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Rememoran en Caracas visita de Fidel Castro

 

Publicado 01/23/2016 | Por Televisión Camagüey
Fidel Castro arribó el viernes 23 de enero de 1959 al aeropuerto de Maiquetía

Fidel Castro arribó el viernes 23 de enero de 1959 al aeropuerto de Maiquetía
Tras casi seis décadas, la visita a Caracas del líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, permanece viva en la memoria del pueblo venezolano.
Fidel Castro arribó el viernes 23 de enero de 1959 al aeropuerto de Maiquetía, donde lo esperaban más de 30 mil venezolanos, entre ellos altos jefes del complot que un año antes había expulsado de la silla presidencial al dictador Marcos Pérez Jiménez (1952-1958).
Llegaba rodeado del halo casi místico y la popularidad que distinguía a los rebeldes cubanos, quienes acumulaban aplausos y parabienes en casi cada región del planeta a donde llegaban, en su empeño por divulgar el credo de la libertad y la justicia social para las naciones del Tercer Mundo.
La ocasión brindó otra muestra de aprecio, pues la comitiva lo acompañó por las calles de la capital hasta la Plaza Aérea del Silencio, donde ofreció un discurso.
¿Por qué vine a Venezuela? Vine a Venezuela, en primer lugar, por un sentimiento de gratitud. En segundo lugar, por un deber elemental de reciprocidad para todas las instituciones que tan generosamente me invitaron a convivir con Venezuela este día glorioso del 23 de enero, exclamó frente al público expectante.
El recuerdo de los crímenes perduraba entre los venezolanos, pues la inhumanidad de Pérez Jiménez llegó a extremos que parecían olvidados desde la muerte del último autócrata, Juan Vicente Gómez, en 1935, por eso el pueblo caraqueño recibió con júbilo las palabras del orador. Ese mismo día participó en una sesión del Parlamento y poco después lo acogió la Universidad Central de Venezuela.
A los estudiantes, que tan extraordinariamente han honrado a nuestro pueblo en la tarde de hoy, quiero decirles, para finalizar, una cosa: tengan la seguridad de que somos hombres conscientes de nuestra responsabilidad con los pueblos oprimidos, declaró.
Pocos minutos después el rector anunció la creación de un fondo para la lucha contra el dictador dominicano Leónidas Trujillo, quien, para el auditorio, pertenecía a la misma especie animal que Pérez Jiménez y el sátrapa cubano recientemente expulsado por los barbudos: Fulgencio Batista.
La delegación de la Isla partió en la noche del 26 de enero, luego de que Fidel Castro sostuviera una entrevista amistosa con el presidente Rómulo Betancourt, quien había ganado las primeras elecciones democráticas del país en más de una década. (PL) (Fotos: Archivo

Las aulas de los montes sus maestros tienen ya…

 

