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26 de Julio: Una fecha que consolida el presente y trasciende al futuro

Existen acontecimientos que son punto de referencia en el decursar de los pueblos. Ni se atrasan, ni se adelantan. Tienen lugar en un momento preciso. En la gesta del 26 de julio de 1953 coinciden estas consideraciones.

En Cuba había tenido lugar el golpe militar del 10 de marzo de 1952. Se había derribado un presidente, suplantado el ordenamiento constitucional y jurídico del país, a solo 82 días de unas elecciones generales señaladas para el primero de junio de 1952. El golpe militar agudizó todas las contradicciones existentes en el país. Prevalecía un vacío de dirección nacional frente a la dictadura. Partidos políticos, en inútiles divergencias, sin visión histórica de aquel momento crucial. Su programa volver al 9 de marzo.

El año 1953 estaba marcado por fechas significativas en el mes de enero, era el centenario del natalicio de nuestro José Martí cuya presencia va a estar latente como ideólogo, y motor impulsor de todo aquel proceso.  La colina universitaria bajo su conocida tradición de lucha había tenido su primer mártir, el estudiante Rubén Batista Rubio  herido de muerte el 15 de enero de 1953 en la manifestación que tuvo lugar ante la profanación del busto del inolvidable líder estudiantil Julio Antonio Mella.

Un día antes del natalicio de José Martí el 28 de enero   en horas de la noche desde su pedestal el Alma Mater vería a cientos de cubanos bajar la escalinata en manifestación organizada por la FEU, empuñando una antorcha encendida y dirigirse hacia la Fragua Martiana donde tan solo con 17 años el apóstol cumplió condena en el año 1870. Era la marcha de las antorchas, el homenaje sincero del estudiantado y del pueblo al centenario de nuestro José Martí frente a los sombríos y hipócritas actos de la dictadura. Las llamas de aquellas antorchas eran la luz entre las tinieblas imperantes.

Dentro de aquella imponente multitud había un grupo que se distinguía y llamaba la atención por su organización y disciplina. Tiempos después Fidel Castroexpresaba “Esos hombres desfilaron por las calles de La Habana con la manifestación estudiantil en ocasión de conmemorarse el Centenario de Martí y llenaron 6 cuadras“ 1. Parte de esos participantes seis meses después atravesaron la Isla de oriente a occidente unos se quedaron en Bayamo, otros llegaron a la granja Siboney a solo 17 km de Santiago de Cuba y con magistral exactitud y compartimentación clandestina atacaron los cuarteles de ambas ciudades sincronizadamente sin que nadie supiera de su preparación y su traslado . Era la madrugada del 26 de julio de 1953, había trascurrido 16 meses del golpe militar.

En el cuartel Moncada en Santiago de Cuba se conocería de la acción cuando se escucharon los primeros disparos luego de la fatiga del tradicional carnaval de Santa Ana así como también el dictador Fulgencio Batista, mientras dormía dentro de su yate Marta, en la playa Varadero sin que los servicios de inteligencia, seguridad y represión detectaran los pormenores de aquel audaz asalto.

En la capital de la antigua provincia de oriente se encontraba el cuartel Moncada, fortaleza militar, sede del regimiento 1 “Antonio Maceo “que alza su estructura militar prácticamente en el centro de la ciudad. Aunque equipado con todos los medios y efectivos de guerra nunca se previó un ataque, pues su función fundamental era garantizar el poder político cualquiera que fuera su procedencia. La represión y el orden era su objetivo. Había que tener en cuenta que la provincia de oriente posee como característica especial su tradición e lucha, desde la guerra de Independencia, y rebelde siempre. Situación que era  conocido por los combatientes.

En el combate fundamental existieron más bajas de soldados que de asaltantes. Fue después de terminada la misma, en que su odio feroz la dictadura desató  durante 4 días después el asesinato a prisioneros y heridos así como sus torturas. A pesar del recio control de la dictadura, no se logró ocultar estos crímenes y atrocidades.

La noticia de aquellos hechos llegó pronto desde la región oriental a toda la nación. Se conoció que el dirigente de aquellas acciones era Fidel Castro un conocido líder estudiantil recién graduado de derecho de la Universidad de la Habana que con gallarda dignidad asumía la responsabilidad de los hechos , denunciaba los crímenes perpetrados y señalaba a José Martí como autor intelectual de aquellas acciones. Todo un acontecimiento.

Pero si de acuerdo a estas realidades en el orden militar no lograron su objetivo, meses más tarde se convirtió en victoria, cuando el propio Fidel Castro en su autodefensa desde un pequeño local de un hospital de Santiago de Cuba, en su penúltima vista de juicio sobre aquellos acontecimientos el 16 de octubre de 1953, como acusado en su alegato se convierte en acusador, denuncia los crímenes y precisa los contornos ideológicos de la acción.

Aquellas palabras conocidas como La Historia me Absolverá, al principio una publicación clandestina se convierte en el documento raigal del programa de la revolución y un texto indispensable en el pensamiento político, nacional y latinoamericano. El asalto al cuartel Moncada, no termino cuando se escucharon los últimos disparos , todo lo contrario , comenzó: los asaltos a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes fijó la necesidad irreversible de la lucha armada; enarbolo un programa ;cerró  una etapa y abrió otra.

El pueblo de Cuba sintió de nuevo la presencia de José Martí, galopando en su caballo blanco, pistola en ristre disparando contra los males heredados del colonialismo, la politiquería, la injerencia política, izando la bandera de nuestra verdadera independencia y identidad.

