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Presidente cubano Diaz Canel felicita a Elián González en su cumpleaños 25 (+ Fotos)

Elián González Brotons. Foto: Ismael Francisco/Cubadebate (Archivo).

El Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, felicitó a Elián González Brotons, quien cumple años este 6 de diciembre.

En un mensaje en su cuenta @DiazCanelB en la red social Twitter, el Jefe de Estado escribió: Felicidades en su cumpleaños 25 al ingeniero Elián González Brotons, hijo y nieto de cubanos dignos y de todo el pueblo de #Cuba. La batalla por su libertad, liderada por #Fidel, demostró cuántos desafíos podemos vencer juntos. #SomosContinuidad #SomosCuba.

Miguel Díaz-Canel Bermúdez

@DiazCanelB

Felicidades en su cumpleaños 25 al ingeniero Elián González Brotons,
hijo y nieto de cubanos dignos y de todo el pueblo de . La batalla
por su libertad, liderada por , demostró cuántos desafíos podemos vencer juntos.

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El caso del niño Elián González resonó en la Cuba y el mundo en el año 1999, cuando fue secuestrado por contrarrevolucionarios en Miami con el apoyo de familiares lejanos.

En el intento de ingresar ilegalmente en Estados Unidos por mar, su madre y otras personas que lo acompañaban murieron durante un naufragio, en el cual Elián estuvo solo y aferrado a un neumático hasta ser rescatado por pescadores norteamericanos.

Posteriormente, el pequeño recibió atenciones médicas y fue puesto al cuidado de su tío abuelo paterno residente en Miami, quien se opuso a los intentos de retornar al niño a Cuba.

Sin embargo, tras un largo proceso judicial catalogado como violatorio del derecho internacional y de las propias leyes norteamericanas, y gracias a los esfuerzos de la Revolución cubana, el apoyo internacional y el incansable batallar de Fidel Castro, el pequeño de seis años en aquel entonces, pudo volver con su padre el 28 de junio de 2000.

Elián se graduó como Ingeniero Industrial en 2016 por la Universidad de Matanzas, su provincia natal.

Elián González, durante su estancia en Miami, Florida. Foto: AFP.

Juan Miguel González, junto a su esposa e hijos en Estados Unidos. Foto: Archivo.

 

Llegada al aeropuerto José Martí el 28 de junio de 2000. Foto: AFP.

Fidel también llegó a considerar a Elián como un amigo. Foto: Archivo.

Durante la presentación del libro: “La victoria estrátegica” Fidel saluda a Elián González. Foto: Roberto Chile.

Presidente cubano inaugura Hotel Iberostar Grand Packard en el Paseo del Prado (+ Fotos)

hotel Iberostar Grand Packard.

Habiendo caído la tarde y muy cerca del mar que toca a La Habana, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, de conjunto con el ministro de Turismo de Cuba, Manuel Marrero Cruz, cortaron la cinta blanca y brillante; y ese gesto dejó inaugurado este sábado el Hotel Iberostar Grand Packard, segundo con categoría cinco estrellas plus en la ciudad.

Sorprende —como dijo en el precioso recinto de recibimiento el Historiador de la Ciudad de La Habana, Eusebio Leal Spengler— ver la excelencia de la obra constructiva, «obra digna de La Habana y digna de Cuba».

Con la presencia de autoridades del Partido y el Gobierno en la capital, de miembros del cuerpo diplomático acreditado en la Isla, y de trabajadores del primoroso inmueble, resultaron emotivas las otras tres alocuciones pronunciadas en el acto de inauguración.

Inauguración del Hotel Iberostar Packard, 13 de octubre de 2018. Foto: Estudios Revolución

Era visible, por ejemplo, la emoción del señor Miguel Fluxá Roselló, Presidente del Grupo Iberostar, quien comentó a todos su placer por estar en el hotel que se estrena, luego de estar 25 años «en contacto constante con este país». Él patentizó su gratitud por la confianza conferida por los cubanos para emprender una obra de tal rigor, y recordó sus inicios construyendo hoteles de dos estrellas, luego de tres, y más recientemente, hoteles de cuatro y cinco en diversos lugares del mundo.

Sobre el Packard, Fluxá afirmó que el hotel es una prueba de lo que es Cuba en términos de posibilidades y esfuerzos: «Yo me muevo por el mundo y este hotel es de una categoría que podría estar en Londres, en Nueva York, en París. No los hay mejores». Pero más allá de las paredes y de los lujosos espacios, el alma de la gente que dará vida al servicio de un turismo de excelencia, dijo, es de las riquezas de mayor valor.

Por su parte el titular de Turismo de Cuba, Manuel Marrero, destacó que la apertura del hotel, ubicado en el emblemático Paseo del Prado, forma parte de una nueva etapa en el desarrollo turístico del país, la cual ha comenzado a apostar por el segmento de alto estándar entre sus ofertas.

«La Compañía Hotelera Iberostar, resaltó, ha estado presente en el país desde 1993 y en la actualidad opera 27 hoteles con 7 881 habitaciones, siendo a partir de ahora el Hotel Grand Packard el máximo exponente de exclusividad de esta prestigiosa empresa española en Cuba».

A propósito de la obra que es un merecido regalo a La Habana, Ciudad Maravilla del Mundo, en su cumpleaños 500, Marrero enfatizó que el arribo de visitantes internacionales a nuestro país experimenta una recuperación, lo que permitirá terminar el año alcanzando un nuevo récord en llegadas.

