Archivo de la etiqueta: Partido Comunista de Cuba (PCC)

Evalúan labor de órganos judiciales en el municipio de Centro Habana (+FOTOS)


Joaquín Bernal Rodríguez, funcionario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), en visita efectuada al Tribunal Municipal Popular de Centro Habana .Cortesía de Yojanier Sierra

La labor judicial que realizan el   Tribunal Municipal Popular y la Fiscalía del municipio capitalino de Centro Habana, fue constatado por Joaquín Bernal Rodríguez, funcionario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), en visita efectuada a dichos lugares.

Bernal Rodríguez, acompañado por Yojanier Sierra Infantes, presidente del Tribunal Provincial Popular de la Habana, en el lugar sostuvo un ameno intercambio   con los jueces y trabajadores del órgano judicial.

Cortesía de Yojanier Infantes

Los indicadores de calidad de la actividad judicial y cuanto se hace en ese ámbito para su perfeccionamiento, fue muy valorado por el funcionario del Comité Central.

También Bernal Rodríguez, visito la Fiscalía Municipal de Centro Habana, donde   igualmente departió con fiscales y trabajadores pudiendo apreciar la labor que despliegan en la defensa de la Constitución, el cumplimiento de las leyes, y la legalidad por una cultura jurídica.

 

Visita de Joaquín Bernal Rodriguez , funcionario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba a la Fiscalia Municipal de Centro Habana . Cortesía de Martha Vázquez Villar
Cortesía de Martha Vázquez Villar
Foto Cortesía de Martha Vázquez Villar

Asistieron al intercambio Javier Martínez Diaz, primer secretario del Comité Municipal del Partido Comunista de cuba en la localidad y Martha Vázquez Villar, Fiscal jefe de la Fiscalía de la Habana.

 

Foto Cortesía de Martha Vázquez Villar

Anuncia diaz CANEL visita a ciego de ÁVILA,CAMAGÜEY y isla de la juventud

El primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y Presidente de la República Miguel Diaz-Canel Bermúdez al compartir este lunes en su perfil de la red social twitter la agenda de la semana,anuncio viajes con el Secretariado del Comité Central del PCC a las provincias de Ciego de Ávila y Camagüey,asi como al municipio especial Isla de la Juventud.

Diaz-Canel anuncio además  entre sus prioridades de la semana ,el intercambio con gobernadores,así como con científicos y expertos de la salud,chequeo sobre el comportamiento de la epidemia en el país y lo relativo a la vacunación. 

Guillermo García Frías: El Partido fue el paso más importante que dio Fidel después del triunfo de la Revolución

Comandante de la Revolución, Guillermo García Frías. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

Con apenas 30 años, Guillermo García Frías obtuvo el grado de Comandante. Era 1958 y hacía dos años que se había convertido en el primer campesino en unirse al Ejército Rebelde. Junto a Celia Sánchez formó parte del grupo que apoyaría el desembarco del yate Granma y, tras la derrota en Alegría de Pío, su nombre quedó en la historia como uno de los hombres que reagrupó a los revolucionarios con Fidel Castro.

“Hay historias de este país que puedo contar con una satisfacción total, porque las viví desde el primer momento que me uní a Fidel después del desembarco… Yo saqué más de 24 expedicionarios ya vestidos de civil, con trajes de campesino”, cuenta a sus 93 años y los libros de historia le enaltecen que fue él quien recogió las armas de los rebeldes, dispersas luego del fracaso de aquel primer combate.

Mientras esperamos en un recibidor frente a su despacho, Ismael prepara la cámara y me comenta que ha fotografiado al Comandante Guillermo García Frías en varias ocasiones. En su oficina nos espera sentado tras el buró, vestido de militar. Al lado izquierdo de la camisa, entre el bolsillo y la charretera de Comandante de la Revolución, cuelgan las medallas de Héroe del Trabajo y Héroe de la República de Cuba. “Adelante”, nos dice y enseguida pregunta entre risas: “¿Ustedes no traen la pandemia, verdad?”.

