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Fidel y el Perú, instantánea del altruismo

Por: Dianet Doimeadios Guerrero

Fidel dona sangre tras el terremoto de Ancash, Perú, en 1970. Foto: Cubaminrex
Cuenta en sus memorias un sobreviviente de la catástrofe que “el terremoto de Áncash costó un Perú para su pueblo”. A voz de comarca, por aquellas tierras, todo lo que valga un Perú tiene un precio muy alto. Y así fue. Setenta mil víctimas, un sinfín de heridos y desaparecidos, decenas de comunidades arrasadas dejó el sismo que, a las 15 horas del 31 de mayo de 1970, trastocó a los peruanos.
“Sentimos un tremendo ruido (…) Se asemejaba al de muchos aviones. No sabíamos por dónde venía ni qué pasaba. Finalmente vimos el aluvión de lodo completamente negro con más de 40 metros de altura que avanzaba botando chispas de distintos colores”, relata quien vivió para contar las consecuencias de un seísmo de 7,9 grados en la escala de Richter.
Durante 45 minutos tembló con tanta fuerza la tierra que el Huascarán se zarandeó. Cuarenta millones de metros cúbicos de hielo, lodo y piedras se esparcieron en avalancha sobre ciudades enteras del Norte peruano. Tras la sacudida y el alud, un manto negro de polvo y dolor permaneció durante días en la zona.
En La Habana, pendiente siempre de los cables, Fidel supo de los hechos y las necesidades del pueblo peruano. La nación inca y Cuba no tenían relaciones diplomáticas. El expresidente Manuel Carlos Prado las había quebrado, no vio a bien que la Isla tomara “el camino socialista”. Sin embargo, para el líder de los cubanos esta no sólo era “la tragedia del Perú sino de toda la Humanidad”.
Así consta en el diario Granma de la época y en una fotografía que aparece multiplicada en el ciberespacio. La imagen guarda el instante en que Fidel, con el brazo extendido, donó sangre para los damnificados del terremoto del ‘70. Tras él, más de 150 mil cubanos también lo hicieron.
Decenas de médicos partieron con el equipamiento necesario para instalar cinco hospitales. Llegaron hasta Áncash, Recuay, Huaraz, Carhuaz y otros poblados afectados. Cuba fue el primer país en enviar ayuda para los peruanos. Dos años después, el 8 de julio de 1972, el gobierno de Juan Velasco Alvarado restableció las relaciones diplomáticas con la Isla.
Los doctores cubanos han regresado una y otra vez a Perú, por el terremoto en Pisco (2007) o por las intensas lluvias de Piura (2017). En Áncash hay un parque que se llama Cuba y muchos hombres dispuestos a confesar que tienen sangre cubana en su cuerpo, y los genes de Fidel en el alma.
En 2007, el Gobierno del Perú declaró el 31 de mayo como “Día Nacional de la Solidaridad y de Reflexión en la Prevención de Desastres”.

El cariño y la ternura de los médicos cubanos, conmovieron a los pacientes peruanos en 2017. Foto: Enmanuel Vigil Fonseca.

Largas distancias a pie, con el suelo aun inundado, debieron recorrer nuestros médicos. Foto: DR. Enmanuel Vigil Fonseca.

Médicos cubanos mostraron su solidaridad con el pueblo peruano en 2017. Foto: Archivo

Médicos cubanos atendieron a damnificados peruanos en 2017. Foto tomada del perfil en Facebook de Enmanuel Vigil.

La fila era larga, pero cada paciente fue atendido adecuadamente. Perú, 2017 Foto: Dr. Enmanuel Vigil Fonseca
Fuente Cubadebate
Médicos cubanos en Perú enfrentaron una compleja situación tras lluvias en 2017.Foto: Archivo

Recuerdan aniversario del asalto al Palacio Presidencial y Radio Relo

 

Recuerdan 61 Aniversario del asalto al Palacio Presidencial y Radio Reloj
Fotos del autor

El primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros General de Ejército Raúl Castro Ruz, envió una ofrenda floral a los mártires de las acciones revolucionarias del 13 de marzo de 1957, en el marco de los 61 años del asalto al Palacio Presidencial y la toma de la emisora Radio Reloj por comandos del Directorio Revolucionario para ajusticiar al dictador Fulgencio Batista.

Recuerdan 61 Aniversario del asalto al Palacio Presidencial y Radio Reloj

Durante el acto político cultural realizado en el Museo de la Revolución, otrora Palacio Presidencial, uno de los escenarios de las heroicas acciones del 13 de marzo, se realizó el pase de lista simbólico de los mártires de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU).

Recuerdan 61 Aniversario del asalto al Palacio Presidencial y Radio Reloj

Presidieron la conmemoración Mirian Nicado García, integrante del Buro Político del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, Sucely Morfa González, primera secretaria del Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC), y el Comandante Faure Chaumon Mediavilla, segundo Jefe del comando del Directorio Revolucionario que asalto el Palacio Presidencial.