«Lo anterior ha sido posible, subrayó, a pesar del reforzamiento del bloqueo a nuestro país, en particular a los viajes, donde continúa siendo Cuba el único país del mundo donde un ciudadano estadounidense tiene prohibido por ley viajar libremente como turista».

Entrada del Hotel Packar, en el Prado habanero. Foto: Alexis Rodríguez

Es esa una fortaleza que ha sido posible, como también comentó durante la inauguración el Director General del Hotel, Alejandro Barrios Álvarez, por los atributos culturales e históricos, por la naturaleza humana de quienes ofrecen servicios desde el turismo en la Isla.

La jornada de inauguración estuvo marcada por el paso del presidente cubano, y de todos los presentes, por distintos recintos del hotel, allí donde todo está marcado por la exquisitez en el diseño y una cultura del detalle más fino. Ahora, como comentaba a esta reportera un joven trabajador del lugar que nace, lo más importante es mantener la excelencia en el arte de servir.

(Tomado de Juventud Rebelde)

El Presidente cubano Miguel Díaz-Canel y el Ministro de Turismo Manuel Marrero cortan la cinta en la inauguración del Hotel Packard. Foto: Estudios Revolución

Inaugurado en La Habana el Hotel Packard. Foto: Grupo de Turismo Gaviota.

Inaugurado en La Habana el Hotel Packard. Foto: Grupo de Turismo Gaviota.

Inaugurado en La Habana el Hotel Packard. Foto: Grupo de Turismo Gaviota.

Inaugurado en La Habana el Hotel Packard. Foto: Grupo de Turismo Gaviota.

Hotel Packard Foto: Grupo de Turismo Gaviota.

Hotel Packard Foto: Grupo de Turismo Gaviota.

Hotel Packard Foto: Grupo de Turismo Gaviota.

Hotel Packard. Foto: Grupo de Turismo Gaviota.

Habitación Hotel Packard. Foto : Grupo de Turismo Gaviota.

La piscina del Hotel Packard tiene visual hacia la entrada de la Bahía y el Castillo del Morro. Foto: Grupo de Turismo Gaviota.

Tomado de Cubadebate

Sucesos en Politécnico de La Lisa: Asalto a la paz de una escuela

Sabrina y Thalía aseguran que les duele mucho lo sucedido en su escuela, pues en ella todos se sienten bien y en armonía, una tranquilidad que JR encontró durante su visita al centro. Foto: Roberto Súarez/ JR.

Parecía que iba a transcurrir como un día habitual el pasado lunes 17 de septiembre en el Instituto Politécnico Olo Pantoja, del municipio de La Lisa, en la capital del país, cuando unos gritos se interpusieron en las explicaciones de la clase de Historia y en otras de la institución docente.

“Empezamos a sentir gritos de los estudiantes y algunos pasaban corriendo”, recuerda Sabrina Quintana Acosta, estudiante de segundo año de la especialidad de Construcción civil. Al salir del aula casi no podían dar crédito a lo que estaba ocurriendo.

“Vimos como uno de los agresores hirió en la mano a uno de nuestros compañeros. Enseguida me acerqué a él, para ayudarlo”, repasa con la voz aún entrecortada y nerviosa Thalía de la Caridad Silva Fernández, compañera de grupo de Sabrina.

Con apenas 15 y 16 años, respectivamente, ambas muchachas cuando hablan de lo ocurrido aquel día, señalan que les duele mucho, porque en su escuela nunca habían sucedido incidentes de semejante naturaleza. Según explican, el ambiente es todo lo contrario, pues se sienten muy bien, en armonía.

—¿Y no tuvieron miedo?

—Bueno, un poco, pero más bien fue la sorpresa. Todo ocurrió tan rápido que no tuvimos mucho tiempo para pensar, asegura Sabrina. Mientras Thalía añade: “Yo no. De inmediato fui a auxiliar a mi amigo herido. Él es un muchacho bueno, que no se mete con nadie. Me dio mucha lástima verlo así. Y si había que defenderlo lo hubiera hecho; pero nos llamaron rápidamente para el comedor y allá nos fuimos todos, para estar bien seguros junto con los maestros”.

Georgina Llorente Barbastro señaló el sitio por donde irrumpieron los sujetos. Además, mostró el estado de la cerca perimetral de la escuela. Foto: Roberto Suárez.

—¿Qué dijeron sus padres?

—Ellos estuvieron aquí en una reunión, y no se puede culpar a la escuela. Esto nunca había ocurrido ni nada parecido, destaca Sabrina.

Thalía refiere que su mamá estaba al principio muy preocupada, “incluso me comentó que me iba a cambiar de centro, y le dije que no, pues no había que tomar decisiones apresuradas. Ya está más tranquila”.

Todavía con nerviosismo, Georgina Llorente Barbastro recorre con estos reporteros el sitio por donde irrumpieron el lunes último personas ajenas al sistema nacional de educación y causaron lesiones leves con tratamiento médico a nueve estudiantes.

“Estaba abriéndoles el aula a los muchachos cuando ellos entraron y, de pronto, se formó tremenda algarabía. Cuando ven a alguien desconocido ustedes saben cómo se ponen los alumnos. De pronto siento a los estudiantes alterados saliendo del aula y veo a aquellos tipos con cuchillos en las manos.

“Yo también me alteré y traté de sacar a los muchachos para protegerlos; les indiqué que corrieran, pues vi que era algo peligroso, fuera de lo común”, cuenta esta mujer, quien custodia la escuela. “Ellos no entraron por la puerta principal, sino por la cerca del fondo. Cuando los vi, ya estaban dentro de la escuela, pero jamás pensé que podrían cometer esa locura”.

