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Murió Marta Jiménez, combatiente del Directorio Revolucionario y viuda de Fructuoso Rodríguez

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6 marzo 2016

La boda de Martha Jiménez y Fructuoso Rodríguez.

Marta Jiménez Martínez, combatiente del Directorio Revolucionario y diplomática, murió este sábado en La Habana, a los 82 años.
Su entierro tendrá lugar este lunes, en el cementerio de Colón, a las 11:00 de la mañana. Sus restos son velados en la funeraria de Calzada y K, en el Vedado (La Habana).
Marta nació el 12 de enero de 1934 en el municipio de Marianao. Estudió Farmacia, carrera a la que ingresó en 1951. Vivió rodeada de la efervescente Revolución estudiantil, inmersa en la agitación y la vibrante inquietud de la Colina Universitaria. Allí conoció al líder estudiantil Fructuoso Rodríguez, con quien luego contrajo matrimonio, el 27 de julio de 1956.
Esta unión se mantendría en las difíciles condiciones de la clandestinidad durante la dictadura batistiana. Cuando el joven combatiente resultara asesinado, tras una delación, con otros tres compañeros en la casa de Humboldt 7, en La Habana, Marta luchó infatigablemente para que se juzgaran a los autores de ese horrendo crimen.
Integró el Directorio Revolucionario en el año 1956, compartió refugio con los compañeros más perseguidos, enfrentó riesgos de traslado de los revolucionarios, alquilaba las casas que servían de vivienda transitoria, organizaba visitas a los presos políticos y solicitud de asilo para aquellos cuya permanencia en Cuba representaba peligro para sus vidas. Recaudaba fondos para el movimiento, contribuyó a establecer, fortalecer o reactivar contactos que en ocasiones pusieron en riesgo su vida.
Se trasladaba continuamente con su esposo hacia los lugares donde eran reubicados, debido la necesidad del líder estudiantil de permanecer escondido. Embarazada de más de 7 meses continuaba al lado de Fructuoso a pesar del peligro que representaba, sin hacer caso de su requerimientos para que regresara a casa de sus padres.
El 13 de marzo, durante el asalto al Palacio Presidencial y a Radio Reloj -en cuyas acciones murieron varios jóvenes estudiantes, entre ellos el líder José Antonio Echeverría, desde una oficina ubicada en la Rampa, donde trabajaba escuchó el tiroteo y los tanques. Marta comprendió que debía dirigirse a la Universidad, para saber si Fructuoso, estaba allí, si estaban vivos sus compañeros.
No bastaba la perdida de sus compañeros el 13 de marzo. El 20 de abril de 1957, en la casa de Humboldt 7, Fructuoso sería asesinado junto a Juan Pedro Carbó Serviá, Joe Westbrook Rosales y José Machado Rodríguez.
Martha, embarazada, en el entierro de Fructuoso.
Martha, embarazada, en el entierro de Fructuoso.
Su muerte convirtió a Marta Jiménez Martínez en heredera de sus principios e ideales patrióticos. Se conserva la impresionante foto de la manifestación del sepelio, que Marta encabezó sosteniendo el ataúd de su compañero. Hizo otro tanto en el entierro de los mártires del 20 de abril, vestida de negro, pocos días antes de dar a luz, en la enorme comitiva de duelo.
Visitaba a los presos del Príncipe. Recaudó grandes sumas en La Habana, Las Villas y Holguín para la causa del Directorio y la Revolución. Ayudó a esconder a compañeros como Guillermo Jiménez. Viajó a Miami donde contactó a los revolucionarios exiliados.
De regreso a Cuba, colaboró con Eduardo García Lavandero y Tato Rodríguez Vedo, ambos mártires de la organización. Tuvo que partir a Venezuela donde trabajó intensamente en la propaganda y en gestiones para los que estaban en Cuba combatiendo.
Todos los que la han conocido rememoran las anécdotas de su vida: el último encuentro con Fructuoso, el 19 de abril; su trabajo de viajante que le permitía ayudar admirablemente con fondos y hablan de su modestia. Con ese nombre, Modesta, firmó siempre durante su vida clandestina.
Al triunfar la Revolución, Marta trabajó en la Cancillería cubana hasta 1989 y ocupó diversas responsabilidades en el trabajo diplomático en Suiza, Dinamarca y Nueva York. Viajó regularmente con la delegación cubana a las sesiones de la Asamblea General de Naciones Unidas en Nueva York.
(Con información de Ecured)

El Segundo Frente Oriental en el camino hacia Enero

 

10 febrero 201 Discurso Fidel el 1 de enero 59 en Santiago de Cuba.
Discurso de Fidel el 1ro de enero de 1959 en Santiago de Cuba.
En exclusiva para Cubadebate, el Contralmirante (R) José Luis Cuza Téllez de Girón, comparte esta secuencia con los hechos que condujeron a la creación del Segundo Frente Oriental Frank País, así como las acciones fundamentales realizadas en este camino al triunfo definitivo.
Luego del envío al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz a la Sierra Maestra de los 50 hombres de refuerzo el 17 de marzo de 1957, Frank País García, Jefe de Acción Nacional del Movimiento Revolucionario 26 de julio trató de crear un Segundo Frente en la región de la Sierra Cristal con vista a obligar a la Dictadura a dividir sus fuerzas y no poderlas concentrar contra la tropa del Comandante en la Sierra Maestra.
Así cuando llegaron las armas que quedaron del heroico asalto al Palacio Presidencial el 13 de marzo de 1957, la mayor parte Frank se las hizo llegar a Fidel a través de la bien estructurada organización de la Lucha Clandestina en Cuba, tarea cumplida a cabalidad por la Dirección Nacional del 26 de Julio, y la Dirección de Santiago de Cuba, pues esas armas se recibieron, enviadas por Pepe Garceran y Manuel Piñeiro unas (las del camión de La Corona, rescatadas audazmente por Domingo Portela el 14 de marzo) y otras por Sergio González, el Curita, y Horacio González Polanco (las del camión en Santos Suárez).

Mapa del territorio que abarcaron las columnas del Frente Oriental "Frank País".

Las armas se guardaron en la finca “El Cañón” de Juan José Otero ubicada en el Alto de Boniato, Santiago de Cuba, donde se metieron en barriles de grasa y se trasladaron en una goleta de la Maderera de los hermanos Babun, previa coordinación con ellos realizada por Frank País y Carlos Iglesias Fonseca, y fueron desembarcadas en el Uvero por el entonces Capataz de los Babun, Gilberto Cardero Sánchez, luego Comandante del ER en diciembre de 1958.
Con las armas llegadas a la guerrilla el 19 de mayo (3 ametralladoras trípode 30, 3 fusiles ametralladoras Maxim, 9 carabinas M 1 y 10 fusiles Johnson), el día 28, Fidel y su Ejército Revolucionario atacaron y rindieron el cuartel del Uvero, donde, al decir del Cmdte. Che Guevara, “el Ejército Rebelde adquirió su mayoría de edad”.
Otra parte de esas armas Frank las preservó para organizar el II Frente a finales del mes de junio de 1957. Concentró un importante grupo en la finca “El Cauchal”, Palmarito de Cauto, Central Miranda (hoy “Julio Antonio Mella”), bajo el mando del Capitán del ER. René Ramos Latour, Daniel, enviado a Frank para esa misión por el Cmdte. Fidel Castro el 4 de junio.
Otros valiosos combatientes tales como Oscar Lucero, Taras Domitro Terlebauca, Miguel Ángel Manals, Raúl Perozo Fuentes, Luis Clergé y el Dr. José Ramón Balaguer Cabrera integraban la Jefatura del Grupo guerrillero.

Vilma Espín con la ametralladora de Pepe Cuza.

La gran afluencia de jóvenes en la zona levantó la sospecha del Ejército de la Dictadura en la región, quienes apresaron a algunos de ellos en la misma Terminal de trenes. También dieron una batida en la zona de concentración de la tropa revolucionaria, por lo que debieron huir, logrando salvar la mayor cantidad del armamento. En estos hechos de “El Cauchal” hubo que lamentar la muerte del joven revolucionario Rene Medina, “Boby”, natural del pueblo de Baire.
Fracasado este intento, Frank siguió enviando refuerzos al Cmdte. Fidel Castro. Tras su muerte el 30 de julio de 1957, el Cmdte. Daniel, quien lo sustituyó como jefe nacional de acción, continuó nutriendo al Ejercito Revolucionario con hombres, armas, equipos de campaña, dinero y todo lo que se podía conseguir para abastecer las necesidades cada vez mayores de las tropas revolucionarias en la Sierra Maestra.
El 4 de febrero de 1958 Daniel le escribe a Fidel explicándole la persecución a que estaban siendo sometidos los combatientes clandestinos en los pueblos y ciudades y que, ante esta situación, los compañeros se estaban alzando, por lo que era necesario que la Dirección del 26 de Julio organizara esto escogiendo buenos jefes y creara guerrillas que asaltaran pequeños cuarteles de los Centrales Azucarero y poblados, quemara cañas, así como interrumpiera el tráfico de trenes y vehículos por carreteras, en un Plan que denominó “Guerra Total en Oriente”.
Llevando a cabo esta idea, la Dirección organizó una tropa de revolucionarios de la zona de Mayarí y Guantánamo bajo el mando del Capitán Demetrio Monsetny, Villa, y atacó el cuartel de los Guarda Jurados del centro industrial Nícaro en la bahía de Nipe el día 23 de febrero ocupando 7 garands y otros equipos militares y se retiró hacia la Sierra Cristal.
El 24 de febrero una pequeña tropa de revolucionarios del 26 de Julio bajo el mando de José Durán Bravet, Zapata, atacó y tomó el cuartel de la Guardia Rural de Puriales de Caujerí al Noreste de Guantánamo, quedando liberada esa importante zona montañosa.
Se organizó otra tropa bajo el mando del Teniente Raúl Menéndez Tomasevich con revolucionarios de Santiago de Cuba, Joturo, San Benito y Sagua de Tánamo que atacó y tomó el Cuartel de Mayari Arriba el 5 de marzo de 1958, liberando definitivamente este pueblo, que luego seria la Capital del II Frente Oriental “Frank País”.

Raúl, Vilma y nosotros en Tumba 7.

En febrero de 1958, luego de las exitosas acciones combativas de Pino del Agua, en la cima de la Sierra Maestra a un lado del Pico La Bayamesa, donde se capturaron 33 fusiles, cinco ametralladoras y abundante parque, el Cmdte. en Jefe Fidel Castro consideró comenzar a llevar a cabo su idea estratégica de expandir la guerra a otros macizos montañosos. Así creó las Columnas 3 y 6, para abrir los Frentes II y III, bajo el mando de los ascendidos a Comandantes Raúl Castro Ruz y Juan Almeida Bosque con fecha 27 de febrero.
El 1ro de marzo a las 15:00 horas ambas Columnas partieron del Campamento de la Pata de la Mesa en el mismo corazón de la Sierra Maestra. Fueron despedidas por el propio Cmdte. Fidel, quien les habló a todos los veteranos combatientes que iban a cumplir las nuevas e importantes misiones de abrir dos nuevos Frentes. La Columna 3 “Santiago de Cuba” al Este de la Sierra Maestra en la zona denominada Sierra de El Cobre. La Columna 6 “Frank País García” iría hacia la zona septentrional de la provincia de Oriente, hacia las montañas de la Sierra Cristal y los macizos montañosos Sagua-Baracoa y las Cuchillas del Toa.
La Columna 6 la integraban 67 hombres organizados en una Escuadra de Comandancia y cuatro Pelotones bajo el mando de los Capitanes Felix Pena Díaz (vanguardia), Reinerio Jiménez Lage, Ciro Frías Cabrera y Efigenio Ameijeiras Delgado (Retaguardia) y a su vez Segundo jefe de la Columna 6.
En la travesía se incorporaron otros 11 hombres, completándose 78 compañeros con 53 armas largas. El 7 de marzo en el caserío de Puerto Arturo ambas Columnas se separaron. La Columna 6 tuvo que esperar dos días por transporte en La Anita para luego acampar el día 9 en San Lorenzo, lugar sagrado donde cayera en combate el Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes, el 27 de febrero de 1874.
El cruce de la Carretera Central se realizó en la noche del 10 de marzo, mientras los esbirros festejaban el Golpe Militar del dictador Fulgencio Batista en 1952.
A las 16:00 horas del 11 de marzo la Columna 6 “Frank País” llegaba a Piloto del Medio al Norte del Municipio de San Luis, en las estribaciones de la Sierra Cristal, tras agotadora marcha de 11 días a pie, y en vehículos durante solo 10 horas para cruzar la Carretera Central por la zona entre Contramaestre y Palma Soriano, fundando así el Segundo Frente Oriental, Zona Norte.
Inmediatamente se adentra la Columna 6 en la Sierra Cristal en donde el primer mes se dedica a conocer las nuevas montañas las que abarcaban los municipios de Mayarí, Sagua de Tánamo, Baracoa, Yateras, Guantánamo, Alto Songo y San Luís. Contacta con los grupos de revolucionarios alzados por orden de la Dirección Nacional y por la represión de la Dictadura, y organiza a su población campesina en interés del Ejército Revolucionario. Así el 20 de marzo el Cmdte. Raúl Castro se reúne con el Capitán Villa y con el Tte. Tomasevich, a quien asciende a Capitán y procede a reestructurar la Columna 6 “Frank País” organizándola en Cinco Compañías:
Cia. A “Otto Parrellada” Jefe Capitán Raúl Menéndez Tomasevich para operar en la zona de Alto Songo con 30 combatientes revolucionarios;
Cia. B “Juan Manuel Ameijeiras” Jefe Capitán Efigenio Ameijeiras Delgado y de Segundo el Capitán Demetrio Monsetny Villa. La conforma el Pelotón de Retaguardia de combatientes de la Sierra Maestra, Los Mau, y otros pelotones de combatientes y escopeteros para operar al Noroeste de Guantánamo;
Cia. C “Josué País” al mando del Capitán Julio Pérez Guitian con algunos integrantes de la Columna 6 y los escopeteros que operaban bajo el mando de Evans Rosales y Antonio Lamoru. Como Segundo Jefe el 1er. Tte. Baudilio Mendez. Teatro de Operaciones la zona de Sagua de Tánamo, Cayo Mambi y Moa;
Cia. D “Omar Ranedo” Jefe Capitán Manuel Fajardo Sotomayor con integrantes de la Columna 6 y combatientes de la zona de Yateras para operar en la zona del Noreste de Guantánamo;
Cia. E Jefe Capitán Ciro Frías Cabrera con el Pelotón 3 de la Columna 6 y combatientes de la zona bajo el mando de José Durán Bravet, Zapata, Carlos Lahite Lahera, Pepecito, y José Sandino Rodríguez, luego Capitanes del ER, para operar en la zona al este de Guantánamo a Baracoa.
El primer combate en que participaron los integrantes de la Columna 6 “Frank País” se realizó en Moa el 31 de marzo durante la realización de la Operación “La Niña” cuando la tropa del ER. de la Compañía B “Juan Manuel Ameijeiras” bajo el mando del Capitán Efigenio Ameijeiras Delgado tomó el Centro Industrial de Moa para recibir un avión con armas procedente de Costa Rica enviado por simpatizantes de la Revolución cubana con la anuencia del Presidente José Figueres. Este avión iba a realizar dos vuelos, el primero el 30 de marzo aterrizando en Cienaguilla, estribaciones de la Sierra Maestra con Pedro Miret, Hubert Matos, Samuel Rodríguez, Evelio Rodríguez Curbelo, Ricardito Martínez, Orlando Ortega, Napoleón Becker, Francisco y Raúl Pérez Rivas, y otros compañeros. Ese avión debía regresar a buscar otro grupo de combatientes cubanos que quedaron en Costa Rica bajo el mando de Lester Rodríguez Pérez, con Osmel Francis y otros que vendrían a aterrizar en el aeropuerto de Moa, pero se rompió la hélice en Cienaguilla y hubo que quemarlo. Cumpliendo sus dos primeras misiones, la naciente Fuerza Aérea Rebelde del II Frente Oriental logró sacar al piloto Díaz Lanz, y al co piloto Roberto Verdaguer desde la Sierra Maestra hacia Jamaica el 6 de mayo.

Operación Antiaérea: Americanos detenidos.

Las tropas del II Frente Oriental apoyaron la Huelga del 9 de abril de 1958, decretada por el Manifiesto del 12 de marzo de 1958 y firmado en la Sierra Maestra por el Cmdte. Fidel Castro y el Coordinador Nacional del Movimiento Revolucionario 26 julio el Dr. Faustino Pérez, realizando la denominada:
“Operación Omega”:
El 9 de abril la Cia. E atacó el cuartel de Imias donde cayó el jefe de la Operación, el veterano de la Sierra Maestra Capitán Ciro Frías Cabrera. El Cmdte. Raúl Castro envió luego para en su reemplazo al Capitán Felix Lugerio Pena Díaz.
El 12 de abril el Comandante Efigenio Ameijeiras con una Escuadra de su Compañía B en cooperación con la Cia. E bajo el mando del Capitán Pena y otro grupo del Capitán Fajardo atacó el cuartel del pueblo de Jamaica. No pudieron tomar el Cuartel porque llegó un fuerte refuerzo desde Guantánamo.
El 13 de abril se atacó el cuartel de Soledad con fuerzas bajo el mando personal del Cmdte. Raúl Castro con fuerzas de la Cia B, bajo el mando del Capitán Villa y el Capitán Jiménez Lage. Las fuerzas rebeldes tuvieron dos bajas mortales: Alex Urquiola y Diógenes Silveira de la Columna 6 y cuatro heridos (Eclio Lobaina, Feliz Lugones, Luis Aíra y Abelardo Girón), Se retiraron sin poder tomar el Cuartel.
Ese día fuerzas de la Cia. A bajo el mando del Capitán Tomasevich y de la Cia E bajo el mando de Luis Lara, Toto, tomaron el Cuartel y el Apostadero Naval de Caimanera donde ocuparon ametralladoras Thompson y fusiles Springfield. La valerosa revolucionaria Elia Frómeta estuvo entre los combatientes. Milicianos de la zona al mando de Armando Castro detuvieron al refuerzo de policías y soldados enviados desde Guantánamo en el lugar conocido como Mata Abajo.

Operación Antiaérea: Americanos detenidos

Para apoyar la Huelga de Abril la Dirección del 26 de Julio en Santiago de Cuba decidió no realizar un choque frontal contra las fuerzas de la tiranía como había sido el 30 de noviembre de 1956, por lo que sacó de los pueblos a jóvenes militantes revolucionarios y envió para dirigirlos a jefes de la lucha clandestina. Así, para la zona de Baire, Jiguaní, Contramaestre y Palma Soriano envió al Capitán de milicias Luis Clergé, Campos, jefe de acción del interior de la provincia de Oriente, con instrucciones de operar sobre la Carretera Central. Para las estribaciones del macizo montañoso de la Gran Piedra se envió al Teniente de milicias Roberto Castilla Mas con instrucciones de aglutinar varios grupos de revolucionarios alzados en la zona y de preparar el ataque al cuartel de Ramón de las Yaguas. Y para operar en los accesos a la ciudad de Santiago de Cuba obstaculizando el transito y realizando otras acciones bélicas, se designó al Sargento Roberto Letucé Gomero al mando de ocho valientes milicianos santiagueros.
Al amanecer del 9 de abril 44 milicianos de Santiago de Cuba, bajo el mando del Cmdte. René Ramos Latour, Daniel, atacamos el cuartel de Boniato, a la salida de Santiago de Cuba y emboscaron a una fuerte tropa del Cuartel Moncada. Luego esta tropa bajo el mando del Cmdte. Belarmino Castilla Mas, Aníbal, se adentró en la Cordillera de la Gran Piedra atacando y tomando el cuartel de Ramón de las Yaguas el 28 de abril, donde ocuparon ametralladoras calibre 30, ametralladoras Thompson, carabinas San Cristóbal, fusiles Springfield y muchas armas cortas y abundante parque. Hubo que lamentar la pérdida de seis valiosos combatientes, entre ellos el Capitán Orlando Regalado, Segundo Jefe de la Columna 9 “José Tey”. El teniente Idalberto Lora, Francisco González, Manuel del Toro, Juan Bautista Jiménez y Ramón Sarrabeitía fueron las otras victimas mortales.
Ante la situación que presentaba el II Frente, que abarcaba un extenso territorio sin suficientes armas ni municiones y a punto de ser atacado por la Zona de Sagua de Tánamo, Mayarí y Guantánamo donde había considerables concentraciones de fuerzas de la Dictadura, el Cmdte. Daniel le sugirió al Cmdte. Raúl Castro que enviara a buscar a la Columna 9, que se aprestaba a atacar el poblado de El Cristo en la segunda semana del mes de mayo.

