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Fracasó provocación anticubana

La provocación anticubana orquestada desde Estados Unidos, bajo la financiada sombrilla de la llamada “Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia”, fracasó estrepitosamente hoy en La Habana.

La tentativa de otorgar en suelo cubano un premio internacional hecho a la medida por la fabricada Red, dirigido a congratular a la denominada Iniciativa Democrática de España y las Américas (IDEA), un grupo de expresidentes derechistas de Iberoamérica que se han unido para socavar cuanto proyecto progresista surja en la región, se fue a bolina ante la imposiblidad de sus enviados de entrar a Cuba.

Los expresidentes de Colombia, Andrés Pastrana, y de Bolivia, Jorge “Tuto” Quiroga, eran los enviados especiales de Washington para ejecutar el show en La Habana. Ambos fueron invitados a abandonar suelo cubano tras arribar al Aeropuerto Internacional José Martí, a sabiendas de que no eran bienvenidos en nuestro país.

Los expresidentes fueron atendidos en un salón de la zona estéril del aeropuerto y embarcados en el siguiente vuelo de Avianca, con destino Bogotá, desde donde procedían.

Las autoridades cubanas, haciendo valer las leyes que sustentan la soberanía de la nación, frustraron esta provocación, que pretendía sumarse a los intentos por generar inestabilidad, dañar la imagen internacional del país y afectar la marcha de las relaciones diplomáticas de Cuba con la región.

La “Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia”, liderada por miembros de la contrarrevolución cubana, alterna tareas entre Miami y algunas capitales europeas, sus casas matrices, en busca de fondos e instrucciones para los planes subversivos. Sus visitas a países latinoamericanos son muy selectivas y con un objetivo claro: los bolsillos de los magnates de la derecha, como devela  el periódico Granma..

En la red social Twitter, el reportero de la revista Semana Daniel Samper se mofó de la nueva bufonada del expresidente colombiano Pastrana y su acompañante: “?Entonces en Cuba no nos recibieron a Pastrana? ?Y ahora a dónde lo mandamos?”, se pregunta el columnista y youtuber colombiano.

Organizan provocación con participación del secretario general de la Organización de Estados Americanos