HACE 55 AÑOS, SE GRADUÓ EL SEGUNDO CONTINGENTE DE MAESTROS VOLUNTARIOS

El 23 de enero de 1961, el teatro de la CTC se llenó de la alegría desbordante de quienes representaban a los jóvenes del Segundo Con­tingente de Maestros Voluntarios que habían terminado el curso preparatorio en la Sierra Maestra
22 de enero de 2016 22:01:00
idel en el acto de graduación de los maestros voluntarios el 23 de enero de 1961 en La Habana. Lo acompañan el Dr. Armando Hart Dávalos, ministro de Educación; el Dr. José Aguilera Maceiras, subsecretario de Educación y el poeta Nicolás Guillén.
Fidel en el acto de graduación de los maestros voluntarios el 23 de enero de 1961 en La Habana. Lo acompañan el Dr. Armando Hart Dávalos, ministro de Educación; el Dr. José Aguilera Maceiras, subsecretario de Educación y el poeta Nicolás Guillén. Foto: roberto salas
El 23 de enero de 1961, el teatro de la CTC se llenó de la alegría desbordante de quienes representaban a los jóvenes del Segundo Con­tingente de Maestros Voluntarios que habían terminado el curso preparatorio en la Sierra Maestra. Todos estaban expectantes en espera de la llegada del Comandante en Jefe y jubi­losos cantaban, una y otra vez, el himno cu­yos versos iniciales decían: “Las aulas de los mon­­tes se abrirán a la verdad,/ las aulas de los montes nunca más se cerrarán./ Las aulas de los montes sus maestros tienen ya…”.
LA REPÚBLICA NO PREPARÓ MAESTROS PARA LAS MONTAÑAS
El acto se inició con himnos cantados por el coro del Ejército Rebelde y poemas recitados por Nicolás Guillén.
Simbólicamente, cuatro maestros voluntarios seleccionados de los cam­pamentos Rubén Bravo, Alfredo López, Pe­pito Tey y Renato Guitart, recibieron sus di­plomas de manos de Fidel y de Armando Hart —entonces ministro de Educación—, en re­presentación de los 1 100 maestros que acababan de graduarse.
La alegría y los aplausos fueron en aumento durante la boda colectiva de cinco parejas de maestros en las que Fidel y Hart suscribieron las actas matrimoniales.
Un año antes, el 22 de abril de 1960, frente a la falta de maestros para enseñar en las zonas montañosas, Fidel había hecho un llamamiento especial a todos los jóvenes cubanos para cubrir las plazas de maestros rura­les y resolver esta necesidad. Era una tarea que parecía en extremo difícil, sin embar­go, mi­les de jóvenes que cumplían con el requisito mí­nimo de preparación —tener apro­bado al me­nos el tercer año de los estudios de bachille­rato, de la Escuela Normal o de Co­mercio— respondieron al primer llamado. Ellos formaron parte del Primer Contingen­te de Maestros Voluntarios y ocupaban las au­las de las montañas cuando se produjo la graduación del Segundo Contingente de Ma­es­tros Vo­lun­tarios.
También formaban parte de esta legión de maestros voluntarios los cientos de recién graduados y estudiantes del último año de las Escuelas Normales que cursaron el curso de Adaptación al Medio en el campamento de San Lorenzo, en la Sierra Maestra. Con ese ejército de maestros para las montañas, contaba la Revolución en el Año de la Edu­cación.
El Comandante en Jefe, al iniciar su discurso a los graduados, reconoció el valor y la en­trega de esos jóvenes para solucionar el gran problema de contar con maestros en las aulas de las zonas montañosas del país. Fidel dijo: “No había maestros para las montañas y no era fácil resolver el problema. La vida de las montañas es dura. No es fácil adaptarse a la vida de las montañas para quienes no han vivido nunca en ellas. La clave del problema es este: para la montaña no había maestros […] Ocurría muchas veces que se designaban maestros para las montañas, y llegaban los miércoles y se marchaban los viernes. Esa era una realidad que no debe ocultarse: la Re­pública no preparó maestros para enseñar en el campo”.[1]
Más adelante, Fidel argumentó que, aunque parecía difícil hacer maestros para los montes, cuando se hizo el llamamiento acudieron a ofrecerse cerca de 5 000 jóvenes. Al cabo de seis meses, la República contaba con 2 500 nuevos maestros preparados en el es­píritu de las montañas y dispuestos —desde el primer momento—, a enseñar en los más apar­tados rincones del país.
UN VASTO PLAN DE EDUCACIÓN
Para dar cumplimiento al precepto martiano: Ser culto es la única forma de ser libre, la Revolución Cubana —que había hecho más por la educación en dos años que lo hecho por la república neocolonial en 58 años de desgobierno—, presentaba un vasto plan de educación donde se preveía la creación de tres grandes escuelas para maestros en las montañas de Cuba; la formación de 300 directoras para los círculos infantiles; la iniciación de cursos para instructores de idiomas y de educación física; la formación de instructores de arte dramático, de canto, de música y de danza.