Las acciones del 26 de julio de 1953continuaron con fuertes ráfagas e indoblegable espíritu en: el desembarco del Granma, montañas y ciudades en la fuerza de su unidad, rompiendo esquemas. Continuo combatiendo no sólo  contra un cuartel, sino contra muchos cuarteles, frente a un poderoso ejército de tierra , mar y aire en hazañas  que asombro al mundo. Y un día 1 de enero, comenzando el año 1959 en un amanecer de victoria , entraron los rebeldes con sus simbólicas barbas , Fidel al frente, precisamente donde comenzó aquella batalla hacia cinco años y cinco meses ,en Santiago de Cuba !cuanto simbolismo! ..

Resultaría interesante como colofón de todo lo expresado repasar y analizar lo manifestado por el dirigente de aquella gesta Fidel Castro, en el noveno aniversario de aquellas acciones cuando expreso: “El 26 de julio comenzó la última y definitiva etapa de la contienda por la independencia nacional que había librado nuestro pueblo desde 1868”. Así como lo manifestado al año siguiente en el próximo aniversario” Esta fecha tiene el valor no como hecho que se proyecta en el pasado, sino como un hecho que se proyecta hacia el porvenir “.

Por la profundidad de estas reflexiones que precisan dos de los rasgos fundamentales de aquel histórico acontecimiento, su punto de partida presencia y continuidad se desprende la vigencia de estos acontecimientos como un canto de esperanza tanto nacional como internacional.

 

1. Lo que está entre comillas pertenece a La Historia me Absolverá. Sobre este particular el líder de la revolución cubana habla en su último libro Guerrillero del Tiempo con la periodista Katiuska Blanco  p120 primera parte del Tomo 2.

(Cubadebate)

Un legado de virtud que se multiplica

La peregrinación de homenaje a Frank País recorrió las calles de la ciudad al igual que 60 años atrás. Foto: Miguel Rubiera Justiz

SANTIAGO DE CUBA.–El segundo secretario del Comité Central del Partido, José Ramón Machado Ventura, encabezó en esta ciudad la peregrinación que en homenaje a Frank País y su fiel compañero Raúl Pujol, escenificaron miles de santiagueros, desde el Parque Céspedes hasta el cementerio Santa Ifigenia, en el aniversario 60 de sus asesinatos.

Junto al también vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, marcharon los miembros del Comité Central, Lázaro Expósito Canto, primer secretario en la provincia; Susely Morfa González, primera secretaria de la UJC en el país, y Beatriz Johnson Urrutia, presidenta del órgano de gobierno en el territorio.

Varias cuadras abarcó la reedición de la combativa manifestación que acompañó los restos de los luchadores clandestinos, y como es tradicional cada 30 de julio, su paso por la calle San Pedro, el Paseo Martí, y la ahora Avenida de la Patria (cubiertas de banderas cubanas y roji-negras del Movimiento 26 de Julio) fue seguido por consignas revolucionarias y flores lanzadas desde balcones y ventanas.

A la llegada a la necrópolis, una ofrenda especial a nombre del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, General de Ejército Raúl Castro Ruz, portada por un destacamento de ceremonias de las FAR, fue acompañada por la presidencia hasta la tumba que guarda los restos del inolvidable Frank País.

Su corta pero intensa y heroica vida, dedicada siempre a la patria, fue evocada por Susely Morfa, en las palabras centrales del acto nacional, que con una representación del pueblo santiaguero tuvo lugar muy cerca del mausoleo del Apóstol, José Martí, y la piedra monumento que atesora las cenizas del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

«La lucha de Frank –dijo la dirigente juvenil–, no ha terminado y no terminará mientras exista la posibilidad de que alguien pueda hacerle daño a la Revolución (…) No tenemos derecho a fallar ni a descansar un minuto en esta lucha por mantener lo alcanzado hasta aquí. Nos corresponde por nuestro esfuerzo, conciencia y preparación, aportar al proyecto social aprobado en el 7mo. Congreso del Partido Comunista de Cuba, donde el propio Fidel ratificara al mundo ¡que Cuba vencerá!

«En esta tierra triunfó la Revolución –enfatizó–, de estas montañas bajaron los hombres que nos entregaron una patria libre, independiente y soberana, y desde esta tierra proclamamos nuestra decisión de serles fieles a las ideas de Martí, a las ideas de los miles de jóvenes que como Frank País y Raúl Pujol, entregaron sus vidas por la Revolución».

Muestra de ese eterno compromiso fue seguidamente el tributo rendido al líder eterno de la Revolución Cubana ante su modesto monumento, donde Machado Ventura encabezó la colocación de flores, así como las que le dedicaran cientos de jóvenes a José Martí y Frank País.

El homenaje por la efemérides, que desde 1959 devino en Día de los Mártires de la Revolución, se inició temprano en la mañana en el Callejón del Muro y la calle San Germán, donde fueron escenificadas las circunstancias en las que ocurrieron los asesinatos de Frank y Pujol a manos de esbirros de la tiranía batistiana.

Ante la tarja que en esas arterias marca el sitio exacto en que su sangre generosa cubriera la tierra amada, combatientes de la lucha clandestina y pioneros escoltaron la colocación por combatientes de las FAR de sendas ofrendas florales a nombre del pueblo de Cuba.

Posteriormente, las ofrendas florales dedicadas en la fecha a los Mártires de la Revolución por el General de Ejército Raúl Castro Ruz, los Consejos de Estado y de Ministros y el pueblo de Cuba, quedaron depositadas ante el Panteón de los Mártires del 26 de Julio de 1953, ubicado en el cementerio patrimonial Santa Ifigenia.

