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La Agresion continua contra Cuba

Rosa Miriam Elizalde, Dra. en Ciencias de la Comunicación
Foto: Roberto Garaycoa Martínez

¿Por qué Task Force o Grupo de Tarea?

La traducción oficial que ha reproducido el Pentágono del Task Force es “Grupo de Trabajo”.

Así se ha divulgado en los grandes medios de prensa, pero en realidad enmascara el origen de esa estructura o trata de presentarla como si fuera un grupo de filántropos interesados en ayudar a Cuba, a conectarnos a Internet y apoyar a “medios independientes”, cuando en realidad la traducción oficial de este concepto hasta el otro día era “Grupo de Tareas”, “Fuerza de Tareas” o “Grupo Operativo”. Viene de la nomenclatura militar y fue inicialmente introducido por la Armada de los Estados Unidos. El concepto lo heredaron los cuerpos represivos aliados de ese país, incluida la OTAN. Estos grupos siempre han sido encabezados por un oficial del más alto rango, por un General.

 

No te olvides, por ejemplo, del famoso Grupo de Tareas de la ESMA (Escuela de Mecánica de la Armada), en Argentina, que asimila esta nomenclatura. El Grupo de Tareas de la ESMA, como todo el mundo sabe, fue aquel grupo represor que desapareció o torturó a más de 5 mil argentinos durante la dictadura en la década del 70 del siglo pasado. Este concepto ha sido moneda corriente en las estructuras cuasi-militares del Departamento de Estado, para las actividades temporales que son realidazadas por comités ad hoc y que involucran a agencias gubernamentales y no gubernamentales, incluidas la Academia y la empresa privada.

En el año 2006, durante la administración de Bush y siendo secretaria de Estado Condoleezza Rice, crearon un Grupo de Tareas, llamado y traducido oficialmente así, Grupo de Tareas para Libertad de la Internet Global  (Global Internet Freedom Task Force), dedicado a monitorear a tres países fundamentalmente China, Irán y Cuba, después incluyeron un cuarto: Rusia. ¿Por qué Grupo de Tareas? Porque es una institución paramilitar dirigida desde el Departamento de Estado, institución del Ejecutivo que se ocupa, oficialmente, de las acciones hacia el exterior y no requiere de la supervisión de otras agencias. En el Ejército y en el Departamento de Estado las Task Force se establecen sobre un área geográfica o una base funcional cuando la misión tiene un objetivo específico limitado y no requiere el control general centralizado de la logística.

Con enormes presupuestos, tiene una capacidad muy grande para movilizar y articular expertos militares, científicos y operativos dondequiera que estén, en función de objetivos muy concretos. En el 2006, el Grupo de Tareas dirigido por Condoleezza Rice surgió de igual forma que ahora, con muy pocas transparencia y muchísima retórica libertaria. Nunca se supo quiénes eran los integrantes operativos. Si tú lees la nota oficial que anunció la constitución del Grupo de Tareas de la Internet para Cuba, el pasado 7 de febrero, no sabemos cuáles son los nombres de los integrantes, solo algunas de las organizaciones que están ahí, entre ellas la USAID y Freedom House, que siempre están en cualquier conciliábulo en el que se reparta dinero para el cambio de régimen en Cuba.

¿Qué sabemos de ese Grupo que se creó en el 2006? Casi nada. Se anunció y luego salió a la palestra pública. Pero nadie duda de que tuvo una capacidad ejecutiva extraordinaria para armar proyectos, algunos descabellados, como por ejemplo, el gusano informático Stuxnet, el primer gusano conocido que espía y reprograma sistemas industriales y que atacó la infraestructura del programa de desarrollo nuclear iraní. Con Irán no podían utilizar la retórica que utilizan contra Cuba de “llevar la internet a los ciudadanos” o “desarrollar medios independientes” -que sabemos que no son independientes en lo absoluto-, por una sencilla razón: para llegar a la población china o iraní tienen que pasar por la gran muralla china y persa del idioma; por lo tanto, se adaptan a las condiciones histórica de cada lugar, y a partir de ahí desarrollan sus proyectos. No son estúpidos y pretenden la máxima eficiencia de sus proyectos, y siguen la máxima del Ejército Ciberespacial de los Estados Unidos: “No apto para aficionados”.

Son realmente grupos con una estructura y un alcance y que viene de la tradición militar y que utiliza como pasarela el Departamento de Estado, porque es quien oficialmente se ocupa de lo la llamada “diplomacia pública”, que no es más que imponer los intereses y valores norteamericanos, y subvertir aquellos países que no le son cómodos.