Fidel anunciaba la creación de “la gran Aca­demia Nacional de Arte, una gran ciudad con aulas, talleres de trabajo, escenarios, to­mando por centro los dos campos de golf que están situados en los lugares más aristocráticos de La Habana”.
Asimismo, entre las muchas posibilidades de trabajo y de estudio que se abrían a los cu­­ba­nos, Fidel se refirió a cómo Ciudad Escolar Li­bertad había sido adaptada para recibir be­ca­dos a más de 1 500 estudiantes universitarios y para que 1 000 jóvenes em­pleadas del servicio doméstico —percibiendo el mismo sueldo que ganaban—, recibieran un curso de seis meses para trabajar en los círculos infantiles y atender a los hijos de los obreros.
ASESINATO DE UN JOVEN MAESTRO VOLUNTARIO
Jóvenes de diferente procedencia se unieron a la lucha contra el analfabetismo. Foto: Archivo Foto: Archivo
Todo era esperanzador y así lo sentían todos los presentes en el acto de graduación. No obstante, las palabras de Fidel nublaron la alegría cuando expresó: “Hemos tenido hoy escenas hermosas y alegres, hemos vivido momentos de júbilo, hemos escuchado cantar, hemos escuchado reír, hemos escuchado el rumor de la alegría y de la sonrisa. Pero también recuerdos tristes han invadido nuestro ánimo, y cuando veíamos casarse a los maestros, cuando oíamos entonar el himno de los maestros, en que decían que ‘las aulas de los montes nunca más se cerrarán’, recordábamos también algo de lo cual quería hablar hoy. Recordábamos también algo muy doloroso y muy triste, idea que esbozamos en días recientes y que no habíamos comunicado hasta hoy, porque no queríamos tampoco amargar a los maestros que hace unos días, después de la movilización, se marcharon a sus casas”.
El Comandante dio a conocer que habían asesinado a un maestro voluntario del Primer Contingente. Habló de ese maestro muy joven que enseñaba cerca de Sancti Spíritus a 44 ni­ños campesinos y a un número igualmente considerable de adultos y dijo que era “un maestro de los que, como ustedes, pasó por los campamentos de las montañas. Un maestro de los que como ustedes, acudió al llamado de enseñar a los niños del campo; un maestro de los que, como ustedes, pasó los días de lluvia y las noches de frío; un maestro de los que, como ustedes, pasó por todas las privaciones de las montañas en el noble afán de en­señar; un maestro humilde, un joven de solo 18 años”.
Fidel se refería a Conrado Benítez, el maestro voluntario asesinado el 5 de enero de 1961 por una de las bandas contrarrevolucionarias que —alentadas por los constantes envíos de armas y en espera de buena paga—, habían proliferado por esos días en las montañas del ma­­cizo Guamuhaya [también conocido co­mo Escambray]. Se esperaba la invasión del go­bierno de Estados Unidos y esos bandidos que­rían aumentar créditos cometiendo crímenes tan horrendos como el de asesinar a un joven maestro.
SU NOMBRE CONVOCÓ PARA BORRAR LA IGNORANCIA
Largamente y con mucho dolor, Fidel ha­bló del asesinato de Conrado Benítez. Contó de cómo las fuerzas de las milicias salieron a interceptar esa banda de criminales y pronto dieron con uno de sus campamentos don­de ocuparon el carné del maestro, y allí encon­traron el acta levantada y firmada por sus asesinos, la cual leyó con gran indignación. Y dijo:
“Duro es tener que consignar este crimen en el día de hoy pero ese maestro, que murió cruelmente asesinado no será como una luz que se apague, será como una llama de patriotismo que se enciende. ¡Después de muerto ese maestro seguirá siendo maestro!; ¡ese joven asesinado seguirá siendo eternamente joven! […] Ese maestro es el mártir cuya sangre servirá para que nosotros nos propongamos, doblemente, ganar la batalla que hemos emprendido contra el analfabetismo. Es un mártir cuya sangre servirá para borrar para siempre la ignorancia y la incultura en nuestro pueblo.
El mártir del ‘Año de la Educación’, el mártir de los maestros, el héroe anónimo del pueblo, ¡y allí donde enseñó se erigirá una escuela!, ¡y allí donde murió se erigirá un monumento que será de eterno recuerdo a su memoria e índice acusador que estará señalando hacia el imperialismo y sus agentes la ignominia eterna de haber asesinado a un joven maestro de 18 años, que llevaba bajo sus brazos un libro de Aritmética, un libro de Fisiología y un libro de Lenguaje!”.
El nombre de Conrado Benítez creció y se multiplicó en más de 100 000 jóvenes brigadistas, quienes portando cartillas, lápices y ma­nuales se unieron a los maestros y alfabetizadores voluntarios hasta lograr que, el 22 de di­ciembre de 1961, Cuba fuese declarada Te­rri­torio Libre de Analfabetismo.
[1] Las citas fueron tomadas del discurso de Fidel Castro Ruz en el acto de graduación de los Maestros Voluntarios el 23 de enero de 1961. Obra Revolu­cio­na­ria, 5 de febrero de 1961.