En la propia necrópolis se dedicaron también ofrendas a nombre del pueblo de Cuba, a Raúl Pujol, René Ramos Latour, quien sustituyera a Frank como Jefe Nacional de Acción del M-26-7, y cayera en combate en la Sierra Maestra exactamente un año después (30 de julio de 1958), así como a los Hermanos Díaz.

En tan significativo día, 60 nuevos militantes del Partido e igual cifra de la UJC, recibieron sus respectivos carnés acreditativos en presencia de la presidencia de estas actividades centrales.

Peregrinacion y Gala Cultural en la Habana Por el Dia de los Martires de la Revolucion .

Con una peregrinacion y gala politico cultural se rendio tributo en la Habana a los Martires de la Revolucion en ocasion del aniversario 60 del asesinato de los luchadores revolucionarios Frank Pais y Raul Pujol por esbirros de la tirania batistiana.

Desde el otrora Puesto Naval de la Marina de Guerra , en el Castillo de la Chorrera , lugar donde la tirania de Fulgencio Batista desaparecio a los revolucionarios Lidia Doce , Clodomira Ferrats , Fulgencio Oroz , y Jose Maria Perez Capote partio la peregrinacion portando las fotografias de 200 combatientes de la lucha clandestina asesinados en 1958.

A los jovenes de las organizaciones estudiantiles y movimientos estudiantiles les acompañaron familiares de los Martires de la Patria.

La peregrinacion en su transito por las calles 19 entre 22 y 24 en la bariada del Vedado ,hizo un alto para rendir homenaje a las hermanas Cristina y Lurdes Giralt,combatientes del Directorio Revolucionario asesinadas el 15 de junio de 1958 por la tirania batistiana.

En el parque de las calles 28 y 30 , donde radicara el Buro de Investigaciones de la Policia Nacional batistiana , y donde cientos de de luchadores clandestinos fueron victimas de torturas y fuern asesinados culmino la peregrinacion para dar paso a la Gala poltico cultural en tributo al Dia de los Martires .ocasion que 11 jovenes de la Divicion Territorial Norte de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba ETECSA recibieron el carnet de la Union de Jovenes Comunistas UJC de manos de combatientes de la Revolucion Cubana .

Yaquelin Gonzalez Lopez , integante del Buro Provincial del Partido Comunista de Cuba PCC en la capital , el Heroe de la Republica de Cuba Rene Gonzalez , vice presidente de la Sociedad Cultural Jose marti y Mayra Arevich Marin , Presidenta Ejecutiva de ETECSA presidieron el tributo en la Habana pòr el Dia de los Martires de la Revolucion .

Un testimonio excepcional: El día que mataron a Frank País

 

En exclusiva para Cubadebate, el Contralmirante (R) José Luis Cuza Téllez de Girón, compañero de Frank País, comparte este testimonio excepcional sobre los acontecimientos que conducirían al asesinato del líder del Movimiento 26 de Julio, en Santiago de Cuba, el 30 de julio de 1957. El contralmirante Cuza fue Capitán del Ejercito Rebelde, Jefe de la Compañía B “Pedro Sotto Alba”, de la Columna 19 “José Tey”, en el Segundo Frente Oriental “Frank País”.

“[…] a remover, derribar, destruir el sistema colonialista que aún impera, barrer con la burocracia, eliminar los mecanismos superfluos, extraer los verdaderos valores e implantar, de acuerdo con las particularidades de nuestra idiosincrasia, las modernas corrientes filosóficas que imperan actualmente en el mundo; aspiramos no a poner parches para salir del paso, sino a planear concienzuda y responsablemente la Patria Nueva […]” Frank País García

Sería algo más de las 4 de la tarde cuando sonó el teléfono en la sala de la casa de “los tíos”, María Fernández y Manolo Céspedes, en el Reparto Sueño en Santiago de Cuba aquel 30 de Julio de 1957. Estaba cerca y lo descolgué. Oí la voz apresurada de nuestro jefe del “26 de Julio” Agustín Navarrete, Jorge:

– ¿Quién habla?

– Es Pepito Cuza.- Le contesté.

– Rápido, ¿quiénes están ahí?

Comencé a decirle: Yito, Fernando, Oscar, Ñico… ¡Súbitamente me cortó la relación!

– Prepárense que los voy a mandar a buscar. ¡Frank está cercado y lo vamos a rescatar a tiro limpio!

Inmediatamente les grité a los mencionados, quienes estaban en la cocina después del largo pasillo que conformaba el patio de la casa y, apresuradamente, comenzamos a sacar las armas de sus escondites y alistarlas para la necesaria acción.

Frank y Léster Rodríguez se escondían juntos, pero al marchar este para los Estados Unidos en misión de obtener armas para abastecer a Fidel y a su Ejército Revolucionario en la Sierra Maestra, era Agustín Navarrete quien estaba con él. Ambos portaban pistolas y además una baby Thompson con la que se turnaban de guardia, día y noche.

Unos días atrás estando escondidos en la casa de Clara Elena Ramírez, en la calle 8 del Reparto Vista Alegre, habían tenido que salir pues Clara Elena en avanzado estado de gestación se había puesto muy nerviosa. Frank salió delante y Navarrete detrás. Cuando montaron en el carro, Navarrete le dijo que se le notaba la pistola que portaba en la cintura por detrás de la cadera a pesar de tener la camisa por fuera del pantalón. Frank estaba usando una pistola STAR calibre 38, que unos días antes un comando revolucionario al mando de Belarmino Castilla había ocupado en casa del ya fallecido médico militar Capitán Doctor Edmundo Tamayo.