En las palabras centrales, Raúl Alejandro Palmero, presidente de la FEU destaco la indestructible unidad del estudiantado universitario con la Revolución, sustentada en la herencia mambisa y rebelde.

Recuerdan 61 Aniversario del asalto al Palacio Presidencial y Radio Reloj

Estuvieron presentes además José Ramón Saborido Loidi, ministro de Educación Superior, y una representación de combatientes del Directorio Revolucionario y sus familiares.

Las pretensiones de Estados Unidos hacia Cuba

Por: Abel González Santamaría

Cubadebate

Este año conmemoraremos el 150 aniversario del inicio de las guerras por la independencia de Cuba, en un contexto en que Estados Unidos aumenta la hostilidad hacia la Revolución Cubana y retoma la Doctrina Monroe para justificar su proyección injerencista de “América para los americanos”. La estrategia de “espera paciente”, la concepción geopolítica del “destino manifiesto” y la “política de la fruta madura” se fue transmitiendo de generación en generación entre los grupos de poder que dominaron los diferentes Gobiernos estadounidenses desde los primeros años del siglo XIX.

Durante las tres guerras independentistas ningún presidente norteamericano reconoció la beligerancia e independencia de los patriotas cubanos. Para descifrar las pretensiones geopolíticas de Estados Unidos hacia Cuba desde entonces, resulta imprescindible analizar los testimonios de los Mayores Generales del Ejército Libertador Carlos Manuel de Céspedes, José Martí, Antonio Maceo y Máximo Gómez.

El primer Presidente de la República de Cuba en Armas y Padre de la Patria, en una carta dirigida en 1870 a José Manuel Mestre, representante en Washington del Gobierno en Armas, escribió:

“Por lo que respecta a Estados Unidos tal vez estaré equivocado; pero en mi concepto su gobierno a lo que aspira es a apoderarse de Cuba sin complicaciones peligrosas para su nación y entretanto que no salga del dominio de España. Siquiera sea para constituirse en poder independiente; este es el secreto de su política (…)”.

Desde 1880 vivió desterrado Martí en Estados Unidos, y durante casi 15 años pudo constatar directamente las transformaciones del país y su tránsito de la etapa capitalista a la imperialista. Con la asunción de Benjamín Harrison (1889-1893) a la Casa Blanca y el nombramiento como secretario de Estado al anexionista James G. Blaine, el gobierno estadounidense retomó la idea de comprar a Cuba.

En ese contexto y con motivo de la celebración de la Primera Conferencia Internacional de Estados Americanos, Martí lo alertó, el 29 de octubre de 1889, en carta a Gonzalo de Quesada: “(…) Y una vez en Cuba los Estados Unidos ¿quién los saca de ella? ¿Ni por qué ha de quedar Cuba en América, como según este precedente quedaría, a manera, –no del pueblo que es, propio y capaz–, sino como una nacionalidad artificial, creada por razones estratégicas? Bases más seguras quiero, para mi pueblo. Ese plan en sus resultados, sería un modo directo de anexión”.

Martí era consciente de la necesidad de lograr la unidad para enfrentar a dos enemigos sumamente poderosos: España y Estados Unidos. Con ese objetivo proclamó en Cayo Hueso, el 10 de abril de 1892, el nacimiento del Partido Revolucionario Cubano, del que fue electo Delegado. Agrupó en una misma organización política a los emigrados, a la vieja generación que inició la lucha por la independencia y a las nuevas generaciones.

A finales de 1894 había conseguido el armamento necesario para reiniciar la contienda. El 11 de abril de 1895 desembarcó junto a Máximo Gómez por Playitas de Cajobabo; diez días antes lo había hecho Antonio Maceo por Duaba; ambos puntos situados en el oriente cubano. El 5 de mayo se reunieron los tres principales jefes de la guerra en la finca La Mejorana para organizar el curso de la Revolución.

Dos semanas más tarde, el 19 de mayo, en Dos Ríos, Martí desoyó el consejo de Gómez, quien le indicó permanecer en la retaguardia y cargó contra una tropa española bien posicionada. Murió en el combate. La víspera escribió a Manuel Mercado:

“La guerra de Cuba, realidad superior a los vagos y dispersos deseos de los cubanos y españoles anexionistas, a que sólo daría relativo poder su alianza con el gobierno de España, ha venido a su hora en América, para evitar, aún contra el empleo franco de todas esas fuerzas, la anexión de Cuba a los Estados Unidos”.

La pérdida del más universal de los cubanos fue irreparable. No obstante, la lucha continuó. Gómez y Maceo habían vivido la experiencia de la posición asumida por los Gobiernos estadounidenses de turno durante la Guerra de los Diez Años. Ambos, al igual que Martí, insistieron en que la independencia se alcanzaba por los propios esfuerzos de los cubanos.