Raúl y Vilma conversan con el Cónsul en Moa.

Acudiendo al llamado del Cmdte. Raúl Castro, la Columna 9 con sus 131 hombres bien armados y con alta moral combativa, llegó el día 12 de mayo a la Comandancia en El Aguacate, al Norte de Guantánamo.
Allí fue dividida y enviados sus pelotones a reforzar las zonas amenazadas:
El Pelotón de la Vanguardia bajo el mando del Capitán Higinio Díaz Acne fue enviado a reforzar a la Cia. C “Josué País” en la zona de Sagua de Tánamo-Cayo Mambí-Moa.
El Pelotón del Centro bajo el mando del Capitán Antonio Enrique Lussón Battle se ubicó en Las Calabazas de Sagua para cumplir misiones en la zona de los pinares de Mayari en cooperación con una parte de la Cia. A de la Columna 6 mandada por el 1er Tte. Ignacio Leal Díaz.
El Pelotón de Retaguardia bajo el mando del Capitán Roberto Castilla Mas fue enviado a la zona de Guantánamo a reforzar a las Compañías D y E.
El Cmdte. Aníbal fue nombrado Jefe de la Zona Norte Sagua-Mayari por la Orden Militar No.21 del Cmdte. Raúl Castro Ruz emitida el 13 de mayo.
El II Frente Oriental se encontraba rodeado por tropas de la tiranía que esperaba reunir las condiciones para comenzar la Ofensiva, tanto contra la Sierra Maestra como contra las fuerzas revolucionarias del II Frente, por lo que frecuentemente realizaban acciones por zonas de acceso al territorio rebelde, como fueron por el terraplén de Sagua de Tánamo a Guantánamo el 15 de abril, rechazadas por tropas bajo el mando del Tte. Pepín Lupiáñez.

Pedrín y Larrea en mayo de 1958.

El 1ro de mayo dos compañías bajo el mando del Comandante de la Dictadura Miguel Pino Águila penetró en la Sierra Cristal por La Corea y La Zanja, donde fueron tiroteados por tropas bajo el mando del 1er. Teniente Ignacio Leal y el Sargento Melquíades González.
Tropas del 7mo. Distrito Militar bajo el mando del Teniente Coronel José L. Cañizares Valdivia, mediante una estratagema diversionista, trató de subir de Cananova al Alto del Lirial el 13 de mayo en composición de fuerzas superiores a una Compañía en jeep y camiones y con el apoyo de una ametralladora Calibre 50 y una avioneta artillada. Luego de tres horas de intenso combate, fueron rechazados por tropas de la Cia. C “Josué País” bajo el mando del Teniente Luís Argelio González Pantojas. La fuerte lluvia en horas de la tarde vino a beneficiar la actuación de los rebeldes, quienes combatían en inferioridad de condiciones. En el combate murió el 1er Teniente José M. Fernández Paz, jefe de las fuerzas de la Vanguardia enemiga y por las tropas revolucionarias se sufrió la pérdida del combatiente Andrés Gil Barral.
Comenzando la Ofensiva general, el 24 de mayo fuerzas de la Dictadura procedentes de Cananova atacaron en dirección a la Capitanía de Los Indios, pero fueron rechazados por tropas al mando del 1er. Teniente Pedro Sotto Alba en la zona de las Cuchillas del Sitio. Con el apoyo de fuerzas de la Vanguardia de la Columna 9 bajo el mando del Cmdte. Aníbal se hizo retroceder al Ejército persiguiéndolo hasta que se refugiaron en Sagua de Tánamo.
La Ofensiva con apoyo aéreo también se realizó por el Sur proveniente de Guantánamo atacando La Lima, Bayate, Cupeyal, La Victoria, La Guanábana, La Mariposa y Marcos Sánchez en Dirección a La Escondida y El Aguacate, siendo valientemente enfrentada en cruentos combates por tropas rebeldes de la Compañía B bajo el mando de Cmdte. Efigenio Ameijeiras con la participación de nueve combatientes de la Compañía C “Josué País” dirigidos por los Tenientes Rolando Larrea y González Pantoja, de la Compañía A bajo el mando del capitán Filiberto Oliveras y un pelotón de refuerzo al mando del Capitán Villa, ayudante del Cmdte. Raúl Castro y enviado desde la Comandancia del II Frente.
Mientras el enemigo atacaba hacia La Escondida, fuerzas de las Compañías D y E bajo el mando de los Capitanes Manuel Fajardo y Félix Pena realizaban con éxito acciones en la retaguardia enemiga y atacaban a los cuarteles de San Antonio de Redo, Imias, del Central La Isabel y a la Estación de Bombeo del Río Guaso, suministradora de agua a la ciudad de Guantánamo.
Como una demostración de la capacidad combativa del Segundo Frente Oriental, el 29 de mayo fuerzas rebeldes de la Compañía A “Otto Parellada” bajo el mando del Capitán Ernesto Casillas Palenzuela y el Pelotón del Centro de la Columna 9 “José Tey” bajo el mando del Capitán Lussón Battle atacaron y tomaron el cuartel de las Minas de Ocujal. Esta acción estuvo dirigida por el Cmdte. Aníbal, jefe de la zona Mayari-Sagua de Tánamo.

Mapa de las Compañías.

El 2 de junio el enemigo en composición de dos compañías trató de penetrar al macizo montañoso de la Sierra Cristal en persecución de las fuerzas rebeldes que habían destruido el Cuartel de Ocujal y el dia 4 fueron rechazados por fuerzas bajo el mando del Capitán Lussón Battle, en apoyo a las tropas de los Sargentos Melquíades y Pancho González que venían combatiendo contra fuerzas superiores de la Tiranía desde el dia 1ro. de junio. Lussón y Pancho fueron condecorados con “La Legión de Honor Frank Pais” por su destacada actuación en este importante combate de La Zanja.
La ofensiva enemiga contra el II Frente Oriental fue derrotada en los distintos combates y optaron por retirarse el 24 de junio, luego de intensos bombardeos aéreos por la zona Sur del Realengo 18.
Fue verdaderamente extraordinario el valor desplegado por las fuerzas rebeldes contra la ofensiva de la tiranía, apoyada por bárbaros bombardeos aéreos contra las posiciones revolucionarias y la población civil de la zona. Con la consigna “No pasarán” las tropas rebeldes fueron capaces de rechazar la ofensiva y causar serias pérdidas al enemigo con el empleo de minas de artesanal fabricación, emboscadas y combates de posiciones.
En las variadas acciones combativas se iban distinguiendo heroicos miembros del Ejército Revolucionario, por lo que el Cmdte. Raúl Castro Ruz el 24 de mayo dictó la Orden Militar No. 24 instituyendo la Condecoración “Merito Legión de Honor Frank País” como incentivo moral para los combatientes que se distinguieran en el cumplimiento de sus servicios a la Revolución.
Con ella fueron distinguidos entre otros:
Capitán Antonio Enrique Luzón Battle;
1er. Teniente Pedro Sotto Alba.
1er Tte. Rolando Monterrey Caballero, Rolo;
Sgto. Francisco González Pérez, Pancho;
Sold. Ricardo Cisneros Díaz, Jotor;
Sold. Emilio Montes de Oca Tamayo, Tanganica;
Sold. Edilberto Martínez González, Yambi;
Sold. Armando Castañeda Martínez
Sold. Gerardo Vega Martínez
El 12 de abril, el Cmdte. Raúl Castro había creado por Decreto la Fuerza Aérea Rebelde y nombrado su Jefe y ascendido a 1er. Teniente al piloto Orestes del Río Herrera, quien se había incorporado al ER para la Toma de Moa el 31 de marzo y al regresar a territorio rebelde al pasar por Naranjo Agrio y ver una avioneta le había dado la idea al Capitán Efigenio Ameijeiras de operar con aviones en el II Frente. Los primeros aviones de la Fuerza Aérea Rebelde fueron avionetas de los dueños de fincas de la zona.
El 20 de junio Orestes del Río realizaba la primera acción de transportación de armamentos de la Fuerza Aérea Rebelde desde los Estados Unidos. Lamentablemente por desperfectos técnicos tuvo que hacer un aterrizaje forzoso en la zona de San Germán no pudiendo llegar hasta la pista “El Lirial”, entre Moa y Sagua de Tánamo durante la “Operación Pepe”.
Del Río Herrera fue ascendido a Capitán por su buen trabajo al frente de la Fuerza Aérea Rebelde el 28 de junio de 1958.
En el mes de junio los combatientes clandestinos de Guantánamo le hicieron llegar al Jefe del II Frente fotos de los aviones de combate de Batista abasteciendo de municiones, bombas y combustible en la Base Naval de Guantánamo. En esos días el Cmdte Raúl Castro, el Capt. Jorge Serguera y otros compañeros se refugiaron de un despiadado bombardeo en una cueva junto a familias campesinas de la zona rebelde. Estas humildes familias les preguntaron hasta cuándo tendrían que soportar esos crímenes de la aviación del tirano, lo que los motivó a concebir la “Operación Antiaérea”.

Raúl en recorrido.

Así el Jefe del II Frente Oriental emitió la Orden Militar No. 30 del 22 de junio de 1958 ordenando la detención y conducción hacia territorio rebelde de todos los ciudadanos norteamericanos residentes en la periferia de la zona del II Frente. También escribió el “Llamamiento a la Juventud Latinoamericana” donde explicaba la ingerencia del Gobierno de los EE.UU. en los asuntos internos de Cuba y el apoyo militar que le daban a la Dictadura del General Batista y detallaba los hechos que motivaban la Orden Militar No. 30.
La “Operación Antiaérea” se llevó a cabo en Moa, Nicaro, Guaro, los centrales azucareros La Isabel y Ermita y en la carretera de Guantánamo a la ilegalmente ocupada Basa Naval yankee en la bahía de Guantánamo. En su cumplimiento intervinieron las Compañías A, B, C, D y E del II Frente Oriental. 49 norteamericanos (entre ellos 29 marines yankees) y dos canadienses fueron llevados para el Territorio libre de Cuba como “Testigos Internacionales” con el objetivo de que vieran con sus propios ojos cómo el gobierno de los Estados Unidos ayudaba al dictador Batista a masacrar al pueblo cubano.
Seis combatientes ofrendaron sus vidas en la toma del poblado industrial de Moa, acción combativa que dio inicio a la Operación Antiaérea el 26 de junio.
Mediante la Orden Militar No. 31 del 27 de junio de 1958 del Jefe del II Frente Oriental, el 1er. Teniente Pedrin Sotto Alba fue ascendido en Honores Póstumos a Capitán y nombrado: “Comandante de todos los Legionarios de Honor “Frank País”. En la despedida del duelo de los seis combatientes caídos, fue que el Cmdte. Raúl Castro proclamó que al triunfo de la Revolución el Centro Industrial de Moa llevaría el nombre glorioso del Comandante Pedro Sotto Alba.
El Cónsul Park Wolland y su Vice Cónsul Robert Weicha fueron los que llevaron las negociaciones del gobierno norteamericano con el Cmdte. Raúl Castro, Vilma Espín, como Delegada de la Dirección Nacional del 26 Julio, el Cmdte Aníbal, el Capitán Augusto Martínez Sánchez y el abogado Lucas Morán Arce.
Las conversaciones se realizaron en el poblado de Las Calabazas de Sagua, que durante unos días se constituyó en la Capital del Segundo Frente Oriental. Zona Norte.
El Capitán Jorge Serguera, Papito, fue a la Sierra Maestra a entrevistarse con el Cmdte. en Jefe a explicarle lo realizado. El dirigente campesino Pepe Ramírez fue a La Habana a llevarle a la Dirección del Partido Socialista Popular el “Llamamiento a la Juventud Latinoamericana”, y a solicitarle que se circulara internacionalmente.
Todos los “Testigos Internacionales” fueron siendo liberados paulatinamente; los marines los últimos en ser devueltos el 18 de julio. Todos muy contentos y felices de sus “vacaciones” en el II Frente. Varios de ellos escribieron cartas a su gobierno, a sus compañías y familiares, denunciando las atrocidades cometidas contra la población de los campos de Cuba por las fuerzas armadas de la dictadura con armas dadas por las autoridades del gobierno de los Estados Unidos de América.
Al ser devuelto el último extranjero el 18 de julio, la aviación de Batista bombardeó Las Calabazas y 13 lugares más del II Frente Oriental, ocasionando nuevas víctimas inocentes.
El 17 julio un avión, piloteado por Díaz Lanz y Adolfo Blazque como co piloto, aterrizó en Las Calabazas con 13 000 tiros 30.06 y un M 2.

La tropa de Tomaseviche.

Junto con el Jefe del II Frente aproveché y le enviamos dos cartas a Lester Rodríguez invitándolo a venir al II Frente Oriental trayendo armas y no hombres, pues había suficientes en los campos de Cuba dispuestos a pelear.
Lester llega a Mayarí Arriba el 12 de agosto en un avión con armas acompañado por los primos Joaquín Méndez Cominches y Joaquín Díaz Cominches, destacados combatientes de la lucha clandestina en Santiago de Cuba. Díaz Cominches caería en combate en la zona de Río Grande, al Oeste de Cayo Mambí, un mes después. El 14 de agosto aterrizaba un bimotor con Alonso Hidalgo, Bebo, con un gran cargamento de armas y municiones enviado por la heroína del Moncada, Haydée Santamaría, desde Miami, La Florida
Otro combate importante en el II Frente lo fue el 30 de julio, cuando en honor al primer aniversario del asesinato de Frank País se efectuó el segundo ataque al cuartel de las Minas de Ocujal y se combatió contra un refuerzo enviado desde Mayarí.
Tropas rebeldes bajo el mando de los Capitanes Ernesto Casillas y Antonio Enrique Lusson atacaron y tomaron el Cuartel y fuerzas rebeldes bajo el mando del Capitán Higinio Díaz Acne combatimos en la carretera Mayarí-Ocujal contra fuerzas de casi una Compañía bajo el mando del Cmdte. Pino Águila. Ambas acciones fueron exitosas, aunque hubo que lamentar dos bajas mortales por las tropas revolucionarias: los compañeros Emilio Barcenas Pier y David Suárez Abella. El 1er Teniente Rolando Larrea y Domingo Hernández fueron los heridos.
Esta operación fue dirigida por el Cmdte Aníbal en su condición de Segundo Jefe del II Frente Oriental, y filmada por el periodista norteamericano Bob Taber, el que ya había filmado en la Sierra Maestra en 1957 y publicado en los órganos de prensa internacional con todo éxito las acciones combativas del Ejercito Revolucionario en las montañas de Cuba.
Tanto de este combate como de las acciones de Moa, el Capitán Higinio Díaz escribió informes llenos de falsedades, que les serían desmentidas tres meses después en reunión de Oficiales del II Frente Oriental de la que salió degradado y expulsado del Ejército Rebelde.
Ya el II Frente Oriental se había desarrollado y consolidado, pero su estructura necesitaba ajustes. Por ello la Jefatura del Frente lo plasmó en la Orden Militar No. 40 del 3 de agosto de 1958.
En esta Orden Militar, firmada por el Cmdte Raúl Castro Ruz, el II Frente Oriental se denominaría “Frank País” y se procedía a ratificar la existencia de las dos Columnas 6 y 9. Ahora la 6, bajo el mando del Cmdte. Efigenio Ameijeiras se denominaría “Juan Manuel Ameijeiras” y la 9 mantendría su denominación original “José Tey” y continuaría mandaba por el Cmdte. Belarmino Castilla Mas, Aníbal, que era además 2do. Jefe del II Frente Oriental “Frank País”.
Por la OM No. 40 además se creaban tres nuevas Columnas, la 7 “Abel Santamaría”, la 8 “Antonio López Fernández” y la 10 “Rene Ramos Latour”, y eran ascendidos a Comandantes los Capitanes Antonio Enrique Lusson Battle e Higinio Díaz Acne para ejercer el mando de la 7 y la 10.
En la Orden Militar No. 40 el Jefe del II Frente “Frank País” ordenaba que se trabajara en la elaboración de la Ley Orgánica del Frente y le daba esa tarea al Cmdte Aníbal y a los Capitanes Lucas Moran Arce y Augusto Martines Sánchez.
El 12 de agosto se realizó una heroica acción por miembros de la Cia A “Otto Parellada” de la Columna 7 “Abel Santamaría”, cuando bajo el mando directo del Capitán Raúl Menéndez Tomasevich y de combatientes de la Lucha Clandestina de Santiago de Cuba asaltaron el Tren Central y rescataron al Cmdte. Carlos Iglesias Fonseca, Nicaragua, que era trasladado prisionero desde el Presidio Modelo de Isla de Pinos para Santiago de Cuba. Gerardo Bermúdez Carménate, Manuel Guardia Astorga, José Merceron Allen, Gregorio San Emeterio Sanminhan y Avelino Vallina Fernández ofrendaron sus valiosas vidas en esa extraordinaria acción.
En septiembre fue ascendido a Comandante el Capitán Félix Pena Díaz que comandaba la Columna 18 “Antonio López Fernández”. La Columna 18 continuaría operando al Noreste de Guantánamo hasta Baracoa, territorio de las Compañías D y E que les eran subordinadas bajo el mando de los Capitanes Manuel Fajardo, Roberto Castilla, José Duran, Zapata, y José Sandino Rodríguez.
El 21 de septiembre en el poblado de Soledad de Mayari Arriba se celebró un extraordinario evento, que organizado por el Buró Agrario y el Comité Regional Campesino del Segundo Frente Oriental, habría de adquirir especial relevancia en la historia del movimiento campesino: El Congreso Campesino en Armas.
203 delegados elegidos por los 84 Comités Agrarios organizados de antemano, se dieron cita para impulsar la política agraria del Ejercito Rebelde. Teodoro Pereira, como presidente, Juan Frómeta Torres, como vice y Pepe Ramírez Cruz, como secretario de Organización, fueron los elegidos para encabezar la dirección de los campesinos.
En las conclusiones del Congreso el Cmdte. Raúl Castro destacó con alegría el éxito del Congreso campesino en medio de la guerra y eso había sido posible por que el soldado de la revolución y el campesino que la apoya, son soldados y campesinos revolucionarios que luchan unidos por que la tierra pertenezca a quienes la trabajan.
Otras labores extraordinarias desarrolladas en el Segundo Frente Oriental fueron los Servicios médicos y la Educación, ya que el Ejercito Rebelde en sus hospitales daba atención médica tanto a los combatientes, como a la población, asi como se comenzó la alfabetización de la tropa revolucionaria y de los habitantes de la zona liberada. 400 maestros en 450 escuelas impartieron la enseñanza durante la guerra.

Fidel, Almeida, Raúl, Ramiro y Ciro.