Esa noche se separaron para evitar que ambos jefes principales de la Organización Revolucionaria pasaran los mismos peligros y pudiera ser descabezada la Dirección insurreccional. Navarrete fue para San Basilio No. 410 y Frank dijo no tener definido para dónde iba y que ya lo llamaría.

Ocultó a los otros dirigentes revolucionarios dónde se escondería, pues se había analizado que la casa de la familia Pujol San Miguel en San Germán No. 204 esquina al Callejón Capdevila, no tenía condiciones ya que formaba la esquina y no tenía posibilidad de escape por la parte trasera, ni siguiera por los techos de las casas colindantes, y para subir a la planta alta había que treparse por un tubo de desagüe. La familia era de una fidelidad a toda prueba, pero la casa a decir de Navarrete, era una ratonera.

Frank había estado ahí junto con Navarrete una noche a principio del mes de julio, y se había sentido muy cariñosamente atendido, en familia, y quizás eso primó en su estado de ánimo en esos días, en que había fracasado el tan meticulosamente preparado Segundo Frente en la Sierra Cristal, la bomba debajo de la tribuna del mitin de los esbirros batistianos Alliegro y Masferrer el 30 de junio y la caída en combate en las calles santiagueras de tres magníficos combatientes: Salvador Pascual, Floro Vistel y su hermano más pequeño, Josué, “su niño” de tan solo 19 años.

A todos ocultó dónde estaba. Hasta a Vilma, Coordinadora Provincial en la antigua provincia de Oriente, la llamó pero no le dijo donde estaba.

A pesar de que se sabía muy perseguido y que como todo combatiente clandestino de cualquier Revolución, con sus días contados, no paraba de trabajar en aras de fortalecer a los combatientes en la Sierra Maestra y de extender la lucha revolucionaria por todo el país. A Haydeé Santamaría le había escrito que solo le pedía a la vida que le diera un mes para poder dejar bien organizado el abastecimiento de hombres, armas y medios materiales a Fidel y su Ejército Revolucionario y la articulación de planes nacionales de acción y sabotajes que crearan un clima insurreccional insostenible para la dictadura.

Además de las grandes responsabilidades que se había echado sobre sus hombros desde el mismo momento en que vio a su patria humillada por el Golpe Militar del 10 de marzo de 1952, Frank era un joven que deseaba crear una familia y aunque estuviera todos los días en inminente peligro de quedar en la historia patria eternamente joven, deseaba contraer matrimonio con su querido amor, América Domitro Terlebauca, y en esos días de julio se estaba preparando la boda en la clandestinidad, con la ayuda de otras valerosas combatientes como Graciela Aguiar, quien aquel 30 de julio acompañaba a América en la compra de algunas prendas azules, blancas y nuevas para el mínimo ajuar, cuando en todo Santiago de Cuba se sintieron aquellos disparos malditos.

Esa tarde Frank estaba despachando con el jefe de Acción de Guantánamo Demetrio Montseny, Canseco, y con el dirigente obrero José de la Nuez, Basilio. Estando con ellos le llegó la información de que estaban registrando la zona. Era el método de lucha que estaba empleando el conocido asesino Teniente Coronel José María Salas Cañizares desde su llegada a Santiago de Cuba en mayo de ese año, cuando se había ganado el mote de “Masacre” por el asesinato de los revolucionarios Roberto Lámelas, Joel Jordan, Salvador González y Orlando Badell. Esa tarde había cercado la zona por una confidencia dada por Esperanza Paz, amante del batistiano administrador de la Zona Fiscal Laureano Ibarra, a quien le había informado de movimientos sospechosos por San Germán desde Gallo a Rastro.

Cuando Raúl Pujol fue informado por una vecina, Bessie Planas, de que había un gran despliegue de fuerzas en la zona de su casa, pidió permiso en la ferretería Boix donde trabajaba y partió de inmediato a su hogar. Al llegar alertó a Frank y a sus acompañantes y solicitó permiso a los esbirros para que Montseny y De la Nuez salieran en contra del tránsito en el carro en que andaban. Montseny trató de que Frank se fuera con ellos, pero este muy tranquilamente le dijo: “No te preocupes, Canseco, yo soy Francisquito Buena Suerte, no me va a pasar nada. Váyanse tranquilos. Recoge el dinero para que se puedan comprar las armas y el parque que Fidel necesita y tú, Basilio, sigue reforzando el movimiento obrero”.

Frank le entregó a Eugenia San Miguel la sub-ametralladora y unos importantes documentos, que fueron escondidos detrás del aparador del comedor, y ambos hombres salieron para la calle San Germán. La cantidad de policías, soldados y marineros portando todos ametralladoras y carabinas M-1 era tremenda. Un soldado con arma larga desde un balcón les dio el Alto y los mandó a registrar con un marinero y un policía, quienes le encontraron a Frank la pistola calibre 38 que portaba. Rápidamente se personaron muchos más esbirros, todos apuntándolos con sus armas largas deseosos de asesinar. Los condujeron al Callejón del Muro y los sentaron en un jeep. Llamaron por la planta de radio a Salas Cañizares y este acudió de inmediato con su escolta preferida, los asesinos cabo Basol, Mano negra, Garay, los hermanos Gallo.

