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¿ POR QUE FUE DETENIDO EN CUBA HAMLET LAVASTIDA CORDOVI ?

El pasado 26 de junio , a las 09:50 horas. fue detenido  y conducido al Departamento de delitos contra la Seguridad del Estado, al ciudadano cubano Hamlet Lavastida  Cordovi ,quien de manera reiterada ha estado incitando y convocando la realización de acciones  de desobediencia civil en la vía publica ,utilizando las redes sociales y la influencia directa sobre otros  elementos contrarrevolucionarios.

Entre las actividades se encuentran la ejecución de protestas, tomar las calles y realizar acciones similares a las que han ocurrido en países de Europa del Este, con la intención provocativa.

Paralelamente, oriento a otros contrarrevolucionarios a que crearan una organización de carácter político para  enfrentarla a instituciones del Estado. Esa organización utilizaría como pretexto un supuesto clima de ingobernabilidad para demandar la dimisión del gobierno, entre otras propuestas.

Lavastida Cordovi , se encontraba en el exterior, desde donde indico todas las acciones provocativas buscando incrementar el impacto mediático de las actividades que planificaban desarrollar.

El detenido ha sido acusado del delito de Incitación a delinquir, previsto y penado en el Código Penal vigente por tal razón ,ha sido puesto a disposición de la Fiscalía General de la República.

Sus familiares fueron informados  oportunamente de su detención y se les ha facilitado el acceso  al mismo.

Los mismos de siempre

Quienes llaman desde Estados Unidos a un levantamiento popular en Cuba, por medio de las redes sociales, cumplen un mandato, abonado por los que hoy alimentan aquellos horrores del viejo fascismo, y que siguen, como mansos bueyes, instrucciones de muerte contra sus hermanos

Foto: Archivo de Granma

En días en que se desenmascaran actos contra la Patria, y seres sin escrúpulo, capaces de ponerse un precio, consuman hechos que causan vergüenza, cobran actualidad aquellos versos de Félix Pita Rodríguez, que parecieran firmarse hoy, aun cuando se escribieran hace varias décadas:

Son ellos, son los mismos de ayer, / los de Oswiecim, de Buchenwald, de Lídice, / de Teresin, de Maidaneck, / son ellos, / son los mismos de ayer.  Tienen registros de la muerte / inventarios de muerte / catálogos de muerte y almacenes / depósitos de muerte / El hueso, las cenizas, los tizones los residuos quemados son sus trofeos / son sus estandartes.

Desde contemporáneas escenas, el poeta etiquetaba a ciertos autores de crímenes, similares a aquellos que, bajo las banderas del fascismo, fueron ejecutores de atrocidades, como lo son siempre los mercenarios, a su vez pagados por otros que no escatiman vilezas para engordar sus bolsillos.

Si bien el mundo vive en perpetuo cambio, hay esencias perdurables. Como no cambiará jamás la condición antimperialista de la Revolución Cubana, porque su raíz es antítesis del despotismo y la deshumanización, tampoco lo hará la raíz imperial, que nada limpio amasa en sus tentáculos. 

Quienes llaman desde Estados Unidos a un levantamiento popular en Cuba, por medio de las redes sociales, cumplen un mandato, abonado por los que hoy alimentan aquellos horrores del viejo fascismo, y que siguen, como mansos bueyes, instrucciones de muerte contra sus hermanos.

Impresionado ante la desfachatez, aunque nunca ingenuo, el pueblo cubano ve hoy a ciertos coterráneos confesar miserias. Se estremece el ánimo y cuesta oír a algún asalariado que busca arriesgar, con sus actos, la tranquilidad de un país incapaz de ruindades.

De esas bravuconerías lanzadas desde lejos sabe bien Cuba, que por décadas se erige, procurando el bien de los suyos, con la soga imperialista lanzada al cuello, y a pesar de ello, respirando.

En forma de ataques bacteriológicos, difamaciones, listados descocados, manipulación mediática, actos terroristas y medidas extremas, han estado siempre cerca los mismos de siempre, donde encajan, como mano en guante, los que hoy procuran dividir y desestabilizar la sociedad cubana. Por tanto, la aversión y el odio no nos son desconocidos.

Tampoco lo son –sobran los ejemplos en la historia mayor, y en la que escriben hoy hombres simples que batallan y edifican– las posturas robustas que ponen en alto el nombre de esta tierra. Baste recordar la asumida por el Comandante en Jefe de la Revolución, cuando las recias medidas contra la Isla, anunciadas por la administración estadounidense de George W. Bush, buscaron en el pueblo cubano, como lo hacen hoy, el desánimo y la rendición.