La verdad de Cuba

 

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Por Arthur González.
Al no poder impedir el triunfo de Fidel Castro, tal y como plantearon el presidente de los Estados Unidos, Dwight Eisenhower y Allen Dulles, director de la CIA, en la última reunión del Consejo Nacional de Seguridad de 1958, de inmediato se dieron a la tarea de organizar campañas de prensa para demonizar a la naciente Revolución cubana.
Falsedades y ambigüedades sobre las medidas iniciales que adoptaba el gobierno revolucionario fueron diseñadas por la CIA y la USIA, con el propósito de restarle apoyo en América Latina y en otros países del mundo, al considerar a Castverdad jpgro como un mal ejemplo que podía ser imitado por otros líderes.
Las campañas comenzaron al ser juzgados los asesinos, torturadores y ladrones, al servicio del dictador Fulgencio Batista, muchos de ellos entrenados en Estados Unidos y en la tristemente célebre Escuela de las Américas.
Para no dejar dudas de donde nacían las cruzadas mediáticas, basta señalar que las que dieron inicio a las informaciones acusatorias contra Cuba, fueron las agencias norteamericanas Associated Press, y United Press, a las que se sumó rápidamente la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) controlada por Estados Unidos.
Ante la avalancha de mentiras contra Cuba, el propio Fidel Castro convocó a una manifestación popular ante el palacio presidencial, el 21 de enero de 1959, concentrándose más de un millón de personas para escuchar sus denuncias, y cerca de 400 periodistas de diferentes órganos de prensa de varios países latinoamericanos y de Estados Unidos, lo que se denominó Operación Verdad.
fidel ante el pueblo
Fidel explicó con toda claridad y transparencia el desarrollo de los juicios y el tratamiento a los detenidos.
Al siguiente día sostuvo una amplia conferencia de prensa con los periodistas extranjeros, respondiéndoles con precisión y lujo de detalles, cada una de las interrogantes, desmantelando de esa forma la patraña del gobierno estadounidense y sus agencias de inteligencia.
Esa fue una de las razones por las cuales Daniel M. Braddock, Ministro Consejero en la Embajada norteamericana en La Habana, y James A. Noel, jefe de la Estación Local de la CIA, elaboraron un informe el 14 de abril de 1959 para el Departamento de Estado, al que titularon: “Crecimiento del comunismo en Cuba”,  publicado en el Foreign Relations of United States, volumen VI, Cuba, 1958-1959, páginas 458-466.
Entre los argumentos que ofrecen los diplomáticos yanquis se afirmaba que:
“… en La Habana, los representantes sindicales comunistas son enfrentados por la organización juvenil católica (JOC), pero fuera de La Habana esa organización tiene poca fuerza. La ORIT y la ICFTU no han hecho progresos con el movimiento sindical revolucionario cubano y en el presente no hay lazos entre la CTC y la AFL-CIO. (organización sindical estadunidense).
Una idea de cómo pensaba la representación diplomática de Washington en la Habana, quedó plasmada en dicho memorando en su mención a la cultura:
“…Los programas culturales en la fortaleza de la Cabaña han incluido la alfabetización y una inyección de marxismo, igual que las lecturas de poesías por Nicolás Guillén, relevante poeta comunista cubano. Ante las tropas, Guillén lee sus poemas sobre Little Rock, que se refiere a la discriminación racial en Estados Unidos…”
“…Hay dos nuevos grupos de cine en Cuba: 1) el Cine – Club Visión, el cual, en nuestro conocimiento, ha tenido sólo una reunión y en la cual habló el geógrafo procomunista cubano, Dr. Antonio Núñez Jiménez; y 2) el programa Cine Debate, que consiste en la presentación de una película, seguida de una discusión por el público. La admisión es habitualmente de veinte centavos…”