 

¿Que cambia en el contexto actual?

Lo que cambia ahora es que se reactivó un Grupo de Tareas dedicado exclusivamente para Cuba y que operará en el escenario digital. Si necesitamos explicar en una frase lo que estamos hablando y lo pueda entender el pueblo de Cuba, diríamos: este es la versión de Radio y TV Martí para Internet dedicado exclusivamente a producir las 24 horas del día noticias falsas, o como ahora se le llama, “Fake news”, adaptadas a las condiciones particulares de Cuba en el espacio público digital del país. Y es tan ilegal e injerencista como Radio y TV Martí.

Sin embargo, este es un Grupo creado desde una visión a la defensiva. El gobierno de Estados Unidos, después de todo un periodo en que nos criticaban porque teníamos las cifras más bajas de acceso a Internet, de pronto se ha quedado sin pretextos para sostener esa retórica. En dos años ha ocurrido un salto espectacular del desarrollo de la infraestructura de acceso con millones de cubanos en Internet. Según fuentes internacionales, te hablo del informe divulgado en el 2017 por América Society y el Council of América, se registraron 2,7 millones de nuevos usuarios cubanos en las redes sociales ese año, y de hecho fue el país que más creció en el uso de esas plataformas. Es decir, Cuba registró el mayor crecimiento en el mundo tanto en el total de usuarios de redes sociales (368%) como en los usuarios de redes sociales móviles (385%) con respecto al año anterior.

No es cualquier país el que aumenta su presencia en las redes, sino uno altamente preparado para el uso de las tecnologías de la información y la comunicación. Se ha producido lo que en innovación se conoce como “salto de rana”, es decir, que se pasa de una tecnología más vieja a otra de última generación, sin utilizar las intermedias. Eso está ocurriendo en Cuba. Estados Unidos está al tanto de esa realidad y yo creo que están tratando de buscar la manera de impedir el desarrollo de una infraestructura soberana, generar incertidumbre dentro de los que impulsan esos planes de desarrollo en el país e intervenir en esa realidad con fines de subversión pero también defensivamente.

 

¿Qué distingue a Cuba?

Repito, creo que es una táctica defensiva del gobierno de los Estados Unidos, porque Cuba se está desplazando en el ciberespacio con una propuesta diferencial en la estrategia de acceso e intervención en la llamada Sociedad de la Información. A fines de los 90 ya vimos a Estados Unidos actuar de esta manera, cuando Fidel encabezó la batalla de ideas y se adelantaron proyectos muy novedosos en la época para el acceso masivo de los cubanos al uso y desarrollo de la informática.

¿Qué hizo el gobierno de Estados Unidos entonces? En febrero de 2001, George Tenet y Thomas Wilson, entonces jefes de la CIA y la DIA (Agencia de Inteligencia de la Defensa), acusaron a Cuba como país “ciberterrorista” ante el Comité Selecto de Inteligencia del Senado. Un hecho insólito. Cuba fue el primer país acusado de ciberterrorismo en la historia de la humanidad, cuando toda la Isla tenía tanto acceso a Internet como un hotel en Miami. Había cero capacidad de conexión para atacar a otro país por las redes, pero el estamento militar estaba muy preocupado por la manera en que Cuba enfocaba su entrada a la Sociedad de la Información con la masificación de los estudios de la informática y los planes para la producción y la investigación en esta área. No había una estrategia similar en América Latina y solo muy pocos países se planteaban en simultáneo dos procesos imprescindibles en este escenario: el acceso a las redes y el acceso en profundidad, es decir la apropiación del conocimiento para poder gestionar y convertir la Internet en una oportunidad de desarrollo y de apropiación cultural.

Recuerda que Cuba, bajo la conducción de Fidel, amplió y desarrolló los Joven Club de Computación; creó la Red Infomed con miles de profesionales de la salud conectados a repositorios con la información científica en este campo más actualizada del planeta; abrió la Universidad de Ciencias Informáticas, una ciudad inteligente para la docencia, la investigación y la producción, etc. Se universalizaron, desde la primaria hasta la Universidad, los estudios de informática. Todo eso explica por qué Cuba es uno de los países que según la Unión Internacional de Telecomunicaciones ha encabezado las listas de los países con mayores habilidades para el uso de estas tecnologías.

