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Visita Presidente Cubano centros educacionales en la Habana recuperados por afectacion del tornado(Fotos)

El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba,Miguel Diaz Canel-Bermudez, participo en la reinaguracion de centros  recosntruidos  en el municipio  habanero  10 de octubre y que fueron afectados  por el tornado del  pasado 27 de enero.

Canel acompñado por Luis Antonio Torres Iribar,primer secretario del Comite Provincial del Partido Comunista de Cuba(PCC) en la Habana ,Reinaldo Garcia Zapata,presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular ,y Ena Elsa Velzquez Cobiella,ministro de Educacion,visitaron el seminternado Alfredo Miguel Aguayo .El plantel abrio sus puertas  con un acto en el cual se reconocio a varias empresas constructoras  desempeñados en las  labores de reparacion. En intercambio con los profesores y alumnos del ventgro educacional  Diaz Canel  dijo ¨¨“Cuando uno llega a una escuela como esta sueña. Le decía al director que ahora tienes todo lo posible para hacer un proceso educativo totalmente profundo, enaltecedor, de calidad y que repercuta en una mejor educación de nuestros niños”,¨

Al mismo tiempo  aseguro ¨¨con esto se demuestra una vez más que la Revolución  no deja a nadie desamparado y que seguirá defendiendo la salud, la educación y las conquistas independientemente de las amenazas y las presiones que le imponen  a  Cuba”.¨
Al salir del lugar el Presidente cubano  intercambio con la poblacion del lugar  a quien le transmitio un mensaje de esperanza al tiempo  que reitero  que todos los casos de los afectados pof el yornsdpo van a  tener solucion .¨¨

El  Presidente  cubano les entrego  la Bandreda de Proeza  Labora  conferida  por la Central de Trabajadores de Cuba (CTC)  a los colectivos laborales del seminternado Alfredo Miguel Aguayo  y la Residencial  estudiantil pàra maestros La Asuncion.

Diaz Canel  recorrio tambien la remodelada  residencia estudiantil  para maestros primarios La Asuncion  donde intercambo con los  trabajadores del lugar. Aqui conviven unos 300 maestros
de seis provincias del pais. que imparten clases en diferentes escuelas y niveles de enseñanza del  municipio  10 de octubre.

Reinauguran en La Habana instalaciones de educación y salud dañadas por el tornado

C uando apenas han transcurrido tres meses del paso del tornado por La Habana, instalaciones educacionales y de la Salud Pública dañadas severamente por el fenómeno meteorológico fueron reinauguradas este viernes.

El doctor Roberto Morales Ojeda, integrante del Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y Vicepresidente del Consejo de Estado, junto a Luis Antonio Torres Iríbar, Primer Secretario del Comité Provincial del PCC en la capital; Ena Elsa Velázquez Cobiella, Ministra de Educación; y Reinaldo García Zapata, Presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, fueron testigos de la reapertura del Instituto Politécnico de Economía Andrés Luján Vázquez, en el municipio capitalino de San Miguel del Padrón.


Dicha instalación se encuentra entre los 78 centros educacionales que en La Habana recibieron daños, por lo que será sometida a una reparación capital. En el acto de reinauguración siete empresas constructoras recibieron el reconocimiento por su aporte a la recuperación del centro en la etapa de reconstrucción.

En la jornada también se procedió a la reinauguración del cuerpo de guardia del Policlínico Luis Pasteur, en el municipio 10 de Octubre, al que también asistió el doctor José Ángel Portal Miranda, ministro de Salud Pública. Aquí también se reconoció al Grupo Palco, que asumió la reparación constructiva del Policlínico, una de las 19 instalaciones afectadas por el tornado.

La ocasión fue propicia para la entrega de la condición de Proeza Laboral a una representación de los trabajadores. 

Roberto Morales Ojeda, junto a las principales autoridades del Partido y del Gobierno en la capital, y la titular de Educación Ena Elsa Velázquez Cobiella, recorrieron en la propia localidad 10 de Octubre la Escuela Primaria Alfredo Miguel Aguayo, donde pudieron apreciar las labores constructivas que se ejecutan en el lugar para su posterior reinauguración.

La Habana se encuentra en un 90 por ciento de la etapa de reconstrucción tras el paso del tornado del pasado 27 de enero.