Como explicó la nota oficial de la Dirección Provincial de Educación de La Habana, se trata de un hecho inusual y lamentable. Por suerte, como señala el texto, las acciones investigativas permitieron en corto tiempo dar captura a los autores, quienes confesaron haber participado en la agresión y se encuentran bajo un proceso investigativo aún sin concluir.

Las autoridades de Educación resaltaron en su comunicado que hechos inaceptables y repudiables como estos, ajenos a nuestro sistema de enseñanza no quedarán impunes, y sus autores enfrentarán el rigor de nuestras leyes, conforme al Código Penal.

Ese es el mismo sentimiento que comparte por estos días la población ante lo ocurrido. Lo hacen también en las redes sociales y los espacios de opinión de nuestros medios de prensa. Un lector nombrado Alexis Bandrich Vega apuntó que se debía aplicar la ley con todo el rigor posible: “Asisten muchas agravantes, la primera el peligro para la vida de nuestros adolescentes. Es un hecho muy inusual, pero a nadie se le debe ocurrir repetirlo… Las sanciones deben ser informadas para que contribuyan a la prevención”, subrayó.

Otro cibernauta, bajo el nombre de Daisy Rivero León, dijo que «hay que actuar fuerte. Nuestros centros educacionales tienen que respetarse y los alumnos tienen que sentirse con tranquilidad. La educación es una de las mayores obras de la Revolución». Por su parte, Bárbara pedía: “Que se tomen las medidas necesarias y pertinentes para la seguridad del politécnico y que los autores del hecho paguen por sus malas acciones”, remarcó

Aquí estoy con mis alumnos, dando clases

Georgina Llorente Barbastro señaló el sitio por donde irrumpieron los sujetos. Además, mostró el estado de la cerca perimetral de la escuela. Foto: Roberto Suárez.

Con más de 40 años de trabajo en Educación, la maestra Juana Castillo Torres no había vivido nada igual. Hace un año que trabaja en el Olo Pantoja; anteriormente ejerció en Santiago de Cuba. “Tengo la costumbre de estar siempre con mis alumnos, pues soy profesora guía de un grupo.

“Cuando ocurrieron estos sucesos mis muchachos estaban en la clase de Educación Física. Me percaté de que había un hombre agrediéndolos y traté de entrarlos al aula. Uno de los asaltantes se acercó a nosotros, me tiró al suelo y me dijo con guapería: “¡Esto no es con las mujeres, es con los hombres!”. Rápidamente me incorporé para tratar de proteger a mis alumnos. Estaba desesperada. No tenía nada con qué defenderlos, porque nosotros somos maestros de tiza y borrador, nunca se ha visto un arma en una escuela cubana.

“Él había herido con una chaveta a uno de mis alumnos en un muslo. La policía vino enseguida. Por suerte se pudo controlar rápidamente la situación. No me separé del estudiante, le dieron cinco puntos, se recupera y está bien anímicamente. He hablado con su mamá y me dice que se incorporará a clases en cuanto pueda, pues la herida es en un lugar un poco incómodo para venir hasta aquí.

“Declaré en la PNR, ayudé en todo cuanto pude en la investigación y estoy dispuesta a prestar todas las declaraciones que sean necesarias. No se pueden permitir estas cosas. Aquí vivimos en paz y nuestra educación es sagrada. Fue una experiencia pésima, que nunca olvidaré; pero aquí estoy, como siempre, con mis alumnos, dando clases”, subrayó.

Arianni Lays Welman, subdirectora docente del politécnico, destacó que luego de los hechos organizaron a los estudiantes. “A los heridos los mandamos con urgencia para el hospital, para que los curaran y vieran la complejidad de las lesiones. También les pedimos a los muchachos que llamaran a sus padres, para que vinieran a apoyarnos ante la compleja situación.

“Aunque todos estábamos en shock, nos mantuvimos a la viva, con nerviosismo y un poco de miedo, pero logramos salir de aquello. Lo vivido fue muy desagradable, y más cuando uno de los individuos regresó al comedor donde protegíamos a los estudiantes. En ese momento sacamos a los alumnos por la puerta contraria”, manifiesta.

Recuerdos de un director

Yohandis Cueria Angulo, director del politécnico. Foto: Roberto Suárez.

Yohandis Cueria Angulo, director del politécnico —el cual tiene una matrícula de 728 estudiantes y un claustro de 44 profesores—, también narra lo ocurrido. “Había terminado el primer turno de clases cuando estos sujetos entraron con armas blancas a una de las aulas y empezaron a cortar a los muchachos. Se formó un gran desorden. Los estudiantes salieron asustados, los profesores comenzaron a combatir con fuerza a los agresores, quienes se vieron obligados a salir huyendo, pero ya habían dejado varios heridos.

“La policía llegó de inmediato. Cuando los asaltantes regresaron al centro ya estábamos en el comedor. Uno de ellos se acercó corriendo a este lugar y ahí mismo fue apresado. Según nos informó la policía, a las 12:15 del mediodía ya estaban todos detenidos”.

El Director destacó que las autoridades municipales y provinciales del Partido, el Gobierno y Educación llegaron pronto a la escuela, así como los compañeros de Menores. Además, enfatizó que a los heridos se les socorrió y les avisaron a los padres para que se incorporaran con sus hijos a los centros de salud.