Ahora estamos en un momento similar. Se han multiplicado las facilidades de acceso y hay un resurgimiento de los proyectos para la producción nacional de contenidos, servicios y hasta de procesadores. Cuba tiene una población altamente preparada para sacarle un gran partido al desarrollo a estas tecnologías y creo que Estados Unidos tiene temor de que esta realidad se les vaya de las manos.

Retos y Desafíos: ¿Cómo distinguir entre la verdad y la mentira?

Fidel lo vio muy claro: el asunto está en la cabeza de las personas y por eso habló de batalla de ideas. Hay una falsa discusión sobre la brecha digital reducida a brecha económica. Los pobres de este mundo tienen en sus manos teléfonos inteligentes, pero eso no los hace menos pobres ni les da mayor acceso al conocimiento ni convierte a los artefactos por sí mismos en herramientas para el desarrollo. La tecnología no es el artefacto; la tecnología es un saber. Una receta de cocina es una tecnología; el alfabeto es una tecnología. La apropiación cultural depende de las posibilidades que el individuo tenga de convertir un artefacto, cualquiera que este sea, en una herramienta para mejorarse como ser humano, para apropiarse de nuevos saberes, para cultivar su dignidad. El ser humano es el centro, el corazón del modelo de sociedad en Cuba, y ese es su valor diferencial en el mundo en que vivimos, donde todo el tiempo escuchamos un discurso instrumental de las llamadas nuevas tecnologías.

Fidel lo tenía clarísimo, el tema de la batalla de ideas él la concibe justamente para que en medio del ruido universal que genera mucha gente conectada a Internet, utilizando la red para lo bueno y para lo mano, el ser humano tenga capacidad de discernimiento critico, y pueda percibir donde está la verdad y donde está la mentira, qué apuntala sus valores sociales y qué no.

El gran problema hoy es que muchas de las plataformas tecnológicas encierran a los seres humanos en burbujas que le impiden ver mas allá de las cámaras de eco construidas contra nuestros países. Es impresionante, por ejemplo, la campaña mediática contra Venezuela entre otras cosas porque los venezolanos que estaban viviendo allí en el momento de las Guarimbas del 2017 -las acciones violentas promovidas por la oposición de abril a julio en la que se produce la elección Constituyente-, no podían entender por qué se mentía con tanto desenfado y por qué tanta gente fuera de Venezuela se creía una versión de la realidad que estaba muy lejos de ser cierta, y que se multiplicaba a la velocidad de un clic. Y es por las características que tienen estas tecnologías de encerrar a la gente en espacios donde solo interactúan con las personas que tienen intereses afines, mientras los algoritmos refuerzan esa capacidad de aislamiento y de crear entornos de confort que instintivamente construye el ser humano. Entonces, tiene que haber una voluntad crítica para poder trascender los discursos que se imponen y construir alternativas a la ola satanizadora de los proyectos contrahegemónicos contemporáneos.

El Grupo de Tareas que ha creado Estados Unidos tiene una misión difícil, sino imposible, si intenta cambiar las percepciones y sobre todo el sedimento patriótico y antiimperialista de los cubanos. La prueba es la famosa campaña sobre los supuestos ataques acústicos, que ni un solo cubano se la creyó. Caminó fuera de Cuba, en audiencias que no nos conocen y están encerradas en esas burbujas, rehenes de la cámara de eco contra Cuba creada por el gobierno de los Estados Unidos. Pero aquí es muy difícil que eso penetre. Porque nadie se cree el cuento de que puede haber alguien desde el gobierno cubano apuntando con una pistola mágica a determinados oídos y no a otros. Mi teoría es que esta fue una operación para probar cómo funcionaba un “Fake news” como ese. No pudieron penetrar en las mentes de los cubanos, pero sí engañaron a mucha gente fuera de la Isla que viven bajo el bombardeo sistemático de esas cámaras de eco. En otras palabras, tienen el poder de aislar a los pueblos y reducir a nuestros países a una serie de estereotipos que después son los que utilizan para construir los cercos diplomáticos, políticos y mediáticos internacionales que justifiquen agresiones de todo tipo, incluidas las militares. Lo hemos visto en Venezuela, Bolivia, Argentina y otros países. Y para esto se destinan enormes sumas de dinero.

