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En Cuba no hay ni habrá espacio para la intromisión de una potencia extranjera

Cuba en la ONU.
Foto: Captura de pantalla

Discurso pronunciado por Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores de la República de Cuba, en el 73 Período de Sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, bajo el tema 43: “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”.  Nueva York, 1ro. de noviembre de 2018. “Año 60 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Señora Presidenta:
Deseo expresar condolencias al pueblo y a las autoridades de la ciudad de Pittsburg, del estado de Pensilvania y de los Estados Unidos, por los hechos ocurridos en la sinagoga Tree of Life, donde fallecieron 11 personas.
Reciban también nuestras condolencias el pueblo y las autoridades de Indonesia, por el desastre aéreo sucedido el pasado 29 de octubre, en el que perdieron la vida 189 personas.

Señora Presidenta;
Excelentísimos Señores Representantes Permanentes;

Señoras y Señores Delegados:

El 25 de junio de 2018, el niño Adam López Macías, de 181 días de nacido, fue intervenido quirúrgicamente para corregir un defecto congénito de inversión de las grandes arterias del corazón, un problema anatómico, mediante el que se conectan de forma indebida dichas arterias, el cual amenazaba su vida. La cirugía duró 5 horas. Su delicada condición, una posterior hipotensión —o presión baja— y bradicardia —lentitud en el pulso— obligaron a mantenerlo con su pequeño esternón abierto hasta el día 29, es decir 96 horas.
El bloqueo impide que los niños cubanos que sufren de bajo gasto cardíaco postoperatorio, es decir, de insuficiente sangre bombeada por el corazón, que es la complicación más frecuente de la cirugía cardio-pediátrica, dispongan del mejor tratamiento, como es el “Sistema Avanzado de Apoyo Ventricular Pediátrico” que producen, y protegen con patentes, las compañías estadounidenses Heart Ware International Inc. de Massachusetts y Thoratec Corporation, de Pleasanton.

¿Cómo medir el dolor del pequeño niño y el de su familia?

Adam se recuperó gracias a la profesionalidad y la consagración del personal de salud cubano y al esfuerzo de un país entero.

El 13 de diciembre de 2017, fue operada Rosa Esther Navarro Ramírez, nacida a las 37 semanas de gestación. Tenía entonces 1 año y 2 meses y padecía de un Drenaje Anómalo (Total) de Venas Pulmonares, es decir, cuando se mezcla la sangre oxigenada con la no oxigenada.

Sufre, entonces, una fibrilación ventricular —latidos rápidos y desordenados—, y se le trata, durante 27 días de profunda angustia para sus padres, por hipertensión pulmonar, es decir, cuando aumenta la presión sanguínea en las pequeñas arterias pulmonares de la niña, sin poder contar con el fármaco ideal que es el óxido nítrico inhalado, que no puede ser conseguido de manera urgente y transportado en avión, por ser inflamable y explosivo, y requiere condiciones especiales para la transportación marítima. De no existir el bloqueo, se pudiera solicitar de manera expedita a una compañía estadounidense, productora del benéfico fármaco y también del sistema con que se administra este, como es Datex Ohmeda.

Rosita fue salvada pese a la crueldad de esta política.

Una niña guantanamera, de 13 años, con un tumor maligno de columna, y un niño habanero de 5 años, con una masa tumoral entre el tallo cerebral y el cerebelo (en la fosa craneal), cuyos nombres obviamente no debo revelar, no pudieron ser tratados con el fármaco óptimo, la Temozolamida que se produce en Estados Unidos, aunque felizmente han rebasado la enfermedad.

La compañía Illumina es líder mundial en la Secuenciación de Próxima Generación (NGS) que garantiza el diagnóstico más certero del cáncer y es la base para la medicina de precisión y el tratamiento personalizado de los pacientes. Los proveedores de medicamentos personalizados generalmente exigen ese tipo de diagnóstico para suministrarlos.

En el 2017, fallecieron en Cuba 224 personas por cada 100 mil habitantes sin disponer de esos tratamientos debido al bloqueo.

En el último año, más de 30 compañías estadounidenses como Agilent, Cook Medical y Thermo Fisher Scientific rehusaron vender a la compañía Medicuba, medicamentos, insumos y equipos imprescindibles para nuestro sistema de salud o no respondieron a su reiterada solicitud.

No podría una madre en esta sala o en este planeta dejar de conmoverse ante casos como los descritos.
Son incalculables los daños humanos ocasionados por el bloqueo, que califica como acto de genocidio a tenor de los incisos B) y C) del Artículo 2 de la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio de 1948. Es, incluso, una violación del Derecho Internacional Humanitario, si hubiera un conflicto. No se puede contabilizar, señora Presidenta, el sufrimiento humano.

El objetivo del bloqueo, anclado en la Guerra Fría, no ha cambiado con el transcurso del tiempo.

El infame memorando clasificado del subsecretario de Estado, Lester Mallory, de 6 de abril de 1960, guía la política del gobierno actual de los Estados Unidos hacia Cuba cuando dice: “… no existe una oposición política efectiva (…) El único medio posible para hacerle perder el apoyo interno (al gobierno) es provocar el desengaño y el desaliento mediante la insatisfacción económica y la penuria (…) Hay que poner en práctica rápidamente todos los medios posibles para debilitar la vida económica (…) negándole a Cuba dinero y suministros con el fin de reducir los salarios nominales y reales, con el objetivo de provocar hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno”.

Como excepción, nos alegra la reciente firma, bajo licencia específica, existente desde el año 2016, de una compañía mixta por parte de la Agencia Comercializadora del Centro de Inmunología Molecular cubano (cimab) y de Rosewell Park Cancer Center que permitirá la comercialización en Estados Unidos de vacunas terapéuticas de tecnología cubana contra el cáncer de cabeza, cuello y pulmón.

También, la venta a Cuba, bajo una licencia específica (del año 2017), de 81 000 dosis del anticonceptivo hormonal Mesigyna por una sucursal estadounidense de la compañía Bayer.

Por otra parte, el bloqueo es el principal impedimento al flujo de información y al más amplio acceso a Internet y las tecnologías de la información por parte de los cubanos, al dificultar y encarecer la conectividad del archipiélago, condicionar el acceso a sus plataformas y tecnologías, y utilizar el ciberespacio para actos de “cambio de régimen”.

Igualmente, dificulta los vínculos culturales, académicos, científicos, deportivos y de la sociedad civil.
En ejercicio de esta política hostil, el gobierno estadounidense, con pretextos increíbles y motivaciones políticas reales, incumple la cantidad de visas de emigrantes para cubanos pactada en los acuerdos migratorios vigentes; encarece y dificulta la reunificación familiar, los viajes temporales de cubanos a su territorio y restringe los vínculos familiares.

El bloqueo constituye una violación flagrante, masiva y sistemática de los derechos humanos de las cubanas y cubanos y ha sido y es un impedimento esencial a las aspiraciones de bienestar y prosperidad de varias generaciones.

Dichas políticas afectan asimismo a los cubanos que residen en los Estados Unidos.

El bloqueo es opresivo también para los ciudadanos estadounidenses a quienes limita, injusta y arbitrariamente, la libertad de viajar a Cuba, único destino prohibido para ellos en el planeta.

Señora Presidenta:

El Gobierno de los Estados Unidos manipula y politiza vulgarmente el deseo universal de garantizar los derechos humanos a todas las personas y los Objetivos de Desarrollo Sostenible en las enmiendas que usted (refiriéndose a la Embajadora de los EE. UU.) ha presentado, con el único propósito de adulterar la naturaleza y el foco de la resolución contra el bloqueo, que ha aprobado esta Asamblea 26 veces, con el objetivo de fabricar un pretexto y obtener una suerte de endoso internacional para continuar endureciendo este que la Asamblea, señora embajadora, no le va a dar.