En memorables palabras, Fidel le notificaba al mentor de turno del imperio que las ideas justas y realmente humanas a lo largo de la historia han demostrado ser mucho más poderosas que la fuerza, y que, para destruir a Cuba, del modo en que lo fantaseaban, darían órdenes precisas a quienes estaban para cumplirlas, porque, en el combate de los ejércitos, el mandatario no pisaría el escenario.

A varias verdades aludió Fidel entonces. Y habló de los horrores del mundo, de la irresponsabilidad del gobierno estadounidense, del poco ánimo de repensar las consecuencias de sus políticas, el ningún interés por la vida de los seres humanos, el manicomio en que se había convertido la política mundial.

Desde entonces, incluso antes, ya se etiquetaba el sistema económico y político de Cuba con el nombre de tiranía, una «tiranía» que puso en los más altos niveles los conocimientos y la cultura, la que redujo la mortalidad infantil a un índice menor que el de la potencia imperial.

De esto y más hablaba Fidel en aquellas palabras que guarda en su corazón el mismo pueblo que lo vio ser el primero en defender a Cuba, cuando fue atacada por los mercenarios en Playa Girón; o el que, en pleno periodo especial, fue en persona, sin más defensa que su chaleco moral, a confrontar los disturbios que habían tenido lugar, por grupos vandálicos, en La Habana.

Corto y vehemente, el texto cierra con una certeza que nadie pondría en duda: ningún cubano, con Fidel al frente, vería jamás el rostro de los que empujan a matar. «Solo lamento que no podría siquiera verle la cara, porque en ese caso usted estaría a miles de kilómetros de distancia, y yo estaré en la primera línea, para morir combatiendo en defensa de mi patria».

Ninguno de los cubanos que defendemos hoy la paz de nuestro país,  ninguno de los que ocuparemos, si es preciso, el frente, veremos el rostro de los que hoy piden sangre para Cuba, de los que piden muerte para «devolvernos» una dicha que no tienen ni ellos mismos. Así es como actúan los mismos de siempre.

(Granma)

Reitera Cuba disposición para aclarar supuestos incidentes acústicos en embajada de estadounidense

El ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez Parrilla, abogó en Twitter por una desclasificación seria de información sobre los alegados incidentes de salud de diplomáticos estadounidenses en la isla y reiteró la disposición del país de cooperar para encontrar una solución al asunto.

A propósito del reciente anuncio del Departamento de Estado de esa nación sobre las irregularidades de la administración estadounidense al desmantelar la embajada de La Habana, Rodríguez Parrilla señaló que se podrá conocer cuán lejos llegaron Trump, Pompeo y Marco Rubio para justificar artificialmente un retroceso en las relaciones bilaterales. 

“Una desclasificación seria de información sobre los alegados incidentes de salud de diplomáticos estadounidenses permitirá conocer cuán lejos llegaron Trump, Pompeo y Marco Rubio para justificar artificialmente un retroceso en las relaciones bilaterales”, tuiteó.

En otro mensaje publicado en su cuenta de esta red social,  el canciller cubano aseguró que algún día se podrá aclarar lo que sucedió y lo que no sucedió.

“Algún día se podrá aclarar lo que sucedió y lo que no sucedió. #Cuba reitera la disposición a cooperar de manera efectiva tanto política como científicamente para encontrar una solución a este asunto”, escribió.

El Presidente cubano, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, también se pronunció al respecto en Twitter y resaltó que Cuba, apoyada en la ciencia, ya había dicho antes lo que el informe revela ahora de los pretextos empleados por los Estados Unidos para dañar las relaciones bilaterales.

Reitera Cuba disposición para aclarar supuestos incidentes acústicos en embajada de estadounidense

El informe secreto recién desclasificado señala que  el desmantelamiento de la embajada estadounidense de La Habana a principios de 2018, como reacción a unos supuestos ataques sónicos contra el personal diplomático, fue una respuesta política plagada de mala gestión, falta de coordinación e incumplimiento de procedimientos.

Afirma el resumen ejecutivo del documento, que la decisión se caracterizó por una falta de liderazgo superior, comunicaciones ineficaces y desorganización sistémica.

A 18 meses de producirse los sucesos, el documento interno del Departamento de Estado señala que no se sabía qué pasó ni por qué, o quién lo hizo; no obstante, se empleó como justificación para reducir más del 60 por ciento del personal diplomático y cerrar el consulado de Estados Unidos.