Sobre la mesa hay muchos papeles, en uno de ellos se lee “Plan de Trabajo”; también hay varios bolígrafos, sus espejuelos, y una maqueta del globo terráqueo gira constantemente. A su espalda hay una imagen de la Sierra Maestra, otra foto con Raúl Castro y una de Fidel en las montañas orientales durante la guerra, la misma geografía en la que nació García Frías en 1928.

De su padre recuerda que era un gallego trabajador y de su madre que “fue una patriota, hija de un viejo militante de la lucha insurreccional cubana contra España, Bautista Frías Figueredo”.

“Mi mamá era una fidelista a matarse, más revolucionaria que yo, fíjate. Había un par de guardias que todos los días iban para la casa. Entraban y registraban todo. Elle le decía: ‘Yo no parí hijos para tenerlos escondidos, están con Fidel y están armados, lo único que les pido es que cuando maten uno me avisen para irlo a recoger’. Mi mamá era fiera. Cuando yo estaba en la guerra fue dos veces a caballo a verme. En una estuvo 52 días por la montaña, y yo no la pude ver porque estaba en combate”, comenta.

 

El Comandante Guillermo García Frías fue uno de los primeros campesinos en unirse al Ejército Rebelde. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

En la Sierra Maestra, García Frías fue fundador del III Frente Oriental, dirigido por Juan Almeida. Estuvo en la primera línea en el ataque al cuartel de La Plata, conocido como la primera victoria del Ejército Rebelde. Fue su primer combate.

–Comandante, usted fue uno de los campesinos que se sumó al Ejército Rebelde desde el comienzo. En la Sierra conoció a Fidel. Participó en más de 150 combates en la lucha revolucionaria y tras el triunfo de la Revolución ocupó diferentes cargos en la alta dirección del país. Hoy tiene 93 años.

–Pero no estoy viejo.

–No, Comandante. Le hacía ese resumen para llegar al Primer Congreso del Partido Comunista de Cuba en el año 1975. Para usted, que fue miembro de su Buró Político desde 1965, ¿qué importancia tuvo ser parte de aquel Congreso en el que participaron más de 3 000 delegados? Era una Revolución muy joven todavía…

–Fue el paso más importante que dio Fidel después del triunfo de la Revolución.

–¿Por qué?

–Chico, el Partido es la unidad del pueblo y eso es algo muy grande. Hubo traidores, ha habido de todo, los americanos han hecho de todo también. Y nuestro Partido es un educador y guía del pueblo. Esa es una de las ideas más grandes de Fidel porque trajo una unidad impenetrable, aún en aquellos momentos de convulsión, de extremismos. El Primer Congreso fue lo más grande que se pudo dar, trazó la línea de continuidad del proceso revolucionario. Fue la guía. ¿Tú crees que si no hubiéramos tenido un Partido tan fuerte hubiéramos ido a África, donde perdimos compañeros en los combates, hijos, padres de familia?

“En el Primer Congreso había una unidad total. Después empezó una lucha ideológica”, dice y agrega: “Tuvimos divisiones dentro del Partido, que Fidel supo separar con su inteligencia”.

–¿Divisiones en qué sentido?

–Algunos militantes de aquel viejo Partido que se extremaron excesivamente y querían ser ellos los dirigentes principales de todo este proceso revolucionario. Eso se estuvo combatiendo fuertemente.

–En el Primer Congreso del Partido Comunista se habló de la inmortalidad de la Revolución de Octubre. El Campo Socialista se derrumbó en los años ’90. ¿Cómo garantizar, Comandante, la continuidad de la Revolución Cubana en medio de un contexto complejo como el actual?

–Eso está asegurado. La Revolución está consolidada y tiene una base muy sólida en nuestra juventud que es la continuidad y está creada. Que 10 artistas reclamen orientados por el enemigo…

–¿No cree usted que pueda peligrar la Revolución Cubana?

Se reclina hacia el respaldo del asiento, sonríe y responde:

–Yo me río porque esos son intentos desesperados del enemigo. ¿Cuántas cosas no han hecho contra nosotros? Inventan por aquí, por allá. ¿Pero eso, peligro para esta Revolución? Olvídate de eso. Y van a continuar estos movimientos, mientras exista el imperialismo tendremos un enemigo presente.