Un desvergonzado memorando, circulado a los diplomáticos acreditados la semana pasada por el Departamento de Estado (lo muestra), que tengo en mi poder, así lo reconoce: “Las enmiendas que hemos propuesto tienen la intención de abordar la razón subyacente del embargo”.

Más adelante, con gran cinismo, señala el Departamento de Estado: “El año pasado fue hecha en la Asamblea una referencia directa a que el embargo socava los esfuerzos colectivos para implementar los Objetivos de Desarrollo Sostenible (SDG)”. Dice el memorando: “Los escuchamos a ustedes —a los delegados— perfectamente, loud and clear, alto y claro. Las acciones de Cuba amenazan claramente estos Objetivos y, para poder implementarlos totalmente, necesitamos el apoyo de ustedes a las enmiendas”.  Es una verdadera burla a esta Asamblea.

Se conoce el poco respeto de la embajadora de los Estados Unidos y del Departamento de Estado a las Naciones Unidas, al multilateralismo y a esta Asamblea, a quien llamó el año pasado un teatro político.
El memorando acabado de circular es una verdadera burla al multilateralismo, a la decencia en la política internacional y a esta magna, universal y democrática Asamblea.

Llama la atención, además, que el memorando utiliza el engañoso recurso de presentar el texto de las enmiendas como lenguaje previamente acordado, para introducir disimuladamente contenidos referidos a otro tema, por otra instancia y sobre otro país.  Es otra vez la práctica de la mentira, el engaño y la amoralidad en el discurso político.

Lo que fue el documento L.7, con una sola enmienda de 8 párrafos, fue luego convertido en 8 enmiendas separadas con el único propósito de crear confusión, abusar del tiempo y producir cansancio en la Asamblea, es una artimaña, señora embajadora, deshonesta.

Si el Gobierno de Estados Unidos quiere debatir y votar iniciativas sobre derechos humanos o los Objetivos de Desarrollo Sostenible, estamos prestos a hacerlo de inmediato, en cualquier órgano, en cualquier momento y bajo cualquier tema pertinente de la agenda.

Continuaremos alentando el diálogo y la cooperación como la única forma de favorecer el progreso en el ejercicio de los derechos humanos y mantendremos nuestra activa y constructiva participación en el Consejo de Derechos Humanos, en su ejercicio de Revisión Periódica Universal y en la cooperación con todos, absolutamente todos, sus mecanismos universales.

El Gobierno de los Estados Unidos no tiene la menor autoridad moral para criticar a Cuba ni a nadie en materia de derechos humanos.  Rechazamos la reiterada manipulación de estos con fines políticos y los dobles raseros que le caracterizan.

Su Gobierno es responsable de crímenes contra la humanidad.  Fue el que usó el arma nuclear contra la población civil.  Es el que desarrolla armas de exterminio en masa, inicia ahora una nueva carrera armamentista, perfecciona las armas nucleares, las convencionales de gran letalidad, las autónomas y es el que militariza el ciberespacio y el espacio ultraterrestre.

Su Gobierno es el que estableció dictaduras militares y organizó sangrientos golpes de Estado.  Con las guerras que su Gobierno ha lanzado en los últimos años ha ocasionado millones de muertes, muchas de ellas personas inocentes, y oleadas de refugiados con el consiguiente sufrimiento humano.

Su Gobierno ha utilizado las ejecuciones extrajudiciales, el secuestro y la tortura.  Mantiene hoy presos indefinidamente en un limbo jurídico, sin defensa, tribunales, ni debido proceso en la prisión de la Base Naval de Guantánamo que usurpa ilegalmente nuestro territorio.

El Gobierno de los Estados Unidos es autor de violaciones de derechos humanos de sus propios ciudadanos, especialmente afroamericanos e hispanos, de las minorías, los refugiados y los migrantes.

En medio de la opulencia de ese país, 40 millones de estadounidenses viven en condiciones de pobreza y 52 millones en comunidades empobrecidas.  Más de medio millón de sus ciudadanos duermen en las calles sin que usted los mencione.  Carece de seguro médico el 12% de los estadounidenses (ciudadanos) y se privará de este, por su Gobierno a millones de personas de bajos ingresos.  La educación de calidad no está al acceso de las mayorías que su Gobierno ni representa ni defiende.  La igualdad de oportunidades en Estados Unidos es una quimera.  El Gobierno que usted integra es un Gobierno de millonarios que impone políticas salvajes.

Las mujeres reciben, por igual trabajo, el 82% del salario de los hombres; si son afroamericanas, el 64%, y si son latinas el 62%.  Las denuncias por acoso sexual son generalizadas.

La riqueza media de las familias blancas es siete veces mayor que la de las familias afro-descendientes.  Muere el doble de niños afroamericanos menores de un año que los niños blancos.  Las madres afroamericanas tienen entre tres y cuatro veces más la probabilidad de morir en el parto que las madres blancas, y la mitad de ellas podría salvarse con mejores atenciones que el Departamento de Estado jamás reclama.

Hay un patrón racial diferenciado en la población penitenciaria norteamericana, en la duración de las sanciones de privación de libertad, en la ejecución de la pena capital aplicable a menores y discapacitados mentales; y en las muertes atroces por disparos de la policía.
Su Gobierno construye muros, separa de sus padres emigrantes a menores, incluso, a niños pequeños que ha encerrado en jaulas.

Crecen juntos en este país la información falsa y el monopolio de las plataformas tecnológicas de la comunicación y de la generación de contenidos.

El Gobierno estadounidense interviene sin escrúpulos en los procesos electorales y en los asuntos internos de la mayoría de los Estados del planeta.

Trata de derrocar por la fuerza al Gobierno legítimo de la República Bolivariana de Venezuela, utiliza contra ella una brutal campaña de difamación y la amenaza militar, mientras llama a la violencia y al golpe de Estado.

Interviene y trata de desestabilizar a la República de Nicaragua.

Realiza actos de injerencia en los asuntos internos del Estado Plurinacional de Bolivia.

El Gobierno de los Estados Unidos pretende ejercer dominación imperial en “Nuestra América” e invoca nuevamente la vetusta, agresiva y peligrosa Doctrina Monroe y la “diplomacia de las cañoneras”.

Redespliega su IV Flota y aumenta la cantidad y el poderío de sus bases militares en la región.

Estados Unidos es parte de solo el 30% de los instrumentos de derechos humanos y no reconoce el derecho a la vida, ni a la paz, ni al desarrollo, ni a la seguridad, ni a la alimentación, ni reconoce los derechos de las niñas y niños.  Nadie puede sorprenderse de que ustedes hayan abandonado el Consejo de Derechos Humanos.

Los “intereses especiales”, corporativos, han secuestrado el sistema político, corrupto por definición, de los Estados Unidos.

Las palabras y el discurso político sí importan, ¡importan! Al demonizar y convertir en enemigos, mediante la propaganda, a oponentes políticos, instituciones, grupos sociales y naciones, se alimentan y enraízan la división, la violencia, los crímenes de odio y las guerras.

La impunidad del lobby de las armas es culpable del aumento de los homicidios, incluso de adolescentes.
Se exacerba la política sucia, la indecencia, la amoralidad, la mentira, el rediseño de los distritos electorales por conveniencia política y la manipulación de los electores.  A seis millones de estadounidenses de bajos ingresos se les impidió votar en las últimas elecciones presidenciales y probablemente se les impedirá votar el próximo martes.  En la Florida, el 21% de los electores afroamericanos son privados del sufragio.

Señora Presidenta:

Los daños cuantificables, acumulados por el bloqueo durante casi seis décadas de aplicación, alcanzan la cifra de 933 mil 678 millones  de dólares, tomando en cuenta la depreciación del dólar frente al valor del oro.  Calculados a precios corrientes, el bloqueo ha provocado perjuicios por más de 134 mil 499 millones 800 mil de dólares.

