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Los rostros femeninos del más profundo sentido del deber

Si de algo puede preciarse la Revolución Cubana es de tener en cada frente de batalla la voluntad, el espíritu creador, la fuerza ilimitada y la delicadeza de la mujer.
En Cuba no hay nada imposible para ellas. Han asumido orgullosas los más ambiciosos retos y sin flaquezas ni pretextos demuestran que a cada obra se le pueden sacar los mejores frutos.
La reciente constitución de las Asambleas Provinciales del Poder Popular demostró que son merecedoras del respeto, el amor y la confianza de quienes las rodean, pues en nueve territorios del país, excepcionales compañeras fueron electas como presidentas de dichos órganos de gobierno.
LA MAESTRA-PRESIDENTA DE LA MAJASERA
Nacida y criada en las zonas ganaderas de Najasa y Jimaguayú, asegura seguir siendo «la misma guajirita de siempre, como se dice, al lado de la teta de la vaca, en un paraje rodeado de gente buena y agradecida que marca a una para toda la vida».
Ese es el recuerdo que tiene Isabel González Cárdenas, recién ratificada en un segundo mandato como presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular en Camagüey, de la comunidad La Majasera, a unos 25 kilómetros de la cabecera provincial, a donde retornó graduada de maestra para trabajar en una pequeña escuela rural: «Allí, –asegura–, crecí como profesional y como ser humano».
Fue tal el cariño y el respeto ganados entre los alumnos, padres y campesinos del lugar, que a los 19 años de edad resultó electa delegada de la circunscripción. Desde entonces ocupó cargos como dirigente sindical, vicepresidenta y presidenta del gobierno en Jimaguayú, secretaria del consejo de la administración, vicepresidenta y presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular. Sin embargo, para ella el magisterio es todavía la base de las tareas que cada día emprende.
«En esta labor se educa todos los días, en primer lugar, con el ejemplo personal. Siempre digo que lo que no se puede perder en este trabajo es la sensibilidad humana, la comunicación y el trato respetuoso a las personas».
Otras dos mujeres la acompañan en la dirección del órgano provincial de gobierno. Claro, una revolucionaria como ella, sabe que eso no es fruto de la casualidad.
«Considero que es el resultado de las enseñanzas de Fidel, quien junto a Raúl y a Vilma enaltecieron siempre el papel de la mujer en la sociedad».
UNA MUJER DE COMBATE GOBIERNA CIENFUEGOS
Mayrelis Pernía Cordero, la presidenta del Gobierno de Cienfuegos, comenzó la enseñanza secundaria en la Vocacional de Santa Clara, en 1982. Practicó deportes de combate, el kárate en particular, con excelentes resultados.
Le gusta leer, pero casi no puede hacerlo desde que asumió la presidencia de la Asamblea Provincial del Poder Popular, en el 2011. La recién reelecta al cargo inicia su jornada en horas muy tempranas de la mañana, y en ocasiones alcanza o supera las nueve de la noche. No hay sábado y casi ningún domingo completo del año de reposo. En verdad, solo dispone de escasos ratos de ocio. Confiesa que –no obstante–, tiene que sacar un tiempo, como sea y a la hora que sea, para su familia, que constituye también centro de su motivación personal.
Revela que le gustaría hacer cosas que la falta de tiempo no le permite.  La ingeniera termoenergética y máster en Dirección de 47 años afirma, sin embargo, que «servir al pueblo ahora es mi principal gozo. Mi mayor satisfacción es cuando una persona natural de la calle te reconoce o te felicita, en nombre de lo que tú representas, por haberle solucionado el problema».
De la magna fecha del 19 de abril, piensa que «va a ser una asamblea a la altura de los tiempos. Reconocerá la ingente labor, el extraordinario trabajo, la enorme entrega de la dirección histórica de nuestra Revolución».
LA MAYOR INSPIRACIÓN DE TANIA
La presidenta del Poder Popular en la provincia de Matanzas es una mujer cordial y emprendedora, de origen humilde y con una gran pasión por lo que hace. A la vista, distingue por la magnitud de su talla y fortaleza física, rasgos que al parecer heredó de sus ancestros.
Sin embargo, se trata de una persona enteramente ajena a la imagen que infunde. En la intimidad, en el trato, prevalecen en ella el afecto y un aire casi familiar.  Se llama Tania León Silveira, nacida en Colón y criada en tierras del territorio de Calimete, en la finca La Cana.
Ingeniera agroquímica de profesión, se desempeñó por varios años en el sector agrícola y fue además dirigente de la FMC.  Es integrante del Consejo de Estado y diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular desde 1993. Es presidenta del Gobierno en el territorio a partir del 2011, ratificada en las últimas elecciones.