Por Arthur González

            Luis Almagro
En un arranque de desespero la mafia terrorista anticubana de Miami organiza un show provocativo contra Cuba, para ello seleccionaron como protagonista principal a Luis Almagro, Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), y como figurante a la asalariada Rosa María Payá Acevedo, quien salió de la Isla con una visa de refugiada política por el inventado “peligro para su vida”.
Desde que arribó a Estados Unidos Rosa María recibió la protección del senador Marco Rubio y los congresistas Ileana Ros-Lehtinen y Mario Díaz-Balart, quienes le han sufragado viajes a Europa y América Latina en intentos fallidos de acusar al Gobierno cubano de la muerte de su padre, el también asalariado Oswaldo Payá Sardiñas.
Como prueba de sus mentiras Rosa María Payá regresa a La Habana sistemáticamente, evidenciando que no es perseguida política y mucho menos reprimida por las autoridades.
Ahora, demostrando total impaciencia por presentarle cuanto antes pruebas a Donald Trump, para que elimine todas las medidas tomadas hacia Cuba por Barack Obama, pretenden ejecutar una gran provocación con la entrega del inventado Premio Oswaldo Payá, Libertad y Vida, el próximo 22 de febrero 2017, con la colaboración propagandística de algunas agencias de prensa extrajeras.
Según argumentó la asalariada de Miami, al secretario de la OEA le fue conferido ese “merito” debido a la supuesta actuación destacada en “defensa de la democracia, su coherente proceder ante las coyunturas políticas y sociales que atraviesan algunos de los países en crisis y regresión democrática en Latinoamérica”, lo que prueba fehacientemente la complicidad de Almagro con Estados Unidos en su política contra los gobiernos de izquierda de la región.
Ese Premio lo inventó la propia Rosa María con el apoyo de la mafia anticubana para crear la provocación dentro de Cuba, pues ella es residente en Estados Unidos bajo la categoría de refugiada política y el mismo Almagro radica en Washington, por lo que el viaje a la Habana es parte del espectáculo que desean montar para desafiar al Gobierno revolucionario.
Oswaldo Payá murió en un accidente de tránsito mientras repartía dinero a otros contrarrevolucionarios, enviado por Esperanza Aguirre del Partido Popular Español, al conducir a exceso de velocidad Ángel Carromero, dirigente de las juventudes del Partido Popular de España, por lo que fue sancionado por homicidio, sanción ratificada por las Cortes de España, donde denegaron las denuncias sin pruebas que pretendió presentar su viuda Ofelia Acevedo y la propia Rosa María, siguiendo las instrucciones de la mafia anticubana.
Rosa María Payá Acevedo, supuesta perseguida política en la Isla, llegó a La Habana el miércoles 15 de febrero 2017 para preparar el show mediático, pues Cuba no pertenece a la OEA debido a la maniobra política preparada por la CIA en 1962, según consta en el documento Proyecto Cuba, conocido como  desclasificado y publicado por el Departamento de Estado en el Volumen X del Foreign Relations USA, 1961-1963, páginas 691-695.
De acuerdo con lo expuesto en dicho documento, “se espera obtener amplio respaldo del Hemisferio Occidental para una resolución de la OEA en su reunión del 22.01.1962, que condene a Cuba y la aíslen del resto del Hemisferio”.
Y se afirma sin rodeos:
La reunión de la OEA será apoyado por demostraciones públicas en América Latina, generadas por la CIA y las campañas psicológicas asistidas por la Agencia de Información de Estados Unidos, USIA”.
“La mayor tarea para nuestra hábil diplomacia es alentar a los líderes latinoamericanos a desarrollar operaciones independientes, similares a este Proyecto, buscando una rebelión interna del pueblo cubano contra el régimen comunista”.
En esta nueva conjura participan Cynthia Arnson, directora del programa latinoamericano del Woodrow Wilson International Center for Scholars, la cual declaró a la prensa: “una visita de Almagro a Cuba sería sin precedentes, no solo por la presencia institucional de la OEA en Cuba a través de su Secretario General, sino también por recibir un premio que honra a un disidente cubano”.
Por su parte Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano, afirmó a la AP: “si La Habana impidiera el ingreso de Almagro a su territorio generaría una reacción muy fuerte en Washington y otras capitales del continente, especialmente cuando el gobierno de Raúl Castro busca abrirse al mundo con reformas económicas y normalizando relaciones diplomáticas con Estados Unidos”.
“La visita encajaría con la postura que Almagro ha asumido sobre los derechos humanos en Venezuela. Él quiere proyectar esa imagen y mostrar su compromiso con los derechos humanos en Cuba y Venezuela”.
No hay secretos de lo que se prepara contra Cuba, evidenciándose que pretenden ofrecer pretextos a Trump para demostrar sus falsas acusaciones.
La joven asalariada de Miami y los que se sumaron al proyecto de provocación, parecen desconocer la historia de Cuba y cómo su pueblo ha sabido resistir y vencer todos los planes de la CIA que en 58 años no han logrado ver sus sueños hechos realidad.
Habrá que observar con qué tipo de visa ingresa Almagro y otros que se sumen al show, pues como turistas saben que no pueden hacer otras actividades, exponiéndose a violar las leyes cubanas, similares a las de otros países de la región.
Ante estas acciones recordamos a José Martí cuando dijo:
“…la prudencia puede refrenar, pero el fuego no sabe morir”

Luis Almagro siguió órdenes del Departamento de Estado

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Posted by heraldocubano

Por Arthur González.
Fue evidente que el secretario general de la OEA, Luis Almagro, siguió órdenes del Departamento de Estado de los Estados Unidos, al lanzarse a solicitar la aplicación la Carta Democrática contra Venezuela.
luis almagro
Estados Unidos con su acostumbrada prepotencia pensó que podría presionar a los gobiernos de Latinoamérica como hizo en 1962 contra Cuba, pero el contexto es bien diferente y le salió el tiro por la culata, dejando mal parado a su peón que terminó enfangado y tildado de títere yanqui.
La falta de consenso obligó a los yanquis a usar a la Argentina para presentar la fórmula del diálogo y de esa forma abrirle camino a la canciller Susana Malcorra, nombrada hace unos meses por el presidente Mauricio Macri, la que aspira al puesto de secretaria general de la ONU, lo que resultaría de alto interés para Estados Unidos.
Esa maniobra dejó a las claras como se movió el escenario de la reunión y las fuertes presiones ejercidas por funcionarios del Departamento de Estado en los pasillos, para alcanzar los resultados deseados por Washington.
El despliegue de funcionarios y especialistas en la sede de la OEA y las acciones de los embajadores estadounidenses acreditados en las capitales de América Latina, hicieron recordar a algunos observadores el comportamiento de los yanquis en la antigua Comisión de Derechos Humanos de la ONU, cuando presionaban a diestra y siniestra para tratar de condenar a Cuba.