En octubre se crearon las Columnas 20 “Rene Fraga” y la 16 “Enrique Hart” bajo el mando del Capitán Demetrio Monsetny, Villa, y del Comandante Carlos Iglesias Fonseca, Nicaragua, respectivamente. La Columna 20 asimilaría dos Compañías de la anterior Columna 10 y operaria al Oeste de Guantánamo subordinada operativamente, como la 18, al Cmdte. Efigenio Ameijeiras, nombrado Segundo Jefe del II Frente Oriental y Jefe de la Columna 6 “Juan Manuel Ameijeiras”. La Columna 16 “Enrique Hart” ampliaría el territorio del II Frente incorporando a éste las regiones de Banes y Antillas.
Por orden del Cmdte en Jefe Fidel Castro Ruz las Columnas del II Frente llevarían los números de la segunda decena, salvo la Columna 6, que creada en la Sierra Maestra conservaría su número original.
Por la Orden Militar No. 49 del 28 de octubre entró en vigor la Ley Orgánica que estableció la denominación oficial del Frente: SEGUNDO FRENTE ORIENTAL “FRANK PAIS” y su estructura militar y administrativa quedó conformada de la siguiente forma:

Comandancia Central

Organismo superior del mando militar del II Frente “Frank País”.
1.- Departamento De Guerra y Fuerza Aérea Rebelde. Jefe Cmdte Raúl Castro Ruz.
A este Departamento estaban subordinadas directamente las Columnas y la Fuerza Aérea Rebelde.
Además atendía a la Delegada de la Dirección Nacional del 26 de Julio (Vilma Espin Guillois), al Buró Agrario (Capitán Jorge Serguera Riverí y luego el Teniente Antonio Pérez Herrero) y al Buró Obrero (Antonio Torres “Nico”).
2.- Dirección Interdepartamental.Jefe Capitán Augusto Martínez Sánchez.
Atendía los Departamentos de:
Justicia: Capt Dr. Augusto Martínez Sánchez (luego seria el Capt. Serguera Riverí).
Sanidad: Capt. Dr. José Ramón Machado Ventura.
Propaganda: Capt. Dr. Jorge Serguera Riverí (luego seria el Teniente José N. Cause Pérez).
Tesorería: Tte. Jorge Gómez (luego seria el Sub Teniente Rene León Fourquemin).
Construcciones y Comunicaciones: Capt. Oriente Fernández Barrios.
Educación: Ásela de los Santos Tamayo.
3.- Dirección de Personal e Inspección. Jefe Capitán Manuel Piñeiro Losada
Secc. de Radio, Claves y Mapas: Jefe: Capitán Léster Rodríguez Pérez
Secc. de Personal: Jefe: 1er. Tte. Senén Casas Regueiro
Secc. de Inspección territorial. Jefe: Capitán Manuel Piñeiro Losada
Secc. de Inteligencia. Jefe: Capitán Arturo Lince González
Armamento en Cayo Perico. Jefe: 1er. Tte. Evans Rosales Bresler, y 2do Jefe de las Fuerzas Aéreas Rebeldes)
Policía Rebelde. Jefe: Teniente Maximiliano Reyes (luego seria el Teniente Alfredo Ballester)

Toma del Centro Industrial de Nicaro

El día 20 de octubre dos jóvenes revolucionarios, un rebelde, Germán Valle armado de un revólver, y un miliciano de la zona armado de un cuchillo, José Miguel Guerra Jardines, desarmaron a dos casquitos en Nicaro y formaron una balacera dentro del Centro Industrial, lo que motivo que fuerzas rebeldes al mando de los Tenientes Melquíades González y Ernesto Darias de la Cia. A de la Columna 19 penetraran en su apoyo ocasionando el abandono del cuartel por parte del Sargento de la Guardia Rural Ángel Bretón Teruel y sus 24 subordinados en una embarcación para Antilla.
Esto fue informado a la Jefatura de la Columna 19 que de inmediato movilizo fuerzas de sus dos Compañías para Nicaro, así como el Jefe del Frente movilizó y envió para Nicaro a tropas de las Columnas 6 y 17, convirtiéndose esto en una Operación militar dirigida personalmente por el Jefe del II Frente Oriental que llegó a Nicaro el 23 de octubre en horas de la tarde y estuvo allí hasta el mediodía del 24, cuando por orden del Cmdte. en Jefe Fidel Castro dio fin a las acciones y mandó evacuar a todas las Columnas.
La Dictadura de Batista queriendo dar la impresión de un paso hacia la democracia y la normalidad en el pais y deseando complacer al Gobierno de los EE.UU. que teme que las fuerzas insurrecciónales lleguen al poder y se les complique la situación en Cuba, convoca una farsa de Elecciones Presidenciales para el 3 de noviembre de 1958.
El Cmdte. en Jefe Fidel Castro en carta al Cmdte Juan Almeida Bosque con fecha 8 de octubre delineaba dos Objetivos Centrales para dar la Batalla Final contra la Dictadura de Batista:
1.- Entorpecer la farsa electoral;
2.- Hacer de esas acciones la antesala de la gran ofensiva rebelde para tomar toda la provincia de Oriente.
Unas declaraciones del Secretario de Estado del gobierno de los EE.UU. originaron unas fuertes declaraciones del Cmdte en Jefe Fidel Castro por Radio Rebelde el propio 24 de octubre, en la que expresó:
“¿Elecciones en medio de una guerra? Cualquiera que sea el resultado de esas elecciones, cualquiera que sea el nombre que la dictadura decida escribir en las boletas, la Revolución seguirá inalterablemente su curso, nada cambiara en absoluto y el día 4 el pueblo seguirá escuchando el resultado de los combates que sostenemos para labrar el verdadero camino de la paz”, y al final de sus palabras impartió las instrucciones siguientes:
“La tarea del Ejercito Rebelde para esa fecha es paralizar el tráfico de carreteras y vías férreas desde el 30 de octubre. La ciudadanía ese día debe mantenerse en sus hogares. Los periodistas que vengan del extranjero comprenderán la verdadera situación reinante.”
El Ejercito Rebelde, en cumplimiento de las instrucciones de la Comandancia General, desarrolló una extraordinaria actividad. Los cuatro Frentes de la provincia de Oriente incrementaron sus acciones combativas.
Tropas de cuatro de las Columnas del II Frente habían tenido que salir de Nicaro y esto nos había hecho subir la Sierra Cristal muy tristes, pero en el Alto de Los Gallegos, campamento del 1er Teniente Roberto Letucé Gomero de la Cia A de la Columna 19, nos estaba esperando el Cmdte. Raúl Castro, el que nos informó de las instrucciones de nuestro Cmdte en Jefe por Radio Rebelde y que íbamos a comenzar de inmediato acciones combativas en cumplimiento de ellas. Así se elaboró por la Jefatura del II Frente Oriental “Frank País” lo que se denomino:

La Operación “Gancho”

Objetivo: Entorpecer las falsas elecciones del Tirano
El Jefe del II Frente Oriental emitió el Decreto Militar del 27 de octubre prohibiendo el tránsito por carreteras y vías férreas, salida de la población del 30 de octubre al 6 de noviembre; Operaciones sobre Alto Songo y La Maya; a las milicias del Movimiento Revolucionario cortar los cables de comunicaciones entre Guantánamo y el Central Esperanza, así como entre los pueblos de Antillas, Cueto, Alto Cedro, San Germán, Holguín, Guaro, Mayari y el Central Preston.
En la “Operación Gancho” estaban directamente vinculadas las Columnas 6 y 17 del II Frente y la 9 del III Frente “Mario Muñoz”, pero participaron todas las demás de una forma o de otra. Por ejemplo, tropas de la Cia B de la Columna 19 sostuvimos un combate en la carretera Sagua de Tánamo-Cayo Mambí contra tropas de la Guardia Rural de Sagua y Marinos de Cayo Mambi el día 3 de noviembre y tropas de la Columna 18 bajo el mando del Cmdte Félix Pena, en Guamá, causaron bajas considerables al enemigo y también tomaron el aeropuerto de Baracoa.
Tropas de las Compañías A y B de la Columna 17 atacarían los cuarteles de los pueblos de San Luis, Alto Songo y La Maya, mientras tropas de la Columnas 6 y 9 impedirían el acceso de refuerzos provenientes de Guantánamo y Santiago de Cuba.
Para cumplir estas misiones el día 1ro de noviembre fuerzas de la Cia A bajo el mando del Capitán Tomasevich atacó los cuarteles de la Guardia Rural, la Policía y el Ayuntamiento de Alto Songo rindiéndolos a los tres en horas de la tarde del 4 de noviembre.
La Compañía B bajo el mando del Capitán Filiberto Olivera hostigó el cuartel de La Maya para impedir que fuerzas de este poblado salieran hacia Alto Songo, así como fuerzas de la Columna 9 “Antonio Guiteras” atacaron El Cristo para impedir que fuerzas del Cuartel “Guillermo Moncada” de Santiago de Cuba salieran para Alto Songo.
La Compañía C bajo el mando del Capitán Abelardo Colomé Ibarra reforzada por tres Escuadras de la Comandancia del II Frente bajo el mando del Capitán Oriente Fernández, realizó acciones al Norte de Alto Songo tomando, los cuarteles de los Centrales Marcané, Miranda, Palmarito de Cauto, Alto Cedro y Santa Ana de Auza, continuando la ofensiva luego hasta Guaro, Cueto y Paraná.
Parte de las Compañías A y B de la Columna 17 tomaron los cuarteles de los Centrales Borgitas y Baltony en los alrededores de Alto Songo.
La Columna 6 bajo el mando del Cmdte. Efigenio Ameijeiras tomo el cuartel del Central Ermita, sitiando a continuación los cuarteles de los Centrales Soledad y Cuneira, fuertes bastiones del enemigo, que fueron tomados los días 5 y 7 de noviembre.
Las fuerzas enviadas desde Guantánamo el día 4, en composición de dos compañías con dos tanquetas M 17 y un tanque Sherman M 48, no pudieron ser detenidas por las pequeñas fuerzas de la Cia. B de la Columna 17 que las hostigaban periódicamente a lo largo de la carretera Guantanamo-La Maya, por lo que las fuerzas de la Dictadura avanzaron sin sentir fuerte resistencia rebelde hasta La Maya. El día 5 continuó su marcha para Alto Songo cuyo cuartel estaba siendo atacado por fuerzas de la Columna 17 “Abel Santamaría”. En El Socorro y El Estribo se le ofreció fuerte resistencia por fuerzas bajo el mando de los Cmdtes. Aníbal y Lussón. En el combate de El Socorro, el día 6 de noviembre, ofrendaron sus vidas en desigual combate los valerosos miembros de la Jefatura de la Columna 19 “José Tey”, Tenientes Raúl Perozo Fuentes y Eduardo Mesa Llull.
En el Estribo la Tropa Móvil de la Comandancia de la Columna 17 le ocasionó al enemigo 19 bajas y la destrucción de una tanqueta por el cañón 20 mms. operado por Luis Carbo Ricardo de la Columna 6 “Jose M. Ameijeiras”, pero no le pudo detener en su avance hacia Alto Songo. Por ello hubo que retirar las tropas rebeldes hacia San Benito para preparar condiciones para nuevas acciones combativas.
El 9 de noviembre comenzó el hostigamiento y sitio de Sagua de Tánamo y Cayo Mambí, por las tropas de la Compañía B “Pedro Sotto Alba” bajo el mando del Capitán José L. Cuza Téllez de Girón, de la Columna 19 “José Tey”, así como el asedio del Cuartel de Imias por tropas de la Columna 18 al mando del Cmdte Félix Pena Díaz. El día 12 una Fragata de la MG desembarcó una Compañía de infantería para rescatar a los 42 efectivos sitiados. A pedido al Jefe del II Frente Oriental en horas de la noche del 13 llegó el Cmdte. Ameijeiras Delgado con parte de la Columna 6 y en la madrugada del 14 procedió a montar una poderosa emboscada en la que cayeron todos los efectivos de la Dictadura que iban rumbo a la Fragata sufriendo cuantiosas bajas y ocupándoles muchas armas y parque, lo que constituyó un gran refuerzo para el II Frente Oriental “Frank País”.
El día 10 de noviembre tropas de la Cia A bajo el mando del Capt. Gilberto Cardero Sánchez, un fuerte refuerzo de 60 hombres bien armados bajo el mando del 1er. Teniente Manuel Céspedes Fernández de la Columna 17, y todas las fuerzas bajo el mando del Cmdte Aníbal comenzaron las acciones para la Toma del Cuartel de Ocujal cuya guarnición estaba bajo el mando del Capitán Royo Sierra, Jefe de la Compañía 76 del 7mo. Distrito Militar.
Ante el avance de las tropas rebeldes del II Frente, la aviación del Tirano bombardeo la Carretera de Sagua a Cayo Mambí, Ocujal, Naranjo Agrio y Mayarí Arriba.
El día 12 de noviembre habló el Cmdte. Fidel Castro por Radio Rebelde ordenando continuar ofensiva hasta el triunfo final, ordenándole al II Frente Oriental atacar todos los objetivos en el triangulo San Luis-Mayarí-Guantánamo y fijando para el día 23 a las 2000 horas el inicio de la “Batalla de Oriente” .
Las acciones combativas de la “Operación Gancho” crearon las condiciones para pasar a la etapa de la Ofensiva Final que se denomino en el II Frente Oriental “Frank País”:

Operación “Flor Crombet”

Objetivo: Pasar a la Ofensiva contra las Fuerzas Armadas de la Dictadura hasta la victoria final.
Instrucciones a las Columnas del II Frente Oriental:
A la Columna 17 “Abel Santamaría”:
1.- Hostigar día y noche a Mayari en cooperación con las tropas de la Compañía A “Orlando Regalado” de la Columna 19 “José Tey”;
2.- Hostigar Cueto;
3.- Por el Sur Oeste del II Frente en cooperación con el III Frente organizar el cerco a Santiago de Cuba por su Norte Oriental y cercar y hostigar San Luis;
4.- Cerrar accesos a Dos Caminos de San Luis y al Central Borgitas;
5.- Atacar Alto Songo y La Maya;
6.- Para proteger las acciones de la Columna 17, tropas del III Frente hostigaran Palma Soriano y Dos Palmas
A la Columna 9 “Antonio Guiteras”:
1.- Controlar El Cristo y no dejar pasar las tropas provenientes de Santiago de Cuba.
A la Columna 6 “Juan Manuel Ameijeiras”:
1.- Atacar el cuartel de Río Frío en la carretera de Santiago a Guantánamo en cooperación con la Columna 20 “Rene Fraga”
A la Columna 18 “Antonio López Fernández”:
1.- Atacar Baracoa
A la Columna 19 “José Tey”:
1.- Sitiar Sagua de Tánamo y Cayo Mambí.
Así dando cumplimiento a las órdenes del Cmdte en Jefe del ER en la noche del 23 de noviembre quedaron cercados Mayarí, Cueto, San Luis, Alto Songo, La Maya, el cuartel de Río Frío y Dos Palmas y se incrementó el hostigamiento a Sagua de Tánamo, Palma Soriano y Guantánamo.
El Ejército de la Dictadura fue incapaz de resistir la Ofensiva del Ejercito Rebelde y así:
El 27 de noviembre se rindió Alto Songo a las tropas de la Cia. A “Otto Parellada”.
El 29 se ocupó el Cuartel de Río Frío por tropas de la Columnas 6 y 20, pues su guarnición fue rescatada por un fuerte refuerzo procedente de Guantánamo, que luego abandonó el cuartel.
El 7 de diciembre se rindió La Maya. Esta victoria tuvo la característica de la tenaz actuación durante 14 días de tropas de las Columnas 6, 17 y 9 y la eficiente actuación de la Fuerza Aérea Rebelde, pues desde el Kingfisher el piloto Alfonso Silva Tablada, “Pom Pom”, apoyado por su artillero el Sargento ER Leonel Pajan, hizo impacto en el patio del Cuartel con una bomba fabricada en los talleres del II Frente Oriental. Se capturaron 233 prisioneros, 296 armas largas y 48 776 proyectiles de distintos calibres. Ofrendaron sus vidas el Teniente Andrés Chongo, fundador de la Columna 6, Marino Muñiz, Wilfredo Mejias, Rogelio Crespo y Gilberto Clavel.
El 9 de diciembre se capturó San Luis luego de 16 días de cruentos combates. Un fuerte refuerzo penetró desde Palma Soriano, rescató a los sitiados y regresaron a Palma, y así se pudo ocupar definitivamente San Luis por las tropas de la Cía. A “Otto Parellada” al mando del Capitán Menéndez Tomasevich y apoyadas por unidades al mando del Capitán Félix Duque, de la Columna 9 “Antonio Guiteras”. El valiente Sargento ER Eugenio Maturell López ofrendó su vida por la liberación de San Luis.
Al liberar San Luis, Alto Songo, La Maya y Río Frío se controlaron los accesos a Santiago de Cuba por el Norte y se fusionaron los Frentes II y III y se logró el control de las vías de comunicaciones a Guantánamo.
Al Norte de la Provincia de Oriente se mantenían las acciones de cerco y hostigamiento de Cueto, Preston, Mayarí, Sagua de Tánamo y Cayo Mambi.
San Germán fue hostigado desde el 2 de diciembre y se logró tomar el 2 de enero de 1959 por fuerzas de las Compañías A y B de la Columna 17, dirigidas directamente por los Capitanes Tomasevich y Filiberto Olivera, ascendidos a Comandantes el 28 de diciembre de 1958.
Mientras se combatía tenazmente, desde el 8 al 12 de diciembre se celebró en Soledad de Songo, territorio del II Frente Oriental, el Congreso Obrero. Antonio Torres, “Nico”, fue elegido como Delegado Nacional Obrero del “26 de Julio”. Se creaban las condiciones para barrer de los Sindicatos obreros a los falsos representantes de los trabajadores cubanos.
Otro hecho trascendental durante esos días de combate fue el 16 de diciembre, cuando previsoramente fue emitida la Orden Militar No. 53 del Cmdte Raúl Castro, reglamentando el “Sistema de Administración Municipal”, en el que se nombraba a tres Comisionados de entre aquellos ciudadanos con prestigio moral y revolucionario de cada municipalidad para organizar la Sanidad, la Educación, las Finanzas y el Abastecimiento a la población, y responder por ello ante el Comisionado General de todo el territorio liberado.
El 18 de diciembre se entrevistaron el Jefe de la Revolución y el Jefe del II Frente Oriental en Jiguaní, y allí el Cmdte Fidel Castro trazó la estrategia final de la Ofensiva que incluía la toma de Santiago de Cuba. Luego se entrevistaron en el Central América, después en El Cobre y posteriormente se reunieron con el General de la Dictadura Eulogio Cantillo el 26 de diciembre en las ruinas del antiguo Central Oriente.
El 19 de diciembre fuerzas de la Columna 20 “René Fraga” bajo el mando del Capitán Villa tomaron el Cuartel y el apostadero naval de Caimanera, ocupando 30 armas y abundante parque para ellas.
El 24 de diciembre se rindió la guarnición de Sagua de Tánamo y el 25 abandonaron Cayo Mambí después de 45 días de asedio y 8 días de crueles combates dentro de esos pueblos. Los días 21 y 23 de diciembre se había combatido duramente contra refuerzos de hasta un Batallón desembarcados por mar y aire desde el 7mo. Distrito Militar radicado en Holguín. Durante la Batalla de Sagua de Tánamo-Cayo Mambí la aviación de Batista cumplió 70 misiones vuelo con bombarderos B 26 y F 47, por lo que el pueblo de Sagua de Tánamo se tomó prácticamente destruido.
Se ocupó una ametralladora Calibre 50, 3 ametralladoras Calibre 30, 31 carabinas San Cristóbal, 3 ametralladoras Thompson, 92 fusiles Sprinfield y abundante parque.
20 heroicos combatientes rebeldes de las Columna 17 y 19 ofrendaron sus vidas por la liberación de esos pueblos de la zona Norte oriental de la Patria cubana. Sagua de Tánamo-Cayo Mambí fue una de las batallas más costosa del Ejercito Rebelde, pues fue la acción más emblemática de las operaciones realizadas por el 7mo. Distrito Militar ya que en ella empleó tropas terrestres, aviación y Marina de Guerra.
Mientras la Administración Rebelde se aprestaba a la reconstrucción de Sagua de Tánamo, el 25 de diciembre el Jefe del 7mo. Distrito Militar Coronel Ugalde Carrillo, solicitaba al Jefe de la Dirección de Operaciones Militares del Estado Mayor del Ejercito de la Dictadura que bombardeara este heroico pueblo hasta destruirlo totalmente.
Desde el 19 de diciembre fuerzas de la Cia. C bajo el mando del Capt. Colomé Ibarra de la Columna 17 y de la Columna 16 bajo el mando del Cmdte. Nicaragua atacaban Cueto, pero el día 26 penetró un fuerte refuerzo en composición de dos Compañías bajo el mando del sanguinario Cmdte. Jesús Sosa Blanco y evacuó a los sitiados rumbo a Holguín, sin dejar de ser hostigado durante todo el trayecto por las fuerzas rebeldes de la Cia. C y la Columna 16. Yendo por el camino de San Germán el Cmdte Sosa Blanco abandonó a sus tropas y huyó a Holguín donde fue capturado, y luego juzgado y sancionado por sus crímenes al triunfo de la Revolución.
En estas acciones perdieron la vida el Teniente Cipriano Pérez y el valeroso joven Capitán Raúl Podio enviados de refuerzo desde el I Frente.
El 31 de diciembre la Columna 19 en composición de sus dos Compañías combatió contra la Guarnición de Mayari, que habiendo abandonado el pueblo cayó completa en una emboscada en la zona de Guanina, rindiéndose tras ocho horas de combate en la tarde del propio día 31. Dos heroicos combatientes rebeldes ofrendaros sus vidas el íltimo día de 1958, ellos fueron el soldado Mario Suri y el Sargento Sergio Eugenio Carbo Ricardo, el inquieto y valiente “Papiro”.
El Cmdte. en Jefe Fidel Castro Ruz al conocer la noticia de la huida del tirano por las ondas de Radio Rebelde cursó ordenes a todos las Columnas rebeldes de continuar las operaciones hasta el triunfo definitivo de la Revolución y alertó al pueblo de Cuba de que no se podía permitir un Golpe Militar y decretó la Huelga General Revolucionaria para el 2 de enero en todo el territorio cubano aun no liberado.
En horas de la tarde del 1ro. de enero la Columna 16 “Enrique Hart” rendía el cuartel de Baguanos ocupando una veintena de fusiles y parque.
Al atardecer, el Cmdte. Raúl Castro junto con el Coronel Rego Rubido, jefe del regimiento Moncada y acompañado por el Capitán Maro Guerra Bermejo, cumpliendo órdenes de Fidel, entró al Cuartel Moncada y tomó posesión de él en nombre de la Revolución triunfante.
En la noche del 1ro. de enero de 1959 el Cmdte. en Jefe Fidel Castro Ruz, Jefe de la Revolución, hacia su entrada en la heroica Santiago de Cuba al frente de su victorioso Ejercito Rebelde y con el pueblo desbordado de felicidad Cinco años, cinco meses y cinco días del 26 de julio de 1953.
Desde el Ayuntamiento de la ciudad heroica habló al pueblo de Cuba: “Ahora si los mambises entraron en Santiago de Cuba”.
El Cmdte. Efigenio Ameijeiras al frente de las Columnas 6, la 18 y la 20, con un formidable golpe de valor y audacia, logró tomar todas las posiciones enemigas en Guantánamo sin tener que combatir en la noche del 2 de enero de 1959.
El día 2 de enero las Compañías A y B de la Columna 17 tomaban San Germán y se lograba capturar y ajusticiar al famoso asesino “Mano Negra”, partícipe directo del asesinato de Raúl Pujol y Frank País el 30 de julio de 1957.
La Compañía B “Pedro Sotto Alba” de la Columna 19 apoyando a la Columna 16 “Enrique Hart” tomaba Banes y Antillas sin tener que combatir el 2 de enero, logrando así rendir a las fuerzas contra las que venia combatiendo desde Sagua de Tánamo, incluyendo a la Cia. A 1 “10 de Marzo” al mando del Capitán Raúl Polledo Puig.
El Cmdte. en Jefe llega a Holguín el dia 3 y la Columna 17 “Abel Santamaría” recibe la misión de garantizarle la seguridad hasta La Habana en apoyo a las tropas rebeldes del III Frente “Mario Muñoz Monroy” al mando del Cmdte. Juan Almeida Bosque, Jefe de la Caravana de la Libertad.
El 4 de enero fuerzas de la Compañía B de la Columna 19 “José Tey”, cumpliendo los deseos del Cmdte. Delio Gómez Ochoa, Jefe del IV Frente “Simón Bolívar”, ayuda a limpiar de esbirros y masferrerístas la ciudad de Holguín y logra partir en horas de la noche para nuestra querida Santiago de Cuba desde donde unos cuantos habíamos salido en la primera semana de abril de 1958 para atacar el cuartel de Boniato en la madrugada del 9 de abril e iniciar así la Huelga Nacional Revolucionaria.
La guerra había concluido y en el camino de sacrifios hacia la victoria el Segundo Frente Oriental “Frank Pais” había realizado una decisiva contribución.
El mérito no había sido solo de los que combatieron con las armas, ya que sin los compañeros de los aseguramientos, sin los combatientes clandestinos que entraban y salían del territorio rebelde con todo lo necesario para la lucha y la victoria, no habría sido posible