«Lo más importante es el espíritu de trabajo y la voluntad para acometer las acciones constructivas y otras de carácter organizativo, con el fin de que la ciudad muestre sus mejores atributos en su aniversario 325. Pero la fecha es solo un pretexto, un punto de partida para continuar el ascenso integral de la urbe. En ese empeño debemos incrementar la participación del pueblo».
«Estos son momentos especialmente importantes y que exigen perfeccionar los órganos de gobierno como una forma de fortalecer nuestro socialismo y conseguir una sostenibilidad económica».
LA RESPONSABILIDAD Y LA REVOLUCIÓN ESTÁN POR ENCIMA DE TODO
Cuando al amanecer del sábado 9 de septiembre del pasado año redescubrió lo que quedaba de Yaguajay, tras el paso del huracán Irma, Teresita Romero Rodríguez creyó que esta vez no sabría por dónde empezar.
Como presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular en Sancti Spíritus en los últimos siete años había afrontado alguna que otra escaramuza meteorológica, incluido aquel temporal macondiano de mayo del 2012, que amenazó con reventar la presa Zaza, sin embargo, lo de ese día sencillamente no tenía comparación.
«Yo creo que es posible lo imposible –dice ahora a la distancia de seis meses–, pero solo si organizamos bien el trabajo, si somos capaces de persuadir a las personas, motivarlas, de establecer las prioridades, de chequearlo todo al detalle. Yaguajay demostró que cuando trabajamos unidos y de manera coordinada se pueden obtener los resultados que uno se proponga».
Economista de formación, diputada a la Asamblea Nacional del Poder Popular durante la VIII Legislatura y recién electa para la IX, Teresita coincide en que lo alcanzado por la provincia de Sancti Spíritus en modo alguno es fruto exclusivo de su gestión, sino del aporte colectivo de muchas partes incluido su compañero y una familia unida «que me comprende y apoya».
La presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular de Sancti Spíritus, reelegida el pasado 25 de marzo para su segundo mandato de cinco años, confía en lo que pueda aprender en el día a día, ya sea leyendo los documentos normativos, la prensa o un buen libro «porque para asumir esta tarea hay que estar actualizados en todo momento».
ESTAR CERCA DE LA GENTE ES LO MÁS IMPORTANTE
Arelys Casañola Quintana recuerda bien el olor de la caña. Nació en Colón, Matanzas, pero no en la ciudad; en esa que todo el mundo piensa cuando se dice el nombre, sino en una pequeña finca, en el poblado de Guareiras, alejada del centro. Su origen es bien humilde, como el de sus padres campesinos, a quienes la Revolución les entregó tierras y aprendieron los secretos de hacer dar frutos al cañaveral.
«Disciplina, sencillez, educación formal, respeto a la familia y a los mayores», son valores que recuerda del hogar, donde fue la segunda de seis hermanos. Pero su formación como Maestra de Matemáticas, dice, fue decisiva, por ese don que el magisterio siempre da para interactuar y escuchar a las personas.
«Mi día comienza siempre sobre las 5:30 de la mañana. Es hábito de campo, ayuda a aprovechar bien el tiempo, rara vez terminamos de trabajar antes de las 10 de la noche. La Isla es un territorio diferente al resto del país, tenemos que estar pendientes del transporte, de los vuelos, del catamarán, de si la carga que debía entrar entró… del pueblo que nos espera siempre para trasladarnos sus sugerencias, preocupaciones, críticas», cuenta la Presidenta de la Asamblea Municipal del Poder Popular de la Isla de la Juventud.
Hoy, en su tercer mandato al frente de la Isla, y en su cuarto como delegada de circunscripción, afirma, sin titubeos, que es esta una experiencia enriquecedora. «Estar cerca de la gente es lo más importante de este trabajo. Hay que tener sobre tus hombros un territorio sin dejar de ser una misma, es la base de la confianza».
DIRIGIR SANTIAGO ES UN PREMIO DE LA VIDA
Asunción, barriada santiaguera en cuya irregular topografía anidan la perseverancia y humildad de sus hijos alegres y multicolores, es el sitio que vio empinarse desde la enseñanza primaria, la Universidad de Oriente y los hornos de la fábrica de cemento José Mercerón, hasta la presidencia de la Asamblea Provincial del Poder Popular, en Santiago de Cuba, a Beatriz Johnson Urrutia.
«Esa procedencia me llena de orgullo –confiesa la primera mujer en asumir las riendas del gobierno en tan emblemático territorio–, porque mis padres, hermanos, demás familiares y mejores amigas nacimos allí, donde a cada paso te anima una sonrisa».