(Radio Rebelde)

La farsa de San Isidro

El pretexto utilizado como detonante de la provocación actual fue la detención, procesamiento judicial y sentencia del ciudadano Denis Solís, miembro del Movimiento San Isidro, sancionado a 8 meses de privación de libertad por el delito de desacato a un oficial de la Policía Nacional Revolucionaria. Autor: Razones de Cuba

No son un invento en absoluto los vínculos y sintonía del denominado Movimiento San Isidro con funcionarios del gobierno de Estados Unidos, encargados de la atención y avituallamiento de su base operacional en Cuba

En las últimas horas, ante los sucesos en San Isidro, hay que recurrir a las publicaciones de algunos miembros del Movimiento San Isidro en octubre del 2020, mes en el que es un deber detenerse con total intencionalidad. Transcurría la fase final de las elecciones en Estados Unidos. Los integrantes de este grupúsculo, con una audiencia sustancialmente radicada en el sur de la Florida, hacían campaña día tras día en favor de la reelección de Donald Trump. Aplaudían todo su daño a Cuba, y como si no fuera suficiente, le pedían que apretara más. 

Trump, el ídolo que abrazan, representaba la permanencia y arreciamiento de una política de asfixia económica concebida desde inicios de la década del sesenta para afectar la vida del pueblo cubano. En pos de ello, sus miembros pedían a sus acólitos de Miami que votaran por Trump. 

A esa dura militancia trumpista, pertenece Denis Solís, el hombre por cuya libertad clama el Movimiento San Isidro y a quien se puede ver gritar enardecido “Trump 2020, es mi Presidente”, al mismo tiempo que ofende y desafía a las autoridades cubanas. 

La derrota de Trump en las elecciones, que abre el camino de la presidencia a Joe Biden, y con éste la posibilidad de retomar la senda del proceso hacia la normalización de las relaciones, iniciado con Obama –al margen de la convergencia de intenciones en cuanto a injerencia y agresividad contra Cuba, pero con métodos diferentes-, contravenía los deseos de este reducido grupo de personas de mantener esa política de asfixia total para inducir al malestar, la irritación y, en algún momento, el tan pretendido “estallido social” para nuestro país. 

No son un invento en absoluto los vínculos y sintonía del denominado Movimiento San Isidro con funcionarios del gobierno de Estados Unidos, encargados de la atención y avituallamiento de su base operacional en Cuba. 

Circularon con claridad, hace unos meses, las imágenes que dan fe de las relaciones de Luis Manuel Otero Alcántara, cabecilla principal, con la encargada de negocios de la Embajada de EE. UU, en La Habana. O de otra de sus integrantes, Omara Ruiz Urquiola, visitada por la propia diplomática. O de las decenas de mensajes que en los últimos días salieron de las cuentas oficiales en Twitter de funcionarios del Departamento de Estado y de la Embajada de EEUU en la capital cubana, haciendo coro a la más reciente provocación montada por este grupo, con el mismo cinismo con que abogan por arreciar el bloqueo y cortar las remesas. 

El pretexto utilizado como detonante de la provocación actual fue la detención, procesamiento judicial y sentencia del ciudadano Denis Solís, miembro del Movimiento San Isidro, sancionado a 8 meses de privación de libertad por el delito de desacato a un oficial de la Policía Nacional Revolucionaria. 

Según informaciones que han trascendido en los medios oficiales, el desacato de Solís hace suponer que también fue una fabricación intencionada. Este había sido citado oficialmente en una ocasión anterior para presentarse en la unidad de la PNR con el fin de esclarecer sus vínculos con un elemento terrorista radicado en Miami, los cuales reconoció tras su detención, aunque no resultó procesado por ello. 

Solís decidió no asistir a ese primer citatorio ante las autoridades policiales. Cuando esto ocurre siempre se produce una segunda citación y advertencia. Esto fue lo que motivó la presencia del oficial en casa de Solís, quien por libre voluntad decidió dejar documentado la manera en que desacató su autoridad. 

Aquí es importante volver a detenerse en el elemento legal de este caso. El artículo 144.1 de la Ley 62, Código Penal, señala, en esencia, en un extenso párrafo, dos dimensiones del delito de Desacato: la ofensa y la amenaza a una autoridad en el ejercicio de sus funciones. 

Denis Solís con total agresividad, consciente de su acto, en plena transmisión en directo por las redes sociales, le dice a toda voz a este policía:“esbirro”, “sicario”, “penco envuelto en uniforme”, “rata”, “mariconsón” y “capitana”. Estas fueron las ofensas, pero también hubo amenazas. Solís le espetó al policía que si regresaba por su casa iba a escupirlo y reventarlo. 

