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Recuerdan a Mártir de los Órganos de la Seguridad del Estado

El aniversario 58 de la caída del mártir de los Órganos de la Seguridad del Estado Ernesto Flores Ríos, se recordó con un acto efectuado este lunes en La Habana, por la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC).

Heriberto Fernández Esquivel,( Al Centro) fundador de los Órganos de la Seguridad Estado rememoró lo acontecido el 21 de abril de 1961 cuando en los momentos que procederían a la captura de los agentes de la CIA, fue ultimado Ernesto Flores Ríos y herido de gravedad, con cinco impactos de bala, Miguel Ángel Reguero.

En el mismo sitio donde Flores Ríos fue ultimado en los momentos que realizaba la detención de dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), en calle Cero apartamentos No.5 entre 3era y 5ta en la Puntilla, en el municipio capitalino de Playa, se rindió homenaje con la presencia de fundadores de los órganos de la Seguridad del Estado, pioneros y vecino del lugar.

El homenaje fue ocasión propicia para condenar la nueva escalada agresiva contra Cuba por parte del gobierno de los Estados Unidos, con la aplicación del capítulo 3 de la Ley Helms Burton.

Fundadores de los Órganos de la Seguridad Estado, combatientes de la Revolución Cubana, pioneros y vecinos del lugar recorrieron el apartamento que aún conserva las huellas de los impactos de las balas y donde el combatiente Ernesto Flores Ríos cayó en el cumplimiento de su deber para con la Patria y la Revolución.

El vuelo 909

Parece que fue ayer, pero han transcurrido ya 57 años de aquella fatídica y calurosa tarde del 9 de agosto de 1961, cuando el avión DC-3 de Cubana –que acababa de levantar vuelo del aeropuerto de Rancho Boyeros, en La Habana, con destino a la otrora Isla de Pinos–, fue sacudido por la balacera

Jesus Rodriguez Osorio ,Teniente Coronel del Ministerio del Interior ,combatiente del Ejercito Rebelde en el Segundo Frente Oriental FranK País , fundador d e los Órganos de la Seguridad del Estado,.

Silvino Sánchez Almaguer,combatiente caído en acción cuanto trato de impedir el secuestro del avión por el grupo numeroso de contrarrevolucionarios que pretendían llevarse la aeronave rumbo a EE UU.

Llevaba como escoltas a dos muchachos que provenían del Ejército Rebelde: uno de Barajagua, municipio de Cueto, Silvino Sánchez Almaguer; y Jesús Rodríguez Osorio, del barrio de Colorado, perteneciente a la antigua región de Mayarí, ambos de la actual provincia de Holguín.

Pero el vuelo con destino a la Isla no despegó justamente a la hora en que le correspondía, sino mucho después de que el DC-8 americano –procedente de Texas, Estados Unidos, y con destino a Colombia–, aterrizara de emergencia en el citado aeropuerto internacional de Rancho Boyeros, ya que había sido desviado hacia La Habana por un individuo armado.

Jesús era el único escolta, como siempre, que debía llevar el pequeño bimotor, pero al subir a su puesto, después de una larga espera a causa del desvío del avión americano, se encontró, sorpresivamente, con Silvino, también portando una metralleta checa, a quien le habían dado la orden de reforzar el vuelo Habana-Gerona, precisamente por el desvío del avión americano.

«Primero le dije que se fuera –cuenta ahora Jesús– que no hacía falta, pero ante su insistencia en quedarse, en cumplimiento de una orden que le había dado el mando superior, le puse la mano en el hombro y le dije: “Bueno, quédate, pero eso sí: mantente alerta y no te confíes de nadie. Cualquier pasajero que se levante, aunque sea para ir al baño, míralo fijamente a los ojos como si tuvieras la intención de dispararle”».

Silvino ocupó su puesto en el asiento de la cola del avión. Jesús siguió por el angosto pasillo; con pasos firmes, entró a la cabina de los pilotos y cerró con seguro la puerta, antes de que subieran los pasajeros, obedeciendo a reglas de seguridad. Ya el piloto Luis Álvarez de la Regata y el copiloto Alberto Bayo se encontraban dentro de la cabina haciendo las comprobaciones técnicas de rutina, para asegurarse de que no había ningún problema para el despegue.

El DC-3 de fabricación norteamericana encendió los potentes motores y pidió permiso para el despegue, el cual se realizó normalmente con los 38 pasajeros a bordo.