Magnífica estudiante en todos los niveles cursados, cultivadora de eternas amistades, amante de la lectura y las añoradas noches culturales de la calle Heredia, su sueño fue siempre la ingeniería química, y en lo que agradece desde lo profundo de su corazón, tras graduarse, fue ubicada para el adiestramiento en la fábrica de cemento santiaguera, donde transitó por todos los puestos clave hasta la dirección de la empresa.
«Desde hacía ya algún tiempo integraba la reserva especial del gobierno y por esa instancia fui elegida a la vicepresidencia de la Asamblea Provincial del Poder Popular, cargo que ocupé por cerca de cinco años, hasta ser Presidenta.
«Para dirigir a Santiago –precisa la también miembro del Comité Central del Partido–, hay que conocerla bien y compartir la idiosincrasia, anhelos y grandes virtudes del santiaguero.
LA ARQUITECTA DE LOS HUMILDES
Fue trabajoso encontrarla en su oficina porque, ciertamente, ella es una mujer muy operativa. Lilian González Rodríguez, quien avanza ya en su tercer mandato como Presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular en Las Tunas, nació en el seno de una familia humilde y trabajadora, no tuvo grandes posesiones materiales, pero valores y principios, nunca le faltaron.
«En mi formación agradezco mucho lo que me inculcaron mis padres.Siempre me ha gustado hacer realidad los sueños, materializarlos. Fue por eso que me decidí por la arquitectura. Una vez graduada trabajé como proyectista en el primer grupo de desarrollo del turismo, después pasé a Comercio con otras responsabilidades, pero fue la de atender Ciencia y Técnica y los resultados que obtuve allí, la que hizo que vieran en mí ciertas cualidades de dirección».
La próxima responsabilidad fue como vicepresidenta del Consejo de la Administración Provincial para atender la construcción. Desde ese cargo, asegura, se convirtió en la «arquitecta de los humildes», porque vivió la etapa de un intenso movimiento popular para la construcción de viviendas, que puso a prueba su creatividad más allá de la escasez de recursos. Varias responsabilidades en el órgano de gobierno y el alto nivel de compromiso hicieron que, en el 2010 ocupara la presidencia de la Asamblea Provincial del Poder Popular, cargo en el que recientemente fue ratificada, alegría compartida con su elección como
diputada al parlamento cubano.
«El reto es alto. Tenemos que lograr más espacios de intercambio, de participación popular. Eso es imprescindible».
CONTAR CON LAS MUJERES Y CON LA JUVENTUD DEBE SER UNA MÁXIMA
Tamara Valido Benítez es una de esas mujeres que se enorgullece de serlo, y bajo el precepto de la equidad ha emprendido los retos de la vida, desde la Licenciatura en Derecho hasta la presidencia de la Asamblea Provincial de Mayabeque, desde el 2011.
A sus 47 años, lleva adelante esa responsabilidad con claridad del camino recorrido.
«Para hablar de los desafíos que deben enfrentar aún las mujeres en la sociedad hay que hablar primero de Fidel, de Vilma y de Raúl, y de todo su empuje para lograr nuestra verdadera inserción en todos los ámbitos de la vida del país. Yo digo que en eso el Poder Popular va adelante.
«Mi mamá, por ejemplo, era ama de casa, pero el empeño de la Revolución para que las nuevas generaciones sean todo lo contrario y participen de una manera activa en la construcción de la sociedad ha sido una constante. Esa fuerza pujante y esa confianza de Raúl nos compromete y nos hace pensar que por difícil que sea la tarea, sí se puede.
«Lo principal para asumir esta y cualquier otra tarea es contar con una familia que te acompañe. Para llevar adelante esta misión, y esto es válido también para los hombres, hay que tener además mucha fuerza de voluntad y no rendirte ante los obstáculos.
«Contar con las mujeres y con la juventud debe ser una máxima…».
Mujeres que estremecen y hacen, como diría el Apóstol, que esta obra sea invencible. Marianas de hoy, que han elegido con orgullo el mejor de los caminos, ese donde la satisfacción que genera el cumplimiento diario del deber es el mayor premio al sacrificio.
MI MAYOR ANHELO: CONTRIBUIR A UN MEJOR GUANTÁNAMO
El agradecimiento especial a sus padres, por la educación inculcada, constituye para la Doctora en Ciencias Pedagógicas Nancy Acosta Hernández, presidenta del Gobierno  en  Guantánamo, referencia
obligada cuando habla de su vida y obra.