—¿Había algún vínculo de los asaltantes con la escuela? ¿Se conoce el motivo?

—Ellos no buscaban a una persona específica, agredían al que se les ponía delante. Lo hacían al azar, incluso los lesionados son de distintas especialidades. Entraron por el fondo, donde la cerca perimetral está deteriorada. Hubo profesores y alumnos fuertes que combatieron bastante, les lanzaron sillas a los asaltantes.

“Los agresores son jóvenes de entre 19 y 24 años de edad, y los alumnos de este centro tienen entre 15 y 17 años. Esta experiencia ha sido muy fuerte… Hay que ver este incidente desde todas las aristas, desde el impacto en los docentes hasta en la familia. En la escuela se hizo una reunión, pues los familiares solicitaban que se les aclararan muchas cosas, y en ese encuentro participó Ena Elsa Velázquez Cobiella, nuestra ministra de Educación.

El estado de opinión era muy negativo. Con el tema de la seguridad se indicó que se le pusiera mayor atención a las guardias docente y estudiantil, porque aunque tenemos custodios en las dos entradas, esta escuela es muy grande. Después del suceso, el politécnico se mantuvo funcionando de manera normal, con una buena asistencia”, resaltó.

Rigor legal contra los agresores

Juana Castillo Torres, una de las profesoras. Foto: Roberto Suárez.

Cuando llamaron a su casa y les dijeron que su hermano había sido herido en la escuela y estaba en el policlínico docente Cristóbal Labra, quedaron asombrados porque “él es un joven muy tranquilo”, afirma la hermana de uno de los lesionados.

Toda la familia, en particular su mamá, está muy impactada “Yo fui para el policlínico, continúa la hija. Mi hermano estaba sentado junto a otro niño, también herido, y un enfermero los estaba atendiendo. Como tenía una herida en la frente y otra en el cuello lo remitieron al maxilofacial. Requería de puntos, pero no se los dieron en ese momento porque había que hacer una radiografía y lo llevaron para el hospital pediátrico Juan Manuel Márquez.

“La situación para mi hermano era más compleja, porque tiene una operación de cadera reciente y algunas de las heridas fueron justamente donde están los dos tornillos que tiene colocados en el muslo. También tenía otra herida en el codo”.

La joven recuerda que, cuando estaban en el policlínico llevaron allí a uno de los agresores. “Parece que en el forcejeo él también estaba herido en una rodilla; pero a pesar de estar esposado, daba patadas, escupió a una enfermera, aquello no tenía fin”, añadió.

“El lunes, después de lo sucedido, nos llamó el director de la escuela, y el martes vinieron muchos de sus amiguitos. Tengo que destacar la actitud de la profesora Camila, que lo recogió del suelo, lo llevó para el policlínico, lo acompañó y protegió todo el tiempo. Fue muy valiente. Ella nos llama para saber cómo sigue. Ha sido muy atenta.

“Yo asistí el miércoles a la reunión de padres de la escuela. Allí hice varias preguntas respecto a la organización interna del centro. En este encuentro se aseguró a los padres que podían estar tranquilos, que no volvería a suceder, que habían tomado medidas importantes para la seguridad del politécnico. Esperamos que así sea.

Su hermano, “el Iyabó”, como le dicen los muchachos de la escuela, dijo a Juventud Rebelde que se siente bien, con deseos de continuar con sus estudios y vida habitual aunque, como es lógico, el impacto de la agresión lo ha marcado profundamente. “Quiero mandarle un saludo a mis amigos de la escuela y transmitirles las gracias por venir a visitarme. También mis saludos a los otros muchachos que fueron agredidos y mis deseos de que se recuperen pronto”, comentó.

Hechos como los ocurridos en este centro, que han merecido el repudio de todo nuestro pueblo, no quedarán impunes. Aunque es un acontecimiento inusual en las escuelas cubanas, deja lecciones de alerta, y ratifica la necesidad de continuar formando valores imprescindibles en la sociedad que construimos.

Los agresores confesos continúan detenidos para posteriormente ser juzgados por los tribunales competentes. La investigación aún no ha cerrado. Mientras tanto, allí, en la Lisa, el politécnico Olo Pantoja desarrolla normalmente sus clases y desde cada aula sigue preparando a futuros técnicos y obreros calificados.

Confesiones de un “policía” en serie

“Estaba dentro de la oficina junto a otros compañeros preparándome para irme al trabajo, pues soy jefe de brigada de la cooperativa Dos Ríos, aledaña al centro escolar. Entonces sentimos una gritería en la escuela. Nos asomamos a la puerta de la oficina y vimos a los muchachos corriendo. Pensábamos que estaban jugando y seguimos en lo nuestro. Poco después la efervescencia aumentó y salimos a ver qué sucedía.

“Los muchachos seguían corriendo y algunas niñas estaban llorando. Desde lejos vi a la maestra Juana y le grité: “¡Juana, qué pasa!” Ella me respondió que había un hombre con un cuchillo allí. Entonces salí corriendo, tratando de averiguar dónde estaba el agresor. Los muchachos me dijeron que camino a la puerta, y salí disparado hacia ese lugar. Pero al llegar no era cierto, había ido hacia otro punto, el puesto de mando. Imagínese la intranquilidad de los alumnos.