Jesús respiró profundo, se acomodó en el pequeño asiento plegable y sostuvo fuertemente su modelo 25 checa de culata recortada, que lo hizo sentirse más seguro ante cualquier contingencia posible:

«Como ya yo estaba predispuesto por lo ocurrido al avión americano, a los pocos minutos del despegue se me ocurrió echarles un vistazo a los pasajeros a través del ojo mágico que había en el centro de la puerta, y veo que una mujer le pasaba una pistola a un hombre que iba en el asiento contiguo…

«Como deduje que se trataba de un secuestro, plegué el asiento, me tiré bocabajo en el piso, rastrillé la metralleta y le dije a los pilotos que se prepararan, porque se iba a producir un asalto, pero el capitán no me creyó, hasta que sonaron varios disparos que perforaron la puerta de la cabina, pasándome por encima. Quedé al acecho, pero al momento algunos de los asaltantes trataron de abrir la puerta, dándome ya por muerto, pues luego supe que nos habían disparado a Silvino y a mí simultáneamente. Si no hubiera hecho la observación en el momento en que lo hice y me hubiera tirado bocabajo en el piso, me habrían trozado por la cintura».

Al instante, y en medio del intenso tiroteo, se escuchó la voz del copiloto Alberto Bayo, que se trasladó al pequeño radio de la torre de control del aeropuerto internacional José Martí, en Boyeros, ocasionando una gran alarma que movilizó con rapidez a varios helicópteros, carros patrulleros y del G-2 y a numerosas ambulancias:

–¡Torre Martí, vuelo 909, hay una emergencia… Nos quieren robar el avión. Hay un tiroteo!

Después de más de 20 minutos de intenso tiroteo, y por firme orden de Jesús al copiloto Alberto Bayo, que ahora tenía en sus manos el control absoluto de los mandos del avión, porque el capitán piloto Álvarez de la Regata acababa de caer con un disparo en la nuca, este empezó a descender, casi rozó un campo de caña y se deslizó suavemente, hundiendo en el terreno arado su barriga metálica.

Por la cantidad de disparos que tuvo que hacer respondiendo a los del enemigo, a Jesús se le infló el ánima de su metralleta, y tuvo que hacer uso entonces de su pistola, pero al llegar a tierra, solo le quedaban tres balas. Aun así o sin saberlo, se enfrentó a tiros a tres asaltantes que lo esperaban en la cola del avión, pero abatió a uno de ellos y los otros se rindieron.

Silvino yacía ensangrentado en el piso del avión, pero según testimonio reciente de uno de los asaltantes entrevistado por este redactor (una mujer), él «se batió como una fiera»; poco antes de caer mortalmente herido, por varios disparos que le hicieron a quemarropa, disparó una ráfaga con su metralleta y ajustició a uno de los asaltantes.

«Yo recuerdo a Silvino como un hombre noble, humilde, como un combatiente digno, ejemplar, valiente, que se alzó, al igual que yo, en la columna 17, en el II Frente Frank País. Hasta donde descansan sus restos en el humilde cementerio de la comunidad de Barajagua, hemos ido –apoyados siempre por el organismo político de la Delegación Provincial del Ministerio del Interior en Santiago de Cuba– a llevarle flores, a rendirle honores, como él merece», afirma Jesús.

Durante el juicio celebrado a los asaltantes en La Cabaña, en La Habana, los peritos determinaron que el piloto Álvarez de la Regata presentaba un disparo en la nuca con fragmentos de pólvora, lo que indicaba que había sido hecho a muy corta distancia.

¿Qué pasó entonces? El escolta, presionado por los disparos y el asedio constante de los asaltantes pretendiendo penetrar a la cabina, más el del propio piloto insistiendo en que abriera la puerta, «porque eran muchos contra él solo» –como decía una y otra vez–,  se vio obligado a ajusticiarlo. Poco tiempo después de los hechos, según investigaciones que se practicaron, se supo que era cómplice del asalto, porque conocía que el mismo se iba a producir.


El sobrecargo José Ramón Ferrándiz Lefebre, durante el intenso tiroteo, se parapetó detrás del respaldar de su asiento para evitar que uno de los tantos disparos de su propio compañero, el escolta de la cabina, lo alcanzara; no podía hacer otra cosa. Después de este hecho, el alto mando sacó a Jesús de estos vuelos como escolta y no volvieron a coincidir.