Sucesos en Politécnico de La Lisa: Asalto a la paz de una escuela

Sabrina y Thalía aseguran que les duele mucho lo sucedido en su escuela, pues en ella todos se sienten bien y en armonía, una tranquilidad que JR encontró durante su visita al centro. Foto: Roberto Súarez/ JR.

Parecía que iba a transcurrir como un día habitual el pasado lunes 17 de septiembre en el Instituto Politécnico Olo Pantoja, del municipio de La Lisa, en la capital del país, cuando unos gritos se interpusieron en las explicaciones de la clase de Historia y en otras de la institución docente.

“Empezamos a sentir gritos de los estudiantes y algunos pasaban corriendo”, recuerda Sabrina Quintana Acosta, estudiante de segundo año de la especialidad de Construcción civil. Al salir del aula casi no podían dar crédito a lo que estaba ocurriendo.

“Vimos como uno de los agresores hirió en la mano a uno de nuestros compañeros. Enseguida me acerqué a él, para ayudarlo”, repasa con la voz aún entrecortada y nerviosa Thalía de la Caridad Silva Fernández, compañera de grupo de Sabrina.

Con apenas 15 y 16 años, respectivamente, ambas muchachas cuando hablan de lo ocurrido aquel día, señalan que les duele mucho, porque en su escuela nunca habían sucedido incidentes de semejante naturaleza. Según explican, el ambiente es todo lo contrario, pues se sienten muy bien, en armonía.

—¿Y no tuvieron miedo?

—Bueno, un poco, pero más bien fue la sorpresa. Todo ocurrió tan rápido que no tuvimos mucho tiempo para pensar, asegura Sabrina. Mientras Thalía añade: “Yo no. De inmediato fui a auxiliar a mi amigo herido. Él es un muchacho bueno, que no se mete con nadie. Me dio mucha lástima verlo así. Y si había que defenderlo lo hubiera hecho; pero nos llamaron rápidamente para el comedor y allá nos fuimos todos, para estar bien seguros junto con los maestros”.

Georgina Llorente Barbastro señaló el sitio por donde irrumpieron los sujetos. Además, mostró el estado de la cerca perimetral de la escuela. Foto: Roberto Suárez.

—¿Qué dijeron sus padres?

—Ellos estuvieron aquí en una reunión, y no se puede culpar a la escuela. Esto nunca había ocurrido ni nada parecido, destaca Sabrina.

Thalía refiere que su mamá estaba al principio muy preocupada, “incluso me comentó que me iba a cambiar de centro, y le dije que no, pues no había que tomar decisiones apresuradas. Ya está más tranquila”.

Todavía con nerviosismo, Georgina Llorente Barbastro recorre con estos reporteros el sitio por donde irrumpieron el lunes último personas ajenas al sistema nacional de educación y causaron lesiones leves con tratamiento médico a nueve estudiantes.

“Estaba abriéndoles el aula a los muchachos cuando ellos entraron y, de pronto, se formó tremenda algarabía. Cuando ven a alguien desconocido ustedes saben cómo se ponen los alumnos. De pronto siento a los estudiantes alterados saliendo del aula y veo a aquellos tipos con cuchillos en las manos.

“Yo también me alteré y traté de sacar a los muchachos para protegerlos; les indiqué que corrieran, pues vi que era algo peligroso, fuera de lo común”, cuenta esta mujer, quien custodia la escuela. “Ellos no entraron por la puerta principal, sino por la cerca del fondo. Cuando los vi, ya estaban dentro de la escuela, pero jamás pensé que podrían cometer esa locura”.

Como explicó la nota oficial de la Dirección Provincial de Educación de La Habana, se trata de un hecho inusual y lamentable. Por suerte, como señala el texto, las acciones investigativas permitieron en corto tiempo dar captura a los autores, quienes confesaron haber participado en la agresión y se encuentran bajo un proceso investigativo aún sin concluir.

Las autoridades de Educación resaltaron en su comunicado que hechos inaceptables y repudiables como estos, ajenos a nuestro sistema de enseñanza no quedarán impunes, y sus autores enfrentarán el rigor de nuestras leyes, conforme al Código Penal.

