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Moncadistas recorren centros de interés en la Habana

bandera

Combatientes del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes , y expedicionarios del yate Granma ,realizan visita a centros de interés económico social e históricos en la Habana.
En el hospital Julito Díaz , de referencia nacional la doctora Nefran Valdez Morales , directora del centro explico a los visitantes que la instalación asistentencial cuenta con 320 camas ,dotada además de una tecnología de punta , donde se atienden a pacientes de todo el país.
Los combatientes de la Revolución Cubana a petición de los trabajadores destacaron las cualidades revolucionarias de Julito Díaz ,asaltante al cuartel Moncada y expedicionario del yate Granma caído en combate en la Sierra Maestra durante la Guerra de Liberación Nacional del pueblo de Cuba contra la dictadura proimperialista de Fulgencio Batista .
En el Zoológico Nacional, se produjo un intercambio entre los combatientes y los trabajadores. Tras recorrer la Pradera Africana y el foso de los leones, el general de brigada de la reserva Miguel Abut Soto, director del centro explico a Moncadistas y expedicionarios del Granma los servicios que allí se prestan

Una ofrenda floral ante el monumento a la Heroína de la Sierra y el Llano Celia Sánchez Manduley en el parque Lenin colocaron los combatientes revolucionarios. Para este viernes como culminación de su periplo por la capital está previsto un encuentro con los jóvenes en la Fragua Martiana, así como con la máxima dirección del Partido Comunista de Cuba en la ciudad.