Muchos años después se reencontraron. Fue en 1975, precisamente en un vuelo en el que Ferrándiz iba como sobrecargo y Jesús con destino a Angola, a cumplir una misión internacionalista. Ambos se abrazaron con mucha alegría. Pero, poco tiempo después, Jesús recibió la amarga y dolorosa noticia de su muerte en el atentado terrorista al avión cubano de Barbados en 1976, donde también ocupaba su puesto como sobrecargo.


Dos de los asaltantes resultaron muertos en el tiroteo, varios fueron heridos, algunos de gravedad, y la mayoría recibió condenas de privación de libertad, no así el principal cabecilla, que fue condenado a la pena máxima. Otros, luego de cumplir sus penas, abandonaron el país, y los menos fueron reivindicados, como la que nos hizo el relato del escolta caído.

Jesús, hoy teniente coronel retirado del Minint, quien tuvo el alto honor de llegar a ser el jefe de la guardia personal del presidente chileno Salvador Allende, con quien convivió en su propia casa, es hoy un hombre más maduro y consciente, pero que, como antes, está dispuesto a dar su vida por esta causa que ha costado la vida de tantos hombres valiosos, entre ellos el escolta rebelde Silvino.

Fuente Periodico Granma

Felicita Raúl Castro a los Órganos de la Seguridad del Estado

El General de Ejército Raúl Castro Ruz, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, felicitó hoy a los integrantes  de los Órganos de la Seguridad del Estado (OSE) con motivo de su creación hace 60 años.

El nuevo escenario exige un combatiente  mejor preparado y consagrado para  misiones complejas y difíciles, y en medio de batallas inaplazables los felicito con la confianza de que continuarán el legado del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, afirmó Raúl en su mensaje, leído en el acto por la efeméride, efectuado en el Complejo Monumentario Bosque de los Mártires.

Cuando los enemigos siguen desafiando el presente y el futuro de la Patria, sus conquistas y aspiraciones sagradas, aunque con métodos diferentes y sutiles, son necesarios más que nunca los OSE, afirmó Raúl en su carta de congratulación, dada a conocer por el General de brigada Lázaro Álvarez Casas, viceministro del Interior (MININT).

Representantes de sus oficiales recibieron diplomas de reconocimiento para el propio Raúl y el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, por su condición de fundadores de aquellas organizaciones.

A su vez, el Vicealmirante Julio Cesar Gandarilla Bermejo, ministro del Interior, dijo que en el nuevo aniversario el primer pensamiento y homenaje corresponde a quienes entregaron sus vidas en el cumplimiento  del deber con la Patria, jefes, oficiales, agentes y otros colaboradores y trabajadores civiles, héroes anónimos  que han prestigiado esta fuerza invencible, así como a los jóvenes oficiales que se nutren de las mejores experiencias, conocimientos, valores y de la historia para asumir los desafíos del presente y el futuro.

Recordó que pocos meses después del triunfo de la Revolución, ya era una necesidad imperiosa disponer de un baluarte para enfrentar las intenciones y planes enemigos contra el proceso revolucionario, que incluyó intentos de atentados a dirigentes, sabotajes y la invasión mercenaria por Playa Girón, que en menos de 72 horas constituyó la primera gran derrota del imperialismo norteamericano en América Latina.

El odio de sucesivas administraciones estadounidenses puso a prueba a nuestras fuerzas e incluso contra su cruel manipulación política, el robo de cerebros y la estimulación de las salidas ilegales del país, que ponen en riesgo la vida de personas e incumplen los acuerdos migratorios.

Denunció la arremetida imperialista contra el gobierno del Presidente venezolano Nicolás Maduro Moros, para tratar de derrocarlo por la fuerza, y satanizar a Cuba y Nicaragua, como parte de su estrategia de destruir los proyectos revolucionarios de la región latinoamericana y sus procesos de integración.

La jefatura del organismo otorgó diplomas de reconocimientos y la Distinción Servicios Distinguidos a fundadores y miembros del sistema en su conjunto, y otro tanto hicieron representantes de la Federación de Mujeres Cubanas, encabezada por Teresa Amarelle Boué,  miembro del Buró Político; y Sucely Morfa González, Primera Secretaria del Comité Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas.

También Carlos Rafael Miranda Martínez, Coordinador Nacional de los Comités de Defensa de la Revolución; y Mabel Acea García, Secretaria general del Sindicato Nacional de Trabajadores Civiles de la Defensa.