En ese periodo gobernaba la Casa Blanca Grover Cleveland (1893-1897), quien indicó a su secretario de Estado, Richard Olney, retomar la idea de apropiarse de Cuba, manteniendo la compra como primera opción. España se negó. El 14 de julio de 1896, Maceo le escribió al coronel Federico Pérez Carbó, de misión en Nueva York:

“De España jamás esperé nada; siempre nos ha despreciado y sería indigno que se pensase en otra cosa. La libertad se conquista con el filo del machete, no se pide; mendigar derechos es propio de cobardes incapaces de ejercitarlos. Tampoco espero nada de los [norte] americanos; todo debemos fiarlo a nuestros esfuerzos; mejor es subir o caer sin ayuda que contraer deudas de gratitud con un vecino tan poderoso”.

El Héroe de Baraguá mantuvo siempre una postura firme de rechazo a las tendencias anexionistas. Tuvo la capacidad de descifrar desde el campo de batalla las intenciones del naciente imperio. Su caída en combate, el 7 de diciembre de 1896, representó un duro golpe para la Revolución, que perdió en poco tiempo a dos de sus jefes más valiosos y con posiciones antimperialistas.

El Generalísimo, con el dolor de haber perdido también en combate junto a Maceo, a su hijo Panchito Gómez Toro, continuó la batalla. Convencido de que en el campo militar la guerra contra España estaba en su etapa final y observando las pretensiones estadounidenses de intervenir en el conflicto, gestionó infructuosamente, con el capitán general Arsenio Martínez Campos, el reconocimiento de la definitiva independencia.

Los peligros advertidos en reiteradas ocasiones por estos cuatro grandes revolucionarios durante casi 30 años de combate, se concretaron con la intervención militar estadounidense en el conflicto hispano-cubano y la firma de la paz entre las dos potencias, sin tener en cuenta a los patriotas cubanos. Con el alma destrozada, el 8 de enero de 1899, el Generalísimo cerró su Diario de Campaña:

“(…) los Americanos han amargado con su tutela impuesta por la fuerza, la alegría de los cubanos vencedores; y no supieron endulzar la pena de los vencidos.

“La situación pues, que se le ha creado a este Pueblo; de miseria material y de apenamiento, por estar cohibido en todos sus actos de soberanía, es cada día más aflictiva, y el día que termine tan extraña situación, es posible que no dejen los americanos aquí ni un adarme de simpatía”.

Estados Unidos ocupó militarmente el territorio cubano. El Tratado de París les permitió izar la bandera de las barras y las estrellas en la Plaza de Armas; a continuación, licenciaron al Ejército Libertador. Querían anexarse el país y no lo consiguieron; una isla anegada con la sangre de sus mejores hijos se los impidió. Entonces establecieron la Enmienda Platt como apéndice a la Constitución cubana, para garantizar que la nueva nación quedara atada en lo político, lo económico y lo mercantil.

Gómez lo denunció en Porvenir de Cuba: “Ellos se fueron, al parecer es verdad. El día 20 de mayo, yo mismo ayudé a enarbolar la bandera cubana en la azotea del Palacio de la Plaza de Armas. ¡Y cuantas cosas pensé yo ese día! Todos vimos que el general Wood, gobernador que fue se hizo a la mar en seguida, llevándose su bandera, pero moralmente tenemos a los americanos aquí”.

La retirada de Estados Unidos fue formal y aplicó además otras fórmulas intervencionistas en el campo ideológico y cultural. Esa fue la realidad de nuestro país durante 60 años, hasta que llegó la definitiva independencia el 1ro. de Enero de 1959, con el triunfo de la Revolución Cubana. Ahí está la esencia del conflicto bilateral entre ambos países que perdura en el tiempo: recuperar la dominación sobre Cuba y transformar su sistema político, económico y social, contra la voluntad soberana del pueblo cubano de defender su independencia y mantener el socialismo.

(Tomado de Granma)

A la OEA ni un tantico así

En respuesta a la Declaración de San José el pueblo cubano se reunió en la Plaza de la Revolución para patentizar su apoyo al Gobierno revolucionario
En respuesta a la Declaración de San José el pueblo cubano se reunió en la Plaza de la Revolución para patentizar su apoyo al Gobierno revolucionario

Fecha:

31/01/2017

Fuente:

Periódico Granma

Autor:

Punta del Este, Uruguay, enero de 1962. Las amenazas del embajador de Estados Unidos ante la Organización de Estados Americanos (OEA), se cumplen. El diplomático norteño había dicho días antes que desde ese mecanismo interamericano «se tomarán medidas contra el Gobierno Revolucionario Cubano». Sesiona el Consejo Interamericano Económico y Social de la OEA. Allí, el representante cubano, Comandante Ernesto Che Guevara denuncia la política hostil del presidente John Kennedy contra la naciente Revolución en la Isla caribeña, detalla la realidad histórica del continente y el carácter expoliador de los planes de Washington para la región, simbolizados en la fracasada Alianza para el Progreso.

Las presiones contra la Revolución encuentran en la Organización el escenario idóneo. El propio Fidel le recuerda al vecino del Norte que el proceso de 1959 nació sin permiso de Washington, y que «si los yankis intentan destruir la Revolución Cubana por la fuerza, ¡no encontrarán aquí su Guatemala, sino que encontrarán aquí su Waterloo!».