Conversando hace unos meses con Tristán Bauer, quien fue el jefe de comunicación del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, me decía que durante la etapa final de la campaña presidencial de Mauricio Macri se invirtieron más de 200 mil dólares diarios en medios de comunicación, fundamentalmente en redes sociales. Entonces estamos hablando de enormes sumas de dinero y de grandes laboratorios tecnocientíficos que están utilizando gran capacidad de cómputo y técnicas de big data y de la inteligencia artificial para modelar escenarios políticos, bajo el amparo plataformas que concentran a miles de millones de individuos, que no son neutrales y que se rigen por las leyes norteamericanas.

Esos son los riesgos, pero lo más importante es que mientras haya revolución en Cuba se va a seguir haciendo lo que se ha hecho en los últimos 60 años: pensar en los seres humanos que necesitan de la infraestructura de telecomunicaciones hoy para el acceso al conocimiento. Seguirá preparando a la gente para lidiar en esos nuevos escenarios con visiones criticas; seguirá ampliando el acceso a sus bases sociales, al pueblo en general que es nuestra gran muralla china, y tendrá a sus expertos trabajando para desarrollar los caminos de la Internet a favor de las ciencias y del bien común, y claro, se preparará para esta guerra.

La guerra del éter: los planes estadounidenses para derrocar a la Revolución Cubana con nuevas tecnologías

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En esta era de teléfonos móviles, internet y redes sociales, a veces se olvida que las agresiones de Estados Unidos contra Cuba en el campo de las nuevas tecnologías de la comunicación se remontan a la época de los radios de onda corta y el inicio de la televisión.

La convocatoria para una Fuerza Operativa en internet contra Cuba, realizada en enero último por el Departamento de Estado, sigue una larga saga de planes subversivos con el sello de Washington.

De la guerra sicológica en los medios de comunicación masiva hasta la doctrina de la Guerra No Convencional, adaptada a las realidades de la red de redes, Cuba ha sido un polígono de pruebas para las estrategias estadounidenses para derrocar Gobiernos que no responden a sus intereses.

En todos los casos, la capacidad de las autoridades cubanas y la unidad del pueblo en torno a la Revolución llevaron al fracaso a los planes subversivos.

– 17 de marzo de 1960:
El entonces presidente de Estados Unidos, Dwigth D. Eisenhower, aprobó un denominado Programa de Acción Encubierta, encaminado a destruir la Revolución Cubana. Entre otras cosas,  se encomendó a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) la fundación de una estación de radio para transmitir programación anticubana. El 17 de mayo de 1960, en la frecuencia de 1160 khz, fue captada en Cuba por primera vez la emisora Radio Cuba Libre (Radio Swan).

– 22 de septiembre de 1981:
El presidente Ronald Reagan firmó la orden ejecutiva 12323, mediante la cual se creó un grupo de trabajo o «Comisión Presidencial para la Radiodifusión hacia Cuba» que tenía la misión de analizar la creación de un nuevo servicio radial dirigido específicamente a la Mayor de las Antillas. Este hecho se considera como el antecedente de la salida al aire de Radio Martí.

– 20 de mayo de 1985:
Sale al aire por primera vez la mal llamada Radio Martí, como resultado del plan de lanzar un canal ilegal con alcance dentro de Cuba, trazado por la agresiva administración de Ronald Reagan, quien soñaba con una movilización popular contra la Revolución impulsada por las ondas de dicha emisora.

– 27 de marzo de 1990:
Inician las transmisiones de TV Martí, salto hacia la emisión televisiva del fracasado proyecto subversivo, que sustrae cientos de millones de dólares del bolsillo de los contribuyentes estadounidenses y viola normas internacionales. Bautizada como la TV que no se ve, su señal es eficientemente bloqueada por las autoridades cubanas a lo largo y ancho de la Isla.

– 2004:
Publican el documento de la llamada «Comisión para asistir a una Cuba libre» o «Plan Bush», encargado por la administración del presidente George W. Bush para identificar medios adicionales para poner fin rápidamente al «régimen cubano». En materia de tecnologías este plan proponía, entre otras cosas, «alentar a gobiernos de terceros países para que brinden acceso público a internet a los cubanos en sus misiones diplomáticas en la Isla».
Posteriormente varios proyectos para «expandir la distribución de información independiente y facilitar las actividades en favor de la democracia», así como garantizar el «acceso continuo de los equipamientos» necesarios para ello, se incluyeron en la letra del Plan Bush.

– 2006:
Creación del «Fondo Cuba para un Futuro Democrático», que asigna 24 millones de dólares para la propaganda contra Cuba, incluida la que se realiza a través de internet.

– Febrero del 2006:
El Departamento de Estado, encabezado por  Condolezza Rice, crea el Grupo de Tarea para la Libertad Global de la Red, concentrado en monitorear especialmente a China, Irán y Cuba.