Allí estaba lo peor de la dictadura en Santiago de Cuba: el Capitán Bonifacio Haza, los Tenientes Ortiz y Garay, y con ellos Luis Mariano Randich, quien había sido estudiante de la Escuela Normal para Maestros, por lo que conocía muy bien a los estudiantes devenidos revolucionarios al recrudecerse la lucha contra la dictadura. Randich, a quien sus compañeros de estudio más de una vez le habían hecho colectas de dinero para que pudiera continuar sus estudios, olvidando su condición de negro y pobre, ahora era un vulgar traidor deseoso de obtener prebendas delatando a sus antiguos condiscípulos y en especial a los hermanos Frank y Agustín País García.

Montseny había alertado a Navarrete y a Vilma de la situación de Frank y Pujol y estos se movilizaban para socorrer a nuestro jefe en peligro. Así la llamada a nuestro grupo en la casa de los Céspedes, como a Luis Clerge, quien rápidamente movilizó a algunos de sus más cercanos compañeros, Romanidy, Carbonell y Ceferino y armados de una sub ametralladora, una escopeta recortada y una pistola Star de ráfagas partieron en un carro tomado a la fuerza para la casa de Raúl Pujol. Estando ya cerca del lugar sintieron los múltiples disparos con que Salas Cañizares y sus asesinos daban muerte brutalmente a Frank y a su fiel compañero de luchas Raúl Pujol.

Mi amiga y compañera de la Lucha Clandestina en Santiago de Cuba, Madeline Santa Cruz Pacheco, quien vivía en San Germán esquina a Callejón del Muro, vio todo lo que sucedió desde detrás de uno de los ventanales del costado de su casa que daba para el Callejón. Me contó al otro día todo lo sucedido:

“Estaban Frank y Pujol sentados en el jeep parqueado en San Germán y el Callejón del Muro cuando llegó Salas Cañizares vociferando y amenazando con su carabina M-2 con la culata recortada. Randich se acercó al jeep y miró a Frank, le quitó los espejuelos oscuros y al reconocerlo le dijo a Salas: ‘¡Coronel, este es Frank País!… ¡Este es Frank País, Coronel!’

“Al oír esto Salas fue al jeep y agarró a Frank por la camisa vociferando palabras obscenas y con la culata del M-2 lo golpeó en el pecho. Frank fue a dar contra la pared de enfrente, desfallecido por los salvajes golpes.

“Raúl se había bajado del jeep y le gritó a Salas que no lo golpeara y además le llamó cobarde. Los matones escoltas de Salas golpearon brutalmente a Pujol, que cayó inconsciente en la acera de la Calle San Germán adonde fue Salas y le ametralló toda la espalda con una ráfaga larga. Se viró para donde estaba Frank y le tiró los últimos proyectiles que le quedaban y mientras colocaba otro cargador le ordenó a Mano Negra, a Basol y a los demás asesinos que le tiraran a Frank, quien cayó boca abajo al recibir los múltiples impactos. Volvió Salas sobre sus pasos hacia el Callejón del Muro y ametralló en el suelo y por la espalda el cuerpo inerte de Frank País.”

Frank recibió 22 balazos a sangre fría. Los esbirros colocaron la pistola junto a su cuerpo para que pareciera que se había resistido.

Al sentir los disparos realizados contra los dos revolucionarios y al aire para darse valor y meterle miedo a la población, todo el pueblo salió a la calle presintiendo que algo muy grande había ocurrido.

Sin demora a los hechos se escuchó por la radio CMKC santiaguera:

“El Teniente Coronel Salas Cañizares, supervisor de la Policía Nacional en esta ciudad, declaró a los periodistas que Frank País hizo resistencia al momento de ser detenido y disparó contra él con una pistola 38 que portaba, por lo que tuvo que repeler la agresión. El cadáver de Frank País y de su compañero Raúl Pujol permanecen en el lugar de los hechos a la espera de la correspondiente diligencia judicial.”

America y Graciela fueron para la casa de Frank. A los oídos de Doña Rosario la voz del pueblo había llevado la verdad de la triste noticia. La había escuchado por la radio estando en la oficina de Carmona en Heredia y San Félix y juntas las tres se encaminaron presurosas a San German y el Callejón del Muro. En el camino Clerge les confirma la dolorosa realidad.

A la prensa se le permitió tomar fotos de los nuevos mártires de la Patria…

¡Quizás la Dictadura pensó que nos iba a amedrentar con la muerte de nuestro querido jefe!

Sus cuerpos sin vida fueron llevados al necrocomio del Cementerio de Santa Ifigenia, donde la Dirección del Movimiento revolucionario comisionó al joven abogado Dr. Jorge Serguera Riverí para que, en compañía de los Reverendos Agustín y Celestino González, reclamara a Salas Cañizares la entrega de los cadáveres a sus familiares… El médico forense, Dr. Prieto, le dijo a Salas Cañizares: “¡Ya lo mataste, a lo menos entrégale el cuerpo a su madre!”

Doña Rosario, América, Graciela, Marinita Malleuve y Carmona limpian, taponan y visten con su traje blanco el cadáver de Frank. ¡22 balazos recibió en su cuerpo Frank País! ¡36 perforaciones le taponeó su madre adorada!

Vilma comisionó a Clerge a que hablara con Doña Rosario para que les permitiera velar a Frank en casa de América, en Heredia y Clarín:

“Hagan lo que crean mejor. Frank es de ustedes”. Le contestó la valerosa Doña Rosario.

Navarrete ordenó el acuartelamiento de los Grupos de Acción, aunque en Santiago de Cuba apenas hay armas para poder realizar alguna acción de envergadura. En mi casa fuimos siete con un revolver 38.