Dos años antes tuvo lugar la VII Reu­nión de Consulta de los Cancilleres de América. De fondo el respaldo popular reafirma que ¡Con oea o sin oea ganaremos la pelea! El canciller cubano Raúl Roa interviene en la plenaria. «Digámoslo ya sin ambages. El Gobierno Revolucionario de Cuba no ha venido a San José de Costa Rica como reo, sino como fiscal. Está aquí para lanzar de viva voz, sin remilgos ni miedos, su yo acuso implacable contra la más rica, poderosa y agresiva potencia capitalista del mundo».
Cuba se retira de la reunión: «Me voy con mi pueblo, y con mi pueblo se van de aquí los pueblos de Nuestra América», sostiene Roa.

En La Habana, a instancias del pueblo reunido en la Plaza de la Revolución, Fidel rompe la Declaración de San José por atentar contra la soberanía e independencia no solo de la Isla, sino también de todos los pueblos de América.

En Uruguay, el 31 de enero de 1962 Cuba es expulsada de ese «ministerio de colonias yanqui» como el propio Roa la califica. Aunque la decisión se revierte en el 2009 durante la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago, el historial del mecanismo interamericano hace que Cuba se mantenga firme en sus principios y no acepta volver.

LOS ORÍGENES

La OEA surge como parte de la Conferencia Internacional Americana de Bogotá en 1948. La Colombia de esos días está agitada por El Bogotazo, provocado por el asesinato del líder liberal Jorge Eliécer Gaitán.

La fachada de la oea es de mecanismo aglutinador de las naciones del hemisferio. Su verdadera acción es la de marioneta al servicio de Washington. El «América para los americanos» es la única doctrina a la cual responde.

Muestra de ello es la complacencia mostrada al avalar en 1954 la intervención en la Guatemala de Jacobo Arbenz. El silencio ante la invasión a Playa Girón en abril de 1961 y ante las acciones terroristas en Cuba engrosan la lista. Sin hablar de las presiones en el plano di­plomático que hacen que sal­vo con­tadas excepciones, la región rompa relaciones con La Habana. El desembarco de marines estadounidenses en Santo Domingo en 1965, con la anuencia de la oea, es el primer ejemplo de una intervención colectiva en un país de la zona, la misma que tiene como principio «la no intervención de ningún Estado en los asuntos internos de otros».

En 1982 un país de la región entra en confrontación bélica con una potencia extranjera. Se trata de la Guerra de las Malvinas, en el que se enfrentan Argentina y Reino Unido. Respuesta de la oea: una mera resolución y una condena endeble un mes después de iniciados los ataques.

1983. Granada. El primer ministro Maurice Bishop es derrocado por un golpe militar. Muere asesinado. Infantes de la Marina de Estados Unidos intervienen en la pequeña Isla caribeña como «medida preventiva». Tampo­co hay una respuesta unánime de condena desde la oea. Algunos países aprueban la acción militar. Es reprochada finalmente porque viola la Carta de Bogotá.

La OEA calla ante la Operación Cóndor, ante los Golpes de Estado, ante los miles de desaparecidos. Calla ante los conflictos civiles que desangran Centroamérica. Se desprestigia.

CERO EN AISLAMIENTO

Mar del Plata, año 2004. IV Cumbre de las Américas. Una desacreditada oea se enfrenta a una región un poco más consciente de la necesidad de integrarse bajo principios puramente latinoamericanos. La propuesta del alca, como su antecesora Alianza para el Progreso, es enterrada. Otros mecanismos subregionales son más eficientes a la hora de solucionar los problemas. Consecuencia: la oea queda relegada a un segundo plano.

Cuba es aclamada por su resistencia en otros espacios de concertación regional. Se hace justicia. Jamás regresará a ningún mecanismo que sea instrumento de dominación. No está en sus principios.

50 verdades sobre Fidel Castro

 

Fidel en la Sierra Maestra.

El líder histórico de la Revolución Cubana marcó para siempre la historia de Cuba y de América Latina, convirtiendo a su país en símbolo de dignidad y resistencia.