“Cuando llegué vi al sujeto —quien vestía un pulóver azul— con una chaveta en la mano izquierda. Entonces le dije: ¿Qué cosa estás haciendo? y comenzó a “boconearme”, a decirme que no lo tocara… Cuando los dos comenzamos a caminar hacia la puerta de salida, no le vi sangre ni nada, pensé que solo estaba asustando a los muchachos, formando alboroto. Pero lo mío era sacarlo de la escuela, para que no siguiera allí. Logré que saliera y cuando regresé fue que me enteré de lo que ya había pasado.

“Pensé que todo terminaría ahí, pero casi al instante sentí a la gente gritar: “¡Viraron, viraron!”, y volví a correr junto a un policía que ya había llegado a la escuela.

“Tenía tremendo dolor, porque ya sabía lo que habían hecho en la escuela. Le dije al policía: “¡Ahora sí que no se me va!”. Corrimos y el agresor nos vio. Brincó la cerca, pero cayó en el área de nuestra cooperativa. Se equivocó de lugar, pues aquí estaban mis compañeros. Cuando iba llegando vi que tiró la chaveta y pude advertirle a la policía para que la encontraran.

“Él quiso confundir a la policía diciendo que no tenía que ver nada con el hecho, que venía pasando en ese momento por allí. Le dije que no fuera sinvergüenza, que yo era quien lo había sacado de la escuela con la chaveta en la mano.

“Realmente fue muy triste, triste… Fue algo bien deplorable, para mí son unos sujetos inescrupulosos. Sé que la ley revolucionaria es lo más justa posible, pero pedimos de verdad que sean severos con ellos, no puede ser que personas así con esa conducta antisocial entren a nuestras escuelas y ocasionen daños.

“Los padres saben que sus hijos están en las escuelas seguros y esto no puede cambiar. No podemos permitir que un grupo de personas creen estas situaciones. He desmentido, hasta donde he podido, todas las bolas que hay en la calle. Me duele que haya sucedido esto”.

(Tomado de Juventud Rebelde)

La historia de la única sobreviviente del accidente aéreo en Cuba (+ Fotos)

Por: José Alejandro Rodríguez

Las enfermeras que cuidaron a Mailén, y que estuvieron a su cabecera, velándola y atendiéndola como a una princesa, aún se enternecen al mencionarla. Foto: Maykel Espinosa Rodríguez

Tras más de 70 días de una fiera batalla por su vida, Mailén Díaz Almaguer parte del hospital Calixto García, donde ha dejado un antes y un después. Ya lo más duro ha pasado. La rescataron de impredecibles zarpazos de la muerte, y ahora comenzará una nueva fase de estabilización y rehabilitación en el Hermanos Ameijeiras.

Mientras la trasladan en camilla hacia la ambulancia, la joven lanza besos al aire como solo puede hacerse a los 19 años. Y llora hacia adentro, silenciosamente, con una precoz nostalgia. Del lado de acá, también lloran los “sanadores” primeros de la única sobreviviente del accidente aéreo del 18 de mayo pasado en La Habana: médicos, enfermeras, sicólogos y demás trabajadores del Calixto, contagiados para siempre del síndrome afectivo que les ha legado Mailén. Sienten su ausencia luego de tantas jornadas sin relojes ni descansos por salvarla.

Mailén fue la prueba de fuego para la joven sicóloga de solo 26 años Onelia Solano Basulto. Foto: JR.

El hospital Calixto García, el más experto y sabio en el tratamiento a pacientes politraumatizados, recibió aquella tarde de viernes a Mailén, a Gretell Landrove Font y a Emiley Sánchez De la O. Comenzaría así un insólito combate, que implicó aunar equipos multidisciplinarios de la medicina, con expertos también de otras instituciones de salud. Talento y agallas para atender a lesionados de un avión que se estrella poco después de despegar. Son pocos los que se salvan de esas tragedias aéreas, pero quedan dislocados en cuerpo y alma de tanta fiereza. Y solo sobrevivió Mailén.

El doctor Esteban Reyes, profesor principal de Medicina Intensiva y Emergencia, también siente el traslado de la  paciente hacia el Hermanos Ameijeiras como si se le fuera algo de muy adentro. No es para menos. El acompañó al eminente Armando González, jefe de la sala de Terapia Intensiva del Calixto, en la gran confabulación por la vida de Mailén, junto a tantos notables y expertos galenos de distintas disciplinas e instituciones médicas reunidos allí.

Se le quiebra la voz cuando habla de la muchacha a un profesional que ha visto y tratado tanto sufrimiento humano. Pero retorna al equilibrio para explicar la complejidad del caso: lesiones a nivel de columna, cervical, torácica, dorsal, en extremidades, tibia, peroné, pelvis, quemaduras, lesiones a nivel de glúteo, que requirieron de curas y drenajes frecuentemente. Por la afectación medular, quedó parapléjica, y su organismo drenó por diversos sitios, lo que trajo complicaciones.

Hubo intervenciones quirúrgicas, estabilizaciones y desestabilizaciones, avances y retrocesos en su sistema hemodinámico. La evolución no fue nada lineal en una paciente en estado tan crítico, con constantes peligros para su vida y las enfermedades oportunistas que comprometen e inmunodeprimen.

El doctor Esteban Reyes siente, con el traslado de la joven hacia el Hermanos Ameijeiras, como que se le va algo de muy adentro. Foto: JR.

Desde la fase de emergencia y urgencia, mientras se trataba a la joven con denuedo y enfoques médicos sistémicos, se priorizó la atención esmerada a los familiares, que al principio estaban en estado de shock y no se movían de un local asignado en el hospital. La información precisa y constante, con prudencia y tacto, pero siempre con la verdad en la mano. Era una especie de equilibrio entre expectativas reales y esperanzas. Eso, además de las atenciones que tuvieron desde los más altos niveles de decisión del país.