El Segundo Frente Oriental en el camino hacia Enero

10 febrero 201 Discurso Fidel el 1 de enero 59 en Santiago de Cuba.
Discurso de Fidel el 1ro de enero de 1959 en Santiago de Cuba.
En exclusiva para Cubadebate, el Contralmirante (R) José Luis Cuza Téllez de Girón, comparte esta secuencia con los hechos que condujeron a la creación del Segundo Frente Oriental Frank País, así como las acciones fundamentales realizadas en este camino al triunfo definitivo.
Luego del envío al Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz a la Sierra Maestra de los 50 hombres de refuerzo el 17 de marzo de 1957, Frank País García, Jefe de Acción Nacional del Movimiento Revolucionario 26 de julio trató de crear un Segundo Frente en la región de la Sierra Cristal con vista a obligar a la Dictadura a dividir sus fuerzas y no poderlas concentrar contra la tropa del Comandante en la Sierra Maestra.
Así cuando llegaron las armas que quedaron del heroico asalto al Palacio Presidencial el 13 de marzo de 1957, la mayor parte Frank se las hizo llegar a Fidel a través de la bien estructurada organización de la Lucha Clandestina en Cuba, tarea cumplida a cabalidad por la Dirección Nacional del 26 de Julio, y la Dirección de Santiago de Cuba, pues esas armas se recibieron, enviadas por Pepe Garceran y Manuel Piñeiro unas (las del camión de La Corona, rescatadas audazmente por Domingo Portela el 14 de marzo) y otras por Sergio González, el Curita, y Horacio González Polanco (las del camión en Santos Suárez).

Mapa del territorio que abarcaron las columnas del Frente Oriental "Frank País".

Las armas se guardaron en la finca “El Cañón” de Juan José Otero ubicada en el Alto de Boniato, Santiago de Cuba, donde se metieron en barriles de grasa y se trasladaron en una goleta de la Maderera de los hermanos Babun, previa coordinación con ellos realizada por Frank País y Carlos Iglesias Fonseca, y fueron desembarcadas en el Uvero por el entonces Capataz de los Babun, Gilberto Cardero Sánchez, luego Comandante del ER en diciembre de 1958.
Con las armas llegadas a la guerrilla el 19 de mayo (3 ametralladoras trípode 30, 3 fusiles ametralladoras Maxim, 9 carabinas M 1 y 10 fusiles Johnson), el día 28, Fidel y su Ejército Revolucionario atacaron y rindieron el cuartel del Uvero, donde, al decir del Cmdte. Che Guevara, “el Ejército Rebelde adquirió su mayoría de edad”.
Otra parte de esas armas Frank las preservó para organizar el II Frente a finales del mes de junio de 1957. Concentró un importante grupo en la finca “El Cauchal”, Palmarito de Cauto, Central Miranda (hoy “Julio Antonio Mella”), bajo el mando del Capitán del ER. René Ramos Latour, Daniel, enviado a Frank para esa misión por el Cmdte. Fidel Castro el 4 de junio.
Otros valiosos combatientes tales como Oscar Lucero, Taras Domitro Terlebauca, Miguel Ángel Manals, Raúl Perozo Fuentes, Luis Clergé y el Dr. José Ramón Balaguer Cabrera integraban la Jefatura del Grupo guerrillero.

Vilma Espín con la ametralladora de Pepe Cuza.

La gran afluencia de jóvenes en la zona levantó la sospecha del Ejército de la Dictadura en la región, quienes apresaron a algunos de ellos en la misma Terminal de trenes. También dieron una batida en la zona de concentración de la tropa revolucionaria, por lo que debieron huir, logrando salvar la mayor cantidad del armamento. En estos hechos de “El Cauchal” hubo que lamentar la muerte del joven revolucionario Rene Medina, “Boby”, natural del pueblo de Baire.
Fracasado este intento, Frank siguió enviando refuerzos al Cmdte. Fidel Castro. Tras su muerte el 30 de julio de 1957, el Cmdte. Daniel, quien lo sustituyó como jefe nacional de acción, continuó nutriendo al Ejercito Revolucionario con hombres, armas, equipos de campaña, dinero y todo lo que se podía conseguir para abastecer las necesidades cada vez mayores de las tropas revolucionarias en la Sierra Maestra.
El 4 de febrero de 1958 Daniel le escribe a Fidel explicándole la persecución a que estaban siendo sometidos los combatientes clandestinos en los pueblos y ciudades y que, ante esta situación, los compañeros se estaban alzando, por lo que era necesario que la Dirección del 26 de Julio organizara esto escogiendo buenos jefes y creara guerrillas que asaltaran pequeños cuarteles de los Centrales Azucarero y poblados, quemara cañas, así como interrumpiera el tráfico de trenes y vehículos por carreteras, en un Plan que denominó “Guerra Total en Oriente”.
Llevando a cabo esta idea, la Dirección organizó una tropa de revolucionarios de la zona de Mayarí y Guantánamo bajo el mando del Capitán Demetrio Monsetny, Villa, y atacó el cuartel de los Guarda Jurados del centro industrial Nícaro en la bahía de Nipe el día 23 de febrero ocupando 7 garands y otros equipos militares y se retiró hacia la Sierra Cristal.
El 24 de febrero una pequeña tropa de revolucionarios del 26 de Julio bajo el mando de José Durán Bravet, Zapata, atacó y tomó el cuartel de la Guardia Rural de Puriales de Caujerí al Noreste de Guantánamo, quedando liberada esa importante zona montañosa.
Se organizó otra tropa bajo el mando del Teniente Raúl Menéndez Tomasevich con revolucionarios de Santiago de Cuba, Joturo, San Benito y Sagua de Tánamo que atacó y tomó el Cuartel de Mayari Arriba el 5 de marzo de 1958, liberando definitivamente este pueblo, que luego seria la Capital del II Frente Oriental “Frank País”.

Raúl, Vilma y nosotros en Tumba 7.

En febrero de 1958, luego de las exitosas acciones combativas de Pino del Agua, en la cima de la Sierra Maestra a un lado del Pico La Bayamesa, donde se capturaron 33 fusiles, cinco ametralladoras y abundante parque, el Cmdte. en Jefe Fidel Castro consideró comenzar a llevar a cabo su idea estratégica de expandir la guerra a otros macizos montañosos. Así creó las Columnas 3 y 6, para abrir los Frentes II y III, bajo el mando de los ascendidos a Comandantes Raúl Castro Ruz y Juan Almeida Bosque con fecha 27 de febrero.
El 1ro de marzo a las 15:00 horas ambas Columnas partieron del Campamento de la Pata de la Mesa en el mismo corazón de la Sierra Maestra. Fueron despedidas por el propio Cmdte. Fidel, quien les habló a todos los veteranos combatientes que iban a cumplir las nuevas e importantes misiones de abrir dos nuevos Frentes. La Columna 3 “Santiago de Cuba” al Este de la Sierra Maestra en la zona denominada Sierra de El Cobre. La Columna 6 “Frank País García” iría hacia la zona septentrional de la provincia de Oriente, hacia las montañas de la Sierra Cristal y los macizos montañosos Sagua-Baracoa y las Cuchillas del Toa.
La Columna 6 la integraban 67 hombres organizados en una Escuadra de Comandancia y cuatro Pelotones bajo el mando de los Capitanes Felix Pena Díaz (vanguardia), Reinerio Jiménez Lage, Ciro Frías Cabrera y Efigenio Ameijeiras Delgado (Retaguardia) y a su vez Segundo jefe de la Columna 6.
En la travesía se incorporaron otros 11 hombres, completándose 78 compañeros con 53 armas largas. El 7 de marzo en el caserío de Puerto Arturo ambas Columnas se separaron. La Columna 6 tuvo que esperar dos días por transporte en La Anita para luego acampar el día 9 en San Lorenzo, lugar sagrado donde cayera en combate el Padre de la Patria, Carlos Manuel de Céspedes, el 27 de febrero de 1874.
El cruce de la Carretera Central se realizó en la noche del 10 de marzo, mientras los esbirros festejaban el Golpe Militar del dictador Fulgencio Batista en 1952.
A las 16:00 horas del 11 de marzo la Columna 6 “Frank País” llegaba a Piloto del Medio al Norte del Municipio de San Luis, en las estribaciones de la Sierra Cristal, tras agotadora marcha de 11 días a pie, y en vehículos durante solo 10 horas para cruzar la Carretera Central por la zona entre Contramaestre y Palma Soriano, fundando así el Segundo Frente Oriental, Zona Norte.
Inmediatamente se adentra la Columna 6 en la Sierra Cristal en donde el primer mes se dedica a conocer las nuevas montañas las que abarcaban los municipios de Mayarí, Sagua de Tánamo, Baracoa, Yateras, Guantánamo, Alto Songo y San Luís. Contacta con los grupos de revolucionarios alzados por orden de la Dirección Nacional y por la represión de la Dictadura, y organiza a su población campesina en interés del Ejército Revolucionario. Así el 20 de marzo el Cmdte. Raúl Castro se reúne con el Capitán Villa y con el Tte. Tomasevich, a quien asciende a Capitán y procede a reestructurar la Columna 6 “Frank País” organizándola en Cinco Compañías:
Cia. A “Otto Parrellada” Jefe Capitán Raúl Menéndez Tomasevich para operar en la zona de Alto Songo con 30 combatientes revolucionarios;
Cia. B “Juan Manuel Ameijeiras” Jefe Capitán Efigenio Ameijeiras Delgado y de Segundo el Capitán Demetrio Monsetny Villa. La conforma el Pelotón de Retaguardia de combatientes de la Sierra Maestra, Los Mau, y otros pelotones de combatientes y escopeteros para operar al Noroeste de Guantánamo;
Cia. C “Josué País” al mando del Capitán Julio Pérez Guitian con algunos integrantes de la Columna 6 y los escopeteros que operaban bajo el mando de Evans Rosales y Antonio Lamoru. Como Segundo Jefe el 1er. Tte. Baudilio Mendez. Teatro de Operaciones la zona de Sagua de Tánamo, Cayo Mambi y Moa;
Cia. D “Omar Ranedo” Jefe Capitán Manuel Fajardo Sotomayor con integrantes de la Columna 6 y combatientes de la zona de Yateras para operar en la zona del Noreste de Guantánamo;
Cia. E Jefe Capitán Ciro Frías Cabrera con el Pelotón 3 de la Columna 6 y combatientes de la zona bajo el mando de José Durán Bravet, Zapata, Carlos Lahite Lahera, Pepecito, y José Sandino Rodríguez, luego Capitanes del ER, para operar en la zona al este de Guantánamo a Baracoa.
El primer combate en que participaron los integrantes de la Columna 6 “Frank País” se realizó en Moa el 31 de marzo durante la realización de la Operación “La Niña” cuando la tropa del ER. de la Compañía B “Juan Manuel Ameijeiras” bajo el mando del Capitán Efigenio Ameijeiras Delgado tomó el Centro Industrial de Moa para recibir un avión con armas procedente de Costa Rica enviado por simpatizantes de la Revolución cubana con la anuencia del Presidente José Figueres. Este avión iba a realizar dos vuelos, el primero el 30 de marzo aterrizando en Cienaguilla, estribaciones de la Sierra Maestra con Pedro Miret, Hubert Matos, Samuel Rodríguez, Evelio Rodríguez Curbelo, Ricardito Martínez, Orlando Ortega, Napoleón Becker, Francisco y Raúl Pérez Rivas, y otros compañeros. Ese avión debía regresar a buscar otro grupo de combatientes cubanos que quedaron en Costa Rica bajo el mando de Lester Rodríguez Pérez, con Osmel Francis y otros que vendrían a aterrizar en el aeropuerto de Moa, pero se rompió la hélice en Cienaguilla y hubo que quemarlo. Cumpliendo sus dos primeras misiones, la naciente Fuerza Aérea Rebelde del II Frente Oriental logró sacar al piloto Díaz Lanz, y al co piloto Roberto Verdaguer desde la Sierra Maestra hacia Jamaica el 6 de mayo.

Operación Antiaérea: Americanos detenidos.

Las tropas del II Frente Oriental apoyaron la Huelga del 9 de abril de 1958, decretada por el Manifiesto del 12 de marzo de 1958 y firmado en la Sierra Maestra por el Cmdte. Fidel Castro y el Coordinador Nacional del Movimiento Revolucionario 26 julio el Dr. Faustino Pérez, realizando la denominada:
“Operación Omega”:
El 9 de abril la Cia. E atacó el cuartel de Imias donde cayó el jefe de la Operación, el veterano de la Sierra Maestra Capitán Ciro Frías Cabrera. El Cmdte. Raúl Castro envió luego para en su reemplazo al Capitán Felix Lugerio Pena Díaz.
El 12 de abril el Comandante Efigenio Ameijeiras con una Escuadra de su Compañía B en cooperación con la Cia. E bajo el mando del Capitán Pena y otro grupo del Capitán Fajardo atacó el cuartel del pueblo de Jamaica. No pudieron tomar el Cuartel porque llegó un fuerte refuerzo desde Guantánamo.
El 13 de abril se atacó el cuartel de Soledad con fuerzas bajo el mando personal del Cmdte. Raúl Castro con fuerzas de la Cia B, bajo el mando del Capitán Villa y el Capitán Jiménez Lage. Las fuerzas rebeldes tuvieron dos bajas mortales: Alex Urquiola y Diógenes Silveira de la Columna 6 y cuatro heridos (Eclio Lobaina, Feliz Lugones, Luis Aíra y Abelardo Girón), Se retiraron sin poder tomar el Cuartel.
Ese día fuerzas de la Cia. A bajo el mando del Capitán Tomasevich y de la Cia E bajo el mando de Luis Lara, Toto, tomaron el Cuartel y el Apostadero Naval de Caimanera donde ocuparon ametralladoras Thompson y fusiles Springfield. La valerosa revolucionaria Elia Frómeta estuvo entre los combatientes. Milicianos de la zona al mando de Armando Castro detuvieron al refuerzo de policías y soldados enviados desde Guantánamo en el lugar conocido como Mata Abajo.