–En el informe de aquel Congreso, Comandante, se expresa que, si bien en aquellos años se aplicaron medidas económicas de manera oportuna, los resultados hubiesen sido mayores si los métodos de dirección y administración de la economía hubiesen sido más eficientes…

–En la economía hemos tenido problemas, y desaciertos, es verdad.

–¿A qué cree usted que se deba eso?

–A una mala administración. No hemos desarrollado lo mismo la economía que la ciencia, y ahora hay que llevar toda esa ciencia a la economía. Tenemos que ir a ese desarrollo económico.

 

Comandante de la Revolución, Guillermo García Frías. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

–En la clausura del Congreso, Fidel dijo: “No podríamos decir que el mundo está lleno de revolucionarios y, en cambio, sí podríamos decir que el mundo está lleno de pequeños burgueses”. ¿Le sigue llevando ventaja la pequeña burguesía a los revolucionarios en el siglo XXI?

–Yo las ideas de Fidel las respeto tanto que, para mí, tiene toda la razón en lo que ha hecho y dicho. Eso es lo que te puedo contestar. No me puedo meter en lo absoluto en ninguna idea de Fidel. Las apoyo ciento por ciento.

–Hablo de la vigencia que puede tener una idea como esa de Fidel.

–Ah, sí. Eso te corresponde contestarlo a ti.

Al referirse al Octavo Congreso del Partido Comunista, a celebrarse en abril próximo, dice que “ese es el momento de reunirse los comunistas para trazar el seguimiento del proceso revolucionario”.

Le menciono a algunos de sus compañeros en la guerra por la liberación nacional y de ellos dice:

Fidel: “Lo más grande que he conocido en la historia de mi vida”.

Raúl: “El mejor alumno de Fidel”.

Juan Almeida: “Un luchador eterno”.

Ernesto Che Guevara: “Mi compañero en la montaña, en los combates”.

Celia: “Nosotros decíamos que era la madre de los luchadores, ha sido la mejor secretaria que tuvo Fidel. La ayuda que le dio al Comandante en Jefe fue enorme. La queremos tanto””…

 

 

El Comandante Guillermo García Frías, junto al Comandante Ramiro Valdés y el General de Ejército Raúl Castro. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

–Cuando usted mira las fotos de los primeros momentos de la Revolución y se ve hoy a sus 93 años, ¿en qué piensa?

–Estoy idéntico, con el mismo pensamiento y energías. Soy parte de este pueblo y con él voy al final. Pienso morirme como Fidel, con las botas puestas, trabajando…

–¿Ha estado conforme con lo que ha hecho en su vida?

–Estoy satisfecho. Y siempre me han mandado a las tareas más complejas. He hecho todo lo que he podido. Si no he tenido inteligencia para mucho más, eso es un problema de la naturaleza.

–Si no hubiese sido militar, ¿qué le hubiera gustado?

–¿Yo? Hacendado. Yo pensaba como un campesino. Y los pobres tenían en la mente la idea de ser un hacendado porque no trabajaban, tenían dinero y vivían bien. Nosotros vivíamos en una desgracia total. Y la Revolución me sacó de la montaña, y de la pobreza económica e intelectual, me educó. Para mí la Patria era el pedacito de tierra que yo tenía. Ahora la Patria es mi pueblo. ¡Cuánto amor siento por él! Y cada vez que hay un pequeño error pienso en mi pueblo que todo se lo merece. Los poquitos años que me quedan de vida pienso entregarlo todo a nuestra lucha.

–¿Qué hace en su tiempo libre, Comandante?

–Yo no concibo tiempo libre. Siempre estoy en algo. De tiempo libre tengo 10 o 15 días en agosto, y en ese momento estoy lleno de aburrimiento. Ya mi vida no admite aburrirse. Leo. Pero a mí me parece que el descanso es la mejor forma de perder el tiempo.

–¿Qué piensa hacer ahora en su vida?

–Tengo 24 empresas bajo mi dirección y, entre ellas, la más importante es la conservación de la flora y la fauna. Ahí dedico todo mi tiempo.

Hace una pausa y me mira como quien dice “he cumplido contigo”. En eso añade: “Cuántas pelotas tengas por ahí tíramelas, que estoy listo pa’ bateártelas”.

