Archivo de la etiqueta: Legado Histórico

Fidel Castro sigue vivo con su legado de perseveranciA.

Foto de AP

El líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, sigue vivo con su legado de perseverancia, valentía y solidaridad, afirmó  el investigador Fabián Escalante.

En declaraciones a Prensa Latina , el general de División retirado y experto en temas de seguridad destacó el espíritu de lucha del estadista y el ejemplo que representa para las actuales y futuras generaciones.

Fidel nunca renunció a las ideas por las cuales luchó, con una tenacidad que inspiraba e inspira, precisó el autor de varios libros sobre la guerra de los servicios de inteligencia de Estados Unidos contra Cuba.

De acuerdo con Escalante, su estatura política y los cambios generados en la isla con el triunfo -el 1 de enero de 1959- de la revolución que lideró, ayudan a descifrar el empeño enemigo en asesinarlo, con más de 600 intentos de magnicidio frustrados.

Fidel Castro representa un triunfo de la vida sobre la muerte, con su guía Cuba dejó atrás una época de vergüenza marcada por la desesperanza, el analfabetismo, la insalubridad y la dominación extranjera, advirtió.

Para el estudioso, uno de los fundadores de la Seguridad del Estado, por todo su legado, la frase repetida hoy por millones de cubanos ‘Yo soy Fidel’ representa un enorme compromiso con la defensa y la continuidad de la Revolución.

Tomado de Prensa Latina

Homenaje al Comandante Fidel Castro en Santiago de Cuba

2016-12-27 07:25:16 / web@radiorebelde.icrt.cu

Homenaje al Comandante Fidel Castro en Santiago de Cuba
El homenaje de los santiagueros al eterno Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, este 1ro de enero ante al monumento que atesora sus cenizas en el cementerio Santa Ifigenia, será el centro de las actividades por el aniversario 58, de la fecha en que nuestro máximo líder proclamara para Cuba y el mundo el triunfo de la Revolución cubana, destaca el periódico Granma.

Las máximas autoridades del Partido y el gobierno en el territorio, explicaron que se trata del tributo que en la mañana de ese día realizará la población, a quien nos legara una obra sin precedente alguno.

Previamente la Fiesta de la Bandera, justo a las doce de la noche del 31 de diciembre, estará dedicada especialmente esta vez al Comandante en Jefe, frente al mismo balcón donde anunciara la derrota de la tiranía batistiana.

En el acto se referirán a las labores realizadas para lograr el Santiago cada vez más bello y organizado al que exhortara el General de Ejército Raúl Castro Ruz.

Entre las acciones destacan la terminación de una moderna sala de cardiología en el hospital provincial Saturnino Lora, los cientos de consultorios del médico de la familia remozados, la instalación de modernos equipos en el centro de toxicología, y las labores de remozamiento del hospital oncológico Conrado Benítez.

Junto a esos logros también destacan las acciones constructivas de transformación social realizadas en el centro urbano Abel Santamaría, la barriada de Los Cangrejitos, en los repartos Van Van y Chicharrones, y otras en varios territorios de Santiago de Cuba.
Quizás también le interese:santiago-fidel-pueblo

La profecía de Fidel

Por Ricardo Alarcón de Quesada*

“Se fiel hasta la muerte, y yo te daré la corona de la vida”
(Apocalipsis 2, 10)

“Muere Fidel”. Con diez letras cubrían sus portadas los diarios batistianos al reportar el asalto al Cuartel Moncada el 26 de julio de 1953. El dato, obviamente falso, ponía al desnudo, al mismo tiempo, una clara amenaza.
Casi todos los asaltantes capturados después del combate habían sido asesinados a sangre fría y a él estaba reservado igual destino sólo frustrado por la conducta valerosa de un oficial honorable que advirtió a sus soldados: “Las ideas no se matan”.
“Muere Fidel”. La frase ocupó nuevamente los grandes titulares en diciembre de 1956. Solo que ya no la ocultaba el anonimato sino que era fruto de una operación mediática de gran envergadura fabricada por la United Press International (UPI), entonces uno de los principales instrumentos de la poderosa maquinaria de propaganda del imperialismo.
Para muchísimos, en todas partes, que nunca habían oído hablar de él, se trababa de un joven desconocido, descubierto apenas cuando terminaba su vida. La inventada noticia se convirtió en verdad demostrada, repetida incesantemente por los medios que en aquellos tiempos no tenían alternativa y eran dueños absolutos de la información.
En Cuba, hace sesenta años, la angustia y la incertidumbre invadieron los hogares. Aquella fue una Navidad triste y sombría. Concluyó el año, pasó enero y buena parte del siguiente mes. Poco a poco, trabajosamente, se iba conociendo la verdad entre los luchadores clandestinos.
Fidel y un puñado de sobrevivientes habían logrado internarse en la Sierra Maestra resistiendo largas jornadas de hambre, frío y lluvias y la persecución de miles de soldados, fuertemente armados, equipados, entrenados y asesorados por el mismo Imperio que propalaba por todas partes la mentira.
Hasta que en febrero de 1957, Herbert Mathews, rara avis del periodismo estadounidense, lo entrevistó para The New York Times y reveló con fotos y detalles el surgimiento del foco guerrillero. Allá en la montaña el núcleo revolucionario comenzaba a crecer con la incorporación de campesinos y combatientes del llano.
Deberían encarar además el aislamiento que quería imponerles la dictadura y al que se sumaron, casi sin excepción, los partidos y organizaciones de una oposición que criticó tanto al Moncada como al Granma como irresponsables aventuras condenadas al fracaso. Bastaron, sin embargo, poco más de dos años para que el Ejército Rebelde entrase victorioso en La Habana.
Había derrotado a quienes quisieron matarlo. A los que trataron de aniquilarlo con bombas y metralla y a los otros que se afanaron en sepultarlo en el descreimiento y el olvido. Llegaba vencedor, invicto, frente a la muerte, el dogma y la mentira.
Pero sabía y así lo advirtió en su primer discurso en la capital liberada, que en lo adelante nada sería fácil y habría que encarar los mismos demonios.
La historia nuevamente le dio la razón. Durante más de medio siglo la Revolución conducida por él ha tenido que enfrentar una agresión ininterrumpida en la que el Imperio ha echado mano a cuanto pudo.
Sabedor que Fidel y su pueblo eran uno y lo mismo impuso a los cubanos un genocidio que aún perdura mientras que contra el líder de la Revolución concibieron y planearon centenares de atentados. Fidel tuvo que sortear más intentos de asesinato que nadie.
Sus enemigos, los que no fueron capaces de matarlo nunca, no se cansaron de anunciar su muerte y los medios la divulgaron, como un hecho, una y otra vez. Tanto que el propio Fidel en alguna ocasión, sonriendo, dijo que el día que el muriese muchos no lo iban a creer.
Así ha sido y será. La profecía se hace realidad. Ahora con Martí, nos asegura:
Mi verso crecerá bajo la yerba
Yo también creceré
*Doctor en Filosofía y Letras. Escritor y político cubano. Fue Embajador ante la ONU y Canciller de Cuba. Presidió durante 20 años la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba (Parlamento).
(Tomado de Cubadebate)8345-fidel-castro-comandante