Operación Antiaérea: Americanos detenidos

Para apoyar la Huelga de Abril la Dirección del 26 de Julio en Santiago de Cuba decidió no realizar un choque frontal contra las fuerzas de la tiranía como había sido el 30 de noviembre de 1956, por lo que sacó de los pueblos a jóvenes militantes revolucionarios y envió para dirigirlos a jefes de la lucha clandestina. Así, para la zona de Baire, Jiguaní, Contramaestre y Palma Soriano envió al Capitán de milicias Luis Clergé, Campos, jefe de acción del interior de la provincia de Oriente, con instrucciones de operar sobre la Carretera Central. Para las estribaciones del macizo montañoso de la Gran Piedra se envió al Teniente de milicias Roberto Castilla Mas con instrucciones de aglutinar varios grupos de revolucionarios alzados en la zona y de preparar el ataque al cuartel de Ramón de las Yaguas. Y para operar en los accesos a la ciudad de Santiago de Cuba obstaculizando el transito y realizando otras acciones bélicas, se designó al Sargento Roberto Letucé Gomero al mando de ocho valientes milicianos santiagueros.
Al amanecer del 9 de abril 44 milicianos de Santiago de Cuba, bajo el mando del Cmdte. René Ramos Latour, Daniel, atacamos el cuartel de Boniato, a la salida de Santiago de Cuba y emboscaron a una fuerte tropa del Cuartel Moncada. Luego esta tropa bajo el mando del Cmdte. Belarmino Castilla Mas, Aníbal, se adentró en la Cordillera de la Gran Piedra atacando y tomando el cuartel de Ramón de las Yaguas el 28 de abril, donde ocuparon ametralladoras calibre 30, ametralladoras Thompson, carabinas San Cristóbal, fusiles Springfield y muchas armas cortas y abundante parque. Hubo que lamentar la pérdida de seis valiosos combatientes, entre ellos el Capitán Orlando Regalado, Segundo Jefe de la Columna 9 “José Tey”. El teniente Idalberto Lora, Francisco González, Manuel del Toro, Juan Bautista Jiménez y Ramón Sarrabeitía fueron las otras victimas mortales.
Ante la situación que presentaba el II Frente, que abarcaba un extenso territorio sin suficientes armas ni municiones y a punto de ser atacado por la Zona de Sagua de Tánamo, Mayarí y Guantánamo donde había considerables concentraciones de fuerzas de la Dictadura, el Cmdte. Daniel le sugirió al Cmdte. Raúl Castro que enviara a buscar a la Columna 9, que se aprestaba a atacar el poblado de El Cristo en la segunda semana del mes de mayo.

Raúl y Vilma conversan con el Cónsul en Moa.

Acudiendo al llamado del Cmdte. Raúl Castro, la Columna 9 con sus 131 hombres bien armados y con alta moral combativa, llegó el día 12 de mayo a la Comandancia en El Aguacate, al Norte de Guantánamo.
Allí fue dividida y enviados sus pelotones a reforzar las zonas amenazadas:
El Pelotón de la Vanguardia bajo el mando del Capitán Higinio Díaz Acne fue enviado a reforzar a la Cia. C “Josué País” en la zona de Sagua de Tánamo-Cayo Mambí-Moa.
El Pelotón del Centro bajo el mando del Capitán Antonio Enrique Lussón Battle se ubicó en Las Calabazas de Sagua para cumplir misiones en la zona de los pinares de Mayari en cooperación con una parte de la Cia. A de la Columna 6 mandada por el 1er Tte. Ignacio Leal Díaz.
El Pelotón de Retaguardia bajo el mando del Capitán Roberto Castilla Mas fue enviado a la zona de Guantánamo a reforzar a las Compañías D y E.
El Cmdte. Aníbal fue nombrado Jefe de la Zona Norte Sagua-Mayari por la Orden Militar No.21 del Cmdte. Raúl Castro Ruz emitida el 13 de mayo.
El II Frente Oriental se encontraba rodeado por tropas de la tiranía que esperaba reunir las condiciones para comenzar la Ofensiva, tanto contra la Sierra Maestra como contra las fuerzas revolucionarias del II Frente, por lo que frecuentemente realizaban acciones por zonas de acceso al territorio rebelde, como fueron por el terraplén de Sagua de Tánamo a Guantánamo el 15 de abril, rechazadas por tropas bajo el mando del Tte. Pepín Lupiáñez.

Pedrín y Larrea en mayo de 1958.

El 1ro de mayo dos compañías bajo el mando del Comandante de la Dictadura Miguel Pino Águila penetró en la Sierra Cristal por La Corea y La Zanja, donde fueron tiroteados por tropas bajo el mando del 1er. Teniente Ignacio Leal y el Sargento Melquíades González.
Tropas del 7mo. Distrito Militar bajo el mando del Teniente Coronel José L. Cañizares Valdivia, mediante una estratagema diversionista, trató de subir de Cananova al Alto del Lirial el 13 de mayo en composición de fuerzas superiores a una Compañía en jeep y camiones y con el apoyo de una ametralladora Calibre 50 y una avioneta artillada. Luego de tres horas de intenso combate, fueron rechazados por tropas de la Cia. C “Josué País” bajo el mando del Teniente Luís Argelio González Pantojas. La fuerte lluvia en horas de la tarde vino a beneficiar la actuación de los rebeldes, quienes combatían en inferioridad de condiciones. En el combate murió el 1er Teniente José M. Fernández Paz, jefe de las fuerzas de la Vanguardia enemiga y por las tropas revolucionarias se sufrió la pérdida del combatiente Andrés Gil Barral.
Comenzando la Ofensiva general, el 24 de mayo fuerzas de la Dictadura procedentes de Cananova atacaron en dirección a la Capitanía de Los Indios, pero fueron rechazados por tropas al mando del 1er. Teniente Pedro Sotto Alba en la zona de las Cuchillas del Sitio. Con el apoyo de fuerzas de la Vanguardia de la Columna 9 bajo el mando del Cmdte. Aníbal se hizo retroceder al Ejército persiguiéndolo hasta que se refugiaron en Sagua de Tánamo.
La Ofensiva con apoyo aéreo también se realizó por el Sur proveniente de Guantánamo atacando La Lima, Bayate, Cupeyal, La Victoria, La Guanábana, La Mariposa y Marcos Sánchez en Dirección a La Escondida y El Aguacate, siendo valientemente enfrentada en cruentos combates por tropas rebeldes de la Compañía B bajo el mando de Cmdte. Efigenio Ameijeiras con la participación de nueve combatientes de la Compañía C “Josué País” dirigidos por los Tenientes Rolando Larrea y González Pantoja, de la Compañía A bajo el mando del capitán Filiberto Oliveras y un pelotón de refuerzo al mando del Capitán Villa, ayudante del Cmdte. Raúl Castro y enviado desde la Comandancia del II Frente.
Mientras el enemigo atacaba hacia La Escondida, fuerzas de las Compañías D y E bajo el mando de los Capitanes Manuel Fajardo y Félix Pena realizaban con éxito acciones en la retaguardia enemiga y atacaban a los cuarteles de San Antonio de Redo, Imias, del Central La Isabel y a la Estación de Bombeo del Río Guaso, suministradora de agua a la ciudad de Guantánamo.
Como una demostración de la capacidad combativa del Segundo Frente Oriental, el 29 de mayo fuerzas rebeldes de la Compañía A “Otto Parellada” bajo el mando del Capitán Ernesto Casillas Palenzuela y el Pelotón del Centro de la Columna 9 “José Tey” bajo el mando del Capitán Lussón Battle atacaron y tomaron el cuartel de las Minas de Ocujal. Esta acción estuvo dirigida por el Cmdte. Aníbal, jefe de la zona Mayari-Sagua de Tánamo.

Mapa de las Compañías.

El 2 de junio el enemigo en composición de dos compañías trató de penetrar al macizo montañoso de la Sierra Cristal en persecución de las fuerzas rebeldes que habían destruido el Cuartel de Ocujal y el dia 4 fueron rechazados por fuerzas bajo el mando del Capitán Lussón Battle, en apoyo a las tropas de los Sargentos Melquíades y Pancho González que venían combatiendo contra fuerzas superiores de la Tiranía desde el dia 1ro. de junio. Lussón y Pancho fueron condecorados con “La Legión de Honor Frank Pais” por su destacada actuación en este importante combate de La Zanja.
La ofensiva enemiga contra el II Frente Oriental fue derrotada en los distintos combates y optaron por retirarse el 24 de junio, luego de intensos bombardeos aéreos por la zona Sur del Realengo 18.
Fue verdaderamente extraordinario el valor desplegado por las fuerzas rebeldes contra la ofensiva de la tiranía, apoyada por bárbaros bombardeos aéreos contra las posiciones revolucionarias y la población civil de la zona. Con la consigna “No pasarán” las tropas rebeldes fueron capaces de rechazar la ofensiva y causar serias pérdidas al enemigo con el empleo de minas de artesanal fabricación, emboscadas y combates de posiciones.
En las variadas acciones combativas se iban distinguiendo heroicos miembros del Ejército Revolucionario, por lo que el Cmdte. Raúl Castro Ruz el 24 de mayo dictó la Orden Militar No. 24 instituyendo la Condecoración “Merito Legión de Honor Frank País” como incentivo moral para los combatientes que se distinguieran en el cumplimiento de sus servicios a la Revolución.
Con ella fueron distinguidos entre otros:
Capitán Antonio Enrique Luzón Battle;
1er. Teniente Pedro Sotto Alba.
1er Tte. Rolando Monterrey Caballero, Rolo;
Sgto. Francisco González Pérez, Pancho;
Sold. Ricardo Cisneros Díaz, Jotor;
Sold. Emilio Montes de Oca Tamayo, Tanganica;
Sold. Edilberto Martínez González, Yambi;
Sold. Armando Castañeda Martínez
Sold. Gerardo Vega Martínez
El 12 de abril, el Cmdte. Raúl Castro había creado por Decreto la Fuerza Aérea Rebelde y nombrado su Jefe y ascendido a 1er. Teniente al piloto Orestes del Río Herrera, quien se había incorporado al ER para la Toma de Moa el 31 de marzo y al regresar a territorio rebelde al pasar por Naranjo Agrio y ver una avioneta le había dado la idea al Capitán Efigenio Ameijeiras de operar con aviones en el II Frente. Los primeros aviones de la Fuerza Aérea Rebelde fueron avionetas de los dueños de fincas de la zona.
El 20 de junio Orestes del Río realizaba la primera acción de transportación de armamentos de la Fuerza Aérea Rebelde desde los Estados Unidos. Lamentablemente por desperfectos técnicos tuvo que hacer un aterrizaje forzoso en la zona de San Germán no pudiendo llegar hasta la pista “El Lirial”, entre Moa y Sagua de Tánamo durante la “Operación Pepe”.
Del Río Herrera fue ascendido a Capitán por su buen trabajo al frente de la Fuerza Aérea Rebelde el 28 de junio de 1958.
En el mes de junio los combatientes clandestinos de Guantánamo le hicieron llegar al Jefe del II Frente fotos de los aviones de combate de Batista abasteciendo de municiones, bombas y combustible en la Base Naval de Guantánamo. En esos días el Cmdte Raúl Castro, el Capt. Jorge Serguera y otros compañeros se refugiaron de un despiadado bombardeo en una cueva junto a familias campesinas de la zona rebelde. Estas humildes familias les preguntaron hasta cuándo tendrían que soportar esos crímenes de la aviación del tirano, lo que los motivó a concebir la “Operación Antiaérea”.

Raúl en recorrido.

Así el Jefe del II Frente Oriental emitió la Orden Militar No. 30 del 22 de junio de 1958 ordenando la detención y conducción hacia territorio rebelde de todos los ciudadanos norteamericanos residentes en la periferia de la zona del II Frente. También escribió el “Llamamiento a la Juventud Latinoamericana” donde explicaba la ingerencia del Gobierno de los EE.UU. en los asuntos internos de Cuba y el apoyo militar que le daban a la Dictadura del General Batista y detallaba los hechos que motivaban la Orden Militar No. 30.
La “Operación Antiaérea” se llevó a cabo en Moa, Nicaro, Guaro, los centrales azucareros La Isabel y Ermita y en la carretera de Guantánamo a la ilegalmente ocupada Basa Naval yankee en la bahía de Guantánamo. En su cumplimiento intervinieron las Compañías A, B, C, D y E del II Frente Oriental. 49 norteamericanos (entre ellos 29 marines yankees) y dos canadienses fueron llevados para el Territorio libre de Cuba como “Testigos Internacionales” con el objetivo de que vieran con sus propios ojos cómo el gobierno de los Estados Unidos ayudaba al dictador Batista a masacrar al pueblo cubano.
Seis combatientes ofrendaron sus vidas en la toma del poblado industrial de Moa, acción combativa que dio inicio a la Operación Antiaérea el 26 de junio.
Mediante la Orden Militar No. 31 del 27 de junio de 1958 del Jefe del II Frente Oriental, el 1er. Teniente Pedrin Sotto Alba fue ascendido en Honores Póstumos a Capitán y nombrado: “Comandante de todos los Legionarios de Honor “Frank País”. En la despedida del duelo de los seis combatientes caídos, fue que el Cmdte. Raúl Castro proclamó que al triunfo de la Revolución el Centro Industrial de Moa llevaría el nombre glorioso del Comandante Pedro Sotto Alba.
El Cónsul Park Wolland y su Vice Cónsul Robert Weicha fueron los que llevaron las negociaciones del gobierno norteamericano con el Cmdte. Raúl Castro, Vilma Espín, como Delegada de la Dirección Nacional del 26 Julio, el Cmdte Aníbal, el Capitán Augusto Martínez Sánchez y el abogado Lucas Morán Arce.
Las conversaciones se realizaron en el poblado de Las Calabazas de Sagua, que durante unos días se constituyó en la Capital del Segundo Frente Oriental. Zona Norte.
El Capitán Jorge Serguera, Papito, fue a la Sierra Maestra a entrevistarse con el Cmdte. en Jefe a explicarle lo realizado. El dirigente campesino Pepe Ramírez fue a La Habana a llevarle a la Dirección del Partido Socialista Popular el “Llamamiento a la Juventud Latinoamericana”, y a solicitarle que se circulara internacionalmente.
Todos los “Testigos Internacionales” fueron siendo liberados paulatinamente; los marines los últimos en ser devueltos el 18 de julio. Todos muy contentos y felices de sus “vacaciones” en el II Frente. Varios de ellos escribieron cartas a su gobierno, a sus compañías y familiares, denunciando las atrocidades cometidas contra la población de los campos de Cuba por las fuerzas armadas de la dictadura con armas dadas por las autoridades del gobierno de los Estados Unidos de América.
Al ser devuelto el último extranjero el 18 de julio, la aviación de Batista bombardeó Las Calabazas y 13 lugares más del II Frente Oriental, ocasionando nuevas víctimas inocentes.
El 17 julio un avión, piloteado por Díaz Lanz y Adolfo Blazque como co piloto, aterrizó en Las Calabazas con 13 000 tiros 30.06 y un M 2.

La tropa de Tomaseviche.

Junto con el Jefe del II Frente aproveché y le enviamos dos cartas a Lester Rodríguez invitándolo a venir al II Frente Oriental trayendo armas y no hombres, pues había suficientes en los campos de Cuba dispuestos a pelear.
Lester llega a Mayarí Arriba el 12 de agosto en un avión con armas acompañado por los primos Joaquín Méndez Cominches y Joaquín Díaz Cominches, destacados combatientes de la lucha clandestina en Santiago de Cuba. Díaz Cominches caería en combate en la zona de Río Grande, al Oeste de Cayo Mambí, un mes después. El 14 de agosto aterrizaba un bimotor con Alonso Hidalgo, Bebo, con un gran cargamento de armas y municiones enviado por la heroína del Moncada, Haydée Santamaría, desde Miami, La Florida
Otro combate importante en el II Frente lo fue el 30 de julio, cuando en honor al primer aniversario del asesinato de Frank País se efectuó el segundo ataque al cuartel de las Minas de Ocujal y se combatió contra un refuerzo enviado desde Mayarí.
Tropas rebeldes bajo el mando de los Capitanes Ernesto Casillas y Antonio Enrique Lusson atacaron y tomaron el Cuartel y fuerzas rebeldes bajo el mando del Capitán Higinio Díaz Acne combatimos en la carretera Mayarí-Ocujal contra fuerzas de casi una Compañía bajo el mando del Cmdte. Pino Águila. Ambas acciones fueron exitosas, aunque hubo que lamentar dos bajas mortales por las tropas revolucionarias: los compañeros Emilio Barcenas Pier y David Suárez Abella. El 1er Teniente Rolando Larrea y Domingo Hernández fueron los heridos.
Esta operación fue dirigida por el Cmdte Aníbal en su condición de Segundo Jefe del II Frente Oriental, y filmada por el periodista norteamericano Bob Taber, el que ya había filmado en la Sierra Maestra en 1957 y publicado en los órganos de prensa internacional con todo éxito las acciones combativas del Ejercito Revolucionario en las montañas de Cuba.
Tanto de este combate como de las acciones de Moa, el Capitán Higinio Díaz escribió informes llenos de falsedades, que les serían desmentidas tres meses después en reunión de Oficiales del II Frente Oriental de la que salió degradado y expulsado del Ejército Rebelde.
Ya el II Frente Oriental se había desarrollado y consolidado, pero su estructura necesitaba ajustes. Por ello la Jefatura del Frente lo plasmó en la Orden Militar No. 40 del 3 de agosto de 1958.
En esta Orden Militar, firmada por el Cmdte Raúl Castro Ruz, el II Frente Oriental se denominaría “Frank País” y se procedía a ratificar la existencia de las dos Columnas 6 y 9. Ahora la 6, bajo el mando del Cmdte. Efigenio Ameijeiras se denominaría “Juan Manuel Ameijeiras” y la 9 mantendría su denominación original “José Tey” y continuaría mandaba por el Cmdte. Belarmino Castilla Mas, Aníbal, que era además 2do. Jefe del II Frente Oriental “Frank País”.
Por la OM No. 40 además se creaban tres nuevas Columnas, la 7 “Abel Santamaría”, la 8 “Antonio López Fernández” y la 10 “Rene Ramos Latour”, y eran ascendidos a Comandantes los Capitanes Antonio Enrique Lusson Battle e Higinio Díaz Acne para ejercer el mando de la 7 y la 10.
En la Orden Militar No. 40 el Jefe del II Frente “Frank País” ordenaba que se trabajara en la elaboración de la Ley Orgánica del Frente y le daba esa tarea al Cmdte Aníbal y a los Capitanes Lucas Moran Arce y Augusto Martines Sánchez.
El 12 de agosto se realizó una heroica acción por miembros de la Cia A “Otto Parellada” de la Columna 7 “Abel Santamaría”, cuando bajo el mando directo del Capitán Raúl Menéndez Tomasevich y de combatientes de la Lucha Clandestina de Santiago de Cuba asaltaron el Tren Central y rescataron al Cmdte. Carlos Iglesias Fonseca, Nicaragua, que era trasladado prisionero desde el Presidio Modelo de Isla de Pinos para Santiago de Cuba. Gerardo Bermúdez Carménate, Manuel Guardia Astorga, José Merceron Allen, Gregorio San Emeterio Sanminhan y Avelino Vallina Fernández ofrendaron sus valiosas vidas en esa extraordinaria acción.
En septiembre fue ascendido a Comandante el Capitán Félix Pena Díaz que comandaba la Columna 18 “Antonio López Fernández”. La Columna 18 continuaría operando al Noreste de Guantánamo hasta Baracoa, territorio de las Compañías D y E que les eran subordinadas bajo el mando de los Capitanes Manuel Fajardo, Roberto Castilla, José Duran, Zapata, y José Sandino Rodríguez.
El 21 de septiembre en el poblado de Soledad de Mayari Arriba se celebró un extraordinario evento, que organizado por el Buró Agrario y el Comité Regional Campesino del Segundo Frente Oriental, habría de adquirir especial relevancia en la historia del movimiento campesino: El Congreso Campesino en Armas.
203 delegados elegidos por los 84 Comités Agrarios organizados de antemano, se dieron cita para impulsar la política agraria del Ejercito Rebelde. Teodoro Pereira, como presidente, Juan Frómeta Torres, como vice y Pepe Ramírez Cruz, como secretario de Organización, fueron los elegidos para encabezar la dirección de los campesinos.
En las conclusiones del Congreso el Cmdte. Raúl Castro destacó con alegría el éxito del Congreso campesino en medio de la guerra y eso había sido posible por que el soldado de la revolución y el campesino que la apoya, son soldados y campesinos revolucionarios que luchan unidos por que la tierra pertenezca a quienes la trabajan.
Otras labores extraordinarias desarrolladas en el Segundo Frente Oriental fueron los Servicios médicos y la Educación, ya que el Ejercito Rebelde en sus hospitales daba atención médica tanto a los combatientes, como a la población, asi como se comenzó la alfabetización de la tropa revolucionaria y de los habitantes de la zona liberada. 400 maestros en 450 escuelas impartieron la enseñanza durante la guerra.