Estados Unidos al convencerse de que resultaba imposible la condena a Venezuela, no tuvo otra alternativa que sumarse a los que expresaron que el diálogo era la solución más sensata.
Se asegura por medios de prensa que poseen fuentes con acceso al Departamento de Estado, que el mismo secretario de Estado, John Kerry, dejó a un lado sus gestiones para buscar una solución negociada en Siria y llamó personalmente a José Luis Rodríguez Zapatero, ex presidente de España, para respaldarlo en el cabildeo de promoción del dialogo entre el Gobierno venezolano y la oposición financiada y orientada por los yanquis.
En su patraña, Estados Unidos solo logró sumar el apoyo de Paraguay para la aplicación de la Carta Democrática solicitada por Almagro, la que intentaba ejercer una contundente presión diplomática del hemisferio, que obligara al Gobierno de Nicolás Maduro a convocar el referendo revocatorio que desesperadamente desean aplicarle a Venezuela.
Mientras, Estados Unidos continua con la guerra económica para que el pueblo venezolano se lance a las calles y se sume a los actos de violencia provocados por la oposición, vieja táctica que en Cuba no les dio resultados, pero como perros hueveros insisten en su empeño.
A esta acción se unen las campañas mediáticas de guerra psicológica diseñada por especialistas de la CIA y la USIA, con palabras claves para reforzar la matriz de opinión de que en Venezuela existen “violaciones” del orden democrático y constitucional.
Quienes tenían dudas del accionar mal sano del ex canciller uruguayo Luis Almagro, y su relación secreta con el Departamento de Estados y quizás hasta con la CIA, solo deben leer la caracterización que la prensa yanqui hizo de él, cuando afirmó:
“Almagro, es una voz valiente sobre Venezuela, es la excepción extraordinaria en el deplorable historial diplomático de los países latinoamericanos en la cuestión venezolana”.
Para recalcar lo que piensan de aquellos que dignamente no se prestaron para la sucia patraña cocinada en Washington, algunos medios estadounidenses calificaron como “una cobardía y crasos cálculos políticos de los miembros del Consejo Permanente de la OEA (los embajadores de los 34 países) que culminaron en hacer otra llamada anodina al diálogo”.
Así se fabrican las cruzadas mediáticas en los medios de prensa, cuando pretenden satanizar a un gobierno o líder inaceptable para los planes de Estados Unidos, sin tener en cuenta que los tiempos cambiaron, y los pueblos han aprendido a leer y a escribir para poder sacar sus propias conclusiones, pues como dijo José Martí:
“Leer es una manera de crecer”

El bloqueo de EEUU a #Cuba cumple hoy 54 años (Infografía)

 