Solo en el último año, causó a Cuba pérdidas en el orden de los 4 mil 321 millones 200 mil dólares.
Con los ingresos dejados de percibir por exportaciones de bienes y servicios y los costos asociados a la reubicación geográfica del comercio, que nos impone disponer de muy altos inventarios, el Producto Interno Bruto de Cuba habría crecido, a precios corrientes, en el último decenio, alrededor de un 10% como tasa promedio anual.

Frente a las dificultades, Cuba ha conseguido avances en su economía y brinda amplia y solidaria cooperación internacional, que su Gobierno a veces dificulta, a pesar del bloqueo y la prohibición de créditos multilaterales, a la par que ha alcanzado niveles de desarrollo humano y justicia social universalmente reconocidos.

El bloqueo continúa siendo el obstáculo fundamental a la implementación tanto del Plan Nacional 2030 como de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

Conculca el ejercicio del derecho a la libre determinación, a la paz, al desarrollo, a la seguridad y a la justicia del pueblo cubano.

El bloqueo constituye una violación de los Propósitos y Principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional.  Es un acto de agresión y de guerra económica que quebranta la paz y el orden internacional.

Vulnera también las reglas universalmente reconocidas del comercio y la libertad de navegación.
Lesiona los principios de la Proclama de la América Latina y el Caribe como Zona de Paz y se opone al consenso de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y del mundo.

Provoca aislamiento y descrédito al Gobierno de Estados Unidos y convoca al justo rechazo de la comunidad internacional.

Señora Presidenta:

Vivimos en una época de crecientes amenazas a la paz y la seguridad internacionales, de proliferación de guerras no convencionales, de groseras violaciones a la soberanía de los Estados, políticas de dominación mediante el uso de la fuerza, intentos de reimposición del orden unipolar, quebrantamientos del Derecho Internacional, ruptura amenazadora y arbitraria de tratados internacionales; multiplicación de sanciones unilaterales y guerras comerciales, esencialmente provocadas por la naturaleza depredadora y supremacista del imperialismo estadounidense, inclinado siempre al fundamentalismo neoliberal,  a “la filosofía del despojo” y a la llamada “paz basada en la fuerza”.

Como consecuencia de este escenario, los graves problemas internacionales se agudizan, aumenta la pobreza y la desigualdad, se acentúan los patrones irracionales e insostenibles de producción y consumo del capitalismo, avanza inexorable el cambio climático con todas sus negativas consecuencias y se exacerba peligrosamente la amenaza nuclear.

También se ha intensificado ferozmente la aplicación extraterritorial del bloqueo, y especialmente la persecución a las transacciones financieras y a las operaciones bancarias y crediticias de Cuba a escala global.

Más de un centenar de bancos han solicitado el cierre de cuentas de nuestras Embajadas y de Representaciones de entidades cubanas en el exterior, han retenido fondos destinados a Cuba o se han negado a realizar transferencias desde o hacia nuestro país, incluso de carácter humanitario como las asociadas al impacto del huracán Irma en Cuba o los proyectos solidarios de cooperación cubanos en otras naciones.

El bloqueo es contrario a la Carta de las Naciones Unidas y al Derecho Internacional, y su aplicación, agresivamente extraterritorial, daña la soberanía de todos los Estados.

Señora Presidenta:

Desde la ocupación militar de Cuba, en 1898, por parte de Estados Unidos, para impedir nuestra independencia, ya ganada en prolongada epopeya, ha sido esta una relación marcada por el empeño de los gobiernos estadounidenses en controlar el destino de Cuba, frente a la inquebrantable determinación de los cubanos de defender su independencia y libre determinación.

Hoy, Cuba es una nación absolutamente independiente, dueña de su destino, que desarrolla relaciones de respeto y disfruta de vínculos de amistad y cooperación con todos los países del mundo.  Es una conquista alcanzada con el sacrificio de varias generaciones, que defenderemos al precio que sea necesario.

Con los Estados Unidos tenemos relaciones diplomáticas, algunos episodios de diálogo oficial y desarrollamos cierta cooperación mutuamente ventajosa en un grupo limitado de áreas.

Pero el signo definitorio de la relación bilateral continúa siendo el bloqueo económico, comercial y financiero que castiga a todo el pueblo de Cuba, inspirado en sentimientos de dominación, intolerancia ideológica y venganza política.

Tenemos disposición para la convivencia pacífica, dentro de las profundas diferencias que existen con el Gobierno de los Estados Unidos, basada en el respeto mutuo, la igualdad soberana y el beneficio de ambos pueblos.

Los cubanos continuaremos decidiendo libremente nuestros asuntos internos en estrecha unidad, como hacemos en la discusión popular del proyecto de nueva Constitución y haremos en el próximo referendo para adoptarla.  No hay ni habrá espacio para la intromisión de una potencia extranjera.

Debo denunciar que la escalada de pronunciamientos, actos y amenazas del Gobierno de Estados Unidos contra Cuba no tienen otro objetivo que conducir a un clima de mayor tensión bilateral y que, en esa trama, son cada vez más visibles los personajes que cuentan con una larga historia de confabulación para provocar crisis bilaterales.

Como expresó en este mismo podio, el pasado 26 de septiembre, el presidente Miguel Díaz-Canel, y cito: “Cuba siempre estará dispuesta a dialogar y a cooperar desde el respeto y el trato entre iguales.  Nunca realizaremos concesiones que afecten la soberanía e independencia nacional, no negociaremos nuestros principios, ni aceptaremos condicionamientos”.

Las cubanas y cubanos de todas las generaciones guardaremos invariable lealtad al ejemplo de José Martí para proclamar con igual convicción: “Antes que cejar en el empeño de hacer libre y próspera a la Patria, primero se unirá el mar del sur al mar del norte y nacerá una serpiente de un huevo de águila”.
Muchas gracias (Aplausos).

Raúl Castro: Por grandes que sean los desafíos, nuestro pueblo defenderá su Revolución socialista