Josué, Floro y Salvador: ejemplos de fidelidad a su época

revolucionarios

Este 30 de junio nos remonta a aquel domingo de 1957, del cual hoy conmemoramos 59 años
Autor: Francis Velázquez Fuentes | internet@granma.cu
29 de junio de 2016 19:06:38
Este 30 de junio nos remonta a aquel domingo de 1957, del cual hoy conmemoramos 59 años, en que en desigual enfrentamiento ante sicarios del batistato, caen en las calles de San­tiago de Cuba los valerosos jóvenes del Movimiento Revo­lu­cionario 26 de Julio (MR-26-7), Josué País García, Floromiro Bis­tel So­modevilla, “Floro”, y Salvador Alberto Pascual Salcedo, “Salvita”.
En la tarde de ese día, asumen junto a otros combatientes clandestinos la misión de boicotear un mitin politiquero en el céntrico Parque Céspedes, cuyo principal organizador era Ro­lando Masferrer Rojas, gángster devenido senador y jefe del gru­po paramilitar de torturadores y asesinos conocido por “Los Tigres”.
Con el despliegue militar y la presencia de testaferros cercanos al tirano, como Anselmo Alliegro, Rafael Díaz-Balart, Justo Luis del Pozo y el propio Masferrer, pretendían una demostración de fuerza ante el auge revolucionario en la provincia de Oriente, por la victoria rebelde en el combate de Uvero dirigido por Fidel el 28 de mayo.
Si bien Santiago de Cuba reflejaba una ciudad sitiada con policías y soldados apostados en las esquinas, y carros patrulleros recorriendo las calles desiertas, lejos de quedarse con los brazos cruzados el movimiento revolucionario decidió resueltamente contrarrestar aquellos planes de los acólitos del régimen.
Frank País García, líder nacional del frente de Acción y Sabotaje del MR-26-7, decidió la colocación en la mañana, por su hermano Agustín, de un artefacto explosivo en el alcantarillado existente debajo del espacio destinado a la tribuna, que debía estallar a las 4:00 de la tarde, hora prevista para el co­mienzo del mitin.
Un grupo de combatientes urbanos subordinados a Ar­mando García, iría en la concentración llevando consigo armas cortas y pequeñas bombas caseras, que serían lanzadas contra la tribuna, pero al no producirse la detonación esperada resulta imposible cumplir la tarea.
Por la propia señal explosiva aguardan otros dos comandos (el que preside Josué y un segundo grupo dirigido por Ernesto Matos e integrado por Joaquín de las Mercedes Quintas Solá, Fernando Tarradel y un compañero conocido por “El mexicano”), para ocupar dos autos y producir disparos en desafío a los cuerpos represivos.
Al no oír la detonación, Josué trata de comunicarse con Agustín Navarrete Sarlabous, “Tín”, jefe de Acción en la provincia, quien debe autorizar su salida, pero no es posible lo­grarlo, ya que desde el teléfono de aquel se están realizando interrupciones de boicot al acto por compañeros de la empresa telefónica.
Estos técnicos militantes del movimiento, interrumpen varias veces la transmisión del acto hacia emisoras radiales de la capital y logran mezclar de forma simultánea a las intervenciones que tienen lugar, varias consignas revolucionarias como: ¡Viva Fidel! ¡Viva la Revolución! ¡Abajo Batista!, que son escuchadas en toda la Isla.
“La Tía Angelita” (Gloria de los Ángeles Montes de Oca), dueña de la casa donde se oculta Josué, intenta calmarlo, pero él decide que “Floro”, quien se encuentra a su lado, y Salvador, con el cual se mantiene en contacto, salgan a ocupar de inmediato el vehículo de alquiler orientado para partir a cumplir la misión asignada.
Similar decisión toma el comando de Matos. Tarradel y Quintas se dirigen a ocupar un automóvil en la piquera de Carretera del Morro, pero interceptados por un jeep del Servicio de Inteligencia Regimental (SIR) del cuartel Moncada, hieren mortalmente a dos de los sicarios, y escapan a pie en dirección a Aguadores.
El propietario del auto ocupado por el comando de Josué no tardó en ponerlo en conocimiento de la policía, la cual circula de inmediato el número de la matrícula a través del sistema de microondas. Ajenos a esa situación y acompañados por Belkis, Elsa y Gloria, hijas de la Tía Angelita, los jóvenes parten en el vehículo.
Josué va armado de una pistola P-38 y algún parque para la misma, “Floro” porta una escopeta recortada y varios cartuchos. Salvador conduce el Chevrolet hacia las proximidades del Paseo de Martí, donde por razones de seguridad dejan a las acompañantes, quienes antes insisten en continuar la misión.
Al tomar Martí en bajada, un patrullero que se desplaza detrás inicia su persecución al comprobar que se trata del automóvil circulado. Un breve intercambio de disparos tiene lugar entonces entre los dos carros. Salvador acelera la velocidad, pero uno de los proyectiles de los policías perfora un neumático trasero.
Al llegar a la intersección del paso ferroviario y la esquina de Crombet el auto cae en una emboscada entre dos fuegos, frente a otro patrullero estacionado allí y la presencia de una veintena de soldados que a pie patrullan el área. Todos descargan sus armas prácticamente de forma homicida contra los tres combatientes.
Del aluvión de impactos “Floro” y Salvador resultan acribillados antes de poder salir del vehículo, mientras Josué, pistola en mano, sale del mismo en actitud combativa. La cacería se proyecta ahora sobre él, cayendo herido al pavimento.
Sus movimientos indican que aún vive, cuando llega al escenario el teniente coronel José María Salas Cañizares. “Masacre”, como le apodaban los santiagueros, dispone que el cuerpo del herido sea trasladado a Emergencia, no sin antes llamar aparte a su gavilla de asesinos para que lo ultimen en el trayecto.
Es así como ofrendan heroicamente sus vidas Josué, Floro y Salvador. Consternado, Frank País describe en un poema lo inmenso de sus sentimientos por el hermano querido, a la vez que por todos los caídos revitaliza su inteligencia y energías para continuar el camino hacia la definitiva liberación nacional.