¿Cuál habría sido en los Estados Unidos, por ejemplo, la actitud de un policía ante un hombre joven negro que lo increpa, lo ofende y lo desafía? Sabemos de sobra la respuesta. ¿Llegaría siquiera ante un tribunal? ¿Quedaría paralizado de por vida tras recibir más de 7 disparos a quemarropa o moriría ahogado con una rodilla sobre su cuello? 

Ceder y liberar a Solís es sentar un precedente para el caos y la anarquía en nuestro país, donde cualquier delincuente sentirá que arropándose en el papel de “opositor” tiene una patente de corso para irrespetar o atentar contra la autoridad. 

La aplicación de la justicia a Denis Solís sirvió como pretexto al Movimiento San Isidro. Buscaban tener a alguien detenido para sustentar su escándalo. Declaran entonces pasar a una supuesta huelga de hambre y sed, a sabiendas de que es un recurso que por lo general tiende a no pasar desapercibido y a despertar simpatías en no pocas personas. 

Para ello se acantonaron durante poco más de siete días en un local de la Habana Vieja, ubicado en Damas 955, entre San Isidro y Avenida del Puerto. 

El devenir de la semana en la que se desarrolló esta puesta en escena demostró de qué se trataba el performance. Además de las imágenes de comida, agua y toda clase de suministros que existieron en este lugar, hay dos hechos marcados por el tiempo que desafían la lógica y la ciencia médica. 

El primero lo tenemos el pasado sábado 21 de noviembre. Habían transcurrido más de 72 horas de iniciada la supuesta acción. Algunos medios digitales afines y amigos de los supuestos “plantados”, publican que se encontraban en las últimas y al borde de morir. El panorama pintaba caótico. 

Sin embargo, pocas horas después, en la madrugada, a punto de cumplirse los cuatro días en que supuestamente no habían tomado agua, ni ingerido alimento alguno, se les ve desafiantes y violentos, enérgicos, corriendo de un lado a otro dentro de la casa, manoteando, fumando y haciendo transmisiones de video en directo para Facebook. ¿Se recuperaron tan rápido o es que nunca estuvieron al borde de tal gravedad? 

El segundo momento significativo lo tenemos al sexto y séptimo días de supuestamente no consumir agua, ni comida. Según datos publicados por ellos mismos en sus redes sociales, en ese momento tenían parámetros médicos imposibles para quienes asumieron una huelga extrema. La presión de los dos principales cabecillas rondaba los 120 y 80, las frecuencias cardiacas entre 70 y 80, y los niveles glicémicos ajustados a los estándares normales. 

Pero no queda ahí. En estos dos días, que sobrepasan las 150 horas en que supuestamente no habían bebido una molécula de agua, ni ingerido un grano de arroz, realizaron otras transmisiones en directo, escribieron largos y coherentes textos en sus páginas en Facebook y finalmente se enfrentaron con determinación, plenitud de facultades mentales y físicas a tres médicos que visitaron el lugar de la presunta huelga, ante una seria violación de las normas sanitarias establecidas en el país para el enfrentamiento a la COVID-19. 

Médicos a los que se ha consultado, así como publicaciones especializadas en internet, coinciden en la imposibilidad de que un ser humano muestre tanta vitalidad en condiciones extremas como a las que afirman haberse sometido. 

En el séptimo día los cabecillas principales anunciaron que abandonaban la huelga de sed. Eso era inevitable: pasaban los días y ni su salud, ni su condición física se deterioraban. Ya resultaba insostenible la mentira para quienes decían no estar bebiendo ni una gota de agua. 

El performance de San Isidro no duró todo lo que sus ejecutores hubieran querido. Carlos Manuel Álvarez, de quien se observan dudosos vínculos con los servicios especiales norteamericanos, mediante la NED, ONG fachada de la CIA con la cual ha reconocido mantener relaciones, arribó sorpresivamente a la sede del Movimiento San Isidro el pasado martes 24 de noviembre. 

Residente en México, antes de viajar a la Habana, pasó por los EE. UU, y desde ahí viajó a Cuba, donde incumpliendo los protocolos médicos no se hospedó en el inmueble que había declarado en el aeropuerto, trasladándose directamente a San Isidro. 