Ese es el mismo sentimiento que comparte por estos días la población ante lo ocurrido. Lo hacen también en las redes sociales y los espacios de opinión de nuestros medios de prensa. Un lector nombrado Alexis Bandrich Vega apuntó que se debía aplicar la ley con todo el rigor posible: “Asisten muchas agravantes, la primera el peligro para la vida de nuestros adolescentes. Es un hecho muy inusual, pero a nadie se le debe ocurrir repetirlo… Las sanciones deben ser informadas para que contribuyan a la prevención”, subrayó.

Otro cibernauta, bajo el nombre de Daisy Rivero León, dijo que «hay que actuar fuerte. Nuestros centros educacionales tienen que respetarse y los alumnos tienen que sentirse con tranquilidad. La educación es una de las mayores obras de la Revolución». Por su parte, Bárbara pedía: “Que se tomen las medidas necesarias y pertinentes para la seguridad del politécnico y que los autores del hecho paguen por sus malas acciones”, remarcó

Aquí estoy con mis alumnos, dando clases

Georgina Llorente Barbastro señaló el sitio por donde irrumpieron los sujetos. Además, mostró el estado de la cerca perimetral de la escuela. Foto: Roberto Suárez.

Con más de 40 años de trabajo en Educación, la maestra Juana Castillo Torres no había vivido nada igual. Hace un año que trabaja en el Olo Pantoja; anteriormente ejerció en Santiago de Cuba. “Tengo la costumbre de estar siempre con mis alumnos, pues soy profesora guía de un grupo.

“Cuando ocurrieron estos sucesos mis muchachos estaban en la clase de Educación Física. Me percaté de que había un hombre agrediéndolos y traté de entrarlos al aula. Uno de los asaltantes se acercó a nosotros, me tiró al suelo y me dijo con guapería: “¡Esto no es con las mujeres, es con los hombres!”. Rápidamente me incorporé para tratar de proteger a mis alumnos. Estaba desesperada. No tenía nada con qué defenderlos, porque nosotros somos maestros de tiza y borrador, nunca se ha visto un arma en una escuela cubana.

“Él había herido con una chaveta a uno de mis alumnos en un muslo. La policía vino enseguida. Por suerte se pudo controlar rápidamente la situación. No me separé del estudiante, le dieron cinco puntos, se recupera y está bien anímicamente. He hablado con su mamá y me dice que se incorporará a clases en cuanto pueda, pues la herida es en un lugar un poco incómodo para venir hasta aquí.

“Declaré en la PNR, ayudé en todo cuanto pude en la investigación y estoy dispuesta a prestar todas las declaraciones que sean necesarias. No se pueden permitir estas cosas. Aquí vivimos en paz y nuestra educación es sagrada. Fue una experiencia pésima, que nunca olvidaré; pero aquí estoy, como siempre, con mis alumnos, dando clases”, subrayó.

Arianni Lays Welman, subdirectora docente del politécnico, destacó que luego de los hechos organizaron a los estudiantes. “A los heridos los mandamos con urgencia para el hospital, para que los curaran y vieran la complejidad de las lesiones. También les pedimos a los muchachos que llamaran a sus padres, para que vinieran a apoyarnos ante la compleja situación.

“Aunque todos estábamos en shock, nos mantuvimos a la viva, con nerviosismo y un poco de miedo, pero logramos salir de aquello. Lo vivido fue muy desagradable, y más cuando uno de los individuos regresó al comedor donde protegíamos a los estudiantes. En ese momento sacamos a los alumnos por la puerta contraria”, manifiesta.

Recuerdos de un director

Yohandis Cueria Angulo, director del politécnico. Foto: Roberto Suárez.

Yohandis Cueria Angulo, director del politécnico —el cual tiene una matrícula de 728 estudiantes y un claustro de 44 profesores—, también narra lo ocurrido. “Había terminado el primer turno de clases cuando estos sujetos entraron con armas blancas a una de las aulas y empezaron a cortar a los muchachos. Se formó un gran desorden. Los estudiantes salieron asustados, los profesores comenzaron a combatir con fuerza a los agresores, quienes se vieron obligados a salir huyendo, pero ya habían dejado varios heridos.

“La policía llegó de inmediato. Cuando los asaltantes regresaron al centro ya estábamos en el comedor. Uno de ellos se acercó corriendo a este lugar y ahí mismo fue apresado. Según nos informó la policía, a las 12:15 del mediodía ya estaban todos detenidos”.