Señalando otros aspectos, el informe analizó el papel desarrollado por la Iglesia Católica, al afirmar:
“…La iglesia católica ha tomado un interés activo en resistir la ampliación del comunismo, pero excepto en lo que concierne a la JOC, no ha estado particularmente efectiva”.
En el documento se hacen recomendaciones para enfrentar el fantasma del comunismo que tanto los atemorizaba, y entre algunas figuran:
…Denunciar las actividades comunistas locales en la prensa de Cuba, la de Estados Unidos y en el mundo libre. Fortalecer a los elementos anticomunistas existentes en sus esfuerzos contra el comunismo y los blancos a trabajar serán:
El gobierno; las fuerzas armadas; los sindicatos de trabajadores; la prensa y escritores individuales; la radio y la TV; los partidos políticos y los grupos de acción; la iglesia y los estudiantes”.
“…Tratar de lograr, a través de la OEA, de diplomáticos latinoamericanos locales y una publicidad discreta, que el gobierno cubano confirme su adherencia a las resoluciones de Bogotá, Washington y Caracas sobre el comunismo”.
“…Los funcionarios individuales de la embajada deberán tratar de colocar literatura y libros de la USIS, (Servicio de Información de Estados Unidos), sobre el tema del comunismo en las manos de los funcionarios claves de los ministerios, quienes de otra forma pudieran estar preocupados sólo superficialmente con la amenaza comunista”.
La última medida puesta dice:
“Traer a Cuba especialistas anticomunistas para estudiar la analogía de las acciones del gobierno cubano con la línea comunista y darles información a los grupos anticomunistas”.   Una injerencia total en los asuntos de Cuba.
Pero ante la poca efectividad de sus planes, la CIA inició en mayo de 1961 un Programa de Acciones Encubiertas, dirigido a “debilitar al régimen de Castro”.
Entre las medidas que ejecutaron figuraban “Operaciones dirigidas a la destrucción de la imagen popular de Fidel Castro”, algunas de las cuales dicen textualmente:
“En el campo de la guerra psicológica se planificarán y ejecutarán operaciones con el objetivo de destruir la imagen de Castro, como un verdadero revolucionario interesado en el bienestar de su pueblo, sustituyéndola con la de un cruel dictador que, bajo las falsas banderas de las reformas revolucionarias, ha privado a su pueblo de las libertades básicas y ha convertido a su país en un satélite soviético”.
“Esto requerirá de la expansión de la prensa encubierta existente, la radio y otros medios masivos fuera de Cuba y el fortalecimiento de los mecanismos de propaganda clandestina dentro de la isla…”
Han transcurrido 57 años y aun ese tipo de medidas de Guerra Psicológica, se mantienen.
Por ese motivo, los actuales gobernantes de Estados Unidos emiten criterios que refuerzan las campañas de mentiras fabricadas contra Cuba, como lo expresado por el propio presidente Barack Obama el17.12.2014:
“No me hago ilusiones con respecto a los continuos obstáculos a la libertad que aún enfrenta el ciudadano cubano común. Los Estados Unidos consideran que ningún cubano debe ser víctima de acoso, arresto o golpizas, solo por ejercer el derecho universal de hacer que su voz se escuche”.
Los cubanos tienen que estar bien preparados para responder a cada falsedad y tergiversación de su realidad, pues como afirmara José Martí:
“…la verdad no es más que una, y quien la dice cuando los demás tienen miedo de decirla impera”.