 

El Comandante Guillermo García Frías, participó en más de 150 combates en la guerra de liberación nacional. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.
Comandante de la Revolución, Guillermo García Frías. Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate.

(Cubadebate)

Un Partido original y sin copias

Los congresos del Partido han constituido expresión del sentido unitario de la nación cubana. Foto: Escambray

Podía ser el periodista y presentador de la CNN, Bernard Shaw, el clásico perro sabueso en las lides informativas; podía ser el académico y político español Federico Mayor Zaragoza, por más de una década director general de la Unesco; podía ser el empresario y dirigente panamericano y olímpico mexicano Mario Vázquez Raña. No importan sus filiaciones ideológicas —si más a la derecha, si más a la izquierda—, todos ellos y otros colegas extranjeros solían derivar sus entrevistas con el líder histórico de la Revolución Fidel Castro hacia un punto: la no existencia de pluripartidismo político en Cuba.

Si alguien soñó o simplemente especuló acerca de una posible apertura en tal sentido en el país en cierto momento —esperanza quizás alimentada por la desaparición física de Fidel—, ahora se daría de bruces contra el artículo 5 del proyecto de Constitución, el cual sostiene que el Partido Comunista de Cuba (PCC), fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado, es único, calificativo añadido al texto de la Carta Magna vigente.

“(…) no es el multipartidismo lo que a nuestro país conviene, porque nosotros no podemos fragmentar a nuestro pueblo, tenemos que mantenerlo unido, y no podemos dividirlo en mil pedazos. (…) Si nosotros nos hubiésemos fragmentado, si nuestro pueblo se hubiese fragmentado, no habría podido resistir el golpe terrible que significó el bloqueo de Estados Unidos durante 35 años, ni habría podido soportar la desaparición del campo socialista y de la URSS. (…) Y ha estado de acuerdo con nuestra tradición, porque cuando se organizó la lucha por la independencia, José Martí organizó un partido”, le argumentó Fidel a Bernard Shaw, en una entrevista en 1995 en Nueva York, Estados Unidos.

Hacía 107 años que en esa misma ciudad, específicamente en Masonic Temple, el Maestro había reflexionado: “Nosotros unimos lo que otros dividen”. “Siente fuerzas de Júpiter el puño al recordar tantas hazañas”, también razonó el propio día cuando blandía su palabra al conmemorarse dos décadas del arrebato independentista del 10 de Octubre de 1868.

En esa época newyorkina del organizador de la Guerra Necesaria, “los factores disgregadores eran más poderosos que los aglutinadores. De una forma u otra, hacían su labor corrosiva el enfrentamiento entre veteranos de la guerra y de la emigración, el racismo, el autoritarismo, la pasividad de los derrotistas y la labor desmovilizadora de anexionistas y autonomistas”, describió Ibrahim Hidalgo Paz, conocedor a fondo del ideario martiano, incluido el proceso fundacional del Partido Revolucionario Cubano (PRC), la “creación ejemplar” del Maestro, en palabras de Juan Marinello.

“Nació uno, de todas partes a la vez. (…) Lo que un grupo ambiciona, cae. Perdura, lo que un pueblo quiere. El Partido Revolucionario Cubano, es el pueblo cubano”, acentuaría su fundador en el periódico Patria.

El partido de Martí —el primero creado en el mundo para dirigir una revolución— brotó de la unidad de espíritu; que rebasa la idea preconizada por El Libertador Simón Bolívar, quien aspiraba a formar la mayor nación del mundo en América, indica Eduardo González Rodríguez, profesor de la Escuela Provincial del Partido Felipe Torres Trujillo, de Sancti Spíritus. “La unidad se construye, y para nosotros, el PCC es el encargado de hacerlo”, añade.

Como el PRC, nuestro Partido se vertebra a partir de la “unidad de pensamiento”, en línea con la concepción del Apóstol. Unidad de pensamiento no traducida en “servidumbre de la opinión”. Unidad, no simulada unanimidad. “Lo que se ha de preguntar no es si piensan como nosotros (…) sino si sirven a la patria”, aclararía Martí.