La Habana, 7 feb (ACN) Estados Unidos mantiene desde el siete de febrero de 1962 un bloqueo total contra Cuba,  considerado el genocidio más largo de la historia, debido a sus políticas dirigidas esencialmente a socavar puntos vitales de la defensa y la economía del país caribeña.
Hace 54 años el entonces presidente de los EEUU, John F. Kennedy, mediante la Sección 620a de la Ley de Ayuda Extranjera (de septiembre de 1961), declaró el bloqueo total contra la Isla, después de aplicar por años este tipo de medidas de manera progresiva, como parte de sus políticas imperiales, luego del triunfo revolucionario del primero de enero de 1959, publica hoy Cubadebate.
Las nuevas medidas adoptadas por el Gobierno Revolucionario estaban destinadas a recuperar las riquezas de la nación y ponerlas al servicio del pueblo, hecho que afectó los intereses de los grandes monopolios estadounideses, que durante más de medio siglo habían saqueado los recursos de la isla e influido directamente en su política interna.
Precisamente, la decisión de actuar con plena independencia y producir cambios decisivos en las políticas económicas y sociales de Cuba, para una mayor estabilidad de su pueblo, constituyó el detonante histórico entre los dos países. EEUU respondió rápidamente y de manera brutal con sanciones encaminadas a doblegar a la Revolución cubana con un bloqueo total dirigido, que incluyó la guerra económica, reseña el texto.
Las políticas de bloqueo comenzaron en febrero de 1959, y cada vez se hacían más evidentes y graves desde la no aprobación de un modesto crédito solicitado para sostener la moneda cubana y la restricción de exportación de combustible a Cuba por parte de las transnacionales Esso, Texaco y Shell, en 1960.
Asimismo la prohibición de exportaciones norteamericanas,  con la excepción de alimentos, medicinas y equipos médicos, no incluidos en subsidios; la ruptura de relaciones diplomáticas de EEUU con Cuba, el tres de enero de 1961; y una intensa maniobra estadounidense en la Organización de Estados Americanos (OEA) para que la mayoría de los países latinoamericanos rompieran relaciones con la isla.
En su intenso juego imperial EEUU además implantó formalmente, en febrero de 1962, el “embargo” total del comercio con Cuba; así como también la prohibición de entrada en territorio norteamericano de cualquier producto elaborado, total o parcialmente, con productos de origen cubano, aunque fuese en un tercer país, según la fuente.
Evoca que en 1963 se prohibieron todas las transacciones con Cuba y se congelaron los valores del Estado cubano dentro de territorio estadounidense; y en mayo de 1964 el Departamento de Comercio norteamericano implantó la prohibición total de embarques de alimentos y medicinas a Cuba, aunque en la práctica éstas ya no se efectuaban.
No puede hablarse de un “embargo” al hacer referencia a las acciones ejercidas contra Cuba por parte del gobierno de EEUU, por el contrario, se tipifican como un bloqueo, una medida de guerra, para conseguir el aislamiento, con el propósito de llevar al pueblo a claudicar en su decisión de ser soberano e independiente, con una rendición por la fuerza o por el hambre.
El 17 de diciembre de 2014, EEUU y Cuba anunciaron la decisión de restablecer relaciones diplomáticas, y el actual presidente estadounidense, Barack Obama, reconoció que el bloqueo no surtió efecto.
Para llegar a este acuerdo de restablecer las relaciones, loa presidentes Obama y Raúl Castro, establecieron una serie de negociaciones, que presentaron ciertos avances como el regreso a la Patria, el mismo 17 de diciembre, de Gerardo Hernández, Ramón Labaniño y Antonio Guerrero, que se unieron a René y Fernando González -ya libres en aquel momento-, tras permanecer injustamente encarcelados por más de una década, en territorio estadounidense.
Igualmente, se restablecieron las relaciones diplomáticas y se reabrieron las embajadas en ambos países, lo cual estuvo precedido de la rectificación de la injusta designación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo.
Se explora la expansión de la cooperación ya existente en temas de interés mutuo, como la seguridad aérea y de la aviación; y el enfrentamiento al narcotráfico, la emigración ilegal, el tráfico de emigrantes y el fraude migratorio.
No obstante, el General de Ejército Raúl Castro ha sido enfático al expresar que el pueblo cubano no renunciará a los principios e ideales por los que ha luchado; las exigencias históricas de respeto a su soberanía para poder establecer relaciones bilaterales con el gobierno de EEUU, y el cese inmediato al bloqueo económico, comercial y financiero contra la isla.
El pueblo cubano no renunciará a los principios e ideales por los que varias generaciones de cubanos han luchado a lo largo de este último medio siglo. El derecho de todo Estado a elegir el sistema económico, político y social que desee, sin injerencia de ninguna forma, debe ser respetado, señaló Raúl al cumplirse un año del anuncio del acuerdo para restablecer vínculos entre ambas naciones.
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#Cuba Una respuesta de pueblo

 