Raúl en Santiago de Cuba, 26 de julio de 2018 Foto: ACN

 Palabras de clausura del General de Ejército Raúl Castro, Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba , durante el acto político cultural por el aniversario 65 de los Asaltos a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, celebrado esta mañana en la ciudad heroica de Santiago de Cuba
Ninguno de los que tuvimos el privilegio de participar en las acciones del 26 Julio, bajo el mando de Fidel, podríamos entonces soñar que estaríamos vivos un día como hoy, con un país libre, independiente y soberano, una revolución socialista en el poder y un pueblo unido, presto a defender la obra realizada, fruto del sacrifico y sangre derramada de varias generaciones de cubanos.
Así inició su intervención el General de Ejército Raúl Castro, Primer Secretario del Partido, al pronunciar las palabras centrales del acto político cultural por el aniversario 65 de los Asaltos a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, celebrado esta mañana en la ciudad heroica de Santiago de Cuba.
No solo por su historia, dijo, celebramos este 65 aniversario en Santiago, sino para reconocer el trabajo que desarrolla la provincia en beneficio del pueblo bajo la dirección de Lázaro Expósito Canto, primer secretario del Partido en el territorio, en estrecho vínculo con el Gobierno que encabeza la vicepresidenta del Consejo de Estado, Beatriz Jonhson Urrutia.
En ese sentido, mencionó el trabajo integral desplegado en varios frentes de la economía, que ha permitido incrementar la oferta de bienes y servicios a la población con calidad y precios asequibles.
Se avanza, además, en el programa de la vivienda con el empleo de iniciativas en el uso de materiales locales de la construcción, prosiguen a buen ritmo inversiones priorizadas de importancia nacional como la Terminal Portuaria Multipropósito y la Base de Almacenes de San Luis.
Informó que se trabaja para aumentar las exportaciones de frutas, ron langosta y productos de la agricultura, se reordena la actividad comercial a partir de proyectos de desarrollo local que otorgan mayor autonomía a los municipios, aprovechando los recursos propios, lo que se traduce en mayores aportes al Presupuesto y asegura la posibilidad de seguir invirtiendo.
Según el General de Ejército, es palpable el entusiasmo de los santiagueros, pero resta mucho por hacer en la esfera productiva y los servicios para seguir elevando la calidad de vida del pueblo, con el propósito de que cada vez Santiago sea una ciudad más bella, disciplinada, higiénica y ordenada, digna de custodiar los restos de nuestros mejores hijos, entre los que sobresalen el Héroe Nacional, el Padre y la Madre de la Patria y el Líder Histórico de la Revolución cubana.
Recordó que en los próximos meses conmemoraremos importantes acontecimientos como el inicio de nustras luchas por la independencia y llamó la atención sobre la aprobación reciente, por la Asamblea Nacional del proyecto de Constitución de la República, el cual será sometido a una amplia consulta popular y con el resultado de ese ejercicio democrático, nuevamente será analizado en el Parlamento para elaborar el texto definitivo que se someterá a Referendo, mediante el voto secreto y directo de cada ciudadano.
La Constitución, afirmó Raúl, es la ley fundamental sobre la cual se asienta el Estado y por eso es el documento jurídico y político más importante de cualquier país, ya que define los fundamentos de la nación, la estructura de los poderes y su alcance, así como garantiza los deberes y derechos de los ciudadanos.
La actual Constitución, apuntó, aprobada en un escenario diferente a este, requiere ser reformada con el propósito de incluir las transformaciones llevadas a cabo tras la implementación de los acuerdos del Sexto y Séptimo Congresos del Partido.
Para ello, se iniciará un trascendental proceso democrático cuyo éxito dependerá, en primer lugar, de la participación activa y comprometida de los cubanos, bajo la dirección del Partido y la UJC y las organizaciones de masas, en que debe lograrse que cada cual entienda la necesidad y alcance de los cambios que debemos introducir, de modo que se garantice la irrevocabilidad del socialismo y la continuidad de la Revolución.
La principal fuente de ingresos sigue siendo el ahorro
En cuanto en la economía, precisó Raúl, se mantiene una tensa situación en las finanzas externas, como consecuencia de las afectaciones en los ingresos por las exportaciones de azúcar y el turismo, debido a las consecuencias de las lluvias y el reforzamiento del bloqueo, que impactó en el comercio y las transacciones financieras.
No obstante, reiteró, se obtuvo un discreto crecimiento de la economía, lo que es un resultado alentador, pero se hace necesario aumentar las exportaciones y reducir todo gasto innecesario.
«Hay que tener siempre presente que la más rápida fuente de recursos es el ahorro, y tenemos que lograr que ello no sea una mera consigna, y se convierta en una norma de conducta a todos los niveles.
Perseverar en la ruta de la unidad
Al referirse al ámbito internacional, el General de Ejército recordó que a inicios de este siglo llegaron al poder fuerzas diversas fuerzas progresistas y de izquierda que impulsaron la unidad y la integración latinoamericana y caribeña.
Así, prosiguió, se derrotó el proyecto imperialista de Libre Comercio para las Américas, y surgió la Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América. En 15 años, salieron de la pobreza 60 millones de personas y más de tres millones del analfabetismo que se erradicó en Venezuela, Bolivia y Nicaragua. También se graduaron más de 20 mil médicos latinoamericanos y caribeños en la Escuela Latinoamericana de Medicina, y se devolvió la visión a más de dos millones 900 mil pacientes extranjeros mediante la operación milagro, unido a más de un millón en Cuba.
Igualmente, rememoró que con la generosa colaboración venezolana surgió Petrocaribe, y emergieron las condiciones propicias para la integración regional que dio lugar a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Unión de Naciones del Sur, a donde acudieron países de tendencias políticas diferentes pero con el principio de la unidad en la diversidad. De igual forma, hizo hincapié en la reactivación del Mercosur y el accionar de la Caricom.
Evocó que los Jefes de Estados y de Gobierno de América Latina (AL) y el Caribe firmaron en La Habana, en el 2014, la Proclama de AL y el Caribe como Zona de Paz, que los comprometió a respetar el derecho de todo Estado de elegir su sistema político y a no intervenir en los asuntos internos de cualquier país.
Esta coyuntura, enfatizó, no resultaba agradable para los círculos de poder de Washington, quienes pusieron en práctica los métodos de guerra no convencional para obstaculizar el avance de gobiernos progresistas, y rememoró los golpes militares perpetrados en Honduras, Paraguay y Brasil.
También la derecha, reconoció, consiguió recuperar en algunos países el poder mediante triunfos electorales, algunos fraudulentos, y otros al amparo de la manipulación.  Y como era de esperar, no vacilaron en desmotar las políticas sociales de amplio beneficio popular.
En palabras de Raúl, el Gobierno de los Estados Unidos hace algunos meses declaró la total vigencia de la doctrina Monroe, que se resume en América para los americanos y reserva para las naciones latinoamericanas y caribeñas un estatus de dependencia y sumisión.
Aseguró que uno de sus propósitos es revertir los avances en la integración y el ejercicio de la soberanía sobre los recursos naturales, para imponer su agenda mediante una ofensiva neoliberal, dirigida a destruir una década de desarrollo y ahondar las diferencias.
También dijo que los EE.UU., con la complicidad de algunos gobiernos, ha intentado revigorizar la OEA y emprender su arremetida contra Venezuela, y socavar la unidad regional. Ello vuelve a demostrar que el camino es no descuidar la unidad de los revolucionarios y mantener la lucha, pues los adversarios nunca cejan en su empeño de imponerse, y no vacilan en acudir a los golpes de estado, la violencia, e incluso la guerra.
Sobre el recién concluido Foro de Sao Pablo, en La Habana, manifestó que evidenció la necesidad de reconducir la lucha de la izquierda y sus movimientos progresistas y su declaración final es un verdadero programa unitario de acción.
Reiteró la solidaridad con Venezuela, Nicaragua, y el reclamo de libertad para Lula. También felicitó al pueblo mexicano y su presidente López Obrador.
Cuba jamás renunciará a sus principios
Respecto a las relaciones con Estados Unidos, el General de Ejército dijo que se mantienen vínculos diplomáticos formales, varios acuerdos bilaterales y una cooperación mutuamente beneficiosa dentro de un grupo limitado de áreas.
A pocos días de haberse anunciado el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre ambos países, recordó, señalamos que entre nuestros gobiernos existen profundas diferencias en los modelos políticos y las relaciones internacionales y reiteramos la disposición de diálogo sobre las discrepancias, sin pretender q Cuba renunciara a las ideas que había defendido por más de un siglo.
Desde agosto del año pasado, reiteró, con el pretexto de agresiones sónicas, cuyo origen nadie ha podido explicar ni probar, se han degradado los vínculos bilaterales y fueron expulsados 17 funcionarios de nuestra embajada en Washington y se redujo el personal diplomático en La Habana. Además, se ha recrudecido la aplicación del bloqueo, en particular la persecución de nuestras transacciones financieras
Es propicio, puntualizó, recordar el memorando de un subsecretario asistente de Estado para Asuntos Interamericanos, con fecha 6 de abril de 1960:
«La mayoría de los cubanos apoyan a Castro, no existe una oposición política efectiva, el único modo efectivo para hacerle perder el apoyo es provocar el desaliento mediante la penuria…Hay que poner en práctica los medios para debilitar la vida económica, negándole suministros, para reducir los salarios nominales, producir hambre, desesperación y el derrocamiento del Gobierno…»
Yo nunca he leído, aseguró Raúl, nada más cínico, y esas agresiones continúan hoy renovadas.
Los pronunciamientos públicos contra Cuba, sentenció, se caracterizan con la manipulación y se destinan millones para revertir el orden político en nuestro país.  En junio, un funcionario estadounidense expresó que los países de América tienen que aceptar que Cuba es la madre de todos los males en términos de debilitamiento de democracia en el continente y de derechos humanos, y ello nos recuerda la actitud de George W. Bush.
No es casual, expresó, que en el proyecto de nuestra Constitución se reafirma que la defensa de nuestra patria socialista es el mas grande honor y deber de los cubanos.
Los cubanos, patentizó, somos un pueblo pacífico y amistoso, no amenazamos a nadie, y para nosotros evitar una guerra equivale a ganarla, y para ello es preciso derramar ríos de sudor, preparándonos para combatir hasta la victoria.
En palabras de Raúl, otra vez, se ha configurado un escenario adverso, pero no será la primera vez ni la última que la Revolución enfrente retos y amenazas. Hemos corrido riesgos y hemos resistido invictos 60 años, Para nosotros, al igual que Venezuela y Nicaragua, está claro que se estrecha el cerco y tenemos que estar preparados para hacerle frente con fe inquebrantable en la victoria.
Los revolucionarios, afirmó, desde el 26 de Julio, hemos llegado hasta aquí sobreponiéndonos a reveses. Fidel, con el Moncada, nos enseñó a convertir los reveses en vitorias y ya nada pudo contener el avance de nuestro pueblo. Nos mostró la fuerza de las ideas y la lección permanente de la perseverancia en los propósitos justos.
Entonces decía Fidel: Nuestros muertos heroicos no cayeron en vano, ellos nos acompañaron en las cárceles, y ellos combatieron junto a nosotros en la guerra y los vemos renacer en las nuevas generaciones…
En 1959, enumeró el General de Ejército, hubo que enfrentar bandas armadas, y después sabotajes, planes de atentados, sobre todo contra Fidel, el bloqueo, campañas mediáticas , la invasión a Girón, la Crisis de Octubre, la introducción de plagas y enfermedades, acciones terroristas.
Y en los años 90 del pasado siglo, continuó, enfrentamos la desaparición de la Unión Soviética y el Campo socialista, y ante la arremetida del imperialismo, los cubanos, en medio de enormes carencias, pusimos nuestra inquebrantable capacidad de resistencia y la voluntad de defender la soberanía y el socialismo, y eso fue posible por el pueblo y la unidad forjada por Fidel.
Hoy, subrayó Raúl, a 65 años del Moncada, con la independencia ya conquistada y la presencia permanente de Fidel entre nosotros, podemos afirmar que por grandes que sean los desafíos, nuestro pueblo defenderá su Revolución socialista. La historia ha demostrado que sí se puso, sí se puede y siempre se podrá.
Para conmemorar el triunfo de la Revolución, prometió, nos volveremos a encontrar en Santiago.