Vamos, hay que seguir luchando

Todos en el equipo multidisciplinario coinciden en que es una familia sencilla de pueblo, muy colaborativa y unida, con valores humanos, cooperación y receptividad, por encima de sus penas e incertidumbres. Pero, especialmente, la abuela fue el pilar. Una señora de gran sensibilidad, fortaleza y confianza en que su nieta se salvaría. Con el ánimo siempre arriba. En los momentos más difíciles era quien levantaba al resto, y decía: “Vamos, hay que seguir luchando”.

Entre el equipo y Mailén fue germinando un toma y daca, una retroalimentación biunívoca que fortalecieron los estoicismos y esperanzas respectivos. No era una paciente común. Sí escuchaba, y mantenía comunicación. Aún con una traqueotomía, y sin poder hablar, hablaba, asentía o negaba con sus ojos intensos y bellos. Reflejaba pena o alegría. Todos los que la atendieron allí confiesan que es una muchacha muy hermosa, en lo externo, y en eso que va por dentro y le dicen alma. Tiraba besos a médicos y enfermeras, y les manifestaba que los quería, con sus códigos emergentes.

En las estrategias de comunicación con la paciente y su familia tuvo especial protagonismo el equipo de sicólogos, liderado por Jesús Efraín Ajuria Lauzurique, jefe de esos servicios en el Calixto García. Los especialistas fueron percatándose de que la joven estaba desorientada desde el punto de vista temporal y espacial, y había desarrollado una reacción al trauma.

Esenciales resultaron las estrategias de comunicación con la paciente y su familia, comenta el profesor Jesús Efraín Ajuria Lauzurique, al frente del equipo de Sicología. Foto: JR.

Con sumo cuidado, obligados a restudiar la sicología de desastres, fueron asumiendo la problemática de lo que se denomina “memoria fragmentada”, pues todavía no hay un proceso de síntesis e integración. Un ejemplo de esto es que Mailén insistía en que había tenido un accidente de carretera. Y cuando se le explicó que era de aviación, abría los ojos desmesuradamente, movía la cabeza en signo de negación. A la larga, con el tiempo, ella debe reconstruir la memoria de los hechos acaecidos.

Amputada la pierna, no la esperanza.

Un momento muy difícil fue la preparación para la amputación de la pierna izquierda, al nivel de la rodilla, que a pesar de todos los esfuerzos, ya comprometía su vida. Primero el tratamiento fue con la familia, pero a la paciente, en esa situación que tenía, inmunodeprimida, no se le podía anticipar nada sobre lo que resultaba imprescindible.

Después de la operación, la muchacha indagaba por su pierna, como que intuía algo. Y para asearla le ponían un parabán en la mitad del cuerpo. Las enfermeras le enrollaban una colcha en el sitio. Pero ella sospechaba…  Y en el momento indicado fue que se le comunicó, con muchos argumentos y cuidados.

Otra situación crítica se dio dos semanas antes de que marchara hacia el Hermanos Ameijeiras: un empeoramiento respiratorio y cardiocirculatorio producto de la lesión a nivel cervical. Y de este fueron saliendo de forma progresiva gracias a la estrategia multidisciplinaria, hasta que se pudo marchar con el mínimo de antibióticos y con la perspectiva de suspenderlos al final.

Desde un principio la comunicación fue decisiva. Se idearon muchos artilugios. Primero, una especie de alfabeto en una hoja, y quien la atendía iba deslizando sus dedos sobre este, letra a letra, como en una güija, hasta que Mailén asintiera con los ojos en la indicada. Así, lentamente, se armaba una frase de ella. Ya después articulaba las palabras aunque no las pronunciara, y sus interlocutores aprendieron a leer los movimientos de sus labios.

Una paciente excepcional.

La excepcionalidad de Mailén como paciente fue revelándose con los días. Ella facilitó sobremanera el tratamiento porque expresaba su consentimiento y comprensión de cada paso, aunque tuviera dudas e incertidumbres. Siempre la salvaba su sensibilidad, su elevado componente afectivo, su cariño expansivo y una estoicidad a toda prueba, que emergió en las dolorosas y cruentas curas de sus lesiones, entre las caricias de sus enfermeras, que ocultaban una que otra lágrima.

Ellas, que la cuidaban las 24 horas, se enternecen al mencionarla. Todas actuaban en consonancia con las estrategias y órdenes del equipo médico, pero le insuflaban su aliento muy personal. Estaban allí, a su cabecera, velándola y atendiéndola como a una princesa. Y como Mailén es dulce y juguetona, hasta presumida, le cambiaban todos los días de peinado, le pintaban los labios, le echaban cremitas en el rostro. Le ponían hebillas en el pelo, le lavaban el cabello con buen champú que traían de sus casas.

Todo el mundo la complacía. Hubo médicos que le traían bombones. Y hasta se mandó a buscar a Holguín un muñeco de peluche que le acompañaba desde su infancia. Le pusieron una bocinita de música. La seño Evelyn le cantaba la canción Chiquita mía, de Álvaro Torres, que fue tema de la celebración de los 15 de Mailén.

Lo colectivo puede más.

Fueron más de 70 días excepcionales y una lección final: el trabajo colectivo y multidisciplinario puede mucho más, fortalece la experiencia de cada quien y su visión sistémica de la medicina, al tiempo que, en los momentos más difíciles, desarrolla las relaciones afectivas no solo con el paciente y sus familiares, sino entre los propios miembros del equipo. Es una ganancia humanista también.