«Mi madre me enseñó a mí y a mis hermanos a amar los libros,  leer a viva voz, cómo comportarnos en la sociedad, ayudar y servir a los demás. Mi padre, trabajador agrícola, casi siempre llegaba a casa con un pequeño texto, una historieta o algo para colorear. Esa formación determinó mi vocación pedagógica, tanto que me hice maestra y tuve el privilegio de impartir clases como recién graduada en el mismo lugar donde aprendí las primeras letras».
Nacida en las montañas de Puriales de Caujerí, en el municipio de San Antonio del Sur, desde muy jovencita dirigió el departamento metodológico de la Dirección Municipal de Educación, luego fue  subdirectora docente general, directora municipal e integrante del primer Consejo de Administración a ese nivel. Fue promovida a subdirectora de Educación en la provincia, vicepresidenta de la Asamblea del
Poder Popular y luego presidenta, cargo ratificado para el recién iniciado mandato.
Interrogada sobre lo que hace para enfrentar los retos, casi diarios, que tiene al frente del Gobierno en Guantánamo, subraya:   «estudiar mucho, escuchar a las personas, estar en contacto con los problemas diversos de la cotidianidad, sin menospreciar nada, porque de todo se aprende y se saca una lección».

#Todos Marchamos Dos Ivette y un cambio inolvidable

Fuente Periodico Mayabeque
8 septiembre, 2016 | Carlos Marcos Calzadilla
foto cristian dominguez
El hecho de estar en la unidad militar 6100, les ha permitido aprender a vivir en colectivo, ser solidarias y ayudarse en disímiles circunstancias
Algunos quedarán escépticos si dijera que la única frontera terrestre de Cuba es totalmente artificial. Por supuesto, los límites territoriales de la Isla culminan en todos los casos en baño de mar.

Sin embargo, sí existe. El territorio está actualmente ocupado por la ilegal Base Naval norteamericana de Guantánamo.
Cerca de dicha instalación, se encuentra la Brigada de la Frontera, una unidad perteneciente al Ejército Oriental que defiende ese límite fronterizo con el espacio ocupado contra la voluntad expresa del pueblo cubano.
Los combatientes que allí arriban resultan jóvenes seleccionados, quienes aceptan la misión de forma voluntaria. Ellos conforman la Vanguardia Combativa Ramón López Peña, primer soldado cubano víctima de disparos provenientes de la Base en 1964.
En primera fila
A la par, una compañía de mujeres forma parte de la Brigada, cuyas integrantes también custodian el perímetro fronterizo.
Y es que Ivette González Salanueva e Ivette Lamigueiro Cañedo, futuras licenciadas en Relaciones Internacionales –junto a otras féminas- decidieron formar parte de este grupo como dos orquídeas más de la Revolución.
Ambas, lejos de sus seres queridos y elegidas por sus compañeras para enfrentar este diálogo, casi culminan la preparación militar básica para los nuevos soldados (previa) en la Unidad Militar 6100, en Tapaste.
“Ser mujeres no nos impide creer en ideales, materializar sueños y tener propósitos que alcanzar”, expresa ferviente Ivette González.
Según la entrevistada, posee más experiencia en la vida militar, pues cursó estudios en el Instituto Preuniversitario Vocacional del Minint Hermanos Martínez Tamayo.
“Nunca tuve inclinación anterior por las relaciones internacionales. Había escuchado hablar de la labor del personal diplomático en el exterior y tengo muy buenas referencias. En mi familia, seré la primera en estudiar la profesión.
“El rol de un diplomático cubano es completamente diferente a otros. No solo debe buscar lo que es mejor para su país, también defender y mostrar nuestra realidad, qué es Cuba, cómo se vive, qué sucede, además de ubicar en alto el nombre de la nación”.
Por su parte, Ivette Lamigueiro estuvo desde pequeña familiarizada con el arte de la diplomacia. Acompañó a sus padres en la misión diplomática en Washington.
“Observar a mi papá, lo mucho que disfruta su labor representando ideas y valores, me inspira. Mi estancia en Estados Unidos fue interesante, pues desde la escuela yo también debía defender nuestras conquistas”.
¿Qué cualidades debe tener un estudiante de Relaciones Internacionales?
“Somos jóvenes, alegres, nos divertimos y a la vez somos muy diferentes entre sí. Hay que ser solidarios, combativos y pensar que nos une la defensa de la Patria en diversos escenarios”, agrega Ivette González.
A la pregunta de qué defenderían profundamente una vez graduadas, Ivette Lamigueiro responde sonriente que “nuestros valores e Historia, la identidad nacional en cualquier arena”.