– Julio del 2007:
Se hace pública la decisión del presidente Bush de crear un cuarto ejército en el país, el del ciberespacio, que estaría radicado en la base de la fuerza aérea de Barksdale en Louisiana, con la misión de mantener la ventaja competitiva de las fuerzas armadas estadounidenses en un nuevo teatro de las operaciones militares.

-Diciembre del 2009:
Detienen al ciudadano estadounidense Alan Phillip Gross, por ingresar equipos de comunicación ilegales a Cuba como parte de un programa de la Usaid. En marzo del 2011, la Sala de los Delitos contra la Seguridad del Estado del Tribunal Provincial Popular de La Habana le impuso una sanción de 15 años de privación de libertad, por el delito de «Actos contra la Independencia o la Integridad Territorial del Estado». Gross regresó a Estados Unidos tras los acuerdos del 17 de diciembre del 2014.

–Marzo del 2011:
Operación Surf, desenmascarada por el agente Raúl de la Seguridad del Estado, Dalexi González Madruga. Este programa consistía en la entrada de equipamientos y software para la instalación de antenas ilegales para el acceso ilegal a internet.

– 2011:
A solicitud del senador Richard Lugar, el miembro más prominente del Partido Republicano en el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Carl Meacham, encargado de América Latina en el equipo del político, se reunió con el personal del Departamento de Estado, altos diplomáticos extranjeros y funcionarios de la industria en el transcurso de varios meses para llevar a cabo una investigación sobre cómo los medios sociales y la tecnología podían utilizarse para promover y fortalecer lo que ellos entienden como la democracia en América Latina. En el informe de Meacham se reconocen descaradamente las acciones y planes subversivos que acomete el Gobierno del vecino del norte contra la Revolución Cubana.

– 21 de marzo del 2012:
La ultraconservadora Heritage Foundation acogió un evento, patrocinado por Google Ideas, con el título «Cómo la internet puede descongelar una isla congelada en el tiempo».

-Abril del 2014:
Se hace público el programa ZunZuneo, financiado por la Agencia Internacional de Estados Unidos para el Desarrollo (Usaid), su objetivo era lanzar una red de mensajería, similar a Twitter, que pudiera llegar a cientos de miles de cubanos usando «contenido no controversial» como noticias de fútbol, música, parte del clima y publicidad. Cuando lograran su meta enviarían mensajes de contenido político para incitar a los cubanos a crear convocatorias en red y concentraciones masivas para desestabilizar el país.

Piramideo, similar a ZunZuneo, este programa estaba a cargo de la Oficina de Transmisiones a Cuba (OCB), a la que se supeditan Radio y TV Martí.  El mismo promovía la creación de una red de «amigos», ofreciéndoles la posibilidad de que una persona enviara a los miembros de su «pirámide» un SMS masivo por el valor de un solo mensaje. El objetivo último era contar con una plataforma para la subversión.

Commotion: Fue una herramienta desarrollada por el Instituto de Tecnología Abierta (OTI) de la New America Foundation, con sede en Washington, originalmente para uso militar, y que consiste en la creación de redes inalámbricas independientes. Aunque no se conoce su entrada en funcionamiento en Cuba, fuentes del Gobierno de EE. UU. aseguraron a The New York Times que se habían dedicado fondos millonarios con ese fin.

– 12 y 13 de septiembre del 2016:
El Gobierno de EE. UU. organizó la «Primera conferencia sobre la libertad en el uso de internet en Cuba», a cargo de OCB que opera las emisiones ilegales de radio y televisión contra nuestro país. El evento reunió a periodistas «independientes» de la Isla con innovadores digitales y activistas que aspiran al cambio de régimen mediante el uso de las nuevas tecnologías.

– Enero del 2018:
El Gobierno estadounidense anunció la creación de una nueva Fuerza Operativa en internet dedicada a subvertir el orden interno en Cuba. Compuesta por funcionarios gubernamentales y no gubernamentales con el objetivo de promover el libre flujo de información en Cuba», esta es la más reciente maniobra de Washington para enmascarar sus planes desestabilizadores contra Cuba con el uso de las nuevas tecnologías.

Este es un espacio de intercambio y reflexión, para demostrar la valía de un pueblo que se enfrenta al Imperio más poderoso del planeta con la seguridad absoluta en la Victoria porque le asiste la razón. Esas son las Razones de Cuba