Fidel, Almeida, Raúl, Ramiro y Ciro.

En octubre se crearon las Columnas 20 “Rene Fraga” y la 16 “Enrique Hart” bajo el mando del Capitán Demetrio Monsetny, Villa, y del Comandante Carlos Iglesias Fonseca, Nicaragua, respectivamente. La Columna 20 asimilaría dos Compañías de la anterior Columna 10 y operaria al Oeste de Guantánamo subordinada operativamente, como la 18, al Cmdte. Efigenio Ameijeiras, nombrado Segundo Jefe del II Frente Oriental y Jefe de la Columna 6 “Juan Manuel Ameijeiras”. La Columna 16 “Enrique Hart” ampliaría el territorio del II Frente incorporando a éste las regiones de Banes y Antillas.
Por orden del Cmdte en Jefe Fidel Castro Ruz las Columnas del II Frente llevarían los números de la segunda decena, salvo la Columna 6, que creada en la Sierra Maestra conservaría su número original.
Por la Orden Militar No. 49 del 28 de octubre entró en vigor la Ley Orgánica que estableció la denominación oficial del Frente: SEGUNDO FRENTE ORIENTAL “FRANK PAIS” y su estructura militar y administrativa quedó conformada de la siguiente forma:

Comandancia Central

Organismo superior del mando militar del II Frente “Frank País”.
1.- Departamento De Guerra y Fuerza Aérea Rebelde. Jefe Cmdte Raúl Castro Ruz.
A este Departamento estaban subordinadas directamente las Columnas y la Fuerza Aérea Rebelde.
Además atendía a la Delegada de la Dirección Nacional del 26 de Julio (Vilma Espin Guillois), al Buró Agrario (Capitán Jorge Serguera Riverí y luego el Teniente Antonio Pérez Herrero) y al Buró Obrero (Antonio Torres “Nico”).
2.- Dirección Interdepartamental.Jefe Capitán Augusto Martínez Sánchez.
Atendía los Departamentos de:
Justicia: Capt Dr. Augusto Martínez Sánchez (luego seria el Capt. Serguera Riverí).
Sanidad: Capt. Dr. José Ramón Machado Ventura.
Propaganda: Capt. Dr. Jorge Serguera Riverí (luego seria el Teniente José N. Cause Pérez).
Tesorería: Tte. Jorge Gómez (luego seria el Sub Teniente Rene León Fourquemin).
Construcciones y Comunicaciones: Capt. Oriente Fernández Barrios.
Educación: Ásela de los Santos Tamayo.
3.- Dirección de Personal e Inspección. Jefe Capitán Manuel Piñeiro Losada
Secc. de Radio, Claves y Mapas: Jefe: Capitán Léster Rodríguez Pérez
Secc. de Personal: Jefe: 1er. Tte. Senén Casas Regueiro
Secc. de Inspección territorial. Jefe: Capitán Manuel Piñeiro Losada
Secc. de Inteligencia. Jefe: Capitán Arturo Lince González
Armamento en Cayo Perico. Jefe: 1er. Tte. Evans Rosales Bresler, y 2do Jefe de las Fuerzas Aéreas Rebeldes)
Policía Rebelde. Jefe: Teniente Maximiliano Reyes (luego seria el Teniente Alfredo Ballester)

Toma del Centro Industrial de Nicaro

El día 20 de octubre dos jóvenes revolucionarios, un rebelde, Germán Valle armado de un revólver, y un miliciano de la zona armado de un cuchillo, José Miguel Guerra Jardines, desarmaron a dos casquitos en Nicaro y formaron una balacera dentro del Centro Industrial, lo que motivo que fuerzas rebeldes al mando de los Tenientes Melquíades González y Ernesto Darias de la Cia. A de la Columna 19 penetraran en su apoyo ocasionando el abandono del cuartel por parte del Sargento de la Guardia Rural Ángel Bretón Teruel y sus 24 subordinados en una embarcación para Antilla.
Esto fue informado a la Jefatura de la Columna 19 que de inmediato movilizo fuerzas de sus dos Compañías para Nicaro, así como el Jefe del Frente movilizó y envió para Nicaro a tropas de las Columnas 6 y 17, convirtiéndose esto en una Operación militar dirigida personalmente por el Jefe del II Frente Oriental que llegó a Nicaro el 23 de octubre en horas de la tarde y estuvo allí hasta el mediodía del 24, cuando por orden del Cmdte. en Jefe Fidel Castro dio fin a las acciones y mandó evacuar a todas las Columnas.
La Dictadura de Batista queriendo dar la impresión de un paso hacia la democracia y la normalidad en el pais y deseando complacer al Gobierno de los EE.UU. que teme que las fuerzas insurrecciónales lleguen al poder y se les complique la situación en Cuba, convoca una farsa de Elecciones Presidenciales para el 3 de noviembre de 1958.
El Cmdte. en Jefe Fidel Castro en carta al Cmdte Juan Almeida Bosque con fecha 8 de octubre delineaba dos Objetivos Centrales para dar la Batalla Final contra la Dictadura de Batista:
1.- Entorpecer la farsa electoral;
2.- Hacer de esas acciones la antesala de la gran ofensiva rebelde para tomar toda la provincia de Oriente.
Unas declaraciones del Secretario de Estado del gobierno de los EE.UU. originaron unas fuertes declaraciones del Cmdte en Jefe Fidel Castro por Radio Rebelde el propio 24 de octubre, en la que expresó:
“¿Elecciones en medio de una guerra? Cualquiera que sea el resultado de esas elecciones, cualquiera que sea el nombre que la dictadura decida escribir en las boletas, la Revolución seguirá inalterablemente su curso, nada cambiara en absoluto y el día 4 el pueblo seguirá escuchando el resultado de los combates que sostenemos para labrar el verdadero camino de la paz”, y al final de sus palabras impartió las instrucciones siguientes:
“La tarea del Ejercito Rebelde para esa fecha es paralizar el tráfico de carreteras y vías férreas desde el 30 de octubre. La ciudadanía ese día debe mantenerse en sus hogares. Los periodistas que vengan del extranjero comprenderán la verdadera situación reinante.”
El Ejercito Rebelde, en cumplimiento de las instrucciones de la Comandancia General, desarrolló una extraordinaria actividad. Los cuatro Frentes de la provincia de Oriente incrementaron sus acciones combativas.
Tropas de cuatro de las Columnas del II Frente habían tenido que salir de Nicaro y esto nos había hecho subir la Sierra Cristal muy tristes, pero en el Alto de Los Gallegos, campamento del 1er Teniente Roberto Letucé Gomero de la Cia A de la Columna 19, nos estaba esperando el Cmdte. Raúl Castro, el que nos informó de las instrucciones de nuestro Cmdte en Jefe por Radio Rebelde y que íbamos a comenzar de inmediato acciones combativas en cumplimiento de ellas. Así se elaboró por la Jefatura del II Frente Oriental “Frank País” lo que se denomino:

La Operación “Gancho”

Objetivo: Entorpecer las falsas elecciones del Tirano
El Jefe del II Frente Oriental emitió el Decreto Militar del 27 de octubre prohibiendo el tránsito por carreteras y vías férreas, salida de la población del 30 de octubre al 6 de noviembre; Operaciones sobre Alto Songo y La Maya; a las milicias del Movimiento Revolucionario cortar los cables de comunicaciones entre Guantánamo y el Central Esperanza, así como entre los pueblos de Antillas, Cueto, Alto Cedro, San Germán, Holguín, Guaro, Mayari y el Central Preston.
En la “Operación Gancho” estaban directamente vinculadas las Columnas 6 y 17 del II Frente y la 9 del III Frente “Mario Muñoz”, pero participaron todas las demás de una forma o de otra. Por ejemplo, tropas de la Cia B de la Columna 19 sostuvimos un combate en la carretera Sagua de Tánamo-Cayo Mambí contra tropas de la Guardia Rural de Sagua y Marinos de Cayo Mambi el día 3 de noviembre y tropas de la Columna 18 bajo el mando del Cmdte Félix Pena, en Guamá, causaron bajas considerables al enemigo y también tomaron el aeropuerto de Baracoa.
Tropas de las Compañías A y B de la Columna 17 atacarían los cuarteles de los pueblos de San Luis, Alto Songo y La Maya, mientras tropas de la Columnas 6 y 9 impedirían el acceso de refuerzos provenientes de Guantánamo y Santiago de Cuba.
Para cumplir estas misiones el día 1ro de noviembre fuerzas de la Cia A bajo el mando del Capitán Tomasevich atacó los cuarteles de la Guardia Rural, la Policía y el Ayuntamiento de Alto Songo rindiéndolos a los tres en horas de la tarde del 4 de noviembre.
La Compañía B bajo el mando del Capitán Filiberto Olivera hostigó el cuartel de La Maya para impedir que fuerzas de este poblado salieran hacia Alto Songo, así como fuerzas de la Columna 9 “Antonio Guiteras” atacaron El Cristo para impedir que fuerzas del Cuartel “Guillermo Moncada” de Santiago de Cuba salieran para Alto Songo.
La Compañía C bajo el mando del Capitán Abelardo Colomé Ibarra reforzada por tres Escuadras de la Comandancia del II Frente bajo el mando del Capitán Oriente Fernández, realizó acciones al Norte de Alto Songo tomando, los cuarteles de los Centrales Marcané, Miranda, Palmarito de Cauto, Alto Cedro y Santa Ana de Auza, continuando la ofensiva luego hasta Guaro, Cueto y Paraná.
Parte de las Compañías A y B de la Columna 17 tomaron los cuarteles de los Centrales Borgitas y Baltony en los alrededores de Alto Songo.
La Columna 6 bajo el mando del Cmdte. Efigenio Ameijeiras tomo el cuartel del Central Ermita, sitiando a continuación los cuarteles de los Centrales Soledad y Cuneira, fuertes bastiones del enemigo, que fueron tomados los días 5 y 7 de noviembre.
Las fuerzas enviadas desde Guantánamo el día 4, en composición de dos compañías con dos tanquetas M 17 y un tanque Sherman M 48, no pudieron ser detenidas por las pequeñas fuerzas de la Cia. B de la Columna 17 que las hostigaban periódicamente a lo largo de la carretera Guantanamo-La Maya, por lo que las fuerzas de la Dictadura avanzaron sin sentir fuerte resistencia rebelde hasta La Maya. El día 5 continuó su marcha para Alto Songo cuyo cuartel estaba siendo atacado por fuerzas de la Columna 17 “Abel Santamaría”. En El Socorro y El Estribo se le ofreció fuerte resistencia por fuerzas bajo el mando de los Cmdtes. Aníbal y Lussón. En el combate de El Socorro, el día 6 de noviembre, ofrendaron sus vidas en desigual combate los valerosos miembros de la Jefatura de la Columna 19 “José Tey”, Tenientes Raúl Perozo Fuentes y Eduardo Mesa Llull.
En el Estribo la Tropa Móvil de la Comandancia de la Columna 17 le ocasionó al enemigo 19 bajas y la destrucción de una tanqueta por el cañón 20 mms. operado por Luis Carbo Ricardo de la Columna 6 “Jose M. Ameijeiras”, pero no le pudo detener en su avance hacia Alto Songo. Por ello hubo que retirar las tropas rebeldes hacia San Benito para preparar condiciones para nuevas acciones combativas.
El 9 de noviembre comenzó el hostigamiento y sitio de Sagua de Tánamo y Cayo Mambí, por las tropas de la Compañía B “Pedro Sotto Alba” bajo el mando del Capitán José L. Cuza Téllez de Girón, de la Columna 19 “José Tey”, así como el asedio del Cuartel de Imias por tropas de la Columna 18 al mando del Cmdte Félix Pena Díaz. El día 12 una Fragata de la MG desembarcó una Compañía de infantería para rescatar a los 42 efectivos sitiados. A pedido al Jefe del II Frente Oriental en horas de la noche del 13 llegó el Cmdte. Ameijeiras Delgado con parte de la Columna 6 y en la madrugada del 14 procedió a montar una poderosa emboscada en la que cayeron todos los efectivos de la Dictadura que iban rumbo a la Fragata sufriendo cuantiosas bajas y ocupándoles muchas armas y parque, lo que constituyó un gran refuerzo para el II Frente Oriental “Frank País”.
El día 10 de noviembre tropas de la Cia A bajo el mando del Capt. Gilberto Cardero Sánchez, un fuerte refuerzo de 60 hombres bien armados bajo el mando del 1er. Teniente Manuel Céspedes Fernández de la Columna 17, y todas las fuerzas bajo el mando del Cmdte Aníbal comenzaron las acciones para la Toma del Cuartel de Ocujal cuya guarnición estaba bajo el mando del Capitán Royo Sierra, Jefe de la Compañía 76 del 7mo. Distrito Militar.
Ante el avance de las tropas rebeldes del II Frente, la aviación del Tirano bombardeo la Carretera de Sagua a Cayo Mambí, Ocujal, Naranjo Agrio y Mayarí Arriba.
El día 12 de noviembre habló el Cmdte. Fidel Castro por Radio Rebelde ordenando continuar ofensiva hasta el triunfo final, ordenándole al II Frente Oriental atacar todos los objetivos en el triangulo San Luis-Mayarí-Guantánamo y fijando para el día 23 a las 2000 horas el inicio de la “Batalla de Oriente” .
Las acciones combativas de la “Operación Gancho” crearon las condiciones para pasar a la etapa de la Ofensiva Final que se denomino en el II Frente Oriental “Frank País”:

Operación “Flor Crombet”