  1. Procedente de una familia de siete hijos, Fidel Castro nació el 13 de agosto de 1926 en Birán en la actual provincia de Holguín, de la unión entre Ángel Castro Argiz, rico terrateniente español oriundo de Galicia, y Lina Ruz González, cubana de nacimiento.
  2. A los siete años se marcha para la ciudad de Santiago de Cuba y reside en casa de una maestra encargada de su educación. Ésa lo abandona a su suerte. “Conocí el hambre”, recordaría Fidel Castro y “mi familia había sido engañada”. Un año después ingresa en el colegio religioso de los Hermanos de la Salle en enero de 1935 como interno. Deja la institución para ir al colegio Dolores con 11 años, en enero de 1938, tras rebelarse contra el autoritarismo de un profesor. Prosigue su escolaridad con los jesuitas en el colegio de Belén de La Habana de 1942 a 1945. Tras una carrera brillante, su profesor, el Padre Armando Llorente, escribe en el anuario de la institución: “ Se distinguió en todas las asignaturas relacionadas con las letras. Excelencia y congregante, fue un verdadero atleta, defendiendo siempre con valor y orgullo la bandera del colegio. Ha sabido ganarse la admiración y el cariño de todos. Cursará la carrera de Derecho y no dudamos de que llenará con páginas brillantes el libro de su vida”.
  3. A pesar de su exilio a Miami en 1961 tras las tensiones entre el Gobierno revolucionario y la Iglesia Católica cubana, el Padre Llorente siempre guardó un recuerdo nostálgico de su antiguo alumno: “Me dicen ‘usted siempre habla bien de Fidel’. Yo hablo del Fidel que conocí. Inclusive, una vez, me salvó la vida y esas cosas no se pueden olvidar nunca”. Fidel Castro se tiró al agua para salvar a su profesor llevado por la corriente.
  4. En 1945, Fidel Castro ingresa en la Universidad de La Habana, donde cursa la carrera de Derecho. Elegido delegado de la Facultad de Derecho, participa activamente en las manifestaciones contra la corrupción del Gobierno del Presidente Ramón Grau San Martín. No vacila tampoco en denunciar públicamente a las pandillas del BAGA vinculadas a las autoridades políticas. Max Lesnik, entonces secretario general de la Juventud Ortodoxa y compañero de Fidel Castro, recuerda este episodio: “El comité «30 de Septiembre» [creado para luchar contra las pandillas] tomó el acuerdo de presentar la denuncia contra el Gobierno y los gánsteres en el pleno de la Federación de Estudiantes. En el salón, más de 300 alumnos de las diversas facultades se aprestaban a escuchar a Fidel cuando alguien […] gritó: «El que hable lo que no debe, hablará por última vez». Estaba claro que la amenaza era para el orador de turno. Fidel se levantó de su silla y con paso pausado y firme se encaminó al centro del amplio salón, después de pedir un minuto de silencio en recordación a los mártires, […] comenzó a leer una lista oficial con los nombres de todos y cada uno de los miembros de las pandillas y de los dirigentes de la FEU que habían sido premiados con jugosas «botellas» [cargos] en los distintos ministerios de la administración pública.
  5. En 1947, con 22 años, Fidel Castro participa con Juan Bosch, futuro Presidente de República Dominicana, en un intento de desembarco de Cayo Confite para derrocar al dictador Rafael Trujillo, entonces apoyado por Estados Unidos.
  6. Un año después, en 1948, participa en el Bogotazo, sublevación popular desatada por el asesinato de Jorge Eliécer Gaitán, líder político progresista, candidato a las elecciones presidenciales en Colombia.
  7. Graduado en Derecho en 1950, Fidel Castro ejerce como abogado hasta 1952 y defiende a la gente humilde, antes de lanzarse a la política.
  8. Fidel Castro nunca militó en el Partido Socialista Popular (PSP), partido comunista de la Cuba prerrevolucionaria. Era miembro del Partido del Pueblo Cubano, también llamado Partido Ortodoxo, fundado en 1947 por Eduardo Chibás. El programa del Partido Ortodoxo de Chibás es progresista y se basa en varios pilares: la soberanía nacional, la independencia económica con una diversificación de la producción agrícola, la supresión del latifundio, el desarrollo de la industria, la nacionalización de los servicios públicos, la lucha contra la corrupción y la justicia social con la defensa de los trabajadores. Fidel Castro reivindica su pertenencia al pensamiento martiano (de José Martí), chibasista (de Chibás) y antiimperialista. Orador de gran talento, se presenta a las elecciones parlamentarias como candidato del Partido del Pueblo Cubano en 1952.
  9. El 10 de marzo de 1952, a tres meses de las elecciones presidenciales, el general Fulgencio Batista rompe el orden constitucional y derroca al Gobierno de Carlos Prío Socarrás. Consigue el apoyo inmediato de Estados Unidos que reconoce oficialmente a la nueva dictadura militar.
  10. El abogado Fidel Castro presenta una denuncia contra Batista por romper el orden constitucional: “Si existen tribunales, Batista debe ser castigado, y si Batista no es castigado […] ¿Cómo podrá después este tribunal juzgar a un ciudadano cualquiera por sedición o rebeldía contra este régimen ilegal producto de la traición impune?” El Tribunal Supremo, a las órdenes del nuevo régimen, rechaza la demanda.
