, subvencionada y dirigida desde la BNG a fines de 1961. Rodrí­guez Peña y su acompañante tenían la misión de abrir varios frentes de alzados en distintas zonas de la provincia de Oriente.

El 12 de abril de 1962 fueron detectados por el departamento de Seguridad del Estado Israel González Ramírez, Conrado Gómez García y Rodríguez Peña. En el momento de producirse la detención, este último disparó contra sus perseguidores, los que al repeler la agresión le causaron la muerte. A cada uno se le ocupó una granada y un arma corta.[7]

En la operación fueron capturados sus dos acompañantes, sometidos a juicio y sancionados a 30 años de privación de libertad. Uno de ellos declaró que cuando fue detenido por las milicias hacía cuatro días que se encontraba en la ciudad de Guantánamo, y que había sa­lido de la base junto con Rodríguez Peña, el que también portaba una pistola calibre 38 y una granada. Según sus declaraciones, estuvo aproximadamente un año y ocho meses alzado en contra del gobierno revolucionario; te­nían varias armas largas y revólveres cuando lograron llegar hasta Puerto Escondido, allí fueron detenidos y conducidos hasta la estación de policía de la base. Luego llegó un militar que decía ser Almirante, a quien le dijeron que llevaban cerca de 18 meses alzados contra el gobierno y que habían decidido asilarse pues la persecución de las milicias era muy inten­sa y no veían perspectivas inmediatas de triun­fo. Per­manecieron más de un mes, con la promesa de que los enviarían en la próxima invasión a Cuba, junto a 150 emigrados que allí se en­con­­­traban. Cuando salieron, el jefe de la ba­se les entregó junto a las armas con que entraron, dos granadas de mano, cerca de 100 cáp­s­u­las para revolver calibre 38 y les ayudó a salir en su ca­mio­neta. Lograron llegar a la ciudad de Guantá­na­mo, donde contactaron con dirigentes contrarrevolucionarios.

El 30 de abril de 1962, Gustavo Sandez Mo­villa llegó a la base donde se relacionó con un grupo de contrarrevolucionarios, comenzó una fase de entrenamiento para organizar un nue­vo foco de alzamientos, recibió un curso sobre guerra irregular y fue adi­estrado en contrainteligencia y en el uso de armas.

Cuando consideraron que ya estaba en condiciones de actuar, le plantearon como primera tarea ponerse en contacto con Amancio Mos­queda Fernández (Yarey), que se encontraba alzado en la zona de Baracoa. También la de organizar campesinos de la zona de Lajas, y fotografiar objetivos militares. En tanto otros dos individuos iban a reunirse con contrarrevolucionarios del Escambray.

Además, tenía que entrar en contacto con el que controlaba los contrarrevolucionarios de un lugar conocido por Filipinas, zona limítrofe con la BNG, y con otro individuo en un lugar llamado Platanito.
Sandez Movilla recibió de la BNG una cámara fotográfica para hacer fotografías de los objetivos militares, un mapa a escala de 1:50 000 y una pistola Colt calibre 45 y dinero; para salir fue acompañado por un capitán y un sargento de la marina quienes le dieron instrucciones sobre el modo de evadir las postas cubanas y llegar al territorio deseado.[8]

Este intento de crear focos guerrilleros en las zonas montañosas, dirigidos directamente por elementos infiltrados, fueron causa de mucha sangre derramada que no podemos olvidar. No se trata solamente de un asunto de soberanía, que también lo es. Nadie puede imaginar el es­tablecimiento de relaciones normales con la existencia de la base naval, donde los marines vuelvan a frecuentar la ciudad de Guan­tá­na­mo, Boquerón, Caimanera y otros poblados ale­daños como lo hacían antes del primero de enero de 1959, llevando a cabo sus desmanes, al amparo de una total impunidad.

[1] El 18 de octubre apareció su cadáver sepultado dentro del territorio ocupado. Los forenses cubanos, al examinar el cuerpo de Rubén, comprobaron huellas de tortura, fracturas en el cráneo, el pómulo derecho y el costillar izquierdo; estas últimas causantes de una lesión en el corazón que le ocasionó la muerte. Tenía además una herida de bayoneta en el abdomen, fracturas en una pierna ocasionadas por patadas, huellas de culatazos y otras lesiones. La muerte, según los médicos cubanos, tuvo lugar entre el 13 y el 14 de octubre. Un gran sentimiento de duelo e indignación sobrevino en todo el país al conocerse el vandálico hecho.

[2]Ver vecinos indeseables de Olga Miranda pág., 161-162

[3] Ver un Maine detenido en el tiempo, pág., 71,72.