Hay curiosas coincidencias en la vida: Onelia Solano Basulto, sicóloga de la sala de Terapia Intensiva, con apenas 26 años, había comenzado a trabajar allí en el Calixto solo unas semanas antes. Y la holguinera fue su prueba de fuego, pues le ayudó a creer para siempre que su lugar es ese, de cara a lo difícil y tenso. El doctor Armando González, durante muchos años jefe de Terapia Intensiva, fue el timonel de esta expedición arriesgada por Mailén, antes de jubilarse ya con 70 años, y habiéndolo visto y enfrentado todo, o casi todo. Enigmas cuasi genéticos de la medicina cubana, entre uno que parte y otra que llega.

Al mencionar a Mailén y su ida en pos de otra etapa de recuperación y rehabilitación, todos los que encuesté, desde el más encumbrado especialista hasta la trabajadora más humilde del hospital, confesaron que la extrañan y que sienten como un vacío desde que se fue.

Le pregunto al profesor Ajuria si cree que algún día esta singular paciente se aparecerá en el Calixto. Y responde con un brillo en los ojos: “Más que aparecerse por aquí, lo más importante es que Mailén sea una muchacha muy feliz sin su pierna. Ella se lo merece”.

Especial protagonismo tuvo en la atención del caso el equipo de sicólogos. Foto: JR.

Doctor Ifrán Martínez Gálvez. Foto: JR.

Confesiones de un médico.

“Llevo laborando 30 años en el hospital Calixto García. Comencé de enfermero, y después estudié Medicina. Me especialicé en Angiología.

“El caso de Mailén me obligó y me va a seguir obligando a ser más integral como médico, pero también a elevar mi sensibilidad humana como profesional.

“Tengo mucha experiencia con amputados en mi especialidad. Pensé  que ella se iba a desplomar, pues es una muchacha de apenas 19 años. La mayoría de las personas se deprimen en esas circunstancias; sin embargo, ella no se derrumbó.

“Esta paciente trajo discusiones fuertes, y al mismo tiempo hermosas, en el equipo multidisciplinario, así como debates entre las distintas especialidades. Teníamos un afán feroz por salvarla y nadie quería fallar en su especialidad. Aprendimos más medicina en estas discusiones, porque tuvimos que recordar y desempolvar conocimientos.

“Los profesores de Rehabilitación también jugaron un papel vital. Era un intercambio valioso, siempre liderado por la profesora Olguita, designada por el Ministerio de Salud Pública, y por nuestro director entonces, el doctor Carlos Alberto Martínez Blanco.

“Martínez era como el árbitro, el moderador. Él nos calmaba y nos exhortaba, y siempre nos decía: “Sin prisa, pero sin pausa””.

Lo positivo, ahora que Mailén está en el Hermanos Ameijeiras, es que el profesor Pardo, jefe de Terapia Intensiva de ese hospital, fue parte de nuestro equipo desde el comienzo. Y conoce esta historia tanto como nosotros. Con él aprendimos cómo se discute un caso. Yo respeto mucho con qué carisma y técnica este profesor da un criterio.

El día que trasladaron a Mailén fue muy triste. Es que ya no éramos paciente y profesionales de la salud. Éramos más que familia. No la hemos visto más.

Si me preguntan diría que hubiésemos querido que la recuperación hubiera concluido en el Calixto, pero también entendimos que ya el hospital había cumplido su misión, que era preservarle la vida. Muchos de nosotros desearíamos volver a atenderla. Lo más importante es la satisfacción de haber aportado lo nuestro en su evolución”. (Doctor Ifrán Martínez Gálvez, subdirector del hospital Calixto García)

Hospital Docente Calixto García. Fotos: Maykel Espinosa.

Hospital de referencia.

El hospital Calixto García es la institución médico-docente más antigua y de mayor tradición de nuestro país, en la que se han formado, en sus ya más de 120 años, miles de profesionales y técnicos de la salud de reconocido prestigio.

Cuenta con una tecnología de avanzada y un equipo multidisciplinario de médicos, profesionales de la salud y personal paramédico de alta calificación y experiencia. A lo largo de su historia, este hospital ha sido pionero en el desarrollo e implementación de diversas y novedosas técnicas, lo que nos ha hecho ser el hospital universitario por excelencia.

Con frecuencia se celebra un congreso para conmemorar el aniversario de su fundación, para que los investigadores, trabajadores de la salud y personal afín a las ciencias biomédicas de todo el país y de otras partes del mundo, puedan unirse y compartir experiencias.

Los antecedentes del centro datan de enero de 1896. Se reconoce que en tiempos de la colonia jugó un papel importante en la sanidad militar. La construcción del inmueble original estuvo a cargo del ingeniero Carlos E. Cadalso. Al inaugurarse solo tenía nueve pabellones y 200 camas.

De acuerdo con información ofrecida en el sitio web de la institución, en la actualidad el centenario hospital presta servicios asistenciales en más de 30 especialidades  y medios de diagnóstico, con un total aproximado de más de 2 280 trabajadores de todas las categorías ocupacionales.