La idea de Vilma, Taras Domitro, Daniel y Navarrete, era movilizar al pueblo y convertir el sepelio en una vigorosa demostración de repudio a la Tiranía. Desde la casa de América al cementerio de Santa Ifigenia el sepelio atravesaría la parte más céntrica de Santiago de Cuba. El pueblo podría demostrarle su respeto y amor a su hijo más querido. A quien tanto había luchado contra la dictadura desde el mismo 10 de marzo de 1952.

En su pecho se colocó un brazalete del 26 de Julio. Y en la madrugada los cuatro hermanos Marañón lo vistieron con el uniforme verde olivo, con una escarapela roja y negra con las Tres Estrellas de Comandante en Jefe del Ejército Revolucionario del 26 de Julio. El mismo grado militar que el de Fidel.

La Resistencia Cívica y el Frente Cívico de Mujeres Martianas habían convocado una manifestación para el 31 de julio con motivo de la anunciada visita del nuevo Embajador de los Estados Unidos a Santiago de Cuba. Ahora con los asesinatos de Frank y Pujol, la manifestación se convertirá en una combativa demostración de condena a la dictadura de Batista, fiel aliado del gobierno yankee que Earl Smith representa. Con las valerosas Gloria Cuadra y Pura Amador al frente, las mujeres santiagueras originarían una verdadera batalla campal contra Salas Cañizares y sus esbirros. Una veintena de ellas vilmente golpeadas serían conducidas a los calabozos del cuartel de la Policía Nacional. Ni Gloria Cuadra, ni Nuria García, ni Amalia Ross, ni Deborah Algeciras, ni Diana Santamaría, ni Marcia Céspedes, ni Ania Martínez, ni Maira y Manolita Lavigne, ni otras valerosas más podrían asistir al combativo sepelio por estar recluidas en los sótanos del edificio del Gobierno Provincial en la calle Carnicería entre Aguilera y Enramadas.

Serían como las dos de la tarde cuando salieron los cortejos. El de Frank por la calle Heredia rumbo al Parque Céspedes a unirse con el de Pujol en San Pedro y Heredia y así por toda la calle San Pedro ir hasta el Paseo Martí y de ahí para San Pedrito donde en Santa Ifigenia Carlos Manuel de Céspedes, Perucho Figueredo, José Martí, Guillermón Moncada, José Maceo, Renato Guitart, Abel Santamaría, Pepito Tey y otros héroes aguardaban la llegada de los dos últimos caídos por una patria libre.

Fue una inmensa muchedumbre la que los acompañó. Más de veinte cuadras de compacta población de todas las capas sociales, credos religiosos, militancia revolucionaria y política, sexos, color y edades. Banderas cubanas y del 26 de Julio, flores que caían de todos los balcones, abajos a Batista, Vivas a la Revolución, Libertad o Muerte, el Himno Nacional en la garganta de todo un pueblo que gritaba: ¡Revolución!, ¡Revolución!, ¡Revolución!. ¡Era el reclamo del pueblo santiaguero que aquel 31 de Julio tomó las calles del heroico Santiago de Cuba!

Los esbirros temerosos se refugiaron en sus cuarteles. El Jefe Militar de la ciudad, Coronel Cruz Vidal, comenzó a recibir Partes informándole de que en otros pueblos y ciudades de la Provincia de Oriente se comenzaban a realizar movimientos populares de solidaridad con la actuación revolucionaria de Santiago de Cuba por la muerte de Frank País y Raúl Pujol.

Cerca ya de la entrada al cementerio un grupo de jóvenes se adelantó a colocar todas las banderas a media asta y otros brazos extrajeron los féretros y en hombros fueron conducidos hasta sus últimas moradas.

Varios compañeros improvisaron combativos discursos, todos con llamamientos a continuar la lucha hasta la derrota de la oprobiosa tiranía.

Los comercios, las fábricas, las empresas, todos los centros de trabajo de Santiago de Cuba cerraron aquel 31 de julio en huelga espontánea en protesta por el vil asesinato de esos hijos tan queridos. La huelga se fue extendiendo a otros pueblos y ciudades de la provincia oriental y como una ola se fue propagando a las demás provincias hasta llegar a las puertas de la capital de la República. Durante casi una semana el pueblo cubano mantuvo la huelga espontáneamente a pesar de la represión desatada por las Fuerzas Armadas de la dictadura… ¡Fue algo verdaderamente extraordinario!

El Comandante en Jefe del Ejército Revolucionario 26 de Julio, el Dr. Fidel Castro Ruz, al conocer la noticia de la muerte de Frank País escribiría desde la Sierra Maestra, el 31 de julio de 1957:

“[…] ¡Que bárbaros! Lo cazaron en la calle cobardemente, valiéndose de todas las ventajas que disfrutan para perseguir a un luchador clandestino. ¡Qué monstruos! No saben la inteligencia, el carácter, la integridad que han asesinado. […]”

Años después, al reparar el lavadero de la casa de Eugenia San Miguel y Raúl Pujol, se encontró que un túnel construido en época de la Colonia atravesaba por debajo de las calles e iba de la Iglesia San Francisco a la casa de la familia Pujol San Miguel.

¡Hubiera sido la casa más segura de la lucha clandestina en Santiago de Cuba!

La Habana, 30 de julio de 2014.

“El orgullo de ser hijos de este pueblo se une el eterno compromiso con Fidel”

osé Ramón Machado Ventura pronuncia las palabras centrales del acto por el 26 de Julio. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Discurso de José R. Machado Ventura, Segundo Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el acto central por el Aniversario 64 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos M. de Céspedes. Pinar del Río, 26 de julio de 2017, “Año 53 de la Revolución”.