El Director destacó que las autoridades municipales y provinciales del Partido, el Gobierno y Educación llegaron pronto a la escuela, así como los compañeros de Menores. Además, enfatizó que a los heridos se les socorrió y les avisaron a los padres para que se incorporaran con sus hijos a los centros de salud.

—¿Había algún vínculo de los asaltantes con la escuela? ¿Se conoce el motivo?

—Ellos no buscaban a una persona específica, agredían al que se les ponía delante. Lo hacían al azar, incluso los lesionados son de distintas especialidades. Entraron por el fondo, donde la cerca perimetral está deteriorada. Hubo profesores y alumnos fuertes que combatieron bastante, les lanzaron sillas a los asaltantes.

“Los agresores son jóvenes de entre 19 y 24 años de edad, y los alumnos de este centro tienen entre 15 y 17 años. Esta experiencia ha sido muy fuerte… Hay que ver este incidente desde todas las aristas, desde el impacto en los docentes hasta en la familia. En la escuela se hizo una reunión, pues los familiares solicitaban que se les aclararan muchas cosas, y en ese encuentro participó Ena Elsa Velázquez Cobiella, nuestra ministra de Educación.

El estado de opinión era muy negativo. Con el tema de la seguridad se indicó que se le pusiera mayor atención a las guardias docente y estudiantil, porque aunque tenemos custodios en las dos entradas, esta escuela es muy grande. Después del suceso, el politécnico se mantuvo funcionando de manera normal, con una buena asistencia”, resaltó.

Rigor legal contra los agresores

Juana Castillo Torres, una de las profesoras. Foto: Roberto Suárez.

Cuando llamaron a su casa y les dijeron que su hermano había sido herido en la escuela y estaba en el policlínico docente Cristóbal Labra, quedaron asombrados porque “él es un joven muy tranquilo”, afirma la hermana de uno de los lesionados.

Toda la familia, en particular su mamá, está muy impactada “Yo fui para el policlínico, continúa la hija. Mi hermano estaba sentado junto a otro niño, también herido, y un enfermero los estaba atendiendo. Como tenía una herida en la frente y otra en el cuello lo remitieron al maxilofacial. Requería de puntos, pero no se los dieron en ese momento porque había que hacer una radiografía y lo llevaron para el hospital pediátrico Juan Manuel Márquez.

“La situación para mi hermano era más compleja, porque tiene una operación de cadera reciente y algunas de las heridas fueron justamente donde están los dos tornillos que tiene colocados en el muslo. También tenía otra herida en el codo”.

La joven recuerda que, cuando estaban en el policlínico llevaron allí a uno de los agresores. “Parece que en el forcejeo él también estaba herido en una rodilla; pero a pesar de estar esposado, daba patadas, escupió a una enfermera, aquello no tenía fin”, añadió.

“El lunes, después de lo sucedido, nos llamó el director de la escuela, y el martes vinieron muchos de sus amiguitos. Tengo que destacar la actitud de la profesora Camila, que lo recogió del suelo, lo llevó para el policlínico, lo acompañó y protegió todo el tiempo. Fue muy valiente. Ella nos llama para saber cómo sigue. Ha sido muy atenta.

“Yo asistí el miércoles a la reunión de padres de la escuela. Allí hice varias preguntas respecto a la organización interna del centro. En este encuentro se aseguró a los padres que podían estar tranquilos, que no volvería a suceder, que habían tomado medidas importantes para la seguridad del politécnico. Esperamos que así sea.

Su hermano, “el Iyabó”, como le dicen los muchachos de la escuela, dijo a Juventud Rebelde que se siente bien, con deseos de continuar con sus estudios y vida habitual aunque, como es lógico, el impacto de la agresión lo ha marcado profundamente. “Quiero mandarle un saludo a mis amigos de la escuela y transmitirles las gracias por venir a visitarme. También mis saludos a los otros muchachos que fueron agredidos y mis deseos de que se recuperen pronto”, comentó.

Hechos como los ocurridos en este centro, que han merecido el repudio de todo nuestro pueblo, no quedarán impunes. Aunque es un acontecimiento inusual en las escuelas cubanas, deja lecciones de alerta, y ratifica la necesidad de continuar formando valores imprescindibles en la sociedad que construimos.