[4] Las armas y explosivos provenían, en su ma­yoría, de la BNG, eran trasladadas al territorio cubano clandestinamente en contubernio con la jefatura de la BNG cuyo jefe, el almirante O’Do­nell, conjuntamente con sus ayudantes y em­pleando a un terrorista que se escondía en el enclave nombrado José Amparo Rosabal, alias El zorro, hacían llegar a los grupos contrarrevolucionarios.

[5] Operación Patty, contra la vida del Co­man­dante en Jefe y el General de Ejército Raúl  Castro, en La Habana y Santiago de Cuba simultáneamente. Maine detenido en el tiempo, pág., 145. Y expediente en los archivos del Centro de Inves­ti­ga­ciones Históricas de la Seguridad del Estado (CIHSE).

[6] Ver Vecinos indeseables de Olga Miranda, pág.,176

[7] Archivos del CIHSE

[8] Archivos del CIHSE

*Investigador del Centro de Investigaciones Histó­ricas de la Seguridad del Estado.

Memorias de un asesinato

La viuda del pescador cubano Rodolfo Rosell recuerda con angustia el crimen perpetrado hace 55 años, desde la Base Naval, y acusa al imperialismo por su presencia en suelo cubano

 
 
 

GUANTÁNAMO.— «Lo que hicieron fue una salvajada. Lo conocí por la entrada en la frente. Estaba muy inflamado y quemado por el sol, cuando llegaron al muelle de Caimanera con su cuerpo. Ellos sabían que él trabajaba para la Revolución.

«Lo hicieron por eso, tal vez para sacarle alguna información que no obtuvieron, o para acobardar a los pescadores, porque siempre estaban provocándolos, tratando de intimidarlos desde el otro lado.

«Yo sé que fueron ellos, quién más pudo ser. No teníamos otros enemigos que los militares de la Base Naval, siempre tan prepotentes. ¿Cómo van a matar a una persona y torturarla con saña porque no pensara o actuara como ellos? Terroristas es lo que son, y debieran largarse ya de allí y devolver ese pedazo nuestro de mar y tierra que ocupan ilegalmente».

Hoy tiene 84 años esta mujer que recuerda con angustia el asesinato de Rodolfo Rosell Salas y acusa al imperialismo por su indeseable presencia en suelo cubano. Su nombre es Eloísa Berto Martínez, y es la viuda de ese pescador cubano encontrado sin vida sobre su lancha, en cayo Tres Piedras, distante a unas cinco millas del poblado de Caimanera y en territorio de la Base Naval.

Al filo de las seis de la tarde de este lunes, estaba ella cabizbaja y triste en el portal de su casa de la calle Cuartel y avenida Camilo Cienfuegos, en la ciudad de Guantánamo. Una morada construida en el mismo año 1962, con la contribución monetaria de la población solidarizada con una familia cubana destrozada.

Tiene en las manos un retrato de boda. Ella y Rodolfo, sonrientes… «Estos días son muy pesados para mí. Me traen recuerdos que, a mi edad, ya me hacen mucho daño, pero vamos a conversar un poquito», me dice con hablar pausado, mientras va hilvanando sus memorias.

«Fue un momento trágico para mí, y para este pueblo, tanto que incluso a veces se crean algunas confusiones con los hechos y las fechas», expresa.

Cuenta la viuda que el día 11 de julio de 1962, a las cuatro de la tarde como siempre, Rodolfo Rosell salió de la casa, en la calle La Güira número 64, en Caimanera. «Solo llevaba su pomito con café, porque siempre dejaba todo lo de la pesca en su bote, cerca de la cooperativa pesquera donde trabajaba. Yo no quería que fuera a pescar ese día, porque estaba casi al parir a nuestro tercer hijo.

«Me dijo que ya había hablado con sus compañeros para que estuvieran atentos y le avisaran si me entraban los dolores del parto. Y se fue. Hubo una tempestad en la noche y parte de la madrugada, por eso no fui al muelle a esperarlo, como siempre, a las siete de la mañana de aquel día 12.

«Pero cuando vi que ya casi era mediodía y no llegaba, fui a la cooperativa. Me dijeron que no había regresado y que salió solo mar adentro, porque su compañero de pesca no fue ese día. Volví varias veces y nada. Entonces salieron en un barco a buscarlo. Fue prolongada la búsqueda de sus compañeros de trabajo y del cuerpo de guardacostas cubanos.

«Lo encontraron el día 13 en la mañana, específicamente en la playa El Conde. Sobre la popa de su bote Tres Hermanas, que estaba encallado y ladeado completamente, su cuerpo inmóvil, masacrado, descompuesto. En su cráneo y en otras partes había perforaciones hechas probablemente con punzones y hematomas de una cruel golpeadura, y toda la ropa estaba desgarrada.