Objetivo: Pasar a la Ofensiva contra las Fuerzas Armadas de la Dictadura hasta la victoria final.
Instrucciones a las Columnas del II Frente Oriental:
A la Columna 17 “Abel Santamaría”:
1.- Hostigar día y noche a Mayari en cooperación con las tropas de la Compañía A “Orlando Regalado” de la Columna 19 “José Tey”;
2.- Hostigar Cueto;
3.- Por el Sur Oeste del II Frente en cooperación con el III Frente organizar el cerco a Santiago de Cuba por su Norte Oriental y cercar y hostigar San Luis;
4.- Cerrar accesos a Dos Caminos de San Luis y al Central Borgitas;
5.- Atacar Alto Songo y La Maya;
6.- Para proteger las acciones de la Columna 17, tropas del III Frente hostigaran Palma Soriano y Dos Palmas
A la Columna 9 “Antonio Guiteras”:
1.- Controlar El Cristo y no dejar pasar las tropas provenientes de Santiago de Cuba.
A la Columna 6 “Juan Manuel Ameijeiras”:
1.- Atacar el cuartel de Río Frío en la carretera de Santiago a Guantánamo en cooperación con la Columna 20 “Rene Fraga”
A la Columna 18 “Antonio López Fernández”:
1.- Atacar Baracoa
A la Columna 19 “José Tey”:
1.- Sitiar Sagua de Tánamo y Cayo Mambí.
Así dando cumplimiento a las órdenes del Cmdte en Jefe del ER en la noche del 23 de noviembre quedaron cercados Mayarí, Cueto, San Luis, Alto Songo, La Maya, el cuartel de Río Frío y Dos Palmas y se incrementó el hostigamiento a Sagua de Tánamo, Palma Soriano y Guantánamo.
El Ejército de la Dictadura fue incapaz de resistir la Ofensiva del Ejercito Rebelde y así:
El 27 de noviembre se rindió Alto Songo a las tropas de la Cia. A “Otto Parellada”.
El 29 se ocupó el Cuartel de Río Frío por tropas de la Columnas 6 y 20, pues su guarnición fue rescatada por un fuerte refuerzo procedente de Guantánamo, que luego abandonó el cuartel.
El 7 de diciembre se rindió La Maya. Esta victoria tuvo la característica de la tenaz actuación durante 14 días de tropas de las Columnas 6, 17 y 9 y la eficiente actuación de la Fuerza Aérea Rebelde, pues desde el Kingfisher el piloto Alfonso Silva Tablada, “Pom Pom”, apoyado por su artillero el Sargento ER Leonel Pajan, hizo impacto en el patio del Cuartel con una bomba fabricada en los talleres del II Frente Oriental. Se capturaron 233 prisioneros, 296 armas largas y 48 776 proyectiles de distintos calibres. Ofrendaron sus vidas el Teniente Andrés Chongo, fundador de la Columna 6, Marino Muñiz, Wilfredo Mejias, Rogelio Crespo y Gilberto Clavel.
El 9 de diciembre se capturó San Luis luego de 16 días de cruentos combates. Un fuerte refuerzo penetró desde Palma Soriano, rescató a los sitiados y regresaron a Palma, y así se pudo ocupar definitivamente San Luis por las tropas de la Cía. A “Otto Parellada” al mando del Capitán Menéndez Tomasevich y apoyadas por unidades al mando del Capitán Félix Duque, de la Columna 9 “Antonio Guiteras”. El valiente Sargento ER Eugenio Maturell López ofrendó su vida por la liberación de San Luis.
Al liberar San Luis, Alto Songo, La Maya y Río Frío se controlaron los accesos a Santiago de Cuba por el Norte y se fusionaron los Frentes II y III y se logró el control de las vías de comunicaciones a Guantánamo.
Al Norte de la Provincia de Oriente se mantenían las acciones de cerco y hostigamiento de Cueto, Preston, Mayarí, Sagua de Tánamo y Cayo Mambi.
San Germán fue hostigado desde el 2 de diciembre y se logró tomar el 2 de enero de 1959 por fuerzas de las Compañías A y B de la Columna 17, dirigidas directamente por los Capitanes Tomasevich y Filiberto Olivera, ascendidos a Comandantes el 28 de diciembre de 1958.
Mientras se combatía tenazmente, desde el 8 al 12 de diciembre se celebró en Soledad de Songo, territorio del II Frente Oriental, el Congreso Obrero. Antonio Torres, “Nico”, fue elegido como Delegado Nacional Obrero del “26 de Julio”. Se creaban las condiciones para barrer de los Sindicatos obreros a los falsos representantes de los trabajadores cubanos.
Otro hecho trascendental durante esos días de combate fue el 16 de diciembre, cuando previsoramente fue emitida la Orden Militar No. 53 del Cmdte Raúl Castro, reglamentando el “Sistema de Administración Municipal”, en el que se nombraba a tres Comisionados de entre aquellos ciudadanos con prestigio moral y revolucionario de cada municipalidad para organizar la Sanidad, la Educación, las Finanzas y el Abastecimiento a la población, y responder por ello ante el Comisionado General de todo el territorio liberado.
El 18 de diciembre se entrevistaron el Jefe de la Revolución y el Jefe del II Frente Oriental en Jiguaní, y allí el Cmdte Fidel Castro trazó la estrategia final de la Ofensiva que incluía la toma de Santiago de Cuba. Luego se entrevistaron en el Central América, después en El Cobre y posteriormente se reunieron con el General de la Dictadura Eulogio Cantillo el 26 de diciembre en las ruinas del antiguo Central Oriente.
El 19 de diciembre fuerzas de la Columna 20 “René Fraga” bajo el mando del Capitán Villa tomaron el Cuartel y el apostadero naval de Caimanera, ocupando 30 armas y abundante parque para ellas.
El 24 de diciembre se rindió la guarnición de Sagua de Tánamo y el 25 abandonaron Cayo Mambí después de 45 días de asedio y 8 días de crueles combates dentro de esos pueblos. Los días 21 y 23 de diciembre se había combatido duramente contra refuerzos de hasta un Batallón desembarcados por mar y aire desde el 7mo. Distrito Militar radicado en Holguín. Durante la Batalla de Sagua de Tánamo-Cayo Mambí la aviación de Batista cumplió 70 misiones vuelo con bombarderos B 26 y F 47, por lo que el pueblo de Sagua de Tánamo se tomó prácticamente destruido.
Se ocupó una ametralladora Calibre 50, 3 ametralladoras Calibre 30, 31 carabinas San Cristóbal, 3 ametralladoras Thompson, 92 fusiles Sprinfield y abundante parque.
20 heroicos combatientes rebeldes de las Columna 17 y 19 ofrendaron sus vidas por la liberación de esos pueblos de la zona Norte oriental de la Patria cubana. Sagua de Tánamo-Cayo Mambí fue una de las batallas más costosa del Ejercito Rebelde, pues fue la acción más emblemática de las operaciones realizadas por el 7mo. Distrito Militar ya que en ella empleó tropas terrestres, aviación y Marina de Guerra.
Mientras la Administración Rebelde se aprestaba a la reconstrucción de Sagua de Tánamo, el 25 de diciembre el Jefe del 7mo. Distrito Militar Coronel Ugalde Carrillo, solicitaba al Jefe de la Dirección de Operaciones Militares del Estado Mayor del Ejercito de la Dictadura que bombardeara este heroico pueblo hasta destruirlo totalmente.
Desde el 19 de diciembre fuerzas de la Cia. C bajo el mando del Capt. Colomé Ibarra de la Columna 17 y de la Columna 16 bajo el mando del Cmdte. Nicaragua atacaban Cueto, pero el día 26 penetró un fuerte refuerzo en composición de dos Compañías bajo el mando del sanguinario Cmdte. Jesús Sosa Blanco y evacuó a los sitiados rumbo a Holguín, sin dejar de ser hostigado durante todo el trayecto por las fuerzas rebeldes de la Cia. C y la Columna 16. Yendo por el camino de San Germán el Cmdte Sosa Blanco abandonó a sus tropas y huyó a Holguín donde fue capturado, y luego juzgado y sancionado por sus crímenes al triunfo de la Revolución.
En estas acciones perdieron la vida el Teniente Cipriano Pérez y el valeroso joven Capitán Raúl Podio enviados de refuerzo desde el I Frente.
El 31 de diciembre la Columna 19 en composición de sus dos Compañías combatió contra la Guarnición de Mayari, que habiendo abandonado el pueblo cayó completa en una emboscada en la zona de Guanina, rindiéndose tras ocho horas de combate en la tarde del propio día 31. Dos heroicos combatientes rebeldes ofrendaros sus vidas el íltimo día de 1958, ellos fueron el soldado Mario Suri y el Sargento Sergio Eugenio Carbo Ricardo, el inquieto y valiente “Papiro”.
El Cmdte. en Jefe Fidel Castro Ruz al conocer la noticia de la huida del tirano por las ondas de Radio Rebelde cursó ordenes a todos las Columnas rebeldes de continuar las operaciones hasta el triunfo definitivo de la Revolución y alertó al pueblo de Cuba de que no se podía permitir un Golpe Militar y decretó la Huelga General Revolucionaria para el 2 de enero en todo el territorio cubano aun no liberado.
En horas de la tarde del 1ro. de enero la Columna 16 “Enrique Hart” rendía el cuartel de Baguanos ocupando una veintena de fusiles y parque.
Al atardecer, el Cmdte. Raúl Castro junto con el Coronel Rego Rubido, jefe del regimiento Moncada y acompañado por el Capitán Maro Guerra Bermejo, cumpliendo órdenes de Fidel, entró al Cuartel Moncada y tomó posesión de él en nombre de la Revolución triunfante.
En la noche del 1ro. de enero de 1959 el Cmdte. en Jefe Fidel Castro Ruz, Jefe de la Revolución, hacia su entrada en la heroica Santiago de Cuba al frente de su victorioso Ejercito Rebelde y con el pueblo desbordado de felicidad Cinco años, cinco meses y cinco días del 26 de julio de 1953.
Desde el Ayuntamiento de la ciudad heroica habló al pueblo de Cuba: “Ahora si los mambises entraron en Santiago de Cuba”.
El Cmdte. Efigenio Ameijeiras al frente de las Columnas 6, la 18 y la 20, con un formidable golpe de valor y audacia, logró tomar todas las posiciones enemigas en Guantánamo sin tener que combatir en la noche del 2 de enero de 1959.
El día 2 de enero las Compañías A y B de la Columna 17 tomaban San Germán y se lograba capturar y ajusticiar al famoso asesino “Mano Negra”, partícipe directo del asesinato de Raúl Pujol y Frank País el 30 de julio de 1957.
La Compañía B “Pedro Sotto Alba” de la Columna 19 apoyando a la Columna 16 “Enrique Hart” tomaba Banes y Antillas sin tener que combatir el 2 de enero, logrando así rendir a las fuerzas contra las que venia combatiendo desde Sagua de Tánamo, incluyendo a la Cia. A 1 “10 de Marzo” al mando del Capitán Raúl Polledo Puig.
El Cmdte. en Jefe llega a Holguín el dia 3 y la Columna 17 “Abel Santamaría” recibe la misión de garantizarle la seguridad hasta La Habana en apoyo a las tropas rebeldes del III Frente “Mario Muñoz Monroy” al mando del Cmdte. Juan Almeida Bosque, Jefe de la Caravana de la Libertad.
El 4 de enero fuerzas de la Compañía B de la Columna 19 “José Tey”, cumpliendo los deseos del Cmdte. Delio Gómez Ochoa, Jefe del IV Frente “Simón Bolívar”, ayuda a limpiar de esbirros y masferrerístas la ciudad de Holguín y logra partir en horas de la noche para nuestra querida Santiago de Cuba desde donde unos cuantos habíamos salido en la primera semana de abril de 1958 para atacar el cuartel de Boniato en la madrugada del 9 de abril e iniciar así la Huelga Nacional Revolucionaria.
La guerra había concluido y en el camino de sacrifios hacia la victoria el Segundo Frente Oriental “Frank Pais” había realizado una decisiva contribución.
El mérito no había sido solo de los que combatieron con las armas, ya que sin los compañeros de los aseguramientos, sin los combatientes clandestinos que entraban y salían del territorio rebelde con todo lo necesario para la lucha y la victoria, no habría sido posible vencer, y muy especialmente por nuestras heroicas, abnegadas y valerosas mujeres que fueron capaces de cumplir desde las más riesgosas y gloriosas hasta las más humildes y sencillas misiones en aras del triunfo de la Revolución.
También desempeñaron un importantísimo papel en la victoria las familias campesinas que acogieron en sus montañas al Ejército Rebelde al que le aportaron sus hijos, sus humildes bienes, su amor y sus vidas, depositando en él sus esperanzas de que les propiciara una vida más próspera y feliz al triunfar la Revolución que ayudaban a hacer realidad.
Los verdaderos héroes de esta historia fueron los humildes combatientes del pueblo, los que dieron sus valiosas vidas y cuyos restos mortales yacen hoy en un monumento a su memoria en el centro del territorio que ellos defendieron con valor, confiados que estaban haciendo una verdadera Revolución.
José Luis Cuza Téllez de Girón.
Capitán del ER y Contralmirante (r)5

vencer, y muy especialmente por nuestras heroicas, abnegadas y valerosas mujeres que fueron capaces de cumplir desde las más riesgosas y gloriosas hasta las más humildes y sencillas misiones en aras del triunfo de la Revolución.

También desempeñaron un importantísimo papel en la victoria las familias campesinas que acogieron en sus montañas al Ejército Rebelde al que le aportaron sus hijos, sus humildes bienes, su amor y sus vidas, depositando en él sus esperanzas de que les propiciara una vida más próspera y feliz al triunfar la Revolución que ayudaban a hacer realidad.
Los verdaderos héroes de esta historia fueron los humildes combatientes del pueblo, los que dieron sus valiosas vidas y cuyos restos mortales yacen hoy en un monumento a su memoria en el centro del territorio que ellos defendieron con valor, confiados que estaban haciendo una verdadera Revolución.
José Luis Cuza Téllez de Girón.
Capitán del ER y Contralmirante (r)5

José Martí: Contra anexión y anexionismo

 

31 enero 2016 | +
Hay cosas que, aunque sabidas, parece necesario repetir sin cansancio, para restar asideros a quienes prefieren ignorarlas. Los “ciegos y desleales” que José Martí repudió en su tiempo tienen continuadores hoy, y quién sabe hasta cuándo. Las evidencias no sugieren ingenuidad.
En 1871 –contaba 18 años– Martí señaló diferencias básicas entre Cuba y los Estados Unidos. En el cuaderno de apuntes numerado 1 en sus Obras completas, y ubicado en los inicios de su primer destierro español (1871-1874), escribió: “Los norteamericanos posponen a la utilidad el sentimiento.–Nosotros posponemos al sentimiento la utilidad”.
Se refiere a diferencias de composición, y añade: “si ellos vendían mientras nosotros llorábamos, si nosotros reemplazamos su cabeza fría y calculadora por nuestra cabeza imaginativa, y su corazón de algodón y de buques por un corazón tan especial, tan sensible, tan nuevo que solo puede llamarse corazón cubano, ¿cómo queréis que nosotros nos legislemos por las leyes con que ellos se legislan?”.
Solo por extrema desprevención cabría subvalorar el aserto “ellos vendían mientras nosotros llorábamos”, que recuerda una realidad: los Estados Unidos siguieron vendiendo pertrechos a España y desconocieron el derecho del pueblo cubano a la independencia por la cual se había alzado en armas en 1868.
Contraponiéndola con la estadounidense, Martí plantea: “Nuestra vida no se asemeja a la suya, ni debe en muchos puntos asemejarse”, y poco después agrega, con aleccionadora actualidad incluso para empeños revolucionarios de lograr eficiencia económica: las leyes implantadas en ese país le han dado “alto grado de prosperidad, y lo han elevado también al más alto grado de corrupción. Lo han metalificado para hacerlo próspero. ¡Maldita sea la prosperidad a tanta costa!”.
Con esa luz crecerá su pensamiento, y combatirá las falacias anexionistas desde dentro de aquella nación, donde vivió cerca de 15 años, durante los cuales caló en su estructura: “Viví en el monstruo y le conozco las entrañas, y mi honda es la de David”, escribirá en su carta póstuma a Manuel Mercado.

Hacia una nueva guerra necesaria

Devaluada por la realidad la manca “paz” del Zanjón, y sofocado el empeño de la Guerra Chiquita, Martí inicia los pasos que lo llevarán a encabezar los preparativos de la nueva etapa de lucha armada. Para ello tiene en cuenta el escollo anexionista. El 20 de julio de 1882 escribe a los generales Máximo Gómez y Antonio Maceo sendas cartas en busca del apoyo de ambos.
Al primero le habla de los obstáculos que deben vencerse para desatar la guerra y alcanzar el triunfo, y se detiene en uno: “Y aún hay otro peligro mayor, mayor tal vez que todos los demás peligros. En Cuba ha habido siempre un grupo importante de hombres cautelosos, bastante soberbios para abominar la dominación española, pero bastante tímidos para no exponer su bienestar personal en combatirla”.
A tal “clase de hombres”, como la llama, la define de este modo: “Todos los tímidos, todos los irresolutos, todos los observadores ligeros, todos los apegados a la riqueza, tienen tentaciones marcadas de apoyar esta solución, que creen poco costosa y fácil. Así halagan su conciencia de patriotas, y su miedo de serlo verdaderamente. Pero como esa es la naturaleza humana, no hemos de ver con desdén estoico sus tentaciones, sino de atajarlas”.
Sabe cuán dañinas pueden ser por su influencia antipatriótica, entreguista, y le dice a Gómez: “¿A quién se vuelve Cuba, en el instante definitivo, y ya cercano, de que pierda todas las nuevas esperanzas que el término de la guerra, las promesas de España, y la política de los liberales le han hecho concebir? Se vuelve a todos los que le hablan de una solución fuera de España”.
Para revertir semejante peligro, se plantea la creación de lo que él caracteriza en términos que no se corresponden con un bando político amorfo. Aunque todavía no tuviera en mente una organización delineada hasta el detalle, se piensa en el Partido Revolucionario Cubano, constituido diez años después.
En 1882 prevé: “Pero si no está en pie, elocuente y erguido, moderado, profundo, un partido revolucionario que inspire, por la cohesión y modestia de sus hombres, y la sensatez de sus propósitos, una confianza suficiente para acallar el anhelo del país–¿a quién ha de volverse [Cuba], sino a los hombres del partido anexionista que surgirán entonces? ¿Cómo evitar que se vayan tras ellos todos los aficionados a una libertad cómoda, que creen que con esa solución salvan a la par su fortuna y su conciencia? Ese es el riesgo grave. Por eso es llegada la hora de ponernos en pie”.

El fermento de la angustia

Se adelanta a señales alarmantes para alguien de su claridad, que se concentrarán a partir de 1889. Ese año sería, en marzo, el de su “Vindicación de Cuba”, y, desde el 2 de octubre, el de la Conferencia Internacional de Washington, que se prolongó, con sesiones espaciadas, hasta el 19 de abril de 1890.
El foro marcó “aquel invierno de angustia” en que Martí enfermó por la gravedad de los sucesos, y por lo ingente de sus desvelos y su empeño para contribuir a conjurarlos. En el verano siguiente el médico le indicó reposo, pero fue un descanso relativo: entonces brotaron sus Versos sencillos –en cuyo pórtico mencionó el invierno angustioso– y él buscó fomentar, entre estadounidenses progresistas, relaciones favorables al respeto merecido por Cuba y su derecho a la independencia.
Con “Vindicación de Cuba” impugnó enérgicamente injurias anticubanas publicadas en diarios estadounidenses. Pronto las refutó en el primero de ellos, y reunió en un folleto titulado Cuba y los Estados Unidos los textos injuriosos y su contestación, traducido todo al español y con una nota introductoria suya, que empieza así:
“Cuando un pueblo cercano a otro puede verse en ocasión, por el extremo de su angustia política o por fatalidad económica, de desear unir su suerte a la nación vecina, debe saber lo que la nación vecina piensa de él, debe preguntarse si es respetado o despreciado por aquellos a quienes pudiera pensar en unirse, debe meditar si le conviene favorecer la idea de la unión, caso de que resulte que su vecino lo desprecia”.
Sabe que hay ilusos a quienes seduce el esplendor material del vecino, y precisa: “No es lícito ocasionar trastornos en la política de un pueblo, que es el arte de su conservación y bienestar, con la hostilidad que proviene del sentimiento alarmado o de la antipatía de raza. Pero es lícito, es un deber, inquirir si la unión de un pueblo relativamente inerme con un vecino fuerte y desdeñoso, es útil para su conservación y bienestar”.
No refuta gacetillas marginales o propaladas por una facción política aislada: “The Manufacturer, de Filadelfia, inspirado y escrito por hombres de la mayor prominencia en el partido republicano, publicó un artículo ‘¿Queremos a Cuba?’ donde se expresa la opinión de los que representan en los Estados Unidos la política de adquisición y de fuerza. The Evening Post, el primero entre los diarios de la tarde en New York, el representante de la política opuesta, de aquella a que habrían de acudir los débiles cuando se les tratara sin justicia, ‘reiteró con énfasis’ las ideas de sus adversarios en el artículo ‘Una opinión proteccionista sobre la anexión de Cuba’”.

Contra el desprecio imperial

Los relevantes diarios dan voz al desprecio de Cuba por parte del pensamiento dominante en los Estados Unidos, contrario a que ella forme parte de la Unión. Se le reserva la condición de territorio dominado y saqueado, no un pedazo posible en la ciudadanía del Norte. Pero, aunque se le diera margen a esta opción, sería inaceptable para los revolucionarios que abrazaban la herencia de 1868 y de la Protesta de Baraguá.
Desbordaría estas cuartillas abundar en la valoración martiana sobre la Conferencia Internacional mencionada, a la que el gobierno estadounidense convocó en su afán de dominar a nuestra América, un paso dirigido a la conquista de la hegemonía mundial. Pero es insoslayable tener en cuenta al menos que ese foro azuzó las ilusiones de quienes veían en la anexión a los Estados Unidos la solución para Cuba, o querían verla.
Martí, veedor en lo hondo, las refuta rotundamente, y denuncia las verdaderas intenciones de los gobernantes de aquella nación, que busca ensayar “en pueblos libres su sistema de colonización”, y reserva un papel todavía más especialmente triste a los países de nuestra América que, por no haber logrado aún la independencia, serían presas más fáciles.
Cartas escritas en aquellos días por Martí, en especial las dirigidas a su compatriota y colaborador Gonzalo de Quesada Aróstegui –secretario de la delegación argentina, la cual brilló por su actitud ante las maquinaciones yanquis del foro–, confirman la angustia con que observa la fatídica reunión, que da pábulo al pensamiento anexionista. Con respecto a Cuba le advierte a Quesada:
“Sobre nuestra tierra, Gonzalo, hay otro plan más tenebroso que lo que hasta ahora conocemos, y es el inicuo de forzar a la Isla, de precipitarla, a la guerra,–para tener pretexto de intervenir en ella, y con el crédito de mediador y de garantizador, quedarse con ella. Cosa más soberbia no la hay en los anales de los pueblos libres:–ni maldad más fría”.
Tan macabra es la trama, que él se plantea: “¿Morir, para dar pie en qué levantarse a estas gentes que nos empujan a la muerte para su beneficio? Valen más nuestras vidas, y es necesario que la Isla sepa a tiempo esto. ¡Y hay cubanos, cubanos, que sirven, con alardes disimulados de patriotismo, estos intereses!”. Y concluye: “Vigilar, es lo que nos toca; e ir averiguando quién está dispuesto a tener piedad de nosotros”. Pero, lejos de sentarse a esperar por actos piadosos, se afana en reforzar los preparativos para la contienda.

Confirmación de la historia

Las previsiones martianas la avalarán la realidad impuesta por la intervención con que los Estados Unidos frustran la independencia de Cuba y se adueñan de Puerto Rico. En la primera, donde no pueden obviar la beligerancia del ejército mambí, se las arreglan para desmovilizarlo; en la segunda, el camino “pacificador” abonado por el autonomismo facilita el sometimiento colonial que aún hoy perdura.
Razones hallan quienes estiman que, con su desprecio hacia nuestros pueblos, el imperio aceptaría la anexión de Puerto Rico, si acaso, únicamente cuando tuviera la certeza de que su pueblo está dispuesto a tolerar la humillación absoluta. Pero eso no lo ha conseguido el Norte en más de un siglo.
Martí concibe una contienda organizada con la eficacia necesaria para frenar los planes estadounidenses, pero estos hacen abortar en el puerto de Fernandina la sorpresa con que él busca dejar a los imperialistas sin tiempo de intervenir en la guerra. Para ello debe ser “breve y directa como el rayo”, según anuncia en un artículo de 1893 titulado precisamente “‘¡Vengo a darte patria!’ Puerto Rico y Cuba”.
En la carta póstuma a Mercado testimonia su certidumbre de que ya en lo fundamental la guerra no es contra el ejército español, sino contra las maniobras de los Estados Unidos. A ello, no a su pensamiento antimperialista, se refiere cuando dice: “En silencio ha tenido que ser, y como indirectamente”.
Al amigo mexicano le habla de la entrevista que en campaña ha tenido con el corresponsal de The New York Herald, Eugene Bryson, quien le ha dado a entender algo que no lo sorprende: “llegada la hora, España preferiría entenderse con los Estados Unidos a rendir la Isla a los cubanos”. La perfidia se consuma en 1898 en el Tratado de París, con la humillación de la derrotada metrópoli.
Tanto le preocupan a Martí las jugarretas anexionistas que el vocablo anexión le salta a la pluma, en el espacio de pocas líneas, para referirse indistintamente a la posible alianza entre la potencia que decae y la emergente, y a la anexión en su más extendido uso político. Sabe necesario “impedir que en Cuba se abra, por la anexión de los Imperialistas de allá y los españoles, el camino, que se ha de cegar, y con nuestra sangre estamos cegando, de la anexión de los pueblos de nuestra América, al Norte revuelto y brutal que los desprecia”.