Discurso pronunciado por José Ramón Machado Ven­tura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido Co­munista de Cuba y Vicepresidente de los Consejos de Es­tado y de Ministros, en el acto central nacional por el aniversario 63 de los ataques a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en Sancti Spíritus, el 26 de julio de 2016, “Año 58 de la Revo­lución”.

Machado Discurso
(Versiones Taquigráficas-Consejo de Estado)
Compañero General de Ejército Raúl Castro Ruz;
Combatientes de la gesta del 26 de Julio y expedicionarios del Granma;
Familiares de los caídos;
Compatriotas y amigos de otras latitudes aquí presentes;
Espirituanas y espirituanos:
Seguro de expresar el sentir de nuestro pueblo y de millones de amigos de Cuba a lo largo y ancho del mundo, comienzo estas palabras trasmitiendo, en nombre de todos y en una fecha de tan especial significado, la más cálida felicitación al compañero Fidel Castro Ruz, líder histórico de la Revolución, por su ya cercano 90 cumpleaños.
Y algo aún más importante: ratificarle el compromiso de seguir siendo fieles a las ideas por las que ha luchado a lo largo de su vida y de mantener siempre vivos el espíritu de resistencia, la combatividad, el pensamiento dialéctico y la fe en la victoria que él supo inculcarnos, en primer lugar, con su ejemplo (Aplausos).
Preparándome para esta intervención, estudié nuevamente su discurso en esta ciudad, el 26 de julio de 1986.
Como es lógico, dedicó parte de sus palabras a las tareas en que se encontraba inmerso el país en aquel entonces, en medio de grandes peligros, incluida la amenaza de agresión militar directa. Eran circunstancias sumamente complejas, aunque muy diferentes a las actuales, sobre todo, en el escenario internacional. Sin embargo, parecen dichos hoy los conceptos esenciales expresados aquel día, las ideas y orientaciones acerca de cómo hacer mejor las cosas. En aquella ocasión nos alertó, y cito: “No vale la pena avanzar si no se consolida lo que se ha hecho”.
Seguidamente señaló: “…no hemos sido capaces de recalcar y de inculcar que el primer deber del revolucionario es el trabajo (…) solo del trabajo va a salir la riqueza”. Y concluyó afirmando: “Un pueblo que es capaz de vencer sus propios defectos, sus propios errores; un pueblo que no teme a nada, un pueblo que no se doblega ante nada ni ante nadie, es y será siempre un pueblo invencible” (Aplausos).
La vigencia de esas ideas no es un hecho fortuito ni resulta algo extraordinario. Es consecuencia lógica de una Revolución que ha actuado invariablemente sobre la base de los principios, y que lleva adelante un pueblo que desde 1959 lucha por alcanzar los mismos objetivos, bajo la guía de sus líderes históricos.
Como en toda obra humana, hemos cometido errores en estos más de 57 años, pero nuestro pueblo ha sido capaz de rectificarlos y de vencer cada obstáculo, entre otras razones, porque pronto comprendió que una transformación social profunda no se limita a disfrutar de los derechos conquistados, implica deberes que imponen muchos esfuerzos, sacrificios y peligros, no en busca de quimeras, sino con los pies en la tierra y luchando cotidianamente por hacer realidad cada avance que permitan las circunstancias. No es casual que la magistral definición del compañero Fidel comience expresando: “Revolución es sentido del momento histórico; es cambiar todo lo que debe ser cambiado…”.
Con esa clara conciencia emprendimos la actualización de nuestro modelo económico y social, caracterizado desde sus inicios por la más amplia, democrática y real participación ciudadana, en una escala y profundidad inimaginables en países que se autoproclaman paradigmas de la democracia.
Como recordamos, prácticamente todo el pueblo tomó parte activa en el proceso realizado hace más de cinco años, y que hoy tiene continuidad en el análisis por cientos de miles de militantes del Partido, la UJC y representantes de todos los sectores de la sociedad, de los documentos que por su alcance estratégico y especial trascendencia para el futuro del país, acordó someter a consulta el VII Congreso del Partido, antes de su aprobación definitiva por el Comité Central el próximo mes de diciembre.
En las 22 241 reuniones realizadas desde mediados de junio, cuando comenzó el proceso que se extenderá hasta septiembre, han participado 704 643 compatriotas que realizaron 359 648 intervenciones, incluidas 95 482 propuestas dirigidas, casi sin excepción, a enriquecer y a hacer más precisos estos documentos. Son datos que demuestran la comprensión que existe acerca de la importancia de este debate.
Como ha ratificado el Primer Secretario de nuestro Partido, se introducirán cuantos cambios sean necesarios y al ritmo que decidamos. Sin excepción se dirigen a consolidar nuestro socialismo, a hacerlo más próspero y sostenible. Cada uno será fruto de la decisión soberana de los cubanos; ninguno, ni el más mínimo, obedecerá a presiones externas, buena parte de ellas con el propósito, solapado o abierto, de desmontar la obra revolucionaria.
El discurso pronunciado por el compañero Fidel en esta ciudad hace 30 años, en sencillas palabras resume cómo era antes de 1959 la vida de los habitantes del territorio que hoy forma la provincia, cuando aquí, como en todo el país, predominaba el desempleo, la pobreza, la falta de escuelas y de asistencia médica.
Solo mencionaré un dato: el índice de mortalidad infantil: más de 60 por cada 1 000 nacidos vivos, según cálculos muy optimistas, pues no existían estadísticas confiables y puede que realmente superara los 100. El pasado año, en la provincia ese indicador fue de 4,2, a la altura de países de gran desarrollo económico (Aplausos).
Algo más, en las zonas incluidas en el Plan Turquino, es decir, en las montañas, la mortalidad infantil es cero (Aplausos). No es difícil imaginar las cifras escalofriantes que alcanzaría en los años cincuenta, cuando cientos de niños morían de enfermedades curables, por falta de medicamentos que podían valer incluso unos pocos pesos, pero que eran inalcanzables para muchos campesinos.
Son cifras y hechos que llaman a la reflexión y permiten aquilatar cuánto ha avanzado nuestro pueblo desde entonces. No podemos olvidar que para hacer realidad oportunidades, derechos y posibilidades que hoy se ven como algo normal y hasta algunos piensan que nos cayeron del cielo, hubo que verter ríos de sudor e, incluso, mucha sangre.
Fidel reconoció aquel día los importantes avances de la entonces joven provincia de Sancti Spíritus en el frente económico, la educación y la salud. Como es conocido, pocos años después vino la etapa más aguda del Periodo Especial y hubo que renunciar temporalmente a buena parte de aquellas conquistas. Hoy están recuperadas prácticamente todas, algunas correspondían a aquel momento histórico y no sería racional restablecerlas, en cambio otras —y no son pocas— están en una fase cuantitativa y cualitativamente superior a la de aquellos años. Ello es muestra del espíritu de pelea que ha caracterizado siempre a espirituanas y espirituanos, hijos de un pedazo de Cuba con particular protagonismo en la historia patria (Aplausos).