  11. El 26 de julio de 1953, Fidel Castro se pone al frente de una expedición de 131 hombres y ataca el cuartel Moncada en la ciudad de Santiago, segunda fortaleza militar del país, así como el cuartel Carlos Manuel de Céspedes en la ciudad de Bayamo. El objetivo era tomar el control de la ciudad –cuna histórica de todas las revoluciones– y lanzar un llamado a la rebelión en todo el país para derrocar al dictador Batista.
  12. La operación es un fracaso y numerosos combatientes –55 en total– son asesinados tras ser brutalmente torturados por el ejército. En efecto, sólo seis de ellos murieron en combate. Algunos logran escapar gracias al apoyo de la población.
  13. Fidel Castro, capturado unos días después, le debe la vida al sargento Pedro Sarría, quien se niega a seguir las órdenes de sus superiores y ejecutar al líder de Moncada. “¡No disparen! ¡No disparen! ¡Las ideas no se matan!”, exclamó frente a sus soldados.
  14. Durante su histórico alegato titulado “La Historia me absolverá”, Fidel Castro, quien se encarga de su propia defensa, denuncia los crímenes de Batista y la miseria en la cual se encuentra el pueblo cubano y presenta su programa para una Cuba libre basado en la soberanía nacional, la independencia económica y la justicia social.
  15. Condenado a 15 años de prisión, Fidel Castro es liberado en 1955 después de la amnistía que le concedió el régimen de Batista. Funda el Movimiento 26 de Julio (M 26-7) y declara su proyecto de seguir la lucha contra la dictadura antes de exilarse en México.
  16. Fidel Castro organiza allí la expedición del Granma con un médico llamado Ernesto Guevara. A Fidel Castro no le costó mucho trabajo convencer al joven argentino quien recuerda: “Lo conocí en una de esas frías noches de México, y recuerdo que nuestra primera discusión versó sobre política internacional. A las pocas horas de la misma noche –en la madrugada- era yo uno de los futuros expedicionarios.”
  17. En agosto de 1955, Fidel Castro publica el Primer Manifiesto del Movimiento 26 de Julio que retoma los puntos esenciales de su alegato “la Historia me absolverá”. Trata de reforma agraria, de prohibición del latifundio, de reformas económicas y sociales a favor de los desheredados, de industrialización de la nación, de construcción de viviendas, de disminución de los alquileres, de nacionalización de los servicios públicos de teléfono, gas y electricidad, de educación y de cultura para todos, de reforma fiscal y de reorganización de la administración pública para luchar contra la corrupción.
  18. En octubre de 1955, para reunir los fondos necesarios para la expedición, Fidel Castro realiza una gira por Estados Unidos y se reúne con los exilados cubanos. El FBI vigila estrechamente a los clubes patrióticos M 26-7 fundados en las diferentes ciudades.
  19. El 25 de noviembre de 1956, Fidel Castro embarca en el puerto de Tuxpán, México, a bordo del barco Granma, con capacidad para 25 personas. Los revolucionarios son 82 en total y navegan rumbo a Cuba con el objetivo de desatar una guerra de guerrillas en las montañas de la Sierra Maestra.
  20. La travesía se convierte en pesadilla por las condiciones climáticas. Un expedicionario cae al mar. Juan Almeida, miembro del grupo y futuro comandante de la Revolución, recuerda el episodio: “Fidel nos dijo lo siguiente: ‘De aquí no nos vamos hasta que lo salvemos’. Eso conmovió a la gente y levantó la combatividad. Pensamos ‘con ese hombre no hay abandonados’. Lo salvamos, a costa que se echara a perder la expedición”.
  21. Tras una travesía de siete días, en vez de los cinco previstos, el 2 de diciembre de 1956, la tropa desembarca “en el peor pantano jamás visto”, según Raúl Castro. Los tiros de la aviación cubana la dispersan y la persiguen 2.000 soldados de Batista que esperaban a los revolucionarios.
  22. Unos días después, en Cinco Palmas, Fidel Castro vuelve a encontrarse con su hermano Raúl y otros 10 expedicionarios. “Ahora sí ganamos la guerra”, declara el líder del M 26-7 a sus hombres. Empieza la guerra de guerrillas que duraría 25 meses.
  23. En febrero de 1957, la entrevista a Fidel Castro que realiza Herbert Matthews del New York Times permite que la opinión pública estadounidense y mundial descubra la existencia de una guerrilla en Cuba. Batista confesaría más tarde en sus memorias que gracias a ese palo periodístico “Castro empezaba a ser un personaje de leyenda”. Matthews matizó sin embargo la importancia de su entrevista: “Ninguna publicidad, por más sensacional que fuese, habría podido tener efecto si Fidel Castro no fuera precisamente el hombre que yo describí”.