Contra la complacencia de la sumisión

El corresponsal del Herald le ha mencionado también “la actividad anexionista”; pero él –que la sabe fuera de los verdaderos planes del imperio– la considera “menos temible por la poca realidad de los aspirantes, de la especie curial, sin cintura ni creación, que por disfraz cómodo de su complacencia o sumisión a España, le piden sin fe la autonomía de Cuba”.
Tal especie está “contenta solo de que haya un amo, yanqui o español, que les mantenga, o les cree, en premio de su oficio de celestinos, la posición de prohombres, desdeñosos de la masa pujante,–la masa mestiza, hábil y conmovedora, del país,–la masa inteligente y creadora de blancos y negros”.
Con posibilidades de éxito o sin ellas, anexionistas y autonomistas encarnan posiciones antinacionales: coinciden en la voluntad de someterse a los Estados Unidos o a España para seguir enseñoreados sobre el pueblo trabajador. Son soporte de un pensamiento de subordinación que agrada a los imperialistas, porque les allana el camino para dominar a Cuba.
Muerto Martí en 1895, los sucesos que se desencadenan desde 1898 con la intervención estadounidense corroboran la lucidez del guía revolucionario. Cuba libre, película reciente, recrea aquellos hechos, y no parece haber tenido que esforzarse el director para que parezca destinada, más que a leer aquel pasado, a plantear advertencias necesarias hoy.
Tras más de 50 años intentando asfixiar a la Revolución Cubana con agresiones armadas y un férreo bloqueo que perdura, el imperio busca parecer que abre caminos para beneficiar a Cuba. También lo hizo en 1898, cuando procuró pasar como su aliado en pos de la independencia que ella había probado merecer y él le frustró.
Como a finales del siglo XIX, la anexión con que algunos han soñado sigue siendo una fantasmagoría de poca probabilidad de realización: el imperio no la desea, y es incompatible con la resistencia protagonizada por el pueblo cubano. Pero el pensamiento vinculado con dicha opción, el anexionismo, sigue abonando posiciones aliadas del imperio. No es necesario que la anexión se dé para que el anexionismo sea nocivo.
Un pueblo dominado culturalmente por el imperio está en camino de aceptar lo que él se proponga imponerle. Como relata Martí en una de sus crónicas sobre la Conferencia Internacional de 1889-1890, el gobierno de los Estados Unidos les ofreció a los delegados hispanoamericanos un singular paseo en un tren palacio.
Para que la desfachatez de la insolencia quede más al desnudo, el periodista revolucionario cita la prensa del país anfitrión: “Se abre el Herald, y se lee: ‘Es un tanto curiosa la idea de echar a andar en ferrocarril, para que vean cómo machacamos el hierro y hacemos zapatos, a veintisiete diplomáticos, y hombres de marca, de países donde no se acaba de nacer’”.

Más que un tren, toda una industria

Hace mucho que episodios como el de aquel tren palacio han dado paso a una poderosa maquinaria cultural (o anticultural) que difunde en el planeta las “bondades” del modo de vida estadounidense. Un mínimo inventario de la programación televisual mostraría que hasta en Cuba, firme en su lucha antimperialista, circulan frutos de esa maquinaria, directamente o a partir de la influencia que, como si fuera algo natural e ineludible, ella ejerce en parte de lo producido en el país.
Que haya cubanos y cubanas que ostenten sobre su cuerpo, y en sus vehículos, incluso en algunos de la administración estatal, banderas de los Estados Unidos, y crean que de allí pueden venir las soluciones que Cuba necesita, no admite ingenuidad en el análisis al cual está llamada la nación. No se trata de prohibir o controlar actos que deben ser individuales –no es el caso de automóviles y establecimientos de la administración estatal–, pero sobran motivos para repudiar, como Martí al anexionismo, hechos que ocurren en nuestro entorno en materia de identidad cultural y símbolos de naturaleza política.
También en ese terreno conservan vigencia el ejemplo y la prédica de Martí. No basta estimar que la anexión es inviable y la Revolución invencible, cuando pululan señales de formas de pensar y actuar en las que subyace la costra tenaz del coloniaje condenada por Rubén Martínez Villena, y arropada con símbolos que oficialmente representan a la potencia imperialista.
Deberían, sí, ser símbolos de un pueblo; pero este no vive en el vacío, sino en la nación sede del imperio que –en función de los graves crímenes que comete para mantener la hegemonía con que actúa contra el mundo– pretende seguir manipulando el pensamiento de su propia ciudadanía.
Ese imperio se hizo hegemónico rompiendo el equilibrio mundial que Martí quiso salvar con la independencia de Cuba, de las Antillas, de nuestra América toda, aunque ciegos y desleales prefieran ignorar la historia, la realidad, como si con ello salvaran su conciencia.
(Tomado de Bohemia)

Reseña histórica de la Revolución Cubana

La Guerra de los Diez Años
El 10 de octubre de 1868 se inició la lucha por la independencia nacional, cuando el hacendado y abogado bayamésCarlos Manuel de Céspedes incendió el ingenio azucarero de su propiedad, “La Demajagua”, proclamó la independencia de Cuba y dio la libertad a sus esclavos. Estalló así la primera guerra independentista, que duró diez años (hasta 1878).
Es destacable la participación de Ignacio Agramonte y Loynaz, quien organizó la famosa caballería camagüeyana y cayó en combate en 1871; el dominicano Máximo Gómez, quien organizó la primera carga al machete (la cual se convirtió en lo adelante en la principal arma del Ejército Libertador cubano) y combatió por la independencia de Cuba hasta 1898; el mestizo Antonio Maceo, conocido como el “Titán de Bronce”, así como Calixto García.
La Guerra de los Diez Años no tuvo un final feliz, influyó en ello un incontrolable caudillismo y regionalismo desatado entre los cubanos que hicieron fracasar la unidad y por ende, la independencia. En 1878, el general español Arsenio Martínez Campos propuso al mando cubano el llamado “Pacto de El Zanjón” por medio del cual cesaba la guerra. Muchos de los criollos en guerra no aceptaron las enmiendas del pacto, pero se vieron totalmente en minoría y finalmente claudicaron.
En 1878 surgió la figura culminante de las luchas cubanas por la independencia: José Martí (1853-1895), quien fundó el Partido Revolucionario Cubano y dirigió guerra de 1895. Máximo Gómez y Antonio Maceo continuaron luchando y extendieron la guerra desde el oriente del país a toda Cuba. España nada pudo hacer ante el avance de las tropas independentistas.
Las fuerzas cubanas ganaban cada vez más terreno y el Ejército Español se debilitaba rápidamente con su política de “Hasta el último hombre y hasta la última peseta”. En esa situación se produjo, en 1898, la intervención de los Estados Unidos en la guerra tomando como pretexto el estallido en el puerto de La Habana del acorazado norteamericano “Maine”, y que según muchos historiadores fue autosaboteado por Estados Unidos para intervenir en el conflicto.
El gobierno de Washington acabó muy pronto con el maltrecho Ejército Español y no reconoció al gobierno de la República de Cuba en Armas, impidiendo incluso la entrada de las tropas cubanas a la ciudad de Santiago de Cuba, una vez que capituló.
La guerra concluyó con la firma de un tratado de paz (Tratado de París, del 10 de diciembre de 1898) entre España y Estados Unidos en virtud del cual Norteamérica recibió el control absoluto de Cuba, Puerto Rico y Filipinas.
En 1901, el Senado y la Cámara de Representantes norteamericanos aprobaron la Enmienda Platt, la cual permitía la “soberanía” de Cuba, pero autorizaba al gobierno norteamericano a intervenir en cualquier momento en el país, y dejaba establecido que el gobierno de Cuba debía arrendar a los Estados Unidos “las tierras necesarias para carboneras o estaciones navales en ciertos puntos determinados que se convendrán con el presidente de los Estados Unidos.” El 20 de mayo de 1902 a Cuba se le concedió, después de tres años bajo tutela estadounidense, una independencia formal controlada por una oligarquía dependiente de Washington que convirtió al país, de hecho, en neocolonia de Estados Unidos. Desde entonces, se sucedieron gobiernos corruptos e intervenciones norteamericanas que cumplían la misión de entregar cada vez más las riquezas de la nación a intereses foráneos.
El escenario político cubano de aquellos años sólo había contado hasta el momento con hombres corruptos, pero más tarde un pequeño grupo de patriotas en oposición creó en 1923 el movimiento estudiantil de la Reforma Universitaria, tras la creación de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) -diciembre de 1922- destacándose como líder el martiano y marxista Julio Antonio Mella.
Le siguen la fundación de la Liga Antimperialista, la Universidad Popular “José Martí” para obreros, y otras organizaciones. En agosto de 1925 nacen la Confederación Obrera de Cuba y el Partido Comunista, fundado por Julio Antonio Mella y el socialista Carlos Baliño, entre otros.
Estas inquietudes juveniles contra la corrupción pronto abarcaron un amplio temario y sectores de la sociedad, lo cual contribuyó al desarrollo de una tendencia independentista de inspiración martiana, y más tarde antimperialista, de gran auge en la lucha contra la dictadura de Gerardo Machado y luego contra la de Fulgencio Batista.
El 26 de julio de 1953 un grupo de jóvenes con Fidel Castro al frente, atacó en Santiago de Cuba, en el oriente del país, el Cuartel Moncada, segunda fortaleza militar cubana, con el objetivo de armar al pueblo e iniciar una insurrección general. El asalto terminó en derrota militar, pero destacó a Fidel Castro como líder de la futura revolución. La Historia me Absolverá, alegato de autodefensa de Fidel Castro en el juicio por el hecho, en el que se convirtió de acusado en acusador, devino el mejor argumento para la incorporación de decenas de miles de cubanos a la lucha antibatistiana.
Fidel Castro y los asaltantes sobrevivientes fueron condenados a prisión en el Presidio Modelo de Isla de Pinos (hoy, Isla de la Juventud). Una fuerte campaña popular consiguió la amnistía de los prisioneros, quienes se exiliaron en México en 1955.
En México, Fidel Castro organizó a sus compañeros del ataque al cuartel Moncada y a otros revolucionarios que se le unieron, entre ellos el argentino Ernesto “Che” Guevara. Salió del puerto mexicano de Tuxpan hacia Cuba a bordo del yate “Granma” y desembarcó el 2 de diciembre de 1956 por la playa Las Coloradas, al sur de la región oriental, reiniciando la lucha armada, esta vez como guerrilleros en las montañas de la Sierra Maestra. Al mismo tiempo se organizó en todo el país la lucha clandestina.
Triunfo de la Revolución
El primero de enero de 1959, el dictador Fulgencio Batista, definitivamente derrotado por las fuerzas revolucionarias comandadas por Fidel Castro, abandonó Cuba. Había triunfado la Revolución Cubana.
Muchas fueron las acciones y muchos los héroes de la guerra de liberación. Hombres desconocidos totalmente, se hicieron adorados por el pueblo gracias a su valentía e inteligencia en el combate, gracias a sus ideas populares y su respeto a las masas, por eso Fidel estuvo bien acompañado durante toda la contienda, porque hombres como el humilde sastre Camilo Cienfuegos, o el médico argentino Ernesto Guevara de la Serna, lo siguieron siempre y estuvieron a su lado en los momentos más difíciles, tanto en la guerra como en los primeros meses del triunfo revolucionario. Ese es el secreto de la increíble comunicación de los líderes de la Revolución con las masas, pues los líderes eran las masas mismas.
El 7 de febrero de 1959 se restauró la Constitución de 1940, al aprobarse la Ley Fundamental de la República, a la cual introdujeron los cambios correspondientes a la nueva situación del país, como el otorgamiento del poder legislativo y facultades constituyentes al Consejo de Ministros. Tomó posesión el presidente Manuel Urrutia, un exmagistrado, y Fidel asumió el cargo de Primer Ministro el 16 de febrero. Posteriormente ocurrieron sucesos como la intervención de la Cuban Telephone Company, la Cooperativa de Ómnibus Aliados y de Ómnibus Metropolitanos y se firmó la Ley de Reforma Agraria.
El camino estaba expedito para cumplir las promesas del Moncada y la Sierra Maestra, a pesar del incremento de la contrarrevolución organizada desde República Dominicana y Estados Unidos, a donde huyeron numerosos criminales y políticos batistianos. Comenzaba así la otra guerra, una guerra más solapada, más sucia. Las montañas del centro y occidente del país se llenaron de bandidos armados y financiados por la contrarrevolución exiliada en los Estados Unidos y luego ocurrió la Invasión por Playa Girón, donde participaron aviones del Ejército Norteamericano y fuerzas contrarrevolucionarias entrenadas por especialistas de ese país.
Obreros, campesinos y estudiantes, integrantes de las Milicias Nacionales Revolucionarias y los Comités de Defensa de la Revolución -fundados en 1959 y 1960, respectivamente- tomaron las armas y derrotaron a los invasores en 72 horas, los bandidos también fueron aniquilados y continuó el proceso revolucionario.
La historia de Cuba con los Estados Unidos no terminó con esta hazaña, sino que al desaparecer el campo socialista en el este de Europa, y la URSS al borde de la desintegración, el Gobierno estadounidense entendió que había llegado el momento de iniciar, en 1990, una nueva fase del bloqueo económico contra Cuba.
En abril de ese año, legisladores de La Florida presentaron proyectos de leyes en el Congreso, con el propósito de interrumpir las transacciones entre filiales de transnacionales norteamericanas y nuestro país, aspecto que se había flexibilizado desde 1975.
Pretendían además, sancionar a los barcos que transportaran mercancías o pasajeros a la mayor de las antillas (180 días sin tocar puertos estadounidenses). El 23 de octubre de 1992, el entonces presidente republicano George Bush firmó la denominada Ley Torricelli y en 1997, como continuidad de esta política, se implementó el capítulo II de la Ley Helms-Burton.
Desde el mismo momento de su aprobación, Washington no ha escatimado esfuerzos para conseguir internacionalizar la Ley, tratando de incorporar a la Unión Europea y otros aliados en su política contra la Isla.
A lo largo de todos estos años la batalla ha continuado. Cuba enfrenta atentados, sabotajes, guerra bacteriológica, un bloqueo económico terrible y cada vez más novedosas formas de agresión, incluyendo campañas contra el país a través de todos los medios. A pesar de este injusto y cruel ensañamiento por parte de la nación más poderosa de la Tierra, el gobierno revolucionario inició un programa socialista para el desarrollo nacional, a la vez que impulsó un profundo programa de desarrollo social que ha hecho de Cuba el país de mayores niveles de justicia social de todo el Tercer Mundo. Se destacan en este programa los altísimos logros de la salud pública en la que Cuba aspira a ser una potencia mundial; en la educación, gratuita a todos los niveles y obligatoria hasta la enseñanza media; en el deporte, donde obtiene los primeros lugares de los Juegos Panamericanos y en las Olimpiadas; y en la cultura, asequible a todos los cubanos y proclamada por nuestros artistas en todo el Orbe.
(Fuentes: Granma, AIN, Radio Rebelde)

No Olvidar la historia #Cuba #FeliztriunfoRevolución

Por: Cristóbal Álamo Pérez
El analfabetismo era en Cuba uno de los problemas sociales que la Revolución heredó, y que se propuso eliminar en el menor tiempo posible, esa fue una de las razones por las que el líder de la Revolución convocó al pueblo a sumarse a una campaña nacional para en un año, declarar al país libre de ese mal.
Uno de los decenas de miles de voluntarios que se sumaron a esa llamado fue el joven de solo 16 años de edad Manuel Ascunce Domech, quien ascendió al lomerío espirituano del Escambray para llevar la educación a los campesinos.
Pero en el lomerío actuaban bandas de contrarrevolucionarios que por encargo de los servicios especiales de Estados Unidos intentaban con la violencia destruir la construcción de una nueva sociedad en Cuba, que tenía el propósito Martiano de hacer realidad el precepto: SER CULTOS PARA SER LIBRES.
Esa fue la razón en que en la tarde noche del 26 de noviembre de 1961, un grupo de bandidos, encabezados por Braulio Amador, Pedro González y Julio Emilio Carretero, llegaron hasta la humilde morada del campesino Pedro Lantigua, y tras engañarlo lo desarmaron y comenzaron a maltratar delante de su familia.
En ese hogar también se encontraba el casi niño alfabetizador Manuel Ascunce, a quien María de la Viña, la esposa de Pedro, trató de salvaguardar diciendo que era uno de sus hijos. A pesar del peligro y la tensión provocada por la irrupción de los criminales el joven expresó: YO SOY EL MAESTRO, lo que provocó la ira de los criminales.
A golpes los sacaron del bohío y próximo a él se ensañaron con los indefensos prisioneros, los arrastraron por el campo hasta colgarlos de un árbol, pero antes los torturaron.
Era la expresión practica del grito fascista, Muera la cultura, ya que ella como expresó Martí es el único modo de ser libres.
Ante aquel abominable hecho fuerzas revolucionarias incrementaron la persecución a las bandas que operaban en el macizo montañoso del Escambray y no cejaron hasta años después eliminarlas totalmente.
Aunque han transcurrido 53 años del abominable asesinato de Mauel Ascunce y Pedro Lantigua su pueblo no los olvida ni tampco ha borrado de la memoria historia el sangriento actuar de los enemigos de la Revolucion.
UN POCO DE HISTORIA
captura de bandidos en el EscambrayLas primeras bandas contrarrevolucionarias armadas aparecieron en 1959 y están asociadas fundamentalmente a antiguos miembros de los cuerpos represivos de la tiranía que tratando de eludir la justicia de los tribunales Populares, se internaron en zonas de difíciles accesos, más como una forma de escapar que de oponer resistencia
Hasta 1965 en que fueron totalmente destruida en toda Cuba operaron bandas de alzados que tenían como denominador común, eludir el combate e implantar el terror en las zonas de operaciones, que ocasionó 214 asesinatos, entre según datos del libro “Bandismo Derrota de la CIA en Cuba”, de Pedro Echeverry Vazquez y Santiago Oceguera.
En ese profundo estudio del bandismo se detalla que entre las víctimas estaban 63 campesinos y trabajadores agrícolas, 13 niños, 8 ancianos, tres mujeres, 9 maestros voluntarios, alfabetizadores y colaboradores de la campaña de alfabetización, e incluso los contrarrevolucionarios asesinaron a 18 alzados por pugnas internas entre ellos.
Esa es la triste historia de quienes por encargo del gobierno de Estados Unidos actuaron con sadismo contra la población cubana, a lo que se añade los daños materiales que provocaron sus acciones contra instalaciones especialmente en zonas rurales y el costo que ocasiono su enfrentamiento.
Hoy algunos tratan de hacer olvidar la historia, intentan hacer creer que el bandidismo fue un intento de librar a Cuba del Socialismo, que los integrantes de aquellas hordas criminales eran combatientes de la libertad, pero la historia real es que fue una de las páginas más sangrientas del terrorismo de estado contra la Revolución cubana, que como todo intento fracasó por la férrea voluntad de los cubanos.