Sancti Spíritus tuvo especial significación para el Mayor General Máximo Gómez. Aquí libró, entre enero de 1897 y abril de 1898, la Campaña de La Reforma, cuando al mando de 4 000 mambises logró empantanar y causar enormes bajas a un contingente de 50 000 soldados españoles. Escogió como teatro principal de operaciones esos potreros que conocía muy bien desde la Guerra de los Diez Años y donde en 1876 nació en la manigua su hijo Panchito, símbolo del patriotismo, la fidelidad y valentía de la juventud cubana.
Aquí un puñado de mambises, encabezados por el coronel Ramón Leocadio Bonachea, continuó combatiendo más de un año tras el pacto del Zanjón, y cuando fue imposible continuar la lucha, a 22 kilómetros de esta ciudad, en la estación ferroviaria de Jarao, dejó constancia escrita de que no se acogía a ningún pacto.
Aquella histórica acta la firmó también otro gran hijo de esta tierra, Serafín Sánchez Valdivia, quien participó en las tres guerras independentistas y llegó a alcanzar el grado de Mayor General del Ejército Libertador. Sus palabras al sentir que lo atravesaba una bala enemiga: “¡Me han matado, no importa, que siga la marcha!”, constituyen legado y símbolo de actitud inclaudicable ante los enemigos de la patria (Aplausos).
Esa es la estirpe gloriosa de nuestro pueblo, de los combatientes del Ejército Rebelde y de la lucha clandestina; de los milicianos de Girón y la lucha contra bandidos; de los combatientes y colaboradores internacionalistas; de los millones de cubanos de todas las edades que enfrentan los retos del presente.
Compañeras y compañeros:
El trabajo organizado y sostenido, sin perder tiempo en fanfarrias, permitió a la provincia merecer la sede de este acto. Es un reconocimiento a la labor de sus cuadros, de sus estructuras de dirección, y en primer lugar de su pueblo; al esfuerzo diario y consciente de cada trabajador y trabajadora, demostración fehaciente de su firme respaldo a la Revolución (Aplausos).
Sancti Spíritus viene teniendo en los últimos años un sostenido avance en los principales indicadores económicos y sociales; sobresale, entre otros, por el paulatino despegue, sobre bases sólidas, de la producción agropecuaria. Por ejemplo, es sostenido el crecimiento de la producción de leche, incluso por encima de los planes previstos; la provincia fue baluarte en ese importante renglón y, afortunadamente, ya vuelve por sus fueros. En el resto de las producciones, como norma se cumplen los planes, aunque algunos, como el de arroz, con los reajustes que impuso la sequía.
No obstante, es bueno aclarar que cumplir el plan no es sinónimo de satisfacer las necesidades del país o haber alcanzado las potencialidades existentes, de lo que en muchos casos aún estamos lejos. Lograrlo requerirá trabajar un día tras otro con la consagración e inteligencia que exige este decisivo frente.
Sancti Spíritus se destaca igualmente por el reiterado cumplimiento de los planes de producción de azúcar, algo que desafortunadamente no ha abundado en el país en los últimos años y menos en la última zafra, donde solo otra provincia, la vecina Ciego de Ávila, logró ese resultado (Aplausos), aunque ustedes saben que en este campo también tienen reservas de eficiencia.
Algo muy importante: en 2015 se sobrecumplió el plan de fondos exportables, que sumaron 277 900 000 pesos, el mayor nivel histórico de la provincia.
En el sector presupuestado se reducen los gastos y se sobrecumplen los ingresos, lo que permite alcanzar un superávit que en 2015 sobrepasó los 127 millones de pesos.
El turismo, sector de gran importancia también, muestra avances, particularmente en el municipio de Trinidad, gracias al aporte integrado de todos los sectores. También la ciudad de Sancti Spíritus tiene potencialidades que habrá que continuar desarrollando por su belleza y valores patrimoniales, al ser una de las primeras villas fundadas en Cuba hace 500 años. Igualmente las tiene en otras zonas de la provincia, sobre todo para el turismo de naturaleza.
La recuperación urbanística contribuye a esos propósitos y sobre todo a mejorar la calidad de vida del pueblo, junto a los avances en la educación, la salud, la cultura y en general en la esfera social, cuya consolidación y de-sarrollo dependerán de los resultados que se alcancen en la economía.
Trasmito, en nombre del Partido, el Gobierno y de todos los cubanos, una merecida felicitación al pueblo de Sancti Spíritus por esta demostración de que puede vencerse cualquier obstáculo cuando se trabaja con responsabilidad y consagración (Aplausos). En especial al compañero José Ramón Mon­teagudo Ruiz, por su entrega en el cumplimiento del deber y sobre todo por haber sabido encauzar el caudal de creatividad y energías de los espirituanos (Aplausos).
Es justo y merecido reconocer los logros, pero mucho más importante es tener bien identificados los problemas y las deficiencias a resolver, especialmente en el campo de la economía. Conocer dónde existen potencialidades sin explotar, en cuál actividad es posible ahorrar y elevar la eficiencia, cuánto más se puede producir o mejorar un servicio, sobre todo, si ello permite obtener ingresos al país, ya sea por exportación o por sustitución de importaciones.
Concentrar allí los esfuerzos con la organización, el orden y la disciplina que deben existir siempre, pero mucho más en circunstancias complejas como las actuales, en que al bloqueo económico —que permanece intacto, aunque algunos por ahí piensen lo contrario— se suman otras dificultades derivadas de la situación internacional, que está fuera de nuestro alcance resolver.
No me extiendo en estos temas. Todos escuchamos las palabras del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, al clausurar, el pasado 8 de julio, la sesión ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular. En ellas se resumen los retos que tenemos por delante y nos dan la brújula de cómo enfrentarlos y vencerlos.
Como expresara el compañero Raúl, y cito:
“Frente a las dificultades y amenazas no hay espacio para las improvisaciones y mucho menos para el derrotismo. De una situación coyuntural como la que enfrentamos se sale victorioso actuando con mucha energía, ecuanimidad, racionalidad y sensibilidad política, continuar estrechando la coordinación entre el Partido y el Gobierno y sobre todo con mucho optimismo y seguridad en el presente y el futuro de la Revolución.”
Hasta aquí sus palabras (Aplausos).
Compatriotas:
Demostremos cada día, en cada puesto de trabajo y con hechos concretos, que sabremos estar a la altura de este nuevo reto, como lo hizo la Generación del Centenario aquel 26 de Julio de 1953, y como lo han hecho tantas cubanas y cubanos a lo largo de la ejemplar historia de luchas y de victorias de la patria.
¡Gloria eterna a nuestros héroes y mártires! (Exclamaciones de: “¡Gloria!”)
¡Viva Fidel! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)
¡Viva Raúl! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)
¡Viva Cuba libre! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)
¡Venceremos! (Exclamaciones de: “¡Venceremos!”)
(Ovación.)