Operación Patty. Un frustrado intento de magnicidio contra Fidel y Raúl (II) #Cuba

Publicado el agosto 12, 2015 por 

Por Israel Valdés Rodríguez*
Como prueba evidente de la participación directa de las autoridades norteamericanas en esta Operación señalamos, que el capitán Cael F. Schenweis, quien fuera jefe de la Base Naval Yanqui hasta poco antes de estos hechos, fue uno de los más activos organizadores de las agresiones concebidas en la Operación, hasta el punto de hacerse evidente algunas contradicciones entre elementos de la CIA y el Pentágono, sobre los procedimientos a seguir. Existe la hipótesis de que esto motivó la sustitución de este oficial por el contralmirante Joseph O¨Donell, antiguo director de la oficina del Lejano Oriente.

Poco antes de su sustitución, el capitán Schenweis apresuró la extracción de armas de la Base por parte de los contrarrevolucionarios. Después de varias reuniones preparatorias en la propia Base, se acuerda la recogida del material bélico por la zona este, junto a la cerca de la instalación, lugar no transitado y de espesa vegetación y que pertenecía a la Finca Boquerón.
El 17 de julio, en horas del mediodía, varios conspiradores se presentaron en el lugar acordado, tripulando un camión y un jeep, el primero aparentemente en labores de recogida de arena y el segundo con la misión de proteger el presunto embarque. Ese día no pudieron realizar la maniobra planificada, por lo que regresaron a la mañana siguiente, cargando parte del material y el resto lo recogieron el día 19.
Todo el cargamento fue trasladado a la Finca “La Perla”, en el término de Alto Songo, entre este poblado y La Maya, contando con la complicidad de su dueño. Toda esta maniobra fue visualizada, desde el aire por un helicóptero y por fuerzas militares de la Base Naval norteamericana, como prueba evidente de la confabulación.
Cuando todo estaba previsto para realizar el corte de la actividad, pues se encontraba en juego la vida de Raúl, se intercepta una información del radista de la red Terrorista, donde informaba de la llegada a la Base Aérea de San Antonio de los Baños de varios aviones Mig – 15. Como se desconocía la fuente que aportó la información y además, coincidía con la realidad, surge la necesidad de conocer la vía por la cual se obtuvo. Se decide proponerle al Ministro de las FAR no operar de inmediato. Ante tal disyuntiva el comandante Raúl Castro expresa: “Esta bien, no hay problemas, los autorizo a seguir con la investigación, pero les advierto una cosa: si los tiros empiezan a sonar, yo no voy a tirarme al suelo en medio del acto”.
El plan concebido para la denominada operación “Acción Inmediata” contaba con las siguientes variantes:

  • Primera: Tomarían posesión de una casa adyacente a la Tribuna, donde haría uso de la palabra el dirigente y allí instalarían una ametralladora calibre 30, manipulada por dos hombres. Otros cuatro elementos C/R portando granadas de mano, serían los encargados de facilitar la retirada.
  • Segunda: En el caso de que el dirigente saliera ileso del atentado anterior, tendrían situado seis hombres con sub-ametralladoras M-3, en la bifurcación de las carreteras del Aeropuerto y del Morro, ya que suponían que el mismo se dirigiera hasta allí, para trasladarse a la capital e informarle al Comandante en Jefe.

Todo el plan sería ejecutado a partir de las 10:00 horas. Simultáneamente atacarían con morteros la Refinería “Hermanos Díaz” de Santiago de Cuba. Para llevar a cabo estas acciones, los involucrados habían elaborado meticulosamente los planos y croquis del estadio donde se desarrollaría el acto y la carretera que va en dirección del aeropuerto, incluyendo sus alrededores. Otra parte del plan consistía en situar en la Finca “El Cuero”, limítrofe con la Base Naval Yanqui, no menos de cuatro morteros, con un módulo de seis obuses cada uno, los que dispararían contra la BNG. Al mismo tiempo, con otro mortero se atacaría el emplazamiento de artillería del Ejército Rebelde cercano al lugar, de manera que, respondiendo el ataque, comenzaran a cañonear la Base Naval con la creencia de que eran estos los agresores. Todo esto originaría un infernal combate.
Los detenidos serían: José Amparo Rosabal Rosabal, conocido por “El Viejo”. Principal encartado del Plan. Logró escapar a las primeras detenciones que se producen al operar el caso y ocuparse todas las armas. Permaneció escondido en varias casas, hasta que finalmente es detenido el 20 de agosto de 1961. Los Medios ocupados fueron2 ametralladoras calibre 30.06 con su trípode; 6 Sub ametralladores M – 3 calibre 45 con 3 depósitos llenos y tres vacíos; 1 Fusil ametralladora 30.06 marca Browning con 17 depósitos llenos y tres vacíos; 2 carabinas M – 1 recortado; 1 rifle Winchester con 1 depósito y 17 cartuchos; 17 granadas piña de fabricación norteamericana; 10 cargas de gelatina para demolición; 27 cartuchos de dinamita; 50 paquetes pequeños de fulminantes de alambre; 19 fulminantes; 1 culatín para ametralladora 30.06; 884 cartuchos calibre 44 y 45 para pistola y M-3 respectivamente; 1750 cartuchos calibre 30.06 en cintas de 250 tiros cada uno; 350 cartuchos calibre 30.06 para ametralladora Browning; 1 carabina San Cristóbal; 2 paquetes y medio de dinamita; 3 rollos de mecha; 1 fusil checo.
Esta operación terrorista por su actividad abarcadora, sus proyecciones tácticas y estratégicas, la concepción de métodos brutales y violentos, donde estaban implicados mas de cien elementos contrarrevolucionarios; su extensión por varios territorios del país, la cantidad y calidad del material bélico que poseían, así como el cardinal apoyo de la CIA y el Servicio de Inteligencia Naval de la BNG, se vislumbraba como una operación de gran envergadura, con riesgos y peligros latentes, que de haberse llevado a cabo hubiera causado bajas mortales entre los propios militares norteamericanos de la BNG., y que posiblemente conllevaría a una confrontación armada en gran escala.
Hoy, el reclamo de todo nuestro pueblo es la devolución de ese territorio, que mantienen bajo su control en contra de la voluntad del gobierno y el pueblo cubano. Este enclave, desde el punto de vista militar, no tiene importancia alguna para los Estados Unidos. Sin embargo, esta situación constituye un obstáculo evidente, para la normalización de las relaciones entre Cuba y los Estados Unidos.
* (San Antonio de los Baños, 1952) profesor e historiador, miembro del secretariado permanente de la Unión de Historiadores  de Cuba.