Los agresores confesos continúan detenidos para posteriormente ser juzgados por los tribunales competentes. La investigación aún no ha cerrado. Mientras tanto, allí, en la Lisa, el politécnico Olo Pantoja desarrolla normalmente sus clases y desde cada aula sigue preparando a futuros técnicos y obreros calificados.

Confesiones de un “policía” en serie

“Estaba dentro de la oficina junto a otros compañeros preparándome para irme al trabajo, pues soy jefe de brigada de la cooperativa Dos Ríos, aledaña al centro escolar. Entonces sentimos una gritería en la escuela. Nos asomamos a la puerta de la oficina y vimos a los muchachos corriendo. Pensábamos que estaban jugando y seguimos en lo nuestro. Poco después la efervescencia aumentó y salimos a ver qué sucedía.

“Los muchachos seguían corriendo y algunas niñas estaban llorando. Desde lejos vi a la maestra Juana y le grité: “¡Juana, qué pasa!” Ella me respondió que había un hombre con un cuchillo allí. Entonces salí corriendo, tratando de averiguar dónde estaba el agresor. Los muchachos me dijeron que camino a la puerta, y salí disparado hacia ese lugar. Pero al llegar no era cierto, había ido hacia otro punto, el puesto de mando. Imagínese la intranquilidad de los alumnos.

“Cuando llegué vi al sujeto —quien vestía un pulóver azul— con una chaveta en la mano izquierda. Entonces le dije: ¿Qué cosa estás haciendo? y comenzó a “boconearme”, a decirme que no lo tocara… Cuando los dos comenzamos a caminar hacia la puerta de salida, no le vi sangre ni nada, pensé que solo estaba asustando a los muchachos, formando alboroto. Pero lo mío era sacarlo de la escuela, para que no siguiera allí. Logré que saliera y cuando regresé fue que me enteré de lo que ya había pasado.

“Pensé que todo terminaría ahí, pero casi al instante sentí a la gente gritar: “¡Viraron, viraron!”, y volví a correr junto a un policía que ya había llegado a la escuela.

“Tenía tremendo dolor, porque ya sabía lo que habían hecho en la escuela. Le dije al policía: “¡Ahora sí que no se me va!”. Corrimos y el agresor nos vio. Brincó la cerca, pero cayó en el área de nuestra cooperativa. Se equivocó de lugar, pues aquí estaban mis compañeros. Cuando iba llegando vi que tiró la chaveta y pude advertirle a la policía para que la encontraran.

“Él quiso confundir a la policía diciendo que no tenía que ver nada con el hecho, que venía pasando en ese momento por allí. Le dije que no fuera sinvergüenza, que yo era quien lo había sacado de la escuela con la chaveta en la mano.

“Realmente fue muy triste, triste… Fue algo bien deplorable, para mí son unos sujetos inescrupulosos. Sé que la ley revolucionaria es lo más justa posible, pero pedimos de verdad que sean severos con ellos, no puede ser que personas así con esa conducta antisocial entren a nuestras escuelas y ocasionen daños.

“Los padres saben que sus hijos están en las escuelas seguros y esto no puede cambiar. No podemos permitir que un grupo de personas creen estas situaciones. He desmentido, hasta donde he podido, todas las bolas que hay en la calle. Me duele que haya sucedido esto”.

(Tomado de Juventud Rebelde)

Dirección Provincial de Educación en la Habana informa sobre sucesos en Politécnico de La Lisa

En horas de la mañana del 17 de septiembre se produjo un hecho inusual y lamentable en el Politécnico “Olo Pantoja”, en el municipio La Lisa, donde cuatro personas ajenas al sistema nacional de educación irrumpieron en el centro y causaron lesiones leves a nueve estudiantes, que fueron atendidos de inmediato y restituidos a sus hogares ese propio día.

Ante la ocurrencia del suceso, acudieron al lugar las autoridades del Partido, el Gobierno y Educación del territorio, así como miembros de la Policía Nacional Revolucionaria.

Las acciones investigativas permitieron en corto tiempo dar captura a los cuatro autores, quienes se encuentran confesos y bajo proceso investigativo.

El Politécnico “Olo Pantoja” mantiene sus actividades docentes normales.

Se ratifica que hechos inaceptables y repudiables como estos, ajenos a nuestro sistema de educación, no quedarán impunes y recibirán el rigor de nuestras leyes, conforme al Código Penal.