Precisamente, el General de Ejército Raúl Castro, en su condición de primer secretario del Comité Central del PCC, leal al ideario de Fidel, siempre ha defendido el criterio de no ver la discrepancia como un problema; sino como “fuente de las mejores soluciones”. “La unanimidad absoluta generalmente es ficticia y por tanto dañina”, subrayó en el 2010.

Casi dos años más tarde, en la Primera Conferencia Nacional del PCC, el dirigente político enfatizó: “Sin el menor menosprecio a ningún otro país por tener sistemas pluripartidistas, y en estricto apego al principio del respeto a la libre determinación y la no injerencia en los asuntos internos de otros Estados, (…) defendemos el sistema del partido único frente al juego de la demagogia y la mercantilización de la política”.

¿Por qué la disolución del PRC constituyó una de las primeras medidas en vigor durante la intervención militar de Estados Unidos en 1898; intromisión que secuestró la victoria del Ejército Libertador ante la metrópoli española? ¿Qué sucedió desde que Cuba se abrió de par en par al pluripartidismo, inicialmente en la ocupación militar norteamericana y, luego, durante la pseudorrepública?

Para las elecciones municipales, celebradas en 1900, las autoridades de ocupación dictaron las reglas de juego, incluidos los requisitos para el derecho al sufragio. El entonces gobernador militar Leonard Wood puso las cartas sobre la mesa: “Todo aquel que al llegar a los 21 años no ha tenido la laboriosidad suficiente para reunir 250 pesos (en USD), o no ha ido a defender su patria estando en guerra, es un elemento social que no se merece se cuente con él para los fines colectivos; ¡que no vote!”.

La historiografía de las elecciones señala, también, que Miguel Mariano Gómez llegó a la presidencia en 1936 solo con el 20 por ciento del voto de los electores inscriptos, muchos de los cuales se abstenían a sabiendas de los fraudes en boga. Entre los casos antológicos reseñados por el periódico El Mundo está el de aquella aspirante a la Cámara de Representantes por la zona oriental en los comicios de 1954, quien ejerció el sufragio en Niquero, junto a toda su familia. Y el colegio electoral no le reportó ni un solo voto.

“Ha sido igual que en 1954. En aquella ocasión me retiré de la lucha por estimar que no había garantías suficientes, pero ahora no lo hice porque había otros candidatos y la retirada habría sido inútil. Todo ha sido una farsa”, declararía, por su parte, al Diario de la Marina, Ramón Grau San Martín, peje de largo kilometraje en las lides electoreras y aspirante a la silla presidencial por uno de los siete partidos en pugna en los comicios de noviembre de 1958.

Con ese teatro eleccionario, Fulgencio Batista pretendía maquillar su dictadura, cuando se tornaba inminente la victoria del Ejército Rebelde, liderado por Fidel, quien dictó una orden militar desde la Sierra Maestra para boicotear la jugada electoral, fraguada “totalmente de espaldas al interés del pueblo”, denunció el líder.

Paralelo de por medio con esa realidad, Fidel significó el protagonismo del pueblo cubano hoy en el proceso electoral, en una entrevista concedida a Mario Vázquez Raña en 1995. “En nuestro país, tal es el multipartidismo, pudiéramos decir, que cualquier ciudadano puede proponer cualquier candidato en una asamblea de vecinos que es la que decide; eso no existe en ningún otro lugar. Es decir, que nuestro Partido no postula a los candidatos, vela por que el proceso electoral se cumpla”.

Esa misma organización política es la que conduce la presente consulta popular del proyecto constitucional, posibilidad de valor excepcional, a juicio de Leonel Martín Linares, profesor de la Escuela Provincial del PCC, quien niega que el artículo 5 de la futura Carta Magna refrenda la omnipotencia del Partido —criterio en boca de los detractores de la Revolución—, al considerarlo como la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado.

Al decir de Martín Linares, el PCC representa y garantiza la unidad de pueblo.“Para Fidel, el pueblo adquirió relevancia en su estrategia de lucha, y después del triunfo, en la consolidación de la Revolución. Él insistía en que la fuerza del Partido radicaba en su estrecho vínculo con las masas, con el pueblo. Porque nuestro Partido no defiende los intereses de una clase determinada, sino de la mayoría de los cubanos”, agregó.