Como lo veo ahora

Presidente

Por: Yadira Escobar

3  junio 2016  Todo aquel que sin obligación o interés alguno, asume una postura ideológica con honesta pasión, me inclino con respeto porque por lo menos cree en algo, pero para los apáticos simuladores que actúan según como sople el viento oportunista, mi eterno desprecio. ¡Qué vacío tan hondo les persigue! ¡Cuán erróneos esos cálculos materialistas! Rojo parece, Comunista no es. El panorama sigue complicándose así que por lo general les compartiré mi opinión del momento en un solo articulo.
Aunque en el 2015 más de 43,000 cubanos llegaron a EE.UU, no podemos decir que escapaban del socialismo cubano, pues también lo mismo hicieron en mayor cantidad los 71,297 puertorriqueños que salieron del capitalista Puerto Rico debido al desempleo, el alto costo de la vida y la violencia. Con una población de casi 3 millones y medio de personas, la isla caribeña tiene proporcionalmente un mayor numero de personas escapando de sus problemas internos. Los medios en Miami no hablan de estas cosas por supuesto, porque debilitan el argumento propagandístico que se usa para promover un cambio de régimen en Cuba. Sólo ponen sus ojos en los cubanos que emigran a los Estados Unidos. Puerto Rico, que no sufre sanciones económicas tiene un modelo en bancarrota, y su gran deuda sigue creciendo en Wall Street, a no ser que el gobierno federal los rescate y vuelva a romper las reglas del libre mercado. ¿Que dirán los seudo-economistas que solo proponen el neo-liberalismo para Cuba sobre este asunto?
Es normal que si Cuba sigue siendo socialista, continué perdiendo grandes cantidades de jóvenes y profesionales, que quieren jugar al divertido pero peligroso, capitalismo estadounidense. Estos dos grupos cuentan con una educación superior gratuita o con un vigor juvenil que propicia ilusiones individualistas. Al mismo tiempo los cubano-americanos ya envejecidos, marginados o padeciendo de alguna desventaja o impedimento pudieran en mayores números comenzar a regresar a su país de origen para vivir en un entorno menos competitivo con la ilusión contraria; la de encontrar protección y seguridad. Esta tendencia sería un pésimo negocio que haría más pobre y envejecida a Cuba sino desaparece la Ley de Ajuste Cubano como herramienta anti-nacional y desestabilizadora.
Gran parte de la oposición cubana, con imprudencia y falta de patriotismo, apuesta por un modelo capitalista en la isla con total simplismo repitiendo como cotorras los dogmas del pensamiento ajeno sin detenerse a pensar con responsabilidad en lo grave que sería para Cuba abandonar lo poco que tiene de ideal nacionalista. No fue el nacionalismo quien trajo las dificultades económicas a Cuba, sino las sanciones económicas del bando ganador en la guerra fría. Ahora que se normalizan las relaciones con el país que derrotó a los antiguos aliados de Cuba, está oposición estúpidamente admiradora de los vencedores antiguos desconoce las nuevas realidades e ignora que Cuba logró resistir en los peores días y se dió a respetar sin cambiar de régimen. Me gustaría verlos ocupando un espacio legal y comprobando el rechazo popular a sus proyectos anti-nacionales. Sé que si el pueblo entrara en confusión y apoyara sus propuestas, caeria en bancarrota hasta el último de los cubanos sin el consuelo de los subsidios y ayudas que Puerto Rico viene recibiendo desde los días de la guerra fría probablemente como parte del esfuerzo norteamericano por frenar las influencias de la Unión Soviética en esa época.
Es verdad que el bloqueo actual a Cuba hoy es más corrosivo porque viene acompañado de una avanzada de aparente normalidad. Los cubanos más vulnerables a la propaganda se impacientan al ver a las celebridades haciéndose selfies en la Habana, a las grandes producciones fílmicas relacionándose estrechamente con las instituciones cubanas, repartiendo limosnas y explotando el morbo mientras cuba está de moda, al cómico de Pánfilo fraternizando en TV con Obama y luego acompañando la marcha Contra la Homofobia y la Transfobia organizada por Mariela Castro. La parte más visible de todo este amplio espectro de simbólica normalidad que como cortina de humo esconde las sanciones económicas crea en muchas personas cierta desorientación. Muchos reclaman más drásticas reformas y mayor velocidad en aplicarlas. Lamentablemente no todos entienden que cambio no es sinónimo de mejoria.
Obama llevó a Cuba una oferta socialdemócrata que a pesar de su buena voluntad pudiera dejar sin techo a la familia cubana al cambiar radicalmente el régimen actual. Tres de los rasgos más visibles de esa perturbación mental que llevarían al desastre nacional son:
1-Un énfasis emancipatorio en minorías no reconocidas tradicionalmente como revolucionarias que propiciaría la creación de nuevas normas e instituciones debilitando la soberanía popular.
2-Apoyo moral y financiero a los cuentapropistas con la esperanza de hacer de ellos la clase social que dispute el poder a los trabajadores sin medios y a sus representantes.
3-La transformación de la fragmentada oposición en un frente cívico unido y centrista que se aleje en apariencia de la derecha tradicional y que incluso imite a la izquierda cubana.
Si los cubanos avergonzados del inmovilismo se apresuran en las reformas, caerán en una trampa mortal precisamente ahora que la oposición deja a un lado la derecha clásica y se une en una avanzada centrista.
Las reformas estimulan las esperanzas pero tambien perturban, así que sólo las más útiles reformas deben ser aplicadas si no se quiere que el gobierno se desprestigie en un entorno demasiado novedoso e inestable. Aunque el cambio de régimen en Cuba sería tan malo para los cubanos como el quitarle el techo a una familia en medio de una tormenta, seria un festín para algunos opositores que harían el papel de alquiladas-marionetas para los grandes tiburones internacionales. Esas marionetas se muestran hoy muy humildes y con rasgos de altruismo, pero sólo piensan en el botín final. Una familia con escasos recursos tiene que tener mucho cuidado con las reparaciones en su única casa en medio de la tormenta. Nuestra tormenta nacional es provocada en gran medida por la combinación de sanciones y privilegios que la política exterior de Estados Unidos aplica a los cubanos y que influye negativamente en la conciencia nacional dividiendo a los cubanos. Muchos cubanos de buena voluntad creen que Cuba debe abrirse al mundo, y que hay que tratar de agradar a todos, pero olvidan que “el mundo” es algo abstracto, que de verdad muchas veces uno se abre al enemigo, que después de todo es el primero que pide a gritos que abran el portón. Una vez abierta la puerta del todo, los cubanos van a comprender por qué Puerto Rico a pesar de tantos subsidios durante la guerra fría está hoy en Bancarrota, pero quizás para entonces sea demasiado tarde para cerrar la puerta al lobo feroz.
(Tomado del blog de la autora)