“El mundo no puede dejar de conocer las cualidades y características del cubano, un ser que, pese a dificultades, conoce cómo crecerse para ser un poco más feliz.
“Asimismo, demostrar con hechos que Cuba es un país seguro con disímiles conquistas alcanzadas”, añade Ivette González.
¿Cuál fue la reacción al saber de la Frontera?
“Uno de los requisitos para la carrera, es estar cerca de un año cumpliendo con el deber en este lugar. Cada una de nosotras está trabajando por alcanzar sus metas. Creo que es el momento para ser más responsables y aprender para la vida”, opina la joven Lamigueiro Cañedo.
“Tengo mis temores en relación con permanecer lejos de mi familia, mis amigos. Sin embargo, me alienta saber que vamos a ganar en experiencia y que seremos útiles”, dice González Salanueva.
¿Y la preparación militar básica?
Al decir de Ivette Lamigueiro, “comprendí el valor del compañerismo, el ayudarnos todas nos convirtió en una familia”.
“Constituyó todo un re
to cumplir con la disciplina militar. Me siento fuerte, independiente. Me sorprende lo que puedo llegar a hacer. Hemos ido al campo de tiro, nos enmascaramos, realizamos combate cuerpo a cuerpo. A la vez, también nos divertimos.
“Lo aprendido será esencial cuando apoyemos a los combatientes en la Frontera. Lamentablemente, en ocasiones se desconoce la labor tan significativa de la Brigada”, apunta Ivette González.
Las dos Ivette coinciden en que la nueva etapa será un cambio –porque lo que antes era un año “normal”, ya no lo será- e inolvidable, pues se alzarán en espíritu compartiendo con nuevas personas.

Por: Carlos Marcos Calzadilla.
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Rinden homenaje a madres y mujeres combatientes

Mujeres

El parque Mariana Grajales de La Habana fue lugar propicio para el homenaje realizado este 4 de mayo a las mujeres y madres integrantes de las Fuerzas Armadas Revo­lucionarias (FAR) y el Ministerio del Interior
Autor: Mauricio Escuela | internet@granma.cu
5 de mayo de 2016 22:05:14
Homenaje de las FAR y el MININT a las madres combatientes. Ofrenda Floral a Mariana Grajales
Otras madres brindaron su testimonio desde una trinchera que sigue siendo decisiva, cuando el imperialismo ha declarado un cambio de métodos pero no de objetivos en su afán hegemónico. Foto: Anabel Díaz
El parque Mariana Grajales de La Habana fue lugar propicio para el homenaje realizado este 4 de mayo a las mujeres y madres integrantes de las Fuerzas Armadas Revo­lucionarias (FAR) y el Ministerio del Interior (Minint). El momento sirvió de recordación a quienes desde la etapa colonial se levantaron, a la par con los hombres, para salvaguardar la integridad de la Patria.
En emotivas palabras Jorge Lozano Ros, profesor universitario y asesor de la Oficina del Programa Martiano, recordó la relación de José Martí con su madre, así como el ejemplo dado por Mariana Grajales, a quien el Apóstol honrara en sus escritos por su alto perfil como madre y mujer de la Patria.
Asela de los Santos, Heroína de la Re­pública de Cuba, abundó sobre el papel de las madres en la construcción de nuestro proceso social, donde las mujeres se incorporaron a partir de su espíritu de rebeldía. “Ello se hizo posible gracias a personas como Vilma Espín, quien interpretó las ansias de las mujeres de su tiempo, por eso las jóvenes de hoy tienen el reto de combatir a un enemigo más poderoso y sutil”, dijo la combatiente a Granma.
“Hay que hacer que las nuevas generaciones conozcan cada una de las historias sobre las madres que se sacrificaron por la Patria, porque no podemos permitir que el aprendizaje se convierta en algo formal, sino que debe servir para formar conciencia en el pueblo cubano, para continuar preservando la obra alcanzada”, observó Electra Fernández, combatiente de la lucha clandestina contra la dictadura de Ful­gencio Batista.
El ejemplo de las combatientes de la sierra y el llano estuvo acompañado por trabajadoras activas en el sistema de las FAR y el Minint, como la coronel Tania Fernández Cordero, Jefa de la Policía de La Habana Vieja, quien declaró a Granma que “lo fundamental para cumplir con el deber que requiere la sociedad es el apoyo de la familia, aunque en mi opinión las madres tienen la facilidad de lograr varias tareas a la vez; además los hombres suelen ser más receptivos cuando se hallan subordinados a una dama” agregó.
El homenaje estuvo inscrito como parte de la jornada en honor al aniversario 60 del desembarco del yate Granma y el cumpleaños 90