(Versiones Taquigráficas – Consejo de Estado)

Compañero General de Ejército Raúl Castro Ruz;

Combatientes del 26 de Julio y expedicionarios del Granma;

Familiares de nuestros héroes y mártires;

Invitados que nos acompañan;

Pinareñas y pinareños;

Compatriotas:

El 26 de julio, fecha trascendental en la historia de la nación, provoca en nosotros una mezcla particular de emociones, sentimientos e ideas, donde al orgullo de ser hijos de este pueblo se une el eterno compromiso con Fidel y con todos los que ofrendaron sus vidas para que siempre se asocie el nombre Cuba a la libertad, la justicia y la dignidad.

Es esta la primera ocasión en que conmemoramos un aniversario del asalto a los Cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes sin la presencia física del Comandante en Jefe, y no por ello ha dejado de estar presente su imagen, su obra y su ejemplo, junto a nuestro heroico pueblo, dispuesto a ser consecuentes en su quehacer cotidiano, con el concepto de Revolución que nos legara.

Hace 17 años el compañero Fidel nos recordaba que al triunfo de la Revolución esta provincia era, en lo social, la más preterida de Cuba, al extremo de que muchos la calificaban como la “Cenicienta”, a pesar de la importante contribución que sus campesinos y obreros hacían a la economía del país, sobre todo en la producción tabacalera y minera.

Bastan unas pocas cifras para ilustrar el contraste entre aquella triste realidad y el presente.

Más del 85% de las fincas pinareñas no pertenecían a quienes las trabajaban.

En la salud existían solo 16 unidades asistenciales y unas 100 consultas privadas. En total, 248 médicos, 25 estomatólogos y 50 enfermeras y auxiliares. Hoy cuenta con 626 consultorios del médico de la familia, 19 policlínicos que funcionan en todos los municipios, ocho clínicas estomatológicas y cinco hospitales. En ellos prestan servicios 4 mil 577 médicos, 18 veces más, y 5 mil 635 integran el personal de enfermería, lo que supera en 112 veces los existentes en aquel entonces.

En las zonas rurales apartadas, donde era quimera no ya la presencia de un médico, incluso la de un auxiliar de enfermería, hoy funcionan 24 servicios extendidos de urgencia que permiten salvar muchas vidas.

La pasmosa cifra de más de 60 niños fallecidos por cada mil nacidos vivos, pasó a ser 1,7 en el primer semestre de 2017, es una cifra verdaderamente extraordinaria y creo que en Cuba, en estos momentos es la más baja (Aplausos). Y de 53 años de esperanza de vida en 1958, hoy alcanza los 79, indicadores también entre los más altos del país, solo presentes en naciones muy desarrolladas.

Más de 3 mil colaboradores de la salud pinareños brindan su aporte solidario en 43 países, fundamentalmente en la hermana República Bolivariana de Venezuela.

En la educación, de un 30% de analfabetismo, hace muchos años este índice es de prácticamente cero. En cuanto al número de maestros y profesores, centros educacionales o la parte del presupuesto destinada a este decisivo sector, las cifras son tan distantes que no vale la pena hacer comparaciones.

El desempleo se redujo del 30% al 1,3%, es prácticamente inexistente.

Aún lejos de sentirse satisfechos, pinareñas y pinareños han trabajado muy duro para que cada familia tenga un hogar decoroso. En este empeño ocupa un lugar importante el esfuerzo propio, incluida la entrega de subsidios a quienes no cuentan con suficientes posibilidades económicas.

Es importante que el avance de la provincia en el ámbito social esté acompañado de resultados económicos superiores, especialmente en el área productiva, en correspondencia con los acuerdos adoptados por el VII Congreso del Partido.

Como nos ha orientado en repetidas ocasiones el compañero Raúl, la economía constituye la tarea esencial, porque es la base que permite sostener todas las conquistas de la Revolución.

El sector tabacalero, decisivo no solo para Pinar del Río, sino para la economía nacional, ha alcanzado logros en la actual cosecha, que es preciso consolidar definitivamente.

También crecen otras producciones, como las de viandas y hortalizas, aún insuficientes; el arroz, pues esta vez el clima ha sido más benévolo con Pinar del Río que con otras provincias, donde la sequía ha provocado pérdidas considerables o impedido realizar nuevas siembras.

Igualmente avanza —como se especificó aquí en la intervención de la compañera Gladys— la pesca, la minería —que comienza a recuperar el peso económico de años atrás-—, la industria y los servicios, como el turismo, con un crecimiento del 5% en el número de visitantes durante el primer semestre respecto a igual período de 2016.

Por esta y otras razones, el Buró Político decidió otorgar a la provincia la sede del acto central por el 26 de Julio (Aplausos). En nombre de sus integrantes, y especialmente del Primer Secretario del Partido, compañero Raúl Castro Ruz, llegue a los trabajadores, campesinos, estudiantes, en fin, a todos los pinareños, una merecida felicitación y el reconocimiento de sus compatriotas (Aplausos).

En especial felicitamos a la primera secretaria del Partido, Gladys Martínez Verdecia, y al presidente del Poder Popular de la provincia, Ernesto Barreto Castillo, por haber sabido conducir con organización y efectividad el entusiasmo, el compromiso y la permanente disposición al combate de sus coterráneos (Aplausos).

Compatriotas:

Ustedes mejor que nadie saben que aún resta mucho por hacer para lograr el despegue definitivo de la economía y con ello dar respuesta a las necesidades de nuestro pueblo.