Ante el resultado alterado de su prueba de PCR se procedió con lo establecido en el protocolo cubano: localizar a la persona y conminarlo a una nueva prueba y a su aislamiento. La actitud ante la visita de las autoridades médicas fue desafiante y violatoria, lo que obligó a la evacuación forzada y aislamiento de todos los presentes en Damas 955. 

Ambulancias y patrulleros eran visibles en aquel lugar en la noche del 26 de noviembre. Había un pueblo expectante, pero para nada solidario con los falsos huelguistas. 

Videos grabados para las redes sociales evidencian que no existieron atropellos, ni la violencia a la que algunos aluden. No hubo, a pesar de sus provocaciones y ofensas reiteradas al Estado durante los últimos días, detenciones arbitrarias, interrogatorios en cuartos fríos, torturas o desapariciones. 

Todos los provocadores de San Isidro, después de los requeridos exámenes médicos, fueron restituidos a sus hogares, donde se les conminó a mantenerse aislados ante el riesgo epidemiológico. 

Mientras eran retirados del lugar se escuchó a los vecinos abuchearlos y lanzar consignas de respaldo a la Revolución. Y es que los atrincherados en San Isidro, llegaron allí para empañar la tranquilidad de la zona con sus reiteradas provocaciones, con las indecencias que pretenden llamar arte y con sus profanaciones a uno de los símbolos más sagrados de este país: la bandera de la estrella solitaria.

(Juventud Rebelde)

Denuncia Cuba nueva injerencia de Estados Unidos

Funcionarios del gobierno de Estados Unidos han intervenido en estos días, de manera reiterada y sin ningún recato, en los asuntos internos de Cuba, al apoyar al denominado Movimiento San Isidro, denuncia hoy el diario Granma.

 

En portada, el órgano oficial del Partido Comunista de Cuba apunta a Mike Pompeo, secretario de Estdo norteamericano; Michael Kozak, subsecretario interino de la Oficina de asuntos del hemisferio occidental del Departamento de Estado; y a Mara Tekach, coordinadora de la Oficina de asuntos cubanos del Departamento de Estado.

Cuba soberana no acepta injerencias, titula el periódico la información en la que refiere que el comportamiento burdo y poco profesional de Pompeo y compañía en apoyo al citado movimiento causa estupor y profunda indignación.

La nota fustiga la actitud injerencista de esos políticos estadounidenses, la que califica de violatoria de las leyes internacionales y de los principios de respeto que deben existir entre dos países vecinos.

Según el texto, el gobierno estadounidense busca a toda costa un pretexto que le permita escalar la situación, creada por ellos mismos, con el fin de enrarecer y dificultar aún más las relaciones entre ambos países.

Parece que desconocen la fibra de la que está hecho este pueblo, como si 60 años de resistencia no bastaran para probar, de manera fehaciente, que el camino de la confrontación y la injerencia no conduce a ninguna parte.

Los cubanos no cedemos ante el chantaje ni la amenaza ni la fuerza, añade Granma, somos un país libre, independiente y soberano; amamos la paz y mantenemos relaciones de amistad y solidaridad con la inmensa mayoría de los países del mundo.

Preferimos las buenas relaciones, pero nunca bajo lógicas de amenaza, coacción o chantaje; Cuba no negocia sus principios, concluye el periódico.

El llamado Movimiento San Isidro agrupa a una veintena de personas, la mayoría en condiciones socioeconómicas desfavorables, no trabajan o poseen antescedentes delictivos, que iniciaron una huelga de hambre en esta capital en reclamo de la liberación de Denis Solís, asociado a grupos terroristas en Estados Unidos y actualmente sancionado por el delito de desacato por enfrentarse a la policía cubana en días pasados.

Cubadebate publicó esta semana que los terroristas Willy González, Kiki Naranjo y Jorgue Luis Fernández Figueras han estado dando indicaciones al Movimiento San Isidro desde territorio estadounidense para que lancen cocteles molotov e incendien establecimientos públicos sin importar a quien puedan dañar.

De acuerdo con el reporte, los tres se encuentran circulados y pendientes a jucio ante los tribunales de Cuba por delitos anteriormente cometidos en la isla.

Sobre la huelga de hambre, aclara que la idea que ellos tienen es entretener a sus contratistas generando dinámicas sociales de desobediencia civil e ingobernabilidad, como reflejan los manuales de la Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA) en la llamada «lucha no violenta».

Dicen que están en huelga de hambre pero en sus directas en Internet se ve la entrada de agua, alimentos sin procesar como arroz, azúcar, frijoles, chícharos, café y maní en grano, así como cerveza y otros insumos, puntualiza Cubadebate.