Emprenderemos la marcha y perfeccionaremos lo que debamos perfeccionar

Fidel clausura 7mo Congreso PCC

20 de abril de 2016
Septimo Congreso PCC
Foto: Estudios Revolución
Discurso pronunciado por el líder de la Revolución, Fidel Castro Ruz, en la sesión de clausura del 7mo. Congreso del Partido Comunista de Cuba, en el Palacio de Convenciones, el 19 de abril de 2016, “Año 58 de la Revolución”.
(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)
Pues pasamos a otro tema (Risas).
Constituye, compañeros,un esfuerzo sobrehumano dirigir cualquier pueblo en tiempos de crisis. Sin ellos, los cambios serían imposibles. En una reunión como esta, en la que se congregan más de 1 000 —se explicó aquí que eran novecientos y tantos— representantes escogidos por el propio pueblo revolucionario, que en ellos delegó su autoridad, significa para todos el honor más grande que han recibido en la vida (Aplausos); a este se suma el privilegio de ser revolucionario que es fruto de nuestra propia conciencia (Aplausos).
¿Por qué me hice socialista? Más claramente, ¿por qué me convertí en comunista? Esa palabra que expresa el concepto más distorsionado y calumniado de la historia por parte de aquellos que tuvieron el privilegio de explotar a los pobres, despojados desde que fueron privados de todos los bienes materiales que proveen el trabajo, el talento y la energía humana. ¿Desde cuándo el hombre vive en ese dilema, a lo largo del tiempo sin límite? Sé que ustedes no necesitan esta explicación, pero sí tal vez algunos oyentes.
Simplemente hablo para que se comprenda mejor que no soy ignorante, extremista, ni ciego, ni adquirí mi ideología por mi propia cuenta estudiando economía.
No tuve preceptor cuando era un estudiante de leyes y ciencias políticas, en las que aquella tiene un gran peso. Desde luego que entonces tenía alrededor de 20 años y era aficionado al deporte y a escalar montañas. Sin preceptor que me ayudara en el estudio del marxismo-leninismo, no era más que un teórico y, desde luego, tenía una confianza total en la Unión Soviética. La obra de Lenin ultrajada tras 70 años de Revolución. ¡Qué lección histórica! Se puede afirmar que no deberán transcurrir otros 70 años para que ocurra otro acontecimiento como la Revolución rusa para que la humanidad tenga otro ejemplo de una grandiosa revolución social que significó un enorme paso en la lucha contra el colonialismo y su inseparable compañero, el imperialismo.
Quizás, sin embargo, el peligro mayor que hoy se cierne sobre la tierra deriva del poder destructivo del armamento moderno que podría socavar la paz del planeta y hacer imposible la vidahumana sobre la superficie terrestre.
Desaparecería la especie como desaparecieron los dinosaurios; tal vez habría tiempo para nuevas formas de vida inteligente o tal vez el calor del sol crezca hasta fundir todos los planetas del Sistema Solar y sus satélites, como gran número de científicos reconocen. De ser ciertas las teorías de varios de ellos, las cuales los legos no ignoramos, el hombre práctico debe conocer más y adaptarse a la realidad. Si la especie sobrevive un espacio de tiempo mucho mayor, las futuras generaciones conocerán mucho más que nosotros, aunque primero tendrán que resolver un gran problema. ¿Cómo alimentar los miles de millones de seres humanos cuyas realidades chocarían irremisiblemente con los límites de agua potable y recursos naturales que necesitan?
Algunos o tal vez muchos de ustedes se pregunten dónde está la política en este discurso. Créanme que me apena decirlo, pero la política está aquí en estas moderadas palabras. Ojalá muchos seres humanos nos preocupemos por estas realidades y no sigamos como en los tiempos de Adán y Eva comiendo manzanas prohibidas. ¿Quién va a alimentar a los pueblos sedientos de África sin tecnologías a su alcance, ni lluvias, ni embalses, ni más depósitos subterráneos que los cubiertos por arenas? Veremos qué dicen los gobiernos que casien su totalidad suscribieron los compromisos climáticos.
Hay que martillar constantemente sobre estos temas y no quiero extenderme más allá de lo imprescindible.
Pronto deberé cumplir 90 años (Aplausos), nunca se me habría ocurrido tal idea y nunca fue fruto de un esfuerzo; fue capricho del azar. Pronto seré ya como todos los demás. A todos nos llegará nuestro turno, pero quedarán las ideas de los comunistas cubanos (Aplausos) como prueba de que en este planeta, si se trabaja con fervor y dignidad, se pueden producir los bienes materiales y culturales que los seres humanos necesitan, y debemos luchar sin tregua para obtenerlos. A nuestros hermanos de América Latina y del mundo debemos trasmitirles que el pueblo cubano vencerá (Aplausos).
Tal vez sea de las últimas veces que hable en esta sala. He votado por todos los candidatos sometidos a consulta por el Congreso, y agradezco la invitación y el honor de escucharme. Los felicito a todos y, en primer lugar, al compañero Raúl Castro por su magnífico esfuerzo (Aplausos).
Emprenderemos la marcha y perfeccionaremos lo que debamos perfeccionar, con lealtad meridiana y la fuerza unida, como Martí, Maceo y Gómez, en marcha indetenible (Aplausos).