SEGUNDA DECLARACIÓN DE LA HABANA

La década del 60 estuvo marcada por importantes acontecimientos históricos en la nación cubana,  por el enfrentamiento a la subversión contrarrevolucionaria y a la guerra diplomática que se asestaba desde el exterior
4 de febrero de 2016 00:02:38
Fidel. II Declaracion de La Habana.
Fidel Castro Ruz en la II Declaración de La Habana, el 4 de febrero de 1962. Foto: Archivo
Comenzaba 1962. La prensa cubana informaba sobre las 50 000 becas ofrecidas a los alfabetizadores, quienes habían culminado exitosamente la campaña que declaraba a nues­tro país territorio libre de analfabetismo. En el antiguo Centro Asturiano se inauguraba el Palacio Nacional de los Pioneros y en la Universidad de La Habana se anunciaba la puesta en vigor de la Reforma Universitaria. El estadio del Cerro vestía sus mejores galas para dar inicio a la Primera Serie Nacional de pelota con un juego entre Orientales y Azucareros.
Noventa millas más al norte, Robert Ken­nedy, hermano del presidente estadounidense y figura influyente en su administración, confesaba en una reunión que el derrocamiento de la Revolución cubana tenía má­xima prioridad en su gobierno. “Todo lo de­más es secundario, no debe escatimarse ni tiempo, ni dinero, ni esfuerzos, ni fuerzas hu­manas”.
Por aquellos días, el mandatario yanqui ya había recibido el proyecto de subversión contra Cuba, que luego se denominaría Ope­ra­ción Mangosta. Papel protagónico en la ejecución de ese plan tendría la estación CIA en la Florida, que bajo el código de JM-Wave devino centro rector de todas las actividades de subversión, terrorismo e inteligencia de la te­nebrosa agencia contra la nación caribeña.
Con una nómina de unos 500 oficiales de caso y más de 3 000 contratados, según investigaciones del historiador Jacinto Valdés Da­pena, JM-Wave desarrolló en los meses si­guientes 45 infiltraciones armadas a la Isla, 30 acciones paramilitares de relevancia, por vía aérea o marítima, contra objetivos económicos, 55 redes de espionaje y sabotajes en unos 600 objetivos económicos importantes. Bajo su égida operaron en todas las provincias 181 bandas con más de 1 000 alzados, 500 de ellos en el Escambray y 300 en Matanzas.
A la subversión contrarrevolucionaria se sumaba la guerra diplomática. El 22 de enero se inició una reunión de cancilleres del continente en el balneario de Punta del Este, Uru­guay. El objetivo: aislar a Cuba excluyéndola de la OEA (Organización de Estados Ame­ri­canos).
En La Habana, entretanto, continuaba el combate de la Revolución contra el terrorismo. Los órganos de seguridad desarticularon una red terrorista, financiada por la CIA, que planeaba paralizar el transporte urbano en la capital. En Las Villas los milicianos aprehendieron al cabecilla contrarrevolucionario Braulio Amador, asesino del alfabetizador Ma­nuel Ascunce. Sometido a juicio, recibió la pena por fusilamiento.
Con la complicidad de gobiernos latinoamericanos lacayos, Estados Unidos logró excluir a Cuba del organismo regional.
Pero ya el pueblo de la Isla tenía preparada su respuesta. El 4 de febrero de 1962 casi un millón de personas colmaron la Plaza de la Revolución. Los edificios aledaños engalanaron sus fachadas con grandes pancartas: en la del teatro Nacional, dos de ellas proclamaban Cuba no fallará y Ven­ce­remos.
En el entonces Ministerio de Industrias, donde hoy se ubica el del Interior y existe una efigie del Che, un gran letrero daba vivas al Socialismo, junto a perfiles de Fidel y Lenin. Más allá, se veía un dibujo alegórico de un miliciano, la bandera cubana, un fusil y un arado. Imágenes de José Martí y Antonio Ma­ceo compartían el frontispicio del Minis­terio de las Fuerzas Armadas con un cartel que proclamaba a Cuba Territorio Libre de América.
Desde la tribuna, se oyó la voz de Fidel. “Se reúne por segunda vez, con carácter de órgano soberano de la voluntad del pueblo cubano, esta Asamblea General en el día de hoy; “[…] Vamos, pues, a lo más importante de esta tarde, que es la Segunda Declaración de La Habana, nuestro mensaje a los pueblos de América y del mundo, la palabra de nuestro pueblo en este minuto histórico”.
Entre vítores subrayó: “El deber de todo re­volucionario es hacer la revolución. Se sabe que en América y en el mundo la revolución vencerá, pero no es de revolucionarios sentarse en la puerta de su casa para ver pasar el cadáver del imperialismo (…) Ahora, sí, la historia tendrá que contar con los pobres de América, con los explotados y vilipendiados de América Latina, que han decidido empezar a escribir ellos mismos, para siempre, su historia.
Continuó más adelante: “Y esa ola de estremecido rencor, de justicias reclamada, de derecho pisoteado que se empieza a levantar por entre las tierras de Latinoamérica, esa ola ya no parará más. Esa ola irá creciendo cada día que pase […] Porque esta gran humanidad ha dicho: ¡Basta!, y ha echado a andar. Y su marcha de gigantes ya no se detendrá hasta conquistar la verdadera independencia”.
Y aquel día, el pueblo, constituido en Asam­blea General, aprobó por aclamación la Se­gunda Declaración de La Habana, la cual pa­tentizaba la decisión de una nacionalidad de seguir resistiendo y construyendo el So­cia­lismo, a pesar de las dificultades y agresiones del imperialismo.

Este es un espacio de intercambio y reflexión, para demostrar la valía de un pueblo que se enfrenta al Imperio más poderoso del planeta con la seguridad absoluta en la Victoria porque le asiste la razón. Esas son las Razones de Cuba