#Cuba #Guayacandecuba #LaHabana Reno un perro que lucho por la Revolución Cubana

Reno
En las defensa de las conquistas de la Revolución Cubana frente a sus enemigos internos y externos el perro Reno tuvo una destacada participación. El can del destacamento fronterizo Oriente, se destacó por los valiosos servicios que presto en diversas unidades de las Tropas Guarda fronteras, y el plan San Ramón, en la custodia de reclusos. Participo en numerosas operaciones contra el enemigo externo, sobresaliendo la captura del infiltrado Amancio Mosqueda conocido por Yarey, además participo en diversas operaciones con resultados positivos en el perímetro de la Base naval yanqui en Guantánamo. Reno igualmente una tuvo una decisiva participación en la captura de un prófugo, luego de seguir sus huellas 17 km. Falleció por enfermedad, perdiendo uno de nuestros mejores canes de servicios, En la sala de la gloria combativa de la jefatura del Ministerio del Interior de la provincia Granma esta la hist

Vértigo de acción revolucionaria

ENRIQUE HART DÁVALOS

El día 21 de abril de 1958 pereció a los 28 años de edad, EEnrique junto a dos de sus compañeros
Autor: Héctor Rodríguez Llompart | internet@granma.cu
20 de abril de 2016 20:04:32
Enrique Hart fichado por los represores de la dictadura. Foto: Archivo del autor
El día 21 de abril de 1958 se oyeron varias explosiones en Villa Gloria, el reparto La Cumbre en el barrio de Versalles en Matanzas. Allí perece, a los 28 años de edad, Enrique Hart Dávalos, junto a dos de sus compañeros: Juan Alberto Morales Bayona (Kent) y Carlos García Gil (Yayo).
De estatura mediana, pelo corto y andar rápido, alegre y jovial, de frases cortas e irreverente ante la clase burguesa y los gobernantes que oprimían al país, fervoroso martiano, apasionado por la revolución, nunca sintió cansancio ante fracasos ni cejó ante situaciones difíciles. Era temerario y de ideas atrevidas, de esos hombres que llevan sus acciones hasta donde les llega el pensamiento.
Antes de su incorporación al Movimiento 26 de Julio (MR.26-7) se había distinguido como dirigente en el sindicato ban­cario y como militante del Movimiento Nacional Revo­lucionario, dirigido por Rafael García Bárcena.
Ocupó distintas responsabilidades en el MR.26-7, trabajando como financiero de la provincia de La Habana y coordinador en el territorio que el Movimiento denominaba Habana Campo.
Un relato de José Díaz (Pepe) lo retrata de cuerpo entero: Enrique, a quien Pepe le servía como chofer, fue a solicitar a un rico hacendado dinero para el Movimiento 26 de Julio. Al notar que Enrique regresaba sonriente, Pepe pensó que había resultado buena la gestión. Pero, al preguntarle respondió: ¡Qué va!, dice que a quien le va a dar el dinero es a Batista porque si noso­tros llegamos al poder, esa sería la desgracia de todos ellos, los ricos. Y seguidamente comentó: “Qué inteligente es y qué cla­ro está este tipo”. Así era y así pensaba Enrique Hart.
A partir del desembarco del yate Granma el 2 de diciembre de 1956 comenzó a publicarse por la United Press International la supuesta muerte de Fidel y el fracaso del desembarco. Para él las dudas y el pesimismo que se apoderaban de algunos, debían convertirse en acicate para la acción. “Si Fidel y sus compañeros cayeron, debemos continuar la lucha, si están con vida, nuestras acciones le servirán de apoyo”, proclamaba.
Frank País, en carta dirigida a Alejandro (Fidel) con fecha 12 de julio de 1957, al referirse al trabajo de acción en La Habana, le comenta: “Enrique (Hart) se irá apoderando lentamente de los cuadros hasta quedarse definitivamente encargado de esa responsabilidad, tiene dotes, inteligencia y capacidad para ello”.
En cuatro ocasiones había sido detenido y torturado por las fuerzas represivas del dictador Batista, debido a sus acciones en la lucha clandestina en la capital.