  24. A pesar de las declaraciones oficiales de neutralidad en el conflicto cubano, Estados Unidos brinda su apoyo político, económico y militar a Batista y se opuso a Fidel Castro hasta los últimos instantes. El 23 de diciembre de 1958, a una semana del triunfo de la Revolución, mientras el ejército de Fulgencio Batista se encuentra en plena desbandada a pesar su superioridad en armas y hombres, tiene lugar la 392 reunión del Consejo de Seguridad Nacional, con la presencia del Presidente Eisenhower. Allen Dulles, entonces director de la CIA, expresa claramente la posición de Estados Unidos: “Tenemos que impedir la victoria de Castro”.
  25. A pesar del apoyo de Estados Unidos, sus 20.000 soldados y una superioridad material, Batista no pudo vencer a una guerrilla que se componía de 300 hombres armados durante la ofensiva final del verano de 1958 que movilizó a más de 10.000 soldados. Esta “victoria estratégica” revela entonces el genio militar de Fidel Castro que había anticipado y derrotado la operación Fin de Fidel que lanzó Batista.
  26. El 1 de enero de 1959, cinco años, cinco meses y cinco días después del asalto al cuartel Moncada del 26 de julio de 1953, triunfó la Revolución Cubana.
  27. Durante la formación del Gobierno revolucionario en enero de 1959, Fidel no ocupa la Presidencia, que queda en manos del juez Manuel Urrutia. Tampoco ocupa el puesto de Primer Ministro, entregado al abogado José Miró Cardona.
  28. En febrero de 1959, el Primer Ministro Cardona, quien se opone a las reformas económicas y sociales que considera demasiado radicales (proyecto de reforma agraria), presenta su dimisión. Manuel Urrutia llama a Fidel Castro para ocupar el cargo.
  29. En julio de 1959, frente a la oposición del Presidente Urrutia quien rechaza nuevas reformas, Fidel Castro renuncia a su cargo de Primer Ministro. Inmensas manifestaciones populares estallan en toda Cuba, exigiendo la salida de Urrutia y el regreso de Fidel Castro. El nuevo Presidente de la República Osvaldo Dorticós lo vuelve a nombrar Primer Ministro.
  30. Estados Unidos se muestra inmediatamente hostil a Fidel Castro al acoger con los brazos abiertos a los dignitarios del antiguo régimen, incluso varios criminales de guerra quienes habían robado las reservas Tesoro cubano, llevándose 424 millones de dólares.
  31. No obstante, desde el principio, Fidel Castro declara su voluntad de mantener buenas relaciones con Washington. Sin embargo, durante su primera visita a Estados Unidos en abril de 1959, el Presidente Eisenhower se niega a recibirlo y prefiere ir a jugar al golf. John F. Kennedy lamentaría eso: “Fidel Castro forma parte del legado de Bolívar. Debíamos haber dado al fogoso y joven rebelde una más calurosa bienvenida en su hora de triunfo.”
  32. A partir de octubre de 1959, pilotos procedentes de Estados Unidos bombardean Cuba y regresan a la Florida sin ser molestados por las autoridades. El 21 de octubre de 1959, lanzan una bomba sobre La Habana que ocasiona dos muertos y 45 heridos. El responsable del crimen, Pedro Luis Díaz Lanz, regresa a Miami sin ser molestado por la justicia y Washington se niega a extraditarlo a Cuba.
  33. Fidel Castro sólo se acerca de Moscú en febrero de 1960 y sólo adquiere armas soviéticas después del rechazo de Estados Unidos a proporcionarle el arsenal necesario para su defensa. Washington también presiona a Canadá y a las naciones europeas solicitadas por Cuba con el fin de obligarla a dirigirse al bloque socialista y así justificar su política hostil hacia La Habana.
  34. En marzo de 1960, la administración Eisenhower toma la decisión formal de derrocar a Fidel Castro. En total, el líder de la Revolución Cubana sufriría no menos de 637 intentos de asesinato.
  35. En marzo de 1960, el sabotaje por la CIA del barco francés La Coubre cargado de armas en el puerto de La Habana ocasiona más de cien muertos. En su discurso en homenaje a las víctimas, Fidel Castro lanza el lema “Patria o muerte” inspirado en el de la Revolución Francesa “Libertad, igualdad, fraternidad o muerte”.
  36. El 16 de abril de 1961, tras los bombardeos de los principales aeropuertos del país por la CIA, preludio de la invasión de Bahía de Cochinos, Fidel Castro declara el carácter “socialista” de la Revolución.
  37. Durante la invasión de Bahía de Cochinos por 1.400 exilados financiados por la CIA, Fidel Castro se encuentra en primera línea de combate. Inflige una severa derrota a Estados Unidos y aplasta a los invasores en 66 horas. Su popularidad alcanza cimas en todo el mundo.
  38. Durante la crisis de los misiles de octubre de 1962, el general soviético Alexei Dementiexv estaba al lado de Fidel Castro. Cuenta sus recuerdos: “Pasé junto a Fidel los momentos más impresionantes de mi vida. Estuve la mayor parte del tiempo a su lado. Hubo un instante en que considerábamos cercano el ataque militar de los Estados Unidos y Fidel tomó la decisión de poner todos los medios en alerta. En pocas horas el pueblo estaba en posición de combate. Era impresionante la fe de Fidel en su pueblo, y de su pueblo y de nosotros, los soviéticos, en él. Fidel es, sin discusión alguna, uno de los genios políticos y militares de este siglo.”