Dirección Provincial de Educación
La Habana

Inaugurarán este lunes escuela donde estudió Jose Martí

Lleva el nombre de Rafael María de Mendive, pues el insigne educador fundó en este lugar, en el siglo XIX, el Colegio Superior San Pablo para Varones. Aqui tendrá lugar el acto nacional de inicio del curso escolar 2018-2019.

Cuando este lunes abra sus puertas la escuela primaria Rafael María de Mendive, en pleno corazón de La Habana, Cuba estará rindiendo honores al Apóstol de la Patria José Martí, justo en el año del aniversario 500 de la Ciudad.
Luego de una inversión general —que duró alrededor de cuatro años, el otrora Colegio Superior San Pablo para Varones, donde antes se impartieron estudios primarios— ahora la Oficina del Historiador de la Ciudad coloca la institución a disposición de los niños del municipio Habana Vieja y de otros territorios aledaños.
Se trata de una obra emblemática de la Educación Cubana, por ser el lugar donde Martí terminó de cursar sus estudios primarios bajo la guía del profesor Rafael María de Mendive, quien lo acogió como a un hijo, al igual que a Fermín Valdés Domínguez.
Según la arquitecta Norma Pérez-Trujillo Tenorio, inversionista principal de la restauración, “es una obra añorada por Eusebio Leal desde hace muchos años. Cuando estábamos haciendo otras intervenciones en El Prado, como el Palacio de los Matrimonios (el primer Casino Español de La Habana) siempre que él venía a visitarlo señalaba: `pero el edificio más importante es aquel donde estudió Martí`. En aquellos instantes aquí radicaba una empresa del Ministerio de la Industria Básica”.
Al comentar algunos elementos históricos, explicó que Mendive, en segundas nupcias, vivió en este sitio a partir del año 1860, y ya en 1864 además de ser su vivienda lo convirtió en el Colegio San Pablo, dirigido a la segunda enseñanza. Así, en 1865 Martí, con 11 años, llegó a terminar sus estudios primarios y estuvo hasta 1869.
Gracias al conocimiento que le aportaron las investigaciones realizadas con el objetivo de acometer la obra de la manera más fidedigna posible, la arquitecta señaló que el Colegio de segunda enseñanza para varones acogió también a alumnos internos, “una especie de beca”, que tuvo un impresionante reglamento, con horarios muy establecidos.
“Creo que este es uno de los lugares más relevantes de la historia de la Educación en Cuba. Por supuesto, no puedo decir que fue el único porque algunos de los contemporáneos de Mendive fundaron otros, que también dieron hijos ilustres.
“Nosotros tenemos los cuadernos originales donde están los nombres de los maestros que tuvo esta institución. Mendive no convocó a cualquiera y ese es el resultado de la educación de grandes hombres, como Martí”.
Al referirse a la estructura de la edificación, agregó que se trata de dos parcelas (conocidas en aquel entonces como la número 88 y la 90), ubicadas en la intersección de las calles Prado y Ánimas, las cuales fueron compradas durante los años 1945-1946 por la compañía norteamericana General Electric.
De casa doméstica —agregó— el palacete de Prado se convirtió en talleres. Por eso no pudimos devolver todo lo que nos hubiese gustado; la estructura, la tipología original del edificio.
“No obstante, tuvimos la suerte de encontrar escondidos en los falsos techos restos de pinturas murales del siglo XIX, y con estos fuimos armando las imágenes, de vegetación, de pájaros, que hoy se pueden apreciar gracias a la labor de los restauradores de la Oficina del Historiador y de otros que fueron convocados.
“En lo personal, ha sido una suerte, un privilegio, un regalo haber podido trabajar aquí, he intentado devolver un espacio más a La Habana con tan relevante historia”.

Sobre la escuela actual:
El inmueble cuenta con 18 aulas, de ellas una con las características del siglo XIX, que ocupará un grupo de 6to. grado. Además, área deportiva y para el arte, y una ludoteca.
En el lobby de la institución ya se colocó una estatua en bronce que recrea la imagen del profesor Mendive con su alumno Martí, realizada por el escultor José Villa Soberón, y en la planta alta se encuentran hermosos vitrales (lucernario) del artista Ernesto Rancaño.

Fuente  Periodico  Tribuna