La conferencia de prensa más grande del mundo

 

OPERACIÓN VERDAD
Desde los primeros días del triunfo de la Revolución, el pueblo cubano se vio obligado a enfrentar enconadas batallas contra las campañas de mentiras, difamación y calumnias organizadas
21 de enero de 2016 21:01:04
Operacion Verdad. En el salón Copa Room del Hotel Havana Riviera, Fidel responde a preguntas de los periodistas y expone la verdad de Cuba.
Operacion Verdad. En el salón Copa Room del Hotel Havana Riviera, Fidel responde a preguntas de los periodistas y expone la verdad de Cuba. Foto: Archivo
Desde los primeros días del triunfo de la Revolución, el pueblo cubano se vio obligado a enfrentar enconadas batallas contra las campañas de mentiras, difamación y calumnias organizadas, en su gran mayoría, desde territorio norteamericano.
La primera de ellas —y tal vez una de las más violentas de esas campañas contra Cuba— se desató en las primeras semanas de enero de 1959 cuando el Gobierno Re­vo­lucionario tomó la decisión de organizar los tribunales revolucionarios para juzgar a los criminales que durante los siete años de dictadura habían torturado y asesinado a varios miles de cubanos.

CUBA CONVOCA A LA OPERACIÓN VERDAD

Dos grandes agencias norteamericanas de noticias —A­s­s­o­ciated Press y United Press—, junto a la Sociedad In­te­ra­me­ricana de Prensa (SIP) y varios congresistas estadounidenses, desataron la más infame e injusta de las campañas. Pre­ci­samente, quienes callaron ante los crímenes de la dictadura de Fulgencio Batista, se unieron a quienes apoyaron y armaron al ejército de la tiranía, para acusar a la Revolución Cubana por los juicios revolucionarios que comenzaban a celebrarse.
Ante esta situación, el Comandante en Jefe invitó a La Habana a todos los periodistas que quisieran conocer la realidad cubana, al tiempo que convocaba al pueblo cubano para desmentir las calumnias en la concentración más grande jamás vista hasta ese momento en el país. Este hecho ha pasado a la historia con el nombre de Operación Verdad.
El 21 de enero de 1959, más de un millón de cubanos se concentraron frente al Palacio Presidencial para demostrar su apoyo a la Revolución y su repudio a la campaña de prensa en contra de la aplicación de la justicia revolucionaria a los criminales de guerra. Ese acto contó con la presencia de 380 periodistas venidos de todo el continente americano para informar al mundo sobre la realidad de Cuba.
Ante el cuerpo diplomático y centenares de periodistas extranjeros, el Comandante en Jefe Fidel Castro, denunció la campaña enemiga contra Cuba, la cual calificó como “la más infame, más criminal y más injusta que se ha lanzado contra ningún pueblo” y resaltó el trato justo del Ejército Rebelde hacia los prisioneros del ejército enemigo devueltos a la Cruz Roja Internacional, y cómo cientos de heridos en combate habían sido atendidos por los médicos rebeldes.