Y con acierto, el profesor habla de mayoría. Quizás, por ello, Federico Mayor le preguntó a Fidel en el 2000: “Desde hace algunos años, estamos en presencia en la isla del nacimiento de un embrión de oposición: grupos de disidentes que empiezan a organizarse. En esas condiciones, ¿acaso no sería hora de que el régimen se abra al pluralismo político?”.

Y el sobreviviente a más de 600 planes de atentados le respondió, no sin antes acariciarse la barba de la Sierra: “La verdadera oposición surgió cuando se produjo la más profunda Revolución social de este continente en medio de la guerra fría y a 90 millas de Estados Unidos, quien la ha organizado y dirigido durante más de 40 años.

“Sufrimos guerras sucias, invasiones mercenarias (…). El jefe de esa colosal actividad contrarrevolucionaria y de lo que vino después, la guerra económica, política e ideológica, fue y sigue siendo hasta hoy el gobierno de Estados Unidos. Lo demás es pura ficción artificialmente creada y siempre bien financiada por la superpotencia, sus aliados y lacayos. No habrá apertura alguna en ese sentido. No vemos por qué cooperar con la estrategia de Estados Unidos”.

Y el líder cubano no vio el motivo, debido a la obsesión de las administraciones norteamericanas, discípulas aventajadas del Senado de la antigua Roma, en cuyas sesiones, en los tiempos de las guerras púnicas, el político y escritor Catón el Viejo solía asegurar al término de sus discursos: “Cartago será destruida”.

(Tomado de Periódico Escambray)

Luis Antonio Torres Iríbar es el nuevo Primer Secretario del Partido en La Habana; Ernesto Santiesteban asume en Holguín

Luis Torres Iríbar (izq.) es el nuevo Primer Secretario del Partido en la capital del país. Ernesto Santiesteban (der.) asumió como Primer Secretario en Holguín. José Ramón Machado Ventura (centro) presidió el Pleno del Comité Provincial del PCC en  Holguín

A solicitud del Buró Político, el pleno del Comité Provincial del Partido en Holguín acordó liberar al compañero Luis Antonio Torres Iríbar del cargo de primer secretario, y en su lugar eligió a Ernesto Santiesteban Velázquez, el cual se ha desempeñado como miembro profesional del buró ejecutivo en dicho comité desde hace 7 años.

El compañero Santiesteban Velázquez es Licenciado en Educación y tiene 52 años de edad. Posee una amplia trayectoria como cuadro profesional de la Unión de Jóvenes Comunistas y del Partido, ocupando en este último las responsabilidades de primer secretario de comité municipal, jefe del Departamento Ideológico y miembro profesional del buró ejecutivo en el comité provincial.
Foto: Archivo

Los participantes en el pleno resaltaron la destacada labor desplegada por Luis Antonio Torres Iríbar durante los 5 años al frente del comité provincial, período en el que se alcanzaron resultados favorables en el impulso a diferentes programas, así como en la labor del Partido del territorio.

Por otra parte, el Pleno del Comité Provincial del Partido en La Habana, a propuesta del Buró Político, acordó liberar a la compañera Lázara Mercedes López Acea del cargo de primera secretaria, y en su lugar eligió a Luis Antonio Torres Iríbar, quien se desempeñaba en igual responsabilidad en el Comité Provincial del Partido en Holguín.

El compañero Torres Iríbar es Licenciado en Ciencias Sociales y tiene 54 años de edad. Posee una amplia experiencia como cuadro profesional de la Unión de Jóvenes Comunistas y en el Partido, ocupando en este último las responsabilidades de miembro profesional del buró ejecutivo, primer secretario de comité municipal, funcionario del Comité Central y primer secretario en los comités provinciales de Guantánamo y Holguín.

Los participantes en el pleno reconocieron el destacado trabajo realizado por Lázara Mercedes durante los 9 años al frente del comité provincial y los resultados alcanzados en el impulso a diferentes programas del territorio. La compañera Lázara Mercedes será promovida como miembro del Secretariado del Comité Central del Partido. Desde su nuevo cargo continuará dando apoyo a las tareas fundamentales para el desarrollo de la capital.

Los plenos estuvieron presididos por el compañero José Ramón Machado Ventura, segundo secretario del Comité Central del Partido.