Una cancelación especial de un sello postal formó parte del programa por la celebración de la fecha en el Complejo Monumentario Bosque de los Mártires, inaugurado hace 10 años por Raúl y ubicado en las cercanías del Mausoleo del Cacahual, donde guardan sus restos el Mayor General Antonio Maceo y su ayudante, el Capitán Panchito Gómez Toro, próceres de las guerras por la independencia nacional.

ANIVERSARIO 60 DE LOS ÓRGANOS DE LA SEGURIDAD DEL ESTADO

“En silencio ha tenido que ser, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas”. Ese pensamiento martiano ha sido y es el que desde hace 60 años anida en las conciencias y corazones de miles de cubanos y cubanas, que desde el 26 de marzo de 1959 han integrado los Órganos de la Seguridad del Estado, un poderoso escudo de acero contra el cual se han estrellado los enemigos de la Revolución, encabezados por el imperialismo norteamericano.
Planes de atentados contra nuestros principales dirigentes, guerra sicológica, bombardeos a ciudades, aeropuertos, centrales azucareros, y campos de caña; sabotajes a la economía, invasiones militares, infiltraciones de terroristas, bandas de alzados, lanzamientos de armas y explosivos, introducciones de plagas y enfermedades, forman parte de la larga lista de agresiones acumuladas por más de medio siglo contra el pueblo revolucionario de Cuba por su decisión de construir su propio destino.

Esas actividades subversivas le han dejado a Cuba un lamentable saldo de más de 3 400 muertos y otros miles de mutilados e incapacitados, cifras que pudieran haber sido mayores y más dolorosas de no haber contado nuestro país con un órgano como el de la Seguridad del Estado, cuya labor ha echado por tierra miles de agresiones, aún a costa de la vida de cientos de combatientes dentro y fuera del país.

Solamente en conspiraciones para asesinar al máximo líder de la Revolución Cubana, Comandante en Jefe Fidel Castro, la seguridad de nuestro país hizo abortar más de 600, sin contar aquellas que no llegaron a conocerse jamás y que también suman decenas.

Si bien hoy todo tiene un tono menos dramático, ello no es reflejo de que las intenciones del imperio sigan su obstinada carrera de querer derrotar a nuestra revolución, para lo cual aplicará métodos más sutiles. De ahí que la labor de los combatientes de la Seguridad del Estado dentro y fuera del país requiera de mayor inteligencia y capacidad para desarrollar la tarea que desempeñan para proteger al pueblo de las agresiones enemigas.

Al cumplirse hoy el aniversario 60 de la fundación de los Órganos de la Seguridad del Estado, los cubanos nos sentimos más que satisfechos y orgullosos de esos hombres y mujeres, los de ayer y los de hoy, que han dado lo mejor de sí en el enfrentamiento a los enemigos de la revolución, lo que han hecho corriendo todo tipo de riesgos aquí allá.

Nos hemos enfrentado a un enemigo muy poderoso pero lo hemos mantenido a raya con la convicción de Patria O Muerte .

 

Guardianes del Sol

Raúl Capote
Es 4 de abril, día de la juventud cubana, un día como hoy del año 2011 se cerraba el ciclo de denuncias de Las Razones de Cuba con el capítulo Fabricando a un líder.
Comenzaba una nueva vida para los ex agentes de los OSE, llena de retos y no exenta de dificultades.
Seguir el camino de la humildad y la modestia, que habíamos aprendido de la historia de nuestros antecesores y sobre todo de Fidel, de Raúl, del Che, en medio del reconocimiento de la gran mayoría del pueblo del que formamos parte.
Enfrentar las agresiones de todo tipo de los enemigos, de los que combaten a cara descubierta y de los que se ocultan en la sombra
Ponernos por encima de las miserias humanas. Construir una nueva vida, reconstruir los nudos sociales donde nos movíamos en una época bien lejana para la mayoría de nosotros, seguir adelante y honrar a la Seguridad del Es
tado, al Ministerio, al pueblo, (son la misma cosa), que un día nos había confiado tan hermosa oportunidad de combatir al enemigo, un escenario de combate donde tantos y tantos héroes de la patria habían entregado sus vidas en el más profundo anonimato.
Felicidades a todos los compañeros que participaron en la denuncia, a los oficiales de los OSE, a los periodistas, camarógrafos, realizadores, técnicos, todos.
Un día como hoy y siempre Gloria eterna a los caídos!
A todos los guardianes del sol, que velan por la preservación de ese sol del mundo moral que construimos en nuestra patria revolucionaria.