«Tenía entonces 29 años de edad, como yo, y éramos felices con nuestros hijos. Marisela, la mayor, quien cuando aquello tenía siete años, no quiso ir al cementerio, porque estaba tan descompuesto el cadáver que no podía hacerse funeral, y menos como era en aquellos tiempos en Caimanera, en las casas.

«Pero Rodolfo sí fue, aunque no quiso ver el cadáver de su papá. Era muy pequeño, solo cinco años de edad. Mi hija Reyna no conoció a su padre, pues nació ocho días después de que lo mataran.

«Todo el pueblo fue al entierro y gritaba: “Asesinos, asesinos”, con la vista puesta en el enclave yanqui. Porque ellos son los responsables. Fue una salvajada lo que hicieron, y esas son de las cosas de la historia que no se pueden olvidar».

Exigen cierre de las bases militares extranjeras

Declaración final del V Seminario Internacional de Paz
Exigen cierre de las bases militares extranjeras .

Convocan a denunciar la agresión e injerencia económica, política y militar del imperialismo yanqui y sus aliados de la OTAN contra numerosos países y alerta a los pueblos sobre los peligros de una guerra nuclear mundial, que pudiera acabar con la humanidad

Autor: Jorge Luis Merencio Cautín | internet@granma.cu

6 de mayo de 2017 13:05:35
Foto colectiva de los participantes. Foto: Del autor

GUANTÁNAMO.— El llamado a los pacifistas, antibelicistas y personas honestas de todo el mundo para continuar reclamando a Estados Unidos la devolución al pueblo cubano del territorio ilegalmente ocupado por la base naval de Guantánamo, y el cese del bloqueo económico, comercial y financiero contra la isla, resalta en la declaración final del V Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras.

El documento también demanda el cierre del resto de las bases y enclaves militares foráneos en todo el mundo, así como el retiro inmediato de las tropas de ocupación extranjeras de los países en que están desplegadas.

Convoca a denunciar la agresión e injerencia económica, política y militar del imperialismo yanqui y sus aliados de la OTAN contra numerosos países y alerta a los pueblos sobre los peligros de una guerra nuclear mundial, que pudiera acabar con la humanidad.

Teniendo en cuenta ese peligroso contexto llama a extender la divulgación del contenido de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, y a fortalecer la lucha contra el terrorismo, fenómeno creado y alimentado por el imperialismo para destruir a los pueblos que no se doblegan ante él.
El cierre de la prisión instalada en la base naval de Guantánamo y la devolución del territorio ocupado ilegalmente por el enclave, han contado con el respaldo total de los asistentes al seminario.

La declaración final pide, además, mantener la denuncia de las acciones intervencionistas del imperialismo y la oligarquía contrarrevolucionaria en Venezuela, dirigidas a destruir la Revolución Bolivariana, hecho que representa una amenaza a la paz regional.

Un total de 217 delegados, en representación de 32 países, asisten al V Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras, quienes rindieron homenaje hoy a Mariana Grajales en la plaza que lleva su nombre en esta ciudad.

Pacifistas reunidos en Cuba piden cierre de bases militares

 

El llamado a los pacifistas, antibelicistas y personas honestas de todo el mundo para continuar reclamando a Estados Unidos la devolución al pueblo cubano del territorio ilegalmente ocupado por la base naval de Guantánamo, y el cese del bloqueo económico, comercial y financiero contra la isla, resalta en la declaración final del V Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras.

El documento también demanda el cierre del resto de los enclaves militares foráneos en todo el planeta, así como el retiro inmediato de las tropas de ocupación extranjeras de los países en que están desplegadas.

Asimismo, convoca a denunciar la agresión e injerencia económica, política y militar del imperialismo yanqui y sus aliados de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) contra numerosos países, y alerta a los pueblos sobre los peligros de una nueva guerra mundial que pondría en peligro la existencia humana.

Teniendo en cuenta ese contexto, es importante divulgar el contenido de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, y fortalecer la lucha contra el terrorismo, fenómeno creado y alimentado por las grandes potencias para destruir a los pueblos que no se doblegan ante él.

También se pide mantener la denuncia de las acciones intervencionistas del imperialismo y la oligarquía contrarrevolucionaria en Venezuela para acabar con la Revolución Bolivariana, hecho que representa una amenaza a la paz regional.

Los 217 delegados en representación de 32 países, que asisten al V Seminario Internacional por la Paz y la Abolición de las Bases Militares Extranjeras, en la provincia de Guantánamo, rindieron homenaje este sábado a Mariana Grajales en la plaza que lleva su nombre en ese territorio.

Fuente: Granma.