  39. En octubre de 1965, se crea el Partido Comunista de Cuba (PCC) en sustitución del Partido Unido de la Revolución Socialista (PURS) nacido en 1962 (que remplazó las Organizaciones Revolucionarias Integradas –ORI- creadas en 1961). Fidel Castro es nombrado Primero Secretario.
  40. En diciembre de 1976, Fidel Castro es elegido por primera vez Presidente del Consejo de Estado y de Ministros de la República de Cuba, tras la adopción de la nueva Constitución. Sería reelecto a ese cargo hasta 2006.
  41. En 1988, a más de 20.000 kilómetros de distancia, Fidel Castro dirige desde La Habana la batalla de Cuito Cuanavale en Angola, en la cual las tropas cubanas y angoleñas infligen una estrepitosa derrota a las fuerzas armadas sudafricanas que invadieron Angola y que ocupaban Namibia. El historiador Piero Gleijeses, Profesor de la Universidad Johns Hopkins de Washington, escribe al respecto: “A pesar de todos los esfuerzos de Washington [aliado al régimen del apartheid] para impedirlo, Cuba cambió el curso de la historia de África Austral […].La proeza de los cubanos en el campo de batalla y su virtuosismo en la mesa de negociaciones fueron decisivas para obligar a Sudáfrica a aceptar la independencia de Namibia. Su exitosa defensa de Cuito fue el preludio de una campaña que obligó a la SADF a salir de Angola. Esta victoria repercutió más allá de Namibia ».
  42. Observador lúcido de la Perestroika, Fidel Castro declara al pueblo en un discurso premonitorio del 26 de julio de 1989 que en caso de desaparición de la Unión Soviética Cuba deberá resistir y proseguir en la vía del socialismo: “Si mañana o cualquier día nos despertáramos con la noticia de que se ha creado una gran contienda civil en la URSS, o incluso si nos despertáramos con la noticia de que la URSS se desintegró […] Cuba y la Revolución cubana seguirían luchando y seguirían resistiendo”.
  43. En 1994, en pleno Periodo Especial, conoce a Hugo Chávez con el cual establece una fuerte amistad que duraría hasta la muerte de éste en 2013. Según Fidel Castro, el presidente venezolano fue “el mejor amigo que tuvo el pueblo cubano”. Ambos establecen una colaboración estratégica con la creación en 2005 de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra América que agrupa hoy día ocho países de América Latina y el Caribe.
  44. En 1998, Fidel Castro recibe la visita del Papa Juan Pablo II en La Habana. Éste pide que “el mundo se abra a Cuba y que Cuba se abra al mundo”.
  45. En 2002, el expresidente de Estados Unidos James Carter realiza una visita histórica a Cuba. Interviene en vivo por televisión: “ No he venido acá a interferir en los asuntos internos de Cuba, sino a extender una mano de amistad hacia el pueblo cubano y ofrecer una visión del futuro para nuestros dos países y para las Américas. […] Quiero que lleguemos a ser amigos y nos respetemos unos a otros. […] Debido a que los Estados Unidos es la nación más poderosa, somos nosotros quienes debemos dar el primer paso”.
  46. En julio de 2006, tras una grave enfermedad, Fidel Castro renuncia al poder. Conforme a la Constitución, le sucede el vicepresidente Raúl Castro.
  47. En febrero de 2008, Fidel Castro renuncia definitivamente a todo mandato ejecutivo. Se consagra entonces a la redacción de sus memorias y publica regularmente artículos bajo el título de “reflexiones”.
  48. Arthur Schlesinger Jr., historiador y asesor especial del Presidente Kennedy, evocó la cuestión del culto de la personalidad tras una estancia en Cuba en 2001: “Fidel Castro no fomenta el culto a la personalidad. Es difícil encontrar un cartel o incluso una postal de Castro en ningún lugar de La Habana. El icono de la Revolución de Fidel, visible en todas partes, es el Che Guevara”.
  49. Gabriel García Márquez, escritor colombiano y Premio Nobel de literatura, es un íntimo amigo de Fidel Castro. Esbozó un retrato de él y subraya “la confianza absoluta que coloca en el contacto directo. Su poder es de seducción. Busca los problemas donde están. Su paciencia es invencible. Su disciplina es de hierro. La fuerza de su imaginación lo empuja hasta los límites de lo imprevisto”.
  50. El triunfo de la Revolución Cubana el 1 de enero de 1959 dirigida por Fidel Castro es el acontecimiento más relevante de la Historia de América Latina del siglo XX. Fidel Castro seguirá siendo una de las figuras más controvertidas del siglo XX. No obstante, hasta sus más acérrimos detractores reconocen que hizo de Cuba una nación soberana e independiente respetada en la escena internacional, con innegables logros sociales en los campos de la educación, la salud, la cultura, el deporte y la solidaridad internacional. Quedará para siempre como el símbolo de la dignidad nacional que siempre se puso del lado de los oprimidos y que brindó su apoyo a todos los pueblos que luchaban por su emancipación.

Fuente  Cubadebate

Este es un espacio de intercambio y reflexión, para demostrar la valía de un pueblo que se enfrenta al Imperio más poderoso del planeta con la seguridad absoluta en la Victoria porque le asiste la razón. Esas son las Razones de Cuba