El futuro de Cuba ya está en manos de los cubanos

El futuro de Cuba ya está en manos de los cubanos

Cuando el presidente Barack Obama pidió este martes a los cubanos “olvidarnos del pasado” y “mirar hacia el futuro”, es­ta­ba parado en el mismo escenario desde el que habló en 1928 el último presidente norteamericano en visitar la Isla
Autor: Sergio Alejandro Gómez | internet@granma.cu
23 de marzo de 2016 00:03:11
Más de mil personas, de la más amplia representación de la sociedad cubana actual, estuvieron presentes en el discurso de Obama. Foto: Jorge Legañoa Alonso
Cuando el presidente Barack Obama pidió este martes a los cubanos “olvidarnos del pasado” y “mirar hacia el futuro”, es­ta­ba parado en el mismo escenario desde el que habló en 1928 el último presidente norteamericano en visitar la Isla.
“Hoy Cuba es soberana, su pueblo es independiente, libre, próspero, pacífico y está gozando de un gobierno propio”, dijo Calvin Coolidge en el entonces Teatro Nacional, hoy Gran Tea­tro de La Habana Alicia Alonso.
Era el espaldarazo que estaba esperando el presidente Ge­rardo Machado para terminar de instaurar una de las dictaduras más sangrientas de la región.
El Presidente Callado, como lo apodaban, quería mostrar a la Isla como ejemplo de éxito económico y social para quienes seguían las indicaciones de Washington. Los marines norteamericanos convencían por otros medios a los soldados de Sandino en Nicaragua y a los patriotas dominicanos.
“Yo sé la historia, pero no voy a estar atrapado por la mis­ma”, dijo Obama ayer.
Pero en ese lapso de tiempo, el antimperialismo de Julio An­tonio Mella, Rubén Martínez Villena y Antonio Guiteras, heredero de líderes de la independencia nacional como José Martí, dio paso en 1959 a la Revolución más radical de nuestro continente en reacción a u7xsf5r0f0056635la dominación norteamericana. Tuvo que transcurrir más de medio siglo de resistencia para que otro presidente estadounidense se decidiera a pisar Cuba, esta vez para intentar “dejar atrás los últimos vestigios de la Guerra Fría”.
Más de mil personas, de la más amplia representación de la sociedad cubana actual, escucharon atentamente cada palabra del discurso del mandatario.
“Hemos oído el discurso con respeto, pero no coincidimos en algunos de sus aspectos. Nosotros no podemos olvidar la historia, nuestros muertos, el impacto del bloqueo durante tantos años”, aseguró a este diario Ernesto Freyre Casañas, representante de la Central de Trabajadores de Cuba, fundada después del derrocamiento de la dictadura de Machado.
“Me gustaría haber escuchado un poco más de disculpas por la intervención, la agresión, los ataques hacia la soberanía de Cuba y el pueblo desde los años 1960”, afirmó por su parte Peter Kornbluh, coautor del libro Diplomacia encubierta con Cuba. “Pero es difícil políticamente para un presidente decir lo siento”.
“En el discurso hay muchas esperanzas y buenas intenciones, pero que tienen poco asidero en la realidad histórica de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos”, opinó Jesús Arbo­leya, estudioso de las relaciones entre ambos países.
lA NUEVA ESTRATEGIA
Desde el 17 de diciembre del 2014, Cuba y Estados Unidos buscan abrir un nuevo capítulo en sus nexos bilaterales con la voluntad de los presidentes Barack Obama y Raúl Castro.
El miembro de la Plataforma Interreligiosa Cubana, Enrique Alemán, tiene duda respecto a la interpretación que hace Washington de su “nueva política” hacia la Isla. “¿Es una estrategia limpia, es un acercamiento limpio hacia nuestro pueblo?”, se preguntó.
Obama dijo ayer que Estados Unidos no quería ser enemigo de Cuba ni intentar cambiar su sistema económico y político.
“Cultivo una rosa blanca”, citó el Presidente de un conocido poema de Martí y dijo que ofrecía al pueblo cubano un “sa­ludo de paz”.
Leyde Rodríguez Hernández, profesor de Relaciones Inter­nacionales, aseguró que Obama tuvo un descuido o un desconocimiento sobre el pensamiento del Apóstol. “Él vivió en Estados Unidos y exaltó sus valores, pero hizo grandes críticas a esa democracia naciente que desde aquella época se vislumbraba como una plutocracia, como un gobierno de los ricos, por los ricos y para los ricos. Y esa tendencia no ha hecho más que exacerbarse hasta el siglo XXI”.
UNA CARGA OBSOLETA
Desde La Habana, el presidente de los Estados Unidos volvió a solicitar al Congreso de su país que levante el bloqueo contra Cuba y lo calificó como una “carga obsoleta sobre el pueblo cubano”.
La audiencia respondió con aplausos y poniéndose de pie, in­cluidos legisladores tanto demócratas como republicanos que acompañaron al mandatario en este viaje.
El representante demócrata por Massachusetts, James Mc­Go­vern, quien viene defendiendo esta causa hace muchos años, dijo a Granma que le daba créditos a ambos presidentes por lo que han logrado, pero “ahora es el turno de que el Con­greso haga su parte y levante el embargo (bloqueo)”.
El senador republicano Jeff Flake, quien junto al demócrata Patrick Leahy, llevan adelante un proyecto de ley sobre la libertad de viajar a Cuba, dijo a nuestro diario que más allá de los cambios regulatorios que ha anunciado la administración, el legislativo tiene que deshacerse por completo de la prohibición.
Tom Emmer, representante republicano de Minnesota opina que la visita y el discurso del presidente ayudan a colocar el tema frente al gran público estadounidense, y ayuda a avanzar el proyecto que lleva adelante junto a la congresista demócrata por la Florida, Kathy Castor, para levantar algunos elementos del bloqueo.
OPORTUNIDADES EN EL CAMINO
Las posibilidades de colaboración fueron un tema abordado por el presidente de Estados Unidos, quien destacó “el servicio que miles de doctores cubanos han llevado a los pobres, a los que sufren”.
Pedro Luis Véliz Martínez, director del Consejo Nacional de Sociedades Científicas de la Salud, dijo que los intercambios en este sector no se pueden resumir a situaciones de desastres o epidemias, como el caso del enfrentamiento conjunto al Ébola en África occidental. “Colaboración también es que respeten al internacionalista cubano y no provoquen la deserción del personal médico de salud en terceros países, lo que lacera la formación de recursos humanos de nuestro pueblo”.
Resaltó asimismo la posibilidad de que se abra la venta de productos cubanos en el mercado de Estados Unidos. “Hemos logrado muchas cosas con nuestro esfuerzo y sacrificio. No aceptamos esa mirada de superioridad porque nosotros en este campo hemos demostrado nuestra valía”.
Nicolay Casano, por su parte, es una evidencia palpable de lo que se podría lograr. Sentado junto a decenas de otros compañeros, este estudiante neoyorquino de segundo año de Me­dicina refiere que los cubanos tienen “un corazón muy grande”. Incluso con la presencia del bloqueo tuvo la oportunidad de comenzar a estudiar su carrera en la Isla y asegura que luego planea regresar a su comunidad para hacer la diferencia en un concepto de atención a los pacientes que no está basado en el dinero.
NUESTRO PROPIO MODELO
“¡El futuro de Cuba tiene que estar en las manos del pueblo cubano!”, con esa y otras palabras Obama se expresó en futuro sobre una realidad que muchos aprecian en presente.
El cantautor Raúl Torres dice que Obama destacó varios elementos positivos de la realidad cubana, pero desconoció que son fruto de la propia Revolución.
“Nosotros somos jóvenes empoderados que tenemos la oportunidad de hacer lo que queramos en este país. Además de tener algo tan importante como la seguridad de la educación y la salud”, dijo el autor de Candil de Nieve y el Regreso del Amigo.
“En Estados Unidos nosotros tenemos un ejemplo claro de lo que puede hacer el pueblo cubano y se llama Miami”, dijo Obama en otro momento de su intervención.
El profesor Leyde Rodríguez señaló a este diario que las transformaciones que se llevan a cabo en el país no son para “copiar el modelo político de nadie”.
Luis René Fernández, profesor e investigador del Centro de Estudios Hemisféricos y sobre Estados Unidos de la Uni­ver­sidad de La Habana, asegura que los cambios que vive el país están guiados por el objetivo de construir un socialismo próspero y sostenible, inspirado en el proyecto de nación de los grandes políticos y pensadores patriotas de nuestro país.
Aseguró que el perfeccionamiento ha comenzado por la parte socioeconómica, pero eso no implica que no haya otros sectores como el sistema socio-político que también deban ser perfeccionados. Citó al respecto la explicación que ofreció re­cientemente en rueda de prensa el Presidente Raúl Castro sobre los derechos hu­manos y la democracia. “Nadie sabe exactamente cómo sería ese socialismo, pero tiene que ser a la medida nuestra, a lo cubano”.
El libro de Peter Kornbluh, publicado en el 2014, culmina con una serie de recomendaciones para mejorar las relaciones entre Washington y La Habana.
A petición de este diario, aceptó resumir en una sola idea lo que debe suceder para continuar avanzando en este camino: “Estados Unidos tiene que tratar a Cuba con respeto, como un país independiente con respecto a su soberanía, no puedes dictar el futuro o las acciones del gobierno o el pueblo”.