Enrique fue designado como Jefe de Acción y Sabotaje del Movimiento 26 de Julio en la provincia de Matanzas a finales del mes de febrero de 1958, al salir en libertad después de una prolongada huelga de hambre que promovió y dirigió desde el Castillo del Príncipe, donde se encontraba recluido por sus actividades revolucionarias.
Al llegar a la provincia de Matanzas se concentró en organizar y promover la Huelga General Revolucionaria del 9 de abril de 1958.
Días antes del fatídico 21 de abril, por razones de seguridad, luego de los hechos ocurridos durante el día de la huelga, tuvo necesidad de mudarse junto a su esposa y sus dos pequeños hijos para Villa Gloria. Allí estaría también el centro de operaciones de acción y sabotaje y el almacén de armas y pertrechos.
El 19 de abril, con la intención de crear un nuevo foco guerrillero, visitó junto a otros compañeros una zona boscosa en el suroeste del Valle de Yumurí, sitio estratégico cerca de la ciudad de Matanzas donde pudieran buscar refugio los revolucionarios perseguidos. Adicionalmente, este lugar tenía la ventaja de que los guerrilleros podrían operar alrededor de las dos vías fundamentales de comunicación entre La Habana y las provincias del centro y oriente del país, es decir, la Carretera Central y la Vía Blanca. También podrían hacerlo sobre la vía férrea que se extendía paralelamente hacia el este del país.
En aquel lugar, por insistencia de sus compañeros, acudió a fotografiarse junto a ellos no sin antes decirles: “tal vez sea la última foto que me tire”.
El 21 de abril se dio a la tarea de recuperar algunos explosivos que no habían detonado el día de la Huelga. Conociendo la intención de Enrique, algunos compañeros le manifestaron lo riesgoso de la operación, pero por su temeridad y audacia, nada ni nadie hubiera podido convencerlo de que desistiera de aquella idea.
Ese día poco después del mediodía llegó a Villa Gloria acompañado por Kent y Yayo. Le pidió a su esposa que se fuera para el portal con el niño, pues el otro se había quedado en casa de su abuela materna, y entró con Kent a la habitación en la que estaban los explosivos; minutos después se oyeron las detonaciones. Yayo que se encontraba en la calle regresó, él sabía perfectamente el riesgo que corría. Allí murió junto a sus hermanos de lucha en generoso holocausto solidario.
Su hermano Armando, desde prisión, envió una carta llena de amor a la familia, en la que dice: “Era infatigable. Salía de una acción para entrar en otra. Era un vértigo de acción, de trabajo. Cuando los hombres encuentran el modo de hacerse eficaces, se hacen incansables. Él lo encontró y halló así su glorioso e inmenso destino”.
El Comandante en Jefe Fidel Castro escribió en carta a Faustino Pérez Hernández el 25 de abril de 1958 desde la Sierra Maestra: “Duros sacrificios tenemos por delante, nuevos y sensibles claros se harán en las filas de los mejores compañeros; golpes muy duros nos esperan en cada valor y cada afecto que se lleva la muerte.
“Ciro Frías y Enrique Hart fueron los últimos en la heroica y larga lista, pero así serán más grandes también los frutos que la patria reciba de una revolución abonada con tanta sangre generosa y más grande la gloria de los que se hayan sacrificado”.
Poco después de su muerte el destacamento guerrillero que operaba en el Valle de Guamacaro en Matanzas tomó el nombre de Enrique Hart Dávalos.
Por la Orden 47 del Jefe del Segundo Frente Oriental Frank País, el Comandante Raúl Castro Ruz, se creó el 15 de octubre de 1958 la Columna No. 16 Enrique Hart Dávalos al mando del Comandante Carlos Julio Iglesia Fonseca (Nicaragua).
El Consejo de Estado estableció como Día del Trabajador de la Administración Pública el 4 de julio, fecha en la que nació este mártir de la Patria, y que a propuesta del Sindicato de la misma, se otorgue la Distinción Enrique Hart Dávalos a aquellos trabajadores que merecen tal honra.