En esa larga y difícil batalla estamos convencidos de que los hijos de esta indómita tierra seguirán en la primera línea, como sus padres y abuelos, que nunca se resignaron al ostracismo a que intentaron condenarlos el opresivo régimen colonial primero, y posteriormente una república sometida a los designios imperialistas.

Esta tierra vio nacer a Isabel Rubio, la valiente capitana de sanidad del Ejército Libertador, grado militar que le otorgó el propio Maceo, en reconocimiento a su significativo aporte a la causa independentista; y al Coronel Manuel Lazo que brindó una destacada contribución al éxito de la invasión, una de las hazañas más brillantes de nuestra historia.

Medio siglo después, más de 40 jóvenes de la entonces provincia de Pinar del Río participaron en las acciones del 26 de Julio, fundamentalmente artemiseños, pero también de otros municipios, incluida esta ciudad. Tres de ellos cayeron en combate y otros 13 fueron víctimas de los crímenes ordenados por el dictador tras el asalto.

En San Juan y Martínez nacieron y murieron, con solo 17 y 18 años de edad, los hermanos Sergio y Luis Saíz Montes de Oca, paradigmas y símbolos de los miles de jóvenes cubanos caídos en la lucha por un futuro de justicia y dignidad para la Patria. El próximo 13 de agosto se cumplirán seis décadas de aquel aborrecible crimen.

Los hijos de esta provincia, como los de toda Cuba, batallaron incansablemente hasta alcanzar la victoria definitiva. Así lo hicieron los guerrilleros del Frente de Pinar del Río y los combatientes de la lucha clandestina en campos y ciudades.

Esta es la tierra de los Malagones, 12 humildes campesinos que constituyeron el embrión de nuestras milicias populares, en cumplimiento de una orden del Comandante en Jefe.

Son incontables las pinareñas y pinareños que nutrieron las filas de alfabetizadores, milicianos, combatientes de la lucha contra bandidos e internacionalistas; en fin, de cuanta batalla se ha librado durante estos largos años.

Son los mismos que hoy desde el surco, la mina, la fábrica, la trinchera, el aula y otros frentes no menos importantes, derraman su sudor en la construcción de un futuro mejor para la Patria.
La Plaza provisional de la Revolución del reparto Hermanos Cruz de la ciudad capital de Pinar del Río acogió el acto central de las celebraciones por el 26 de Julio. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

La Plaza provisional de la Revolución del reparto Hermanos Cruz de la ciudad capital de Pinar del Río acogió el acto central de las celebraciones por el 26 de Julio. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.

Compañeras y compañeros:

Como ha señalado el General de Ejército Raúl Castro Ruz, en más de una ocasión, el rumbo de la Revolución está trazado. En correspondencia con los acuerdos del VII Congreso del Partido venimos trabajando y contamos hoy con documentos programáticos que fijan la dirección y el alcance de los cambios que continuaremos haciendo en el propósito de lograr un socialismo próspero y sostenible.

Todo lo anterior en medio de una situación internacional compleja, a la que se refirió de forma precisa el compañero Raúl al clausurar, el pasado 14 de julio, la Novena Sesión Ordinaria de la Asamblea Nacional del Poder Popular y cito sus palabras:

“Reiteramos hoy la denuncia del Gobierno Revolucionario a las medidas de endurecimiento del bloqueo y reafirmamos que cualquier estrategia que pretenda destruir la Revolución, ya sea mediante la coerción y las presiones o recurriendo a métodos sutiles, fracasarán”.

En las últimas semanas se han incrementado las acciones injerencistas y desestabilizadoras contra el gobierno bolivariano y chavista encabezado por el presidente constitucional Nicolás Maduro Moros, al que reiteramos nuestra invariable solidaridad.

A la guerra no convencional, que resiste ejemplarmente desde hace varios años la unión cívico-militar del pueblo venezolano, se ha sumado recientemente la amenaza del gobierno estadounidense de imponer sanciones económicas unilaterales.

A su vez, el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), continúa su deleznable actuación al servicio del imperialismo, al comparecer ante el subcomité para el Hemisferio Occidental del Senado de Estados Unidos en apoyo a la aplicación de sanciones.

Hace pocos días un influyente diario estadounidense elucubraba sobre el presunto involucramiento de nuestro país en una eventual mediación internacional relacionada con la situación en Venezuela.

Cuba rechaza rotundamente tales insinuaciones y reclama el absoluto respeto a la soberanía y a la autodeterminación de la República Bolivariana de Venezuela (Aplausos).

Quienes intentan desde el exterior dar lecciones de democracia y derechos humanos, mientras alientan la violencia golpista y el terrorismo, deben sacar sus manos de esa nación.

Solo compete al pueblo y al gobierno bolivarianos superar sus dificultades sin intromisión extranjera en sus asuntos internos.

Reafirmamos, una vez más, nuestra inconmovible solidaridad con el pueblo venezolano (Aplausos).

Ante nuestro pueblo, ante la memoria de nuestros heroicos muertos, ratifiquemos que no traicionaremos jamás la gloria y el orgullo infinito de haber servido con modestia a la Patria y a la Revolución, bajo las ideas y firme conducción de Fidel y Raúl (Aplausos).

¡Gloria eterna a nuestros héroes y mártires! (Exclamaciones de: “¡Gloria!”)

¡Viva la Revolución! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Viva Fidel! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

¡Viva Cuba libre! (Exclamaciones de: “¡Viva!”)

(Ovación.)