EL JURADO DE UN MILLÓN DE CUBANOS HA VOTADO

En un momento de su intervención, Fidel expresó: “Ima­ginad, señores periodistas de todo el continente, señores representantes diplomáticos acreditados en Cuba, imaginad un inmenso jurado, imaginad un jurado de un millón de hombres y mujeres de todas las clases sociales, de todas las creencias religiosas, de todas las ideas políticas. Yo le voy hacer una pregunta a ese jurado; yo le voy hacer una pregunta al pueblo. Los que estén de acuerdo con la justicia que se está aplicando, los que estén de acuerdo con que los esbirros sean fusilados, que levanten la mano (la multitud levanta la mano unánimemente). Señores representantes del cuerpo diplomático, señores periodistas de todo el continente, el jurado de un millón de cubanos de todas las ideas y de todas las clases sociales, ha votado”.1

APROBADO RAÚL COMO SEGUNDO JEFE DEL M-26-7

Pese a conocer la creciente preocupación del pueblo por su seguridad ante la posibilidad de que él pudiese ser víctima de una agresión, Fidel reafirmó su voluntad de seguir desafiando tranquilamente todos los peligros.
No obstante, para prevenir las consecuencias de cualquier atentado fatal contra su vida, planteó que le iba a proponer a la Dirección del Movimiento 26 de Julio que designara al compañero Raúl Castro como segundo jefe del Movimiento. No porque fuera su hermano —alegó Fidel—, sino porque lo consideraba con cualidades suficientes para sustituirlo en el caso de que él mañana muriera en la lucha. También expuso las virtudes del entonces
Comandante Raúl Castro y manifestó que él no solo pensaba en el presente, sino también en el futuro de la Patria.
Para no decidir unilateralmente la propuesta de que Raúl pudiera sustituirlo, el líder revolucionario consultó al pueblo si estaba de acuerdo o no. Con aclamaciones y gritos, el pueblo le respondió: Sí.
YO ME SOMETO AL EXAMEN Y AL INTERROGATORIO
Al día siguiente —el 22 de enero de 1959—, en el salón Copa Room del hotel Havana Riviera, reunido con los periodistas convocados al acto de la Operación Verdad, Fidel destacó que en menos de 72 horas “se ha reunido la conferencia de prensa más grande del mundo. Y se hizo a través de los periodistas cubanos, que también sufrieron siete años de abuso y censura constante, con perjuicio para la prensa y para ellos y que además el hombre que tiene una profesión no solo vive de ella, sino que siente por ella”. Fidel agregó: “Se llamó a los periodistas cubanos y se les dijo: inviten a sus compañeros de todo el continente, y eso fue lo que hicieron. Así se convocó esta reunión de hoy, para que ustedes vean cómo son las cosas cuando se hacen correcta y honestamente, tienen éxito y en menos de 72 horas vinieron los periodistas. Muchos gobiernos nos prestaron aviones, lo que les agradecemos mucho, pero los aviones no eran para bombardear, se emplearon para traer a los periodistas. Considero que con esta introducción es suficiente así que vamos a discutir los problemas. Yo me someto al examen y al interrogatorio de la opinión pública de América a través de ustedes.2
Durante la extensa conferencia, un periodista mexicano le preguntó a Fidel cómo se defendería Cuba en caso de que la campaña iniciada contra el país desembocase en un bloqueo económico. Fidel respondió: “Nosotros no creemos que ese bloqueo vaya a ocurrir, porque sería una política en contradicción total con los intereses de los propios Estados Unidos que serían los que tendrían que iniciar ese bloqueo… Además, en cuanto a la forma de hacerle frente a cualquier medida de tipo económico, cualquier bloqueo de tipo económico, creo que no hay más que una forma y es, la disposición de sacrificio que tiene nuestro pueblo. Si esa circunstancia se presentara, ya verá usted cómo la afrontamos, porque el pueblo está decidido a afrontarla, y eso es lo importante.3
Sus respuestas a las preguntas de los periodistas fueron diáfanas y concretas. Entre ellas, el Comandante en Jefe expresó su profundo sentir por los intereses de la Patria y de nuestra América, la Patria Grande.

1 Fidel Castro Ruz. Discurso pronunciado en el Palacio Presidencial el 21 de enero de 1959, Centro de Documentación del CC PCC, No. 041, p. 4. 

2 Fidel Castro Ruz: Conferencia de Prensa, 22 de enero de 1959. Centro de Documentación CC PCC, No. 042, pp. 4-5.

3 Ibídem, pp. 10-11.