Nota:

Este texto fue elaborado a partir de los testimonios de los siguientes integrantes del colectivo del hospital Calixto García: doctor Ifrán Martínez Gálvez, subdirector del centro y angiólogo; doctor Esteban Reyes, especialista en Medicina Intensiva y Emergencia; doctor Jorge Ernesto Ruiz, jefe de Anestesiología; doctor Luis Garcés, nutriólogo; Jesús Efraín Ajuria, jefe de los Servicios de Sicología; Orlando Castellanos Santiesteban, sicólogo de Neurocirugía, Neurología Ictus y Neumología; Hary Aguilera Cárdenas, sicólogo de la Unidad de Intervención en Crisis; Onelia Solano Basulto, sicóloga de la sala de Terapia Intensiva; Alicia Sende Oduardo, jefa de Enfermería del hospital; Grisel Díaz Bacallao, jefa de Enfermería de la sala de Terapia Intensiva; Marlene Hernández, enfermera supervisora; Yarisleidy Cobas, jefa de Enfermería de la sala de Nefrología; Evelyn Sotomayor, enfermera de la sala de Terapia Intermedia, y Dora Álvarez, jefa de Enfermería de la sala de Quemados.

Aspiramos, en una segunda entrega, a entrevistar a los familiares de Mailén. Y soñamos con que algún día, cuando estén creadas las condiciones, podamos entrevistarla a ella.

Agradecemos también a nuestra asistente de Redacción Mercedes del Risco, por su constancia y generosidad en transcribir tantas horas de entrevistas para que pudiera redactarse y publicarse esta historia.

(Tomado de Juventud Rebelde)

Otorgado por vez primera el rango de Embajador de la República de Cuba

Por: Beatriz Albert PinoIrene Pérez/ Cubadebate.

 

Foto de familia. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Unos 22 Jefes de Misión designados en el exterior juraron en la noche de este miércoles su compromiso como máximos representantes del país en el extranjero, en una ceremonia efectuada en el palacio de la Revolución donde también fue otorgado por vez primera el Rango de Embajador de la República de Cuba.

En este sentido, Ana Teresita González Fraga y Josefina Vidal Ferreiro, viceministra del MINREX y embajadora de Cuba en Canadá, respectivamente, son las primeras funcionarias en recibir el rango vitalicio de “Embajadoras”, política aprobada en septiembre de 2017 por el Consejo de Estado y puesta en vigor el ocho de enero del presente año.

Según las nuevas resoluciones, el presidente del Consejo de Estado a propuesta del Ministro de Relaciones Exteriores, concede o retira el rango de Embajador a los funcionarios diplomáticos como reconocimiento al trabajo realizado tanto en el servicio interno como externo. Hasta el momento, el rango de embajador era un nombramiento temporal cuando el funcionario era designado al frente de una misión cubana en el exterior.

En las palabras de agradecimiento, González Fraga resaltó, en nombre de las agasajadas, “la firmeza del compromiso con Fidel, Raúl y toda la generación histórica de la Revolución que hizo posible esta patria que tanto amamos y por la que moriremos si fuese necesario.

“No podemos olvidar nuestros orígenes. Somos descendientes de familias trabajadoras y humildes. No podemos olvidar que somos mujeres, que solo un proceso como el nuestro donde es un objetivo principal trabajar y luchar en la emancipación de la mujer, hemos podido crecer profesionalmente”.

Por su parte, la diplomática Milagros Carina Soto fue la encargada de pronunciar el compromiso y juramento a la República de Cuba, en nombre de los funcionarios designados como nuevos Jefes de Misión.

Presidieron la ceremonia Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Esteban Lazo Hernández, Presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, Bruno Rodríguez Parrilla, ministro de Relaciones Exteriores, Homero Acosta Álvarez, Secretario del Consejo de Estado, Ricardo Cabrisas Ruiz, Vicepresidente del Consejo de Ministros, José Ramón Balaguer, Jefe del Departamento de Relaciones Internacionales, Miguel Mario Cabrera Castellanos, Jefe de la Dirección de Cuadros del Estado y el Gobierno, así como viceministros del MINREX y miembros del Consejo de Dirección del organismo.

El Ministerio dedicó este acto al 60 aniversario del triunfo de la Revolución, acontecimiento que marcó el carácter soberano e independiente de la política exterior cubana.

Ana Teresita González Fraga recibe el rango vitalicio de Embajadora. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Josefina Vidal recibe el rango vitalicio de Embajadora. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Nuevos Jefes de Misión designados en el exterior

  • Sidenio Acosta Aday
  • Tania Aguiar Fernández
  • Danilo Alonso Mederos
  • Ulises Ignacio Arranz Fernández
  • Roberto Blanco Domínguez
  • René Ceballo Prats
  • Caridad Yamira Cueto Milián
  • Tania Diego Olite
  • María del Pilar Fernández Otero
  • María Esther Fiffe Cabreja
  • Rubén García Abelenda
  • José Antonio García González
  • Lydia Margarita González Navarro
  • Sergio de Jesús Jorge Pastrana
  • Ariel Lorenzo Rodríguez
  • Alexander Pellicer Moraga
  • Miguel Porto Parga
  • Yenielys Vilma Regueiferos Linares
  • Eva Yelina Silva Walker
  • Alejandro Simancas Marín
  • Milagros Carina Soto Agüero
  • Rosa Olivia Wilson Rill

El presidente cubano en la foto de familia. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Unos 22 Jefes de Misión juraron su compromiso como máximos representantes del país en el extranjero. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Ana Teresita González Fraga pronunció las palabras de agradecimiento. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

El presidente cubano Miguel Díaz-Canel durante la ceremonia. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Milagros Carina Soto fue la encargada de pronunciar el compromiso y juramento a la República de Cuba. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.